Disclaimer: The story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the plot belongs to Payton79. I just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la trama de Payton79, solo me adjudico la traducción.
Este capítulo lo betearon Yani y Meli, betas de Élite Fanfiction ( www facebook com / groups / elite . fanfiction / )
Capítulo 6
Durante el resto del fin de semana, Gizmo y yo continuamos conociéndonos, encontrando nuestro lugar en la vida y las rutinas del otro y, en su caso, un lugar para dormir en mi habitación. Aunque aceptó fácilmente, pero no amó, su canasta en la sala de estar, tan pronto como oscureció, comenzó a andar a mi alrededor. Me seguía a donde sea que iba y no importaba cuántas veces lo acompañara a su canasta y lo alentara a quedarse con palabras o golosinas, nada evitaba que saltara y me siguiera tan pronto como me daba la vuelta.
Después de dos horas de dicho juego el sábado por la noche, me rendí y le hice una cama de mantas viejas en la esquina de mi habitación. Después de todo, él era solo un bebé y, como padre primerizo, no dejaría a un recién nacido dormir solo en la habitación contigua, aparentemente, el cachorro también tenía que estar cerca de su padre.
El domingo transcurrió sin incidentes y el lunes por la mañana me enfrenté a otro dilema. Tenía que ir a trabajar y dejar a Gizmo en casa. Había planeado regresar para el almuerzo para llevarlo a dar un paseo, pero como ya estaba tan apegado a mí, no quería dejarme salir de la casa sin llevarlo conmigo, ladrando y gimiendo sin parar.
Entonces, eso fue lo que hice. Jessica en la recepción, así como todas las demás enfermeras y asistentes en el consultorio, lo adularon, pero se escondió detrás de mis piernas. Todavía estaba pensando qué hacer con él durante el tiempo que tenía que atender a mis pacientes cuando Bella entró, saludando al grupo reunido.
Obviamente feliz de ver una cara familiar, Gizmo meneó la cola y ladró aliviado, apresurándose a frotar su costado contra la pierna de ella. Por un segundo, Bella se sobresaltó, luego sonrió ampliamente, agachándose para rascarle detrás de las orejas y frotar el vientre ofrecido cuando él se dejó caer de espaldas.
—Hola, cariño. Es tan bueno verte de nuevo. ¿Estás siendo un buen chico para tu papá? —arrulló a mi perro, quien se deleitó con su atención.
—Está siendo bueno siempre y cuando esté cerca de mí, pero cuando intenté dejarlo, lloró como un bebé. —Suspiré, rascándome la nuca.
Bella me dirigió una mirada comprensiva.
—Es un bebé, Edward. Entonces, ¿qué planeas hacer con él ahora?
—Para ser honesto, no tengo idea. Simplemente no podía dejarlo solo en casa.
Ella se enderezó y Gizmo dejó escapar un ruido que decía que no estaba contento con la pérdida de su toque.
—Si lo deseas, puedo mantenerlo conmigo mientras trabajo en el mural. Solo tengo que traer mis suministros del auto, entonces él puede venir conmigo.
Agradecido por la solución ofrecida, le sonreí a Bella.
—Eso sería genial. Intentaré pensar en otra cosa para después de que te vayas y mañana.
****ITaV****
Aunque el trabajo era excelente y mis pacientes eran dulces, una parte de mi cerebro no podía dejar de pensar en Bella en la habitación de al lado.
Cuando llegó la hora del almuerzo, corrí por la calle para comprar un sándwich para ella y para mí. Alimentarla era lo menos que podía hacer, considerando que me estaba pintando un mural y cuidando a mi perro con toda la bondad de su corazón.
De pie en el mostrador, me di cuenta de que no tenía idea de lo que le gustaba. ¿Incluso comía carne o era vegetariana? Lo qué haría las cosas aún más complicadas, ¿sería vegana? Pensé en las diversas conversaciones que habíamos tenido, recordando su elección de latte macchiato, así que definitivamente el veganismo estaba fuera de discusión. Todavía podía ser vegetariana, pero como los sándwiches de queso eran un poco aburridos, me arriesgué y conseguí uno de atún con centeno y uno de pavo con trigo integral, más un gran café regular y un macchiato de vainilla.
Cuando regresé, el consultorio estaba vacía, excepto por la suave voz de Bella que zumbaba desde la sala de espera. Entré silenciosamente, encontrando a Gizmo en el suelo en una esquina, con la cabeza apoyada en sus patas delanteras mientras observaba con fascinación cómo Bella giraba su pincel.
Pensé que debería llamar la atención sobre mi presencia, así que golpeé ligeramente el marco de la puerta, lo que hizo que dos cabezas giraran y dos pares de ojos marrones profundos me miraran.
—¿Alguien tiene hambre? Traje el almuerzo. —Levanté la bolsa de papel, moviéndola.
—¿Ya es tan tarde? —Los ojos de Bella primero se abrieron en shock, luego sonrió tímidamente—. Al menos eso explica por qué me muero de hambre.
Tomó de mi mano la bandeja con las tazas de café, se sentó en una de las sillas que habíamos empujado contra la pared opuesta a su obra de arte y me indicó que me sentara a su lado.
Mientras desempacaba los sándwiches, expliqué:
—Bueno, no sabía lo que te gustaría, así que tengo uno de atún y uno de pavo. No eres vegetariana, ¿verdad? —añadí.
—¿Y perderme los bistecs, las hamburguesas y los perros calientes? ¡De ninguna manera! —Ella se rió entre dientes, tratando de mirar dentro de la bolsa.
—¡Uf! Esto podría haber sido realmente incómodo. —Me reí junto a ella—. Entonces, ¿atún o pavo?
Bella se mordió el labio, inclinando la cabeza hacia un lado, reflexionando.
—No puedo decidir. Amo a los dos. ¿Te importaría compartir?
Cuando ella me miraba así, no me importaba nada.
—Claro. Aquí tienes. —Le di la mitad de cada uno, luego comencé a masticar mi propia mitad.
Gizmo yacía a nuestros pies, obviamente contento solo por estar cerca de nosotros.
—¿Cómo van las cosas con ustedes dos? —preguntó Bella, después de un momento de silencio.
—Aparte del hecho de que insiste en dormir en mi habitación y se niega a quedarse solo en casa, las cosas están muy bien.
Ella se agachó y acarició la cabeza del cachorro.
—Bueno, todavía es un bebé. Todos los bebés necesitan a su mamá y a su papá. Recuerdo cuando Maddie tuvo una fase en la que no se quedaba sola en una habitación y mucho menos dormía sola. No podría haberlo hecho sin Seth. Las cosas estaban raras entre nosotros en ese momento pero aun así él cumplió con su parte.
Esa fue solo la segunda vez que Bella me mencionaba a su esposo. Debería haber surgido naturalmente en una conversación informal, pero por alguna razón, no lo había hecho. Además, ¿por qué diría que las cosas estaban raras entre ellos?
Aparentemente, mi expresión debió parecer confusa, porque Bella elaboró.
—No nos llevábamos tan bien. Me costó mucho sobrellevar los intereses de Seth, pero no queríamos perturbar la familia de Maddie. Todo se calmó y mejoró una vez que Seth llevó a Riley a casa.
Tuve que respirar hondo para recuperarme. ¿Cómo se debe haber sentido cuando su esposo regresó a casa, sugiriendo que agregaran un tercero a su matrimonio? Si bien no hubiera creído que Bella fuera tan abierta sexualmente, todavía había pensado que ella había sido la que propuso a Riley.
¿Se sintió presionada a aceptar porque temía que la dejara? ¿O estaba agradecida por la variedad porque estaba aburrida y quería un cambio? No podía imaginar compartir a la persona que amaba con nadie más. Sin embargo, parecían estar contentos y felices con lo que tenían. Pero Bella parecía amable y abierta, a veces coqueta, hacia mí.
Definitivamente estaba un poco confundido.
—Al principio, era una idea extraña tener a alguien más viviendo en la casa con nosotros, pero podía decir que significaba mucho para Seth. Si no hubiera estado de acuerdo, sabía que no podríamos haber seguido compartiendo la casa y no quería eso para Maddie. Cuando finalmente conocí a Riley, me alegra decir que hicimos clic. Se sintió como si él siempre hubiera sido parte de nuestra familia.
Vivir con dos parejas en lugar de una era todavía un concepto inconcebible para mí, pero tenía que admitir que Bella no parecía ser desgraciada, por lo que a regañadientes tenía que aceptarlo y tratar de ser feliz por ella. Una parte de mí sintió la morbosa curiosidad de saber si Bella pasaba su tiempo con cada uno de ellos por separado o si todos compartían una cama juntos. Sin embargo, sabía que no podría manejarlo si este último fuera el caso, así que dirigí la conversación en una dirección diferente.
—No puedo imaginar que sea común que las cosas funcionen de esa manera. ¿Cómo maneja tu familia toda la... situación? —No podía ver a ningún padre aceptar fácilmente a su hija que vive con dos hombres, pero considerando que compartían la casa abiertamente, no se lo estaban ocultando a nadie.
Bella tomó un bocado de su sándwich y masticó en silencio.
—No estaban muy contentos con Seth al principio. Verás, nuestros papás eran mejores amigos desde que eran niños. Eso es lo que nos unió en primer lugar. Estaban emocionados cuando empezamos a salir en la escuela secundaria, nos ayudaron a mudarnos a nuestro primer apartamento en Seattle y estuvieron medio planeando nuestra boda todo el tiempo. Luego, Harry, el padre de Seth, murió de un ataque al corazón y, de alguna manera, nos casamos para cumplir su deseo. Estoy segura de que habríamos terminado casados de todos modos, pero no a los veintidós años y, probablemente, no en la gran producción que planearon nuestras madres. Sin embargo, cuando las cosas… cambiaron, mi padre primero reprendió a Seth, luego se negó a hablar con él durante meses. Lo fulminaba con la mirada cada vez que se encontraban. Pero, finalmente, por el bien de Maddie, se llevaron bien. Cuando Riley entró en escena, todos gradualmente lo aceptaron como parte de la familia. Ahora, casi tres años después, las cosas están mejor de lo que han estado nunca.
¡Huh! Eso fue un poco raro, pero por el bien de Bella, me alegré de que sus padres fueran tan comprensivos.
—¿Qué hay de tu mamá? Nunca la mencionas.
Tomó un sorbo de su café, sonriéndome.
—Mis padres se divorciaron cuando yo tenía la edad de Maddie. Nunca pelearon y durante mucho tiempo compartieron mi custodia física; es decir, durante varios años fui arrastrado de la casa de Renée a la de Charlie y viceversa. Luego se fue de viaje a Las Vegas, donde conoció a Phil y se casó. Él es de Florida y, como siempre quiso vivir bajo el sol, se mudó al otro lado del país. Tenía edad suficiente para pelear, así que me quedé en Forks con Charlie. La visito siempre que puedo y, como tenemos a Maddie, ella también viene aquí una o dos veces al año. Somos más amigas que madre e hija. Pero ahora, ¿qué hay de ti? ¿Dónde están tus padres? ¿Tienes hermanos?
Ella tenía razón. No había hablado de ellos hasta ahora. Ni siquiera había pensado mucho en ellos desde que me mudé; aunque los llamaba por teléfono al menos una vez a la semana. Las últimas semanas habían estado ocupadas, y con el nuevo trabajo, la casa y, por último, pero no menos importante, Bella, no los había echado de menos.
—Mis padres, Edward y Elizabeth, viven en Seattle. Mi padre es socio principal de una gran firma de abogados. Estaba muy molesto cuando decidí seguir los pasos de mi tío y convertirme en médico, en lugar de ir a la escuela de leyes pero mi madre le hizo ver que era mi vocación. Han estado casados por treinta y cinco años y siguen enamorados como dos adolescentes. Mi madre es profesora de inglés en U-Dub. También tengo una hermana, Alice. Ella es tres años más joven que yo y está casada con Jasper, uno de mis mejores amigos.
Bella asintió, tomando su café con placer.
—Entonces, el doctor Carlisle es el hermano de tu papá.
—Sí —respondí felizmente—. Son muy cercanos y, como mis padres siempre trabajaron mucho, pasé mucho tiempo aquí con Carlisle y Esme cuando era niño y adolescente. Mi primo, Emmett, que es mi otro mejor amigo, y yo somos de la misma edad, así que me encantaba venir aquí y pasar tiempo con él. A veces siento que estoy más cerca de ellos que de mis propios padres, pero todos estamos muy juntos.
Podría haber hablado con Bella para siempre, pero las voces provenientes del área de recepción me recordaron que estaba allí para hacer mi trabajo.
—Maldita sea, el tiempo terminó y quería llevar a Gizmo a dar un paseo antes de que terminara mi descanso.
Bella echó la cabeza hacia atrás y se rió con ganas.
—No importa. Lo llevaré a pasear y lo traeré de regreso, luego volveré a mi trabajo. Después de esos deliciosos sándwiches, tengo algunas calorías para quemar.
Le di las gracias, empaqué nuestros desperdicios y regresé a mi oficina para aplicarle una vacuna contra el tétanos a mi siguiente paciente.
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Unas horas más tarde, entre dos niños febriles, alguien llamó a mi puerta y luego Bella asomó la cabeza.
—Mmm, me voy a recoger a Maddie al jardín de infantes ahora. Volveré mañana por la mañana. ¿Quieres que me lleve a Gizmo conmigo? Parece que está un poco inquieto solo en la otra habitación.
Estaba dividido. Por un lado, no quería que el cachorro se sintiera incómodo, pero por otro, no quería aprovecharme del gran corazón de Bella. Suspirando, me levanté y entré en la sala de espera cerrada donde encontré a Gizmo que movía la cola con entusiasmo.
Me agaché frente a él, frotándole detrás de las orejas.
—¿Qué voy a hacer contigo, amigo? Sé que no quieres quedarte aquí. Pero no queremos causarle ningún problema a Bella.
—No es un problema en absoluto —interrumpió ella, suave pero decididamente—. Maddie estaría feliz de jugar con él hasta que llegues a casa.
La mención de mi pequeña amiga me hizo renunciar a la resistencia de inmediato. No podía negarle nada a la mini Bella. Así que, a regañadientes, estuve de acuerdo.
—Está bien. Pero prometo ir directamente a casa y buscarlo.
—No te estreses. Está bien. —Se inclinó y se puso las manos en los muslos—. Gizmo, ¿quieres ir a buscar a Maddie conmigo?
Gizmo ladró dos veces y corrió hacia Bella, saltando para que sus patas delanteras estuvieran en sus rodillas. Con una gran sonrisa, ella frotó su cabeza, dándole un rápido beso.
—Vamos, pequeño, deja que tu papá vuelva al trabajo.
Ambos nos enderezamos después de que ella alcanzó la correa y la sujetó al collar de Gizmo.
—Nos vemos esta noche, entonces —dije, saludándolos con la mano mientras salían del consultorio.
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Cuando llegué a casa, vi a Bella y Maddie jugando con mi perro en el jardín delantero. Lanzaban una pelota de un lado a otro y el cachorro saltaba con entusiasmo, tratando de atraparla en el aire.
Me dolió un poco el corazón al verlo, pero al mismo tiempo parecía demasiado adorable. Me dirigí al otro lado de la calle, gritando un saludo.
—Hola, doctor Edward. ¿Puede Gizmo quedarse con nosotros todos los días, por favor? —Maddie saltó arriba y abajo, aplaudiendo con entusiasmo.
Confundido y sorprendido por la pregunta, me pasé la mano por el pelo.
—Mmm, no lo sé. Tendré que discutir eso con tu mamá.
Bella me guiñó un ojo detrás de su hija.
—Hablaremos de eso mañana. Sin embargo, podría ser una buena idea. De esa manera, el cachorro estará bien cuidado y Maddie ya no nos molestará para tener el suyo.
Ella acarició los oscuros rizos de Maddie, mirándola con amor.
—Mami, ¿puedo invitar al doctor Edward a nuestra barbacoa el sábado? —le preguntó la niña de repente a su madre, mirándola con ojos suplicantes.
Bella también pareció sorprendida pero estuvo de acuerdo.
—Claro que puedes, cariño. Pero tal vez él ya tiene planes y no es una gran cosa. La abuela y el abuelo van a venir, junto con la tía Leah y Jake.
—¿Puede venir, doctor Edward? ¡Por favor! Quiero mostrarle mi habitación y podría traer a Gizmo. —Me miró con sus grandes ojos marrones y mi resolución de mantenerme alejado de Bella y su familia se estaba convirtiendo en papilla. Simplemente no podía decirle no a esa adorable niña.
—Está bien, Maddie. Vendré.
Fui recompensado con una sonrisa enorme de la pequeña y una tímida de su madre.
No sabía qué decir, pero, afortunadamente, Gizmo me rescató frotándose contra mi pierna, expresando su deseo de ir a casa. Me despedí, le agradecí a Bella por cuidar de mi perro y me dirigí al otro lado de la calle.
¿En qué me había metido ahora? En lugar de mantener mi distancia, acordé caminar directamente hacia la guarida del león el sábado. Solo esperaba poder manejar las cosas con Bella y su familia. Era placer y tortura, todo al mismo tiempo.
Cuanto más tiempo pasaba con ella, más seguro estaba de que no había manera de salir ileso de esto.
¡Hola!
¿Qué les ha parecido el capítulo? Esas charlas entre Edward y Bella, que no estoy segura si sirven para aclararnos algo o confunden más las cosas... ¿Ustedes qué creen?
Meli y Yani me convencieron para actualizar hoy en lugar de mañana por sus lindos reviews en el capítulo anterior. Así que muchas gracias por esos comentarios a: Pam Malfoy Black, Katie D. B, Daniela, Angie Muffiin, piligm, Lady Grigori, Kriss21, Tata XOXO, sandy56, cavendano13, Aurora, Yoliki, saraipineda44, Adriu, Brenda Cullenn, Liz Vidal, somas, Iza, Tulgarita, krisr0405, Maryluna, CamillaFava, Cary, patymdn, Shikara65, bellaliz, Tecupi, kaja0507, Mar91, angryc, Lizdayanna, alejandra1987, freedom2604, miop, Adriana Molina, ELIZABETH, jupy, Esal, Meli. ACS, Labluegirl, Yani B y los Guest.
¡Espero seguir leyéndolas a todas en los comentarios, me hace muy feliz y me divierte leer sus opiniones, impresiones y teorías sobre la historia!
¡Gracias por leer!
