Capitulo 9:
UNA RUBIA.
"la rubia de la que yo me había enamorado no era de mi clase social, por lo que yo tal vez, me ilusione demasiado…"
—Probando, probando, uno, dos, tres. ¡Bien! Soy Naruko Uzumaki y bienvenidos al concurso de…
—¿Por qué estás haciendo esto? Ni siquiera aparecerás en pantalla. —Interrumpió de manera brusca sentada en frente del escenario del enorme auditorio.
—¡Sasuko! ¡¿Qué estás haciendo aquí?! Si la prensa se entera que estas en estos ensayos será una descalificación segura por fraude. —Le dijo preocupada.
Sasuko ocupada en su libro miró de reojo a la rubia y luego volvió a lo suyo.
—¿Y?
—¡¿Cómo que "y"?! ¡Nuestra amistad está en juego y le pones poca importancia!
—Gritas demasiado, idiota. —limpió sus oídos ante el aturdimiento.
—¡Sasuko…!
—No es como si me importara…
—Es por tu falta de importancia que estamos aquí, ¡eres la mejor de la clase, pero te niegas a unirte a un club y eso bajó considerablemente tus calificaciones! ¡Tú madre se enojó contigo amenazándote para que ganes este concurso, sino lo haces te mandarán al extranjero! ¿¡do you understand me!?
—¡Te entiendo no tienes que gritarme al oído! —Bufó.
—¡Estás haciendo lo mismo! ¿Quieres mudarte al extranjero? —Empujó su cabeza con su frente.
—¡Da igual! Aquí y allá nunca volveré a estar con mi hermano.
Bajó su mirada entristecida, no lo veía después de que su madre se enojara con él. Lo extrañaba muchísimo. Naruko sonrió y la abrazó sabiendo que ella no lo aceptaría más no la alejó.
—Yo seguiré a tu lado Sasuko.
—Suéltame, no estoy triste.
—Claro, te creo. —Respondió rodando los ojos
"No alcanzaba la máxima felicidad sin ella estar a mi lado, sin embargo, estando a la par mía no dejaba de sentirme el hombre más infeliz del mundo al no confesarlo,
Sin inventarme nada nuevo, mi amor se podía comparar como a la de un niño encerrando a una hormiga en un pequeño frasco esperando protegerla.
El primer amor es más una idealización de lo que te cuentan.
Si el cielo se derrumbara en esa oscuridad un abrazo tuyo, una sonrisa tuya me bastaría para sentirme bien,
Pero estoy más que seguro que ese momento tu no me voltearías a ver.
Era en esa fría tiniebla donde no necesitabas nada de mí que me hizo pensar:
¿Cómo pudiste creer que eras para ella?
Podía sentir la fuerza de mi amor,
Podía lograr cualquier cosa
Pero,
No podía hacer que me amaras,
porque ni siquiera querías hacerlo"
—Hinata, puedes sentarte aquí.
Hinata en silencio tomó el asiento mientras miraba de reojo sin expresión alguna a Naruko, así mismo ella pedía ser presentada desesperada a su amiga a través de una mirada cómplice.
—Ella es Naruko, Naruko Uzumaki. —Le dice a Hinata una vez se incorporó.
Naruko sonrió erguida ocultando su frustración hacia su amiga, ella nunca cambiaría.
—Un placer, soy la mejor amiga de esta estupi… Ah, quiero decir, de esta linda chica. —Corrigió rápidamente después de sentir una pisada.
Hinata lucía molesto y solo observaba a aquella rubia, por primera vez sonrió de medio lado al mismo tiempo que tomaba su bebida.
Una triste ironía.
Naruko se vio obligada a continuar.
—A pesar de que sea mi amiga ella nunca te mencionó.
—¿No lo has hecho? —La pregunta era para su esposa.
—Si lo he hecho, lo que pasa que es una olvidadiza de lo peor, Hinata. —Fulminó a la rubia.
Hinata
Ese nombre resopló en su oído una vez más.
Había escuchado ese nombre antes cuando supo de la noticia de la boda de Sasuko pero, por alguna razón siempre que lo oía lo sentía bastante conocido.
Le era bastante familiar.
—¿Hinata? —Pensó en voz alta.
—Sí, soy Hinata Hyuga
Naruko abrió en grande sus ojos azules.
—Es un lindo nombre. —Sonrió zorrunamente—, gracias por aceptar mi invitación de venir a este lago, espero que se diviertan.
"Fugitiva, siempre perdida en cualquier lado
menos en el mío."
"¡Parece que tenemos a dos fuertes competidores, Sasuko y Hinata!"
Tras el sonido de las palmas y jubilo del publicó Naruko se vio obligada a apagar la televisión para platicar tranquilamente con Sasuko.
—Parece que vas a ganar.
—No cantes victoria aún, falta todavía un competidor.
—¿Quién? ¿El muchacho de los ojos perla? Hinata puede valerse por sí mismo aún si pierde —Movió sus manos dándole poca importancia.
—¿Hinata? ¿Lo conoces?
—Papá me mandó a entrevistarlos así que lo he tratado, es un buen chico, pero, no es competencia para ti.
—Para mí y para tu equipo que me dice que es lo que a los jueces les gustaría ver. —Le dice Sasuko.
—Lo dices como si estuviéramos haciendo trampa, —se cruzó de brazos—, no tiene nada de malo conocer los gustos del público y usarlo a tu favor.
Sasuko bufó.
—Como quieras.
"Llegaste cuando todavía buscaba el tiempo que perdí contigo".
—¿Nunca has visitado este lago? Es la primera vez para mí.
Hinata estaba de cuclillas cuando notó la presencia de Sasuko sentarse al lado de él, no había sillas ni nada en donde él se encontraba en aquél yate por lo que no pensó que ella se quedaría con él.
—Ya lo he hecho, el lago conecta con el rio que pasa por mi casa.
—Ya veo.
—Por lo que estoy acostumbrado a esto. Pero me calma.
—El agua me calma por alguna razón.
Si pudiera regresar el tiempo, cometería el mismo error de encontrarte.
Los fuegos artificiales se propagaron en el lugar tras el anuncio de los dos posibles ganadores del concurso de dibujo a nivel nacional, sin embargo, esto no le fue advertido a Sasuko, con sus piernas flaqueando se dispuso a correr lo más rápido que pudo lejos de las explosiones, entrando en un salón tomó una bolsa de papel intentando calmar sus fuertes respiraciones, pero para su desgracia, ante la aflicción no encontró ningún aula que no tuviera la vista a la celebración por lo que no encontraba la manera de calmarse, ni siquiera se percató de la mirada preocupada del joven que estaba atrás suyo.
No sabía qué hacer.
—¿Está bien? ¿Es Sasuko-san, no es así?
—¡Aléjate! ¡Necesito estar sola!
Hinata analizó la situación dándose por vencido.
Torpemente la atrapó en un suave abrazo, acomodándola en su pecho.
—Shhh…. Tranquila, ¿cómo podría dejarla sola así? —dijo mientras acariciaba su cabello, sintió una fuerza quererlo alejar, pero un rato después dejó de sentirla. Sonrió recargándose en ella recordándole a su hermano— Está a metros de aquí —Susurró enternecidamente— Tranquila, para cuando explote se desvanecerá, si algo pasa caerá sobre mí, yo la protegeré. Aquí estoy.
Sasuko no comprendía porque se dejaba abrazar por un completo extraño, quizás era que quería clamar su ansiedad, que el aroma que emanaba su pecho, su cuello le era una especie de droga tranquilizante le hicieron entender que solo estando ahí podía estar en paz, por lo que no quiso desprenderse más, y luego, esas palabras conmovedoras que susurraba a su oído le provocaron un ardor en sus mejillas.
¿Pero no era él con quien competía en aquel concurso?
¿Le dejaba ver a él su lado más vulnerable?
—Dentro de unos momentos dejará de sonar para que podamos apreciar la luna roja que aparecerá hoy.
—¿Y eso que tiene de especial? —Habló una vez clamada.
—Dicen que con la luna el cabello crecerá más si se lo cortan apenas aparezca.
—Ya lo tengo largo.
—También dicen que si te casas a plena luz de la luna llena tu matrimonio durará más.
—Aumentando la pasión, el romanticismo, la fertilidad y la sensualidad —Hinata se fijó en ella— Ya lo he oído. Es absurdo.
—No lo es. —Exclamó— Le plasmaría en un dibujo lo bello que es si tuviera un lápiz y un papel.
Sasuko lo observó.
—En un dibujo tal vez, pero aún si lo fuera, no creo poder ver lo que te imaginas.
A Hinata se le había ocurrido una idea.
—Lo verá, estoy seguro de eso.
Más no se imaginó que ese mismo día había ocurrido una tragedia haciendo que todo fuera en contra de su favor.
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—¿Por qué lo hace? —Esta vez Hinata sacó del ensueño a Sasuko.
—El agua apacigua el fuego, mi casa se incendió por unos fuegos artificiales el día de mi fiesta de cumpleaños cuando era pequeña debido a eso, he tenido episodios de ansiedad.
Hinata solo se limitó a observarla.
—Toma chocolate caliente.
—Gracias —El joven esposo recibió la taza y sopló para tener una temperatura que no lo terminara quemando— ¿No planeas calentarte con algo?
—No tengo frío. Además, no me gusta lo dulce.
Hinata movió su taza viendo el chocolate moverse al compás.
—¿Y por qué me traes uno?
—Porque a ti te gusta.
El silencio cerraba entre ellos una vez más.
"Su recuerdo ya no ardía, dejé de jugar a lo mismo."
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—El dibujo de Hinata-kun fue impresionante, dudo mucho que Sasuko-sama gane. —Soltó uno de los empleados de Naruko haciéndola enojar.
—No es posible que él gane, Sasuko… tienes que hacer que ella gane…
—¿No es Hinata Hyuga el muchacho que tiene a su madre enferma?, ¿Por qué no dejas que él gane y así la ayude? Escuché que con el dinero del concurso quiere pagar el tratamiento de su madre.
El compañero golpeó con su codo al otro sabiendo muy bien que decir esto no le traería nada bueno.
—No te metas en lo que no te importa —Regañó a su empleado—, ¡Si Sasuko pierde entonces se irá! ¡Haz algo!
Tragó en seco.
—¿Qué quiere que haga? ¿Provocar que pierda?
Como un foco, una idea se le iluminó a Naruko.
—¡Sí, eso! Recién ocurrió ese atentado, ¿no? Haz ver que por respeto ese dibujo quedará descalificado, que está en contra de las reglas, de todas formas, el publicó se encontrará sensible si se entera que este dibujo será el ganador a pocos días del desastre.
Quizás fue que la terminé de conocer lo que hizo que mi amor se desvaneciera.
La escuché felicitando a quienes causaron que perdiera.
El dinero que iba a ser entregado a mi madre para salvarse no lo conseguí y ella entonces, empeoró.
La existencia de personas derrochadas de poder nunca proporcionó una ayuda a los humildes. Podían hacer lo que querían y nadie decirle nada.
Así es, mi primer amor me enseñó demasiado.
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El yate se movió por algo que ni el mismo conductor había percibido provocando que el chocolate caliente de Hinata cayera en su regazo.
Hinata hizo una mueca de dolor pues estaba caliente, retrocedió para intentar levantarse pero se quedó en la misma posición.
—¿Estás bien, Hinata? —Rápidamente Sasuko se acercó a limpiar la mancha con un pañuelo que tenía guardado.
—Sí, es sólo que está caliente.
—No puede ser… —Murmuró.
El joven ante el impacto se quedó en la misma posición dejando a Sasuko limpiarlo, de pronto volvió a mostrarse serio pensando en cómo él terminó estando casado con la mejor amiga de su antiguo amor.
La vida puede hacer a veces demasiadas bromas.
Tantas que ya no daban risa.
Sasuko parecía empeñada en dejarlo impecable, su preocupación conmovió al ojiperla.
—¿Qué estás tocando? —Bromeó sin prever que su joven esposa se pondría roja como tomate ante la vergüenza—. Lo- lo sien…
No.
No estaba roja como un tomate.
Sus mejillas se tornaron de un rojo carmesí que decoraban sus lisas y blancas mejillas, combinando con sus labios y delgados rojos naturales.
Eran naturales y él lo sabía, en las noches mientras compartían la misma cama lo comprobó muy bien, esos labios que comparaba a la forma de la boquita de un conejo lo alucinaban.
Y entonces su cuerpo…
—¿¡Qué es lo que ves!? —Tapó su cuerpo ante la vergüenza.
—Lo hermosa que eres. —Soltó.
No lo ignoraba.
Que aquella dulce y fría mujer no lo merecía.
No merecía a un hombre como él.
Notas
¿Que les pareció? no olviden que los leo! Espero que los cambios en el tiempo no les parezca confuso! Es el capitulo más largo que he hecho hasta ahora jeje! :D
