Sexto capítulo:
Conversación.
¿Qué haces mirando el cielo estrellado?
¿Qué haces escuchando a la naturaleza?
¿No te das cuenta que el tiempo pasa rápido?
¿Acaso no sabes que buscar otro mundo fantasioso solo hace distraerte de lo que en verdad importa, hacer dinero?
—¿Por qué lo elegiste a él? ¿Cómo lo conociste?
Naruko azotó la mesa.
—¿Conocer a quién?
—¡Vamos! Dímelo de una vez, ¿cómo lo conociste? Escúpelo. He pasado contigo toda tu vida y nunca he sabido de su existencia, ¡¿dime como le has hecho?!
—¿Te puedes callar de una vez?
Pudo verlo, Sasuko de nuevo evitando el tema, pero Naruko quien era difícil de roer no dejará su brazo a torcer.
—¡Quiero verlo!
Golpeó con fuerza la mesa exigentemente.
—Ya se fue.
—¿Eh? —dijo sorprendida, ¿en verdad lo hizo? ¿Tan rápido?
Ni siquiera la fue a ver al camerino.
—Tenía que ir donde su madre.
—¿Y por qué no fuiste tú con él?
—¿Por qué lo haría?
—Porque es tu novio y al fin de cuentas ella es tu suegra.
Sasuko tardó en contestar.
—Él se veía desesperado por irse… —Y no quería incomodarlo.
—Aun así, no puedo creer que sea él con quien te casaras—se acuesta en un sofá—, en la televisión, se veía tan opuesto a ti.
Sasuko permaneció en silencio mirando al suelo.
—¿dime de que edificio es dueño en Tokio?
—No es dueño de ningún edificio.
—¿Restaurante?
—No.
—¿Firma?
Un ruido sordo gobernó el lugar.
—¿Ese tipo es con quien te casaras? —dijo incrédula—, quiero decir esta guapo y todo, pero ni siquiera son de la misma clase.
Sasuko suspiro sabiendo que recibiría este tipo de comentarios una vez anunciara que se casaría con él.
—Eso no es lo que me importa.
—¿Tu mama te permitió casarte con alguien así? —dijo escéptica— ¿Cómo es que para ella esto esté bien?
Y es que en realidad ni ella lo sabía.
.
—Y he sido mansa. ¿huh? ¿¡no recuerdas todos estos años que he estado sumida en todo lo que me has pedido!?
La mayor entrecerró los ojos oyente a sus suplicas.
—Entonces… —Sasuko se acercó a ella exasperada—, ¿por qué no me das lo que te pido, lo que quiero?
.
Sasuko se levantó después de recordar este borroso momento.
—Sasuko.
El semblante de Naruko cambio completamente.
—¿Qué piensas que hará Sakumo cuando se entere?
Sakumo, hacía tiempo que no lo veía, sabía que Naruko evitaba ese tema desde hace mucho después que su amistad ya no era a como era antes, pero a ella no le interesaba saber más de él y más sobre este tema.
—El no debería de meterse en estos asuntos.
.
.
.
Hinata en el puesto de trabajo de un local de comida rápida suspiró pues después de todo en todo el día había estado vacío. Solo se encontraban una pareja de mediana edad sentados en una mesa, de repente el hombre con su bebida tirada en su cabeza gritó frustrado luego de ser abandonado por su, posiblemente, novia. Sin vacilar se acercó hacia Hinata tirándole el envase de soda y más tarde, queriendo salir.
—¿No va a pagar la bebida? Y todo lo demás que pidió…
—¿Eh? —Se volteó furioso hacia el joven— ¿Por qué debería de pagar por un servicio tan malo?
Hinata, Kira y otro empleado del lugar fueron espectadores del teatro del hombre, pero Hinata quien era el protagonista de ello, pensó bien sus palabras.
—No dimos un mal servicio.
—¿Qué es lo que dices niño?
—No es mi culpa que tu novia te haya botado.
Kira lo miró estupefacta, ¿sabía que eso podía afectarle en su trabajo? Podían despedirlo.
—Mira nada más como este mocoso me trata —Se acercó y comenzó a picar su pecho y luego su rostro provocando que retrocediera—, ¿Acaso no sabes quién soy?
Hinata tomo su mano para proporcionarle un puñetazo.
El hombre cayó al suelo.
Por supuesto que no era alguien agresivo, se consideraba pacifista, pero…
Kira lo sostuvo y gritó para evitar que causen mayores daños.
…Estaba harto de todo.
Naturalmente lo despidieron.
Hinata descansó en una banca del parque cercano, quedando Kira a su lado.
—Gracias.
Hinata demoró para entender.
—¿A qué te refieres?
—Lo hiciste por mí ¿verdad? —Hinata no contestó, desde luego esto no era cierto—, Hoy era mi último día en el trabajo y no quisiste quedarte ahí sin mí.
Su último día trabajando ahí, lo había olvidado, siendo sincero no lo terminaba de recordar.
—Hinata, ¿sabes por qué renuncié? Me ofrecieron un puesto en China, tiene todas las prestaciones y servicios, tan increíble. ¿Quieres ir?
Kira tomó de su mano y el hecho de querer deshacer de ese agarre era inevitable.
—Kira sabes bien que tengo cosas que hacer aquí-
Ya había hecho un pacto, retratarse y huir era hacerse ver menos hombre de lo que ya era.
—¡Al diablo tu estúpido pacto! —Kira se alteró y él abrió sus ojos asombrado.
—Kira, tengo a mi familia aquí.
—¡Se pueden cuidar ellos solo, tú mismo mostraste tu molestia de querer mantenerlos, te estoy ofreciendo una mejor vida! —Gritó luego de tener un tip nervioso—, mejor dime que te quieres quedar con esa zorra, ¿no sabes que solo te está usando? son ellos o yo, elige.
La verdad era él quien la usaba, o quizás ambos lo hacían, pero eso no hacia ni a uno ni a otro la mejor persona.
Hinata se levantó para luego darle el gorro del trabajo, lo único que le quedó de ahí.
—Son ellos.
¿Sabes? Si cuentas todos tus errores probablemente el resultado sea mucho menos de los que yo he cometido.
La solución esta tan cerca que no la puedo ver.
Notas:
Sé que a algunos les molestará que sea muy corto pero la verdad esta conversación era necesaria y aun no se como dividir los capitulos, soo...
También la actitud de Naruko cabe aclarar es porque ella se encuentra en un ambiente de niños ricos, mimada y con los dos padres. Pero es de buen corazón.
