¡He hermanos y hermanas!, he aquí con la actualización de esta increíble historia, lamentamos mucho el que hallan tenido que esperar todo este tiempo, pero no podemos centrarnos solo en esto

En la vida real tenemos deberes que cumplir y que si queremos mantenerlos, debemos hacerlo de forma obligada

Muy bien, vamos a la lectura

Disclaimed: High school dxd no es de mi autoria (de ser asi, hubiera lemon y mas cosas hentai 7w7) sino de Ichie Ishibumi, lo mio solo es la historia a narrar

Ahora vamos a la lectura

Este capítulo fue escrito por…

Arcanine: 90%

Neopercival: 10%

(Soy una desgracia como escritor T_T)


Especial 1:

La fiesta de Kunou


Muchas veces esperamos nuestro cumpleaños con ansias, en una sociedad medianamente avanzada donde aun se escuchaban los ecos de las armas, celebrar un año de vida era un logro muy importante, sobre todo en estas fechas.

La guerra humanos-Kaijū habia iniciado, todos cooperaban para acabar con esos monstruos, pero ellos no daban indicios de mermar sus embates contra la humanidad, por lo que esas fechas, se celebraban con mayor importancia, sobre todo si eres la única hija de una líder como lo era la facción Yokai.

—Gracias por ayudarme a terminar de organizar la fiesta…todos necesitamos este pequeño respiro después de lo que ha ocurrido —decía la reina Yokai siendo acompañada por la madre del castaño— ¿Cómo esta Issei?

—Lo noto mejor que hace seis meses—ella se escuchaba aun preocupada, no solo por su hijo, sino porque ahora el se habia convertido en un soldado, la presión que podría acumular podría afectarle físicamente.

—Escuche, su hijo es un hombre fuerte

—No es eso lo que me preocupa

—La entiendo, como padres quisiéramos encerrar a nuestros hijos en una caja de cristal para cuidar y velar por su seguridad —dijo mientras posaba su mano en el hombro de la castaña—ellos deben enfrentarse al mundo, nuestro trabajo es educarlos para guiarse por un camino de rectitud, honor, justicia, bondad y compasión

La señora Hyoudo a pesar de las buenas palabras y deseos de la reina Yokai solo bajo un poco la depresión y preocupación de la castaña mayor

—Tanto que ha pasado, aun recuerdo cuando era un bebé, lo único que quisiera es volver en el tiempo para poder abrazarlo, acurrucarlo y mirarlo durante horas, mientras dormía en su cuna —una lagrima traicionera, rodo por la mejilla de la castaña

—El tiempo no espera a nadie, aun recuerdo cuando mi pequeña Kunou nació, era tan pequeña, tan inocente, tan linda que lo único que quería era abrazarla y jamás soltarla….

Ambas mujeres estaban platicando sobre sus hijos, donde varios sentimientos salieron a flote mientras dejaban de lado la fiesta de Kunou.

Hablando de la pequeña Yokai se encontraba sentada en las piernas de cierto castaño afortunado quien estaba algo nervioso no solo por la cercanía de ella, sino por las miradas asesinas que Rias y Aika tenia, sabia que no eran para él, sin embargo, eso no les quitaba lo aterradoras que se veían.

—Issei-sama ¿Cómo te gustaría que se llamara nuestro primer hijo? —esa pregunta provoco que ambas chicas se enfurecían de sobremanera— no tengo muchos recuerdos de Oto-sama, pero me gustaría que nuestro primer hijo se llamara como el, una especie de tributo a su memoria ¿te gusta la idea?

Ante esa pregunta Issei trago saliva temeroso

—¿No crees que aun es muy pronto para pensar en esas cosas? —pregunto nervioso mientras ella lo abrazaba rodeando su cuello

—Para nada, después de todo, ya se que quiero de regalo de cumpleaños —la rubia se separó y comenzó a hacer círculos con su dedo en el pecho del castaño— nunca pensé que tu entrenamiento hiciera maravillas, tus músculos se sienten como si fueran de acero

El tanteo y coqueteo tan directo de la precoz rubia Yokai habia llevado la paciencia de las otras chicas presentes que, bueno, no les había gustado tanto aquel evento

Por lo que una fue la que actuó rápidamente

—¡Ya tuve suficiente de que estés de maldita ofrecida! —exclamo Aika mientras la empujaba y tomaba su lugar— Issei, ¿verdad que te gusta una mujer desarrollada?

Issei volvió a tragar grueso pues a pesar de que tenia algo de razón en sus palabras, pues no podía responder sin que saliera herido física y mentalmente

—No me voy a molestar por eso —decía la rubia limpiándose la suciedad luego de levantarse— si quieren jugar de esa forma está bien …dentro de unas horas Issei-sama solo tendrá ojos para mi…podrán tenerlo después de que ambos consumemos nuestro amor

Dicho esto, ella salió de la habitación con un aire de grandeza dejando mas molestas a ambas chicas, sobre todo a la pelirroja.

—Si esa bola de pelos altanera cree que me quitara lo que es mío por derecho ¡está muy equivocada! —exclamo molesta abrazándolo— ¡primero te violo antes de que ella te ponga una mano encima! —seguía renegando hasta que se dio cuenta de sus ultimas palabras, estaba temerosa e insegura asi que para cerciorarse de lo que habia dicho, vio el rostro burlón de Aika y el avergonzado de Issei— por Satán ¿dije eso en voz alta?

Ambos asintieron mientras una gota de sudor caía por su nuca, provocando que ella se pusiera tan roja, que no sabían donde terminaba su cabello y comenzaba su piel, luego de un par de segundos su cabeza expulso una gran cantidad de humo, provocando que cayera al suelo mientras sus ojos tomaban forma de espiral.

—A eso llamo una declaración muy directa —Aika no sabía que Rias podía ser tan extrovertida cuando se trataba del castaño

—Te sorprenderías…mejor la llevo a su cama, espero que despierte antes de que comience la fiesta

Pareciera que no despertaría hasta un buen rato. La castaña se habia ido, recordó que ayudaría con la fiesta de la rubia Yokai, puede que a veces la sacara de quicio, pero ya le habia tomado cariño a la chica, sin embargo, no permitiría que ella estuviera cerca de Issei, hasta que todas llegaran a un acuerdo.

(Tal vez un cuarteto…no eso lo dejamos para su cumpleaños, se lo comentare a ellas) —la castaña retomo su camino sin dejar de sonreír de forma pervertida

Issei sintió un enorme escalofrió recorrer su espalda, pero este fue diferente, no era la misma sensación de miedo que tenía cuando ambas chicas miraban a la rubia, esta vez fue… ¿placentera? Como si algo bueno estuviera planeándose para él.

—Tal vez fue mi imaginación

[No sabía que te gustaban … ¿cómo les dicen ustedes los humanos a las hembras no tan desarrolladas? …ilegales]

—"Lolis" Ddraig —corrigió mentalmente y como si nada el castaño, hasta que se dio cuenta de sus palabras—"¡¿pero que…?!, ¡Ddraig!, ¡no juegues conmigo!

[Vamos compañero…debes resistir a la tentación del lolicon, escuche que esa organización mundial que creo el cuerpo de defensa del pacifico, persigue a los pedófilos como tú para encarcelarlos]

—"¡¿Qué clase de enfermo crees que soy?! ¡jamás le haría esas cosas a Kunou-chan!"—exclamo sonrojado a mas no poder

[Tranquilo compañero, pronto sera mayor y déjame decirte que te sacaste la lotería, particularmente, las Kyūbi son unas fieras en la cama]—decía el dragón

—¿Acaso te acostaste con alguna?

[No tuve el placer de lograr tal proeza, pero si te puedo decir que una vez que las domina la lujuria…prepárate, porque no dormirás bien en varias semanas, has que me sienta orgulloso y domina en la cama a esa zorrita que quiere ser la madre de tus crías] —exclamo con voz grave el dragón mientras en la mente del castaño levantaba el pulgar

—Y decían que yo era la bestia pervertida…que bueno que no te conocieron a ti…

Mientras el castaño trataba de evitar esos pensamientos impuros dirigidos a la pequeña princesa Yokai, la pelirroja se encontraba descansando, pero las muecas de su rostro indicaban que estaba teniendo un mal sueño, no era los recurrentes en donde uno de esos oficiales del cuerpo de defensa del pacifico, entraba a su casa y le daban la terrible noticia de que el castaño habia muerto en combate.

-*[SUEÑO]*-

(N/A: Neopercival: ok, esto me dolió el leerlo, ¡eres desalmado Arcanine!)

Este era particular, gracioso desde la perspectiva de cualquier lector, la pelirroja se encontraba vestida como maid mientras servía algo de té a una ya desarrollada Yokai y a la castaña.

¿Desea algo más Kunou-sama? —pregunto mirando a la Yokai, quien al parecer habia sacado el gran parecido de su madre, solo que conservando el cabello corto

—Nada más…tu Aika ¿quieres otra cosa mientras esperamos a los niños y a Issei? —pregunto con algo de altanería

—Por el momento nada, puedes retirarte—ordeno en el mismo tono

La chica maid se retiro resignada, mientras ambas hablaban de cosas sobre su esposo y sus hijos, sobre todo estos últimos con mucho orgullo.

—Kanna-chan obtuvo un gran puntaje en su clase de deportes, quien sabe, en un futuro podría ganar una beca para la universidad, su padre y yo estamos muy orgullosas de ella, solo que ha estado muy insistente de que quiere otro hermanito

—Y tu que estas muy desanimada para cumplirle su deseo —respondió burlona la rubia— en fin, deberías ver a mi pequeño Kurama, es una ternurita y el mas listo de su clase...un digno heredero de su padre y sus abuelos, aunque siempre tengo que usar un gato hidráulico para separarlo de oka-san cada vez que vamos de visita

—¿De veras? Yo pensé que era la única que usaba esas técnicas para separar a la madre de Issei de Kanna-chan, pero ella adora visitar a sus abuelos…me alegra que hayan crecido en un mundo sin guerra

—Issei siempre fue el más valiente…todos celebran a uno de los héroes de guerra

—De hecho, hace poco escuche que, gracias a eso, fue postulado como mariscal general del cuerpo de defensa…aunque escuche que un par de pilotos que lo acompañaron al abismo, podrían ocupar ese puesto

—Significa mas trabajo y menos tiempo para nosotras —suspiro la castaña

— Eso es cierto, pero sabes que nunca nos descuidaría…al menos nosotras si pudimos darle hijos…

La pelirroja escucho eso mientras abrazaba la bandeja donde llevo el te para ambas, nunca pudo embarazarse y el castaño la renegó, no tenía la culpa de esto, pero como un chico mitad dragón, eso no le importaba, si una hembra no podía darle descendencia, entonces no servía para nada.

De pronto la puerta principal comenzó a sonar, do pequeñas figuras entraron corriendo seguidos de un hombre que reconocía perfectamente, a pesar de los años Issei mantenía esa apariencia joven, con calma se retiro la gabardina mientras la colgaba en un perchero cercano.

—Bienvenido a casa Issei-sama, Kunou-sama y Aika-sama lo esperan en la

—Issei…. —la primera en recibirlo fue la castaña mientras lo besaba de sorpresa

—Oye Aika, conoces las reglas…

no me puedes culpar de que quiera un beso de mi esposo —respondió para luego recibir un corto beso por parte del castaño

—Kanna, ven a saludar a tu madre… —decía mientras la niña se acercó, salto y fue recibida por su padre

—Oka-chan —una niña muy parecida a la castaña solo que con los ojos ambarinos abrazo a la mencionada— hola

—Hola mi niña ¿te divertiste visitando a tus abuelos? —pregunto dándole un suave beso en la frente

—Oba-chan me dio una galleta de chocolate y Oji-chan me llevo al parque de diversiones —respondió muy alegre recibiendo los mimos

—Papá… y yo que…prometiste llevarme con Yasaka oba-chan —decía un pequeño niño de cabello castaño y ojos ambarinos mientras jalaba las ropas de Issei

—Te dije que la próxima semana iríamos…además pensé que te gustaba visitar a tus abuelos

—Oba-chan me dio un pedazo de pastel…oka-san se va a molestar conmigo…

Vamos Kurama, se que tu madre puede ser estricta, pero no creo que te regañe por eso —respondió mientras lo levantaba en brazos— ¿verdad querida?

—Está bien, solo porque tu abuela me partiría la cabeza si voy a reclamarle —respondió algo asustada, su suegra si que era mas aterradora que su propia madre cuando estaba molesta

Tan concentrados estaban toda la familia que no se percataron de que la pelirroja se habia ido mientras algunas lágrimas escurrían por sus ojos, envidiaba a las dos chicas por haber concebido hijos con el castaño, detestaba esta parte de ser demonio ¿de que serviría vivir tanto tiempo si ni siquiera podía tener hijos?

Pronto una suave voz comenzó a repetir su nombre, provocando algunos ecos….

—*FIN DEL SUEÑO*

En el mundo real el castaño habia entrado a la habitación donde la pelirroja se encontraba dormida, ella estaba repitiendo su nombre y muchas veces negando, también decía algunas cosas sobre hijos y demonios

Rias…Rias ¡Rias! ¡despierta! —esa sacudida trajo a la pelirroja de vuelta a la realidad— ¿estás bien?

Ella no contesto y simplemente comenzó a besarlo con ternura…algo que no lo tomo por sorpresa, pero se percató de algunas lágrimas cayendo por sus mejillas, seguramente era otro de esos sueños donde ella lo vio morir por culpa del veneno de Samael.

Ese beso comenzó a tornarse mas profundo e intenso a tal grado que la pelirroja lo tiro sobre la cama y ella comenzó a desabotonarse la camisa que traía.

—¡Espera un segundo!, ¿qué estás haciendo? —pregunto nervioso

Rias se detuvo un momento, pero algo que asombro al castaño fue que esta lo veía de forma deseosa y lujuriosa, pero también pudo notar tristeza, desespero y algo de dolor

Algo le decía que lo de Samael no era lo único que le afectaba

—Ise… ¿me amas?

Esa pregunta descoloco a Issei

—¿Qué pregunta es esa? ¡claro que te amo! —respondió mientras intentaba levantarse— sabes que yo haría lo que fuera por ti

Eso llamo la atención y aumento el deseo de la pelirroja

—¿Lo que sea?

—Pelearía contra el mismísimo Samael si tu vida estuviera en peligro

Esas palabras alegraron a la pelirroja, si, asi era su querido Issei, un héroe valiente, pervertido sin remedio y hasta la médula, pero un héroe y gran persona cuando se lo necesitaba.

—Se que eres capaz de eso y más…por eso déjame demostrarte…cuanto te amo —con un movimiento se quito la camisa revelando un sujetado rojo muy sexi— siempre te han gustado mis pechos… ¿quieres acariciarlos? —con calma la pelirroja tomo sus manos y las poso sobre sus encantos, moviéndolas un poco para que el pudiera saber que ella solo le permitiría estas cosas a su amado Sekiryuutei— ¿te molesta la tela? Tranquilo, eso se puede solucionar —con un suave "click" se deshizo de aquella prenda que contenía los encantos de la pelirroja quien poso las manos de un castaño muy sonrojado y apenado— son muy suaves ¿no lo crees? Son todos tuyos…quiero ser tuya…ahora

—¡Espera! ¡esto es demasiado pronto!, digo, no es que no quiera, después de todo eres mi prometida, eres endemoniadamente sexy y eso es genial —Issei se estaba perdiendo en su lujuria, pero lograría volver a retomar un poco de su cordura— ¡pero estamos en el palacio de Yasaka-sama, no podemos hacer esto! —exclamo, aunque su subconsciente lo traicionaba, pues hace poco la pelirroja lo habia soltado

—Eso no me importa, además ¿no lo encuentras más excitante? —ella sabia que solo necesitaba un poco más de presión para que el castaño cediera ante sus instintos

Antes de que el quitara sus manos, la pelirroja comenzó a moverlas provocando que ella soltara suaves gemidos, los cuales comenzaban a hacer mella en el poco autocontrol que poseía.

[De acuerdo, esto no me lo esperaba] —decía el dragón en la mente del castaño

—"¡No puedo hacer esto! ¡menos en el palacio de Yasaka-sama!"—respondió siendo ignorando por el dragón celestial—

[No lo niegues, solo gózalo, porque estas a nada de reclamar a la chica Gremory como tu compañera, iré a dormir para que ustedes tortolitos tengan intimidad, haz que me sienta orgulloso] —de pronto los pensamientos del castaño fueron reemplazados por sus instintos, la cordura de Issei se habia ido y la lujuria propia de un dragón se apoderaba de su mente

—E-Espera Rias—pero con todo el autocontrol que aun le quedaba (que ya casi era nula), llamaba la atención de la pelirroja— te juro que yo también ya deseo hacerte mía —Rias detuvo su "ataque" de forma momentánea— mejor esperemos y cuando lleguemos a casa podremos tener nuestro momento especial, ¿que dices?

Rias solo alzo de repente la mirada y asombro a Issei por el deseo contenido que emanaba de sus ojos y esa sonrisa depredadora, además de coqueta y provocativa, cosa que estaba teniendo un muy buen efecto en su contra

—No…asi es más excitante. —declaraba mientras con sus manos suavemente lo empujaba en el pecho y lo acostaba, además de que, al lograrlo, lo empezó a besarlo apasionadamente cosa que estaba a solo una fracción de romper la poca cordura que le quedaba—¿no crees? —pregunto de forma provocativa

Ya esta, su cordura se había roto

—Al diablo todo…

El castaño se levanto y beso a la pelirroja con mas rudeza, pero esto solo provoco que la chica gimiera, una batalla de lenguas comenzó mientras sus cuerpos entraban en un contacto más íntimo, la pelirroja habia despojado al castaño de su camisa, ahora sus pechos eran aplastados contra el fuerte torso de su amado dragón.

Ella comenzó a gemir con mas fuerza cuando poso sus manos en su trasero, apretándolo con fuerza y provocándole nuevas sensaciones, la cuales se intensificaron al momento de que mordió su labio inferior, era una extraña mescla entre dolor y placer, pero de igual forma le encantaba.

Ahora Issei se comportaba más dominante, con algo de fuerza comenzó a masajear los pechos de la chica, mientras comenzaba a esparcir besos bajando por su cuello hacia la piel sensible de Rias, quien lo abrazaba con fuerza, el momento que mas ansiaba era cuando Issei comenzó a bajar una de sus manos dispuesta a provocarle una nueva explosión de sensaciones.

El cual nunca llego puesto que un chorro de agua apaciguo a la pareja, fue tanta la presión que ambos se cayeron de la cama.

—"¡Ahora si par de zorras!"

La pelirroja estaba molesta, asi que decidió levantarse para encarar a quien fuera que le arruino esta oportunidad, esperar mas de 1400 años para encontrar a ese hombre con quien compartir este momento de intimidad y se lo habían echado a perder, destriparía a Aika o convertiría a Kunou en un abrigo de piel si estaban detrás de esto, sin embargo, ella se quedó petrificada cuando observo quien era la persona que interrumpió la faena.

Unos minutos mas tarde, ambos estaban con los rostros completamente rojos mientras la madre de Issei los miraba con enojo, decepción e ira, sabia que ambos eran jóvenes, pero esto caía dentro de una línea que no le permitiría cruzar a ambos.

—Entiendo que se amen, ¡pero este no es lugar para hacer este tipo de cosas! —exclamo mientras dejaba la manguera en la pared— más te vale que me des una buena explicación Issei

El castaño se coloreo de azul cuando su madre le dedico la "mirada" esa que poseen y que al parecer tiene poderes sobrenaturales, porque podria jurar que puede ver el interior del alma de sus victimas (esposo o hijos) y lograr sacarles sus mas guardados y oscuros secretos

(N/A Neopercival: admitamos algo, todos alguna vez hemos recibido y sucumbido ante la "mirada del castigo" de mamá T_T)

—El no tuvo la culpa…yo fui quien lo provoco —Rias tomaba rápidamente la palabra al ver como su querido castaño seria culpado por algo que ella hizo.

Cosa que sorprendió a la castaña mayor

—Espera ¿Qué dijiste? —pregunto sorprendida por la declaración de la chica demonio

—Yo…bueno, digamos que…sabia que Ise cedería si lo empujaba a esto

Error, decir eso fue lo peor que pudo haber dicho, pues asi como una madre puede ser dura con sus hijos, con aquellos que aún no pertenecían a la familia no tendría piedad.

—¡Intentaste violar a mi hijo! —pregunto mientras sacaba una escopeta de quien sabe dónde, haciendo a Rias temblar por su integridad y a Issei igual, además de que Rias estaba justo tras de el

—¡Whoa!… ¡espera un segundo!, ¡dame esa cosa! —exclamo el castaño tomando el arma de su madre y quitándole los cartuchos

—¿Dónde aprendiste a hacer eso? —preguntaba asombrada su madre

—Estudio en una academia militar, lo primero que te enseñan ahí es a disparar y desarmar a quien sea —la castaña mayor razono las palabras de su hijo y decidió olvidar ese tema, concentrándose ahora en la pelirroja que estaba escondida detrás de su "bebé", pero antes de eso Issei volvió a interrumpirla— por cierto, ¿de dónde sacaste esta escopeta?, jamás la vi en casa, o que hallas traído una aquí.

—Internet —fue lo que respondió de forma simple haciendo suspirar irritado al castaño, debía considerar el cancelarle su plan de internet en el celular, pero en eso la castaña vuelve a centrar su atención en Rias— muy bien jovencita, más te vale que me expliques esto…

—Claro es solo que…Ise, quiero que esto sea una conversación entre mujeres —ambos escucharon ese tono de angustia en la voz de la pelirroja

Issei no estaba seguro de aceptar ese pedido, pero prefirió no hacer preguntas y salió de la habitación, mientras esa expresión de ira marcada en la castaña se suavizaba al verla agachar la cabeza.

—Oye Rias…si fui muy dura contigo fue porque…

—No es eso…tuve otra de esas pesadillas….

Esa explicación fue suficiente para que la madre de Issei se relajara por completo, pues casi entendía esa situación y los motivos de las acciones

—Necesitas dejar de preocuparte por esto, yo también estoy aterrada porque un día uno de esos soldados llegue y me diga que mi hijo

—No…esta vez, no fue esa… yo…yo... —no era común esta actitud en una chica tan segura de si misma, imaginaba que seria peor que perder a la persona que amabas con todo tu corazón— Usted sabe que soy un demonio…vivimos mucho tiempo y eso es bueno…hasta cierto punto, pero una vida tan larga trae consigo una maldición…tardamos mucho en procrear…particularmente las mujeres, no podemos embarazarnos con facilidad.

En el mundo habia mujeres que eran felices sin pareja, sin responsabilidades como los hijos y eso era respetable, pero también existía la otra cara de la moneda, mujeres que anhelaban un niño con la pareja que decidieron compartir su vida, algo que incluso muchas no podían a pesar de los intentos año con año y ahora entendía la preocupación de la pelirroja.

—Mi niña…—hablaba de forma maternal la castaña mayor

—¿Qué tal si Ise ya no me presta atención porque no puedo tener hijos? —las dudas de la pelirroja eran un factor muy negativo en ella, pues demostraba que sufría de inseguridades y baja autoestima a pesar de la determinación que siempre mostraba ante todos

Algo que no le gustaba mucho a Mikoto, pues eso seria algo dañino y contraproducente para la pelirroja a largo plazo, asi que como madre en ley no debía permitir aquello

—Eso nunca pasara —decía suavemente abrazándola— mi hijo te ama

—Pero…

—Rias…yo crie a un chico que sabe respetar a las mujeres, aunque fue culpa del maldito rabo verde del vecino que se haya vuelto un pervertido —decía lo último con desagrado pues ese tipo era un casanova que llevaba a su hogar diferentes mujeres a la semana, cosa que corrompió a Issei, eso le hizo a Rias bajarle una gota de sudor por la cabeza— el punto es que jamás te lastimaría de esa forma, sabe lo que se siente cuando alguien que te ama te hace a un lado —decía con cierto tono de ira hacia las otras chicas que juraban "querer" a su hijo— además si llegara a hacerte daño, te ayudare a castigarlo como solo una madre puede hacerlo con su hijo —esto lo afirmo con una sonrisa amable, un puño levantado con una vena palpitando de ella y un aura negra y violenta a su alrededor

Cosa que, por alguna extraña razón, esta vez no asusto a Rias, sino que por extraño que parezca le daba una seguridad y tranquilidad a su corazón y debía admitir que sonaba muy bien esa oferta si es que dicha situación se llegara a dar, sin embargo, aun existía esa duda en su cabeza

—Gracias Okaa-sama

—No importan cuantas sean, Issei las amara por igual—dijo mientras la abrazaba—ella sonrió ante esas palabras mientras correspondía el gesto de cariño— sin embargo…te quiero aclarar algo, no sabes como anhelo ser abuela, imaginarme como sería mi futuro nieto es algo que Yasaka-san y yo hemos estado platicando, pero si algo asi vuelve a ocurrir y sobre todo en un lugar ajeno, los bañare con una cubeta de agua con hielo, de esa forma se les bajara la calentura…sin importar quien de ustedes tres sea —ese tono tan suave y esa sonrisa fue suficiente para que ella asintiera aterrada por su suegra

—H-Hai, Okaa-sama

Era oficial, su miedo por su suegra había vuelto

Luego de que hablaran ambas salieron y la pelirroja se fue a donde estaba el castaño, ella lo abrazo y lo beso con ternura.

—Eso ¿porque fue? —pregunto sorprendido pero contento por su amada pelirroja al verla en un mejor estado de animo

—Porque eres un chico increíble —ante ese comentario sonrió— ¿acaso necesito otra razón para besarte?

Issei carcajeo ante la respuesta de su prometida, ella igual ya que su confianza había vuelto a ella, por lo que el castaño decidió jugarle una broma

—Buen, entonces esto…—decía de forma cantarina el castaño mientras se acercaba con las manos en la espalda y con una sonrisa a la curiosa pelirroja por su actuar y para aun mas sorpresa de ella, la cargo por la cintura con relativa facilidad, mientras giraba— es porque yo también te amo

Rias ante ese comentario sonrió aun mas

Dejo atrás toda su vida pasada, lujos, dinero, caprichos, toda una vida cómoda y asegurada, por este chico, no, no solo por el, también por los padres de este, por las amistades que forjo a lo largo de todo el sacrificio que habia hecho

¿Qué si valía la pena todo esto?, ¡obvio que si!

Estaba segura de algo, jamás cambiaria lo que ahora tiene

—Ise…jajaja...ba…bájame…jajaja —la pelirroja estaba muy feliz de que pasara estos momentos con el—

La madre del castaño miraba la escena con ternura. Rias seria una gran doctora por el carisma y ese sentimiento maternal que proyectaba, pero también seria una buena esposa para su hijo, no era del tipo de chicas que dejaban que el hombre cargara con toda la responsabilidad.

—"El ejemplo perfecto de que al lado de un gran hombre siempre habrá una gran mujer…o mujeres en este caso" —ella camino por los pasillos y dejo a la feliz pareja que se alejaban con dirección al amplio jardín del palacio

Ambos caminaban con calma, disfrutando del canto de las aves, hasta que una sombra que los asechaba, se abalanzó sobre el castaño ¿besándolo?

La sombra que lo derribo no era otra mas que la pequeña Kunou, claro que esta acción enfureció a la ex heredera del clan Gremory

—¡¿Qué crees que estás haciendo maldita loli?! —exclamo furiosa mientras observaba como se separaban— ¡¿quién diablos te crees para besar a mí novio?!

Issei no hablaba ni se movía, este ataque de Kunou lo había sorprendido demasiado, tanto asi que se había quedado paralizado, mientras que Ddraig se burlaba desde el interior de su portador por la suerte que tenía

—Esto es parte de mi regalo de cumpleaños…el otro, podría considerarse como un regalo mutuo, pero estoy seguro de que ambos lo disfrutaremos —la forma en que lo dijo provoco que Issei volviera en si y que un escalofrió bajara por su columna

Luego de esto una pelea se inició por quien estaría con Issei, siendo jalado por ambas chicas sobrenaturales.

—¡Issei-sama quiere estar con la futura madre de sus hijos! —exclamo tirando con fuerza la princesa Yokai

—¡Exacto! ¡¿entonces qué demonios haces aquí?! —respondió imitándola la pelirroja

El castaño trataba de razonar y encontrar la forma de apaciguar el conflicto, pero cada segundo sentía como ambas tiraban de sus brazos con mayor fuerza, de pronto solo escucho el sonido de sus hombros dislocándose, en un momento de lucidez habia visto a su madre, a la reina Yokai y a Aika en la entrada antes de perder el conocimiento.

Lentamente despertó, moviendo los brazos con dificultad, observo asi alrededor mientras Aika estaba sentada junto a su cama.

—¿Que? ¿Qué paso? ¡aagh! ¡mis brazos! —exclamo con fuerza

—No intentes levantarte…que suerte que eres mitad dragón, el medico dijo que ese par de locas casi te parte a la mitad —resoplo mientras le daba algo de agua

—Bueno…sabes lo posesiva que puede ser Rias —le respondió cuando termino de beber— aunque admito que estoy algo preocupado por ambas, deben estar sintiéndose culpables de mi estado

En eso para curiosidad de Issei, Aika ríe de forma suave, burlista y también de forma maliciosa

—Yo no me preocuparía por eso, en estos momentos tu madre está dándoles unos "consejos" a ambas para controlar sus celos —Issei suspiro ante esto, solo rogaba que su madre no fuera tan exagerada por esto—

En estos momentos nos dirigimos al patio donde un par de chicas (no tengo que decirles quien) se encontraban en una posición algo extraña, como si intentaran hacer una sentadilla, ambas cargaban un par de bloques de concreto en ambos brazos.

—E…esto es t-tu culpa Gremory —decía con dificultad la rubia Yokai

—S…si no hubieras…a-aparecido…n-no estaríamos en esta si-situación —respondió haciendo un mayor esfuerzo por mantenerse firme— asi que…e-es ¡t-tu culpa!

¡SPLAAAAASH!

—¡Kyaaaaa! —exclamaron ambas chicas

Porque pronto un chorro de agua jodidamente helada las silencio, ambas miraron aterradas a quien se los habia arrojado. Mikoto podía soportar muchas cosas, pero que ese par lastimaran a su hijo por un ataque de celos, era algo que no toleraría.

—¡Nada de platicas jovencitas! ¡si alguna de ustedes tira los bloques, no podrán acercarse a Issei durante un mes! —ambas volvieron a guardar silencio ante esa amenaza— espero que con esto entiendan que mi hijo ¡no es un trofeo!

Ella estaba mirando su reloj mientras la reina Yokai y su esposo la miraban con una enorme gota en la nuca., esa mujer a pesar de ser humana si que tenia un gran carácter capaz de doblegar a un líder de facción

—Mikoto si que es una gran mujer —exclamo al ver a su hija de esa forma— pero creo que está exagerando

—Son las desventajas de que su padre fue instructor de las fuerzas especiales de Japón y creo que las chicas se lo merecen por no poder entender que Issei las ama por igual, ahora Aika es quien disfruta de un tiempo a solas con él —aun recordaba a su suegro, tardo muchísimo para ganarse su respeto y valla que sufrió, asi que entendía a sus futuras nueras

—¡Muy bien larvas, les falta media hora! —decía mientras soplaba un silbato y las miraba— ¿esto se volverá a repetir alguna vez?

—¡N-No señor! —respondieron ambas con mucha dificultad

—¡Soy mujer! Pero entendieron el punto —respondió mientras tomaba la manguera y vigilaba a las chicas que apenas si podían con su alma

— Pe-pero ella f-fue qui-quien empezó —decía entre dientes la pelirroja— e-esto n-no es jus-to

—E-Esto n-no me impedirá…que Issei-sama y y-yo tengamos nuestra n-noche de p-pasión —la kitsune debió de haber omitido esto, puesto que la castaña aun estaba molesta por como habia encontrado a su hijo y a la pelirroja

—¡Veo que otra de ustedes tiene las hormonas alborotadas! ¡no te preocupes ya tengo en mente la forma en la cual podemos usar toda esa energía!

Ahora su esposo y la reina Yokai estaban mas sorprendidos por como Kunou era puesta a hacer lagartijas mientras ella le rociaba agua, ¿en serio esa mujer era humana?, parecía mas un demonio que la propia Rías o cualquiera de esa especie

—¡No te escucho soldado!

—¡Mi sargento me hace sano, no soy más que un vil gusano, ella manda en la lluvia y el sol, yo soy peor que un caracol!

—¡No te distraigas o repetirás toda la serie! —exclamo con fuerza sin dejar de rociar a la rubia quien apresuraba el paso para no hacerla enojar

Hiroshi solo veía la situación con una palma en su rostro y suspirando en resignación por el proceder de su esposa, mientras que la reina Yokai la veía de una forma analítica con una mano en el mentón, considerando seriamente algo que venia pensando desde que conoció ese lado de su con-suegra

—Una pregunta ¿ella no querrá entrenar a mi ejercito? —pregunto a nadie en especial mas Hiroshi la escucho y la miro incrédulo— creo que mis soldados estarían mas capacitados en combate con semejante régimen físico —decía impresionada

—¿Habla en serio? —pregunto aun incrédulo el castaño a la reina yokai mas no recibió respuesta puesto que ella comenzó a caminar hacia el lugar de torturas que curiosamente era el patio trasero del lugar

Ella estaba de acuerdo con que un poco de disciplina militar podria hacerle un bien a Kunou, pero la fiesta de su hija se acercaba y no podía dejar que este momento especial fuera arruinado por un castigo tan agotador

—Mikoto…

—¿Qué sucede? ¿no me diga que tratara de sacar del castigo a su hija? —un coro de ángeles se escucho mientras miraba con esperanza cuando su madre se acercó

—Para nada, ella debe entender que esta es la consecuencia de sus ataques de celos —pronto el mundo de la chica se fue abajo y comenzó a llorar de manera cómica mientras seguía el ejercicio— me preguntaba si era mejor dejar esto para después…la fiesta…

—Es cierto… ¡muy bien larvas, por esta vez su castigo termino, ya que se trata de una ocasión especial! ¡asi que espero que hallan escarmentado!

Rias tiro los bloques quedando en la misma posición, al parecer sufría una parálisis causada por estar en la misma posición durante mucho tiempo y Kunou estaba tan cansada que cayo en el lodo mientras hacía buzos en el charco.

El padre de Issei se acerco a las féminas y miro a sus nueras

—¿Por qué fuiste tan blanda con ellas Amor? —ambas reaccionaron ante los comentarios de su suegro, si esto fue el modo suave, no querían imaginar lo que pasaría si ella llegaba a molestarse

(N/A Neopercival: ¿eso es ser blanda? O_ou)

—Digamos que les tuve algo de consideración

—Muy bien…Kunou, ve a darte un baño y descansa, la fiesta sera hasta la noche… —decía la rubia mayor ignorando los quejidos de dolor de su hija

—No…sentir columna —respondía a duras penas la princesa aun con su cara pegada al suelo

—¿Cuántas veces te eh dicho que no seas exagerada? —exclamo algo molesta por las declaraciones de su hija— muy bien, vámonos Mikoto, tenemos mucho que planear…además dijiste que me enseñarías esa receta para el pastel de mi hija —se reincorporo sin prestarle atención a los quejidos lastimeros de su hija

—Claro que lo hare

—Espera ¿es el pastel que hacía tu madre cuando cumplías años? —pregunto emocionado su marido

—Claro que si…tranquilo yo sé que te encanta, pero sabes que la perfección toma tiempo —respondió mientras posaba su mano sobre la mejilla de su esposo

—Demonios—susurro un poco decepcionado por la verdad de la situación—pero bueno, se dice que las cosas buenas se dan a esperar, ¿no? —el castaño se emocionó mientras ambas reían suavemente y este se sentaba en el sofá del lugar

—A veces siento que tengo dos hijos —suspiro con una sonrisa

—Bueno, asi son los hombres—respondió con una sonrisa la reina Yokai

—Pero aun asi los amo a ambos —respondió con seguridad y alegría mientras pensaba en las sonrisas de su amado esposo y su querido hijo

—Eso es perfectamente razonable, muy bien iremos al mercado de Tokio para encontrar los ingredientes y mis cocineros….

Ante esas palabras Mikoto la detuvo alzando su mano en un claro gesto de "detente" que confundió un poco a la rubia

—De eso nada, este pastel es una receta que se hace con amor y esmero —respondió ante esa barbarie, no compartiría esa receta con nadie, hará una excepción solo con su futura cuñada— asi que prepárese porque me ayudara a cocinarlo, no es difícil

—Bueno…la cuestión es que no eh tocado la cocina desde que me convertí en la líder de los Yokai —respondió algo nerviosa

—No hay problema, esto es como andar en bicicleta, nunca se olvida, solo es cuestión de practica —con mucho ánimo la tomo del brazo y se dirigió a la salida— querido ¿podrías llevarnos?

—¡Claro!

Ambas veían al castaño realmente emocionado, mientras dejaban a Rias y a Kunou en el suelo, completamente agotadas, con los ojos en blanco y con una especie de fantasma que les salía por la boca

Mientras que Aika las miraba burlonamente desde la ventana

—Creo que ya aprendieron, por cierto ¿como te sientes? —pregunto la castaña mientras veía a ambas arrastrarse dentro del palacio

—Pues…mejor, gracias por estar aquí y ayudarme

—Es lo menos que puedo hacer luego de lo que hiciste en Japón —un silencio incomodo se formó luego de lo que Aika dijo

— Lamento… —la castaña se acerco a el y poso un dedo en sus labios

—No te culpes por eso por favor, suficiente hiciste al ponerte en peligro mortal cuando distrajiste a esa cosa…—la castaña giro hacia la ventana, dándole la espalda a Issei quien sintió como esas palabras fueron difíciles de pronunciar

Con calma y a pesar del dolor en sus brazos, se levanto y la abrazo, ella quería replicar por esto, pues aun estaba lastimado por culpa de Rias y Kunou, pero esa calidez que emanaba, le hacia cuestionarse si reclamar, el apoyo incondicional que mostraba, siempre le agrado, pese a que empezaron a conocerse más, luego del incidente en Japón.

La puerta se abrió con pesadez, interrumpiendo este momento, la castaña se molestó, pero la escena frente a ella hizo que le brotara una gota en la nuca, de la misma forma que al castaño, pues era peculiar ver a la pelirroja arrastrándose con pesadez por el suelo, siendo seguida por la princesa Yokai cuyo kimono se encontraba manchado de lodo.

Era como una extraña y bizarra mezcla entre los personajes del Aro y el grito solo que mas perturbadoras

(N/A Neopercival: me vi la película, ¡esta genial! :3)

—Oka-san… —dijo mientras agitaba la cabeza de forma negativa, nunca se imaginó que su madre fuera tan estricta como su abuelo

—¿Qué les paso a ustedes dos? —pregunto confundida—

La pelirroja era quien tenia mas fuerzas, asi que comenzó a arrastrarse y sujetarse de la ropa de la castaña, mientras trataba de hablarle al oído.

—Jamás…jamás…hagas…e…enojar…a la madre…de Ise —con este ultimo susurro, ambas entraron al mundo de los sueños, completamente agotadas

Por alguna extraña razón, la castaña sintió como se le helo la sangre ante la advertencia de su amiga ¿acaso una mujer tan pacifica como la madre del castaño las dejo en este estado?

Mientras el castaño y Aika trataban de mover a las adoloridas chicas, esperando que despertaran, las cosas en la cocina se pusieron algo…peculiares, puesto que la madre del castaño y de la reina Yokai, estaban cubiertas de pies a cabeza con harina mientras miraban como algunos de los sirvientes de Yasaka trataban de apagar el fuego que se originó en la estufa.

—De acuerdo…no era broma eso de que jamás habia tocado la cocina —decía la castaña mirando como la rubia se iba a una esquina y comenzaba a hacer circulitos en la harina que habia en el suelo— vamos no se desanime

Trataba de levantarle los ánimos, pero como esta vida es una perra burlista, alguien debía venir a cagarla aun mas

—Por dios ¿qué pasó aquí? ¿acaso el refrigerador y la estufa se pelearon? —el comentario del castaño solo provoco que la reina Yokai se sintiera peor—¿uh?, ¿Yasaka-san?

Mas en eso, sintió como un terrible frio que podria jurar congelaría todo de si le llegaba desde atrás y al mirar de reojo pudo ver a su esposa con una sonrisa ligera y un aura aterradora

—Querido…intentamos cocinar, agradecería que te guardaras tus comentarios —decía la castaña entre dientes mientras le jalaba las mejillas

Pronto se dio cuenta de su error, asi que aterrado de su esposa decidió retirarse y dejar a ambas féminas mientras los siervos de Yasaka arreglaban este desastre, ventajas de usar la magia, las cosas podían quedar en cuestión de minutos.

—Se lo dije —la rubia estaba con su autoestima por los suelos, podía resolver conflictos de forma pacífica, pero no podía hacer un simple pastel para el cumpleaños de su hija— creo que mejor

—¿Acaso se va a rendir? ¿la poderosa líder de la facción Yokai se dará por vencida? —cuestiono la castaña con severidad

— Bueno yo…

—No me diga que una simple receta sirve para derrotarla —exclamo mientras le ofrecía su mano

— ¿No vio el desastre que hice? —exclamo mientras se levantaba

—No crea que yo nací sabiendo cocinar, comparado conmigo, esto solo fue una mancha de salsa —ella necesitaba que la reina Yokai se sintiera mejor

—Pero eh probado sus platillos, también eh visto como instruye a las chicas a la hora de cocinar…

sí le pregunta a mi esposo…sabrá que yo también era una pésima cocinera, incluso lo mande un par de veces al hospital por intoxicación —respondió algo apenada

—¿El nunca dijo nada al respecto? —pregunto un poco asombrada por el aguante del hombre

—Una vez lo encare en el hospital y me dijo que siempre me veía sonreír cuando le preparaba la comida, asi que nunca quiso decirme, porque no quería romperme el corazón —suspiro mientras miraba su anillo de bodas— esa fue mi motivación para aprender a cocinar…el soporto esos guisos que podrían considerarse como armas biológicas, solo por verme feliz

Nuevamente se pusieron a cocinar, pero la castaña pudo detectar los errores de su consuegra cuando esta invoco un circulo mágico para mesclar los ingredientes.

—Ahí esta el error…no puede usar magia para preparar esto —ella tomo la muñeca de la rubia, obligándola a deshacer su magia— este tipo de cosas jamás funcionaran si se utilizan métodos de cualquier otro tipo, esto requiere que se haga de forma personal y con el esfuerzo de las personas involucradas

—Pero la fiesta.

—Tenemos suficiente tiempo, asi que sera mejor que hagamos esto bien…toda la comida debe de hacerse con amor, no con magia —ahora ambas comenzaban a leer la receta—

Al parecer las cosas estaban mejorando, puesto que la rubia comenzaba a sonreír y parecía divertirse, incluso el aroma que salía de la cocina hipnotizo a los chefs del palacio.

Dejando de lado esta escena, nos enfocamos ahora en la pequeña kitsune, quien estaba dormida, aunque ella tenia otras cosas en mente, pues comenzó a gimotear en sus sueños.

—*[SUEÑO]*

Todo indicaba una gran ventaja en la guerra, las tres chicas observaban al castaño, junto con su compañero como se hundían en las aguas, la transmisión se habia cortado por una falla eléctrica, un intento mas para cerrar el portal, sin embargo, todos estaban a la expectativa ¿el plan funcionaria? ¿acabaría esta guerra?

Por desgracia todas ellas estaban estresadas, pero no podían preocuparse de más, el castaño habia estado en muchas batallas, despedazando varios Kaijūs, seria mejor preparar la gran sorpresa que le tenían, después de todo, algo dentro de todas ellas crecía lentamente, producto de la noche de pasión que tuvo con las tres, aunque trataron de ocultarlo, pues comenzaron a imaginar como reaccionaria al saber que pronto, nuevas risitas resonarían el recinto.

La transmisión volvió, todo indicaba que la misión fue un éxito, un grito de júbilo resonó por todo el palacio, la facción Yokai deposito su confianza en el chico castaño y su copiloto, ahora solo esperarían su arribo al lugar.

—¡Lo logro! ¡lo logro! —exclamo eufórica la rubia menor

—¿En serio lo dudabas? —Pregunto la castaña mientras era abrazada por Rias

—¡Yo jamás dude de sus capacidades! —exclamo con euforia la pelirroja

—¡Viva Issei-sama! ¡nuestro más grande campeón! ¡por siglos se hablará de tus heroicas hazañas! —uno de los Yokai más viejos comenzó a recitar varias palabras alabando al castaño mientras todos coreaban el nombre de aquellos pilotos que valientemente enfrentaron una amenaza, comparable a la bestia del apocalipsis

—Veo que todos están muy animados, solo espero que a Issei le guste el obsequio que las tres tienen preparado —las chicas se sonrojaron ante las insinuaciones de la reina Yokai, sin embargo, se llevaron las manos al vientre mientras sonreían

—Ya tengo todo listo para ese momento chicas —exclamo la castaña mayor mientras tomaba una cámara de video y su esposo usaba una lámpara para iluminar la zona—

Pronto las grandes puertas resonaron, todos se prepararon para sorprender al castaño, por desgracia ellos serian los que se llevarían la desagradable sorpresa, al ver en aquel lugar al mariscal Pentecost, con una bandera de los estados unidos doblada y el gorro que Issei uso el día de su graduación.

Ella comenzó a agitarse, las lagrimas brotaban por sus ojos, sentía que todo su mundo se venia abajo, su esposo trataba de que ella reaccionara, a pesar de que trataba de hacerse el fuerte, las lágrimas también brotaban de sus ojos.

La castaña mayor comenzó a sentirse mal, pronto todo se volvió oscuro para ella, habia perdido el conocimiento y la rápida reacción de su marido evito que ella se golpeara en la cabeza.

Las chicas no la estaban pasando nada bien, sobre todo la rubia menor, que tenia la mirada perdida mientras caía de rodillas, se percato de que el mariscal le extendió la bandera a ella, de manera automática la tomo y la abrazo, su peor pesadilla se habia hecho realidad, su caballero de brillante armadura carmesí habia fallecido en combate, seguramente en la cruzada para cerrar el portal.

Ahora el pequeño que crecía en su vientre, no conocería a su padre, ella comenzó a sollozar mientras observaba como Aika la imitaba, la pelirroja se habia desmayado y varios de los más poderosos Yokai bajaban la mirada en señal de respeto hacia su guerrero caído.

—No, no, no, no ¡NOOOOO! ¡ISSEI! ¡ISSEI! —todos en el recinto sentían como el corazón se les hacía pedazos al escuchar a la princesa llorar por su amado— ¡ISEEEEEEI!

*[FIN DEL SUEÑO]*

—Issei…Issei… ¡NOOOO! —la rubia se despertó luego de tan terrible sueño, mientras trataba de percatarse de su realidad— ¿dónde…?

—¿Una pesadilla? —a su lado se encontraba la pelirroja quien parecía más relajada después del descanso

—¿Cómo lo sabes?

—Por la forma en la que lloraste, supongo que tiene que ver con Ise —la rubia pronto se llevó sus manos hacia sus mejillas, percatándose de algunas lágrimas que caían

—¿Puedo preguntarte algo? —la pelirroja asintió ante esa duda—¿cómo superaste lo de Issei-sama cuando el falleció por el veneno de Samael?

—No lo hice…es día fue lo peor que pudo pasarme en mi vida…casi hice algo de lo que no estoy orgullosa

Eso llamo la atención de la princesa Yokai, pues no le daba buena espina esa respuesta, asi que para cerciorarse de sus sospechas decidió preguntar

—¿Que paso? —pregunto al escuchar ese tono tan depresivo

Ante esa pregunta la pelirroja suspiro depresiva

—Prométeme que nunca se lo dirás a Ise…lo que menos quiero es preocuparlo y menos cuando los Jaeger dependen de recuerdos y emociones para funcionar —dijo mientras observaba a la rubia

—Claro —asintió

—Pero realmente prométemelo…a pesar de todo, confió en ti —le decía mientras la miraba directamente a los ojos

—Ok, me estas asustando…pero no te preocupes Rias…me llevare ese secreto a la tumba —respondió ante ese gesto

—Está bien…ese día…todas estábamos devastadas, pero creo que yo fui la mas afectada, a tal punto de que… —parece que este tema era algo delicado para ella

—Rias…—nombro la princesa intuyendo lo que intentaba decirle, esperando que sea solo imaginación suya

Intente suicidarme —esa respuesta dejo la habitación sumergida en un silencio sepulcral mientras la pelirroja bajaba la cabeza

—Tu intentaste ¡¿qué?! —exclamo algo asustada

Por desgracia, no fue solo imaginación suya

—Tarde 1400 años para encontrar a un hombre que me amara por como soy…cuando lo vi morir…me encerré en mi habitación y tome el frasco de agua bendita que Asia cargaba todo el tiempo…lo único que quería era estar a su lado…si no fuera por oka-san…no estaríamos teniendo esta conversación —algunas lágrimas comenzaron a caer por su bello rostro mientras apretaba las sabanas

la pequeña Yokai nunca se imagino esto, siempre vio a la pelirroja como una mujer fuerte, pero esto fue una sorpresa muy desagradable, asi que lo único que hizo fue abrazarla mientras ella sollozaba un poco.

Ambas se quedaron asi por un rato, la puesta se abrió lentamente mientras veían a la castaña pasar, con algunas lagrimas en sus ojos, habia escuchado la conversación de ambas chicas sobrenaturales y le partió el alma enterarse de ese secreto tan oscuro que Rias guardaba en lo mas profundo de su mente, asi que decidió también consolarla.

Luego de un tiempo las tres estaban mejor, para Rias, esto fue liberarse de una carga emocional, sabía que los peligros existirían, y las palabras de su primo Sairaorg, aun resonaban en su cabeza cuando se entero de lo que estuvo a punto de hacer.

—Gracias por esto chicas

—Oye…podemos pelear o competir por Issei-sama, pero al final somos una gran familia —respondió la Yokai mientras se separaba

—Y una familia siempre está unida, en las buenas o en las malas —secundo la castaña

—Saben…las chicas no sabían nada de esto…supongo que esto demuestra que confió en ustedes —las tres se dieron un abrazo grupal, ante todo eran hermanas, unidas por el amor que sentían por su amado castaño— pero que les quede claro…yo seré la primera vez de Ise…

—Ni lo sueñes…ese derecho me corresponde a mi — respondió la castaña ante las palabras de Rias

—Olvídenlo, puedo parecer una niña, pero en un par de horas, Issei-sama y yo seremos uno —esta vez Kunou estaba más segura de que cuando se convirtiera en una Kyūbi, la competencia sería más pareja

La misma situación de siempre se había armado, pero habían logrado disipar toda esa nube de negatividad y ambiente trágico que las rodeaba, asi que esta situación era mejor

Mucho mejor

—Entonces es un reto…muy bien…que les parece una pequeña apuesta —sugirió la pelirroja mientras ellas asentían— la primera de nosotras que logre acostarse con Ise…podrá restregárselo a las demás por un año y no podrán quejarse de esto

—Hay que agregarle un premio más…esto sería muy interesante solo ver como ardes en celos cuando gane, pero que tal si también…la primera en acostarse con Issei…tendrá el derecho de ser la primera en quedar embarazada… —ambas estuvieron a punto de protestar, sin embargo la rubia sabia como jugar sus cartas—ya se lo que van a decir, pero piénsalo Rias…si tú, por alguna extraña razón, ganas…imagínate todas esas noches que tu podrías intimar con el…

La pelirroja se quedo pensando un momento en este tema, podría considerar esa ventaja de la condición que tenia como demonio, estaba tan concentrada que no se percato como una enorme gota de sangre escurría por su nariz, mientras ambas estaban molestas, sin embargo, la madre del castaño entro a la habitación y la escena frente a ella la hizo suspirar, regresándola de sus fantasías con el castaño.

—Por el amor de… ¿saben qué?, mejor olvídenlo, no sé qué están tramando ustedes tres y no me importa, asi que ya prepárense, la celebración comenzar en un par de horas y Rias… límpiate la nariz por favor —la castaña mayor se retiró dejando petrificada a la ex heredera del clan Gremory, quien se llevo lentamente la mano a la nariz, percatándose de ese líquido carmesí que escurría

—¡Por satán! ¡ahora creerá que soy una pervertida, no me dejará estar cerca de Ise! —exclamo histérica mientras se iba corriendo al baño para tratar de calmarse

—Podrá ser una chica con clase, pero hasta ellas, tienen ese lado pervertido que anhela salir —secundo la castaña tratando de contener las ganas de reír

—Yo ya tenía mis sospechas —respondía en el mismo estado la rubia

La tarde paso rápidamente, la fiesta comenzaba, todos los Yokai existentes en el planeta estaban reunidos para celebrar la transición de la princesa Kunou. Algunas envidiaban como se vería, puesto que todas las Kyūbi, siempre poseían una belleza exótica, los hombres Yokai envidiaban al castaño, puesto que no solo tenia flechada a la princesa Kunou, sino también otras dos chicas, un verdadero alfa en palabras de algunos.

—Issei-sama me prometió que nuestro primer hijo se llamaría como Oto-sama ¿verdad? —pregunto mientras sostenía al castaño de su brazo

Issei en si ya estaba nervioso por la situación y ahora el que sacara este tema lo volvió a tensar otra vez, asi que, para evitar una situación de vida o muerte, decidió jugar una de las cartas mas usadas en estos casos

Huir sin escrúpulos

Una maravillosa jugada

—Kunou…creo que ya hablamos de esto —respondía Issei con una sonrisa nerviosa —¡oka-san! ¡necesitas ayuda con el pastel! —para no decir algo comprometedor decidido hacer una retirada estratégica, además su madre le pediría ayuda

Dejando a la princesa Yokai con un puchero de enojo al evadía siempre el tema, pero luego sonrió determinada, no se le escaparía fácilmente ya volverían a hablar del tema en algún momento

—Es un chico muy peculiar Kunou-sama —decía una de las pocas nekomata que habia en la fiesta

—¿De verdad entrena para ser un piloto Jaeger? —pregunto ahora una loba de trueno, una de las mejores amigas de la rubia

— Claro que sí, estoy cien por ciento segura de que el cerrara ese abismo y acabara con muchas de esas bestias alienígenas —exclamo orgullosa— tal vez no lo parezca, pero el peleo contra la bestia del apocalipsis—lo último lo dijo con gran orgullo

Esa declaración ocasiono un gran "ooooh" impresionadas de sus amigas pues empezaban a admirar al castaño, lo que ocasionó que inflara aun mas su (aun plano) pecho en orgullo ante la reacción de sus amigas

—Ja…si es tan poderoso como dices ¿por qué no pudo con esas bestias alienígenas? —uno de los Yokai macho, un Tanuki se metió a la conversación de las chicas— apuesto a que eso de que enfrento a la bestia del apocalipsis solo es una mentira…además ¿Por qué entrena para pilotear esas inútiles maquinas?

—Que raro que digas eso…porque fue una de esas inútiles maquinas la que evito que asesinaran a tu padre —respondió la loba de trueno— además te doy un dato curioso…ese Kaijū era de los pequeños…por lo que mis padres y Yasaka-sama han investigado, esas cosas aumentaron de tamaño y esas "maquinas inútiles" como tu les llamas, son nuestra única esperanza

—Además, si tan valiente te sientes ¿por qué no peleas contra una de esas cosas? —la pregunta de la rubia puso en jaque al Tanuki— ser piloto Jaeger, requiere agallas, algo de lo que tu careces —el joven Yokai se fue de ahí, molesto por las palabras de las féminas, ambas lo recordaban, Kunou sabia que era poderoso, pero muy arrogante, fue esa razón por la cual, su madre rechazo esa propuesta de matrimonio que su familia habia enviado—idiota…bueno siguiendo con esto…cuando te conviertes en una Jinouga—pregunto mirando a su amiga, mientras todas se juntaban para reanudar su plática— espero que me invites

—¿Bromeas? Claro que estás invitada…además dile a tu novio si puede traer un compañero… —decía mientras jugaba con sus dedos y se sonrojaba

—Whoah tranquila…aun no entra a la academia Jaeger…pero le comentare… —respondió mientras reía ante las insinuaciones de su amiga—

El pastel fue uno de los grandes atractivos de la fiesta, todos quedaron fascinados con su sabor, sobre todo el padre del castaño que parecía un pozo sin fondo pidiendo varias rebanadas, todos comenzaron a alabar a los chefs del palacio, sin embargo, se quedaron boquiabiertos cuando se enteraron de que tal delicia fue cocinada por su líder.

Todos comenzaron a guardar silencio, la ceremonia comenzaría en unos minutos, tanto los padres del castaño como Issei, Aika y Rias se encontraban frente a un pequeño templo que se veía bastante antiguo, cubierto por musgo y algunas telarañas que desaparecieron cuando la reina Yokai aplico algo de magia revelando un blanco inmaculado y dorado que adornaba algunas figuras en la pared

—Muchas gracias a todos por venir…significa mucho para mi, no solo como su líder, sino como una madre y amiga para mi pequeña…no puedo creer que esto este pasando…si tu padre te viera…estaría muy orgulloso de la mujer en la que te has convertido —la rubia mayor abrazo a su hija mientras unas lagrimas caían por sus mejillas

Todos miraron la tierna escena, siendo todos los padres abrazando a sus hijos, incluyendo al castaño, algo que Rias y Aika no pudieron compartir, sin embargo, la castaña sintió una calidez reconfortante, como si alguien la estuviera apoyando a pesar de que ya no se encontraba en el plano terrenal

—El ritual es simple —decía mientras se separaba de su hija y limpiaba las lagrimas de su rostro— solo debes entrar cuando la luna, la lluvia sagrada iluminara una cascada y deberás sumergirte por un tiempo, hasta que la luna alance su ápice…debes hacer esto por tu cuenta hija…

La kitsune menor estaba algo nerviosa, puesto que este seria crucial, sin embargo, al mirar atrás, pudo sentir el apoyo de sus mejores amigas (Rias, Kimiko y Aika) asi como el apoyo de sus futuros suegros y de su caballero de armadura carmesí, quien le sonrió y levanto su pulgar, deseándole buena suerte.

—Bien…es la hora—susurro tratando de relajarse

—Adelante hija…es hora… ¡cuando la luna llegue a su ápice en la noche oscura! ¡deberás sumergirte en estas aguas sagradas, tu ultima cola brotara y por fin mi niña, te convertirás en una Kyūbi de gran fuerza y poder!—todos estaban a la expectativa, cuando observaron como la rubia menor se cambiaba su ropa tradicional por un simple kimono color blanco

El momento habia llegado, las aguas se iluminaron con un color azul marino, ella se notaba nerviosa, pero la confianza que le brindó todos aquellos que la apreciaban la impulso hacia el frente, cuando llego a una zona donde el agua le llegaba a la mitad del cuerpo ella comenzó a sumergirse.

Las mas nerviosas era la castaña y la pelirroja, apoyaban a su amiga, pero ahora la competencia seria mas ruda, aun resonaba en su cabeza las palabras que la rubia les dijo hace seis meses.

El agua brillo de un azul mas intenso y una suave ráfaga golpeo el rostro de todos, sacando de sus pensamientos el ritual estaba completo, la tensión en el ambiente se vivía por parte de todos, sobre todo del castaño y su familia, ninguno de ellos veía que la kitsune saliera del agua.

—Sean pacientes…ahí viene…

Un brillo dorado cegó a todos, pero cuando este disminuyo, nueve colas ondeaban al viento, la princesa kitsune se habia convertido en una Kyūbi, tan sabia y poderosa como su madre, aunque estos fueron los únicos atributos que ella saco de Yasaka, puesto que su figura

—¡Jajajajaja! —ambas féminas se reían al ver a la ahora Kyūbi, puesto que no se desarrollo como ella esperaba— ¡nos preocupamos por nada Aika!

—Lo sé jajajajaja, sigue siendo una niña ¡ajajaja!

Kimiko no quería reírse por lo que de forma discreta se tapaba la boca, pero ligeras risillas se le escapaban

En efecto, lo único que paso fue que su altura sufrió un cambio radical, ahora siendo tan alta como la castaña de coletas, sin embargo, su figura se acentuó, dándole un aspecto mas maduro, sus pechos aumentaron de tamaño, pero era tan poca la diferencia que tendrían que ver una foto de antes para poder compararlas.

La rubia comenzó a inspeccionarse, moldeando sus caderas, eran anchas y bien torneadas, ¡perfectas!, sus piernas eran largas y esbeltas asi que no había problema, ahora su trasero, redondo, firme y de buen tamaño, todo bien por ahí, pero al notar que el cambio no era como ella quiso en la parte superior y las burlas de sus amigas…

—¡AAAAHHH! ¡PERO QUE! ¡OKA-SAN! —exclamo con fuerza

—Pero que raro, esto no me ocurrió a mi cuando me convertí en una Kyūbi—decía confundida y curiosa la líder Yokai

—¡ESO NO ME CONSUELA! —exclamo irritada al escuchar las cosas que ambas chicas decían

— Jajajaja ¡es una niña! —la castaña se reía con más fuerza

—Y seguirá siendo una niña —secundo la pelirroja—

Ella comenzó a enfadarse por esas cosas, sin embargo, luego miro al castaño y este estaba sonrojado, con un hilo de sangre escurriendo por su nariz, tal vez su figura no era comparable con ambas féminas que seguían burlándose de ella, pero esta era una buena señal de que el castaño la consideraba muy atractiva.

Camino con calma mientras contoneaba sus caderas, hipnotizando a todos los varones que estaban presentes (excepto al padre de Issei puesto a que seguía comiendo pastel y no le prestaba atención a el ambiente, además de que por obvias razones, jamás vería con otros ojos a la rubia princesa), pero ella solo optaba por seducir a su caballero de armadura carmesí, lo cual parecía funcionar, ese suave movimiento junto con su ropa mojada, remarcando su silueta perfecta hicieron que Issei se sonrojara y tratara de desviar la mirada hacia otro lado.

—Dime…Issei-sama…¿acaso te gusta lo que ves?—pregunto mientras se repagaba al castaño

—Eh yo…"no mires, no mires, ¡NO MIRES!" —pensaba lo último tratando de que su curiosidad y lujuria lo venciera

—No te preocupes, en estos momentos no podemos hacer nada, pero más tarde…podrás tocar todo lo que quieras —susurro al oído del castaño mientras le daba un beso en la mejilla

[No era lo que esperaba, pero estoy satisfecho con el resultado]

—"No ayudas Ddraig"

[Al menos podrás satisfacer ese fetiche tuyo de las jovencitas, además escuche que aquellas mujeres que no desarrollan pecho, se desarrollan muy bien de sus caderas]

—"¡Maldito dragón pervertido! si no vas a decir nada bueno, ¡CIERRA LA MALDITA BOCA!"—exclamo con fuerza mientras sentía más cerca a la rubia

Sin embargo, esto no paso a mayores, puesto que la Kyūbi detuvo un ataque con su mano, era energía de la destrucción, obviamente lanzada por la pelirroja que no estaba nada contenta con las cosas que habia dicho.

—¿Qué demonios crees…? —preguntaba furiosa la pelirroja con el brazo extendido y su poder de la destrucción rodeándola

—¡¿Que estás haciendo?! —secundo la castaña menor que habia noqueado y desarmado a uno de los guardias para usar su equipo

Ambas habían dejado de reír, sus burlas pararon cuando vieron durante su contoneo seductor que en realidad no estaba tan mal y lo peor es que al parecer a Issei le gustaba aquello

Asi que cuando la vieron con las nada santas intenciones de profanar a su dragón castaño, pues no lo tomaron muy bien

—¡Ustedes! —la Kyūbi no se veía nada contenta con esto y eso lo reflejaba en el manto de poder rojizo que emanaba y rodeaba su cuerpo, asustando al castaño por ser el más cercano a ella en ese momento—¡ya me tienen harta!

Todos en la fiesta comenzaron a correr, excepto el castaño que veía la escena con una enorme gota en la nuca al haberse recuperado un poco, pues las tres chicas comenzaron a pelear, destruyendo el patio del palacio.

[Jamás crea que diría esto, pero que orgulloso me siento de ti compañero] —decía al ver a las chicas— [tienes a tres chicas más que dispuestas a matarse por ser la primera en concebir un hijo contigo, me trae tantos recuerdos de cuando tenía 8 siglos de edad]

—No sé si sea buena idea esto, mira todo el destrozo que están haciendo —el castaño estaba impresionado sobre todo con Aika, quien podía seguirles el paso a ambas chicas sobrenaturales— ¿cómo lo hace?

[Tu solo mantente al margen, recuerda lo que te paso cuando intentaste detener una pelea de ellas] —esas palabras provocaron que un escalofrió le recorriera la espalad al castaño

En una mesa se veía a los tres adultos comiendo con calma, todos se percataron de como ambas féminas estaban expulsando un aura de muerte, pero pareciera que el castaño mayor no se inmutaba ante esto, caso contrario de los demás quienes se alejaron presas del miedo.

—Oye querida…—llamaba la atención de su esposa mientras seguía devorando pastel

—Dime cariño —respondía con un semblante educado y tranquilo bebiendo una copa de vino

—¿No crees que ya deben detenerlas? A este paso destruirán el palacio de Yasaka-san —decía mientras comía

—Unos minutos mas Hiroshi-san —respondió la rubia mayor— no quiero arruinar mi comida por culpa de los celos de ellas tres

El castaño solo las miro por un momento, pero luego se encogió de hombros despreocupado y siguió comiendo su pastel

Tres doritos después

Las tres chicas estaban en el suelo, con un chichón de gran tamaño y pequeños espasmos de dolor recorriendo su cuerpo, la causante fue la madre del castaño, pues tenia las mangas de su camisa remangadas y de su puño salía una cantidad exagerada de humo.

—Gracias por detenerlas Mikoto —decía la Yokai mientras le entregaba algo de beber a la castaña

—No hay problema, pero digamos que su castigo no ha terminado, cuando despierte…o encuentran una forma de controlar sus celos psicópatas, o tendré que amarrarlas a cada una de ellas en cuartos separados —respondió mientras aceptaba la bebida— claro si usted no tiene inconveniente

—Para nada, tiene todo mi permiso para disciplinar a mi hija, al ver esto, siento que fui muy suave con ella…

Las tres fingían estar inconscientes, pero al escuchar a su suegra comenzaron a derramar lagrimas en forma de cascada, pues ambas chicas sobrenaturales sabían de lo que era capaz y Aika no quería experimentar su furia en carne propia…


Especial dos:

Meses después del escape de Sōna y Tsubasa.


—Tu propuesta es arriesgada Sirzechs, si algo sale mal…

—Todo saldrá como esta planeado, vimos que esas máquinas, a pesar de su eficacia acabando con esas cosas, tienen una debilidad —respondió el satán carmesí

—Tantos son tus deseos de salvar a tu hermana…hay algo más, no soportas que alguien de tu familia desobedezca tus ordenes

—Mire quien lo dice… —secundo al mirar al azabache—

—Esa mocosa ya me tiene harto con ese comportamiento, pero ese tema es aparte, la creación de este dispositivo es muy arriesgado, si los reencarnados o alguna de las casas demoniacas se entera siquiera de que hablamos de esto…poco les importara tu titulo como Maou

—Por eso le ofrezco esta oferta lord Sitri…si esto funciona, podre traer a su hija y a su torre, después de todo se que disfruta castigar personalmente aquellos que lo traicionan —una sonrisa sádica adorno el rostro del pelinegro ante la mención de los beneficios de esa alianza

—Muy bien, si lo pone de esa forma…pero aun tenemos un cabo que atar, sabe a qué me refiero…

—Hace poco hice un pequeño experimento, de esta forma eliminaremos a Issei y su muerte podremos usarla con fines políticos… —decía mientras le mostraba como la aparición de Asia provoco que el castaño casi fuera eliminado

—Me gusta como piensas, pero no se confié, ese chico ha burlado a la muerte mas veces de las que podríamos imaginar, además si mal no recuerdo, estaba a nada de alcanzar tu nivel de poder

—Eso no importa, entonces ¿puedo contar con usted para la creación de "eso"? —pregunto mientras extendía su mano

—Una última condición

¿No le parece suficiente?

—Ambos arriesgamos demasiado con esto, asi que espero que la recompensa sea del mismo tamaño, quiero que usted organice una boda antigua para Sōna —ante esto el pelirrojo miro con algo de intriga al líder del clan Sitri— la única forma en que ella pueda reparar el daño que le hizo a la imagen de mi clan es que sea una esposa sumisa y devota…lo quiera o no.

—Trato hecho —ambos estrecharon su mano

Ambos comenzaron a planear su siguiente jugada, pero su conversación no paso desapercibida por otro pelirrojo, quien no podía creer lo que habia escuchado, suficiente tenia por el escape de su verdadero amor, como para procesar todo lo que habia oído por parte de ambos sujetos.

—Tengo que avisarle a Rias y a Venelana —era lo que pensaba mientras caminaba por los pasillos de la mansión—¿como te atreves Sirzechs?, de todas las personas que creí que fueran capaces de hacer esto tu…


Bien, espero que les hallan gustado los especiales, Arcanine se esmero mucho, yo solo hice unos muy ligeros cambios, retoques y argumentos

Asi que si quieren agradecerle alguien por este episodio es gracias a el, yo aun sigo medio bloqueado por lo que no pude hacer casi nada en este episodio

Bueno amigos nos estamos despidiendo y esperamos verlos en alguna otra actualización, ¡NOS VEMOS!