Había dicho que por la tarde pero simplemente antes de darme cuenta ya había anochecido... en fin, la parte buena es que por fin dejo continuacion de esta historia... si es que alguien la lee porque de plano los reviews son prácticamente nulos.

Más de 6 k de palabras, espero que sirvan de algo para compensar la tardanza, me tarde tanto porque simplemente no me convencía nada la parte de Yoshiko y tuve que rehacerla a la mitad, pero tras arreglar eso el resto salio casi por si solo.


V

Hacía mucho que no disfrutaba de la brisa marina y el tranquilo sonido de las olas, disfrutando en esa playa en la que se divirtió tanto cuando era niña.

— Chika-chan —Riko se sentó a su lado en la arena admirando el paisaje del mar — Desapareciste de pronto y nos asustamos mucho —Comentó con una sonrisa tranquila.

— Solo quería tomar un poco de aire fresco —Respondió devolviendo la sonrisa.

— ¿Recuerdas cómo solíamos jugar aquí cuando asistíamos a Uranohoshi? —Preguntó la pianista.

— Nunca olvidaría algo como eso —Contestó divertida — Deseaba que esos días nunca terminaran.

— Pero lo hicieron —Se sorprendió por el tono frío de su amiga.

— ¿Riko-chan? —Extrañada siguió a su amiga con la mirada como se levantaba del lugar e iba a donde se encontraba You.

El ambiente se tornaba cada vez más oscuro y no era por la noche.

— Esos días se fueron —Exclamó mientras la pareja se abrazaba — Y muy pronto yo también.

Se levantó agitada y con gruesas lágrimas en saliendo de sus ojos; examinó el lugar dándose cuenta que se encontraba en su habitación, no recordaba en qué momento se quedó dormida la noche anterior pero lo último que recordaba era estar organizando sus redacciones y después todo oscuro hasta ese sueño.

— Me gustaría decir que solo fue un mal sueño —Ni si quiera pudo lamentarse cuando un grito lleno de pánico la obligó a salir de la cama rápidamente.

— ¡Riko-chan! —Llamó a su compañera de apartamento entrando a la habitación que ella usaba encontrando a la chica respirando agitada, pálida y observando sus manos detenidamente como su fuera lo más importante — ¿Riko-chan?, ¡Riko-chan! —Después de agitarla parece que por fin reaccionó.

— ¡Chika-chan! —La abrazó con fuerza llorando en su hombro mientras era consolada.

— Ya paso, era solo una pesadilla —Reconfortó acariciando el largo cabello color vino.

— Y-yo —De solo recordar su mal sueño incrementó el agarre de su abrazo.

— ¿Riko-chan?

— Chika-chan, si tuvieras que escoger entre la vida de You-chan y la mía ¿A quién salvarías? —Riko se separó lento pero sin mostrar el rostro.

— No lo entiendo.

— No es nada —Intentó restarle importancia mientras se levantaba, no tenía deseos de volver a dormir.

— Las salvaría a ambas, aunque tuviera que dar mi vida —Contestó con sinceridad la amante de las mandarinas.

Riko aumentó el agarre en la perilla de la puerta tensando su cuerpo sintiendo un escalofrío.

— Si algo así ocurriera, huye por favor.

Sin darle tiempo a responder a la confundida reportera abandonó la habitación encerrándose en el baño.

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— Creo era por aquí —Comentó la mayor del grupo Lily White buscando la dirección de la estación de policía junto a sus dos compañeras de grupo.

— Ahí está-nya —Señaló la chica alegre del grupo dirigiéndose a ella.

— Vamos Umi-chan, cambia esa cara —Exclamó Nozomi con una sonrisa traviesa — ¿O prefieres que te la cambie yo? —Movió sus dedos de forma extraña asustando a la malhumorada chica.

— Encontremos y atrapemos a esas ladronas rápido —Fue su única respuesta pasando rápidamente al lado de su compañera siguiendo a Rin.

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— Me hubiera gustado charlar más con ustedes —Dijo You al dúo de Tokyo que se preparaba para volver.

— A nosotras también pero tenemos que volver —Comentó Hanayo.

— Pero aun no comprendo ¿Cómo hicieron para robar la reliquia sin que nos diéramos cuenta? —La oficial de Yokohama intentaba encontrar la solución al misterio.

— Realmente fue más sencillo de lo que imaginas You-chan.

— ¿Lo sabes Hanayo? —Inquirió la chica de Uchiura — Como se esperaba de la gran detective Koizumi ¿Cómo lo hicieron?

La curiosidad era notoria en la oficial y claro que con gusto la complacería.

— Primero esta su llegada al barco.

— Cuando empezó la canción, entonces definitivamente fue para confundirnos —Interrumpió la chica costera.

— No del todo.

— ¿Qué quieres decir con eso?

— Veras, es cierto que la canción fue para confundirnos, pero desde un principio solo era una Cutie Panther quien comenzó todo.

— Pero vimos a las tres desde diferentes direcciones —No comprendía como lo hizo.

— Las otras dos se infiltraron en nuestras filas y en cuanto la música comenzó ellas proyectaron sombras falsas usando nuestro equipo en contra nuestra, por eso creímos que eran tres pero solo era una —Kotori respondió esa pregunta, Pana se lo había explicado antes.

— Mientras nosotros perseguimos al señuelo las otras dos tuvieron la libertad necesaria para moverse y llegar a su objetivo.

— Pero ¿Cómo escapó esa Cutie Panther después de acorralarla y huyó tan rápido?

— Otro truco similar al anterior —Contestó Hanayo con calma — Cuando creímos tenerla realmente solo nos guió hasta ese lugar, lo había planeado todo de antemano, en cuanto ese globo estalló aprovechó la confusión y pánico por el gas que supuestamente estaba en la gema para camuflarse entre nuestros hombres y antes de que alguien comprendiera lo que pasaba imitó a uno de los nuestros para hacernos creer que había escapado por donde vino.

— ¿Y entonces la sombra era?

— Otra proyección preparada para ese momento, solo tuvo que aprovechar el momento para escapar y preparar el truco de su huida antes de que sus compañeras fueran llevadas a la cubierta del barco.

— Es cierto, nos engañaron por completo —Simplemente comentó.

— Tú lo has dicho —Pana suspiró — Movieron los cuerpos inertes de los guardias verdaderos y los reemplazaron llevando la reliquia en sus ropas haciéndonos creer que ellas ya habían huido con ella y nos dimos cuenta muy tarde de su verdadero truco.

— Eso no habría pasado si ese millonario egocéntrico hubiera aceptado cooperar con nosotros desde el comienzo —Se quejó la chica de la costa.

— Al final es cierto que las dejamos escapar pese a todos los recursos utilizados —Kotori no buscaría culpables del fallo por que fue algo donde todos estuvieron involucrados — Se burlaron de nosotras y todos los que participamos

— Y por eso no descansaré hasta atraparlas —Kanan se unió a la charla llegando luego de una reunión con sus jefes.

— Kanan, ¿Qué tal te fue? —Cuestionó You a su amiga de la infancia.

— Fatal —Se quejó con el ánimo por los suelos — Estaban realmente furiosos.

— No es para menos —Comentó Hanayo.

— Dijeron que no podría regresar hasta no tener buenas noticias para ellos.

— ¿Te suspendieron? —You se acercó rápidamente a ella.

— ¿Qué? No, no —Negó rápidamente girando la vista a las mujeres de Tokyo — Iré con ustedes a Tokyo, me reasignaron como parte de su grupo.

— ¿De verdad? —Todas parecían felices por la noticia pese a todo lo ocurrido.

— Acepté con una condición.

— ¿Cuál? —Kotori preguntó.

— Llevar a You-chan conmigo.

— ¿Yo? —Inquirió sorprendida.

— Claro, no me dirás que no te sientes humillada luego todo esto —Comentó Kanan con confianza.

— Está bien, acepto.

— Bueno chicas, vamos —Kotori se adelantó al grupo — Hay maletas que preparar.

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La frente de la pequeña Kurosawa se arrugó nuevamente mientras repasaba los informes de los anteriores detectives en busca de pistas.

— ¿Sucede algo Ruby-chan? —Preguntó Hanamaru colocando una taza de té frente a la detective — No has dejado de poner esa cara desde que comenzaste a leer esos informes.

— No, es solo que, es muy extraño —Tomó un sorbo del té dejando que el efecto relajante hiciera efecto.

— ¿Extraño-zura?

— Todos parecen seguir el mismo patrón hasta la mitad de la investigación que es donde todos encuentran pistas diferentes que los llevan a callejones sin salida —Contestó Ruby tomando dos de los papeles, uno en cada mano.

— ¿Dices que alguien plantó pistas falsas para entorpecer la investigación?

— Más bien creo que desde el principio no había forma de llegar a ningún lado —Comentó Dia quien trabajaba en su laptop un poco alejada de las menores.

— Como se esperaba de onee-chan —Exclamó Ruby con orgullo.

— ¿Qué quiere decir-zura?

— Significa que estos informes no nos sirven —La detective arrojó los papeles junto al resto con expresión cansada — Quien fuera el culpable se aseguró limpiar su rastro y plantar falsas pistas para deshacerse de quien intentara rastrearlo.

— La pregunta es ¿Por qué tomarse tantas molestias? —Dia dejo su computadora de lado para tomar algo de café e intentar encontrar la respuesta o una pista para aclarar el misterio.

— No hay problema —Exclamó una positiva Hanamaru — Porque ustedes siempre han resuelto todos los casos que se les han presentado, confió en ustedes-zura.

— Maru-chan tiene razón, podemos hacerlo, gambaRuby —Con su frase de auto ánimo volvió a revisar los papeles en busca de alguna pista que dejara pasar, Hanamaru se unió a ella tratando de ser útil en algo.

Desde su lugar Dia observaba a ambas con una amarga expresión.

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El desayuno resultó algo incómodo e incluso a la hora de despedirse fue distinta a las anteriores, todo porque no lograba sacar ese mal sueño de su cabeza, pero no podía evitarlo, fue demasiado real, como si lo hubiera vivido o fuera a pasar.

— Esto no está bien —Soltó al aire frustrada — Si sigo así solo preocuparé a Chika-chan.

Intentando distraer su mente decidió realizar las labores domésticas, de todas maneras lo último que deseaba hacer ahora era dormir.

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— Con que esto es Tokyo —Comentó observando los grandes edificios con sus obres amatistas para justo después entrar en alerta sujetando su maleta y observando a todos lados con desconfianza — Parece que estoy a salvo.

Como si el mundo se tomara esas palabras a modo de desafío un viento fuerte sopló cegando por unos segundos la vista de la chica justo antes de que un papel golpeara su cara haciendo que perdiera el equilibrio tropezando y cayendo de espaldas y la maleta que sujetaba con ambas manos saliera volando para terminar justo en su rostro.

— ¿Por qué a mí? —Se lamentó en el piso mientras las personas dudaban de si ayudar o no a la joven — ¡¿Por qué mi vida solo está llena de mala suerte?! —Gritó sin importarle que todos pensaran que estaba loca, eso ya dejó de importarle hace años.

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Maldecía mentalmente mientras corría a toda prisa a su trabajo, no estaría en ese predicamento de no ser por sus pocas horas de sueño todo gracias a las altas horas que regresó a su hotel después de ser perseguida por los oficiales, como resultado perdió el tren anterior e iba retrasada.

— Que esté de buen humor, que esté de buen humor —Repetía como plegaria mientras esquivaba personas en la calle — ¿A quién engaño? Esa mujer nunca está de buen humor.

Lo mejor era prepararse para un regaño, solo esperaba que su reporte y las fotografías que tanto le costó conservar sirvieran para apaciguar a la fiera que tenía como jefa.

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Al final fue en vano, ciertamente era la estación de policía que se les había informado pero el grupo encargado del caso aun no regresaban de Yokohama y posiblemente volverían hasta la tarde.

— Busquemos un hotel para descansar —Prácticamente ordenó Umi irritada por un viaje en vano.

— Yo tengo hambre-nya —Comentó la menor del grupo sujetando su estómago.

— ¿Les parece si vamos a desayunar? Encontré información de un buen restaurante no muy lejos de aquí —Sugirió la mayor del grupo.

— Pero tenemos que buscar un lugar para hospedarnos —Recalcó Umi.

— De eso ya se encargó Isabella.

— ¿Por qué nadie me lo dijo? —Reclamó con molestia.

— Porque estabas muy molesta por el viaje-nya.

— Como está vez es tiempo indefinido nos quedaremos en un departamento cerca de aquí —Explicó Nozomi con calma — Ahora vamos a desayunar.

— Yo paso, no estoy de humor —Umi suspiró cansada y molesta — Dame la dirección del departamento para descansar mientras tanto.

Al final el trío Lily White tuvo que dividirse, mientras Umi llegaba al departamento donde viviría una temporada con sus compañeras, quienes por cierto le cargaron el equipaje, Rin y Nozomi aprovecharon para buscar algo para desayunar.

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No fue ni cerca de una buena mañana y solo esperaba no haber hecho algo para enojar a Riko, no le gustaba nada ese tenso ambiente del desayuno.

— ¡Ta-ka-mi! —La mencionada chica saltó de su asiento observando confundida a su molesta senpai.

— ¿Shitara-sempai?

— Al fin reaccionas, tengo cinco minutos llamándote —Reclamó.

— Perdón, me distraje por —Hizo pausa pensando en si era buena idea tratar esos temas en el trabajo — Lo siento.

— Por mí no hay problema, pero la jefa quiere el borrador del reportaje que te encargó.

— ¡Ah! cierto —Rebuscó entre sus papeles tomando algunos en sus manos — Aquí está, ahora regreso —Y salió disparada causando un par de accidentes en el camino con otros empleados.

— Algunas veces me pregunto si realmente no son familiares.

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Llevaba toda la mañana sin probar bocado, o mejor dicho desde la mañana anterior, perdió su billetera antes de darse cuenta y no encontraba algún cajero por ningún lado, para colmo de su mala suerte estuvo escapando de unos perros callejeros que por accidente hizo enojar, lo único bueno fue que escapó sin una sola herida, pero ahora moría de hambre.

— Debí comer algo antes de venir —Comentó desganada dejándose caer de rodillas al piso mientras su estómago reclamaba alimento — No, aún es pronto para rendirme.

Se levantó con nuevos ánimos hasta que su estómago rugió pidiendo alimento.

— ¿Puedo ayudarle en algo? —Coco curiosa de que esa extraña chica estuviera realizando ese extraño teatro fuera del local decidió que lo mejor era hablar con ella.

— ¿A mí? —La extraña mueca de la mesera parecida a una sonrisa le dio su respuesta — ¿Sabes si hay un cajero cerca? —Preguntó lo que de momento era vital para ella.

— Bueno, hay uno a ocho cuadras —Respondió señalando la calle a tomar — Lo había olvidado, se averió esta mañana, lo siento —Se disculpó tras recordar una charla de unos clientes hace un par de horas.

— No te preocupes, ya estoy acostumbrada —Dijo con el ánimo por los suelos.

— ¿Pasa algo Coco? —Hitomi se acercó al ver la charla que ambas se alargaba.

Coco resumió el problema rápidamente a su jefa interina.

— ¿Llegaste hasta aquí sin dinero? —Preguntó sorprendida.

— ¡Por supuesto que no! —Incluso gritar se era molesto — Perdí mi billetera al llegar a Tokyo.

— Por eso buscas un cajero —Dedujo Hitomi — Pero ¿Qué hay de tus tarjetas?

— No hay problema, en mi cartera solo llevo mi dinero, mis tarjetas están mi maleta —Ambas empleadas la vieron con extrañeza — Suelo tener mala suerte por eso prefiero llevar lo importante donde sea difícil extraviarlo.

— Bueno no soy quien para juzgar a nadie —Expresó la encargada — Por ahora pasa.

Coco sonrió.

— ¿No prestaron atención? Acabo de decirles que no tengo dinero.

— Nuestras jefas siempre han dicho que dejar que alguien se vaya con el estómago vacío o una mala imagen de nosotras es malo para el negocio —Contestó Hitomi — Puedes pagarnos después o también trabajar un poco para eso.

— Eso es una buena idea —Coco hablo tomando las manos de la extraña — Justo necesitamos ayuda extra.

— Pero.

— No tienes que preocuparte, será temporal mientras nuestras jefas decidan otra cosa, por el momento están de viaje y puedes hablar con ellas al volver para pedir formalmente el trabajo —Hitomi se mantenía tranquila — Dices que acabas de llegar y por tu maleta parece que te quedaras un tiempo, o tal vez ¿Ya tienes trabajo? —Se sintió tonta por ofrecerle trabajo sin saber nada.

La extraña negó.

— La verdad solo tomé mi maleta y me fui de casa sin un plan —Ahora que lo pensaba, no fue algo muy inteligente — No he comido nada desde ayer.

— ¿Hay algún motivo para eso?

— Estuve… ocupada —Respondió desviando la mirada.

A ambas chicas les pareció un poco extraño pero decidieron no preguntar al respecto.

— Por cierto, ¿Cómo te llamas? —Preguntó Coco guiando a la chica dentro del restaurante — Mi nombre es Coco, Miyashita Coco.

— El mío es Shiga Hitomi.

— Tsushima Yoshiko, un placer conocerlas.

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Bueno, fue mejor de lo que pensó, solo tenía que retocar algunas partes y eliminar un par y podía entregar su reporte.

— Honoka-senpai —Exclamó al verla ir en dirección opuesta a ella, directo a la oficina de su jefa.

— Chika-chan —Saludó la mayor — Ya me contaron sobre tu reportaje sobre los imitadores.

— No es la gran cosa —Dijo sonriendo lo mejor que pudo — Además solo fue porque usted no pudo hacerlo, la verdad yo aún.

— ¿Qué estás diciendo? —Interrumpió Honoka — Hay otros reporteros aparte de nosotras, pudieron encargárselo a cualquiera, pero te eligió a ti —Animó con una sonrisa.

— Pero no he tenido nada de relevancia desde que entré.

— Tal vez —Comentó su senpai — Pero no puedes negar que eres una de las que más reportajes tiene, aunque son pequeños, si llegan a tus manos es porque confía en tu trabajo.

— Gracias, Honoka-senpai —Exclamó con una reverencia.

— No tienes nada que agradecer, todo es gracias a lo duro que trabajas.

Chika con nuevas energías continuó con su trabajo, por otro lado Honoka tenía deseos de dar la vuelta en cuanto vio la puerta de la oficina de su jefa, pero hacerlo no era opcional.

El celular de Chika sonó y ella rápidamente contestó la llamada.

Chikacchi, are you free? —Esa voz la reconocería donde fuera.

— Claro Mari-san, solo tengo que corregir un reportaje y habré terminado.

— ¿Tienes lo que te pedí? —Preguntó la chica al otro lado de la línea.

— Claro, no fue fácil pero pude conseguirlo —Respondió tomando una carpeta en sus manos de su maletín — ¿Quieres venir por el o nos vemos en algún lugar?

— Mejor en otro lugar, ¿Alguna sugerencia?

Chika lo meditó unos segundos.

— Ya sé dónde es un buen lugar.

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El restaurante BiBi`s resultó ser más agradable que lo descrito en la pequeña reseña que encontró en el sitio oficial de Sweet&Sweet Holiday, bueno, comprendía que describir el lugar en tan pocas palabras era difícil y dado que el reporte con todos los detalles sería publicado en el próximo número de la revista re comprensible, Nozomi agradecía haber encontrado ese lugar tras investigar un poco a Kousaka Honoka y su relación con Cutie Panther.

— ¿Crees que Umi-chan ya esté más tranquila, Nozomi-chan? —Preguntó su amiga preocupada mientras iban a recoger a su tercer miembro, ya habían sido informadas del regreso del equipo encargado del caso.

— Esperemos que sí, o será difícil evitar los roces —Suspiró.

— Espero que el grupo sepa tener paciencia-nya.

— Yo también, Rin-chan.

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— ¿Onee-chan? —Llamó Ruby extrañada al ver una expresión poco usual en el rostro de su hermana mayor.

Salieron con la idea de buscar pistas justo en los lugares donde todos los anteriores detectives desviaron sus caminos pero de pronto la mayor de las Kurosawa comenzó con un raro comportamiento.

— Ruby, tú y Hanamaru-san sigan buscando —Respondió simplemente comenzando a trotar y doblar en una esquina, justo donde una mujer rubia acababa de pasar.

Curiosa como todo detective, la menor decidió desobedecer.

— Maru-chan, quédate aquí y no te muevas —Pidió siguiendo a su hermana sin darle tiempo a la castaña de decir algo.

Continuó su camino un par de cuadras después de virar en la esquina pero nada, con el pensamiento de haber perdido el rastro decidió volver hasta que escuchó un grito y un golpe; rápidamente se acercó al lugar encontrando en un pequeño callejón a su hermana sosteniendo con fuerza del cuello a la rubia con una expresión colérica, era la segunda vez que la vio de esa manera, la primera fue cuando la comprometieron con Hanamaru.

Su primer pensamiento fue intervenir pero algo le dijo que mejor observara un poco más.

— ¿Dónde está? —Exigió la abogada furiosa.

— Ya te dije que no se de quien hablas —Respondió apenas la rubia sonriendo como si nada pasara.

La detective estaba segura de haberla visto antes, pero no recordaba donde.

— Y yo que no estoy para tus juegos —Apretó el agarre consiguiendo un gemido de dolor de la rubia — ¿Dónde está Nishikino Maki?

Ruby no pudo evitar prestar atención, ¿Acaso esa rubia era la culpable?

I don't know —Respondió usando el inglés con la misma expresión.

— No te hagas la tonta, los métodos, las estrategias, la extraña forma de actuar de la víctima, todo encaja perfectamente con los métodos de Aqours, tus métodos —Escupió con furia.

Ahora todo se volvía más confuso para la pelirroja.

— Te digo la verdad, no se de lo que me estás hablando Dia —La nombrada no dudó en causarle un poco de dolor nuevamente.

— ¿Entonces qué haces aquí?

— Aún no lo sé —El desfigurado rostro de quien fue su mejor amiga le dejó claro que no soportaría más juegos — Si buscas a Aqours estás atacando a la persona equivocada.

— ¿Explícate?

— Yo fallé como Aqours, Dia, aquel día, fue mi final como la mente maestra detrás de todo —Los ojos esmeraldas la miraban fijamente esperando que continuara — Yo también pagué las consecuencias y me fui del país, pero el juego no terminó.

— Deja los rodeos y habla.

— Un nuevo Aqours apareció poco después de que me fuera —La sonrisa de la rubia se borró dando una expresión más seria — Ya no soy the king, ahora soy solo un pawn.

— ¿Dices que alguien más está jugando con la vida de las personas como tú lo hiciste?

No, no, Dia —Negó recuperando la sonrisa traviesa — Lo ves desde el ángulo equivocado.

— ¡¿Qué equivocado?! —Gritó furiosa golpeándola contra la pared — ¡Hiciste que me comprometieran con la novia de mi hermana, ¿Tienes idea de cómo me sentí cuando vi el dolor en los ojos de ambas?, ¿Cuántas veces me he sentido como una basura por robar su felicidad?, todo por el bien de la familia, y ¿Dices que hay algo bueno en eso?!

— Estás casada con la mujer que amas —Respondió con toda calma.

Dia aflojó el agarre unos segundos antes de volver a presionar.

— ¿De verdad crees que puedo ser feliz después de saber que arruine su vida? —Exigió furiosa.

— Sigues siendo muy terca y cabeza dura —Comentó la rubia ligeramente molesta.

— No me interesa escuchar eso de ti —Refutó luchando por no estrangular a quien llamó amiga en el pasado — Ya te lo dije, quiero respuestas ¿Quién está detrás de todo esto?

— Ya te dije que no lo sé —Contestó sin perder la calma — Pero de algo estoy segura y es que Nishikino Maki no estaba en la lista antes de que yo me fuera.

La respuesta no convenció a Dia que continuaba esperando algo más.

— Tal vez es parte del plan del nuevo Aqours o tal vez —Hizo una pausa como si fuera difícil para ella continuar.

— O tal vez ¿Qué? —Dijo incitándola a continuar — ¡Habla, Mari-san!

— Dia —El tono esta vez era diferente del usado en toda la conversación, mucho más serio — Si no fue Aqours entonces es probable que se trate de esa persona.

— ¿A qué te refieres? —Inquirió confundida — ¿De quién hablas? —Exigió.

— Es mejor que te detengas —Mari la miró fijamente a los ojos — Dia, esa persona es alguien mucho peor que Aqours, solo una vez trate con esa persona y sentí que si fuéramos especies diferentes, yo sería su mascota, jamás olvidaré esa sensación.

— ¿De qué estás hablando? —La siempre impasible Kurosawa Dia parecía dudar en esos momentos.

— Cuando era Aqours intente manipular el juego para terminar todas con un happy end, por desgracia terminé arruinándolo con un bad end, y mi único consuelo antes de irme fue ver que tu compromiso con Hanamaru se hizo formal.

— Otra vez con lo mismo.

— Dia —Interrumpió antes de otra escena — Que ustedes terminaran juntas no fue decisión mía, yo solo apresure las cosas.

— ¿Que las apresuraste? —El agarre nuevamente se volvió más fuerte.

— Dime —Le costaba respirar a estas alturas — ¿Alguna, vez, lo hablaste; con ellas?

Dia no respondió.

— Ustedes… lograron, su happy end… lograron, escapar del juego.

— ¿Escapar?, estás loca si crees que esto fue un happy end —Exclamó furiosa arrojándola a un lado y Mari tosió buscando oxígeno — No tienes idea de cómo me siento.

— ¿Y tú tienes idea de cómo se sienten ellas? —Contraatacó la rubia.

— Lo sé —Respondió con amargura — Las vi llorar una y otra vez maldiciendo su destino.

— ¿Hace cuánto?

La pregunta volvió a molestar a Dia.

— Ya deberías saber que asumir las cosas sin pruebas no te llevará a la verdad —Mari estaba dispuesta a marcharse.

— Espera, aun no terminamos —Dia se adelantó colocándose frente a ella.

Don't worry, no voy a huir —Dijo con toda calma — Me quedaré en Tokyo un tiempo.

— Dije que aún no terminamos —La sujetó fuertemente de la muñeca.

— Si buscas una pista te la daré, pero antes debes prometerme algo.

— ¿Qué clase de promesa? —La desconfianza era clara.

— Si ves que es demasiado peligroso, las tres volverán a Numazu olvidando todo este caso.

— Como si fuera a hacerlo.

— Dia, tanto tú como Ruby-chan y Maru están completamente libres, si se involucran en esto —Hizo una pausa — Si se involucran con esa persona, esta vez podrían terminar con un bad end.

— De ninguna forma permitiré que alguien lastime a Ruby o Hanamaru-san.

De un rápido movimiento Mari se liberó.

— Existen cosas mucho peores que solo la muerte Dia.

— Prometo hacer todo lo que pueda para protegerlas —Mari notó como evadió parte de la promesa, pero decidió confiar en ella de todas formas.

— El proyecto omegaverse, seguro ese es una parte de su plan.

Y de pronto todo encajaba, bueno, casi todo.

— ¡Espera!

Sorry, pero ya tengo una date y voy tarde, see you —Dijo sin detenerse.

Con toda la ira contenida Dia gritó golpeando la pared con todas sus fuerzas sin importarle que se lastimara.

Ruby decidió regresar con Hanamaru, necesitaba pensar y dejar que su hermana se calmara antes de buscar respuestas.

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Le fue mejor de lo que esperaba, creyó que esa mujer le gritaría hasta el cansancio por información a medias pero inesperadamente se calmó antes de que eso pasara, su argumento fue el misterioso informante que extrañamente hoy se había retrasado.

— Solo me queda intentar sacarle algo a Kotori-chan —Suspiró tomando sus cosas para visitar la estación de policía y esperar que su vieja amiga estuviera de regreso.

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— Muchas gracias, Hanamaru-san —Exclamó Dia tras terminar el tratamiento a su mano herida, para su suerte ninguna de las dos menores le preguntó nada sobre el incidente.

Ahora estaban de regreso en su departamento, en todo el trayecto ninguna de las hermanas dijo una palabra y Hanamaru se sentía presa del tenso ambiente.

Mientras Ruby parecía inmersa en revisar documentos extrañamente Dia estaba en una especie de trance.

— Onee-chan —De pronto Ruby habló sin dejar de lado los documentos — Yo estoy bien, soy feliz justo ahora, hablo enserio.

Ambos pares de esmeraldas chocaron como si intentaran decirse algo sin palabras mientras la tercera mujer pasaba su vista de una a otra sin comprender nada.

Dia se levantó de pronto y caminó sin decir nada a su habitación.

— No entiendo nada-zura —Exclamó confusa.

— Maru-chan —Ruby la llamó — Ve con onee-chan.

Sin tener idea de porque o cual era el motivo simplemente decidió obedecer a una de las personas más importantes en su vida.

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El grupo asignado a la captura del trío de ladronas mejor conocido como Cutie Panther ya se encontraba reunido en la oficina de la estación; repasaron el plan anterior y los fallos que tuvieron para evitar nuevos, también les informaron de los refuerzos que se unirían al grupo ese mismo día y por el cual estaban esperando.

— Adelante —Dijo Kotori cuando alguien llegó con un reporte.

La pequeña oficial con la que Honoka se topó en el pasado entro pidiendo permiso.

— Lily White acaba de llegar —Informó de inmediato.

— Por fin —Exclamó You siendo reprendida por Kanan.

— Guíalas por favor —Pidió Kotori recibiendo un saludo oficial de la guardiana del orden antes de salir de la oficina.

— Aun no me puedo creer que las mismas top idol Lily White sean las agentes entrenadas por μ's —Comentó Hanayo emocionada.

— ¿Cómo son ellas? —Preguntó Kotori recibiendo una mirada de sorpresa de todo el equipo — ¿Dije algo malo?

— ¿No conoces a Lily White? —Preguntó You.

Kotori negó.

— La verdad no suelo ver televisión desde hace unos años —De hacerlo seguro le recordaría su antiguo sueño.

— Bueno ellas son —Antes de que Hanayo pudiera comenzar con su explicación nuevamente llamaron a la puerta.

— Adelante —La sonrisa de Kotori se borró casi al instante al ver al trío de chicas que acaban de entrar, dos de ellas eran completas desconocidas pero una de ellas no lo era — ¿Umi-chan? —Murmuró sin saber cómo reaccionar.

La sorpresa también fue para la idol ya que nunca esperó encontrar a la persona que buscó por todas partes justo en ese lugar.

— ¿Kotori?

Las sorpresas no dejaban de llegar al grupo especialmente porque ahora parecía que su líder si conocía a una de las miembros del grupo idol.

— Entonces ya se conocían —You intentó disipar ese tenso ambiente que se presentó de pronto.

Kanan por otro lado al parecer se dio cuenta de que estaba pasando tras recordar la historia de la inspectora al igual que Hanayo.

— Kotori ¿Realmente eres tú? —Umi ignoraba por completo al resto, para ella solo estaba esa chica que buscó por tantos años y al fin la encontraba.

— ¡No te acerques! —El gritó salió casi inconscientemente — Yo.

Un fuerte aplauso llamó la atención de todos, Nozomi se convirtió en el centro de atención con una sonrisa, al parecer ella también pudo notar lo que estaba por ocurrir.

— Nosotras fuimos llamadas para apoyar en el caso de Cutie Panther, soy Tojo Nozomi —Se presentó formalmente como todo oficial.

— Hoshizora Rin-nya —Rin decidió seguirle la corriente.

— So-Sonoda Umi, mucho gusto.

Y todo hizo click en la mente de las amigas de la inspectora.

— Esperamos poder ser de ayuda en la investigación y captura de las criminales, por eso fuimos llamadas —Nozomi intentaba dejar claro que cualquier tema personal tendría que quedar fuera.

— Es un placer trabajar junto a ustedes —Kotori al parecer logró reponerse manteniéndose firme.

— Igualmente-nya —La animada Rin ayudaba a despejar al tenso ambiente.

Concéntrate en la reunión por ahora —Susurró Nozomi a Umi sin llamar la atención.

La idol asintió, realmente no esperaba un cálido abrazo de reencuentro aunque tampoco podía negar la punzada que sintió cuando fue rechazada de esa forma.

Pero eso no importaba, la había encontrado finalmente, ahora haría lo posible por recuperar su confianza y mucho más.

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En el restaurante de BiBi`s una reunión poco usual se llevaba acabo entre una rubia y una chica de cabellera naranja.

— Es todo lo que encontré —Comentó Chika tras entregar una carpeta a la rubia.

Thankyou, Chikacchi —Agradeció Mari leyendo de inmediato.

— Realmente me sorprendió saber que Kanan-chan es policía ahora —Dijo la reportera tomando su bebida — Pero ¿Por qué me pediste investigar a Kanan-chan, Mari-chan? —Preguntó confundida.

— Porque he vuelto por la rematch —Respondió guardando el folder.

— ¿Pedirán algo más? —Yoshiko se acercó a ambas con el uniforme de mesera, extrañamente se adaptó bastante rápido al lugar.

— Puedes pedir lo que quieras como parte del pago —Mari guiño un ojo a Chika mientras jugaba con su dedo golpeando la mesa.

— ¿De verdad? —La emoción era clara en sus ojos — ¿Tiene algún postre de mandarina?

— No lo sé, permítame —Y caminó de regreso a la cocina para preguntar.

Mientras tanto algo llamó la atención de todos; Yuri una de las empleadas se había postrado arrodillándose frente a Coco mientras mostraba un anillo a la sorprendida joven.

— Coco, me permitirías compartir tu vida con alguien como yo —La mencionada chica llevó sus manos a su boca mientras algunas lágrimas traicioneras bajan por sus mejillas — ¿Te casarías conmigo? —La siempre cool y tranquila Mido Yuri ahora se notaba nerviosa.

— S-sí, a-acepto —Respondió Coco finalmente con una sonrisa mientras trataba de limpiar sus lágrimas.

Yuri la abrazó en medio de aplausos de los clientes y compañeras de trabajo.

Chika y Mari no pudieron evitar sentir algo de celos al ver la escena.

— Chika-chan, ¿Tienes a alguien especial? —Preguntó sin dejar de ver la tierna escena.

— Es un imposible —Contestó con toda sinceridad.

— Tú, no eres de las que se rinden.

— Esta vez, sí.

— Tienes problemas ¿Eh?

— Bastantes.

— Algo bueno saldrá de todo ya lo veras.

— Gracias —Una ligera sonrisa se asomó en sus labios.

— ¿Qué harás más tarde? —Preguntó para cambiar el tema.

— Supongo que volver a mi trabajo para ver si tengo algo nuevo.

— Ver algo como esto me hizo querer ir al cine —Comentó tranquila.

— Algunas veces dices cosas extrañas.

— Con todo tu historial no puedes decir nada Chika-chan —Acusó al rubia con una sonrisa.

— Tienes razón.

— Dia —Murmuró inconscientemente.

Chika hizo un gesto confuso.

— Lo siento —Se disculpó al ser atrapada — Es una vieja amiga que me encontré de camino, aunque al parecer ella ya no me considera su amiga y me culpa de sus problemas.

— No te preocupes Mari-chan, seguro que si hablas con ella lo entenderá sea cual sea el problema.

— Gracias, Chika-chan.

— Aquí tiene —Yoshiko regresó con un poste a base de mandarina y lo colocó frente a Chika — Es un postre que se le acaba de ocurrir a una de nuestras cocineras, que lo disfrute.

La reportera no dudo en probar el postre soltando gemidos de emoción.

— Es delicioso —Dijo simplemente antes de continuar degustando.

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Comenzaba a ser desesperante, nadie en el edificio parecía dispuesto a hablar e incluso la sacaron del mismo por insistir demasiado por lo que ahora deambulaba de un lado a otro frente a la entrada principal. No podía volver sin nada, ahora si su jefa la mataba seguro.

La puerta se abrió dejando ver al grupo principal involucrado en el caso, por fin la suerte le sonreía, pero alguien más aparte de su mejor amiga llamó su atención.

— ¿Umi-chan? —Casi gritó a ver a la idol entre el grupo llamando la atención.

— ¿Honoka? —Perfecto, no solo Kotori, ahora Honoka, casi pensaba que todo fue preparado.

La reunión no fue a ningún lado fuera de las presentaciones puesto que tuvieron que repasar todos los casos donde las Cutie Panther estaban involucradas y ella no pudo concentrarse por estar tan cerca de Kotori y no poder hablar con ella, claro que para la inspectora fue un caso similar, solo que ella quería salir corriendo de esa sala.

— ¿Qué haces aquí? —El rencor de años de la reportera salió a flote.

Umi se sintió intimidada por un segundo hasta que recordó un dato importante de su amiga de la infancia.

— Honoka, eres reportera ¿Cierto? —Inquirió ignorando la mordaz pregunta de antes.

— Lo soy —Respondió sin cambiar de ánimo.

— Honoka-chan —Llamó Kotori — Lo siento pero no puedo hablar del caso ya te lo dije.

— Pero Kotori-chan, necesito algo o mi jefa va a despedirme —De acuerdo, lo último fue un invento suyo pero necesitaba el chantaje.

— Entonces tengo una noticia para ti —Intervino Umi con seriedad.

Nozomi y Rin se vieron preocupadas por lo que su compañera fuera a decir.

— Renuncio como idol —Soltó sorprendiendo a todo el mundo.

— ¿Qué? —Fue todo lo que Honoka pudo articular.

— Lo que escuchaste, renuncio —Repitió firme — Y te daré la exclusiva siempre y cuando me accedas a dos condiciones.

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— Dia-san —Hanamaru entró temerosa a la habitación que compartía con su esposa en ese departamento.

— ¿Necesitas algo, Hanamaru-san? —Preguntó con inexpresiva voz.

— Esas deberían ser mis palabras-zura —Contestó acercándose a su esposa que se encontraba recostada dándole la espalda — ¿Ocurrió algo esta tarde?

— No es nada.

— Dia-san.

— De verdad, no fue nada —Interrumpió a la castaña, lo último que quería era decirle algo indebido por no poder controlarse.

— ¿Por qué? —La voz de Hanamaru sonaba rota lo que obligó a Dia a darse la vuelta — ¿Por qué siempre hace esto Dia-san?

— No entiendo.

— Siempre parece dispuesta a hacer lo que sea por Ruby-chan o por mí —Los cristalinos ojos de Maru parecían soltar todo en cualquier momento — Pero cuando se trata de Dia-san se cierra y no permite que la ayudemos.

— No es necesario, Hanamaru-san.

— Lo es-zura —Reclamó elevando un poco la voz — Soy tu esposa.

Eso fue una punzada en su corazón al mismo tiempo que una alegría.

— Nuestros padres lo acordaron —Respondió desviando la mirada — No les importó nuestra opinión.

Intentar negarlo sería en vano, ambas lo tenían claro.

— Incluso después de pedirles que respetaran su relación —Estuvo a punto de decir algo más pero al final no lo hizo — Lo siento.

— ¿Por qué te disculpas?

— Yo —Mordió su labio inferior reuniendo valor — Te dejaré libre.

La confesión cayó como un balde de agua fría para Hanamaru.

— Lo siento, debí hacerlo hace mucho —La castaña no se movía o decía nada — Seguro debes odiarme por no dejarte ser feliz con Ruby.

— ¡Dia-san idiota! —Gritó sorprendiendo a su esposa mientras dejaba libres todas sus lágrimas reprimidas — ¿Cómo que dejarme libre?, ¿Ser feliz con Ruby-chan?, ¿Por qué piensa que eso puede hacer feliz a Maru?, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué no lo entiende-zura?

— Hanamaru, san —Dia estaba en total shock, era la primera vez que la dulce castaña le gritaba, es más ni si quiera sabía que podía elevar la voz de esa manera, pero verla llorar de esa forma era algo que no quería volver a ver.

— Acepto el divorcio —Habló la castaña ocultando la mirada y el dolor al igual que su esposa — Pero solo si dice que no ama a Maru, si dice que nunca sintió tan solo un poco de cariño, de otro modo no lo haré.

— Nunca —Suspiró tratando de calmarse y poder hablar correctamente — Nunca te amé.

— Véame a los ojos —Pidió manteniéndose firme.

En cuanto miel y esmeralda se cruzaron fue inevitable ver el dolor en la otra.

— Nunca sentí nada por usted, Hanamaru-san.

— No le creo-zura.

— Es tú problema —Respondió intentando ocultar su dolor sin éxito.

— ¡¿Entonces porque llora?!

— ¡¿Y tú por qué insistes?!

— ¡Porque la amo-zura! —Esa confesión dejó sin armas a Dia y todo valor reunido desapareció en un instante — Al principio creí llegar a odiarla, llegué a culparla por este matrimonio.

— Entonces ¿Por qué?

— Porque a pesar de todo Dia-san siempre estaba ahí para Maru y para Ruby, siempre pensando en nosotras antes que en ella —Sollozó recordando esos momentos — Nos escuchaba, nos consolaba, nos apoyaba aun cuando eso la hacía sufrir y enfrentar a su familia, jamás dejo sola a Maru, siempre estuvo para mí, por eso quiero estar siempre para Dia.

— Pero ¿Qué hay de Ruby? —No podía ser tan egoísta con su hermana menor.

— Hace mucho que superamos eso-zura —Contestó con una sonrisa pese a su rostro demacrado — Entre nosotras siempre habrá un lazo de amistad y también como hermanas, pero ese amor ya quedo en el pasado.

— ¿Realmente no me odias?

— No-zura

— ¿No me culpas por separarlas?

— No fue su culpa-zura.

— ¿No guardas rencor?

— Un poco por mentirme hace unos momentos-zura.

— ¿Me amas? —Preguntó con temor.

— Mucho-zura.

— Hanamaru-san —Negó mientras se acercaba a su esposa — Hanamaru, ¿Me perdonarías por actuar como una idiota?

— Con una condición.

— ¿Cuál? —Preguntó viéndola a los ojos.

— ¿Me ama? —Preguntó con la ilusión en su mirada.

— Más de lo pudiera desear.

Lentamente acercaba su rostro al de la castaña, por primera vez desde la boda donde ambas solo hicieron eso por compromiso, ahora era otra historia.

— La perdono-zura —Murmuró antes de sentir como su esposa tomaba su boca después de tanto tiempo.

La pasión y el deseo consumía su cuerpo y olvidándose del resto del mundo finalmente consumaron su matrimonio sin reprimirse, Dia asegurándose de marcar a Hanamaru como suya y viceversa.

Tras escuchar los gemidos de la pareja Ruby decidió dar un paseo, claro que había superado su romance con Hanamaru y apoyaba el matrimonio con su hermana pero eso era una cosa y escuchar como gritan el nombre de la otra en su habitación era una historia diferente, solo esperaba que los vecinos no comenzaran a quejarse después.


Si recuerdan, hice la pregunta del lemon en el pasado pero como no se vieron interesados decidí no incluirlo y continuar así al menos por ahora... la verdad hasta yo me sorprendí por como terminó el DiaMaru, me hice llorar... ahora si deje muchas nuevas interrogantes y para ver si prestan atención a esta parte les diré que deje un mensaje dentro que si logran descifrarlo les dará una buena pista sobre quién es Aqours y μ's.

Pese a que omití algunas partes que tenía planeadas para este capítulo y cambie otras dejándolas para uno futuro se extendió más de lo que esperaba, incluso después de terminar note que no agregué nada de las protagonistas... ahora, no suelo hacer esto pero dejaré un adelanto en forma de diálogos. (las frases pueden cambiar en el capítulo siguiente)

- Te daré la exclusiva solo si prometes que el nombre de Kotori no aparecerá por ningún lugar.

- Finalmente nos conocemos, senpai. Yo soy el ángel caído !Yohane!

- Esa chica, va a morir.

- Es tu elección Elicchi. Obedece o despídete de Alisa.

- Quiero entrar al proyecto omegaverse.

- La noche del walpurgis, es hoy, mis little demons, es hora de que Guilty Kiss, ¡Descienda!

Tampoco están en orden... y ahora tienen más tarea, hasta luego :3