Princess Principal y sus personajes no me pertenecen :u
Maestra de la seducción
Capítulo 3: Entre fingir y dejarse llevar
Una vez más Dorothy fingía estar un poco ebria frente a un guardia. Y una vez más las demás chicas hacían su parte de la misión. Al alejarse Beatrice no podía evitar dar un último vistazo a su instructora. La joven tímida solía terminar sonrojándose al ver cómo Dorothy usaba sus atributos para hipnotizar las miradas de esos guardias, y en ocasiones, como esta, la mayor del grupo llegaba a acercarse al hombre en turno y casi restregarle esos prominentes pechos en la cara porque al "tropezar" se sujetaba de sus cuellos para jalar de ellos y así "torpemente" caer con ellos al suelo provocando un mayor contacto entre ambos cuerpos.
Beatrice temía que algún día tuviera que hacer algo así.
…
-¡Jajajajajajaja! No permitiría que llegaras a una situación así, tranquilízate.
Era otra de esas tarde de clases para Beatrice en el mismo lugar. Solo ellas dos con té, algún vino y uno que otro bocadillo apetecible para la menor.
-E… ¿Lo promete?
-Tienes mi palabra de espía – Dorothy le guiñó.
-Pero los espías siempre mienten- Beatrice infló las mejillas sabiendo que era otra treta de la líder del grupo.
Ya había pasado antes, que Dorothy le hubiera dado su palabra de espía y nunca cumplía con su promesa. Beatrice entendió solo hasta que Ange le recordó el dicho acerca de los espías, que siempre mienten.
Dorothy se dedicaba a observar y disfrutar de cada expresión, de cada mirada, de cada sonido que provenía de los labios de aquel frágil cuerpo y no dejaba de sorprenderse de sí misma.
Si antes hubo algo tan preciado por lo que hubiera estado dispuesta a entregarlo todo, al convertirse en espía se despojó de todos esos tesoros, y encontrarse ahora tan atraída por esa joven temerosa, en serio. Dorothy se río para sus adentros, siendo ella una mujer que no tenía nada que envidiar a las demás. Sabiéndose capaz de atrapar al hombre que quisiera y encontrarse deseando a esa pequeña, porque la deseaba, ¿por qué?, volvió a reir. Todo eso le hacía sentir Beatrice.
-Oh, por favor no se ría- Beatrice refunfuñaba para casi en seguida beber un poco de aquel delicioso té.
-Y ya que tocaste el tema, el fingir estar un poco ebria es porque tengo experiencia en ese campo – le guiñó – aunque es solo una de muchas opciones, como fingir estar perdida, o fingir estar huyendo de alguien, al final cualquier idea sirve mientras me permita acercarme al objetivo.
Beatrice rápidamente recordó al padre de Dorothy y el entorno en el que la líder del equipo creció durante su infancia – Um… lo siento-.
-Jajaja, no te sientas mal por eso, no lo dije con esa intención- Dorothy dejó su copa en la mesa y se levantó de la silla, a escasos pasos de Beatrice, la morena tropezó con una raíz, en seguida Beatrice se levantó de su asiento para intentar sujetar a la mayor. Debía admitirlo, su condición física seguía siendo mala porque de nada sirvió su intento de detener la caída. Ahora mismo ambas estaban en el suelo. Beatrice recargaba una mano en la tierra y con la otra sujetaba el hombro de la mayor sobre ella. Por su parte Dorothy también tenía una mano en el suelo y la otra, ni ella sabía cómo, se había posicionado en la mejilla de la menor.
Por inercia Beatrice miraba su mano en el piso.
Por inercia Dorothy dio una ligera caricia en la mejilla y debajo de la oreja de Beatrice, llamando así su atención y saliendo ella misma de su propio trance.
-¿Eh?- fue hasta ese momento que Beatrice se percató de la situación en la que se encontraban y una gran sonrisa se dibujó en ella -Jejeje vaya, ahora sé cómo se sienten los guardias cuando usted finge una caída – poco a poco su cara se empezó a sonrojar – y… y… e-este, c-creo que es la primera vez que estoy así de cerca de usted pero… t-también puedo percibir un suave aroma dulce um… además del vino que estuvo bebiendo… - en medio de sus balbuceos Beatrice intentaba desviar la mirada, primero de aquel cuerpo, después de aquella mirada seductora. Por primera vez sintió que podría entender cómo se sentían aquellos hombres con aquella actuación.
En medio de las risas burlonas de Dorothy y las quejas de Beatrice, llegó la hora de terminar la clase del día.
-Pero hay algo que no entiendo- Beatrice acomodaba el juego de té en una charola – la señorita Ange me dijo que una vez la vio ebria de verdad y era muy diferente de su actuación.
Dorothy se sonrojó al instante –esta Ange…
-¿Cómo puedo fingir algo así y que parezca que es real dependiendo de la persona?
-Hm, buena pregunta. En tu caso no es necesario. Ya te dije que no te haré fingir algo así. Pero ya que estamos en ello. Para la siguiente misión tendrás que infiltrarte en una conversación con las estudiantes de otro colegio.
-¿Qué?
-¿La princesa no te dijo? Ella te sugirió.
…
-¡¿Por qué deciden esas cosas sin mí?! ¡Princesa!- Beatrice entraba al cuarto del club dirigiéndose en seguida a la de cabello largo.
-Ah, ¿no te lo había dicho? Disculpa. Hasta ahora sigue siendo una sugerencia, disculpa por no haberlo consultado contigo antes de la reunión. Sin embargo no te postularía si no supiera que eres capaz de hacerlo.
-Um… n… si usted lo dice entonces lo intentaré- Beatrice hizo un puño intentando animarse.
-Vaya, Princesa, sabes subir los ánimos de Beatrice muy fácilmente, supongo que es porque confía ciegamente en ti- las palabras despreocupadas de Chise hicieron que Beatrice se volviera a preocupar.
Desde su lugar Dorothy se sonreía volviendo a disfrutar de esa escena. Ange se paró al lado suyo -Dorothy… cuida tu expresión-.
La mencionada carraspeó – Pero tú sí tuviste tu momento con la princesa- miró de reojo a la otra espía que en seguida también titubeó y ocultó su sonrojo.
-Solo… ten cuidado- después de eso se alejó dejando a la morena bebiendo otro poco de vino. Ambas ya sabían lo que ocurría cuando dejaban que sus emociones se escaparan de sus manos.
…
Aquella noche Dorothy recordaba el accidente de la tarde –No estaba fingiendo… - miraba su mano, recordando todavía la suave piel de Beatrice.
x-x-x-x-x
Qué buena noticia que habrá más de Princess Principal X3
¬w¬/ Saludos!
Autor del mal.
