Disclaimer: The story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the plot belongs to Payton79. I just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la trama de Payton79, solo me adjudico la traducción.
Este capítulo lo betearon Yani y Meli, betas de Élite Fanfiction ( www facebook com / groups / elite . fanfiction / )
Capítulo 5
El jueves por la mañana, cuando entré en el área de recepción después de vacunar a las gemelas Turner, encontré a Bella esperándome con dos vasos de papel de nuestra cafetería. No pude evitar la sonrisa que apareció en mi cara cuando vi que sus ojos brillaban.
—Hola, doctor Edward —me saludó dulcemente—. Soy tu cita de las diez en punto. Y como no tomaste tu café esta mañana, pensé traerte uno. —Me tendió el vaso de papel, señalando hacia la sala de espera—. ¿Vamos?
Después de tomar el regalo que me ofreció y de pronunciar un sincero gracias, abrí el camino hacia la pared en cuestión. La sala de espera estaba milagrosamente vacía y nos sentamos frente a la pared que quería pintar.
—Entonces, eres la pequeña Isabella que estaba programada para una consulta —comencé la conversación.
Bella se rió entre dientes.
—La señora del teléfono debe haberlo escrito mal. Nadie me llama Isabella.
—Ugh, entonces I. M. Swan representa a Isabella... —La miré expectante, esperando que ella llenara el espacio.
—Es Isabella Marie Swan —explicó.
Mi siguiente pregunta fue sin tener la oportunidad de reflexionar sobre ella.
—¿Por qué Swan?
Mirando directamente a la pared, ella respondió:
—Swan es mi apellido de soltera. Usé I. M. Swan mucho antes de que Seth y yo nos casáramos y cambiara mi apellido a Clearwater y decidí quedármelo.
La mención de su esposo me recordó que estábamos aquí por negocios, no en una cita. Para recuperarme, me aclaré la garganta y luego indiqué la pared frente a nosotros.
—¿De verdad quieres hacer el mural? —pregunté, no estaba seguro de si quería que ella estuviera de acuerdo o que me rechazara.
—Sí, estoy segura. —Con eso, ella saltó y caminó hacia adelante, deteniéndose cuando su mano tocó la pared—. No he hecho nada más grande que la página de un libro desde que pinté la habitación de Maddie. Para ser sincera, no puedo esperar para comenzar. —Girando alrededor, ella me sonrió inquisitivamente—. ¿Qué tenías en mente?
—Bueno, tengo una agencia diseñando la parte de los juegos, así que creo que quiero una escena de la selva tropical, mucho verde. —Era lo más alejado de un artista, así que en realidad no tenía idea de lo que quería.
Bella asintió, mirando a la pared, como si ya estuviera viendo el mural terminado.
—Está bien. Tengo una idea. ¿Prefieres ir por la ruta de Tarzán o solo los animales?
Contemplé las opciones por un momento, luego sacudí la cabeza.
—No estoy muy interesado en Tarzán, pero tú eres la artista. Te doy rienda suelta. Estoy seguro de que cualquier cosa que se te ocurra será genial.
Discutimos un poco sobre la logística y decidimos mover el área de espera al final del corredor hasta completar la sala de espera. De esa manera, Bella podría trabajar cuando quisiera, lo que probablemente significaría que lo haría mientras Maddie estuviera en el jardín de niños.
Estaba renuente a dejarla ir, pero sabía que mis siguientes pacientes estaban esperando. Agradeciéndole a Bella por el café, me despedí mientras me dirigía a mi oficina.
****ITaV****
El viernes por la mañana, fui a tomar un café, pero esta vez Bella no estaba allí. Sabiendo que era lo mejor, fui a trabajar y terminé mi semana con un niño de seis años que tuve que enviar al hospital con un caso de neumonía aguda.
Demasiado cansado para considerar salir o hacer algo en casa esa noche, me di una ducha, tomé una cerveza y sucumbí a un sueño muy necesario.
****ITaV****
El sábado por la mañana, alguien llamó a mi puerta. Como no me molesté en cocinar para mí, acababa de terminar un gran tazón de cereal. No esperaba a nadie y me sorprendió encontrar a Emmett en mi porche y a su hija, Lily, a su lado sonriéndome.
—Tío Eddie. —Aplaudió, mientras se lanzaba hacia adelante para abrazar mi pierna.
—Hola, Ricitos de Oro —la saludé, levantándola en brazos. Con sus rizos rubios y sus ojos violetas se parecía tanto a su madre que era impactante—. Es genial verte, pero ¿por qué trajiste a tu viejo padre? —Bromear con ella era uno de mis pasatiempos favoritos.
Moviéndose más allá de mí, Emmett murmuró:
—Que divertido. Ja. Ja.
Nos sentamos en el sofá mientras Lily saltaba arriba y abajo con entusiasmo.
—Vamos a tener un perrito, tío Eddie.
Era demasiado linda, pero mi mirada se dirigió a mi primo, que trataba de pasar desapercibido. Con una ceja levantada, me dirigí a él.
—¿Finalmente has cansado a Rose?
Tía Esme nunca le permitió tener un perro cuando era un niño. Aparentemente, estaba decidido a recuperar el tiempo perdido ahora que él era el padre.
—¿Yo? No, Lily ha estado pidiendo uno por meses. Rose simplemente no pudo soportarlo más.
La sonrisa de suficiencia infantil en su rostro era prueba suficiente de que probablemente había instigado a su hija para que hiciera el trabajo sucio.
—Qué coincidencia —le ofrecí, ganándome un encogimiento de hombros por parte de Emmett.
—Tío Eddie, ¿vendrás con nosotros? —pidió Lily, aplaudiendo como loca.
Dudé, no estaba seguro de mis planes para el resto del día, sabiendo que debía trabajar en la casa.
Sin embargo, antes de que pudiera rechazarla, Emmett me golpeó en el hombro, instándome a levantarme.
—Vamos, Ed, esto será divertido.
****ITaV****
Una hora después, nos quedamos mirando a ocho cachorros peludos. Emmett se había contactado con un criador de Pastores Australianos que vivía a media hora de la ciudad y actualmente tenía dos camadas disponibles para adopción.
Una bola de pelo esponjosa era más linda que la siguiente y a Lily le costó mucho decidir cuál llevarse a casa con ellos. Los abrazó a todos, besándolos y diciéndoles cuánto los amaba. Mantuve mi distancia, observando la adorable escena con una sonrisa.
Cuando Lily tenía sus brazos envueltos alrededor de un cachorrito gris y moteado, sentí algo frotar mi pierna cubierta por el jean. Miré hacia abajo para encontrar un cachorro blanco y negro con rayas marrones en su cara que se parecía más a un peludo oso de peluche que a un perro real.
Fascinado por sus grandes ojos marrones que me recordaban a los de Bella, me agaché, haciéndole cosquillas bajo las orejas colgantes. El perrito apoyó su cabeza en mi palma y estuve perdido. Como disfrutaba de las caricias, el cachorro se recostó sobre su espalda, ofreciéndome su vientre para que lo acariciara y, con eso, revelando que era macho.
—Oye, Ed, parece que encontraste un amigo —se jactó la fuerte voz de Emmett desde unos metros de distancia.
No tenía idea de cuánto tiempo había pasado, pero no le presté atención, seguí frotando la barriga del pequeño.
—¿Han tomado una decisión? —pregunté sin apartar la mirada.
—Sí, Lily y Nemo están esperando que vengas.
Miré hacia arriba y encontré a Ricitos de Oro de pie en el patio con el cachorro gris de antes con una correa. Suspirando en silencio, me dispuse a despedirme de mi pequeño amigo. Él debió haber sentido que algo estaba mal porque se paró sobre sus patas y, cuando me enderecé, se preparó para seguirme.
Me agaché, frotándole las orejas de nuevo.
—Oye, amigo, me tengo que ir. Estoy seguro de que encontrarás una gran mamá o papá.
Aunque sabía que era imposible, parecía fruncir el ceño. Le di una última palmadita, luego me dirigí a Lily y a Emmett, con el cachorro pisándome los talones. Cuando estaba a varios pies de distancia, comenzó a ladrar en un tono desgarrador, casi como un bebé que llora por mi atención.
Mi primo se rió con ganas.
—Ed, creo que alguien no está listo para dejarte ir. Es lindo. Se parece un poco a esa cosa de Gremlin.
Fruncí el ceño mientras observaba a mi perseguidor, quien parecía rogarme con sus grandes ojos marrones que no lo dejara atrás. Emmett tenía razón.
—En realidad se parece un poco a Gizmo.
—Y parece estar muy contento contigo. Ese suele ser muy tímido. Más bien se esconde para que los visitantes no lo toquen —dijo la criadora con una expresión triste.
Miré los ojos del cachorro una vez más y supe que no podía irme a casa sin él. Nunca había tenido una mascota más grande que un hámster en mi vida pero sentía una conexión con el pequeño peludo. Ya que las recientes esperanzas de compartir mi vida con la mujer de mis sueños fueron aplastadas, ¿por qué no debería conseguirme otro compañero? La casa era definitivamente lo suficientemente grande.
Me agaché una vez más y pasé mi mano sobre su dulce cara.
—¿Te gustaría ir a casa conmigo, Gizmo? —le pregunté, ganándome un emocionado movimiento de su cola.
Al mirar hacia arriba, encontré al criador sonriéndome.
—Maravilloso. Estoy seguro de que no te arrepentirás. Será una gran mascota.
—Tío Eddie, nuestros perritos son hermanos. —Lily aplaudió, mientras Emmett se reía para sí mismo.
Aunque no me importaba. Gizmo se iba a casa conmigo y ese era el final.
****ITaV****
Solo que no lo era. El criador me llevó a un lado para tener una larga y detallada conversación sobre cuestiones de mi vivienda, explicando lo que debía y no debía hacer para que Gizmo se sintiera feliz y seguro conmigo.
Resultó que era un desafío manejar con un cachorro en el auto y también tuve que pasar por la tienda de mascotas para comprar las cosas básicas que necesitaba para que Gizmo viviera conmigo, lo cual no era barato. Sin embargo, lo hice todo con una sonrisa, porque era para mi nuevo amigo.
Sacarlo del auto y entrar a la casa fue otro problema. Sin previo aviso, la parte tímida que el criador había mencionado salió con toda su fuerza. Gizmo no quería dejar el auto y luchó contra mí cuando quería que cruzara el umbral. Finalmente, cuando entré delante de él, me siguió a regañadientes pero luego salió corriendo como alma que lleva el diablo para explorar.
Después de escuchar un par de minutos, temiendo oír que algo se estrellara o rompiera, aproveché el tiempo para descargar las cosas del perro del automóvil y acomodarlas. Fue gracioso cómo, de repente, la casa ya no se sentía tan vacía.
****ITaV****
Tardamos unas horas en acomodarnos. Gizmo olfateó cada cosa en la casa pero finalmente se cansó. Le concedí una hora de sueño en la canasta en la sala de estar antes de decidir que era hora de dar nuestro primer paseo juntos.
Tan pronto como Gizmo me vio tocar la correa, salió corriendo, meneando la cola y lo dejé salir de la casa hacia la calle.
Bella y Maddie estaban en su jardín delantero, cuidando de un cantero de flores, cuando nos vieron cruzar la calle, caminando hacia ellas.
—Mami, mami, mira, ¡el doctor Edward tiene un perrito! —gritó Maddie mientras corría y se detenía justo al lado de nosotros—. Doctor Edward, ¿puedo tocar su perrito?
Con alegre anticipación, Gizmo se recostó y rodó sobre su espalda para que Maddie pudiera hacerle cosquillas en el estómago. Observé con gran fascinación, casi perdiéndome a Bella que se unía a nosotros y se agachaba junto a su hija y también trataba de acariciar a mi amiguito. Sin embargo, no fue tan amistoso con ella, olfateando su mano con cautela.
—Eres un pequeño y hermoso chico —susurró ella. Sus ojos brillantes se encontraron con los míos—. ¿Cuál es su nombre?
Estaba tan perdido en sus ojos color chocolate que me tomó un momento darme cuenta de que había hecho una pregunta. Sintiéndome atrapado, pasé mi mano por mi cabello para desviar mi vergüenza.
—Mmm, lo llamé Gizmo.
—¿Como el Gremlin? —Bella se rió—. Esa cosa era linda. Veo completamente el parecido.
También me agaché, así estaba a la altura de ellos.
—Lo conseguí hoy. Mi primo, Emmett, llevó a su hija a elegir un cachorro y me convencieron para que fuera.
—¿Cómo terminaste con un perro, entonces? —La sonrisa de Bella fue cálida y acogedora.
—Se supone que era un perrito pequeño y tímido que siempre se escondía cuando llegaba gente pero me buscó activamente. Y cuando nos quisimos ir, no me dejó ir sin él.
Ante el recuerdo, tuve que rascarle las orejas.
—Bueno, eres un hombre dulce, doctor Edward —dijo Bella casi soñadoramente—. ¿Alguna vez has tenido un perro antes?
No era que el pensamiento no hubiera pasado por mi mente pero me resistía a admitir lo impulsiva que había sido mi decisión.
—No, no lo he hecho. Mis padres no me dejaron tener mascotas que fueran demasiado grandes para vivir en una jaula. Pero, tendré que aprender a medida que avance.
Ella le sonrió a Gizmo cuando dijo:
—Yo tampoco he tenido un perro, pero si alguna vez necesitas ayuda con él, como alguien que le haga compañía o lo pasee cuando no puedas, sabes dónde encontrarnos.
Teniendo en cuenta que sabía que era tímido con los extraños, me sorprendió y me alegró ver la rapidez con que el cachorro se apegó a Maddie y, cuanto más nos quedamos, más se acercaba a Bella. Aunque, claro, ¿cómo se suponía que él mantuviera la distancia cuando yo mismo no podía?
Los ojos de Bella y los míos se encontraron una vez más y, por un segundo, olvidé lo que estaba pasando a nuestro alrededor, hasta que la voz animada de Maddie rompió el momento.
—Mami, ¿podemos dar un paseo con el doctor Edward y Gizmo, por favor?
Estaba a punto de aceptar cuando Bella me trajo de vuelta a la dura realidad.
—Cariño, papá y Riley llegarán pronto a casa. Tengo que preparar la cena y podría necesitar tu ayuda para poner la mesa. ¿Tal vez en otro momento?
Me miró con nostalgia, como si me estuviera haciendo la pregunta en lugar de simplemente decirle a Maddie que no podían ir. Aunque me recordé a mí mismo que no podía tenerla como quería, decidí que necesitaba ser su amigo.
Así que, asentí, asegurándoles que lo haríamos en otra ocasión. Luego, me fui con mi nuevo amigo, que constantemente parecía mirar por encima de su hombro, esperando que Bella y Maddie nos alcanzaran.
—Lo siento, amigo. Sé lo que estás pensando, pero están comprometidas. —Suspirando, miré hacia abajo y sonreí. Quizás no pudiera tener a Bella y Maddie pero ya no estaba solo.
¡Hola!
Un capítulo más... ¿qué les ha parecido? Ahora Edward tiene un perrito, pero sigue un poco triste por la situación de Bella. ¿Qué creen que pasará?
¿Me cuentan sus opiniones sobre el capítulo en los comentarios?
Respondo algunas preguntas que se hicieron en algún momento en los comentarios y nunca contesté: la historia tiene 22 capítulo, la idea es actualizar tres veces por semana (puede variar por alguna cuestión personal o, si soy sincera, la recepción de los capítulos por parte de ustedes), ya está completamente traducida así que voy a ser constante hasta el final (no van a tener que esperar mucho) y tiene final feliz.
Gracias por los comentarios en el capítulo anterior a: angryc, krisr0405, Pam Malfoy Black, Tata XOXO, Liz Vidal, cavendano13, somas, piligm, patymdn, Katie D. B, saraipineda44, Yoliki, Lady Grigori, tulgarita, Fallen Dark Angel 07, Brenda Cullenn, Shikara65, Mel. ACS, Kriss21, Lizdayanna, Adriana Molina, Tecupi, Esal, Terewee, Yani B, freedom2604, Carla, kaja0507, lisa, Cary, Maryluna, miop, Jade HSos y Guest.
¡Gracias por leer!
