XII

Nieve.

Un blanco manto daba belleza al paisaje.

Era invierno en Pueblo Twinleaf y Hikari estaba maravillada por la nieve que había caído por todos los alrededores.

Con rapidez cambio su pijama por ropa más acorde a la estación y corrió para el primer piso de su casa, ahí mismo estaba su madre, Johanna, preparando el desayuno.

'Buen día mama' saludo animada. Por su parte su madre sonrió al devolver el saludo.

'Buen día hija. ¿Qué haces levantada tan temprano? Normalmente no esperaba verte despierta si no hasta casi medio día'.

La peliazul no evito sentirse avergonzada por esto, últimamente había estado durmiendo demasiado y despertándose muy tarde; su excusa había sido querer descansar luego del circuito de concursos en donde había participado y que la había hecho viajar por la región Hoenn.

Sin embargo, su madre no se había comido el anzuelo al recordarle a su hija que siempre desde mucho tiempo atrás había sido una persona muy "dormilona".

Intentando evitar seguir con esa conversación y que se convirtiera en un nuevo sermón por parte de su madre, la coordinadora cambio de tema.

'¿Viste la nieve que tenemos por todos lados? Hoy será un buen día para jugar afuera hasta que anochezca'.

Johanna rio levemente al escuchar la exclamación de su hija, siempre se comportaba como una niña pequeña cuando se trataba de días de nieve. Fue casi terminado el desayuno que un pequeño pingüino, Piplup, se acercó a su entrenadora; él no estaba tan feliz con la temperatura.

'Alégrate Piplup hoy hay nieve por montones'. Exclamo la peliazul después de que su compañero lanzara un gruñido.

Para el pequeño Pokémon escuchar eso de su mejor amiga no le auguraba nada bueno.

Tiempo después sus sospechas fueron confirmadas cuando al intentar caminar por esa blancura infernal su cuerpo termino por hundirse en la tortura helada. Mientras tanto su entrenadora junto a sus demás compañeros estaba jugando con la nieve.

Piplup que luego amablemente fue rescatado por Johanna y fue devuelto a la comodidad de su hogar no pudo sino suspirar por toda la situación.

'Al menos está más animada ¿No lo crees?'

El pequeño asintió a las palabras de la madre de Hikari. Luego de terminado su viaje por la región Hoenn, la peliazul no había podido lograr ganar el gran festival y por lo tanto había entrado en una pequeña depresión.

Sin embargo, el pequeño pingüino también sabia el otro porque de la depresión de su entrenadora y era que Hikari todavía le daba vueltas a la visita que había hecho en Unova al grupo de Satoshi.

Piplup no pudo hacer otra cosa que suspirar, otra vez.

Afuera su entrenadora se divertía jugando con Buneary, Mamoswine y Togekiss a lanzarse bolas de nieve, siendo la entrenadora quien les lanzaba bolas de nieve y sus Pokémon quienes debían desviarlas con sus movimientos, bastante efectivo para entrenar, pensó la peliazul.

Así paso el tiempo y cuando Hikari se dio cuenta, su madre había salido de nuevo al pequeño pórtico de la residencia Berlitz.

'¿Por qué no haces un muñeco de nieve?'

La idea le encanto a Hikari quien junto a sus Pokémon se pusieron manos a la obra.

La última vez que había hecho uno fue hace mucho tiempo, recordó, en Ciudad Snowpoint.

Esa ocasión Satoshi, ella y todos sus amigos habían estado jugando antes del encuentro de gimnasio del moreno. Recordaba las pequeñas risas entre ella y su compañero, quien había sufrido últimamente gracias a su derrota ante Shinji.

De pronto se sonrojo al recordar haberlo animado.

'Gracias'. Susurro él.

'¿Eh? ¿Por qué?'. Respondió ella.

'Por animarme, gracias Hikari'. El moreno en ese entonces le mostro una grandiosa sonrisa.

Ella no contesto al momento, se quedó sentada en la nieve mirando hacia abajo esperando que su mejor amigo no notara su cara completamente roja. 'Eres demasiado, Satoshi' pensó.

Luego de eso Satoshi le había hablado y ambos comenzaron a crear un pequeño muñeco de nieve, ella entonces se quedó mirando a su compañero, sintiendo el rubor de sus mejillas, demasiado cerca, tan cerca que podría… besarlo.

El pensamiento saco de su realidad a la peliazul, regresándola a Pueblo Twinleaf.

'Bonito muñeco de nieve, hija, algo peculiar'. Johanna rio un poco al ver a su hija sonrojada y desorientada.

'¿Eh?'

Para cuando Hikari se dio cuenta el muñeco de nieve tenia los brazos en las caderas, una especie de chaleco, el cabello revuelto en picos y marcas de zetas en las mejillas.

'Solo le falta la gorra y un Pikachu'. Se burlo su madre.

La peliazul solo pudo mirar al suelo deseando que la nieve se la tragara.


Notas del autor: Una nueva actualización mas. Pido perdón por la semana y media sin actualizar, simplemente no me ha dado ganas de hacerlo. :(

Gracias a Blackhawk95, Dragon Titanico y SceptileMan12 por sus comentarios, son de mucha estima.

Y a todos los que leen esto, igualmente gracias, nos vemos a la próxima.