Por fin listo el 3, y les juro que lo termine por poco, ya que si no lo terminaba hoy seguro no lo haría hasta año nuevo o después... estaré ocupado estos dias y por eso me preocupaba pero por suerte terminé... ahora veré si puedo escribir algo para la Kurosawa en su cumpleaños el primero pero no prometo nada... este es uno de los capítulos más largos que he escrito y no solo de love live si no de todos en general, tomenlo como un bono por el retraso.
Más comentarios y otras cosas abajo y recuerden que LL y sus personajes no me pertenecen o haría historias tan locas como estas en anime :v
III
La cena casi estaba lista, era lo menos que podía hacer después de todo, pero Riko deseaba poder no solo volver a mantenerse estable ella sola sino dejar der una molestia para Chika, y de ser posible algún día devolverle todo lo que ha hecho por ella.
— ¡Ya llegué! —Gritó con prisa mientras dejaba todo a un lado entrando lo más rápido posible — ¡Riko-chan!
— Chika-chan, ¿Pasó algo? —Preguntó preocupada, ella no solía llegar de esa forma a menos que algo importante pasara y conociéndola no sabía si era bueno o malo hasta que ella hablara.
— Riko-chan.
Chika se apresuró a acercarse a su compañera de departamento que esta retrocedió hasta chocar con la pared donde colocó ambas manos a los lados evitando cualquier escape acercando su rostro peligrosamente al de Riko.
— ¿Chika-chan? —Su rostro estaba ardiendo y su corazón latía a prisa, ¿Cuándo fue la última vez que se sintió así? Y ¿Cuándo fue la última vez que fue por esa misma mujer?
— Riko-chan —Estaba cerca, muy cerca, demasiado cerca, tenía que hacer algo, eso no estaba bien, pero ¿Por qué no la detenía?, ¿Por qué quería que continuara? ¿Acaso ella? — Encontré el trabajo perfecto para ti —Y todos sus pensamientos se fueron al caño.
— ¿Qué? —Articuló completamente confundida.
— Te digo que encontré un trabajo para ti.
.
.
.
— ¿De verdad esto está bien? —Inquirió Hanayo entrando al bar detrás de las oficiales.
Después de una rápida revisión del muelle y una charla con el departamento de marina acordaron trazar el operativo contra el ataque de las Cutie Panther al día siguiente por lo que esa noche estarían libres, por lo que Kanan propuso una noche de chicas para ayudar a conocerse mejor y poder realizar un mejor trabajo.
— Es cierto, detective Koizumi, quiero decir Hanayo ¿Eres menor? —Preguntó Kanan, ciertamente su aspecto la hacía lucir más joven de lo que era.
— Tengo 23, no es problema pero mañana es un día importante.
— Tranquila, no es como si fuéramos a beber hasta caer —You paso un brazo por sus hombros de forma amigable — Solo es una charla de chicas.
— Yo pienso igual que You-san, es una buena oportunidad.
Siendo tres contra una no tuvo más remedio que aceptar.
.
.
.
Podía sentir esos intensos ojos verdes observando cada parte de su cuerpo y cada movimiento, podría jurar que esa mujer de cabellos morados la estaba desnudando en su mente y vistiéndola de cuero.
— Fingir que la ignoras no hará que se valla —Aconsejó su jefa ocupada preparando la bebida de otro cliente.
— No estoy fingiendo que la ignoro —Refutó sin dejar de atender.
— Hitomi si no te gusta solo díselo —Aconsejó la rubia — Es peor si la dejas tener esperanzas.
— Nunca dije que no me gustara —Comentó asegurándose de que esa mujer no la escuchara.
— Entonces.
— Eli-san dejemos el tema por ahora ¿Si? —Pidió viéndola a los ojos.
Eli no tuvo más remedio que aceptar, a lo lejos esas esmeraldas observaban atentas cristalizándose un poco perdiendo el ánimo.
.
.
.
Básicamente eran solo cuatro mujeres solteras por lo poco que habían comentado disfrutando de un breve descanso antes de volver al servicio.
— Aun así estoy un poco sorprendida —Comentó Hanayo de pronto en medio de las risas — Las tres siendo tan populares y admiradas siguen solteras.
De pronto los rostros se tornaron tristes como si el ambiente de hace un segundo nunca hubiera existido.
— P-parece que hablé de más, lo siento.
Se disculpó al ver sus expresiones, como detective aprendió a leer las expresiones faciales, incluso la más pequeña para poder descubrir la verdad y pudo notar dolor, tristeza, soledad e incluso ¿Odio? En los ojos de las tres.
— Yo estaba enamorada de mi mejor amiga —Comentó de pronto la mujer de cabellera cobalto sorprendiendo a sus acompañantes mientras veía el techo del local — Mejor dicho aun la amo.
— Si no quiere no tiene porque.
— Esta bien, Hanayo —Interrumpió — You lo sabe y por alguna razón siento que puedo confiar en ustedes —Sonrió ligeramente.
Éramos tres amigas de la infancia, ambas las consideraba mis mejores amigas pero una de ellas era especial, su forma de ser al principio era de alguien tímida y reservada, pero después de los años se volvió alguien bromista y hasta algo pervertida, pero me gustaba como era, pese a todo siempre daba lo mejor para ayudarnos y poner a nosotras antes que ella. Por eso y muchas cosas más me enamoré.
Pero no todo fue color de rosa, pocos meses antes de terminar la preparatoria mis dos amigas pelearon, y no fue una pelea común, Dia, mi otra amiga, dijo cosas que jamás pensé que le diría a ella y su actitud fue fría, llena de odio, muchas veces intente preguntarles a ambas que ocurría pero ninguna quiso hablar.
Un día poco antes de la graduación, no pude más y exploté, no solo reclamando el que ninguna de las dos me contara lo que ocurría entre ellas y también me confesé.
— ¿Qué ocurrió? —Preguntó Hanayo, aunque ya había deducido la respuesta.
— Ella rio como si le hubiera contado un chiste y dijo "ya estoy comprometida con alguien de mí mismo estatus, no pienso perder mi tiempo con una campesina" —Aunque ella estaba casi segura de que también escucho "Sorry, Kanan" pero después pensó que solo lo había imaginado para auto consuelo.
— Que cruel —Comentó Pana claramente molesta con esa mujer desconocida.
— Somos más parecidas de lo que pensaba —Exclamó Kotori antes de tomar un trago de su bebida.
— Kotori, no me digas que usted también.
— Háblame de tú, Hanayo —Dijo con calma — Y sí, yo también tuve dos amigas de la infancia —Su vista se perdió en algún punto del lugar como si viajara al pasado.
Ambas siempre jugamos juntas y vivimos muchas locas aventuras gracias a una de nosotras que siempre nos arrastraba a todas partes, sin saberlo se convirtió en nuestra guía y mejor consejera pero nunca lo expresamos en voz alta, mi otra amiga siempre fue asustadiza como un animalito pero cuando crecimos cambio bastante hasta volverse alguien admirable y de intachable moral como lo dictaba su familia.
— ¿Su familia? —Preguntó You interesada.
— Ella era parte de una familia tradicional y de las más respetadas.
Kanan no pudo evitar pensar en su amiga Dia.
Siempre recta, siempre firme, a veces como la doncella más pura y otra como un maravilloso príncipe, nunca supe cuando paso de ser una de mis mejores amigas a la persona que más amaba en el mundo. Estuvimos las tres juntas hasta terminar la preparatoria pero como era normal el momento de tomar rumbos distintos había llegado, no quería despedirme de ella sin contarle como me sentía y confesarle mis sentimientos.
— Supongo que no te fue bien —Comentó You nuevamente.
— Ella me dijo muchas cosas hirientes, dijo que no era normal, que éramos chicas, inmoral, indecente —Rio un poco ante esta última palabra — Incluso sugirió llevarme a un psiquiatra, no lo soporté y le grité tantas cosas que no recuerdo bien, al final solo dijo, "Yo no puedo verte de la misma forma Minami, así que por favor, aléjate de mí" —Aun soñaba a veces con ese momento y en ese sueño Umi lloraba, pero era eso, solo un sueño.
— No quiero que suene como ofensa o algo similar pero, me dan un poco envidia —You sonreía pero era una sonrisa vacía — Si mi historia hubiera terminado como la suya tal vez sería más fácil mi día a día.
Todas prestaron atención guardando silencio esperando a que la menor hablara.
Yo solo tenía una amiga de la infancia, aunque también conocía a Kanan ella siendo mayor no solía pasar mucho tiempo con nosotras, aunque solíamos pedirle consejos de vez en cuando.
Kanan rio nostálgica de esa época.
Mi amiga se llamaba Chika, alegre, hiperactiva y un poco tonta, pero no dudaba en intentar diferentes cosas pero solía dejarlas a la mitad ya que no encontraba ese algo que la ayudara a continuar hasta el final. Siempre estuve enamorada de ella, pero un día una chica se transfirió a nuestra escuela, ella venía de Tokyo, Chika de inmediato intentó de todo para acercarse a ella y aunque la nueva se sentía incomoda al comienzo poco a poco se abrió a nosotras.
Lentamente noté como ambas se volvían cada vez más cercanas y podía ver claramente un brillo en sus ojos, uno que reconocía a la perfección, era el mismo que veía en el espejo cada vez que pensaba en Chika y era mutuo.
— Debió ser duro para ti el aceptarlo —Exclamó Kotori comprensiva.
— Si tan solo lo hubieras hecho ¿No es así? —Dedujo Hanayo con calma.
— Definitivamente eres tan buena como tú reputación Hanayo-san —Comentó con una expresión de culpa y arrepentimiento — Hice algo de lo que no estoy orgullosa pero tampoco me arrepiento del todo.
Por más que lo pensé solo se me ocurrió una solución a todo eso sin tener que convertirme en criminal; opté por enamorar a Riko, la chica nueva, aunque al comienzo ella se mostró confusa y se reusaba a seguirme el juego no me rendí, continúe insistiendo, si conseguía que ella se enamorara de mí tendría el camino libre con Chika, y finalmente logre mi objetivo, un día ella se confesó a mí de la nada, finalmente lo había logrado, ahora solo faltaba una parte y todo el plan estaría completo, pero ocurrió algo que no esperaba.
— Tú también te enamoraste —Hanayo cubrió su boca por instinto — L-lo siento, fue sin querer.
— No tienes por qué disculparte, es parte de tu naturaleza supongo.
Acepté salir con ella, fuimos felices, cuando Chika se enteró nos felicitó a ambas pero pude notar la tristeza en sus ojos, no pude evitar sentirme como una basura por haberle hecho eso a la persona que según yo amaba, pero estaba en un mundo lleno de rosas y arcoíris en esos momentos que lo olvide al poco tiempo, terminamos la escuela y seguíamos juntas, las tres, creí que eso seguiría hasta la universidad; que ingenua fui.
— Apenas terminó la ceremonia de graduación Chika desapareció.
— ¿Cómo que desapareció? —Kotori estaba confundida, acaso se suicidó o algo.
— ¿Qué ocurrió con ella? —Cuestionó Pana antes de sacar conclusiones.
— No lo sé —Contestó mirando al techo.
Al darnos cuenta de que Chika no estaba, ambas decidimos ir a su casa pero sus hermanas nos contaron que ella se mudó a Tokyo sola. Al principio creímos que era una especie de broma pero tarde nos dimos cuenta que no era así, ellas nos dijeron que pensaban que Chika ya nos lo había contado y el mismo día de la graduación se fue y ni ellas sabían dónde vivía ahora.
Decidimos continuar con nuestra vida pero la culpa no me dejaba tranquila, al cabo de un año no podía soportarlo por lo que a veces evitaba a Riko con excusas de la universidad o trabajo de medio tiempo. En un intento de olvidar acepté una invitación a una fiesta de una compañera, Riko dijo que estaría ocupada por lo que era perfecto.
Poco a poco sus ojos ganaban ese brillo de odio que Hanayo había visto antes, y se dio cuenta, no era odio por otra persona, sino a sí misma.
— Maldigo el momento en el que acepté esa invitación tanto como el que planee ese estúpido juego.
Kanan ya había escuchado la historia por lo que sabía que continuaba pero Hanayo y Kotori estaban expectantes.
Asistí a la fiesta, al principio me divertía, era justo lo que buscaba pero no contaba con que la fiesta tuviera bebidas adulteradas por lo que en algún momento de la fiesta perdí el uso de razón y mi cuerpo e instintos me dominaron. Desperté a la mañana siguiente en cama ajena, desnuda, era un hotel pero no tenía idea de cómo llegue a ese lugar, al poco tiempo intentando recordar la noche anterior vinieron a mí, una melena negra, unos ojos violetas, una seductora voz, y… supongo que imaginaran el resto.
— Entiendo, engañaste tanto a tu novia como a tu primer amor y por eso te sientes así, supongo que ella lo descubrió —Habló Pana analizando la historia.
— Creo que habría sido mejor si así fuera.
— ¿A qué te refieres?
— Ella jamás lo supo —La confesión sorprendió a ambas mujeres — Lo peor es que eso no pasó una, ni dos o tres veces si no que fueron varios encuentros con esa mujer que al final de cuentas nunca supe su nombre.
— ¿Cómo? ¿Te acostabas con una desconocida sin preguntar por lo menos su nombre? —Kotori no daba crédito a eso, era como de telenovela.
— Por loco que suene así fue —Suspiró sin saber exactamente por qué — Siempre aparecía de la nada, como si supiera el momento perfecto, me seducía y aunque al comienzo intente resistirme y decirle que eso era un error que no repetiría la realidad era otra, tanto así que al final era yo quien la buscaba.
— ¿Qué ocurrió con tu relación? —Preguntó la detective.
— No soportaba la culpa de haber engañado a Riko primero para alejarla de Chika y después con esa mujer, convivir con ella se volvió insoportable por lo que simplemente le deje una carta de despedida sin explicar nada y hui como una cobarde —Presionó sus puños con fuerza y rabia — No tengo idea de donde esté ahora o que esté haciendo pero seguro me odia por lo que le hice.
— O tal vez esté sufriendo por no saber porque huiste —Exclamó Hanayo sin mostrar emociones.
— Tienes razón, pero si ella llega a enterarse de todo.
— Las cosas no terminaran bien supongo —La detective tomó un largo trago de su bebida — Pero tampoco puedes continuar así, mientras no hables con ambas y les cuentes todo ese odio a ti misma continuara creciendo.
— Tienes razón pero no creo estar preparada para enfrentar a ninguna de las dos —Dijo soltando un suspiro — Además como dije, no tengo idea de donde están, lo último que supe de Riko fue que se había ido del departamento que compartíamos.
— Si gustas puedo ayudarte, soy detective después de todo —Después pasó la mirada por todo el grupo — Lo mismo va para ustedes.
— Algún día tendré que confrontar mi pasado.
— No hace falta —Habló Kanan — Estoy bien así.
— Yo sé dónde está y que está haciendo pero igualmente gracias.
Hanayo prefirió callar, tal vez fue demasiado ofrecer sus servicios sin más.
.
.
.
— ¿Y saliste corriendo sin terminar la entrevista? —Preguntó Riko al escuchar la historia de Chika, claro después de que esta se calmara.
Ahora ambas estaban cenando en calma.
— Bueno, era la última pregunta y la respondieron así que técnicamente si la terminé —Intentaba sonar segura pero claramente estaba asustada, no tanto de su amiga sino de que su jefa llegara a enterarse.
Riko suspiró, típico de su amiga.
— Gracias Chika-chan —Ella mostró un rostro de confusión — No solo me ayudaste mucho en el pasado si no que ahora incluso me consigues esta oportunidad, no creo poder pagarte por todo.
— No tienes porque —Rápidamente se levantó golpeando las palmas contra la mesa — Riko-chan siempre fue una gran amiga y desde que vives aquí no me siento tan sola, pero supongo que eso cambiará cuando encuentres tu propio departamento ¿cierto? —Sus ánimos bajaron con cada palabra, no quería sonar así, no frente a ella.
— Chika-chan.
— Gracias por la comida —Interrumpió rápidamente tomando lo que utilizó llevándolo para lavar.
Riko se quedó en su lugar sin saber exactamente qué hacer.
.
.
.
El teléfono de Kanan sonó de pronto rompiendo el tenso ambiente.
— ¿Sucede algo? —Su rostro denotó sorpresa después de contestar y encendió el altavoz.
— Ahora ¿Pueden escucharme? —Se escuchó una voz distorsionada del aparato.
— μ's —Mumruró Kotori sorprendida.
— Buen trabajo adivinando inspectora Minami —Dijo al misma voz.
— Shisho, ha pasado mucho tiempo —Comentó Hanayo a modo de saludo.
— Kayocchin, me alegra ver tu progreso como detective —Respondió el saludo al parecer feliz — Y espero mucho de ti en esta investigación.
Pana asintió feliz.
— Haré mi mejor esfuerzo.
— Bueno, si no les molesta vamos directo al tema principal —La atmosfera volvió a cambiar — Les envié casi todos los datos sobre el nuevo golpe de las Cutie Panther que pude recaudar, pero deben tener en cuenta que son un grupo escurridizo con muchos trucos bajo la manga por lo que no deben bajar la guardia en ningún momento.
— Lo sabemos, pero aun no entiendo ¿Por qué un segundo golpe tan rápido? Normalmente tardan por lo menos dos o tres semanas antes de dar otro —Habló Kotori confundida.
— Esa es parte de la información que omití ya que quería que solo ustedes la esucharan.
— ¿Por qué solo nosotras? —Preguntó Kanan.
— Escuchen, es difícil rastrearlas y cuando un objeto es robado por ellas desaparece, por lo que muchos pensarían que los guardan en algún lugar o se encuentran en el mercado negro.
— Pero la cantidad y volumen total de las obras y joyas robadas es demasiada como para guardarlas en un almacén o mansión, e incluso en el mercado negro se encuentra alguna pista pero todas desparecen —Dedujo Hanayo.
— Exacto, según mis deducciones, ellas solo buscan blancos específicos pero de vez en cuando buscan cualquier obra o joya al azar y deciden robarlas para evitar dejar un patrón claro.
— ¡Eso es! Ellas siempre buscan dejar un rastro falso para confundir a la policía así les será más difícil seguirles el rastro —La castaña ahora parecía otra persona.
— Exactamente, como esperaba de Kayocchin.
La nombrada se sonrojó apenada.
— ¿Entonces quieres decir que esta es solo un cebo? —Exclamó Kanan después de escuchar las deducciones.
— No estoy seguro, es difícil seguirles la pista —Respondió con calma — Pero la posibilidad no es nula.
— Pero ¿Por qué solo nos lo dice a nosotras? —Cuestionó You confundida.
— Porque de llegarse a hacerse público seguro las Cutie Panther buscarían la forma de cubrir mejor su rastro o verse obligadas a cambiar su modus operandi —No cabía duda del porque es tan buena detective.
— Exacto, solo ustedes conocen esta información y quiero durante la operación de dos días ayuden a corroborar todo lo que les conté.
— Entendido, puede contar con nosotras —Exclamó Kotori confiada.
— ¡Yousoro!
Kanan y Hanayo también asintieron.
— Me habría encantado enviar a mi grupo especial con ustedes en esta operación pero ellas están ocupadas justo ahora, me disculpo.
— No se preocupe, estaremos bien —Contestó Kanan — Le aseguro que las atraparemos y revelaremos todos sus crímenes y sus identidades al mundo.
— No bajen la guardia.
Y la llamada se cortó.
— ¿Entonces fue μ's el informante? —Cuestionó You después de que la llamada terminara.
— Si, de vez en cuando envía información del caso —Contestó Kotori.
— De hecho yo me transferí por órdenes de shisho.
— Es cierto Hanayo-san, lo llamaste shisho también antes —Dijo la chica marinera confundida — Y él te llamo Kayocchin.
— Bueno, fue quien me entrenó y me enseñó todo lo que se, y gracias a eso soy una detective —Respondió apenada, al parecer volvió a ser la Hanayo normal — Y en nombre se escribe como "Kayo", pero se lee "Hanayo", por eso me llama Kayocchin.
— Entonces debes saber cómo se ve realmente ¿Cierto?
— You-chan, no creo que debas preguntar algo como eso —Reprendió Kanan ligeramente.
— Pero Kanan-chan, μ's es todo un misterio para el mundo, nadie ha visto su rostro, su edad y sexo son un misterio incluso para los altos mandos, todo lo que se sabe es que un día apareció ayudando a resolver todo tipo de crímenes que nadie más pudo conseguir y ahora es toda una leyenda viva.
— Comprendo eso, pero aun así no es bueno hacer esas preguntas.
— Ya entendí, pero al menos puedes contarnos algo de ese equipo ¿Verdad?
Kanan suspiró, tal vez pasó demasiado tiempo con Chika pese a lo que cuenta.
— Lo siento, tampoco se mucho de ellas —Exclamó apenada — Todo lo que sé es que fueron tres y las reclutó casi un año después que a mí, pero su nombre clave era el nombre de una flor.
— Bueno, será mejor regresar para descansar —Habló Kanan antes de que la conversación continuara.
— Tiene razón —Concordó Kotori — Mañana tenemos mucho trabajo.
You y Hanayo asintieron, ya tendrían tiempo de charlar en el futuro, ahora tenían que prepararse para atrapar a esas ladronas.
.
.
.
— Buen trabajo hoy también chicas —Felicitó Eli a sus empleadas después de la jornada de trabajo — Mañana tenemos algo que contarles a todas, entonces nos gustaría que llegaran al terminar el servicio de restaurante.
— ¿Ocurrió algo? —Preguntó Hitomi preocupada.
— No es malo, no tienes que preocuparte —Contestó Maki con una ligera sonrisa.
— Solo que tendremos que salir nuevamente y queremos dejar algunas instrucciones —Completó la rubia.
— ¿Otra vez?
No era extraño que sus jefas se ausentaran un día o dos pues viajaban por el país probando platillos y bebidas para añadir al menú y carta nuevos sabores pero era raro que salieran dos veces en la misma semana.
— Surgió un compromiso y tenemos que atenderlo —Dijo Maki.
— Además posiblemente tengamos nuevas compañeras y aspirantes por lo que necesitamos que escuchen todo —Nico finalmente se unía a sus amigas.
— Gracias a la bocota de alguien —Comentó Maki mirando acusadoramente a la pequeña.
— Fue decisión de todas —Contraataco.
— Pero pensábamos hacerlo con calma después de nuestro viaje.
— Calma las dos —Reprendió Eli antes de que se saliera de control — Bueno, ahí lo tienen, espero que no sea mucho pedir.
— No, tranquila, si eso hace el trabajo menos pesado encantada, ¿Verdad chicas?
Dos jóvenes, una de cabellera color crema de ojos azules y otra castaña de ojos rojos asintieron también.
.
.
.
— Por fin llegamos —Casi gritó una joven de cabellos rojos, sus ojos eran de un verde claro y detrás de ella dos personas.
Una de ojos similares, cabello negro y un lunar debajo del labio y la otra una castaña de ojos de igual color.
— ¡Mirai-zura! —Exclamó la castaña al ver los edificios y vehículos pasar por la calle.
— Ruby, Hanamaru, no se separen, Tokyo puede ser un lugar muy peligroso —Dijo severa la otra mujer.
— Estaremos bien onee-chan —Contestó la pelirroja.
— ¿A dónde vamos ahora Dia-san-zura? —Preguntó la castaña.
— Vamos algo tarde —Comentó pensativa — Supongo que tendremos que ir directamente a los hospitales Nishikino.
.
.
.
Nuevamente la rutina de cada mañana se repetía en el departamento Takami pero esta vez ambas mujeres parecían incomodas y hablaban a monosílabos.
— Buena suerte Riko-chan —Tomó el maletín tratando de sonreír como siempre.
— Gracias, conseguiré ese empleo como sea.
Parecían querer decirse algo una a la otra pero al final no salió de sus labios nada más que una despedida.
.
.
.
— Ya le dije que no tengo cita para consulta, el señor Nishikino me llamó para otro asunto —Por quinta vez Dia repetía lo mismo a la secretaria del hospital y estaba perdiendo la paciencia.
— Onee-chan tranquilízate.
— Este hospital parece del futuro-zura
— Maru-chan este no es el momento para eso.
Al parecer la pequeña Ruby intentaba calmar a ambas antes de armar una autentica escena. Para su suerte la persona que buscaban acababa de salir de su consultorio.
— ¿Es usted la abogada Kurosawa? —Preguntó el hombre tan solo al salir.
— Sí, soy yo, mucho gusto, Kurosawa Dia —Se presentó con una educada reverencia.
— Ella es mi hermana menor, Kurosawa Ruby —Presentó señalando a la pequeña — Y mi esposa Hanamaru.
Ambas saludaron con el mismo respeto de Dia.
— No tenía idea de que estuviera casada —Comentó un poco sorprendido.
— Es una larga historia, pero somos realmente recién casadas.
— Bueno, en fin, si no le molesta ¿Podemos hablar en otra parte?
La Kurosawa asintió y el grupo abandonó el hospital.
.
.
.
Mentiría si dijera que no estaba nerviosa, Chika le había conseguido una gran oportunidad y no podía darse el lujo de fallar.
— Disculpe —Llamó a una de las primeras empleadas que encontró — ¿Puede decirme quien es la gerente del lugar?
— Realmente somos tres y yo soy una de ellas, mi nombre es Ayase Eli, ¿En qué puedo ayudarte?
— ¿De verdad? —Siendo sincera esperaba a alguien mucho mayor — Soy Sakurauchi Riko y mi amiga me dijo que buscaban una pianista.
— ¿Tú eres la amiga de la periodista con olor a mandarina? —Nico se había unido a la plática.
Riko solo pudo asentir nerviosa, supuso que ella era la segunda.
— Bueno, realmente no creo que podamos entrevistarte adecuadamente, estamos muy ocupadas como puedes ver —Dijo señalando el local lleno, al parecer el éxito no era broma.
— Entiendo.
— ¿Qué dices? —Exclamó Nico con ironía — Buscamos a una pianista, basta con que sepa tocar el piano.
— Nico, te lo tomas a la ligera, tenemos que darle una entrevista formal.
— Vamos Eli, no tenemos tanto tiempo para eso y mírala, parece un gato asustado —No supo cuál fue su reacción pero seguro puso una cara extraña — Necesitamos una pianista urgente y si después de regresar aun quieres entrevistarla entonces lo haces.
— Está bien, es tú responsabilidad.
— ¿Seguras que está bien? —Ya no estaba segura de que fuera buena idea — Podría volver más tarde u otro día.
— No, no te preocupes —Nico la detuvo antes de que huyera — Mira, el piano está en ese lugar, solo ve y toca algo.
— ¿Algo en particular? —Preguntó sin saber qué hacer.
— Lo que quieras, algo de músicos famosos, algún éxito reciente o alguna que hayas escrito no importa solo ve y toca —Prácticamente demandó la pequeña pelinegra.
Con muchos nervios se acercó al piano y levantó la tapa que cubría las teclas pasando un dedo por todas ellas.
— Disculpe —Llamó a Eli que estaba más cerca en ese momento, otra vez.
— ¿Pasa algo? —Preguntó acercándose a ella.
— Si, un par de teclas están desafinadas.
— ¿Desafinadas? —Pero si Maki lo uso ayer por la noche y estaba perfectamente.
— No está mal —Hablando del diablo y la persona aparece — Soy Nishikino Maki, y fui yo quien desafinó el piano.
— Pero ¿Por qué?
Eli estaba tan confundida como Riko.
— Pensé que Nico-chan insistiría en que la nueva tocara una pieza por lo que desafine dos teclas a propósito para ponerla a prueba —Explicó mientras se acercaba al piano — Por mi parte está aprobada.
— Disculpe pero ¿Quién es usted? —Aunque lo sospechaba era mejor aclararlo.
— Es la tercera dueña del lugar —Habló Eli — Perdónala le cuesta expresarse.
— Miren quien habla.
— Mucho gusto, me llamo.
— Te escuche antes, no te preocupes —Cortó rápidamente pero sin sonar molesta.
— Entonces con respecto al trabajo.
— Si Maki te aprueba entonces significa que eres realmente buena y en cuanto a Nico dudo que se oponga después de lo de hace un momento, así que felicidades, el trabajo es tuyo.
Riko suspiro sonrió agradeciendo a ambas mujeres por la oportunidad.
— De verdad muchas gracias yo —y su estómago gruñó pidiendo alimento — L-lo siento, estaba tan nerviosa que no desayune y bueno.
— ¿Por qué no tomas asiento y ordenas algo? —Sugirió la rubia al notar que seguramente estaba tan nerviosa que no sintió apetito hasta que los nervios desaparecieron hace un momento — Hoy va por cuenta de la casa.
— Pero.
— Adelante, el local tendrá mala fama si dejamos que alguien se vaya con el estómago vacío —Dijo Maki mientras empujaba a Riko a una silla.
.
.
.
El grupo se había reunido en una cafetería cercana al hospital tomando un rápido desayuno, al parecer nadie había probado bocado aun.
— Debo decir que no esperaba que viniera acompañada y mucho menos de su hermana y esposa —Comentó el hombre para romper el silencio.
— Quisiera aclararle señor Nishikino —Habló Dia con toda calma y serenidad — Mi hermana aunque es joven es una gran detective que poco a poco aumenta su reputación por mérito propio y en cuanto a Hanamaru posee gran cantidad de conocimientos por lo que incluso yo no dudo en preguntarle sobre algún caso de ser necesario.
— Comprendo, es por eso que las trajo con usted—Comprendió perfectamente las intenciones de esa mujer.
— Ahora si no le molesta podría contarnos ¿Para qué me necesita?
Dia estaba molesta pero prefería mantener el mismo perfil hasta que ese hombre se explicase.
— Es un poco difícil, pero intentaré explicarlo lo mejor posible.
.
.
.
Chika intentaba distraerse con el trabajo pero no podía evitar pensar en si Riko había conseguido el trabajo o en lo que pasaría después.
— No Chika, perdiste hace mucho, tienes que superarlo —Se dijo a sí misma en un intento de mantener la calma hasta que su celular sonó y sin dudarlo contesto — Diga.
— ¡Hi!, Chikacchi.
.
.
.
— Comprendo —Asintió la mayor de las Kurosawa — En resumen cree que lo ocurrido hace un año no fue un ataque contra su familia si no contra su hija y quiere descubrir al culpable.
El doctor asintió.
— Al principio creímos que era en contra nuestra y la herencia, por eso mi esposa y yo decidimos distanciarnos de Maki aun si ella nos odiaba, queríamos mantenerla a salvo.
— Pero en cuanto lo hicieron los ataques cesaron y perdieron el rastro de su hija —Completó Ruby después de escuchar la historia.
— No tengo idea de donde pueda estar o que está haciendo pero estoy seguro que si ella era el objetivo entonces cometí un grave error al alejarla —El pobre hombre se veía desesperado.
— ¿No habría sido mejor contratar un detective? —Hanamaru se esforzó para no soltar su muletilla.
— Eso hice al principio, cuando supe que desapareció pero extraños incidentes ocurrieron durante la investigación y los detectives se rindieron antes de lograr algo.
— En definitiva iban tras su hija —Habló Dia con su tono neutral.
— Onee-chan, no podemos dejarlo así.
— Ya lo sé Ruby —Por primera vez sonrió desde que conoció a ese hombre — No tiene de que preocuparse, si se trata de una treta para tomar su fortuna yo me encargaré.
— Puede contar conmigo para encontrar a su hija —Ruby mostró determinación — Si alguien intentaba entorpecer la investigación significa que su hija sigue viva en algún lado.
— También puede contar con mi ayuda.
— ¿Comprenden los riesgos? Podría haber más ataques —Se sentía aliviado de conseguir al fin ayuda decente, después de todo, Dia Kurosawa consiguió una gran reputación en los juzgados pese a ser tan joven.
— Lo sabemos, pero para un Kurosawa lo más importante son los miembros de la familia y como tal no perdonamos a quien dañe alguna.
.
.
.
Aprovechaba su día para hacer turismo, ya había tomado suficientes fotos e investigado el lugar, al menos hasta ser atrapada en el acto y perseguida por los oficiales, por suerte pudo escapar sin que le confiscaran nada o su jefa la asesinaba seguro.
— Por fin un día libre —Exclamó la chica comiendo un trozo de pan francés — Y qué mejor forma de pasarlo que probando el pan de esta ciudad.
De pronto una canción conocida por ella sonó cerca y pese a la distancia pudo reconocerla perfectamente.
— Lily white —Murmuró con su vista al cielo — Umi-chan, fuiste una idiota.
.
.
.
— Para terminar quisiera presentarles a una nueva compañera —Eli comenzó una vez todas las empleadas se reunieron.
— Sakurauchi Riko, mucho gusto.
— ¿Fui la única que le pareció como si fuera alumna de intercambio en una nueva escuela? —Comentó Nico.
— Creo que no —Dijo Maki.
— Por lo tanto me gustaría que mantuvieran este lugar como siempre mientras no estemos —Continuó la rubia intentando ignorar los comentarios de sus amigas.
— Pueden contar con nosotras —Dijo Yuri son una sonrisa.
— Cuidaremos bien del restaurante —Coco se colgó del brazo de Yuri.
— Y pueden dejarme el bar —Hitomi se mostró confiada.
— La verdad me preocupa un poco esa parte —Exclamó la rusa con poca confianza en su empleada.
— ¿Y eso a que viene?
— Supongo que por cierta admiradora —Nico también pensó lo mismo.
— ¿Es una broma cierto? —Al parecer todas pensaban lo mismo — ¡Por favor Eli-san!
— Yo no haría lo que tú
— Sí, claro —Respondió sarcástica.
— Oye, el día que una peli morada de ojos verdes y voluptuoso cuerpo se me insinué y yo huya de ella les invitaré a todas la cena en el mejor restaurante de Tokyo —Declaró confiada en sí misma, nunca pensó que en futuro se arrepentiría de sus palabras.
.
.
.
— Parece que todo está listo —Kotori repasaba las posiciones de oficiales y vehículos disponibles.
— Al menos por tierra, You se encargara de coordinar todo con la flota marina —Kanan igualmente analizaba todo el plan para no dejar puntos ciegos.
— Ahora solo queda esperar a que llegue el barco con la carga —Hanayo se preparaba mentalmente.
.
.
.
Por suerte regresó a tiempo antes de que Chika volviera, se encontraba preparando la cena, necesitaba pensar en cómo agradecerle por todo hasta ahora.
— Se está tardando —Exclamó al notar que su compañera de departamento llegaba más tarde de lo usual.
— Ya llegué.
Finalmente.
.
.
.
— Parece que ya está todo listo —Eli terminó de revisar lo que utilizarían al día siguiente — ¿Ustedes ya terminaron?
— Todo listo —Dijo Maki con calma mientras cerraba una muchila.
— Yo igual —Nico había colocado algunas esferas blancas en un pequeño tuvo y lo guardó en su maleta.
— Lo mejor será dormir bien, mañana necesitaremos estar en perfectas condiciones.
Sus amigas asintieron, por la información de último minuto que ese demente les dio la policía las estaría esperando con un gran operativo.
.
.
.
Ambas cenaban en paz pero la tensión seguía en el aire, apenas le dio la noticia Chika la felicitó y ambas celebraron y abrazaron pero eso solo logro que el momento de festejo terminara.
Riko suspiró, ya era suficiente.
— Empezaré mañana mismo —Comenzó llamando su atención — Por lo que posiblemente ya no podremos cenar de esta forma tan seguido —Esas no eran las palabras que quería decir.
— Lo supuse —Fue todo lo que dijo evitando verla.
— Pero —Pausó pensando en sus palabras — ¿No te importa si me quedo un tiempo más?
Su amiga por fin fijó su vista en ella sorprendida pero también emocionada y sonrió sin poder evitarlo asintió.
Si señores, μ's es un hdp que juega con ambos bandos y los utiliza... ¿Con que fin? solo yo lo se :v
Pobre rusa no sabe en la que se metió :v... wii! DiaMaru! si no les gusta culpen al fic de "Un deber de familia" por hacerme amarlo... las Kurosawa entran en escena pero no saben ni en la que se meten.. el pasado revelado (en parte) de tres personajes, pero ustedes que creen ¿que Umi y Mari fueron tan crueles por sus waifus por sus ovarios o tenían motivos ocultos? eso se los dejo de tarea para otro capitulo :v... eso si, You ya dejo claras algunas cosas pero ¿quien es la chica misteriosa? eso lo sabran tambien más adelante :v aunque creo que ya lo saben... ahora si la pregunta principal ¿quien es μ's?
hasta el próximo año :3
