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Capitulo 14:

Mentira encadenada.

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"La verdad nos hará libres

Y las mentiras solo nos encadenarán"

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Respiró profundamente esperando tener el valor para verla, más sin embargo también esperaba no ver a cierta persona que aun sin conocerlo ha llegado a destruirle en lo más profundo de su alma, tocó esa puerta de mármol de aquel lujoso departamento, su espera fue corta, no tuvo ni siquiera que decir quién era porque ella ya le había abierto diciéndole que entrara.

Entonces la vio, a la mujer más hermosa que sus ojos verdes pudieron apreciar con una camisa holgada que permitían la libertad del nuevo ser que roba día a día del calcio para poder formarse, vaya que estaba grande, su vientre estaba tan grande que podía explotar.

—¿Y tu esposo? —Pregunté deseando que la respuesta fuera no.

—Él salió. —Dijo bajando la cabeza.

Agradeció grandemente así podía estar a su lado.

Por qué ese hombre que más daño le ha hecho es quien más envidiaba. Él tuvo la oportunidad de tenerla, abrazarla todos los días y, ahora, de darle una familia.

Un bebé algo que, si no los han unido todavía, esto lo hará indudablemente.

—¿Te sucede algo?

Eso lo despertó.

—Ah, eh, no es nada —Negó con su mano—. Es solo que verte con esa panza… ya está enorme… ¿sabes el sexo?

Sasuko levantó la cabeza ansiosa.

—No. Mañana tengo una cita con el médico, ahí aprovecharé a preguntar.

Abrió los ojos, que Sasuko aún no sepa nada del sexo de su bebé era extraño, conociendo a su madre era seguro que ella quisiera saberlo cuanto antes, pero ahora que se lo plantea esto puede que sea la razón por la que Sasuko no ha querido preguntar, queriendo llevar la contraria a la mayor.

—Quería saber que era…

—¡Yo también! —Se recompuso— …preparar todo para cuando nazca, pero Hinata se niega, no quiere saberlo porque quiere que sea una sorpresa —Bufó—, así que lo haré sin que él sepa.

Así que era por él.

Siempre era por él, ¿desde cuándo su vida gira en torno a el hombre que se la arrebató?

—Es extraño que él no quiera saber ¿no? Cualquiera en su lugar lo quisiera saber, más cuando es su primer hijo. —Dijo lo que pensaba.

—Tsk, no es tan extraño como piensas —Respondió un poco molesta.

—Sólo digo… ¿será que en verdad tenga buenas intenciones?

Desconocía las intenciones actuales de Sakumo en estos momentos. Apretó sus puños no queriéndole gritar.

—No sé de qué hablas.

—Quiero decir… ¿qué esta hacienda ahora? ¿Trabaja o algo para que siempre salga y te deje sola?

Los puños de Sasuko se estaban volviendo blancos.

En efecto, no lo sabía.

Las dudas y la inseguridad volvieron a salir pues, no era ninguna tonta y estas preguntas siempre estaban presentes, pero no quería incomodarlo.

—Si fuera yo jamás te dejaría sola.

Sasuko supo de inmediato que decía la verdad, así como seguía consiente que él la seguía queriendo.

Pero no quería volver a esa época.

—¿Conoces a sus amigos?

—¡Sakumo ya basta!

Un ruido sordo los albergó, Sakumo se sorprendió y Sasuko pensó que tal vez había alzado demasiado la voz, pero la había hartado.

Sakumo con la mirada triste lamió sus labios.

—Está bien, dejemos el tema.

El tiempo había pasado pero la atmosfera no cambió decidieron despedirse y en silencio de su habitación Sasuko reflexionó la plática.

El día se hizo la noche y con ello la llegada de Hinata a su casa.

—Ya llegué —Anunció para él debido a que no sabía que ella estaba ahí, entró a la habitación y se asustó levemente al verla acostada en la cama—-. Oh, Sasuko. Llegaste más temprano de lo habitual.

—¿Siempre regresas a esta hora? —Preguntó calmada.

Hinata la miró por mucho tiempo, como si pensara la respuesta.

O se la inventara.

—No siempre.

¿Una repuesta era capaz de general mil dudas? Claramente había algo más.

—¿Qué has hecho para salir todo el día?

Nuevamente Hinata pensó demasiado para responder.

—Nada.

"Es extraño que él no quiera saber ¿no? Cualquiera en su lugar lo quisiera saber, más cuando es su primer hijo"

Las palabras de Sakumo se volvieron extrañamente más dolorosas.

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—Solo recuéstate y ponte cómoda, levantaré levemente tu ropa para mostrar tu estómago y entonces pondré este líquido para ver a tu bebé en esta pantalla.

Fueron las palabras del doctor, ella obedeció en medio de esa clínica, sola en esa habitación cuestionó por el padre de su hijo, sabía la respuesta, pero la pregunta seguía ahí.

—Quieres saber el sexo del bebé ¿no es así?

—Sí. —Asintió avergonzada de no responderle bien.

—Lamento decirle que por la posición que tienen me es imposible ver sus genitales, tal vez luego de unas semanas se muevan y se pueda lograr ver, pero por hoy…

—¿Tienen…? —Sasuko no comprendía.

—Ah, sí. Felicidades, serán gemelos o mellizos, aún no logro verlo bien.

—Entiendo.

Sasuko salió del consultorio, excepcionalmente feliz.

De un momento a otro una llamada la interrumpió, pero su felicidad persistía.

—¿Quién habla?

—¿Cómo que quien habla? Soy tu madre, faltaste otra vez.

—Tuve que ir a una consulta de control.

—¿Y ya sabes qué será? —Sabía de su indudable duda por lo que bufó.

—No, los dos se tapan justamente eso. —Respondió sincera.

—¿Los dos? ¿Q-quieres decir que…? —Escuchó un grito que sobresaltó a Sasuko— eso quiere decir que ahora no solo tengo una opción de heredero sino dos…

La felicidad de Sasuko fue interrumpida por la avaricia de su madre por lo que decidió colgarle.

Tocó su panza y miró al cielo nublado.

"Quiero decir… ¿qué esta hacienda ahora? ¿Trabaja o algo para que siempre salga y te deje sola?"

Esa conversación volvió a ella

"Si fuera yo jamás te dejaría sola."

"¿Conoces a sus amigos?"

—¿Sus amigos?

De pronto la imagen de una mujer de cabellos castaños y despeinados, apariencia como la de un canino aparecieron como una revelación.

El día de la boda se la encontró, no habló tanto con ella solo le entregó un sobre mientras sonreía.

—Ábrelo cuando estén a punto de formar una familia.

Fue lo que dijo, pero al no conocerla, este asunto había quedado en el olvido.

Más la carta la guardó.

Pero si no es una conocida suya ¿será de Hinata?

Rápidamente esta duda la llevaron hasta el cajón donde había guardado dicha carta, pero como ahí guardó todo lo que no le importaba le costó trabajo encontrarlo hasta que lo encontró y lentamente abrió dicho sobre.

Y en ella unas fotos de Hinata besando a la desconocida mujer.

"Si la verdad es libertad, ¿por qué es más anhelada la mentira?

Será que en realidad nos apetece estar encadenados…

Yo aún no lo sé."

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NOTAS:

¡El climax ha llegado! no se pierdan el siguiente capitulo, besos.

¿Sienten que el sasuhina/hinasasu triunfará?