Neopercival: ¡Bien!, lo sentimos en serio que nos hemos tardado demasiado, pero no es culpa nuestra

Arcanine: cierto. Así como somos escritores, también tenemos obligaciones en la vida real que debemos hacer y eso nos quita tiempo

Neopercival: por eso es que a diferencia de otros escritores, jamás damos una fecha de entrega para un capitulo

Arcanine: esperamos que entiendan, no podemos actualizar siempre

Neopercival: bien, no esperemos mas. Esta vez no vamos a contestar reviews porque la verdad no tenemos tiempo, pero trataremos de hacerlo la próxima vez

Arcanine: ¡comencemos con la lectura!

Existen momentos en la vida en la que la misma nos pone a prueba todo de nosotros

Paciencia

Honor

Valentía

Cualquier sea el caso, todos nos enfrentamos a aquellas difíciles pruebas que al final logran sacar a el exterior lo mejor de nosotros…o lo peor

Pero, ¿qué podíamos hacer?

Nada, absolutamente nada

Como una amante sumisa debemos entregarnos a la vida y toda su perra burla, no tenemos voto u opinión, simplemente debemos seguir las reglas y ordenes que nos impone, el resultado adquirido seria solo de nuestras decisiones y acciones

¿Cómo podemos seguir adelante?

No sabemos cómo, pero debemos hacerlo sin mirar atrás, o podríamos ver algo que nos obligue a detenernos y regresar

Pero si tenemos algo que cumplir, mandamos todo con respecto al destino a la mismísima mierda, ¡que se joda!, no podemos dejar atrás sin resolver nuestros asuntos pendientes, eso sería un error aún más grave que ignorar sus ordenes

Por eso las tres personas estaban sentadas, firmes y con la mirada en alto frente al resto de personas que las miraban de forma analítica y cuidadosa, buscando algún rastro de mentira o falsedad, aun no habían hecho alguna acción o dicho una palabra, pero debían asegurarse desde el inicio que aquellas visitas no tenían una segunda intención.

Mas aun asi la valentía y sus determinaciones no les dejaban bajar la mirada, ellas cometieron un gran error hace algunos años y ahora estaban dispuestas a enmendarlo, sea como sea, no querían ser mal vistas por las personas que tenían en frente…si es que eso podría ser posible.

—Sōna Sitri —Rias fue la primera en hablar llamando la atención de todos los presentes— Tsubasa Yura —la peli azul le mantenía la mirada— y…oka-sama

A esta última se le hacia un poco difícil hablarle en aquel tono serio y rígido que uso en las anteriores mencionadas, después de todo era su madre, a fin de cuentas; Era la mujer que le dio la vida y la extrañaba muchísimo.

Sus abrazos, sus palabras de aliento, la calidez que solo una madre le transferiría a sus retoños, pero debía mantenerse firme y tratar de evitar a lanzarse a llorar a sus brazos y expresarle lo mucho que le hacía falta en su vida…tal vez podría hacerlo después de haber aclarado todo este asunto.

—Rias/Gremory-san/hija —respondieron las tres determinadas

—Podrían explicarme —pedía calmadamente la pelirroja, le habia prometido a Issei que no haría un escándalo— ¿qué hacen en esta casa?

La mirada de las mencionas se suavizo un poco y suspiraron enternecidas ante la situación, ellas no eran muy bien vistas por la pelirroja y las personas que estaban frente a ellas, debían ser muy cautelosas y astutas a la hora de responder, no querían que esto se saliera de control.

—Escapamos del inframundo—respondió la torre de Sōna

—Si, de eso nos hemos dado cuenta —respondió aun tajante la pelirroja

La respuesta por parte de la azabache, genero más dudas que aclaraciones; El inframundo era el lugar más seguro de todos, seria ilógico volver a este mundo en guerra, asi que las incógnitas comenzaron a generarse en la mente de todos los habitantes del apartamento.

¿Qué asunto tenían aquí?

A menos que….

La pelirroja se percató de un par de cosas cuando un incidente muy similar ocurrió el día que decidieron mudarse a estados unidos, curiosamente una de sus "amigas" de cabello azabache fue la causante.

—Mas vale que no hayan venido aquí a tratar de llevarme de vuelta eh Sōna —las palabras de Rias estaban cargadas de molestia, usar a sus viejas amistades…esto ya era el colmo— de ser asi, pueden dar la media vuelta y regresar al infr….

—No hemos venido por petición de nadie Rias-senpai —nuevamente tomaba la palabra Tsubasa llamando la atención de todos— como dijimos anteriormente, hemos escapado del inframundo no estamos en una misión de recuperación

—Somos…fugitivas —declaro algo decaída por su situación la madre de Rias

Estas simples palabras, relajaron un poco el ambiente, sin embargo, las dudas nublaban las mentes de los habitantes del departamento ¿Por qué escaparon del inframundo?

Venelana suspiro un tanto nostálgica al notar la duda de todos ellos, asi que decidió relatar todo lo que ocurría en las facciones bíblicas, parece ser que esta guerra también los habia afectado, pero los efectos se verían a largo plazo.

La aparición de los Kaijū logro que todos los seres sobrenaturales, se encerraran en sus respectivos reinos para tratar de sobrevivir, dejando a los humanos solos contra estos seres antinaturales, pero eso habia sido un grave error, se dieron cuenta de que los humanos eran muy valiosos para su supervivencia.

Pero eso solo era el inicio

No sabían que más pasaba en el resto de facciones, pero el inframundo estaba en una muy potente crisis, la desesperación por la posible extinción de la raza, habia hecho caer en el pánico y locura a todas las casas demoniacas donde se incluyen las casas Gremory y Sitri

Se enteraron de como Sōna casi fue obligada a casarse con el indeseable de Zephydor, solo para que sea usada como máquina de crías que trate de engendrar todos los demonios de raza pura posibles y aumentar la población, muchas herederas también serían obligadas de esta forma…

Y no solo eso, esta táctica uniría a las casas demoniacas para poseer mayor influencia entre los habitantes del inframundo, abriéndoles las puertas para toar las decisiones entre las facciones.

La pelirroja estaba muy molesta por esta situación, ella aún tenía muy fresca en su memoria, el día que su padre habia hecho lo mismo, no sabía que hubiera pasado si su lindo peón lo hubiera rescatado, pero algo es seguro…Riser Phoenix no era un caballero en ese tiempo y ese matrimonio sera un trago amargo que tendría que soportar el resto de su larga vida, por eso todas las noches les agradecía a los antiguos Maous el que Issei la haya rescatado y ahora sea su prometida.

Ante esta revelación tanto Yasaka como Issei y Kunou suspiraron, desestabilizar una facción podría ser peligroso y autodestructivo, las decisiones tomadas con miedo y desesperación podrían llevar a la ruina a cualquiera, pero ellos huyeron y ahora, ninguno de los tres ayudaría a calmar esta situación; Se habían puesto la soga al cuello y los papeles se invertían.

—Por lo que veo la situación al otro lado no esta tan bien que digamos —respondía la reina Yokai sorprendida por esto

— Pero aun asi, no sé a que vienen aquí…. —Las palabras duras de Rias causaban más heridas emocionales a las tres mencionadas, en especial a su madre

No habia nada peor que la sensación que surgida cuando le habías fallado a tu hija, aquella que juraste proteger y amar con todas tus fuerzas, la castaña entendió el porqué de tan duras palabras…si ella hubiera tenido el valor necesario, habría apoyado a su pequeña…pero estos años le habia caído bien a su niña, ya no era la pequeña Rias que solo con decirlo obtenía lo que quería. Se habia convertido en una mujer fuerte y valiente, como deseaba poder abrazarla y decirle lo orgullosa que estaba de lo que hizo, pero no podría porque ella estaba decepcionada de su actuar…aunque la realidad no era como ella imaginaba

Todos los presentes miraban a la pelirroja por su actuar, sabían que aún estaba resentida con su propia especie, habia algo de razón en sus declaraciones; El miedo les obligo a tomar tan radical decisión, algo similar a la humanidad y el uso de energía nuclear de los modelos 1, mataría a los pilotos rápidamente, pero aun asi no eran tan inocentes, después de todo huyeron mientras los humanos decidieron pelear para proteger su único hogar.

—Queremos…queremos por favor — la azabache jamás habia demostrado ser insegura o nerviosa, parece ser que toda esta situación la habían obligado a cambiar, ya sea para bien o para mal— que nos den asilo

Soltó la bomba y todos abrieron sus ojos en sorpresa por lo pedido, ninguno se podría quejar, el apartamento era muy grande y con suerte todos vivirían ahí sin problemas, pero aun habia cierto aire de desconfianza en el ambiente. ¿Cómo asegurarían que esto no era un plan de los Maous?

Demasiadas interrogantes y ninguna respuesta

—Debes estar bromeando…—Rias aun cruzada de brazos miraba a las tres a punto de perder la paciencia— después de todo lo que hicieron en el pasado, ¿Cómo se atreven a pedir eso?

—Rias…—el castaño la miro con seriedad mientras posaba su mano en el hombro de ella

Mas la pelirroja en su enojo sacudió su hombro y se la quito

—Nosotros hemos sobrevivido aquí como hemos podido vimos morir a miles de personas tras cada ataque, muchas personas han perdido familias… —las lágrimas traicionaban a Rias bajando por sus mejillas, recordando al principio como fue tratar a su amiga, luego de que su padre falleciera frente a ella— pero ustedes, a pesar de esa dichosa "crisis", ¡han tenido todo!, ¡¿en serio les costó tanto en volver a este "mundo perdido?!"

Las palabras llenas de ira y tristeza de la pelirroja hicieron a las tres bajar sus miradas dolidas, Venelana más que nadie pues al parecer su hija le guarda rencor y no podía culparla, pero aun asi le dolía tanto.

Mas Sōna afilo la mirada aun cuando tenía lagrimas amenazando con salir de sus bellos ojos violetas y se levantó abruptamente encarando a la pelirroja

—¡Para nosotros tampoco fue fácil abandonar este mundo! —encaro la ex heredera Sitri— ¡debíamos seguir las ordenes de los lideres!, ¡no teníamos opción!

—¡Y aun asi yo me quede aquí! —respondió bruscamente la ex heredera Gremory, levantándose de golpe— ¡la que todo el mundo creyó que sería la primera en alejarse de este mundo! ¡que abandonaría a Ise sin dudar sigue aquí!, ¡tratando de mantenerlo seguro!

Era verdad

Una muy triste e ilógica verdad

A pesar de ser muy hermosa y catalogada como una de las princesas de clan más poderosos, Rias Gremory era muy difamada por toda la gente, el denominador común era la envidia de las herederas de otras casas demoniacas.

Pensaban que ella y su grupo solo eran fachada, personas viles y egoistas con caras bonitas y cuerpos deseables, cosa que en realidad no eran ciertas (N/A Neopercival: excepto por lo de "caras bonitas con cuerpos deseables" porque eso si es verdad, ¡¿lo negaran?!). Sin embargo, la líder del sequito era quien se llevaba la peor parte, mucha gente decía que solo jugaban con el Sekiryuutei, lo usaba a su conveniencia y luego lo abandonaría por algún otro tipo o que en algún momento llegara x sujeto a enamorarla, dejando al castaño solo y desconsolado.

La pelirroja estaba al tanto de todos esos malditos rumores que en realidad la lastimaban ¿Cómo se atrevían a decir que ella le haría algo tan cruel a la persona que amaba con todo su ser? Issei se habia ganado su corazón con acciones, cualquiera de las casas demoniacas podía prometerle cualquier cosa, pero ninguna podía acercarse al amor sincero que su lindo peón le tenía.

Ni una montaña de oro, ni el diamante más grande y costoso que alguien pudiera comprar, se compararía a esa calidez que sentía cuando la abrazaba, la consolaba, a veces esa sensación surgida cuando peleaban, la misma se intensificaba cuando el castaño se tragaba su orgullo como dragón y se disculpaba con ella. Esos malditos rumores eran algo indeseable, pero ella no podía hacer nada, por más dinero y poder que tuviera, jamás lograría que la gente dejara de hablar, esta era la principal razón por la cual nunca acepto a ninguna heredera más en el harem de Issei.

Sabía que una parte de estos hechos era culpa de ella, debido a su antigua personalidad seductora, caprichosa y mimada habia provocado que todos tuvieran esa imagen hacia ella y su anterior sequito, se arrepentía de aquellos tiempos y deseaba con toda su alma que jamás hubieran ocurrido, pero ya no podía hacer nada, lo único que le restaba era seguir hacia adelante, estos errores los cargaría por el resto de su vida en el inframundo.

Issei solo se sobo la nuca algo molesto por aquellas palabras, como deseaba hacer sufrir a todas esas malas lenguas que lastimaban a su bella princesa, ella junto con sus antiguas compañeras sufrían en silencio, un día estuvo a punto de desatar su ira contra la gente, pero gracias a su princesa de cabello de fuego, el inframundo no perdió más de la mitad de su población actual.

Los demás solo bajaron la mirada apenada, ellos también sabían de aquello, pero conocían bien a la pelirroja como para creer esas estupideces. Los padres del castaño estaban enojados por esas declaraciones hacia su nuera…si llegaban a escuchar algo asi, ahorcarían a quien tratara de difamar a tan bella y educada señorita.

—Rias…eso no es…—Sōna trataba de dar su punto

—¡Claro que lo es! —la pelirroja interrumpió a la pelinegra— pero ya nada de eso me importa, los que decían ese tipo de cosas sobre mí, son las mismas escorias que ahora se esconden como cucarachas, para salvar sus patéticos traseros —esta declaración enorgulleció más a la castaña, su hija se habia vuelto una mujer decidida y centrada, sabía que su hija estaba destinada a la grandeza, pero no era el momento para celebrar, aún tenían que aclarar esta situación— pero no nos desviemos del tema, ¿para qué demonios quieren asilo aquí? —recordaba que la familia de Sōna tenía varios departamentos de lujo en las grandes urbes y Nueva york era una de ellas

Esa seria pregunta saco a las tres del shock

—Es…nosotras…este lugar…ustedes…. —Tsubasa trataba de responder ante la pregunta tan hostil, pero nuevamente su ama decidió tomar la palabra

—Ustedes son las únicas personas de confianza que conocemos en el mundo humano —dijo una verdad a medias, porque en realidad quería enmendar las cosas no solo con todos los presentes, su objetivo principal era Issei, aquellos sentimientos que permanecieron ocultos habían sido aceptados por ella misma, pero el declararlos, eso era otro reto más difícil— por eso nosotros les pedimos su ayuda

Ante la mirada de asombro de todos los presentes, las tres se arrodillaron ante los demás, en una muy clara suplica de ayuda, esto les fue algo incomodo porque en realidad nadie quería verlas en ese estado tan lamentable

Por lo que Issei cansado de esa situación se levantó apresuradamente, tomo de los brazos a todas y las levanto para asombro de ellas

—Arriba, ¿acaso no tienen orgullo? —regañaba con severidad el castaño a las sorprendidas mujeres— no me gusta que la gente se humille de esta forma y está claro que jamás lo permitiría de parte de ustedes dos…mucho menos de mi futura suegra…

Las tres aun sorprendidas solo atinaron a asentir con sus cabezas, felices por estas palabras.

—Pero…entonces eso significa que… —hablaba Tsubasa

—Está bien…—decía el castaño suspirando mientras volvía a dirigirse a su silla— yo no tengo ningún problema que se queden aquí

—¿Qué? —preguntaba asombrada y un poco enfadada la pelirroja

—Amor…solo mírala… ¿Qué tan desesperada tiene que estar la estoica y orgullosa Sōna Sitri para tener que suplicar? —aunque esas palabras le dolieron a la azabache, tenían algo de verdad

—Pero ella… —ella fue interrumpida cuando un suave beso fue depositado en sus labios, cortesía del castaño

Después de tranquilizarse, se acercó a la azabache y a la peli azul, quienes tenían la mirada desviada por esto, más que nada celosas por esa muestra de cariño entre ambos amantes. Issei encendió la tele…en ese momento, estaban dando la noticia de hace una semana, donde él y su amigo Desmond habían acabado con Yamanashi mostrando las escenas de la batalla, ninguna de ellas decía algo, pero entendieron esta acción.

—Este es un mundo en guerra…varios pilotos han muerto en combate o por envenenamiento con radiación…tranquilas, Gypsi es un modelo 3, no me pasara nada —respondió ante las miradas de angustia de todas las féminas de su edad y sus padres— si ustedes pueden a vivir con este…estado de alerta durante el tiempo que esto dure…adelante

Rias suspiro, su prometido era alguien demasiado blando de corazón en este tipo de situaciones, esa misma bondad podría costarle la vida. Debía arreglar ese ligero desperfecto, costara lo que costara.

—Ise…yo sé que tú tienes un enorme corazón…por eso te amamos… ¡pero ellas tres no se merecen tu compasión!

—Rias

—¡Ni lo pienses Sōna! ¡no te quiero cerca de mi prometido! —exclamo con fuerza mientras miraba a su examiga bajar la cabeza.

—Rias

—¡Jure por mi vida que nadie más volvería a lastimarlo! ¡lo único que tu harás es que lo maten en el campo de batalla! —respondió completamente furiosa, dejando a todos sin habla por esta revelación— ¡ya lo perdí una vez y es jamás volverá a pasar!

Sōna escuchaba cada palabra tratando de mantener la calma, pero ya no aguanto la terquedad de su amiga pelirroja, la gota que derramo el vaso fue que ella creyera que quería lastimar a Issei cuando en realidad era todo lo contrario. Asi que volvió a encararla.

—¡¿Qué diablos te pasa?! ¡ya te dije que no venimos de parte de nadie! ¡jamás haría algo para lastimar a alguien que…! —la azabache casi revela uno de sus más íntimos secretos, ella quería gritarlo a los 4 vientos, pero este no era ni el momento ni el lugar adecuado

Suspiro cuando vio que nadie se dio cuenta, pero en realidad dos personas ahí presentes se percataron de esta situación sentimental. Mikoto y Yasaka veían sospechosamente a la pelinegra con los ojos entrecerrados, a pesar de las dudas, este no era el momento para discutiré este tema.

— Tu sola presencia es el problema…pero al parecer tendré que aclararte las cosas, ¿sabes cómo funciona un Jaeger?

—¡Claro que no! —suspiro tratando de controlarse— los Jaegers, son creaciones de la humanidad, nadie en el inframundo tiene conocimiento de estos.

—Veo que los demonios, no somos tan listos después de todo…es simple…dos pilotos literalmente se fusionan con una maquina gigante a través de recuerdos que fluyen por ambas mentes

—¿Recuerdos? —pregunto confundida la peli azul

—Si algo ocurre y esos recuerdos despiertan sentimientos enterrados en lo más profundo de su subconsciente…puede pasar lo que vimos en su primer combate — ver a su amado al borde de la muerte fue algo horrible, por eso estas palabras era difíciles de pronunciar—

— Ya te lo dije…no vine para perjudicarlos, vine porque no tenía opción…tú estabas en mi posición tiempo atrás e hiciste de todo para eliminar ese compromiso —respondió comprendiendo porque esas máquinas eran tan precisas

El ambiente era tenso entre las chicas demonio, ninguna de ellas daba indicios de ceder ante ese duelo de miradas, todos conocían lo explosiva que era Rias cuando se trataba de proteger al castaño. Por otro lado. Issei no recordaba que Sōna perdiera los estribos tan rápidamente, demostrando una vez mas que no venia con malas intenciones, este cambio en su comportamiento fue el juez que uso para dejar que ellas se quedaran. Para evitar alguna confrontación de parte de ambas exherederas (y que destruyeran su apartamento) Mikoto decidió intervenir.

— Ok…Rias, necesito que Issei y tu vayan por estas cosas — la madre del castaño sabía que esto podría llegar a palabras mayores, sobre todo por la madre de la pelirroja, quien comenzaba a sollozar por esas palabras que su hija le dijo

—Pero…—trato de refutar dudosa la pelirroja

—Vamos…tu querías un tiempo a solas, solo para nosotros dos —el castaño se quitó su chaqueta de cuero y se puso otra de color café— anda…además necesitamos despejarnos

Aun con la lista en mano, la pelirroja no dejaba de asesinar a su amiga con la mirada, la cual ceso cuando ambos salieron del apartamento

—Quiero que me escuchen perfectamente, porque me molesta repetir las cosas —llamo la atención de Sōna y su torre, también de la castaña demonio— puede que Rias no se dé cuenta por lo furiosa que estaba, y mi hijo es algo lento cuando se trata de cosas relacionadas a los sentimientos…pero yo no soy ninguno de ellos…además no te conozco, pero veo que le importas a ambos —respondió mientras miraba a la pelinegra, luego se giró a donde estaba su marido— querido…

—No digas más…solo no seas tan dura con ellas… chicas —un suave beso tranquilizo a su esposa y salió del departamento junto a Aika y Kunou

En eso, ambas señoras de la casa (Mikoto y Yasaka) se cruzaron de brazos y veían seriamente a las tres féminas frente a ellas, la reina Yokai tomaba la palabra.

—Muy bien señoritas…hablemos —las tres féminas tragaron con fuerza, cuando ambas mujeres las miraron con seriedad

-*[…]*-

La pareja de enamorados ya había llegado hace buen rato a el supermercado. Issei iba tomando las cosas de la lista y la pelirroja empujaba el carrito de compras, sin embargo, permanecía con el ceño fruncido y pensativa, toda esta situación la tenía muy tensa

Este tipo de cosas, le daban dolores de cabeza, tratando de pensar en la posible solución, pese a esto, le alegraba ver a su antigua amiga y su torre, pero más que nada a su madre

Por desgracia la duda aún estaba presente, la mayoría de las personas en las que más confiaba y amaba, les habían dado la espalda a ambos, este sentimiento de inseguridad estaba totalmente justificado, pese a que quisiera, no podía pensar con la cabeza fría en esta situación. Un claro ejemplo de esto, fue que, si no hubiera intervenido su suegra, habría creado una dimensión de bolsillo y se había lanzado contra la azabache por esto.

—Rias, ¿nos hace falta leche? —pregunto el castaño abriendo una puerta de vidrio en la sección de lácteos, mas no recibió respuesta alguna— ¿Rias? —volteo a verla confundido, esta situación le estaba afectando, asi que cerró la puerta y movió un poco su hombro para llamar su atención— ¿hola? Control de tierra a Rias ¿me recibes? cambio

Cosa que funciono al ver como "despertó" desconcertada de golpe

—¿Eh?, ¿qué sucede? —pregunto ya relajada la pelirroja

—Parece que alguien se encontraba orbitando el planeta y no me respondiste —contesto de forma suave— ¿estás bien?

—Si, quiero decir no…toda esta situación es complicada para mi… —respondió un poco nostálgica—

—Lo sé, tampoco es fácil para mi todo esto —volvió a abrir la vitrina y saco dos cartones de leche los cuales coloco dentro del carrito— sabes por experiencia que no es algo lindo, vivir este tipo de situaciones, menos cuando te obligan a hacer algo que tu no quieres…

—Te doy la razón es eso, pero… —suspiro mientras caminaban y ella empujaba el coche— no quiero que esto te afecte, mucho menos con tu actual trabajo…yo me muero si algo te pasa —chequeaba la lista y del estante, tomaba un paquete de cereal y lo metía al carrito, luego lo abrazaba de manera protectora— la última vez que alguien de nuestro pasado vino…

—Oye…te prometo que no me pasara nada —le alentaba con una sonrisa serena—además, este tipo de situaciones te obligan a tomar medidas desesperadas, sabes cómo era ese idiota de Zephydor, no me imagino a la "dama de hierro" Sōna Sitri, casada con ese imbécil…

—Nadie quisiera casarse con un engreído como el —respondió, pues a su lado, el antiguo Riser Phoenix era un caballero con las mujeres— ¿recuerdas la última vez que intento propasarse conmigo?

—Claro…le deje muy claro que, si te tocaba, lo mataría —respondió mientras reía un poco al recordar la cara de terror que tenía en esos momentos, sin embargo, otro pensamiento fue apareciendo en su mente, mostrando seriedad mientras miraba a la pelirroja— oye…si esto está pasando con las herederas…eso quiere decir que

Rias comprendido esto, nuevamente este sentimiento de preocupación salía, todo por su aun querido sobrino Millicas

Cuando fue exiliada el pequeño pelirrojo se convirtió automáticamente en el heredero del clan Gremory, por lo que podría sufrir el terrible destino de ser forzado a contraer nupcias con cuanta heredera sea posible, querrían convertirlo en una maquina fabricante de demonios. Sabía que escapar del inframundo era peligroso, pero hubiera deseado que su madre lo trajera, con el afán de protegerlo de estos locos que querían arrebatarle su inocencia. Sin embargo, pensó por un momento esta situación, por mas que su hermano fuera alguien que anhelaba poder, no usaría a su propio hijo para este fin, además estaba su cuñada, la única que podía ponerle límites al poderoso Sirzechs Gremory.

—Pensaste en Millicas, ¿verdad? —preguntaba Issei comparando la calidad de unos frascos de café de diferente marca

—Como no hacerlo, luego de lo que Sōna nos dijo —respondió angustiada—

—Yo también estoy preocupado por el —declaro con los brazos cruzados observando a su amada— lo veremos algún día…pero es un chico listo y fuerte…puede con esto y con más… después de todo, es un Gremory y esa familia me ha demostrado que siempre hace lo que se propone…

Rias sonreía ante esta declaración, aunque la verdad no le sorprendía tanto, sabía muy bien que ambos eran muy unidos, casi como hermanos y se preocupaban el uno del otro, lo más probable era que el pelirrojo menor también este preocupados por ellos en este momento.

—Tienes razón…—mencionaba menos preocupada— solo nos queda esperar

Después de eso volvieron al recorrido de compras para tomar lo que necesitaban, por suerte habia recibido su primer pago por el Kaijū eliminado anteriormente, la suma era considerable, pues el riesgo era muy grande, no se volverían ricos con esto, pero podrían vivir tranquilamente sin carencias mayores a las que un par de jóvenes adultos como ellos estaban expuestos.

Pero por todas estas tensas situaciones, estrés y fatiga mental, ellos habían olvidado un ligero asunto monetario, no era algo grave, en realidad era algo que beneficiaria en mucho al castaño y sus seres queridos

Tomaron un taxi para molestia de la pelirroja, varias veces le habían dicho que consiguiera un carro, con el dinero que obtuvo de la venta de su apartamento que usaba cuando vivía cerca de West Point, pero el castaño no quería en esos momentos un auto de los más modernos, su sueño era poder manejar uno de esos clásicos estadounidenses que lo flecharon el primer día que los vio, varias tiendas poseían grandes autos con un diseño espectacular, pero el que habia robado su corazón era un Plymouth barracuda del 70, bellamente pintado con un rojo carmesí muy similar al de su armadura, pero ahora no podía darse ese lujo,

Sin embargo sus pensamientos fueron interrumpidos mientras la pelirroja se percataba de algo muy peculiar un grupo de personas que no sabían disimular que los seguían, la pareja suspiro pues ya se hacían una idea de lo que ocurría, por lo que decidieron no perturbar la paz del lugar y fingieron no haberse dado cuenta de nada, asi que caminaron tomando un camino en plena construcción para pasar, por obvios motivos no pasaba nadie por ahí, desaparecieron de su vista al doblar en la esquina.

—Pero, ¿a dónde…?

El que parecía el líder de la banda quedo anonadado al ver que la pareja se habia desvanecido en el aire, más otra sorpresa les llego cuando vieron que el lugar empezó a fluctuar y cambiar de colores, hasta quedar un color violeta muy oscuro

—Esto es…. —decía asombrado uno de los secuaces

—Una dimensión de bolsillo —respondió el líder con una gota de sudor bajándole por el costado de la cara

—Exactamente

El grupo entero miro por donde habia salido esa voz y era en el balcón de un edificio abandonado, en donde la pareja se encontraba, Issei sentado despreocupado y Rias viéndolos de forma seria y de brazos cruzados, con las compras a un lado de ellos

Ambos los veían con superioridad, pues eran seres de la más baja categoría, pero Rias estaba furiosa por todo lo que habia pasado con anterioridad, primero por las tres visitas sorpresa y ahora un grupo de renegados venían a enfurecerla…

—¿Qué quieren los renegados de nosotros? —pregunto autoritaria y hostil la pelirroja

El líder dio un paso al frente y vio a ambos con ojos dementes, junto a saliva escurriendo de su boca, al igual que sus lacayos

—Muy buenas tardes ojou-sama, mi nombre es Albert y esta es mi fiel banda —se presentaba con educación fingida y sus lacayos lo imitaban— perdón por molestarla, pero es que tenemos hambre y al verlos salir del supermercado pues no pudimos evitar pasar a "saludar"

Issei rodo los ojos y Rias suspiro, ya se hacían idea de lo que querían

—Estas son nuestras compras —Issei alzaba una de las bolsas— vayan ustedes a comprar su propia comida…

El líder empezó a reír y sus seguidores lo imitaron, era una sonrisa demencial y tétrica, pese a esto, ninguno de ellos mostraba estar asustados, cosa que en realidad enfurecía mas a la pelirroja, si algo no toleraba era que no la tomaran en serio.

—Creo que no nos entienden —su voz empezó a hacerse más grave y sus ojos se volvieron de color amarillo— ¡tenemos mucha hambre de carne blanca! —sus cuerpos empezaron a cambiar hasta que un show macabro estilo el exorcista comenzó, todos ellos gritando y riendo lunáticamente hasta que un grupo de monstruos horribles habían tomado su lugar— ¡por lo que ustedes serán nuestra cena!, fueron unos estúpidos al encerrarse aquí con nosotros

Ambos miraron con algo de sorpresa, la nueva apariencia de los demonios renegados, sin embargo, no eran gran cosa. Issei quería descansar de la pelea que tuvo hace una semana, pero también necesitaba entrenar, puesto que pilotar un Jaeger no era fácil, activo su Boosted Gear y se levantó mirando a su princesa carmesí quien tenia la mirada ensombrecida por su cabello.

—Muy bien, son 8 renegados —decía el castaño, estirándose un poco— voy a acabar con ellos en un santiamén...

—Espera —la pelirroja detuvo al castaño mientras sus ojos brillaban de color carmesí y miraba a la banda de renegados— déjame esto a mí por favor

—¿Segura? —Rias no respondió y solo miraba a aquellos renegados seriamente, Issei suspiro, la pelirroja no daría su brazo a torcer, asi que no tuvo más elección que aceptar su petición— está bien, pero si veo que tienes problemas, voy a intervenir…

Rias asintió y salto de la azotea hasta el suelo, aterrizando con delicadeza, sin dejar ese porte elegante e imponente.

Los renegados se relamían los labios pues su cena estaba al frente de ellos y lo mejor es que habia venido por voluntad propia, luego se encargarían del Sekiryuutei, por ahora el plato principal era la princesa de la ruina carmesí, por desgracia ella no era una presa fácil.

Y lo peor, estaba sumamente enojada

¡HAHAHAHAHA!, princesa Gremory, ¿acaso has aceptado tu destino que has venido voluntariamente hacia nosotros? —preguntaba airoso el líder del grupo al ver a su presa justo en frente de ellos— en serio fueron unos tontos al haberse encerrados con nosotros, ahora podemos….

¡FLUSSSH!

¡AAAAAAAGH!

¡JEFE!

Exclamaron el resto de renegados al ver como su poderoso líder se desintegraba en una lenta agonía hasta desaparecer sin poder hacer nada, miraron aterrados al frente y se llevaron la sorpresa de sus vidas al ver que Rias ya no se encontraba al frente de ellos.

Al sentir un terrible poder detrás de ellos voltearon rápidamente y vieron con asombro y terror como la pelirroja se encontraba con su mano extendida, sus cabellos se elevaban onduladamente y una mirada tan fría que comparada, Rusia sería un destino tropical, además de estar rodeada del poder de la destrucción

—Ustedes no lo entienden —aún se mantenía en la misma posición, su voz era un poco más tétrica— nosotros no nos encerramos con ustedes —elevo aún más su poder de la destrucción aterrándolos aún más—¡USTEDES ESTÁN ENCERRADOS AQUÍ CON NOSOTROS!

Y saltando contra ellos, soltó toda su furia y frustración

Issei veía aburrido la masacre que se daba frente a sus ojos. Uno de los renegados habia saltado para atacarlo y tener una chance de sobrevivir, luego de ser espectador de como la princesa de la ruina carmesí masacraba a todos, pero el castaño fue más rápido y lo tomo del cuello con mucha fuerza.

—No puedo creer que voy a decir esto, pero les agradezco el haber aparecido…ella necesitaba desahogarse de algún modo, al menos su muerte servirá de algo —bien podía quebrarle el cuello, pero decidió arrojarlo donde estaba la pelirroja, que parecía un depredador jugando con su presa—

[Casi siento lastima por esos pobres diablos] —decía el dragón mirando la masacre

—Por eso les dije que su muerte no sería en vano…auch, ¿desde cuándo ella sabe cómo romperle el cuello a alguien? —se preguntó al verla combatir cuerpo a cuerpo— supongo que hay cosas que no eh preguntado

[Lo que me desconcierta es la cantidad de renegados que hay en la ciudad, sin nadie que controle las plagas, las ratas salen a jugar] —ante la respuesta del dragón, Issei coloco su mano en su mentón— [no son la gran cosa, pero sabes que un renegado puede matar fácilmente a un humano, además que al ir en manada son más peligrosos o tengo que recordarte lo que paso cuando esos idiotas siguieron a tu madre y a la princesa Yokai]

—Lo se…pero prefiero contárselo a Yasaka-san, ella es la que tiene los recursos para rastrear y eliminar estas pequeñas células…si los dejamos crecer, podrían ser un dolor en el trasero a futuro —comento mientras miraba como la pelirroja usaba sus poderes y lo lanzaba como si fuera un rayo de energía concentrado, atravesándolos justo en el pecho y matándolos al instante— vaya, Rias es creativa cuando se trata de su poder de la destrucción…

El castaño descendió cuando vio que ninguno de los renegados que los "persiguieron" se movían, con calma, Rias los teletransporto a un veredero de la ciudad, nadie los encontraría ahí y los animales se encargarían de eliminar los cadáveres…

—¿Mejor? —pregunto al verla respirar agitada

—Si…creo que…debo habla con Sōna —respondió recuperando el aliento— ella necesita apoyo, porque no creo que su padre se opusiera a este compromiso…

—Pero Saji…él podría acabar con Zephydor sin problemas —decía mientras cargaba los víveres— si mal no recuerdo, me miraba con ganas de asesinarme, cada vez que me acercaba a Sōna…

—Algo me dice que él no hubiera hecho algo para impedirlo…puede ser fuerte, pero carece del valor y coraje que tu posees —respondió mirándolo— él es débil mentalmente…

—Eso fue muy frio…

—Soy realista…en fin creo que debemos volver a casa…a propósito ¿Dónde está Desmond? —pregunto un poco más relajada

—Supe que ahora vive en nueva York, se compró un departamento cerca de tu universidad…aunque no entiendo porque, se supone que ya nos graduamos —la pelirroja se rio con suavidad ante lo ingenuo que era su prometido— ¿dije algo gracioso?

—No Ise, solo que Desmond no quiere el apartamento para estudiar ahí…sino para ver a alguien que estudia ahí…

Issei no entendía las palabras de su querida pelirroja que lo veía divertida por lo mismo, le gustaba esa ligera ingenuidad del castaño. Finalmente, recordó algo muy peculiar el dia en que se graduaron.

—Un segundo ¿no creerás qué?

—Estoy segura que Nyssa estará muy contenta de verlo más seguido, además mi amiga necesita verse más femenina…creo que el que Desmond este por aquí podría beneficiarla —la rubia era una chica muy insegura, pero ese aire de inocencia era su arma más letal a la hora de conquistar un chico

—Pues tendré que felicitarla…no hay mejor hombre, que aquellos que poseemos una Sacred Gear de tipo dragón —este comentario desconcertó a la pelirroja ¿Desmond poseía una Sacred Gear?

—¿Perdón? —preguntaba un poco sorprendida la pelirroja

—Ah, disculpa, con todo lo que ha pasado se me habia olvidado decirte de este detalle, luego de un ejercicio de prueba de enlace, durante nuestra estancia en la academia, descubrimos esta Sacred Gear —respondió ante la duda— ¿creíste que solo habia en Japón?

—No…es solo que, ahora entiendo porque ustedes son tan compatibles….

—Él te puede decir más de estas habilidades, puesto que ha entrenado y al menos ya tiene dominio básico de esta…

—Con más razón tengo que convencer a Nyssa de que Desmond es el hombre indicado, ustedes son los amantes más cariñosos y fieles de todo el universo —la pelirroja haría hasta lo imposible para que Nyssa estuviera junto a Desmond, de esta forma sabría que nunca la engañaría

—Gracias…supongo, pero creo que no aplicaría si bueno…Aika y Kunou —ella le coloco un dedo en sus labios para silenciarlo

—Puede que tengas razón, pero sé que el amor que ellas tienen hacia ti es verdadero, por eso a pesar de que la Pettanko me saca de quicio y Aika intento violarte…

—¿Tengo que recordarte lo que paso antes del cumpleaños de Kunou? —pregunto interrumpiéndola

—No me cortes la inspiración —respondió con un puchero, sonrojada por estas palabras— el punto es que las tres te amamos…por eso no tengo ningún problema en compartirte con ellas…pero nada de nuevas adquisiciones a tu harem, nosotras tres debemos aprobarlas o asesinarlas si se atreven a jugar con tus sentimientos…

La pelirroja le dedico una sabe sonrisa mientras tomaba su mano, ambos avanzaron con calma mientras llegaban al edificio. Lejos de ahí las cosas era un poco peculiares…Nyssa era una chica bella, pero claramente tímida, esa falta de autoestima la hacía objeto de burla y que algún sujeto se propasara con ella, sin embargo, tuvo un deja vu cuando el chico que le insistía a Rias que saliera con él, ser sometido por Desmond.

Si algo detestaba el portador de Shagri-la, era la gente como el rubio, que solo acosaba mujeres como ella para aumentar su ego.

—Quiero que me escuches bien…Nyssa es una dama y espero que la trates como tal, porque si no, te arrancare el brazo —La rubia de lentes nunca ha estado a favor de la violencia y ver a su compañero en esta posición la obligaron a decirle a Desmond que lo soltara— ¿bromeas?

—Por favor Desmond…hazlo por mi —ese tono de voz tan suave y melodioso, hizo que cediera, pese a que estaba más que listo para romperle el brazo

—Está bien…solo porque tú me lo pides…. —el chico rubio cayó al suelo mientras todas veían con algo de celos a la chica que siempre la molestaba— tienes suerte de que ella sea tan dulce y sienta misericordia por basura como tú, de lo contrario ya estarías camino al hospital….

Mientras hablaban (o más bien Desmond lo amenazaba) la porrista estaba que ardía en celos, la cuatro-ojos rubia nunca fue hermosa, era una ñoña come libros que se escondía con ropa sumamente conservadora y aun asi, logro cautivar el corazón de uno de los sujetos más valientes del planeta…un piloto Jaeger.

Ya era suficiente, ella era la mejor chica de toda la escuela, era hermosa, inteligente y muy divertida, podía entenderlo de Rias. La chica era todo lo que una mujer deseaba tener, era obvio que tuviera un chico tan apuesto como su actual novio… ¿pero Nyssa la ñoña también? ¿acaso era una especie de programa de bromas?

Debía devolver el balance universal del campus, ella siendo la chica más popular de la escuela y la ratona de biblioteca debía quedarse en el olvido, con toda su "buena actitud" se acercó mientras trataba de llamar la atención de Desmond, quien aún seguía mirando con seriedad al tipo rubio mientras este se moría de miedo.

—Oye querido…no deberías perder el tiempo defendiendo a quienes no valen la pena —decía de forma seductora mientras se posaba frente al soldado

—¿Disculpa? —pregunto un poco sorprendido y confundido el actuar de la chica

—Sabes…una vez me suspendieron del equipo de porristas por ser muy flexible… ¿te gustaría comprobarlo? —nuevamente uso ese tono seductor para tratar de despertar los bajos instintos del azabache

—disculpe señorita…no sé qué quiere decir con eso, pero yo solo vine a ver a Nyssa —la respuesta del piloto Jaeger la dejo petrificada

—EEEEEHHHH —exclamaron con fuerza todos los que rodeaban a la rubia que se puso color hormiga por estas palabras

—Creo que aún no lo entiendes… pero te ayudare un poco, te estoy dando la oportunidad de que salgamos…

—¿Eh? …—pregunto ya un poco incomodo por las palabras y cercanía de la chica. Nyssa tampoco estaba mejor, pero ella no era tan valiente para hacer una escena frente a todos

—Deja a esta perdedora, te conviene salir con una verdadera mujer…

—Por eso quiero a llevar a Nyssa a comer —nuevamente todos quedaron en silencio mientras la mencionada sentía que en cualquier momento se desmayaría— además no te conozco…pero no creo que yo sea el tipo de chico que…

Con rapidez se hizo a un lado al sentir como un objeto lo golpearía en la cabeza, el cual impacto en uno de los chicos que estaban mirando como se desarrollaba todo, se giró para ver con curiosidad a un tipo que parecía más alto que el, vestido con la típica ropa que lo identificaba como uno de los atletas de la universidad, el cual no se veía nada contento.

—¡Óyeme imbécil! ¡qué diablos haces coqueteando con mi chica! —exclamo con furia al ver a Desmond

—¿Perdón? …creo que estas confundido, yo no coqueteaba con ella, además no sabía que tenía novio…o troglodita en este caso —respondió con calma

—¡¿Cómo me dijiste?! —pregunto enojado y confundido. En realidad, no sabía el significado de la palabra "troglodita", pero estaba casi seguro que era un insulto…casi

—Porque solo en la prehistoria existían tales actos de barbarie como arrojar objetos contundentes para asi poder derribar a un posible rival….

—¿Estas insultándome? —pregunto a lo que todos se rieron por la respuesta del jugador de futbol, mientras Desmond, Nyssa y algunos espectadores se llevaban una mano a la frente

—Para nada…en fin, no tengo porque discutir contigo… ¿nos vamos Nyssa? —decía ofreciéndole su brazo

—Cla…claro Desmond…

—Espera un segundo… ¿Quién dijo que podías irte asi como asi? —pregunto con ese tono hostil

—Y ¿A quién se supone que debo pedirle permiso? —pregunto de manera hostil, mientras la rubia de lentes lo sostenía para que no le hiciera daño al idiota que estaba provocando a un militar altamente entrenado para el combate.

—Tu y yo no hemos terminado esto o que ¿eres una gallina? — por suerte para él, gracias a su entrenamiento y disciplina el azabache no caería en provocaciones de alguien con un coeficiente intelectual que no superaba la temperatura ambiente

—Vete a la mierda —fue lo único que le dijo. Asi que se fue con la rubia sin prestarle atención a las provocaciones, ambos se sintieron humillados y sabrían como vengarse.

En la noche, la rubia estaba hablando con su amiga pelirroja a través de su laptop mientras ella trataba de contener las ganas de teletransportarse para que le contara con lujo de detalle todo lo relacionado con su "cita a ciegas"

—Desmond es un chico muy lindo…pero no se amiga…

¡Por todo lo que es bueno amiga!, ¡deja de dudar! —exclamo mientras agitaba sus brazos sobre su cabeza, sacándole una gota en la nuca a la rubia

—Sabes que no eh sido muy afortunada con los chicos —respondió mientras se cambiaba a un pijama— el ultimo solo quería pasar una materia

Desmond ya se graduó de la academia Jaeger, pero bueno, debes pensar estas cosas o porque razón compro un apartamento cerca de la universidad —esto dejo en silencio a la rubia que trataba de encontrar otra explicación

—Aún no lo sé…—expresaba dudosa la rubia. Era entendible los únicos chicos que quisieron algo con ella solo buscaban su propio beneficio personal

Aunque con Desmond admitía, que sentía algo diferente

Escucha amiga, piénsalo un poco más, según me dijo Ise, la próxima semana toman un vuelo a la estación de batalla en Alaska, no los veremos en seis meses

—Oye Rias…sé que me dijiste que Issei jamás te engañaría, pero ¿Cómo estas tan segura de eso?

Porque de eso se trata una relación exitosa, confianza. Él sabe que yo jamás lo traicionaría y yo sé perfectamente que jamás haría algo para lastimarme, no es su estilo —existía una razón más para tener confianza de esto, pero aún no se la revelaría, había muchas implicaciones y su amiga era una fiel creyente— si quieres hablaremos de esto en la escuela, por cierto, no le hagas caso a ese grupo de harpías, Desmond te escogió sobre ellas…

—Oye, no soy una especie de pieza de museo —respondió un poco indignada al sentirse comparada con una obra de arte que podía ser comprada por X persona.

Por ese tipo de pensamientos retorcidos es que acabaras viviendo en un apartamento sola, a los 40 años, con un montón de gatos, comiendo helado de yogurt y mirando repeticiones de series de los 90´s —pese a que esto era una pequeña broma, la rubia no se lo tomo muy bien

(N/A Neopercival: vaya, describio muy bien a unas tias que tengo)

—Nooooo ¡no quiero ser una cuarentona con un montón de gatos! ¡no quiero parecerme a mi tía Gertrudis!—exclamo con fuerza mientras abrazaba su computadora, pegando su rostro a la pantalla y algunas lágrimas en forma de cascada caían por su rostro

Tranquila, cuando terminemos contigo, Desmond no podrá pensar en otra mujer que no seas tú —la confianza con la que Rias se expresaba le hacía tener un rayo de esperanza, pero aún estaba ese detalle en su cabeza

—Espera… ¿terminemos?

—¿Recuerdas a mi amiga Kunou?, ella, Aika y yo te llevaremos a ver a uno de los amigos de le Pierre, es un asesor de imagen muy talentoso

—Pero porque…? —preguntaba confundida por estas declaraciones, a veces no entendía a su amiga—

Fácil, organice una cita doble Ise y yo iremos contigo y con Desmond, pero necesitamos dejarte espectacular, tienes algo a tu favor, esa naturaleza tímida que tienes es tu arma más efectiva en el juego de la seducción, para los chicos como Desmond que son del tipo caballeros medievales, tener a alguien a quien proteger es una gran motivación —esto era algo parecido a lo que paso cuando Asia e Issei se conocieron, el recuerdo era desagradable, pero esta táctica le quedaría como anillo al dedo

—¿Caballeros medievales? —a este punto Nyssa ya casi tenía una jaqueca extrema. El lenguaje que la pelirroja manejaba era muy variado, y a veces era difícil poder entenderla

Hombres que pelearan por la princesa en apuros, pueden ser muy sobreprotectores, pero al mismo tiempo muy tiernos y cariñosos, además bajo esa capa de dureza exterior, son personas que desean ser amadas…

—Crees que Desmond y yo…? —preguntaba ilusionada

Te dije que nada de dudas amiga, si para final de mes tú y Desmond no terminan como pareja, voy a besar a Aika en los labios frente a toda la universidad

(N/A Neopercival: hmmmm…eso no suena nada mal 7u7

Arcanine: …pervertido

Neopercival: dime que no pensaste lo mismo

Arcanine: ….

Neopercival: hehe lo sabía)

—¿Es una apuesta Gremory? —pregunto con calma al verla sonreír tan confiada

¡Claro que sí! … ¿aceptas?

Nyssa lo medito por unos momentos, hasta que se decidió al final

—Acepto…

—Bien, porque ahora hablaremos de lo que pasara cuando gane. Si yo gano, tu y Desmond deberán besarse frente a toda la universidad —esta respuesta dejo a la rubia perdida en sus pensamientos, hasta que se dio cuenta de las implicaciones que esto tendría, porque ella podría expresar una muestra de cariño, pero no frente a tantas personas—

—¡Olvídalo! ¡no puedo hacer eso!

Voy a besar a Aika en los labios, asi que tú también debes hacer algo que sea muy vergonzoso —respondió mientras observaba a su amiga ocultar su rostro en su almohada

—E.… e.…está bien… ¡pero no es porque yo quiera hacerlo eh!

Tímida y Tsundere, amiga estoy segura que ustedes dos llegaran a casarse, solo te pido ser tu dama de honor y la madrina de tu primer hijo —Rias se quedó callada y abrió los ojos cuando escucho un golpe seco

Al parecer esta idea le habia gustado a la rubia, solo que imaginarse las cosas que tendrían que pasar después de la boda, hicieron que su cabeza expulsara humo por las orejas, algo de sangre se escapara por su nariz, mientras sus ojos tomaban forma de espiral y ella murmuraba la palabra bebé.

Rias estaba partiéndose de la risa por la reacción de su amiga, pero la molestaría un poco más en la escuela, después de todo, le contaría de esta situación a sus dos "hermanas", sin embargo, ella tenía otros pensamientos en la cabeza, relacionados con las "visitas" de hace unas horas.

No paso mucho tiempo para que las tres féminas pudieran acoplarse en la nueva casa Hyōdō, el ambiente era algo más liviano, pero aun asi habia ligeros roces entre ambas ex herederas de sus clanes. En este pequeño lapso de tiempo se dio cuenta de que la pelinegra buscaba de forma disimulada la atención del castaño con cosas a muy sencillas. Algunas tan simples como charlas o ayudarlo con su recamara. Solo las tres mujeres del castaño y su madre pudieron percatarse de ese comportamiento, pero a diferencia de la pelirroja, las demás analizaban a la distancia porque tan repentino cambio en la fría y estoica Sōna Sitri.

La peli azul era un caso similar, pero al mismo tiempo diferente. Ella no habia interactuado mucho con Issei en el pasado, a pesar de haber mostrado un sentimiento creciente de amor hacia él, para corregir esto, habia imitado la estrategia de su rey, solo que trataba de ser más discreta, no quería terminar siendo el blanco de la furia de la princesa de la ruina carmesí y de la princesa kitsune si ellas creían que sus sentimientos solo eran algo pasajero.

La ex heredera del clan Sitri estaba al tanto de aquellas miradas, pero a diferencia de su ex sierva, no le importaba ser descubierta, en realidad ella ansiaba aquello y que fuera el propio Issei quien se percatara de esto.

Sin embargo, el castaño…bueno….

—Aaah, que hambre tengo ¿oka-san habrá dejado algo de ese estofado qué preparo?

No se daba cuenta de nada

De manera lenta y algo torpe por haber despertado, salió de su habitación con el objetivo de dirigirse a la cocina para hacerse un emparedado con ese estofado que tanto le habia encantado y rematar con un jugo de la nevera, normalmente le gustaba dormir una siesta cuando no estaba en servicio, después de todo, los Kaijus no tenían un horario fijo para atacar y ese tiempo le ayudaba a reponer sus fuerzas.

De pronto un olor muy conocido saturo su sentido del olfato y terminando por despertarlo, corrió hasta la cocina con una mirada de preocupación y vio con algo de asombro como Tsubasa y su madre apagaba una ardiente sartén con un extintor que habían comprado hace una semana.

A un lado estaba la antigua heredera Sitri vestida con un mandil, observando asustada como ambas féminas luchaban contra las llamas, curiosamente ella tenía ropa de civil que constaba de una camisa de color azul y un pantalón de color negro, sobre este conjunto se hallaba un mandil, el cual estaba algo manchado al igual que su ropa y cara. Mikoto y Tsubasa habían terminado de controlar el fuego, provocando que ambas se secaran la frente y dejaran el extintor en el piso.

Tsubasa estaba vestida con una camisa blanca, la cual tenia el estampado de una guitarra color negro y un pantalón café, curiosamente ella y la madre del castaño también traían un mandil.

—Cielos. Debo admitir que eso fue algo intenso —decía divertida la castaña mayor con una sonrisa, sin duda alguna esto le provocaba cierta nostalgia— me recuerda cuando mi madre me enseñó a cocinar el pastel extra especial que tanto le gusta a Hiroshi, solo que yo incendie el horno—

—L-Lo siento…. —decía con un tono de frustración, bajando la mirada lo suficiente para que su flequillo tapara sus ojos

—No te preocupes, es la primera vez que haces esto —le hablaba de forma maternal tratando de que no se deprimiera tanto, cosa que al parecer no logro porque Sōna seguía en el mismo estado— Aunque no creo que halla sido buena idea bañar las piezas de pollo con vino tinto y freírlos. Tsubasa ¿podrías traerme el libro de recetas por favor? —la peli azul llevo el objeto en cuestión y ambas comenzaron a leerlo de forma más detallada— aquí está el error, teníamos que freírlas y solo se le agregaba el vino a la guarnición…

—E-Esto fue culpa mía…—Sōna tartamudeaba y temblaba ligeramente ante la frustración e impotencia que equivocarse por primera vez le habia generado, pese a que, según su familia, todas las cosas que hacía solían tener equivocaciones

Los estudiantes y personal de la academia Kuoh jamás la contradecirían o pondrían en duda cualquier cosa que hiciera o que dijera, pero ante su familia, sobre todo ante su padre, las cosas eran muy diferentes. Ante sus ojos todo lo que hacía no era suficiente, siempre le decían que podía hacer más, que todos esos logros que con tanto esfuerzo logro acumular eran insuficientes ante los estándares de un clan con tanto renombre como lo era el clan Sitri.

—Vamos Sōna, no digas eso…—decía la peli azul, además la llamaba por su nombre para que supiera que siempre podía contar con ella, pero incluso esto no parecía levantar su ánimo—

—Es la verdad…yo…

—Pero ¿qué ocurrió aquí? ¿ustedes tres están bien?

La voz de Issei habia llamado la atención las tres féminas en la cocina, sin embargo, la azabache sintió como si una tonelada de ladrillos le cayera encima, percatándose de que el castaño estaba parado frente a ellas, mirándolas con preocupación. Por desgracia la azabache sentía tanta vergüenza y humillación pensando en que Issei habia escuchado lo que dijo, en palabras de ella, casi lastima a la madre del hombre que amaba, lo cual la hacía pensar en los peores escenarios que ocurrían dentro de su cabeza.

Como consecuencia, sus bellos ojos violentas se encontraban cristalinos por las lágrimas retenidas en ellos, estaba haciendo el ridículo no solo frente a Issei sino frente a su madre también y no podía hacer nada al respecto. Sin decir una sola palabra, violentamente se quitó el mandil y lo lanzo a un lado. Corrió hacia la salida sin percatarse de que habia empujado al castaño que la miraba con algo de preocupación, sabia que esto no era normal asi que iría hablar con ella.

—Cariño…déjame hablar con ella —Mikoto podía entender el actuar de la chica demonio, habia escuchado hablar varias veces de ella— porque no mejor te sientas Tsubasa ¿podrías prepararle algo de comer?

—Eh ¿yo? —pregunto nerviosa la peli azul, pues al igual que su ex líder, ella no tenía experiencia en la cocina— pe…pero yo no se hacer otra cosa que no sea un sándwich…

—¿Sándwich? Era lo que venia a prepararme —respondió el castaño con una sonrisa en el rostro

—Creo que ya se soluciono el problema…si me disculpan —la castaña mayor se retiró con calma aquella prenda que usaba para cocinar y camino hacia el jardín, con la esperanza de encontrar a la azabache

La mujer siguió a la demonio adolescente hasta el balcón del edificio viendo con ímpetu el horizonte al atardecer. Pese a estar de espaldas, era consciente de que su estado emocional era delicado, prueba de esto era los pequeños sollozos que ligeramente escuchaba, aunque estos fueran de cierta manera ocultados por el ruido de la gran ciudad. Con calma, se fue acercando a la chica, tomo una silla para estar cerca de ella fue entonces que se percató de que esos ligeros sollozos, era un mar de lágrimas a pesar de que intentaba por todos los medios de contener la tristeza que nacía desde lo más profundo de su corazón.

—Hija… —la voz de la mujer llamo la atención de la ojivioleta— sabes que puedes contar conmigo si algo te preocupa…

La forma en que dijo esas palabras y esa cálida sonrisa que le dedicaba provocaron que ella tuviera una sensación muy agradable en el pecho, por primera vez alguien se preocupaba por ella. Ni las pocas (en serio, pocas) palabras de felicitación que recibía de su familia eran tan agradable como un par de palabras que salieron de la boca de esa humana.

Incluso con sus padres, el único ambiente que se sentía era frio y seriedad, ni una pizca de amor y comprensión, era como si todo el cariño y amor de su familia estuviera destilado en la personalidad alegre y juguetona de su hermana, por eso a pesar de que le avergonzaba como se comportaba, también disfrutaba de la poca convivencia que ambas tenían, era como una válvula de escape que la mantenía estable en su día a día.

Ahora que se encontraba en el mundo humano, sentía que aun no debía abrirse con la gente, sobre todo con su amiga, que estaba furiosa por lo que habia hecho en el pasado. Talvez, solo tal vez, ella podría comenzar por hablar con la madre de Issei, esto haría que todas las demás entraran en confianza.

—Desde pequeña, yo fui criada para ser la mejor en todo —desde esa ligera y corta frase, Mikoto sintió lastima, pues ahora entendía porque actuó de esa forma después del accidente en la cocina— siempre me he esforzado en todo lo que hago, estudio y me enfoco en la escuela para tener un buen futuro…pero para "ellos" no es suficiente…

—Pequeña….

—"No es suficiente", "podrías hacerlo mejor", "¿no tienes vergüenza de tu bajo rendimiento?", "¡puedes dar más!, "no deshonres al clan" —cada palabra hacia un agujero en la psique de la pobre chica, pero la castaña suponía que habia más del tema que seguramente quería conocer para poder ayudarla— me esfuerzo en todo, ¡en todos los concursos y festivales que participaba, siempre quedaba en primer lugar!, pero para ellos no era suficiente, yo ante sus ojos solo era una pérdida de tiempo. Una débil, frágil e indigna heredera, sino fuera porque nee-sama se volvió una Maou, lo más probable era que yo quedara manchada como la deshonra del clan Sitri

Cada palabra era analizada con detalle, la castaña mayor pensaba en los diferentes casos de las chicas. Aika y la perdida de su padre, Kunou con su complejo de inferioridad por el poco desarrollo que tenía, pero ambas herederas eran particularmente un caso distinto, pero al mismo tiempo similar.

Rias poseía un complejo de inseguridad, debido a su voluptuosa y desarrollada figura, la cual solo atraía idiotas que querían pasar un "rato agradable con ella" y dejarla, siendo que era una chica mas profunda y con deseos de que alguien se diera cuenta de eso, cosa que habia encontrado en su hijo, un demonio reencarnado.

Con Sōna las cosas eran un poco más serias, pues a pesar de sus esfuerzos, no lograba obtener la aprobación de sus padres, provocando que ella poco a poco, formara una defensa donde mostraba esa faceta fría y seria de la cual estaba enterada, solo para que el día K comenzara a percatarse de la clase de familia que tenía.

Limitar las habilidades de una chica tan talentosa era un grave problema para la salud mental de la azabache y debía actuar rápido.

—Hija…tu eres una persona muy especial…—decía mientras colocaba una mano en su hombro—

—Eso dígaselo a mi familia —con sarcasmo y tristeza respondía— aunque lo más probable es que ni les interese escucharla, para ellos es la perfección o nada, ¡por eso jamás están satisfechos!, pero yo también…soy algo inútil

—Escúchame bien jovencita —reprendió la castaña mientras la tomaba de sus mejillas y la obligaba a verla directamente a los ojos— no quiero que vuelvas a decirte de esa forma…

—¡Es la verdad! —respondió separándose con brusquedad mientras se levantaba y miraba hacia el atardecer, un intento para ocultar las lágrimas que por fin resbalaban por sus mejillas— no pude ni siquiera cocinar algo tan sencillo como esa receta, ¡casi incendio la cocina!

Algo que envidiaba de su amiga pelirroja era como su familia la trataba, ella también destacaba en todo lo que hacía, pero también sabia cosas importantes y que parecían pérdida de tiempo según los estándares de su clan. Habia escuchado un refrán humano que decía "al corazón de un hombre se llega a través de su estómago" el cual parecía lógico viendo las cantidades de comida que ingería el castaño, incluso antes de convertirse en un piloto Jaeger.

—Vamos, nadie lo hace bien la primera vez…

—¡Eso no es verdad! ¡pareciera que Rias sabia cocinar incluso antes de que aprendiera a caminar! —por fin la muralla que habia creado para ocultar esa frustración, termino por derrumbarse y ella también colapso, llorando de manera estridente— ¡¿porque es tan difícil tener una vida normal?! ¡¿porque es la única cosa que no puedo hacer bien?!

La castaña no pudo aguantar verla en ese estado, asi que se levantó y en un acto reflejo la abrazo, acariciando su cabeza y dándole un suave beso en la frente, no decía nada porque las palabras no funcionarían, solo estaba ahí, tratando de apoyarla. Si algún día se encontraba con sus padres, tendría una pequeña charla con ellos y no le importaba que fueran demonios tan poderosos, pues ya tenía experiencia doblegando a un dragón (Issei), una Yokai de gran poder (Kunou) a una demonio de clase alta (Rias) y a una humana que cuando se enojaba, parecía haber sido entrenada por el propio Ra's Al Ghul (Aika)

(N/A Neopercival: ¿Por qué agregamos esta referencia? Porque somos fanáticos del Arrowverso. Pero ese no es el tema aquí)

—Cariño…no es difícil tener una vida normal, solo es cuestión de que dejes todo a un lado… olvida tu pasado….

—Pero mis padres…. —trataba de decir entre sollozos, pero fue interrumpida cuando sintió como la mano de la castaña acariciaba su cabeza

—Ellos ya no están aquí —estas palabras provocaron que la ojivioleta dejara de llorar, pero aun asi, no se sentía segura para mostrar su rostro— ya eres libre, ahora tú puedes ser y hacer lo que desees porque al final, tu tomaras tus propias decisiones…

Sōna apretó su agarre y comenzó a calmarse, pese a que Mikoto sintió la fuerza de la azabache, no hizo ningún ademan para separarse. Pareciera que esa muestra de afecto no era algo que Sōna esperaba, pero ya no le importaba, nadie volvería a criticarla, nadie le diría que hacer, nadie dictaría su futuro solo para conveniencia de otros….

Aun no podía creer que una humana emanara esa aura tan cálida, algo que ni su propia madre, la mujer que la habia cuidado desde pequeña era capaz de expresar. Ella era muy aterradora cuando se enojaba (percatándose de que solo mostraba esa faceta cuando Rias, Aika y Kunou se comportaban de manera infantil) pero al mismo tiempo, era una mujer amable y comprensiva.

—Es la primera vez…que alguien se preocupa por cómo me siento —con calma se separó de la castaña, mientras algunas lágrimas caían por su rostro— gracias…

—No tienes nada que agradecerme, tengo una idea…que te parece si volvemos a intentar cocinar —la azabache no sabía que responder ante la propuesta— pero esta vez probaremos algo más sencillo, recuerda, el viaje de mil millas, comienza con un simple paso…

—Lao Tse….

—Exacto —la castaña volvió a abrazarla, cosa que tomo por sorpresa a la joven demonio pero que rápidamente fue correspondido— bienvenida a un curso intensivo de como cocinar y llamar la atención de mi hijo —ante lo dicho por la mujer, la chica se tensó rápidamente, pues no creía que alguien más se diera cuenta de sus intenciones— querida, solo una mujer puede darse cuenta de las intenciones ocultas de otra mujer…

—¿Di…Disculpé…?

—No tienes que hacer eso, no me molesta, además sera muy lindo que alguno de mis nietos tuviera una de las características de su madre —estas palabras dejaron boquiabierta a la azabache— yo quisiera que el primer bebé de Rias, fuera pelirrojo como su madre, de Aika no tengo problema, puesto que ella es castaña. Quisiera que el bebé de Kunou tenga su cabello rubio, en el caso de tu amiga, estoy en debate, creo que castaño de ojos azules seria mi debilidad, pero el que más intriga me daría serian el que tu y mi hijo tendrían ¿ojos violeta o azabache? no puedo esperar…

Parece ser que ella entro en esa edad donde por todos los medios quería convertirse en abuela, pero lo que la dejo sin habla fue como básicamente le daba permiso para acercarse a su hijo.

Ese momento mágico y vergonzoso para la azabache fue interrumpido cuando escucharon el escándalo que venía de la sala, por inercia la castaña mayor se molestó debido a la interrupción de su sueño más anhelado ¿las causantes? Nuevamente el trio de chicas que trataba de que Issei les prestara atención.

—¡Deja de ser tan melosa Zorra en celo!

—¡Oblígame¡, ¡al menos yo no soy mojigata como tú, Gremory!

—¡Ya cálmense las dos! ¡están armando un alboroto!

—¡Tu cállate cuatro ojos reprimida! —exclamaron ambas voces

—¡¿Cómo me llamaron?!

Las tres adolescentes comenzaron a discutir sin percatarse de que cierto castaño afortunado estaba a nada de perder la conciencia, pues su cabeza se encontraba entre los pechos de ellas tres, aunque parecía que en algún momento se desmayaría por la falta de aire, una sonrisa boba adornaba su rostro.

Cerca de ahí Tsubasa observaba esta escena con un poco de celos, quería intervenir para alejar a esas vacas lecheras de su castaño, pero debía ser paciente, pues hace unos días conoció una faceta de la madre del castaño que no creía que fuera tan aterradora, junto con la reina Yokai aparecería para controlar la situación sin temor de usar la fuerza bruta, con esto en mente y luego de percatarse como su amiga y la señora Hyōdō entraban, decidió mantenerse al margen para no terminar como daño colateral. Sobre todo, al percatarse como su ex rey se alejaba aterrorizada de la castaña, mientras ella expulsaba una sed de sangre que ninguna de las féminas que tenían atrapado a su hijo, se habia percatado.

Ahora esa sensación se habia triplicado cuando otra castaña y rubia aparecían del otro lado de la puerta con las mismas miradas serias, lo cual provoco que las tres chicas dejaran de discutir mientras veían las siluetas aterradoras que se cernían sobre ellas

—Ahora regreso querida —aterrada por la sensación tan escalofriante solo asintió con la cabeza— tal parce que ellas no entienden razones con palabras….

—H-Hai…—respondió mientras se alejaba junto con Tsubasa quien estaba paralizada por el miedo que sentía, que suerte que Issei se había desmayado por la hemorragia nasal que tuvo hace poco, o el también estaría en ese estado—

Con cuidado se acercaron a las paralizadas y muertas chicas, tomaron al castaño y emprendieron una huida estratégica, casi sentía lastima por ellas, pero era mejor de esa forma, tal vez asi pasaría un poco de tiempo de calidad con su caballero de brillante armadura.

—Por Satán, no quisiera estar en sus zapatos ¿no lo crees Kaicho?

—¡Tsubasa! —exclamo algo molesta

—Perdón, la costumbre…

—Bueno, al menos ahora Rias y su madre ya se reconciliaron, que bueno que su relación volvió a la normalidad, me sentía muy mal ver a Venelana-sama llorar porque creía que Rias la odiaba —ella fue la primera mujer en tratarla con cariño, sobre todo cuando iba a la mansión del clan Gremory y verla en ese estado la hizo encarar a su amiga pelirroja, sin importar lo molesta que ella se encontraba—

—Esperen… ¡no, por favor, tengan piedad! ¡TODO MENOS ESO! ¡NOOOOOOOOO! —ese grito les helo la sangre, puesto que ninguna de ellas se imaginaba que podía ser más aterrador que la ira de ellas tres

—Yo por ahí no paso!

Como un acto reflejo Issei aun desmayado exclamo. Ambas chicas se sorprendieron al escucharlo creyendo que habia despertado, pero se sorprendieron al ver que seguía en el reino de Morfeo

Eso les causa gracia. Tanto asi que les saco unas ligeras risillas

Ya habían pasado 5 horas desde aquel divertido incidente, pero bueno Issei estaba despertando y completamente desorientado, siendo que ligeros recuerdos de lo que habia pasado llegaron a su memoria, dibujándole una sonrisa en el rostro

—Por Satán, si no es un Kaijū , ellas algún día me van a matar… —decía divertido mientras se tomaba con una mano en la cabeza. En eso los rostros felices de ellas tres le llegaron a su mente haciéndolo sonreír— qué más da, si este es una clase de castigo, lo recibiré con gusto —intento sentarse para poder ver a su alrededor, pero algo o más bien, alguien se lo impedía—¿Kunou?

La princesa Yokai estaba acostada y dormida encima de el. Tal parece que su madre les dio otra sesión de disciplina, recordado lo que ellas tres hicieron. Pero este no era el motivo de sus dudas, ¿Qué hacía aquí? Si todo era correcto, alguien debió llevarlo a su habitación cuando estaba inconsciente.

Con ligeros movimientos y voz suave trataba de despertar a la princesa Yokai que poco a poco recobraba el conocimiento. Pese a que su apariencia no era la habitual, para el castaño ese toque desarreglado y rebelde le daban un aire muy seductor que lo tenía fascinado.

—¿Ya está la comida? —pregunto aun un poco desorientada, pero eso cambio al ver donde se encontraba. Sus ojos cambiaron a unos seductores y depredadores, cosa que asusto un poco al castaño— que bien, desayuno en la cama

—K-K-Kunou, ¿Qué estás haciendo aquí?

Ella no dijo nada, simplemente reducía el espacio entre ellos mientras Issei se ponía más nervioso, hasta que ella lo abrazo por su cuello, dejando sus rostros a escasos centímetros de tocarse, mirándose fijamente a los ojos

—En mi defensa, creo que me equivoque de habitación —Después de esa infernal sesión de entrenamiento forzoso por parte de Mikoto y luego de bañarse, las pocas fuerzas que le quedaban la llevaron al primer lugar donde pudiera descansar. Ironicamente, fue la habitacion del castaño— aunque no me arrepiento de esto...

El castaño trataba por todos los medios de no caer en la tentación, pero la hermosa princesa Yokai no se lo dejaba tan fácil, el no parecía molesto por la falta de atributos delanteros, después de todo, había otras partes que si tuvieron un cambio significativo.

Kunou era consciente de que ella era atractiva para su caballero de armadura carmesí, podía usar esa ventaja para ganar esa apuesta, su plan era muy sencillo. En estos momentos, sabía que él estaba debatiéndose entre la lujuria propia de un dragón y su moral, pues era claro que harían un escándalo si esto llegaba a consumarse.

—¿E-En serio? —No sabía si creerle o no pero debía hacer algo antes de que sus impulsos tomaran control de si y decidiera adelantar la anhelada noche de bodas que le habia prometido— eso es normal…que…que te parece si vamos por algo de comer y dejamos….

La rubia en verdad tenia hambre, pero no era precisamente la comida lo que deseaba, su platillo favorito se encontraba ahora acostado en la cama, con fuerza lo derribo y se sentó sobre él, dejando que el castaño por impulso, apoyara sus manos en sus bellamente torneadas caderas.

Ambos consumarían este acto carnal, después de todo, estaba a nada de perder ese debate moral en su mente y sabia como presionar los puntos correctos. Era una kitsune, una criatura conocida en las culturas japonesas como una diosa de la fertilidad. Ese titulo estaba a punto de ponerse a prueba.

Habia encontrado aquel hombre con quien compartiría parte de su larga vida, para completar este vínculo, liberaba gradualmente una cantidad de feromonas que afectaban solo a la persona que habia escogido como compañero. Curiosamente, su efecto era mas fuerte con algunas especies, después de todo, las kitsunes preferían de amantes y compañeros a los humanos y a los dragones. Ambos eran partes opuestas, pero al mismo tiempo, muy similares.

Tercos, imprudentes y valientes…unas palabras que podía usar para describir al sujeto que se encontraba a su merced. Para agregar más tentación y que Issei cediera ante esos instintos que también comenzaban a nublar su juicio, comenzó a sacar su orejas y colas propias de su raza, mientras comenzaba a quitarse ese kimono dejando a relucir un sostén algo modesto, pero que le daba un cierto aire coqueto por la simpleza.

La mente del castaño estaba tratando de suprimir la idea de arrancarle la ropa y "devorarla" en ese instante, sin embargo. El hecho de que un dragón que jamás ha estado con alguna hembra te diera los posibles escenarios de lo que podría pasar en un par de minutos, no ayudaba mucho a su autocontrol.

—E…Espera, no...no podemos…

—Parece ser que no hay nadie en casa, ni siquiera las dos mojigatas que intentaron quitarme lo que por derecho es mío —estas palabras desconcertaron al castaño, pues ella solo sabia lo que Aika y el intentaron hacer—de seguro te estaras preguntando, "¿Cómo lo sabe?", ¿verdad? —pregunto con una sonrisa e Issei estaba sorprendido que halla adivinado, solo asintio— digamos que nada pasa en el castillo de okaa-san, sin que ella y yo nos enteremos…no puedo arriesgarme a que Tsubasa y Sōna intenten algo similar…te prometí esa noche de mi cumpleaños, que podrías tocar todo lo que quisieras…..absolutamente todo lo que quisieras….

La poca cordura del castaño se fue para nunca regresar, al menos no por un par de horas hasta que pudiera deshacerse de toda la frustración que las chicas provocaban en él, ya que vivir con ellas y sus juegos sucios de la seducción era peor que todo el estrés que soportaba para que Desmond no viera esas imágenes cada vez que se enlazaba.

La rubia se acerco a su rostro con suavidad, su vista estaba nublada por la pasión del momento, los dos entrelazaron sus labios mientras el castaño acariciaba su semidesnuda espalda, solo cubierta por su sostén que estaba desando que ella le diera permiso para destrozarlo y dejar que la complaciera.

Las feromonas que su cuerpo desprendía eran cada vez mas fuertes, prueba de esto fue que el castaño levanto su torso para besarla con pasión, acariciando su espalda y bajando con suavidad por su barbilla, hasta llegar a su cuello, mordiéndolo suavemente, provocando que un gemido de excitación saliera de lo labios de Kunou. Ese suave sonido junto con las feromonas de la kitsune y su lujuria propia como dragón destrozaron su autocontrol, estaba mas dispuesto a demostrarle a esta bella Yokai quien era su alfa.

La temperatura de la habitación estaba aumentando y las cosas comenzaron a subir de tono cuando el castaño la tomo y giro sobre su cama para que ahora ella estuviera debajo de él. Solo para que este comenzara nuevamente a besarla con un ritmo más agresivo, lejos de molestarse, la excito aún más.

Era una Yokai de lo más poderosa, pero encontrar a un hombre que te domine de esta forma, le decía dos cosas: la primera u la mas sencilla. Habia escogido al indicado. Un hombre seguro de si mismo, que no temía tomar el asunto en sus manos, le brindaría protección y largas noches de pasión durante mucho tiempo, lo cual era necesario para formar ese vínculo permanente.

La segunda: Era mas que obvio que no podría con esto sola, puede ser un semidemonio, pero habia escuchado de su madre que los dragones eran una fieras insaciables en la cama (algo que fue muy incómodo de hablar) y por mas resistencia que poseyera, no podría sola con la responsabilidad no solo de liberar la tensión que un guerrero como el sentía luego de cada batalla.

Esta línea de pensamientos fue interrumpida de golpe cuando sintió descargas eléctricas por todo su cuerpo, la causa era el castaño que le daba ligeros mordiscos es su delicada anatomía, bajando por su cuello, mordiendo suavemente su clavícula y donde iniciaban sus pechos más modestos, pero al parecer mas sensibles, porque cuando llego a esta zona ella soltó un gemido aun mas fuerte que antes y abrazo la cabeza del castaño para evitar que este se separara de este castigo tan excitante.

— (Por lo que más quieras, deja de jugar conmigo, deja de saborearme de esta forma ¡quiero que me devores y me hagas tu mujer!) —pareciera que Issei no era el único que estaba perdido en es vórtice de pasión

El cuerpo de la rubia vibraba con cada caricia que el castaño le hacía. Issei sabia como presionar los puntos correctos, seguramente por las cosas que habia aprendido viendo varios doujins y series pervertidas. Lo que no tenia en mente era que habia leído y visto varias escenas de esta índole, asi que, en un momento de razonamiento, decidió probar esa teoría sobre cual se suponía, era la zona mas sensible de una Yokai con las características anatómicas de la rubia.

La princesa Yokai solo se dejaba llevar, nunca sintió cuando el castaño la sentó en su cama, se colocó detrás de ella y comenzó a jugar con sus pechos, llevándola a una nueva oleada de placer, siendo aún poco más agresivo con sus movimientos, pero ella en lugar de molestarse, comenzaba a pedir más, cosa que el castaño estaba dispuesto a darle.

Con calma tomo una de sus colas y comenzó a estimularla con suavidad, provocando que ella abriera los ojos sorprendida por esta acción y excitándose aun mas por lo atrevido que era el castaño, nada podía echar a perder este momento, seria su mujer y eso la hacia muy feliz, pero como todo en exceso, no podía aun controlar algunos impulsos, cuando el castaño se acerco a sus ahora descubiertas orejas y le dio un suave mordisco, no pudo soportar y un espasmo atravesó su cuerpo, el cual llego hasta sus colas, logrando que golpearan a Issei en el rostro y lo arrojaran a la pared.

La rubia se percató de esto. Aun se encontraba muy agitada por la excitación, bajar de la cama la hizo percatarse de que sus piernas se doblaban, como si estas no fueran capaces de sostener su propio peso. Se acerco al chico que se encontraba inconsciente, lo cual hizo que ella se sintiera la persona mas idiota del planeta ¡ella habia arruinado su momento intimo con el castaño!

—¡¿Acaso esto podría ponerse peor?! —exclamo enojada y frustrada. Para la mala suerte de rubia Yokai, sus oídos pudieron percatar el clásico sonido de la puerta abriéndose y la voz de su suegra— ¡¿porque tenía que abrir la bocota?!

Si la descubría en esta posición, seguramente la volvería un trofeo de caza, el solo imaginar como ella montaba a caballo, tomando aquella escopeta que estaba enterada que poseía, mientras una jauría de perros de caza la perseguían, hizo que se recuperara de golpe, tomara al castaño y lo colocara en su cama, luego con una especie de cuadro, logro tapar el agujero que habia creado por el impacto de su amado.

La cerradura de la habitación del castaño estaba moviéndose, como si alguien quisiera entrar, dedujo que se trataba de su madre y si la encontraba aquí, podía despedirse de su vida, como acción más lógica ella se escondió en el armario mientras la puerta comenzaba a abrirse.

Para su buena suerte, la castaña mayor solo miro a su hijo mientras dormía, se acercó y le dio un beso en la frente, en serio esa mujer amaba a su esposo y a su pequeño, lo cual le hizo sentir un calor reconfortante en su pecho.

El peligro paso y ella pudo salir de la habitación, se arregló su ropa tenía que llegar a su cuarto, pues debía cambiarse su ropa interior, esta se encontraba algo húmeda por la sesión que tuvo hace unos momentos, sin embargo, otros pensamientos ocuparon su mente una vez que cerro la puerta de su habitación.

—(Sabía que tú eras el indicado, no es fácil lograr que una Kyubi se descontrole de esa forma, no te preocupes mi valiente piloto Jaeger, la próxima vez tu y yo podremos hacer muchas cosas que podrán cumplir el sueño más anhelado de nuestras madres…un nieto) —ella comenzó a desnudarse para luego ponerse su pijama, tomo aquel peluche que tenia la apariencia del castaño y lo abrazo con fuerza, desearía tener al original, pero su suegra las habia castigado, en fin mañana sera otro día—

Como todo lo bueno, la semana estaba llegando a su fin, lo que significaba que Issei y su amigo regresarían a sus deberes, algo que deprimía sobre todo a la azabache y peli azul, pero gracias al castigo que les impusieron a las tres féminas, tenían una oportunidad para estar junto a él. Aunque los constantes pleitos con la rubia, sobre todo porque al fin, habia encontrado a alguien incluso más plana que ella, lo cual las molestaba, pero trataban de no caer en provocaciones o terminarían como ella después de una sesión de entrenamiento disciplinario cortesía de Mikoto.

Todos se reunieron en la base a las afueras de Nueva york, su avión los llevaría a su estación de batalla ubicado en las costas de Alaska, durante seis meses ellos estarán listos para salir al combate asi lo amerite la situación.

El castaño bajo de la camioneta que su padre habia comprado, a su lado estaba una limosina, la cual pertenecía a la reina Yokai, en ella también viajaban la azabache y la peli azul, más que nada para evitar algún percance con la pelirroja.

Detrás de ellos habia otra limosina, donde su compañero bajo, seguido de Nyssa y una Yokai que no veía desde la fiesta de Kunou, claro que ella si parecía haberse convertido en una mujer, pues estaba más desarrollada que su mejor amiga y princesa de los Yokai.

—¡Kimiko! ¡como estas! —pregunto la rubia menor viéndola bajar de su auto— ¿Qué haces aquí?

—¡Hola Kunou…! —ella le extendió los brazos y la recibió con cariño— nada, solo vine a dejar al futuro padre de mis hijos para que fuera a su estación de batalla…

—¡¿Disculpa?! Ni lo sueñes chispitas, si alguien va a tener a los hijos de Desmond voy a ser yo —exclamo la rubia tomando el brazo de su novio, el cual la miraba sorprendido

—¡Por favor Nyssa! Solo mírate, alguien como el, quiere descendencia fuerte y yo soy la más indicada para eso —exclamo mientras hacía notar sus pechos, pero no parecía afectar a la rubia—

—Fuertes y sin cerebro, ¿es tu definición de descendencia? Estoy segura que de nada importara si ellos son unos completos retrasados igual que tu…

—¡Suficiente, ahora si te mato! —exclamo enojada la youkai. Hasta ligeras descargas electricas despedia de su cuerpo

(N/A Neopercival: el cómo Nyssa ahora conoce sobre el mundo sobrenatural, como Kimiko conoció y se enamoró de Desmond, se aclarará en un especial que tenemos planeado

Arcanine: ¿tenemos?

Neopercival: eh corrijo, que arcanine tiene planeado

Arcanine: asi esta mejor

Neopercival: …..maldito egoista T_T)

Mientras ellas parecían asesinarse con la mirada, todos a su alrededor las veían con una enorme gota en la nuca, incluso Rias estaba sorprendida por lo directa que era la tímida Nyssa cuando se trataba de Desmond.

Hablando del azabache, se encontraba junto a su copiloto mirando a las dos chicas, como Issei tenía más experiencia en esto le pidió un consejo, pero él recomendó no meterse en este tipo de peleas, a menos que quisiera salir lastimado.

Las cosas se calmaron un poco, todos se despidieron de los pilotos Jaeger a su manera.

Rias habia besado al castaño, diciéndole que se cuidara, la castaña menor no se quedó atrás, lo tomo de su overol (la ropa típica de los pilotos de aviones caza, en este caso de un piloto Jaeger) y le planto un beso muy apasionado, dejándolo más sorprendido porque ella no solía hacer estas demostraciones de cariño en público. La princesa Yokai harta de quedar relegada al último lugar también lo tomo de su ropa y lo beso, solo que este duro más que aquellos recibidos por las primeras dos féminas, molestándolas de sobremanera.

Tsubasa y Sōna simplemente lo abrazaron, la peli azul le dio un pequeño golpe en su hombro mientras que la ojivioleta lo tomo de sus mejillas y le hizo prometerle que tendría cuidado cuando peleara contra esas cosas.

Con Desmond parece que las cosas estaban algo complicadas cuando Nyssa, asi es, la tímida e introvertida Nyssa casi se le lanza a Kimiko con intenciones de lastimarla, siendo evitado por su novio que la sostenía de la cintura.

Ambos abordaron su aeronave mientras eran molestados tanto por los técnicos como por los hermanos Becket, quienes les pedían consejos sobre cómo formar su propio harem.

—¿Vieron lo que paso hace poco?, eso fue leve, dudo mucho que puedan resistir lo que significa tener a un montón de chicas tratando de llamar tu atención —la forma en que lo dijo hizo que todos sintieran un escalofrió recorrer su cuerpo

—¿Sabes qué?, creo que prefiero la soltería de momento —dijo sonriendo nervioso el Beckett menor. Yancey lo imito

Nuevamente dejamos de lado a los pilotos, estos tres meses habían sido tranquilos, salvo por un combate en México (N/A Arcanine: mi tierra azteca), el cual era librada en acapulco guerrero. Una de las zonas turísticas más famosas de las costas aztecas, por suerte Matador Fury estaba en las cercanías, listo para interceptar.

Aunque el mariscal nuca habia dudado de la habilidad de sus pilotos, habia enviado a Gypsi Danger como refuerzo, sus órdenes eran observar e intervenir si era estrictamente necesario, causando la menor destrucción posible, ya que se trataba de otro territorio.

—No desearía tener que intervenir cuando lleguemos —decía el castaño mirando a su compañero

— Yo tampoco, pero sabes que los hermanos Rodríguez, son muy buenos en combate —respondió con un poco de seriedad—

—Eso no es lo que me preocupa, en la última pelea de Raleigh pude ver algo muy extraño, como si esas cosas comenzaran a ser menos salvajes…es como si aprendieran…

Las alarmas del Jaeger comenzaron a sonar como locas interrumpiendo al castaño, los pilotos activaron las pantallas para ver la transmisión de la pelea que matador sostenía contra ese Kaijū, lo cual aumento la ira que sentían, pues la bestia le habia arrancado el brazo al Jaeger, arrojándolo de tal forma que bloqueo la salida de un hotel, dejando gente atrapada, las cosas no terminaron ahí, puesto que el ataque tan salvaje, termino por quebrar la armadura del Jaeger. La bestia no parecía querer detenerse y en un movimiento involuntario, piso la cabina de los pilotos, matándolos al instante.

—¡Desgraciado! / ¡maldito! —ambos decidieron actuar cuando vieron a sus compañeros morir en combate—

Gypsi salió del agua mientras la bestia lo observaba y rugía, esta era como una especie de extraña combinación entre una tortuga y un dinosaurio de posición bípeda, con un par de dedos coronados con garras que se veían muy afiladas.

El enorme robot comenzó con el ataque, golpeando a la bestia en el rostro que se veía cansada luego del combate contra matador, pero no debían confiarse, la última vez casi les cuesta la vida y ahora, ambos tenían gente que los esperaba en casa

—¡Muérete de una maldita vez! —Desmond golpeaba con fiereza, siendo secundado por el castaño—

Por desgracia el Kaiju tuvo un segundo para recuperarse y logro empujar con fuerza al Jaeger, dándole un tiempo para atacar, tratando de morder la cabina, mientras Gypsi lo recibía con tremendo golpe en el rostro que derribo a la bestia y esta se sumergió en el agua.

—¡No escaparas! ¡Desmond activa los instrumentos, este bastardo está muerto! ¡Ddraig, Shagaru! ...

Entiendo compañero!] / [¡Dalo por hecho chico!] —ambos dragones enviaron energía a los sensores del Jaeger, de esa forma aquella bestia no se escondería

Por desgracia hacer esto reiniciaba por tres segundos los sensores de movimiento, un pequeño lapso que aprovecho el Kaijū para atacar por la espalda, fueron unos milímetros los que faltaron para que fueran atravesados por las garras del monstruo, sin embargo, el daño en su costado derecho hizo que Issei gritara por el dolor y uno de los tanques de refrigerante comenzara a vaciarse, congelando la mano de la bestia que rugía por lo que le habia pasado.

—¡Ah mierda! —exclamo tratando de sostenerse el costado—

—No lo hagas, esa cosa es nitrógeno líquido puro, vas a dejar inoperable el cañón de plasma de tu mano —decía tratando de que su amigo lo escuchara— no podemos prolongar esta pelea—

—¿Como atravesaremos…su coraza? matador apenas…le hizo un rasguño…

— [Desmond, mira en su pecho] —el dragón dorado se habia percatado de algo muy interesante—

Habia una ligera grieta sangrante, un punto de quiebre que matador debió haber provocado antes de caer en batalla, eso le dio una idea.

—Me gusta como…piensas —respondió el castaño tratando de ignorar el dolor en su costado

Un golpe preciso y podremos derribarlo sin causar daño colateral…yo me encargo, pero tendremos que engañarlo para que nos ataque de frente —el castaño formulo un plan en su mente y su compañero sonrió ante la idea— ¿Por qué todas tus ideas implican ponernos en peligro mortal?

—Porque siempre funcionan…—respondió confiado y orgulloso

—Bien jugado Issei, bien jugado…

Ambos comenzaron a fingir que el Jaeger habia sido dañado de tal forma que experimentaba una falla, lo cual alerto a la bestia alienígena que, ignorando por completo su mano congelada, se lanzó al ataque.

—Solo tienes una…oportunidad….

—Gracias, ahora me siento menos presionado…

—Concéntrate….

Fueron segundos de incertidumbre para la gente que veía el combate desde la costa, pero sin previo aviso, el Jaeger encendió una turbina en su codo, esta golpeó al monstruo con tanta fuerza que le atravesó el pecho, por si fuera poco, una luz de color azul brillaba dentro del Kaijū mientras la sangre escurría por los orificios que se creaban cada vez que ese destello se hacía presente. (si no entendieron, Gypsi le atravesó el pecho de un puñetazo y activo su cañón de plasma, disparando en su interior)

El Jaeger retiro su puño humeante y la criatura cayo sin vida, provocando que toda la gente gritara de júbilo ante la victoria del coloso de hierro.

—Muy bien…pero no creo que podremos volver —la única desventaja del enlace era que podían sentir todo el daño que su Jaeger recibía

—Tranquilo viejo…señor. Issei este herido, no podremos volver a la estación de batalla hasta que se recupere…

Recibido, quédense ahí y salgan de su Jaeger, de esa forma el dolor residual desaparecerá en una hora, usen el sistema de reinicio de emergencia para entrar al enlace y vuelvan a la base —el mariscal Pentecost sabía que aun eran novatos y esa desventaja del enlace era algo aun no podía controlar— se ha notificado a las fuerzas especiales de México, al consulado y al gobierno que solo estarán ahí un máximo de tres horas…

—Recibido señor…bueno, la ventaja es que siempre quise probar unos buenos mariscos de aquí, vamos a la costa —Issei asintió con la cabeza y con unos pasos llegaron a la playa, donde varios botes los esperaban para escoltarlos a la costa—

La gente se amontonaba frente a la policía y las fuerzas militares, para que dejaran pasar a los pilotos que habían terminado lo que matador inicio, uno de los soldados ayudaba al castaño que solo podía sostenerse el costado, no estaba herido, pero le recordó cuando habia peleado contra Loki y su alfombra con patas lo habia herido.

Cerca de ahí, habia una persona muy peculiar, que miraba más asombrada al dúo de pilotos, primero tenía una mueca de alivio, pues toda su familia estaba aquí y no quería que nada les pasara, luego cambio a una de asombro al ver a uno de ellos sin casco, esto hizo que comenzara a avanzar de manera inconsciente, siendo detenida por la milicia.

—¡Desmond, hermano! —esa voz hizo que el mencionado soltara al castaño quien se quejó por el golpe y el dolor que sintió al caer

—¡Oye idiota¡¿Qué rayos te sucede?! —sin embargo, no habia ninguna respuesta por parte de él, lo cual era rarísimo— ¿Desmond?

—¡Hermano, aquí! —aquella fémina trataba de llamar su atención agitando sus brazos por encima de su cabeza y casi saltando un poco

—Lo siento señorita, usted no puede pasar a esta zona…

—Está bien, la conozco —Desmond le ordeno que se retirara mientras la chica se quedaba frente a frente, ella tenía la mirada ensombrecida mientras el azabache trataba de iniciar una conversación— escucha Adi…

Ella no dijo nada, simplemente lo abrazo y comenzó a llorar por lo que habia presenciado, su pequeño hermano en peligro mortal y ella no lo sabía.

Desmond sabia lo emocional que ella podía ser, asi que la consoló y espero a que se calmara, todo mientras el castaño observaba en silencio, al ver un cierto parecido en ellos, dedujo que se trataba de la hermana mayor de este.

—Oye…quiero que te tranquilices, sabes que puedo cuidarme por mi cuenta….

—También sabes que no importa cuantas veces me repitas lo mismo, siempre voy a preocuparme por mi hermano menor —ella se separó y se limpió las lágrimas— cuanto tiempo…

—Casi seis años… ¿qué haces aquí? Pensé que nunca tenías vacaciones —pregunto con cierto tono burlón—

—Los gemelos tenían una presentación en ese hotel, pero se canceló cuando dieron la alerta del ataque de esa cosa —respondió señalando el edificio— Desmond ¿Cuándo te graduaste?

—Hace como tres meses…

—¡¿Y ya te ponen a enfrentarte a esos monstruos?! ¡¿qué diablos tienen esos idiotas en la cabeza?! —exclamo porque literalmente su hermano era un novato

—Para eso entrenamos, por eso me levantaba a las cuatro de la mañana y entrenaba 14 horas seguidas… estoy más que listo para pelear contra esas cosas —decía mientras la tomaba de los hombros para que se calmara

Pronto sintió varias miradas que observaban como ambos parecían una pareja de casados, solo que ya sabían que se trataban de hermanos, ambos levantaron al castaño y salieron de ahí, en dirección a un restaurante.

Con algo de comida y un poco de paciencia Issei comenzaba a recuperarse del ataque, trataba de quedar en segundo plano, sabía que no todos los días ellos se reencontraban y a diferencia de su "familia" ella lo apreciaba mucho.

—Es verdad Issei, te presento a mi hermana, Adeline Müller…

—Deja las formalidades, puedes decirme Adi…

—Mucho gusto, mi nombre es Hyōdō Issei, soy el copiloto de Desmond…

—Viejo, ya dejamos muy en claro que nada de ser el copiloto uno del otro, somos un equipo —como respuesta el castaño lo golpeo en la cabeza y lo derribo de su asiento— ¡¿pero que mierda te pasa?!

—Oye idiota, trato de dejarte bien frente a tu familia y tú me sales con esto —ahora el azabache entendió las palabras de su mejor amigo

—Eh… ¿te encuentras bien hermano? —la chica estaba algo fuera de si por como reacciono su copiloto—

—Cla-claro, nada más aquí como el cocodrilo de bocón jejeje —al momento de levantarse, dos sombras intentaron derribarlo, pero él se mantuvo firme, no quería terminar pagando un traje de 20 millones de dólares

—Hermano/que alegría verte —un chico y una chica muy parecidos entre ellos, de aproximadamente 15 años abrazaban el torso del piloto Jaeger, dejando a todos los comensales del restaurante impresionados

—¿Gem? ¿Gema? ¿son ustedes? —pregunto

—Claro que si/ ¿a quien esperabas? —respondieron uno detrás del otro

—¡Vengan acá par de mocosos! —Desmond no midió su fuerza y los levanto en un abrazo por demás fuerte, aunque los gemelos le correspondieron— que bueno que están bien

—Sigues siendo/el más fuerte de nosotros —decían mientras su hermano los soltaba— increíble/eres un piloto Jaeger/que puede hacer volar cosas/en miles de pedazos/ ¿Cómo lo lograste?

—Oigan chicos, bajen las revoluciones, son demasiadas preguntas y solo tenemos hora y media para responder algunas cosas —recordaba que sus pequeños hermanos gemelos eran muy volátiles a la hora de expresarse—

Los gemelos no entendían ese concepto y comenzaron a bombardearlo con pregunta tras pregunta, mientras Issei miraba al chico con una gota en la nuca, en momentos asi, agradecía ser hijo único, no sabía si tendrá la paciencia para soportar ese tipo de insistencia.

—¡Gem, Gema! ¡donde están pequeños demonios! —esa voz detrás del azabache hizo que esa sonrisa en su rostro al ver a sus hermanos, desapareciera y una mirada por demás fría fuera exhibida— valla, miren lo que el mar arrojo, ¿Cómo estas "hermano"? que desagradable sorpresa encontrarte aquí…

—El sentimiento es mutuo…Ethan, pensé que esto era un buen restaurante, pero veo que dejan entrar a cualquier animal….

—Cuida tus palabras, aquí el único animal amaestrado eres tú, veo que ya te pusieron una correa y la exhibes con orgullo —haciendo referencia al traje—

—Es lo malo de pelear contra esas criaturas…tengo que proteger a gente tan despreciable como tu —dando a entender que no le importaría que uno de esos Kaijūs — por lo que veo sigues siendo esa miserable alimaña cobarde que recuerdo…

—Disculpa si herí tus sentimientos…además ¿para qué otra cosa serviría gente como tú? —ese comentario no le agrado a la gente a su alrededor, por lo que varios tomaron sus celulares— solo son carne de cañón que están entrenados para morir por la gente que es realmente importante y cuando fallan, son fácilmente reemplazables…como los sujetos que piloteaban ese Jaeger…

—¡¿Qué fue lo que dijiste?! —pregunto/exclamo indignado Issei, el segundo piloto de Gypsi Danger molesto por lo que escucho. Los hermanos Rodríguez habían peleado y caído con honor, no iba a permitir que un imbécil insulte las hazañas y memorias de sus hermanos de armas

—¿Acaso no logras comprender mis palabras? O eres tan idiota como todos los perros de guerra…

—¡¿Porque no vienes y me lo dices en la cara?!—Issei se levantó furioso y comenzó a caminar hacia ese sujeto, percatándose como empezó a retroceder, hasta que el brazo de su amigo lo detuvo

—Es un imbécil, no te rebajes a su nivel…

—¿Sabes? …Minerva no pensaba lo mismo —la mirada seria del azabache ahora se habia tornado fría y sin emociones cuando menciono a esa chica

—Ethan… ¡cierra la maldita boca! —Adi le reclamo con enojo

—¿Porque debería? ¿solo porque digo la verdad? ….

—Ya no me afecta hermanito, por mi tú y ella pueden comer mierda y morirse, encontré a alguien —esto alegro a la mayor de los hermanos Müller, pues tal vez eso significaría que él podría ser feliz— más linda, hermosa y con un corazón de oro…

—Tal vez averigüe como se llama y valla a visitarla —estas palabras no le agradaron a Issei, pues sabia lo sobreprotector que podía ser Desmond

—Ah…demonios —Issei se palmeo el rastro. Ya sabía lo que ocurriría tras esas palabras y no se equivocó pues Desmond se lanzó contra su hermano— ¡Espera Desmond!

Por desgracia no pudo contener a su amigo quien se acercó a su hermano y lo golpeo con un uppercut que lo mando a estrellarse sobre una mesa de aquel restaurante de mariscos, mientras Desmond se acercaba con rapidez y lo levantaba de su traje, quien se encontraba aterrado e impresionado por como reacciono.

—Quiero que me escuches bien…la sangre es más espesa que el agua, pero si tú te le acercas…te mostrare cual él es color natural de tus intestinos ¡eh sido claro! —el chico estaba muriéndose de miedo, por lo que no podía responder nada

—¡Déjalo maldito cerdo! —al escuchar esa voz Desmond se quedó paralizado

—"Con un demonio, ¡lo que faltaba!" —pensó molesto al reconocer esa voz

—¿Acaso tu educación trunca no te da a entender nuestras palabras? —secundo la mujer que miraba al soldado de espaldas— ¡dije que lo sueltes o ya verás!

Con calma soltó a su hermano menor, cuando se giro pudo ver las expresiones de asombro de quienes eran sus padres…

—Hijo/Desmond —exclamaron al percatarse de lo que le habían dicho

—¿Porque no debería sorprenderme la forma en que se dirigen a alguien que les salvo el trasero? —bufo molesto, le habían arruinado el reencuentro con sus hermanos y también su comida. Tomo a su hermano de la muñeca (la cual apretó de forma disimulada logrando que gimiera adolorido) y miro su reloj, ahora les quedaba una hora para irse

Saco algo de dinero de un compartimento especial de su traje de batalla, era una gran cantidad, seguramente por los destrozos que habia hecho cuando golpeo a su insufrible hermano.

—E…Espera un segundo, ¡¿acaso te volviste loco?! ¡un piloto Jaeger!, ¡¿qué diablos tienes en la cabeza?! —exclamo con fuerza la mujer de cabello oscuro mientras lo tomaba de su brazo— ¡¿esto es lo que quieres?! ¡¿terminar como ellos?! —decía mientras señalaba como a lo lejos sacaban los cadáveres de los hermanos Rodríguez

—Es porque yo decidi mi camino —respondió de manera suave mientras retiraba la mano de su madre que lo veía confundida

—Nunca te entenderé muchacho, ¡teníamos el futuro perfecto para ti! …

—¡Su futuro! No el mío…por eso me fui, porque era la primera vez que me sentía libre de tomar mis propias decisiones… ¿te sientes mejor? —el castaño asintió con la misma seriedad mostrada por su amigo— sera mejor que nos vayamos…el mariscal Pentecost querrá un informe de esto…

—Olvídalo, ese lo vas a redactar tu —respondió Issei de inmediato

—Yo hice el ultimo —ambos se alejaban de aquel lugar dejando un silencio incomodo a su alrededor

La mayor de la familia Müller miro a sus padres molesta por lo que le dijeron a su hermano, mientras el tercer hijo del matrimonio que estaba sin habla se levantó mientras se sostenía la mandíbula, habia olvidado que Desmond era el más fuerte de todos ellos y estaba seguro que su entrenamiento solo lo volvieron más peligroso.

—¡¿Acaso van a dejar esto asi?! ¡no ven que me golpeo!

—Cierra la boca Ethan, tú te lo buscaste —ella se alejó en la misma dirección que los gemelos tomaron para alcanzar a su héroe, pero una mano la detuvo en seco— ¿mamá?

—Tienes que ayudarnos, convence a tu hermano que lo que hace es una locura…

—¿Se les olvida que es su hijo? —pregunto aun molesta por esas crueles palabras que salieron de sus bocas, siendo que Desmond arriesgo su vida para mantenerlos a salvo— él es tan terco como cualquiera de nosotros y no escuchara razones, mucho menos si estas vienen de ustedes….

—¡¿Prefieres que muera en esta guerra?! —exclamo su padre mirándola con seriedad

Ella no dijo nada y se alejó de ellos, los gemelos al ser más rápidos abrazaron a su hermano mientras este le correspondía, la azabache llego y ellos se separaron, con calma ella también lo abrazo. Desmond escucho unos ligeros sollozos por parte de ella, detestaba verla llorar, pero era consciente de que ahora sabia a lo que se dedicaba.

—Desmond…prométeme que vas a tener mucho cuidado...no soportaría si algo llegara a pasarte —decía apretando su agarre, como si no quisiera separarse—

—Voy a estar bien…tengo al mejor copiloto que puedes imaginar —respondió mientras correspondía su abrazo— no te preocupes…

—Nunca te cansas de decirme eso…pero sabes lo que te responderé —ambos hermanos se abrazaron y los gemelos se incluyeron en este momento familiar tan agradable—

—Me tengo que ir…—el chico se separó de su familia y avanzo al bote que los llevaría a su Jaeger—

Un par de minutos después ellos observaron como la imponente maquina se levantaba y comenzaba a entrar al océano, no sin antes darse la vuelta y despedirse de los tres. Gem y Gema correspondieron ese gesto, mientras Adi hacia lo mismo sin exagerar las cosas, rogándole a quien sea que cuidara de su hermano.

¿Cómo es la vida de las familias de aquellos héroes que luchan por proteger la tierra? La verdad es muy complicada, puesto que ellos viven con un estrés mayor al de todos en general, la incertidumbre de que en algún momento podrían perder a sus seres queridos era algo insalubre.

Sin embargo, habia otro factor muy importante, sus actuales parejas vivían otro tipo de cuestiones, entre las más destacable, acoso por parte de gente interesada que solo quería colgarse de la fama de ellos, para su beneficio.

El problema era que los pilotos de Gypsi Danger tenían ciertas características que los hacían muy celosos y propensos a lastimar a cualquiera que se les acercara a sus actuales parejas, cosa que a la rubia no le gustaba, ya que creía que la violencia, solo generaba más violencia.

—Nyssa ya te expliqué porque Desmond se comporta de esa forma…

—Acaso no hay forma de sacarle esa cosa… ¿cómo la llamaste?

—Sacred Gear y si la hay, pero no creo que te gustaría que muriera durante el proceso, esa cosa esta ligada a su alma —la respuesta casi deja transparente a su amiga—

Todo comenzó mal cuando ese grupo de porristas odiosas comenzaron a hablarles de mejor manera, para la rubia esto abría la posibilidad de tener más amigas, pero la pelirroja y la castaña no se creyeron esto, porque sabían perfectamente que ellas tramaban algo.

Una fiesta en un restaurante fue el escenario para que todo sucediera, el plan de la líder de las porristas era simple, deducía que Nyssa tenía una baja tolerancia al alcohol, la embragarían a tal punto de que pudieran grabarla siéndole infiel al azabache, de esa forma daría por terminada su relación y el chico necesitaría un hombro para llorar, por suerte su actual exnovio y jugador de americano le ayudaría en esto, el tipo era un idiota y fácilmente manipulable si ella usaba algo provocativo.

Las cosas no salieron como planeaban, sobre todo porque ambos pilotos Jaeger asistieron al lugar y su marioneta intento pelearse con el chico, lo malo es que, para provocarlo, le habia tocado el trasero a la rubia, diciendo las vulgaridades de siempre, cosa que Desmond no se tomó muy bien.

El resultado, fue que la escuela perdió a su mejor jugador, después de la golpiza que Desmond le dio. Algunos de sus amigos intentaron ayudarle, pero fueron neutralizados por el castaño sin problemas, la rubia tuvo que intervenir para calmar a su iracundo novio.

—¿Sabes porque aprendí a defenderme? —pregunto la pelirroja viendo a su amiga tan pensativa— Ise es más agresivo que Desmond, la causa es que su dragón interior es más fuerte…de esta forma yo lo cuido, sé que él es capaz de matar a quien sea que me haga daño y creo que esta es una característica que todos los dragones comparten entre si…

—No me gusta que Desmond sea tan violento ¿hay forma de que esto se pueda moderar? —pregunto aun sin creer que realmente existían estos seres de fantasía—

—Se que a ti no te gusta la violencia, pero Desmond prefiere morir a que te hagan algún daño, por eso se tiene que comportar de esa forma…

Las palabras de Rias no terminaban por convencerla, pero en su interior, le agradaba que alguien aparte de sus padres se preocupara por su bienestar, aunque no le gustaba la forma como le expresaba esa preocupación.

Nuevamente los nombres de sus parejas hacían eco en la prensa, la guerra iba por buen camino, lo Jaeger se modernizaban conforme los KaijūS crecían y se volvían más inteligentes, otorgándoles a sus pilotos las armas y tecnología más avanzadas que podían construir.

Por desgracia el factor humano era una variante tan compleja que era difícil analizarla en situaciones de esta índole, los pilotos estaban preparados mental y físicamente para la batalla, por otro lado, era muy fácil usar esto en su contra.

El castaño se encontraba caminando hacia su habitación, como detestaba que aun no hubieran arreglado su baño, era lo único que pedían desde hace dos meses…. No podía creer que ya habían pasado siete años desde el día K, durante todo ese tiempo habían adquirido mucha fama, pero al mismo tiempo, los intentos por cerrar el abismo habían fracasado.

—Es no importa, yo seguiré luchando, encontraremos una forma de sellar ese abismo…

—¿Sabes lo que siempre me gusto de ti? Esa determinación que tienes para verle el lado bueno a las cosas —esa suave voz lo paralizo, pues tenía mucho tiempo que no se acordaba de ella

Al darse la vuelta se encontró con aquella mujer que observo en una ilusión cuando era un novato, extendió las manos hasta su rostro y pudo percatarse de la suave piel de la rubia que ahora estaba más desarrollada, incluso podría jurar que las medidas que poseía, le harían competir contra la pelirroja.

La rubia solo cerro sus ojos con una sonrisa y un sonrojo en sus mejillas para disfrutar el delicado toque del castaño. Mientras ella poso sus delicadas manos sobre las de el. No quería que esto acabara.

Debido a que aún no salía de la impresión, retiro sus manos algo asustado por lo que pasaba, en su mente solo habia una pregunta que trataba de responderse de manera lógica. ¿Cómo era posible?, ella debería estar en el inframundo sin posibilidades de salir pues Sōna le habia contado sobre la destrucción de todas las rutas y puentes con el mundo humano.

En eso el castaño cerro sus ojos y negó repetidamente con su cabeza

—Esto…no puede ser real —daba media vuelta y volvía a encaminarse a su camarote. Debía controlarse o sus emociones volverían a afectar el enlace— solo es una alucinación, es mi mente jugándome una enferma y retorcida broma

[Compañero…tienes que relajarte] —el dragón carmesí también estaba preocupado por esta situación, pero la voz de la chica termino por dejar las cosas claras

—Puedo asegurarte algo. ¡Soy real! —Issei se sorprendió al sentir como unos brazos rodeaban su torso y un rostro se hundía en su espalda

Esta alucinación estaba llegando a un límite…donde el castaño estaba más convencido de que esto era real. Asia Argento era quien la estaba abrazando por la espalda

—Esto…esto es imposible —se soltó de su abrazo y la encaro con una mirada llena de incredulidad— que… ¿Qué estás haciendo aquí?, no, una pregunta mejor, ¿Cómo has vuelto al mundo humano?

Ella suspiro triste, Issei no le habia dedicado unas palabras amorosas o alegrado por verla. Mas parecía que el asombro le ganaba a sus sentimientos

—¿Eso es lo único que te importa? —No la veía en años y eso era lo que le preguntaba, ¿acaso era una especie de broma? —

—Disculpa…pero esto…—una pequeña voz en su cabeza le decía que se calmara, pero ahora su mente le recordó que tal vez, ella habia madurado por la situación que se vivía en ambos reinos

Ella habia dejado esa fachada de inseguridad y ahora frente a él estaba una mujer más decidida y madura, claro que se alegraba de verla, pero la forma en que apareció de la nada, fue lo que lo saco de balance.

—Entiendo cómo te sientes, ha pasada demasiado tiempo —le respondió con una sonrisa triste— creo que soy yo quien debería dejar las cosas más claras

—Aun no respondes mi pregunta. ¿Por qué…? —ambos fueron interrumpidos cuando escucharon los pasos en el pasillo

Issei era consciente de que esta zona era exclusivamente para uso militar, todos los civiles estaban prohibidos en la zona y se armaría un escándalo de proporciones colosales si algún soldado lo veía platicando con la rubia. Rápidamente la tomo de la mano y comenzó a correr al único lugar que se le habia ocurrido, sin darse cuenta de que la rubia tenía un suave tono rojizo adornando sus mejillas, esta situación le traía muy buenos recuerdos.

Ambos se adentraron a la bodega de mantenimiento, el personal de aseo no llegaría de su receso hasta la primera hora de la mañana asi que tenían tiempo suficiente para hablar.

—¿Que sucede? —el castaño no quería que ella se preocupara por su estado mental, asi que trato de hablar con firmeza

La rubia sintió algo de miedo por la forma en que le habia hablado, aunque no quisiera admitirlo, el cambio de Issei durante su paso en la milicia si que era notorio, pero no tenía tiempo para seguir dilucidando en estas cuestiones, habia sido enviada a una misión especial y tenía la esperanza de cumplirla.

—Los Maous han decidido que aceptaran tu pedido de hace 7 años —esto fue algo que su joven mente no pudo soportar

—¿Hablas en serio? —pregunto sin cambiar esa expresión de asombro mientras la rubia asentía— mis padres… ¿podrán vivir en el inframundo?

—Se han dado cuenta del error de abandonar a la humanidad —aunque el castaño solía tomar las cosas con un grano de sal, no se imaginaba la situación del inframundo si los líderes de dicho lugar cedieron ante su petición— Sirzechs-sama y los demás Maous están trabajando para reparar los caminos que conectan

—¿En cuánto tiempo? —pregunto curioso, de esa forma sus padres podrían estar a salvo en caso de que nuevamente hubiera un ataque y este por algún desafortunado giro del destino llegara a Nueva york

—No lo sé. Pero esta fue la principal razón de que Sirzechs-sama me envió para hacerte la oferta —estas palabras confirmaban la teoría del dragón gales, pero la carga de emociones del castaño le imposibilitaba ponerse en contacto con el

Issei trataba de analizar todo con cuidado, esto era como un sueño hecho realidad, sus padres y Rias a salvo y con el plus de que volvería a ver a sus chicas, pero en su mente comenzaron a figurarse varias imágenes. Ya no luchaba solo para proteger a su hermosa prometida y a sus padres.

Las primeras en aparecer en sus recuerdos fueron la actual líder de los Yokai y su hija, quienes los ayudaron en un momento de crisis, asi como todos los de su especie, quienes intentaron acabar con esta amenaza y sacrificaron su vida para proteger su hogar.su mejor amigo y copiloto, como encantaba molestarlo con esto y molestarlo con las cosas que decía sobre su futuro con su actual pareja.

Kimiko, Venelana, Sōna, Tsubasa y muchas más personas que ahora eran su familia. ¿Sería correcto huir de esta guerra y dejar atrás a todos ellos? ¿sería correcto escupir a la memoria de todos sus hermanos en armas?, aquellos pilotos Jaeger que estuvieron dispuestos a luchar y sacrificar su vida por un bien común

—Es algo que aceptaría sin duda alguna —la rubia sonrió ante esas palabras, significaba que podrían estar juntos de nuevo— pero en estos momentos debo rechazar la propuesta

—¡¿Qué?! —pregunto conmocionada

—Cuando vuelvas al inframundo, quiero que se lo digas a Sirzechs-sama —desvió la mirada al ver la mirada dolida de la rubia— durante todo este tiempo, eh conocido a mucha gente que ahora, es importante para mí. Dejar esta guerra y esconderme, sería algo despreciable, le estaría escupiendo en la cara a todas las personas que se han sacrificado para acabar con esto…

Ella miraba incrédula esta respuesta, el pelirrojo le habia dicho que ella podría convencerlo más fácilmente, por eso fue seleccionada para esto.

—No… ¡no puedes hacer esto! —exclamo enojada, sin percatarse de que Issei se sentía peor que ella— ¿vas a abandonarnos de nuevo?

Ella temblaba por la respuesta del castaño, no quería perderlo en combate, sin percatarse de que su sola presencia, pudo haber sellado el destino de su amado dragón

—No es eso…simplemente "aun" no puedo —respondió rascándose la nuca sin mirarla— hice un juramento Asia ¿Qué clase de guerrero seria si lo rompo en este instante?

—Pero. ¡¿Qué hay de nosotras?! —el castaño penaba como podría calmar a la iracunda rubia, pues algún curioso podría verlos— ¡¿acaso no somos importantes para ti?!

—¿Eso es lo que crees? Si eso fuera verdad, ninguna de ustedes seguiría con vida —respondió seriamente, la ojiverde no esperaba que algo asi saliera de la boca de su amado— decidi separarme de ustedes y que estuvieran a salvo en el inframundo, para poder pelear sin ningún tipo de preocupación…

—¡¿Con eso intentas justificarte?! —exclamo con fuerza mientras esa ira que sentía en su interior desaparecía al momento de escuchar su propia voz quebrarse— tú no estás ahí, el inframundo se ha vuelto literalmente un verdadero infierno, a pesar de no recibir ataques, ¿Quién nos apoya?, ¿Quién nos protegerá?, ¿Quién nos dirá…? que nos ama…

Cada palabra se sentía como una puñalada en su corazón, pero debía mantenerse firme, esto lo hacía por su bienestar, ellas estaban a salvo en los diferentes reinos y eso le bastaba, aunque detestaba verlas llorar, sobre todo a la rubia que tenía frente a ella.

—¡¿Crees que esto fácil para mí?! No se lo que me hubiera pasado en esto últimos años, si Rias no se hubiera quedado a mi lado, le roge que se fuera y que yo la buscaría, pero creo que la conoces tan bien como yo —la rubia no decía nada, solo tenía la mirada gacha luego de la mención de aquella pelirroja que alguna vez admiro

Ese fue su punto de quiebre

A su memoria llego la imagen de aquella a la cual aspiraba a ser, una mujer educada, con clase y hermosa, una mujer que al principio de la guerra idolatraba, pero con el paso del tiempo, termino por odiar con toda su alma

—Rias…siempre Rias…

Cuando los Kaijūs aparecieron y todos se vieron obligados a refugiarse en el inframundo, la rubia no tuvo el valor suficiente como para imitar a la pelirroja y quedarse junto al castaño, ese día quedo paralizada por el miedo y solo pudo ver como ambos desaparecían junto al panorama humano y siendo reemplazado por la oscura y tétrica imagen del inframundo, ese día solo se desmorono a llorar por su debilidad y miedo. Pero el tiempo no dejaba de avanzar y con esto, la ira y el odio que le tenía a la pelirroja aumentaban considerablemente.

A diferencia de todas las demás, se habia percatado perfectamente de que ella era la única que tenía cautivado al castaño, dejándolas relegadas en cierto modo, no significaba que no les prestara atención, estaba más que claro que las amaba de forma sincera, pero la pelirroja era quien se llevaba más privilegios que las demás.

No era justo. Al inicio ella era la más cercana a Issei, ella fue la primera que se enamoró de él, quien lo acepto con todo y sus defectos, ella fue quien más ha estado con el de forma incondicional. Todo esto fue ignorado cuando de la noche a la mañana, la pelirroja logro cautivarlo con su mera presencia.

Aunque también tenía algo de culpa, muchas veces terminaba en manos de algún sujeto X y todo su grupo tenía que ir a rescatarla, odiaba la violencia y no sabía cómo pelear, por algo su pieza se especializaba en dar apoyo mágico.

En cambio, la pelirroja era fuerte y decidida, también tenía ese aire seductor y esas facciones delicadas, su personalidad asi como su figura seguramente fueron el detonante para que Issei posara su atención en ella, gracias a sus instintos de dragón, los cuales le decían que ella podría darle descendencia fuerte.

Ella era la "apropiada" para el dragón

Con todas estas cosas jugando en su contra, la rubia trato de cambiar su forma de ser. Durante estos años decidió entrenar, tratar de dejar esa faceta de "damisela en peligro" y poder asi llamar la atención del castaño, de la misma forma que lo hacia la pelirroja: pese a su cambio y que ahora podía competir con ella, nuevamente el castaño le demostraba lo equivocada que estaba.

—¿Ella siempre debe ser la principal en todo? —ella comenzó a llorar, nuevamente era relegada a pesar de todo el tiempo que habia pasado— ¡ella siempre debe ser tu prioridad!, ¡¿no?!

—¿A qué te refieres? —preguntaba confundido y en alerta. Esa actitud de la rubia no le daba buena espina

—Ella siempre tenía toda tu atención —sollozaba aún más lento, pero aun asi muy dolida. Mas eso cambio de repente pues con un brazo se secó sus ojos y vio al castaño con ojos determinados y furiosos— pero no más, ¡no más!

Issei retrocedió sorprendido por como actuaba, con calma ella avanzaba y por inercia, tratando de reducir el espacio entre ellos, hasta que el castaño encontró la fría pared del almacén, la rubia se veía molesta y esto no era buena señal.

—¡E…Espera un segund…! —estaba conmocionado, no sabía cómo reaccionar

Hace unos momentos parecía que ella lo atacaría, pero la realidad lo golpeo como una tonelada de ladrillos al sentir esos suaves labios que tanto extrañaba, solo que habia más pasión en ese intercambio de afecto. La rubia no sabía cómo habían terminado en ese beso, ella quería abofetearlo con todas sus fuerzas, pero no desperdiciaría su oportunidad, le demostraría que era mejor que la pelirroja, costara lo que costara.

Esta demostración de cariño era algo inesperado, creía que lo golpearía o algo por el estilo, pero al sentir sus labios rozando con los suyos lo dejo sin palabras. En un principio intento separarse, pero ella lo abrazaba con más fuerza, el roce comenzaba a subir de intensidad, lo que hizo que Issei comenzara ceder y corresponderle.

No sabían cuánto tiempo estuvieron asi, pero tuvieron que separarse para que ambos pudieran respirar, la ex monja lo veía deseosa y no tenía que ser un genio para adivinar las intenciones de esta. Tan pronto como intento hablar, ella poso un dedo en sus labios para callarlo.

—Shhh. Voy a mostrarte lo que soy ahora —sin cambiar su mirada con su otra mano empezó a desabotonarse su camisa, mostrándole al castaño su nueva figura— que soy mejor que ella. ¡mejor que cualquiera de ellas!

Issei estaba sorprendido por lo directa que era, esta vez no resistió el beso tan apasionado que recibía, contrario a eso, comenzó a corresponderle y pasar sus manos por la ahora figura voluptuosa de la rubia, lo cual saco un gemido de lujuria por parte de la chica. Quería mentir diciendo que la habia olvidado, que era parte de su pasado, pero no podía hacerlo. Su estúpido corazón no se lo permitía, ella era una de las que más anhelaba volver a ver.

Queria nuevamente a Asia. Su querida y amada Asia

La abrazaba como si no quisiera volver a separarse de ella, lo cual fue correspondido mientras sentía como a pesar de donde se encontraban, temperatura de la habitación se elevaba, o eso era lo que ambos creían. Asia se separó suavemente de esa muestra de cariño y comenzó a quitarle la camisa con desesperación, luego uso sus manos para recordar al castaño, habia una gran diferencia en cuanto a su físico y su masa muscular, pero esto solo fue un detonante para que se arrojara al castaño, aferrándose a él con sus brazos y piernas, sus pechos ahora descubiertos, eran aplastados contra el pecho fuerte y tonificado de Issei.

Sorpresivamente ella comenzó a dejar escapar suaves gemidos cuando Issei comenzó a descender por su cuello, la sensación se intensifico cuando la rubia sintió como suavemente mordía su piel, como si quisiera marcarla y demostrar que solo era de él y ella no tenía ninguna oposición a esa idea. Ya no podía darse el lujo de esperar más. Cuando Issei la apoyo en una superficie más estable, la rubia intentaba por todos los medios quitarle el pantalón de su pijama si separarse de ese mar de sensaciones que le producía. Quería por fin volverse uno con la persona que amaba

Por desgracia, el destino les aguardaría una broma muy pesada al escuchar a la gente pasar por el pasillo. Temeroso de que lo encontraran en esta situación, el castaño corrió a la puerta y trato de guardar silencio para escuchar con claridad cuando la gente terminara de transitar, para volver con su amada.

Sin embargo, la rubia habia cumplido con su deber, aterrada vio como su cuerpo comenzaba a brillar con un tono carmesí mientras se volvía transparente

—"¡No!, ¡no ahora!" —pensó desesperada—"¡necesito más tiempo!, ¡no quiero irme sin el!"

Con calma trataba de arreglarse la ropa y salir para echar un vistazo, pero vio esto inoportuno al no escuchar a nadie, pronto quiso volver con la rubia, pero para su sorpresa ella ya no estaba ahí.

—Un segundo, pero ella… —miraba por todos lados del pequeño lugar. Pues la rubia habia desaparecido sin dejar rastro alguno— desapareció…

Esto provoco que el ese deprimiera un poco, pero al menos sabía que ellas aun lo amaban, sabía que volvería a verlas y comprenderían porque tuvo que hacer esto. Con calma el salió de aquella habitación, llego a su camarote y por suerte su amigo estaba dormid, no quería darle explicaciones, esta noche si que habia sido muy intensa

[Compañero… ¿quieres hablar de esto?]

—En realidad no quiero, pero gracias por preocuparte compañero —se metió en la cama después de quitarse la camisa—

[Sabes que puedes confiar en mi si quieres hablar de esto] —respondió el dragón con cierto aire sereno—

Issei sonrió ante el comentario de su amigo y decidió que era mejor descansar para olvidar todo este mar de emociones que experimento, sin embargo…

¡RIIIIING! ¡RIIIIIING! ¡RIIIIING!

—"¡ME LLEVA LA…..!, ¡¿ES EN SERIO?!

La alarma sonó con fuerza, molestándolo de sobremanera, ni siquiera pudo conciliar el sueño por cinco minutos y una de esas cosas, se le ocurrió atacar en ese preciso momento.

—Issei despierta… ¿acaso no oyes la alarma? Tenemos trabajo —exclamo emocionado el azabache

—Espera…tranquilízate…—pedía somnoliento

—No hay tiempo, recuerda nuestra apuesta con Raleigh y Yancey, esta sera nuestra sexta victoria —tan emocionado se encontraba su amigo, que no se percató de que Issei trataba de olvidar lo que habia pasado hace unos minutos

[Compañero…]

—Estoy bien Ddraig, además hay trabajo que hacer —dicho esto comenzó a vestirse, listo para el combate

P.O.V Issei

Años atrás, nadie en el mundo humano nos vería a Desmond ni a mi como héroes…jamás

—Buenos días señor —saludo uno de los técnicos

—¡¿Listos para dar una golpiza?! —pregunto animado el castaño. Ya se le habia pasado un poco el sueño

—¡Si señor!

Nunca fuimos los mejores de la academia, no destacamos en los deportes, pero valla que podíamos defendernos muy bien y gracias a Ddraig y Shagaru, podíamos estabilizar el enlace de tal forma, que los científicos creyeron que éramos el primer caso de compatibilidad neuronal sin un parentesco genético.

Como era costumbre ambos entramos a la cabeza de Gypsi, un par de técnicos ajustaron nuestros trajes mientras escuchábamos la voz de Tendo, quejándose de su cita con una chica que tenía novio, su voz se volvió más grave cuando el mariscal Pentecost apareció.

Desmond y yo introducimos los comandos y en unos instantes, la cabeza de nuestro Jaeger descendió al cuerpo en un abrir y cerrar de ojos. En menos de unos tres minutos estábamos listos para el enlace.

El enlace, tecnología Jaeger, basada en sistemas neuronales de la agencia de defensa, dos pilotos se fusionan con una maquina gigante a través de recuerdos…entre más fuerte el vínculo… peleas mejor.

Una misión simple, proteger las costas de Anchorage, pero habia un problema. Un barco pesquero que seguramente no pudo salir de la tormenta, ya habíamos desobedecido varias órdenes directas, de hecho, el mariscal nos recordó que habia una ciudad con 2 millones de personas a nuestro cuidado.

Antes de irnos, habia visto algo muy raro en los recuerdos de mi amigo, le pregunte antes de avanzar…

Hay cosas que no puedes vencer, es más, podría contar con mis dedos las pocas criaturas que podían ir en contra de las fuerzas de la naturaleza. Ver un huracán de cerca podría intimidar a cualquiera, pero cuando estas en un Jaeger, un humano puede enfrentarse al huracán y ganar.

FIN DEL P.O.V.—

Hoy, una nueva batalla cambiaria la vida de todos

Primer omake: Infierno

Todo ser racional entra en conflictos internos alguna vez en su vida. Tomaos decisiones que día con día crearan una serie de eventos que a larga, definirán nuestro camino y afectaran a todos a nuestro alrededor, de una forma u otra.

O al menos eso era lo que ocurría en estos momentos en el inframundo, donde todos fueron testigos de lo que sus lideres habían predicado con la llegada de esas bestias alienígenas.

Al ver lo efectivas que eran esas máquinas para contrarrestar el problema que los asechaba, el inframundo empezó a dividirse, siendo las casas mas conservadoras las que apoyaban las decisiones de los Maous de haber cortado relación con el mundo humano, sin embargo, existían algunos que estaban mas que dispuestos a ayudar a la humanidad, a pelear esta guerra.

Habia una razón por la cual está "facción" se habia creado y era que su más grande héroe, el actual Sekiryuutei, quien habia tomado la iniciativa convirtiéndose en uno de esos famosos pilotos Jaeger, todos en el inframundo sabían que si su más grande campeón estaba en el frente, lo menos que podían hacer era ayudarle para defender su hogar, ya que, si la humanidad pereciera, muy probablemente ellos también morirían.

La tensión por una posible extinción de su especie y una guerra civil estaba tan latente, que los cuatro Maous no sabían que hacer, por desgracia el mismo Sirzechs tomo una decisión que según sus pensamientos, era la más conveniente para todos.

—No. Todo esto es lo correcto… ¿cierto? —se decía una y otra vez la azabache de ojos purpura que aun estaba conmocionada por lo que habia visto

Serafall estaba sentada apoyando su rostro en una de sus manos, tratando de ocultar las lágrimas que aun salían de sus bellos ojos, una botella a medio tomar era su única compañía en esos instantes.

Al enterarse de que Issei entablaría un combate, los cuatro reyes demonios decidieron que, si su más grande campeón luchaba y vencía, comenzarían a reconstruir los portales que conectaban al mundo humano con el inframundo, grande fue su sorpresa cuando todos miraron que el castaño sí que habia cambiado.

El paso del tiempo lo volvieron un hombre muy apuesto, según todas las herederas de los clanes quienes se quedaron embobadas por ese porte militar, que contrastaba con aquellos rasgos pervertidos que poseía en el pasado.

Lo primero que vieron fue al coloso de metal rescatando un barco pequero que no habia podido escapar del huracán y se habia encontrado con aquella bestia extraterrestre.

ajusta el torque —el castaño comenzó a teclear unas cosas en esos extraños paneles y la maquina reacciono tan pronto como se movió

El Jaeger giro sobre si mismo evitando algún daño a los tripulantes de la embarcación y esquivando un zarpazo que rozo su armadura, quitando parte del hielo que seguramente habia acumulado su viaje debajo del mar. Con los civiles a salvo, el combate contra el Kaijū inicio.

Al principio todo indicaba que esta era una pelea ganada, la criatura parecía que no era rival para el Jaeger que piloteaba Issei, los puñetazos de la enorme máquina de guerra eran poderosos y la criatura no podía defenderse. Una abertura en la defensa del Jaeger hizo que el Kaijū se arrojara con fuerza hacia el, tratando de morder la cabina, pero rápidamente fue bloqueado por el brazo del robot.

Con fuerza lo sujetaron de la cabeza, la mano derecha de la maquina comenzó a transformarse y brillar con intensidad.

¡¿Que estas esperando?! ¡dispara!

—¡Estoy en eso! —una ráfaga de energía azul salió de la mano del robot, la cual impacto tres veces en su enemigo, eliminando a la amenaza exitosamente

Todo gritaron con jubilo ante la victoria, pronto verían al astro rey, pero todos sus sueños y esperanzas acabaron cuando esa criatura parecía haberles tendido una trampa, emboscando al Jaeger que no pudo reaccionar correctamente y termino perdiendo su arma principal.

Todos miraron aterrados como el Kaijū destrozaba esa arma tan efectiva y por ende, la muerte de su mas álgido guerrero, los reyes demonio no tuvieron más opción que quitar la imagen proyectada.

Ahora mas que nunca, la facción que apoyaba a los reyes demonio estaba seguros de que dejar el mundo humano fue la mejor opción de todas, si uno de sus mas grandes guerreros no pudo vencer esta amenaza ¿Qué oportunidad tendrían ellos?

Las cosas estaban en calma, pero la Maou más enérgica de todos estaba muy mal, tenia que sumergirse en sus labores para tratar de olvidar esa escena donde el chico que amaba, moría frente a sus ojos y no podía hacer nada.

Era increíble que un demonio reencarnado como el castaño, que no poseía ningún titulo noble mas que ser el actual portador del dragón carmesí, pudiera haber cautivado su corazón. También era consciente de que su hermana estaba enamorada de él, pero eran familia y la familia siempre compartía ¿verdad? Ahora que ya no estaba, no podía confesarle lo que sentía por él.

Decidido dejar la bebida en su escritorio y salir de su oficina, se seco las lagrimas e intento dar una falsa imagen de seguridad, necesitaba ser fuerte puesto que ella dirigía el inframundo junto con sus tres compañeros, no podía darse el lujo de llorar por el castaño y menos en este tiempo de crisis.

Camino cerca de la oficina del pelirrojo, seguramente estaba en las misma que el, después de todo, Sirzechs apreciaba mucho al castaño, pero estos pensamientos fueron desplazados, cuando escucho una suave risa y el sonido de la voz de su padre, quienes parecían mas alegres de lo que habia pasado.

Ninguno de ellos estaba al tanto de quien los escuchaba, simplemente comenzaron a decir sobre que su plan habia sido un éxito, con el castaño muerto nada impediría que ambos fueran al mundo humano y trajeran de vuelta a ambas herederas, después de todo, ya tenían varios candidatos para que ellas se casaran y ambas casas demoniacas, consiguieran más influencia.

Ella escuchaba atentamente como se burlaban de la situación en la que habían metido a la rubia, quería entrar y despedazar a los culpables de que perdiera al amor de su vida, pero se quedó callada al escuchar como empezaron a decir que la construcción de la caja madre habia comenzado.

Ademas no podria hacer mucho contra Sirzech, un super demonio. Seria masacrada y acusada de traicion

Serafall se alejó de ahí, formulando una estrategia para hacerlos pagar y esa información le serviría de mucho, las cajas madre estaban prohibidas para todos en el inframundo, incluso alguien como un Maou podría perder su titulo y hasta se podía hablar de pena capital, tan solo por mencionar su existencia.

Asi como Sirzechs habia planeado la muerte de Issei, ella no dejaría que esto se quedara sin un castigo. Ese pelirrojo habia cruzado una línea muy peligrosa, pues entendería que no debía hacer enojar a una mujer enamorada, mucho menos a una Maou con muchos contactos.

—Me las pagaras Sirzechs…tú y Oto-san me las van a pagar —a su alrededor todo se habia congelado, pero debía controlarse, no podía fallar en esto, su venganza tardaría, pero la venganza, es un plato que se sirve frio y para una demonio que podía congelar la mitad de Japón si lo quisiera, sera un deleite esperar pacientemente y verlos caer

Segundo omake: El cielo—

Ya era preocupante que la gente ya no creía en ellos, los ángeles estaban desesperados y con su número reduciéndose drásticamente, la posibilidad de retirar el sello para tener acceso a la tierra se desvanecía. Habían convertido al cielo en una trampa mortal para ellos, pues ahora tenían otro problema incluso mayor.

—Muy bien…creo que ya terminé con esto…sabe, no creía que los muertos podrían regresar a la vida —decía aquel sujeto con un traje que era usado para hacer disecciones a los cadáveres, el cual estaba manchado de sangre—

—No…no hay ningún problema, so…solo se usa…en condiciones desesperantes —respondió el líder del cielo tratando de no devolver su desayuno luego de ver a ese sujeto abrir la cabeza de uno de los ases del fallecido Amenadiel— ¿esto era necesario?

—Quieren respuestas ¿no? Deben entender que no todo lo malo ocurre por decreto divino o del diablo…ya en este punto no se en que creer, no importa, voy a analizar los datos, que todos los arcángeles y sus ayudantes sigan con el protocolo, si esto es alguna epidemia, no creo que sea conveniente que viajen al mundo humano —respondió de manera seria

Quien hablaba con el arcángel, se trataba de un científico que habia fallecido recientemente, uno especializado en neurobiología con amplio reconocimiento en el mundo humano, llegando a ganar ese premio tan famoso entregado en Suecia.

de la noche a la mañana, el as de Amenadiel comenzó a comportarse extraño, habia veces que no dormía, comenzaba a ser hostil con todos los miembros del cielo y creían que eso era por la muerte de su rey, pero las cosas comenzaron a empeorar.

Su comportamiento se tornaba más agresivo y comenzaba a acosar a todos, solo para ser detenido por Irina, la chica nunca olvidara la mirada demencial que poseía. Finalmente fue sometido y puesto en aislamiento.

Michael trataba de encontrar una explicación a esto, pero la situación lo obligo a ver un enfoque más científico. No era muy fan de darle la razón a este conjunto de técnicas que los humanos desarrollaron, pero nunca habia visto nada como esto y eso que ya habia convertido a varios humanos en cartas para el cielo.

—¿interrumpo algo? —el científico hablo con el líder sacándolo de sus pensamientos

—Nada…solo estaba meditando la situación…

—Bueno, porque necesito toda la información que recopilen de los estudios que le están haciendo a todos los arcángeles y reencarnados, pero creo poder ver el problema —una pantalla apareció de la nada y mostraba unas imágenes que el líder del cielo no pudo entender— no se preocupe, cuando realice mis pasantías, yo tampoco sabía cómo era un corte histológico de un cerebro…

—¿Histo-que?

—Tome una pequeña parte de su cerebro y gracias al laboratorio que me proporciono, lo rebane en una lámina muy delgada —explico con calma— lo que vi, me dejo impresionado….

—¿Disculpe?

—Compare la neuroquímica de sus cerebros con todo lo que sabía sobre el cerebro humano, me di cuenta que esta no es diferente a la de nosotros, lo que implicaría que tal vez ustedes no estén exentos de alguna enfermedad de tipo psicótico…

—Pero nosotros jamás hemos padecido esto…

—Puede que tenga razón, pero ellos eran humanos ¿no es verdad? Tal vez el problema estaba latente, no lo sé, pero etas lesiones focales son consistentes a pacientes con enfermedad de Parkinson, pero ese episodio psicótico es un caso clásico de esquizofrenia, sigo sin entender que pasa ¿Cómo la etiología de dos enfermedades diferentes se puede mesclar de esa forma? —aun con su amplia experiencia en el campo, no podía explicar esta situación—

—Doctor…traemos los resultados de las pruebas —Gabrielle apareció con una memoria en mano y se al entrego al sujeto de bata

—Muy bien, tal vez con esto, podremos encontrar una explicación a este problema —otra pantalla apareció y mostro todas las imágenes de los cerebros de cada arcángel que quedaba vivo

Con rapidez fue pasando las imágenes, sin darle oportunidad a ambos hermanos para siquiera buscar algo extraño en ellas

—¿No cree que esto es demasiado apresurado? —pregunto la rubia

—Si no tienen nada que me llame la atención, no me importa y en casos asi, no me gusta desperdiciar el tiempo —respondió terminando de ver la última imagen de TAC1y RM2, la cual correspondía a la del arcángel que se encontraba cerca de el

—¿Que estaba buscando? —pregunto el líder del cielo

—Esta es la imagen que pude obtener del chico que esta sobre la mesa antes de que muriera —ambos observaron como unos puntos de colores estaban en ciertas zonas de su cerebro— esto que ven, son lesiones muy importantes, el daño de lo que sea que le paso, afecto el lóbulo temporal que se encarga de todo lo relacionado con la audición y el habla, asi como el reconocimiento de los rostros de las personas, entre otras funciones —explico mientras señalaba la imagen— esta parte es el hipocampo, aun no se sabe cómo funciona realmente, pero la teoría más relevante es que este tiene que ver con las funciones de la memoria y por ultimo está el lóbulo frontal, conocido por modular las funciones ejecutoras, lo que nos permite dirigir nuestras acciones hacia un fin o en su caso, cambiar de opinión sobre estos…

—El libre albedrio—respondió por inercia la arcángel—

—Podrían llamarlo asi, pero también posee una parte llamada corteza prefrontal, donde se ha estudiado la relación entre su actividad y los sentimientos, pero no veo nada que indique un posible proceso degenerativo, para su buena suerte, no parece que pueda afectarlos —ambos líderes suspiraron— ahora miremos las imágenes de sus subordinados…

Con esta explicación, las imágenes que aparecieron los dejaron aterrados, cada uno de ellos tenía signos de que esa extraña enfermedad comenzaba a afectarlos, quien presentaba un daño considerable fue el paciente 234, al ver el nombre los líderes del cielo no quisieron arriesgarse y mandaron a poner en aislamiento a Dulio, mientras este sujeto trataba de averiguar qué pasaba.

—Veamos, los ángeles están muriendo, pero ellos comienzan con síntomas hematológicos —refiriéndose a que cada vez que uno desaparecía, comenzaba a sangrar por la nariz y a toser con tanta fuerza que expulsaban gran cantidad del líquido carmesí que poseían en su interior— entonces ¿Por qué estos reencarnados comienzan con una sintomatología neuro-degenerativa? ¿sera acaso su naturaleza humana?

Muchas preguntas y ninguna respuesta y para alguien que dedico la mitad de su vida a develar los misterios del cerebro humano eso no era una opción. Tendría que analizar más muestras y por el ruido que comenzaba a formarse fuera de su "laboratorio improvisado" obtendría las respuestas que quería.

TAC- tomografía axial computarizada: busquen en Wikipedia, flojos

RM- resonancia magnética

Lo que si les puedo decir es que ambas son muy usadas en el campo de la neurologia

Neopercival: debo admitir que esa ultima mierda, ¡me dejo doliendo el cerebro!, ¡¿Cómo rayos soportas todo esa cosa cientifica?!

Arcanine: estudio medicina, idiota, obvio voy a conocer

Neopercival: que complicado es todo eso. Por eso solo soy bombero, es menos complicado

Arcanine: es un trabajo casi mortal

Neopercival: pero al menos no aprendo cosas tan complicadas. En fin, cambiemos de tema

Arcanine: el capitulo de hoy fue genial. Admitimos que no fue facil escribirlo por causas personales y la complejidad del episodio

Neopercival: lo se, no fue facil, aun cuando somos dos los que escribimos los episodios. Pero como podran ver, ¡ya entramos en la trama de la primera pelicula!

Arcanine: ¡exacto!, como ya nos hemos visto la pelicula, sera un poco mas facil el escribir los capitulos, mas aun asi no podemos confiarnos, igual sera duro

Neopercival: asi como usaremos la trama de la pelicula, vamos a usar tambien nuestras ideas para hacer la trama lo mas propio posible, ¡esperenlo!, prometemos que les gustara

Arcanine: eso es verdad, esperen con ansias el proximo episodio, prometemos que les encantara, ¡nos vemos en alguna otra entrega!

Neopercival: ¡adios hermanos!