Capítulo 2

Un tío sobreprotector y una maestra solterona.

(Hiratsuka POV)

El ajetreado bullicio de la sala de profesores, era una constante en esto ajetreados días, de inicio escolar, ya estaba acostumbrada a ello, ciertamente no era un problema, ignorando toda distracción exterior, me encontraba leyendo los ensayos de la clase 2F, a la cual estaba encargada, los ensayos en cuestión eran sobre sus experiencias sobre la vida escolar en preparatoria.

No había encontrado nada destacable entre ellos hasta ahora, la mayoría trataban sobre sus momentos más felices, ignorando los amargos momentos que debieron vivir, así como de sus amigos en ese tiempo, que con seguridad ya no estarían en contacto, en resume, la ignorancia de los jóvenes, pero también, aunque en menor medida había ensayo de los que se quejaban de sus "duras experiencia", que solo iban desde un rechazo hasta un mal día.

-Verdaderamente, no hay nada sorprendente-

Musite para mí misma, mientras me recostaba en el espaldar de mi asiento y estiraba mis extremidades.

-Bien, hay que calificar el ultimo-

Y me lleve una grata sorpresa.

(elipsis, voy a mamar gallo con esto :v)

Nota: Dejo el ensayo de volumen 1, ya que creo que es importante para justificar el interés en Hikigaya, todo crédito es de Watari Wataru autor original de oregairu.

Hikigaya Hachiman 2: Año Clase: F

La juventud es una mentira, no es nada más que el mal en persona.

Aquellos que se regocijan en la juventud son envenenados perpetuamente en su manto. Percibes que toda esta realidad sollozante es positiva. Los errores de tu vida son recordados como prueba de tu juventud.

Te daré un ejemplo: si esas personas se vieron involucradas en actos criminales como tales como el robo a una tienda y el disturbio masivo, lo llamarían "los actos de la juventud". Si ellos fueran a fallar un examen, dirían que la escuela no es solo un lugar para estudiar, (es una cárcel también), sus escusas "juveniles" comúnmente distorsionan las creencias y costumbres sociales.

Bajo esos actos, las mentiras, los secretos, los crímenes y eventualmente los errores no son más que sabores de la "juventud". Y en sus corrompidos caminos, descubren un pensamiento peculiar sobre algún error. Ellos concluyen que sus fracasos son generalmente una parte de su refrescante juventud, mientras que los fracasos de los demás deberían llamarse solo fallos y nada más. Si los fracasos son una prueba de la juventud, ¿entonces no sería extraño que lo que fallaran en a ser amigos son una prueba del peso de la juventud? No, ellos jamás lo reconocerán como tal.

No valen nada, simplemente es oportunismo. Por lo tanto, es una farsa llena de indeseables mentiras, decepciones, secretos y fraudes.

Están mal

Es decir: es irónico, porque ellos son los que verdaderamente se glorifican en el verdadero éxito.

En conclusión: riajus, vayan a explotar de ira ustedes mismos.

Leí en voz alta al perpetrador de dicho ensayo frívolo, viejos recuerdo de mi tiempo en preparatoria surgieron, haciendo que se me marcara la vena de la frente de ira.

-Dime Hikigaya, ¿Cuál fue la actividad que asigne durante la clase? -

Cuestione de forma retorica ignorando mis amargos recuerdos.

-Fue realizar un ensayo, retrocediendo en nuestra vida escolar Sensei-

Respondí Hikigaya, juzgándome con su mirada un tanto inmadura, que me recordaba a un pez muerto.

-Entonces, ¿porque escribiste una carta de amenaza?, ¿eres un terrorista?, ¿o talvez un idiota? –

Dije un poco malhumorada acariciando mi cabellera, sus ojos se perdieron levemente en el espacio, reconocería esa mirada, la mirada de alguien en su propio mundo.

- ¡Pon atención! -

Reprendí golpeándolo en la cabeza con su propio ensayo.

-si-

-en verdad, esos ojos tuyos son como los de un pescado podrido-

- ¿Enserio?, entonces son rico en omega-3, dígame Sensei me hacen ver inteligente-

Respondió con sarcasmo, este mocoso se cree muy listo, ¿eh?, se parece a ella, no pude evitar esbozar una sonrisa.

-Hikigaya, al memo me gustaría oír tu excusa para escribir este frívolo ensayo-

Exclame dándole la mirada más férrea que pude realizar, no dejare que se escape de esto, y pareció funcionar ya que retrocedió un paso.

-Bueno, solo hice lo que usted pidió, reflexionar sobre la vida en preparatoria, y mi ensayo está cerca de lo que es en realidad-

Dijo lentamente con un obvio nerviosismo.

-por lo general un ensayo de este tipo requiere reflexionar sobre tus propias experiencias, ¿no te parece? -

Le cuestione, ya había visto antes este tipo de chico, debió ser bastante molestado durante la escuela primaria y secundaria, probablemente causa de una crianza negligente también, aunque lo entiendo, los padres no suelen ponerles la tención debida a sus hijos, ya que están bastante ocupados trabajando para criarlos, bastante paradójico si lo piensa, no es como si supiera, todavía no tengo hijos.

-Usted nunca especifico eso Sensei, ¿eso no la haría la culpable por no especificarse correctamente? –

-Oh, niño deja de ser tan engreído-

- ¿niño?, bueno, supongo que soy un niño desde su perspectiva-

Este mocoso no se atrevió a decirlo, desatando toda mi ira, (reprimida), amague un golpe hasta su rostro, para mi sorpresa ni siquiera se inmuto.

-Sensei, el castigo físico esta prohibido, tengo que recordárselo-

Dijo con mirada seria, así que tienes huevo mocoso, me agrada.

-Lo sé, pero eso te pasa por herir los sentimientos, de una hermosa y joven mujer como yo, la próxima no fallare-

Lo amenace abiertamente, lo siento, pero he lidiado con suficientes mocosos como tu como para que me vengas a intimidar, el solo se quedó hay evaluándome.

-Aunque sabes, no estoy enojada-

El parecía no creerme, y su mirada escrutadora no vacilo ni un segundo, así por un tiempo nos vimos envueltos en un silencio tácito pactado por ambos.

Un poco cansada de la situación tome la caja Seven stars del bolsillo delantero de mi chaqueta, sus ojos por un instante sin instaron en mi pecho, acto que no me paso desapercibido.

Con un golpe fuerte a la cajetilla en mi escritorio, saqué un cigarro un acto que había practicado mucho, y con un chasquido de mi encendedor le prendí fuego tomando una larga y profunda bocanada, y la expulsé con la misma facilidad que la había tomado.

-No estás en ningún club, ¿verdad? -

Cuestione, aunque ya sabía la respuesta.

-así es-

Respondió brevemente.

-Y tampoco tienes amigos, ¿correcto? –

-si su definición de amigo es, gente con la que pasar el tiempo, aunque no tengas gustos en común, porque no soporta la soledad, no, no tengo amigos-

Una respuesta mejor planteada de lo que espere, pero era la respuesta que esperaba, una sonrisa triunfante se formó en mi rostro.

-Tal y como lo sospechaba, lo supe en cuanto vi esos ojos sin vida-

Me tome un tiempo para evaluarme más afondo, era un poco atractivo a pesar de sus ojos, ummmm…creo que podría funcionar.

- ¿Qué tal una novia…o algo? -

- ¿Algo?, que tipo de gusto crees que tengo Sensei-

-Ninguno, para gusto colores Hikigaya-

Respondí tomando una bocanada de mi cigarro, y exhalándola al instante, si puede que funcioné, son algo parecidos.

-en todo caso tendrás que reescribir tu ensayo, lo quiero para mañana temprano, sin objeciones-

-Si-

Respondió como si ya hubiese anticipado el resultado, no creas que te has librado de esta tan fácil.

-si embargo por tu desalma e hiérete palabras, que han herido mis sentimientos, ¿nunca te dijeron que no mencionar la edad de una mujer?, por ello te verás obligado a unirte al club del cual estoy a cargo, las malas acciones hay que castigarlas-

Lo dije en tono que no hubiese replica, por un breve instante sus ojos se desviaron de nuevo a mis pechos, este mocoso intenta disimulara al menos.

-Me niego Sensei-

- ¿Eh? -

Bien, no esperaba tal respuesta.

-se podría saber, ¿el porqué de tu negación? –

-Sensei, aprecio mucho mi tiempo libre, y no tengo pensado perderlo, por jugar al club, con personas que desconozco, que posiblemente no les agrade y ellos a mí tampoco, si no tiene más que decirme, me retirare Sensei-

Dijo sin vacilación alguna.

-Creo que entiendes mal Hikigaya, no tienes elección, es parte de tu castigo-

-Siempre hay elección Sensei, además castigo de que, por herir sus sentimientos, no creo que exista tal cosa en el reglamento escolar, además que las actividades de club, no son obligatorias para el estudiantado, lo siento Sensei, pero no pienso unirme a su club-

Touché mocoso, Touché, parece que estas bien informado, y su voluntad es más fuerte de lo que esperaba, bueno, no quería llegar a esto.

-Quiero hablar con tu acudiente Hikigaya, y no quiero escusa alguna, como consejera escolar me gustaría discutir con el sobre ti-

- ¿Enserio Sensei?, (suspiro), está bien, le importa si lo llamo enseguida-

-No, no quiero interrumpirlo en el trabajo, puedes traerlo al final de la semana cuando mucho-

-No se preocupe Sensei, no será una interrupción, mi tío siempre está libre, y me gustaría acabar con esto rápido-

Dijo con seguridad en sí mismo, además un tío.

-Bien si le es posible venir lo atenderé, dile que estaré en la sala de profesores a la hora del almuerzo, puedes volver a clases Hikigaya-

-Como diga Sensei-

Respondió yéndose rápidamente, bueno, ahora solo tengo que convencer a su tío, para que le preste más atención a Hikigaya, y de paso convencerlo para que hable con él y se una al club de servicio, estoy segura que esos dos deberían interactuar entre sí, aunque no espero que se lleven bien, son tan parecidos, pero tan diferente.

(suspiro)

Tomando una bocanada de humo me estire en mi silla, ahora solo aguarda esperar.

(elipsis)

El pitido del hervidor del agua de la sala de profesores reverbero con fuerza avisando que había cumplido con su cometido.

-Vas a comer otra vez ramen instantáneo-

Llamo mi atención Mizuho Kazami la profesora historia.

-Eso no es muy saludable que digamos Shizuka Sensei-

-Lo se Mizuho Sensei, pero entre la consejería escolar, preparar las clases del día siguiente y calificar las tareas de mis estudiantes, no me da mucho tiempo para cocinar-

Aunque el hecho de dedicar la mayor parte de mi tiempo libre a beber, fumar y leer la shonen jump, también influye en ello, aunque no se lo diré, y no, no es solo una excusa para no cocinar nada de ello.

-Entiendo, abecés para mí también es demasiado ajetreado el trabajo, cuando eso sucede solo le pido ayuda a mi esposo, eso me facilita mucho el trabajo-

Esta perra, solo porque te casaste recientemente no tienes que estar diciéndoselo a todo el mundo.

-Bueno, adiós Shizuka Sensei, tengo que calificar los trabajos de mis alumnos-

¡Tch!, solo querías venir a molestar cierto, vertiendo el agua tibia en mi ramen instantáneo, me dispuse a esperar a que estuviera listo.

me pregunto a qué hora llegara el tío de Hikigaya, como si lo hubiese invocado, un hombre entrado posiblemente en sus 40 años o cerca de ellos, entro en la sala de profesores, vestía una camisa negra de mangas largas que se ajustaba perfectamente a su fornido cuerpo, así como un jean azul marino y un par de zapatos de charol, bien embetunados, pero lo que capto mi atención desde un inicio, fue su rostro, con rasgos de todo menos japonés, de cabellera mocha, rubio claro, sus ojos eran los más emblemáticos, un par de ojos de pez muerto, con una mirada más madura que la de Hikigaya, no había forma de no reconocer esos ojos.

Mizuho Sensei fue la que lo atención, desconozco de que hablaron, aunque obviamente me estaba buscando, ya que Mizuho Sensei señalo en mi dirección, con un agradecimiento a Mizuho Sensei, camino hacia mí, con compas marcado de su bastón de caoba blanca, con un leve cojeo de su pierna izquierda, pero manteniendo su recta postura.

-Disculpe, es usted Hiratsuka Sensei-

Su varonil y rasposa voz, desprendía una seguridad sin igual.

-Sí, esa misma soy, y usted es-

Cuestione, aunque ya me imaginaba quien era.

-Mucho gusto, Hikigaya Beniz, para servirle, soy el tío de Hachiman-

Anuncio extendiendo su mano derecha.

-encantada de conocerlo Hikigaya-san, soy la consejera escolar, así como la profesora de literatura moderna de Hikigaya-kun-

Respondí toma tomando su mano con un fuerte apretón, se puede saber mucho de la personalidad de una persona solo este superficial acto.

-Supongo que sabrá porque lo llame aquí-

-de hecho, no, Hachiman no especifico mucho, solo dijo que usted necesitaba discutir algo conmigo-

-y así es, me gustaría discutir sobre Hikigaya-kun, pero será mejor continuar esto, en la sala de visitantes, por favor sígame Hikigaya-san-

En silencio nos dirigimos al salón de visitante que estaba paralela a la sala de profesores, solo era una habitación con dos muebles a lado y lado y una mesita de centro, con un juego de té adornándolo.

-Por favor tome asiento-

-Se lo agradezco-

respondió cordialmente mientras tomaba asiento, colocando su bastón a un lado, (suspiro), toda esta formalidad ya me está pasando factura, en silencio tome el asiento opuesto.

-Entonces Sensei, que es lo que quería discutir sobre Hachiman, ¿acaso hizo algo malo?, ¿o sus calificaciones bajaron? –

-En absoluto, se ha mantenido como el segundo mejor académicamente, desde el primer año, y su comportamiento es bastante tranquilo-

-Entonces, ¿Qué es lo que desea discutir?, Sensei-

Cuestiono con mirada escrutadora.

-La verdad es que estoy preocupada, pero, para que entienda mi preocupación, me gustaría que leyera el ensayo que Hikigaya-kun escribió-

Le dije asiéndole entrega del susodicho ensayo, tomándolo se dispuso a leerlo, y mientras avanzaba en su lectura una leve sonrisa se esbozaba en sus rostros, porque parece un padre riéndose de las travesuras de su hijo.

-Jajaja-

Dejo escapar una breve risa.

-Sin lugar a duda esto lo escribió el, pero no le veo el problema Sensei, ¿o acaso el ensayo era sobre un tema diferente? –

-El tema del ensayo, no es el problema Hikigaya-san, el problema radica en el comportamiento antisocial que Hikigaya ha demostrado a lo largo de su estadía en Sobu, y eso me preocupa-

- ¿comportamiento anti social?, muchos chicos de su edad son iguales Sensei, que no le guste juntarse con cierto grupo de gente, no lo vuelve automáticamente un anti social, sé que tiene problema para socializar y formar compañeros, no lo niego, pero no es solo su culpa, la mayoría de los chicos de su edad, lo juzgan prejuiciosamente, sin conocerlo de antemano, y siendo sincero, confió plenamente en su juicio de las personas con las que se junta, así que no veo el problema Sensei-

-estoy de acuerdo con su punto, yo tampoco soy moneda de oro para caerle bien a todo el mundo, y sinceramente hay personas que me desesperan bastante, pero el hecho de que Hikigaya no tenga ni un solo amigo, es preocupante Hikigaya-san, cuando sea mayor, le costara muy caro eso-

Él se quedó solo hay observándome con su feroz mirada.

-Dígame Sensei, ¿qué propone usted, para corregir este susodicho problema? –

-Simple me gustaría que Hikigaya se uniera al club que manejo, el club de servicio, para que pueda interactuar con un número más amplio de estudiantes-

-Entiendo, déjame adivinar Sensei, él se negó-

Pregunto retóricamente, por su mirada ya sabía la respuesta

-Así es-

-Por eso me llamo, para que convenciera a Hachiman de que se unirá a su club, con la excusa de que está preocupada por el-

-No era una excusa-

Respondí férreamente, parece que desconfía de mí, si es que tuvo confianza alguna desde un principio.

- ¿Enserio?, Sensei, si lo conocieras, sabría que tiene un amigo en esta escuela, y si no se lo dijo es que no confía en usted, con obvia razón, ¿Por qué tanto interés ahora?, ¿porque esta conversación no se dio en el transcurso del año anterior?, o es que me va a decir ¿Qué hasta ahora supo que existía y por su buena fe quieres ayudarlo?, Dígame la verdad Sensei ¿porque quieres que se una a su club? –

Cuestiono con desconfianza en cada una de sus palabras.

-Sensei, Hachiman ya ha sido menospreciado, molestado y burlado, por muchos de sus compañeros, obligarlo a interactuar con personas con la que no congeniara, solo lo lastimara, o el lastimara alguien, y no permitiré ninguna de las dos posibilidades-

proclamo con férrea convicción, ¿Por qué suena como si fuera su padre?, (suspiro), parece que no podre convérselo, tomando un cigarrillo de la cajetilla de Seven stars me disponía a encenderlo.

- ¿No le molesta que fume? -

-En absoluto-

-La verdad es, ¡maldito encendedor! -

Vocifero ante el encendedor barato que ya no quería funcionar.

-déjeme a mi Sensei-

Ofreció Hikigaya-san sacando un encendedor de su camisa.

-Gracias, ¿fuma acaso? -

-Sí y No, nunca fui fan del cigarrillo, pero muchos de mis hombres fumaban, así que termino agradándome el olor, lo describiría como algo nostálgico, puede considerarme un fumador pasivo si quiere-

- ¿Hombres? -

No pude evitar cuestionarme.

-soy ex militar, mayor para ser exacto, aunque ya estoy jubilado, pero dejemos de hablar de mí, no tenía algo que contarme Sensei-

-Si-

Tome una larga bocanada de humo y lo exhale de inmediato.

-No mentía cuando dije que estoy preocupada por Hikigaya-

-pero eso no es todo, o ¿sí? -

-No, no lo es, hay una alumna, Yukinoshita Yukino-

- ¿Yukinoshita?, Ayumi-

Musito, con mirada perdida

-Perdón-

- ¡Ah!, lo siento prosiga-

-Bueno-

dije algo cautelosa.

-Como decía, Yukinoshita, formo el club con la idea de ayudar a los que acudieran a ella, pero, a pesar de que es un chica muy brillante y amable a su manera, no creo que sea la más idónea para ayudar a alguien, ella es similar en muchos aspectos a Hikigaya y diferente en otros, pero creo que se complementarían entre si-

- ¿Y quieres hacer que interactúen entre sí para resolver mutuamente sus problemas? –

-Algo así-

-Un noble motivo-

Porque sentí un deja vu cuando dijo eso.

-Sensei, no confió en este sanatorio improvisado que quieres hacer, pero, le daré el beneficio de la duda-

-Eso significa-

-Sí, convenceré a Hachiman de que se una a su club, pero, quiero que me mantenga informado de las actividades de dicho club, así también de los problemas que se le puedan presentar a Hachiman-

-Comprendo, deje y le doy mi número-

-Bien, una última cosa Sensei, si veo que esto le causa dolor, entonces este pequeño experimento tendrá su fin-

Una vez que habíamos intercambiado números, se levantó haciendo una reverencia.

-Fue un placer conocerla Sensei-

-Igualmente, puede llamarme Hiratsuka-

-Entiendo, adiós Hiratsuka-san-

Disponiéndose a marchar se dirigió hacia la puerta, pero todavía tenía algo que decir.

-Sabes, no puedes protegerlo de todo-

-Lo sé-

Respondió sin darse la vuelta.

-La vida no es color de rosa, hay cosas que tendrá que experimentar y sufrir si o si, pero, mientras este en mis manos, les evitare todo el dolor posible a él y a su hermana-

Así sin más se marchó, parece que me equivoque con la crianza de Hikigaya, había supuesto que era víctima de una crianza negligente, pero parece que fue todo lo contrario, que tío más extraño tiene Hikigaya.

-(suspiro), espero que mi ramen no se haya enfriado-