|Capitulo especial 1: ¡Desmond!
Cada uno de nosotros se nos da la oportunidad de elegir nuestro camino, a veces optamos por un sendero que ha sido labrado y solo dedicarnos a recoger el fruto del esfuerzo de otras personas, sin embargo, también existen aquellos sujetos, que prefieren construir su propio camino, sin importar las adversidades que se presenten a su alrededor.
Tal es el caso de nuestro protagonista…Desmond Müller, el segundo hijo del matrimonio conformado por Annalisa y Josh Müller. Una pareja que se conoció durante su estancia en la universidad.
Al momento de verse a través de los pasillos sintieron esa extraña chispa que, con el tiempo, termino por transformarse en amor puro y verdadero, derivado de esto, ambos estudiaban en la misma facultad de arte, sin embargo, ella quería ser una dramaturga, mientras que el opto por enfocarse a la música.
Durante ese tiempo no destacaron en lo más mínimo, solo parecían unos estudiantes promedio, pero el amor que ambos se tenían, era la inspiración que necesitaban para realizar una carrera, donde la inteligencia emocional se ponía a prueba en cada escenario.
Al final lograron graduarse y comenzar con su trabajo, llegando a actuar en escenarios internacionales. Uno pensaría que la llama del amor que ambos tenían se extinguiría con el tiempo, pero esta parecía ser el motor que los impulsaba a ser mejores, a tal grado que la propuesta de matrimonio por parte del musico fue algo que se quedaría grabado el resto de sus vidas. Durante varios meses, intento escribir algo que reflejara aquellos sentimientos que tenía cada vez que la veía actuar, los celos que sentía cuando habia escenas románticas con otros actores, la calidez que percibía al dormir a su lado, mientras ella acariciaba su cabello.
En fin, una pieza que fuera como ella, silenciosa y bella, una actriz sin igual y una mujer especial, la tarea era difícil, puesto que nunca encontraba la inspiración para comenzar a escribir. El tiempo pasaba y su aniversario se acercaba, fue entonces que, durante unos momentos, logro ver a la mujer que amaba, con un babydoll, la escena lo dejo sin habla, pero fue entonces que su bella musa se habia soltado el pelo.
Su piel morena, esos enigmáticos ojos café claro, casi ambarinos y la noche en cuestión, fueron los elementos para que, durante tres días, no pudiera conciliar el sueño, preocupando a la que sería su compañera de vida, pues el tercer día el grito eufórico por la culminación de su obra maestra, después de eso se desmayó, siendo atrapado por la chica quien lo acurruco en su pecho, después de todo ella sabía que lo que fuera que él hiciera, seguramente estaba escrito con amor, después de todo su aniversario estaba cerca.
Al principio se portó algo distante, ella sabía que previo a sus conciertos era muy reservado, no le importaba porque también tenía una rutina antes de salir a escena, solo que esta vez, era más frio que de costumbre.
El día de su aniversario ni siquiera habia notado el desayuno sobre la mesa que ella con esmero le habia preparado, pero eso fue el comienzo de todo, durante las siguientes horas del día se mantenía distante, como si no quisiera verla a la cara, varias de sus amigas le habían dicho que siempre lo veían raro, desde entrar a tiendas que no eran de su interés hasta verse a escondidas con una mujer.
La azabache no les creyó ninguna palabra, sabía perfectamente que su novio no sería capaz de engañarla, pero al verlo de esta forma, las dudas comenzaban a hacer mella en su cabeza.
No fue sino hasta en la noche, donde ella recibió una llamada, no quería contestar porque se trataba de él, la insistencia no fue suficiente, asi que recibió un mensaje diciéndole que viniera al parque donde hicieron formal su relación.
Era una cálida noche de primavera, las luciérnagas volaban alrededor mientras el esperaba impaciente, todos los músicos que estaban ahí se preparaban para esto, después de todo era su mejor amigo el que daría el siguiente paso en su vida, puede que se haya tardado un poco, pero cada uno sabe cuándo llega ese momento.
La persona que vigilaba la entrada vio el carro de la chica, cuando bajo no se veía nada contenta, por lo que se apresuró a avisarle a su hermano sobre esto, todo debía ser perfecto para esta ocasión.
Cuando ella llego a esa ubicación tan especial, estaba lista para armar un escenario si lo encontraba con otra, en lugar de eso, comenzó a escuchar una suave tonada de un violín, mientras varios instrumentos lo acompañaban. En medio de la gente aparecía su novio, vestido con la misma ropa con la cual formalizaron su relación.
La música era hermosa, la puesta de sol y las luciérnagas volando hicieron que este momento fuera mágico. La chica no podía creer lo que estaba pasando, pero solo quería escuchar como su novio se expresaba con ese violín, como si la música que tocaba, saliera desde lo más profundo de su corazón.
Esta bella tonada atrajo la atención de los curiosos quienes veían a la morena con las manos en la boca mientras lloraba de felicidad, seguramente era lo que habia tardado en escribir tanto tiempo, este era el mejor regalo de aniversario que pudiera imaginar, pero las sorpresas no acabaron cuando el dejo sus instrumentos en el piso y saco una caja muy peculiar, dejándola sin habla.
Una propuesta de matrimonio asi, era algo que nunca se olvidaría, que relatarías con gusto a todos tus conocidos y familiares, la boda no tardó en llegar, ambos se veían felices el uno por el otro.
Un par de años después ambos le dieron la bienvenida a su primera hija, Adeline Müller, nombre puesto por su padre, en honor a su hermana, quien soltó un mar de lágrimas cuando vio a su primera sobrina en brazos de su cuñada.
Adeline tenía una gran afinidad a la música como su padre, mostrando gran interés por el piano, cosa que sus padres como artistas y más recientemente empresarios impulsaron a tal punto que la pequeña a la edad de 7 años podía tocar una pieza por si sola.
Era una chica de ojos ambarinos y piel bronceada como su madre. Como la describían era una chica risueña y muy alegre, pero esa sonrisa creció cuando sus padres le dirían que se convertiría en hermana mayor, pues su madre estaba embarazada nuevamente.
Esta vez se trataba de un varón, el sueño de la señora Müller se haría realidad, pues ella venia de una familia donde tenía cuatro hermanas, por lo que ansiaba con todas sus fuerzas que uno de sus primeros hijos fuera un varón. El día habia llegado y en ese momento nació el segundo hijo del matrimonio de la familia Müller…Desmond.
Desmond fue un caso muy peculiar, era un niño muy hiperactivo, no le gustaba estar quieto en ningún lugar, siempre tratando de buscar alguna aventura en su amplia casa, pero lo que les llamó la atención era como se emocionaba cada vez que visitaban a sus padres. Por extraño que parezca, ambos tenían padres envueltos en asuntos militares, siendo el padre de Analissa un veterano condecorado de la segunda guerra mundial y el padre de Josh un teniente retirado de la guerra de vietnam. Ambos casi no interactuaban con sus hijos, puesto que ellos no tenían una buena imagen de la milicia de su país.
Contrario a ellos, el pequeño Desmond disfrutaba todas las historias que ambos le relataban, a sus pequeños e infantiles ojos, tenía a los abuelos más geniales del mundo, siendo este su primer contacto con la milicia.
—¿Abuelo? ¿crees que yo podría ser un gran soldado como tú? —pregunto el pequeño de 5 años mientras miraba al anciano
—Hijo, esto no es algo que deberías hacer….
—Quiero ser tan genial como tu abuelito, le diré a mamá y a papá….
Tan entusiasmado estaba que no se dio cuenta cuando la mencionada entro a la habitación, cargo a su pequeño y le dijo a su marido que lo sacara de la habitación.
—Creo que te deje muy claro que no quiero que le metas esas ideas a mi hijo —exclamo algo molesta— además también te prohibí que le contaras esas ridículas historias…
—Si mi nieto quiere escucharlas, quien soy yo para negarme, después de todo solo soy un viejo decrepito que olvida varias cosas —respondió mientras tomaba su bastón
—Que diría mi madre si te escuchara contaminar la mente de mi hijo….
—Hay limites jovencita, que no se te olvide que soy tu padre y no te permitiré usar la memoria de tu madre de esa forma —exclamo con seriedad mientras la miraba
Ella se sentía intimidada por la forma en que le hablo su padre, ya estaba viejo, pero aun así desbordaba respeto e imponencia, así que decidió no decir nada, sobre todo porque su pequeño observaba desde la puerta de forma discreta. Habían salido de la casa de su abuelo mucho antes de lo planeado, Adeline estaba dormida en el asiento trasero, Desmond estaba con su hermano recién nacido en esa zona mientras su madre no quitaba esa expresión de enfado que aún tenía plasmada en su rostro.
—Mami… ¿el abuelo y tú se pelearon por mi culpa? —Pregunto mientras veía a la mujer suavizar su expresión—
—No, claro que no pequeño, es solo que…hay algunas cosas que entenderás cuando crezcas, pero quiero que te quede claro que esto no fue tu culpa —fue lo único que se le ocurrió para no entrar en detalle—
A pesar de ser un infante, sabía que su vida era monótona y aburrida, las únicas veces que salía, era para ir a la escuela y regresar a su casa, no jugaba con los demás niños del vecindario por lo estrictos que eran sus padres con él.
Al igual que sus padres, tenía una predisposición a el arte, pero al pequeño no parecía importarle, con el paso del tiempo, comenzó a percatarse de que sus padres querían que siguiera sus pasos, ya le habían planteado "su" futuro y el no podía objetar al ser solo un niño
Por eso prefería estar con su abuelo, le encantaban las historias de cuando el era soldado. No cualquiera podía decir actualmente "pelee en la segunda guerra mundial" y aun permanecer vivo, pues aquella guerra ya casi llegaba a los 90 años y la gran mayoría de los héroes de guerra, ya habían fallecido de causas naturales
Pero para Desmond, su abuelo Robert ("abuelo Bob" para el) era como un roble. Entre más años le entraban encima, más fuerte y resistente se volvía.
Ante la vista del chico, su abuelo era como esos héroes griegos, casi inmortales y valerosos. Obviamente solo era la perspectiva de un niño inocente, pues la vida es más cruel en la realidad. Lo supo y acepto, cuando creció un poco mas
Robert C. Patton
1927-20**
Llovía a cantaros, como si el cielo también llorara sin consuelo la perdida de aquel héroe de guerra. Lo empapaba sin clemencia, pero eso a el no le importaba en lo absoluto, pues también lo hacía con el féretro de su abuelo el cual bajaba poco a poco hasta llegar al final de aquel mausoleo. Trataba de no llorar, debía ser fuerte para que su abuelo no estuviera decepcionado este donde este. Lastimosamente ninguna alma es tan fuerte como para soportar este tipo de situaciones.
Habia perdido a su abuelo por culpa de un infarto producido por su ya avanzada edad. Primero le quito a su padre biológico hace 6 años y ahora a su abuelo, ¿Qué más quería la perra vida que perdiera?, ¿Cuánto más debía sufrir?
El resto de la familia también estaba ahí, sabía que les dolía aquella perdida irremediable, en especial a su madre. Pero ninguno podía entender lo que sentía el pequeño que habia compartido un gran vínculo con su héroe, en su mano derecha acariciaba serenamente una medalla con forma de estrella, que su difunto abuelo le heredo horas antes de morir, lo hacía para poder calmar sus ánimos y tristeza. Miraba de reojo a su hermano menor (8 años) Ethan y se aguantaba de saltar sobre él y molerlo a golpes, luego pensó que sería una falta de respeto, armar un escándalo de esa forma, conteniendo la ira que sentía.
Pero verlo como hacia ademanes de aburrimiento y desinterés sobre su propio abuelo, lo estaba sacando de sus casillas. Por lo que respiro hondo y prefirió ignorarlo…de momento
—Existe una larga historia acerca de cómo recibí esto —el recuerdo de aquel día, cuando le ayudaba a limpiar sus cosas y encontró este objeto aparecieron en su mente— pero mi más grande logro, fue evitar que a tu madre y a tu abuela les pasara algo…esa era la única razón por la cual luchaba….
"Proteger" …ahora entiendo abuelo, donde quiera que estés, estarás muy orgulloso de mi" —el representaba la dicotomía que existía en su familia, pero al vivir aquel momento en su mente, lo dictaron a seguir un camino diferente, esperaba que sus padres lo apoyaran con esta decisión
…
—¡¿Acaso perdiste la cabeza?!
Que equivocado estaba
Desmond escuchaba los iracundos reclamos de su madre, el solo estaba haciendo su maleta
—Pensé que dirías otra cosa sobre lo que decidi…
—¡Es una absurda decisión! ¿rechazaste una beca de estudios en la mejor academia de música…solo por esto —preguntaba incrédula y molesta—
Desmond solo volteo a verla sin importarle sus reclamos, aunque debía admitir que estaba preocupado por ella y su abultado vientre. Se habia embarazado de su nuevo esposo tras fallecer su padre biológico hace 6 años. Aquel cantante de ópera y dirigente de orquesta no era un mal tipo, pero si demasiado exigente con todos ellos. Le preocupaba que el arrebato de su madre vaya a afectar a sus hermanos no natos, como hermano mayor, su misión era preocuparse de ellos y cuidarlos
—Tome mi decisión madre —tomo su mochila y se la guindo en el hombro— me gane esa beca en la escuela militar y no pienso desaprovecharla solo porque tu no quieres —tomaba de la estantería lo único que le faltaba por recoger, aquella estrella de plata que heredó de su abuelo—
—¿Es que acaso no piensas las cosas? —pregunto su padrastro, quien estaba molesto por las acciones de su hijo— estas cometiendo una locura, ¡eso no es para ti!
—¡¿Ustedes que saben de lo que es bueno para mí?! —exclamo ya molesto de tanto por todo el escándalo— el único que sabe lo que quiero, ¡soy yo!, ¡yo decido que hacer con mi vida!, ¡asi que ya déjenme en paz!
Desmond exploto sorprendiendo a su familia, el era un chico respetuoso y educado hasta donde su familia y conocidos sabían. No estaban equivocados, pero incluso las personas cultas tienen sus límites y el nuevo matrimonio lo sobrepaso y bastante
—¡¿No entiendes que queremos lo mejor para ti?! —exclamo preocupada por su hijo, después de todo, ese mundo era de lo que habia tratado de alejarlo todos estos años—
Le dolía escuchar ese tono quebradizo en su madre, y entendía al otro sujeto, puede que no fuera biológicamente parecidos, pero todos estos años lo trato como si fuera su hijo, aunque era tan estricto como su madre, cosa que no aguantaba. Los dos lo sofocaban con sus exigencias y estudios que no le interesaban en lo absoluto. Suspiro cansado mentalmente, habia imaginado un mejor escenario que este.
Al llegar a la salida, noto a cierta persona apoyada en una pared, su mirada era triste y dirigida hacia el suelo. Su hermana mayor y su mas grande confidente, pues ella siempre velaba por si seguridad y su estabilidad emocional, luego de tantas cosas que le obligaban a hacer, Gracias a eso ellos dos tenían una conexión especial y se apoyaban el uno al otro en sus decisiones, eso los volvía muy unidos. Volvió a suspirar, pero esta vez de tristeza, no le gustaba hacer sufrir a su hermana
—Adi….
—¿Y-Ya es hora? —preguntaba sin dejar de mirar el suelo
—…
—Te espero en el auto
Desmond empezó a seguirla segundos después, un auto rojo era de sus padres y el que su hermana iba a manejar. Volteo a ver la entrada y toda la casa en donde el creció y llenarse de lindos recuerdos, a sabiendas de que tal vez, seria la ultima vez que vería ese lugar…
El viaje se sentía largo e incómodo, la chica no sabía que podía hacer para evitar eso, pero a diferencia de sus padres, respetaba la decisión de su hermano, seguramente el haría lo mismo si ella se encontrara en su lugar. No sabia como entablar una conversación y mucho menos después de semejante discusión que tuvieron, asi que, tratando de aligerar el ambiente, busco alguna buena estación de radio para escuchar música. Desgraciadamente en las emisoras no estaban pasando nada bueno y resignada mejor apago el radio,
—¿Cuándo volverás?
—1 año —fue una respuesta precisa, como si quisiera evitar hablar del tema—
—…
Desmond estaba cansado y triste por lo que ocurrió, para no debatir sobre esto, decidió guardar silencio, sobre todo por lo que pasaría durante todo este tiempo. No solo eran hermanos, eran amigos y confidentes el uno del otro y perderlo asi, pues no era nada agradable. Suspiros resignados y triste, la verdad ella hubiera querido que Desmond también siguiera con el legado de los artistas de la familia, pero siendo su hermana mayor, era su deber apoyarlo en lo que mas pudiera
—¿Podemos pasar al departamento de Minerva? —pregunto sin despegar la vista de la ventaba— necesito resolver ciertas cosas
—¿Con Minerva? —pregunto confusa, aquella chica era una de sus amigas más íntimas, pero recordó que ella logro lo que otras jamás lograron realizar con su hermanito, disipar su densidad y entrar en su corazón— oh ya veo, ¿acaso vas a despedirte de tu novia?
—…..
—¿Hermano? —pregunto preocupada al no recibir respuesta alguna
—A veces pecas de inocencia hermana —decía serio el pelinegro y Adi lo miro con un puchero enojada—te preguntare algo… ¿Dónde imaginas que esta esa pequeña peste? —refiriéndose al tercero de la familia
—¿Ethan? —preguntaba ahora más confundida ante su mención— ¿Qué tiene que ver en todo esto?
—….. —Desmond permanecía en silencio, esperando que ella conectara los puntos de lo que ocurría
La chica aun debía madurar en varios aspectos, pero en su mente logro recordar algunos defectos de su amiga y su hermano menor, lo cual provoco que un sentimiento de ira comenzara a nacer en su cabeza. Su rostro, siempre adornado con una hermosa sonrisa, fue sustituido por una mirada furiosa.
—"¡No me lo creo!" —debido a lo que sentía, acelero a fondo, sacando de trance a su hermano que se sostuvo con fuerza por como reacciono ante lo que dijo—
…..
En cierta habitación de un conjunto departamental, se podían escuchar sonidos fieros y apasionados. Claramente se trataba de dos amantes que se mostraban talvez el amor que se profesaban el uno al otro
Un claro error
No era amor, ni mucho menos pasión. Eran solo dos personas entregándose a sus más bajos instintos carnales en una danza inmoral, el olor a la traición se percibía por todo el lugar, pero eso a ellos nada les importaba. Según ella, mientras nadie se entere, nadie saldría herido. Pero por el lado del chico, el solo quería desahogarse de todo el estrés acumulado en todo este tiempo.
Esto solo era algo momentáneo, esto sería hasta el día de hoy y jamás volverían a hacer algo asi. Por lo que querían disfrutar sus últimos momentos hasta donde pudieran. El rechinar de la cama y gemidos ahogados eran una clara muestra de la fiereza del acto, es por eso que jamás notaron como dos personas habían entrado a la habitación. Ambos llegaron a aquel nido de traidores gracias a la copia de llaves que tenia la chica
La azabache mayor tenía una mezcla de emociones dentro de sí que le provocaban malestar en el estómago. La escena frente a ellos y no parecía que le dejaran realizar algún movimiento, caso contrario a su hermano quien no parecía inmutarse por el hecho de que su novia estaba revolcándose con su hermano menor. Para evitar que su hermana cometiera una locura cuando pudiera moverse, decidió tomar cartas en el asunto.
Camino de forma serena hasta la cama de aquel par que, al estar tan inmersos en su pecaminoso acto, no pudieron evitar que Desmond agarrara con fuerza el rostro de su hermano menor, primero estaba molesto por lo que habían hecho, pero las palabras de odio y reclamo que ya se asomaban por su garganta, murieron en cuanto se dio cuenta de quien habia interrumpido su faena.
—¡D-Desmond! ….
El mencionado negó una vez más con su cabeza, nunca le importo que no se llevaron bien, era su hermano y lo respetaba, pero esta bajeza era algo que jamás le perdonaría. Sentía sucia la mano al tener su rostro agarrado, por lo que sin importarle nada, lo levanto y lo golpeo en el estómago con tanta fuerza, como para sacarle todo el aire y dejarlo inconsciente.
Minerva veía todo esto asustada y temerosa por la ahora finalizada relación que tenía con Desmond. No podía moverse al sentirse atrapada y juzgada por la mirada de indiferencia de su ex novio y la de asco de Adeline, la cual ya había recuperado la compostura, incluso le importo poco lo que Desmond le hizo a Ethan
—D-Desmond…yo…—trataba de hablar la traidora, más su ahora ex, le corto la palabra
—Qué asco….casi hubiera deseado no haber visto esto —la forma tan fría y desinteresada en la cual se expresó, hizo que le helara la sangre— si crees que soy tan estúpido como para tragarme el cuento de "no es lo que parece" estas muy equivocada porque era obvio que Ethan y tu estaban cogiendo como conejos en temporada de celo…. —antes de salir de aquel nido de víboras, miro la ropa de su inconsciente hermano y la tomo con una cara de asco, como si estuviera buscando algo— ¿Dónde carajos esta?
—¿Qué buscas hermano? —pregunto con veneno en su tono de voz, observando a su examiga con la mirada gacha—
—Este idiota me pidió prestado dinero la última vez —en eso sonrió cuando encontró su billetera. De ella saco el dinero y lo guardo, como si no le importara, le arrojo su billetera a la cabeza de un inconsciente Ethan— tan solo le estoy cobrando lo que me debe y con intereses…lo necesitare a donde voy.
—¡Un segundo! ¡¿a dónde piensas irte?! —aun cubriéndose con las mantas de aquel colchón, se levantó para poder hablar con su ex, más el solo la ignoro y siguió caminando hacia la salida contando su dinero— ¡espera por favor! ¡pu…puedo explicarlo…!
¡POW!
—¡Uuugh!
La chica cayó al suelo luego de sentir como algo impactaba en su rostro, llevándose una gran sorpresa cuando vio el puño de su amiga, quien aún estaba en posición de haberla golpeado. Lo que ocasiono que una gota de sangre, comenzara a caer, junto a unas lágrimas que salían de sus ojos, observo con temor a la hermana mayor de la familia Müller
Incluso Desmond estaba impresionado por como reacciono su hermana, sin embargo, tuvo que pararse junto a ella para que no cometiera una locura, por más que aquella mujer se lo mereciera.
—Cállate maldita zorra…—la voz fría y llena de rencor era tan fuerte, que nadie en la habitación podía hacer algún movimiento. Al ver las intenciones de lanzarse sobre ella, Desmond la tomo de su brazo, frenando su ataque— hasta aquí llego nuestra amistad…te advierto que Desmond se ira lejos, solo intenta acercarte a mi familia y veras lo que te pasará, pues él no estará aquí para defenderte….
Ante esa amenaza tan terrorífica, Minerva solo agacho la mirada adolorida, triste y temerosa. Adeline no quiso seguir en la misma habitación que ese par de idiotas, asi que decidió junto a su hermano que la sujetaba con firmeza, salir de ese agujero podrido. Desmond se mantenía tranquilo a pesar de la situación, dejo la copia de la llave de aquel departamento al cual jamás volvería.
—¿Dónde aprendiste a hacer eso Adeline? —la forma tan seria como la dijo, hizo que su hermana reaccionara de la misma forma que antes
—Hay algunas cosas que no conoces de mi hermano….
Por un lado, estaba molesto con ella, jamás le gusto que su hermana aprendiera a pelear, ella era una artista y debía seguir su camino, por el contrario, el era un guerrero como sus abuelos, su deber era proteger a su familia y evitar que salieran heridos de alguna forma. Por otro, ahora se encontraba más tranquilo, sabiendo que ella era una mujer fuerte, podía cuidarse sola y eso lo llenaba de orgullo.
Minerva veía por donde ambos salieron, se sentía estúpida y asqueada de si misma. En menos de un segundo, perdió a una de sus mejores amigas y al que se supone, pudo haber sido "el amor de su vida". El silencio producto de aquel momento provoco que comenzara a reflexionar lo que habia hecho, lo estúpida e ingenua que fue. Con ese mar de ideas y recuerdos solo retrajo sus piernas y las abrazo escondiendo su rostro, para asi tratar de minorizar el ruido que haría al desahogarse de sus penas. Sus decisiones trajeron graves consecuencias para ella y deberá asumirlas de ahora en adelante. Pero una de ellas, ya estaba en camino. Una consecuencia fruto del pecado de la traición que ambos cometieron
…
Desmond era quien conducía esta vez, su hermana aún estaba tratando de asimilar lo que habia ocurrido hace unos minutos, la ira que anteriormente la estaba devorando, poco a poco termino volviéndose culpa y tristeza. Jamás creyó que alguien como Minerva haría algo como eso y lo peor, ella creía que su hermano la culpara a ella de todo esto. Después de todo, ella fue quien movió cielo y tierra para que ambos se conocieran, era una imagen muy linda de sus dos personas favoritas….
—Debes estar odiándome en este momento —preguntaba mirando por la ventana—
—Tu solo me la presentaste, fui yo quien decidió estar con ella —rectifico rápidamente para tratar de quitarle el peso de la culpa injustificada— no es culpa tuya
Por un momento ella sintió alivio ante las palabras de su hermano, pero a pesar de todo, no parecía molesto por aquella situación. Algo poco común en alguien con su grado de agresividad, recordaba que estas cosas lo enfurecían de sobremanera, uno de esos casos fue cuando aquel chico la habia engaño y fue su hermano a partirle la cara…literalmente.
—Lo sabias ¿verdad? —pregunto con una mezcla de ira, incredulidad y decepción
—Algo asi…pude notar algunas señales que era sutiles, pero conforme paso el tiempo, me habia hecho a la idea de que algo asi pasaría tarde o temprano —respondió sin despegar la mirada del camino
—….
—Pero mi principal objetivo era que tu vieras la clase de amiga que tenías….
Tras esas palabras, Desmond se detuvo en una gasolinera para que ellos comieran algo, el tiempo no era problema, pero esta fue su primera misión y salió como esperaba, lo cual solo provocaba que su hermana lo mirara como si le hubiera crecido una segunda cabeza.
—Pero ella era una gran persona…por eso no podía imaginar que hiciera algo asi… —exclamo saliendo del shock—
—Voy a ser sincero contigo, Minerva jamás me dio buena espina —respondió luego de recibir su comida— cuando la conocí, sabía que no era una buena persona…o que era demasiado despreocupada, no quería decírtelo, yo respeto las decisiones que tomas, pero eres mi hermana y mi deber es cuidarte —hizo una pausa para tomar algo de su bebida y prosiguió su relato— es como nos decía el abuelo Bob, siempre debes hacerle caso a tus instintos.
Después de esas palabras, recordó que algunas veces, habia una sensación en su interior que le decía que no la siguiera a todos lados, con el panorama dilucidado, entendió que su amiga era una chica muy liberal, le encantaba la vida nocturna y lo más probable es que disfrutara de amoríos nocturnos. Algo que confirmo hace unos minutos
Su ex mejor amiga no era mala chica en realidad, solo mal encaminada. Su personalidad y forma de ser, eran demasiado autodestructivas para sí misma. Talvez el golpe que le dio, le halla ajustado las neuronas y la haga reflexionar antes de que cometa un error
Sin saber; que ya era demasiado tarde
—¿Recuerdas esa tarde…cuando discutimos…?
—Preferiría no hacerlo —respondió avergonzada por como actuó— siempre tuviste la razón de ella, pero jamás quise hacerte caso…planeaste todo esto….
—Algunas cosas fueron improvisadas, como cuando me dijiste que saliera con ella…pero cumplí con mi objetivo…Adi el mundo es horrible, el abuelo Bob y el abuelo Stan me lo confirmaron, hay personas que pueden ser peor que ellos, te falta madurar en algunas cosas, es por eso que mi deber es cuidarte…y no me importa que tu seas la mayor….
Ella fue a su asiento y lo abrazo con fuerza, como si no quisiera separarse de él. Por culpa de esa maldita, habia discutido con su mejor amigo/hermano, provocando que dejaran de hablarse por semanas, desearía poder regresar en el tiempo para evitar que eso ocurriera.
—¿Algún día podrás perdonar a esta idiota cabeza dura? —pregunto apretando su agarre—
—Yo jamás podría estar enojada con mi mejor amiga —respondió de inmediato— mi objetivo fue realizado y no importa lo que pase, yo siempre estaré ahí si me necesitas…
—Se supone que mi trabajo como tu hermana mayor es cuidar de ustedes….
—Y mi trabajo como hombre, es cuidar a mi familia, puede que haga una excepción a la regla con ese idiota…pero yo siempre estaré ahí para todos ustedes….
Ambos conversaban amenamente y alegres, como si fueran nuevamente un par de niños disfrutando de la compañía uno del otro, este momento era el que más atesoraría, como siempre su hermano menor protegiéndola de este mundo cruel. Al llegar a la parada de su autobús, ambos observaron a todos los cadetes que se enlistaron. La azabache trataba de mantener la compostura para no decepcionar a su hermano, después de todo se mantuvo estoico ante momentos donde cualquiera se quebraría. Pero eso no significa que no bromearía un poco con él.
—¿Llevas todo lo que necesitas?
—Claro
—¿Cepillo de dientes?
—Listo
—¿Ropa interior limpia?
—¡¿Porque no eres más discreta con estas cosas?! —el azabache le jalaba ambas mejillas, mientras ella exclamaba de dolor por la forma en que reacciono. Lastimosamente, algunos de los reclutas la habían escuchado y comenzaron a reír en voz baja para su vergüenza— pero si, asi que no te preocupes
—¿Qué me dices de…?
—¡Se acabó, ahora si te ahorco! —la chica empezó a correr divirtiéndose molestando a su hermano, que no tardo en alcanzarla y desarreglarle el cabello por las cosas que habia dicho (N/A arcanine: esto es conocido en México como hacerle un cerillo en la cabeza a alguien)
—Que delicado —exclamo tratando de arreglar su cabello
En eso los autobuses militares llegaban para recoger a todos los cadetes, los cuales empezaban a tomar sus equipajes para entrar en los vehículos. Varias personas no querían separarse de aquellos hombres y mujeres que tomarían una profesión altamente riesgosa, por lo que las lágrimas no se hicieron esperar.
Ambos hermanos se abrazaban con fuerza, la azabache no dejaba de llorar al percatarse de como habia crecido y se habia convertido en un hombre de bien, deseaba que el se quedara en casa, pero asi como el se lo habia comentado, respetaría su decisión y rezaría para que estuviera a salvo. Desmond abondo el vehículo mientras giraba la cabeza para ver a aquella mujer que siempre lo apoyaría, sin importar las locuras que realizara.
—¡Escríbeme por favor! —exclamo Adeline triste mientras veía a su hermano alejarse en uno de los autobuses
El chico desde la ventana, solo le alzo el pulgar con una sonrisa. El trayecto no era muy largo, por lo que decidió juguetear con su teléfono celular. Enchufo sus auriculares y selecciono una canción que tenía un significado especial, su difunto padre siempre se la cantaba antes de dormir.
(N/A Igniz17: la canción es Cat Steven – Father and Son…carajo que es una muy buena canción 7u7)
Sintió un ligero cosquilleo en su mejilla, una lagrima discreta caía de sus ojos al recordar a ese hombre, lo extrañaba con toda su alma, siempre estaba ahí para apaciguar a su madre, cuando el cometía alguna travesura, compresivo y protector, pareciera ser que esas características fueron heredadas por la mayor de la familia Müller.
—Padre…te prometo que tú también estarás orgulloso de mi….
El instituto Militar Coello, uno de los institutos más prestigiosos de toda la nación americana. El azabache estaba impresionado al ver el enorme espacio y todo lo que habia a su alrededor, los nervios invadieron su ser, pero debía ser fuerte…
—Tienes la misma cara que yo puse cuando me enliste al ejercito…—El chico dejo caer su maleta asombrado por encontrarse con la segunda persona que lo inspiro a tomar este camino—
—¡¿Abuelo Stan?!
Por suerte la guerra de vietnam era relativamente reciente, su abuelo paterno siempre fue un gran hombre, un sujeto bonachón y con un sentido del honor que cualquiera podría tomar como ejemplo, valores que le inculco a su fallecido padre. No podía convivir con el durante tanto tiempo, después de todo él vivía en otra parte de estados unidos.
—Sabía que lo lograrías…¿cómo has estado cabo?
—Muy bien, me alegra verte aquí, pero yo creía que… —pregunto sorprendido y alegre cortando el contacto físico
—Lamento haberme alejado de ustedes, con lo que paso con tu abuela y tu padre —hizo una pausa tratando de no dejar que sus emociones lo controlaran, no quería convertir este reencuentro en un trago amargo— sabes, en el ejercito te enseñan a lidiar con esto, pero jamás estarás preparado para lidiar con la muerte de algún ser querido….
—Lo siento, creo que no debí….
—Mocoso del demonio, no te preocupes…
—Pero aún no has respondido que hacer aquí….
—¿Qué te parece si pasamos a mi oficina para hablar un poco más a detalle? —el anciano guio al azabache que estaba confundido por lo dicho—
—¿Oficina? ¿acaso trabajas aquí?
—Espera y lo sabrás, pero cuéntame ¿Cómo están tus hermanos? ¿tu padrastro los trata bien? O ¿tendré que hacerle otro ajuste de personalidad? —pregunto chocando su puño en su palma
—No…él es un buen sujeto, solo que detesto que sea tan estricto….
—Es una de las pocas cosas que me agradaron de él, la disciplina es fundamental, sobre todo en esta profesión —sin darse cuenta, llegaron a la puerta de la que suponía era la oficina de su abuelo— pero entra muchacho, tenemos mucho de que platicar…
La oficina era enorme, adornada con todas sus condecoraciones, títulos y reconocimientos, algunas fotos de los que suponía eran los generales que dirigieron aquel lugar, asi como varios muebles con documentos y libros. En el centro de su mesa había algunas fotos, las que más destacaban era aquella foto familiar, donde estaba toda la familia reunida, claro que el hizo memorable este día, al colgarse de aquel árbol donde estaban posando.
—Quiero que tu yo hagamos algo —sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su abuelo saco de un frigobar un par de cervezas— cuando tu padre nos dejó…aun no tenías edad para tomar una cerveza con el…asi que beberás una conmigo mientras hablamos….
Desmond acepto gustoso, sentía que su padre estaba ahí, regañándolo por hacer esto, pero al mismo tiempo disfrutando aquel momento. La conversación fue larga y amena, por desgracia el anciano no estaba contento con lo que su propio hermano le habia hecho, lo que le preocupaba era como su nieta se lo tomaría, nunca fue una chica que percibiera esa faceta del mundo.
—De hecho, Adi la golpeo con fuerza… —su abuelo dejo la lata a un lado cuando escucho eso— yo también me sorprendí al verla…
—Pese a todo, tu hermana es una mujer fuerte…sobre aquella chica no te preocupes, eres joven y encontraras a esa persona especial, aun tienes un largo camino por recorrer…
—Gracias abuelo —ambos chocaron las latas y dieron el ultimo sorbo— ahora sobre mi pregunta….
—Sé que no te habia contado, estos viejos huesos lo dieron todo en el campo de batalla, pero ya era hora de dejar las trincheras, hace tres años me ascendieron a coronel y decidi que era hora de retirarme, pero no quería dejar esto de lado. Un viejo amigo me dijo sobre la oferta de trabajo y con todo mi historial militar…
—Es bueno saber que no todos serán desconocidos en este lugar…por cierto bonita oficina….
—¿Esto? Lo que sucede, es que están remodelando mi oficina, solo estoy aquí mientras terminan, después de todo, el ultimo director de la academia se retiró sin siquiera reparar el piso, maldito tacaño…
—…..
—En 3…2…1….
—¡¿ERES EL DIRECTOR?! ¡que! ¡cuando! ¡cómo es que…! —la revelación de esto, provocaron que se deprimiera un poco, después de todo era el nieto de un coronel y eso significaba una cosa…
—No quiero que te confundas muchacho, esa beca que tienes, te lo ganaste por mérito propio, aunque digamos que tu historial también ayudó muchísimo, Bob y yo teníamos altas expectativas para ti y contrario a lo que tus padres querían, decidimos entrenarte a temprana edad, para que este momento llegara…—Desmond aun no salía del shock, puesto que todos estos años, sus dos abuelos le enseñaron todo lo básico para sobrevivir, incluso le habían enseñado a ensamblar un arma y a disparar, sumado a todas esas clases de defensa personal, Judo, Taekwondo y Karate que ambos le habían pagado en secreto— nosotros sabíamos que eras un guerrero, lo notamos cuando tenías 3 años, eran las causas de que no pudieras mantenerte quieto…asi que optamos por enfocar toda esa energía en un objetivo común…espero muchas cosas de ti hijo….
Ahora miraba aquella cruz de plata de su abuelo materno, la apretó con fuerza y se levantó de su asiento.
—No voy a decepcionarte…señor —Desmond lo saludo en pose militar mientras el hacía lo propio
—Tienes un futuro brillante cabo, pero no creas que sera fácil, que seas mi nieto no significa que tendrás un trato preferencial, es más, voy a ordenar que se te exija el doble que a los demás cadetes…
—…Carajo —susurro un poco temeroso
—Jeje. Bienvenido a la milicia, hijo
…
—Eres un chico increíble, poder aguantar esto sin problema —decía un poco asombrada por el relato de su más nuevo amigo
—Y que lo digas, esas sesiones de entrenamiento eran brutales —suspiro al recordar aquellos agotadores días— al final, no pasaron ni dos días cuando de alguna manera, todo el campus se enteró que era el nieto del director de la escuela, peor cuando se enteraron que era nieto de mi abuelo Bob
—Supongo que la relación con tus compañeros cambio un poco al saber que eres el "consentido del director"
—En parte, pero luego de ver cómo me presionaban, esas ideas se les fueron de la cabeza —bebía otro sorbo de café— no gozaba de ningún privilegio por sobre los demás, era como si el diablo en persona viniera diariamente a torturarme
—¿No crees que exageras un poco?
—¿Acaso se te olvido lo de hace unas horas? —pregunto— cuando me pediste que te ayudara en esa clase, necesitabas un paciente y vistes las cicatrices, algunas me las hice en ese entrenamiento
—Es verdad —aunque la chica trataba de olvidar la imagen del piloto Jaeger con el torso desnudo
—Eso ya no importa, logre mi sueño y lo mejor de todo es que no necesite la ayuda de mis padres…bueno Adi se encargaba de administrar mi dinero, siempre fui cabeza hueca para esas cosas….
Ambos rieron ante lo dicho por el chico, ella nunca pensó en que algún día podría hablar de esta forma frente a un chico tan apuesto como el azabache la tarde fue divertida para ambos, disfrutaron aquel momento juntos, incluso se llegaron a tomar fotos cerca de Central park. No recordaba la última vez que se habia divertido de esa forma, pero no debía de sobrepasarse, pues a ella y a Rias todavía les faltaban dos años para concluir y no sería un lastre para su carrera, sino todo lo contrario.
—Hoy me divertí muchísimo, gracias Desmond —exclamo la rubia mientras estiraba sus brazos hacia el cielo— pero ya es tarde, tengo que volver a mi hogar….
—Claro, deja te acompaño…
—No es necesario, ya eh regresado a altas horas de la noche…
—Pero yo quiero hacerlo, me sentiría más cómodo dejándote en tu hogar —respondió el azabache mientras la tomaba de su mano—
La rubia no estaba acostumbrada a un contacto tan personal, mucho menos con un chico tan apuesto como el azabache, trataba por todos los medios de que los nervios no la traicionaran.
—¿Sucede algo? Te noto muy callada —pregunto sin dejar de sujetarla—
—¿Que? No, no pasa nada…rayos…
Ambos miraron la enorme cantidad de gente que esperaban el subterráneo, resignados tuvieron que meterse en esa masa de gente irritada y maleducada
(N/A Arcanine: o como yo le digo, un día cualquiera en el metro en la CDMX)
El azabache era consciente de lo que la gente podía hacer para molestar a la rubia, asi que sin decir nada, la coloco frente a él. La enorme masa de gente los empujo hacia el vagón sin posibilidad de que se sostuvieran, provocaron que ellos quedaran cerca de la segunda puerta, la espada de Nyssa choco contra el vidrio, quedando de frente al azabache.
Esta posición era muy incómoda para ellos, la gente provocaba que sus cuerpos se juntaran, lo cual despertaba algunos instintos primitivos en la cabeza del chico, siendo potenciados por su dragón interno.
— [Sabía que me harías sentir orgulloso muchacho, pero te recomiendo que primero sea un juego de caricias, después puedes volverte salvaje con ella, te aseguro que las tímidas, normalmente se vuelven unas fieras en la cama]
—"Cierra el pico lagartija superdesarrollada"
—[Vamos Desmond, es algo normal en nosotros, nuestros portadores también pueden ser influenciados por nuestros instintos, además, deberías agradecerle a dios que fui yo quien acabé en tu interior y no un rey dragón como Vvitra]
—"¿Quien?"
—[Un insecto que se hacía llamar rey dragón, lo único que hacía era consumir a sus portadores en un mar de emociones negativas, a los que reunían todas sus partes que se encontraban dispersas por el globo, les iba mucho peor]
—"Al menos cambiaste de tema"
—[Vamos chico, es normal en nosotros, créeme que los dragones y los humanos nos parecemos más de lo que crees, salvo que nosotros si somos una especie monógama, hasta cierto punto]
—"Entiendo lo de monógamo, pero ¿Por qué hasta cierto punto?"
—[Cierto, Issei y el virgen de Ddraig no te contaron todo, los dragones, sobre todo aquellos tan poderosos como nosotros dos, elegimos una pareja y es con la que pasaremos el resto de nuestra vida]
—"Suena algo romántico"
—[Pero en ocasiones, tendemos a tener más de una pareja]
—"¡Un segundo!, ¿cómo lo que pasa con Issei y todas esas chicas a su alrededor?"
—[Exactamente, no es algo que nosotros podemos controlar, simplemente pasa, recuerda que somos una especie ancestral, mucho más antigua que dios y todos sus subordinados]
Mientras el dragón platicaba con su portador, la rubia estaba a nada de explotar, sobre todo por como cierta parte de su anatomía se aplastaba contra el fuerte pecho del azabache, lo cual provoco que los colores se le subieran a la cabeza, de por si la invasión de su espacio vital provocada por la cantidad de gente que habia era muy incómoda.
El viaje fue algo que la chica no olvidaría con facilidad, le agradeció a dios que habia llegado a su hogar con cierta rapidez, ambos se despidieron y ella miraba como Desmond se alejaba en la penumbra de la noche, rezándole al señor que lo cuidara.
Antes de que ella sacara sus llaves, una silueta salió de su hogar y la arrastro dentro de la casa, se trataba de una chica que se parecía mucho a ella, con la diferencia que ella poseía ojos color café y cabello oscuro, quien la miraba con algo de incredulidad y sorpresa.
—Muy bien Nyssa, sera mejor que confieses… ¿Quién es el apuesto chico que te trajo hasta la casa? —preguntaba emocionada la menor
Al recuperarse del susto inicial, Nyssa miro a su hermanita con enojo y solo desvió la mirada sonrojada
—Mira hermanita, hoy fue un día mágico para mí, estoy de muy buen humor, pero solo te diré una cosa…no es de tu incumbencia
La joven solo suspiro divertida
—Mi pequeña y joven padawan…si se trata de revivir tu nula vida amorosa, claro que es de mi incumbencia —esta respuesta le dio a la rubia donde más le dolía, no caería en las bromas de su hermana
—¡Oye!
—Ay hermanita, admítelo —respondía burlona la menor
Nyssa solo volvió a desviar la mirada avergonzada y sonrojada
—Es solo un amigo…lo conocí cuando Rias me invito a la ceremonia de graduación de su novio…
—¿Rias? Ah ya la recuerdo, la pelirroja…un segundo ¿no me dijiste que su novio era un piloto Jaeger?
—Bu...bueno, si, de hecho, él es el copiloto del novio de Rias… —ella se tapó la boca cuando dijo eso, observando como a su hermana se le iba el color del rostro— ay no…
—No me jodas la existencia hermana… ¡un fucking piloto Jaeger se fijó en ti!
—¡Lenguaje! —exclamo la rubia mientras le apretaba la nariz con fuerza— ¡más te vale no decir nada!
—¡Oye, eso duele! pero no trates de desviar el tema… ¡mamá, papá, Nyssa tiene novio! —la rubia menor se fue corriendo tratando de encontrar a su progenitora mientras gritaba esta frase, sin tomar en serio el pedido de silencio de su hermana— ¡y no van a creer a lo que se dedica!
—¡Que no es mi novio, es solo un amigo! —exclamo mientras su rostro se teñía de rojo por las cosas que su hermana decía— ¡ya cállate Talía!
Las cosas se descontrolaron en el hogar de la familia Ratko, siendo la hija mayor quien perseguía a su hermana con una sombrilla para que dejara de gritar esas cosas por toda la casa, aunque esto no parecía importarle a la azabache, pues seguía huyendo de su fúrica hermana mientras seguía gritando sobre su "novio".
Por otro lado, el azabache tampoco la estaba pasando bien. Al llegar a su departamento, saco todo el hielo que habia en su refrigerador, lo puso en una tina con agua superfria y se metió en ella, tratando de olvidar aquella sensación de los pechos de la chica que se presionaban contra él.
—Aunque no puedo quejarme, eran muy suaves… ¡maldita sea, esto debe ser culpa del pervertido de Issei! —recordando todo lo que veía cuando compartían recuerdos en el enlace— ¡cuando lo vea, voy a partirlo en dos!
—[Lo que tu sientes no tiene nada que ver con Issei]
— "¿Como estas tan seguro de eso?"
—[Facil, son tus instintos, algo me dice que esa hembra es de tu agrado, quien sabe, talvez por fin te conviertas en un hombre…]
—"Te juro que si Issei o Ddraig se enteran de eso..."
—[Tranquilízate, no humillaría a mi portador, porque eso implicaría humillarme a mí mismo, además es divertido ver las caras que Ddraig hace cada vez que le recuerdo que murió virgen…]
—Por cierto, se me habia olvidad preguntarte algo….
—[Habla chico…]
—Es sobre mi Sacred Gear…
—[Sabía que este día llegaría, no te preocupes, es hora de que entrenes tus habilidades…]
—Para empezar ¿Qué habilidades poseo?
—[Bien, te diré una breve historia de porque se me considera el tercer dragón celestial…los tres dragones éramos muy poderosos y letales por las habilidades que teníamos…]
—Entiendo
—[Ddraig posee la capacidad de aumentar su fuerza cada diez segundos, el cobarde de Albion puede absorber la energía de su oponente y usarla para sí mismo cada diez segundos…yo poseo algo mejor…puedo reflejar cualquier ataque, ya sea físico o de energía, con el doble de fuerza de lo que recibí…]
(N/A Neopercival: ¡Full counter! Jajaja lo siento, no pude evitarlo)
—Una especie de contraataque…impresionante
—[Por eso me consideraron el tercer dragón celestial y varias veces pelee con ambos, siendo derrotado o saliendo victorioso…a esto agrégale la inmunidad natural que poseo ante el veneno de Samael…]
—Ahora entiendo porque eras un dragón de temer…
—[Es la misma razón por la cual los ángeles me encerraron en una Sacred Gear, solo que esto paso luego de que yo habia peleado contra diez reyes dragones, entre ellos estaba el detestable de Vvitra]
—Estoy impresionad….
—[Como sea, no me arrepiento de lo que hicieron, mis portadores también han destacado, solo que tratan de no llamar la atención de las personas a su alrededor y no estaban enteradas del mundo sobrenatural como los portadores de Ddraig y Albion] —respondió mientras el chico salía de la tina y se secaba— [pero eso no es lo importante, ¿Cuándo harás tuya a esa tímida rubia? Pude notar que ella se esconde detrás de esa ropa tan conservadora, de ser asi, no tiene nada que envidiarle a la mujer del portador de Ddraig]
—¡¿Acaso te volviste loco?! Apenas si la conozco de hace una semana, no puedo decirle algo asi, va a creer que solo quiero aprovecharme de ella —exclamo furioso por las ideas de su compañero
—[Que delicado, eso no importa, te advierto que, si mueres virgen, voy a devorar tu alma] —con esta advertencia que le helo la sangre, Desmond dejo de escuchar a su dragón interno—
—Maldición…ahora que lo veo, no se para que necesito un departamento tan grande —suspiro cuando fue a la cocina y tomo una bebida de su refrigerador— necesitare que alguien lo cuide mientras no estoy…. ¡ya sé quién podría!
Antes de que pusiera en marcha su plan, su teléfono sonó, mostrando a su amigo y compañero piloto, quien seguramente estaba disfrutando de un tiempo de calidad con su novia…
—¿Issei? Que ocurre hermano —de pronto escucho un estruendo peculiarmente fuerte— ¿Qué fue eso?
—Nada, solo Rias desahogando su ira contra unos renegados que "intentaron" atacarnos
—¿Renegados?
—Cierto, aun no te eh contado todo, pero ese es el motivo por el cual te estoy hablando —decía el portador de Ddraig— ¡Rias ten cuidado, casi me golpeas la cabeza con la cabeza de ese renegado!
A lo lejos escucho a la pelirroja disculpándose por sus acciones, lo cual le saco una enorme gota en la nuca al azabache.
—¿En que estaba?, ah sí, te hablaba porque quería invitarte a una fiesta de la facción Yokai que se celebrara en Japón, mañana en la noche…
—¿Bromeas? No tengo dinero para ir a Japón y no tengo a alguien que me cuide mi hogar, de hecho, quería hablar contigo sobre eso…
—¿Acaso no pusiste atención a lo que te dije? Una de las habilidades de Kunou es crear portales para teletransportarnos a su hogar, regresarías ese día a tu hogar sin necesidad de tomar un vuelo o algo por el estilo…
—¡Ah!, es verdad, perdón, aun no me acostumbro a que en mi interior habite un ser celestial o que todas esas cosas sobrenaturales que creía eran un mero cuento, fueran realidad…
—Te prometo que todas tus dudas se aclararan en ese lugar ¿Qué dices?
—No lo sé…qué más da ¿Qué es lo peor que puede pasar? —se dijo a si mismo mientras se vestía para dormir—
—Mañana en la tarde pasaremos por ti…me tengo que ir o sino Rias me usara como tiro al blanco, parece que ya la veo más tranquila…pero no quiero tentar mi suerte, mucho menos después de lo que ocurrió, si quieres saber, te platicare después…
El día siguiente fue completamente monótono y aburrido, puesto que Nyssa tenía una guardia de 24 horas, no tendría con quien platicar, podría intentar contactar a su hermana o a los gemelos, pero no quería que supieran sobre su actual empleo, sobre todo porque no estaba listo para hablar con sus padres.
La tarde fue tranquila, el castaño y su familia llegaron en una camioneta, mientras se subía, pudo observar a las tres mujeres que habían llevado desde california a Nueva york, el ambiente era algo tenso, pero entre ambos pilotos trataban de aligerarlo.
Cuando llegaron al sitio donde abrirán el portal, el azabache quedo impresionado como un agujero se abría frente a él, revelando un ambiente más agradable, lleno de luces y "personas" que parecían estar pasando un rato agradable. Pese a la amenaza que se mantenía latente en el fondo del océano pacifico. Todos se quedaron callados mientras observaban a los invitados llegar, lo cual no le gustaba al azabache.
Uno de los invitados comenzó a aplaudir cuando los vio pasar frente a toda la multitud, los aplausos fueron incrementando de fuerza, hubo algunos que coreaban el nombre de ambos y los felicitaba, seguramente vieron la pelea que tuvieron en las costas californianas. El más conocido era el castaño quien recibía elogios y algunas insinuaciones de chicas que parecían una extraña mezcla entre humanos y animales.
—Supongo que es la primera vez que ves a un yokai de cerca —la rubia que siempre estaba junto a su compañero se colocó frente a el—
—Bueno, esto es difícil de asimilar…
—No te preocupes —respondió una voz detrás de ellos, debido al parecido con aquella chica, dedujo que era algún familiar de ella— es normal que esto pase, todo lo que conoces tiene otra perspectiva….
—Solo tengo algunas dudas… ¿existieron las harpías?
—Claro, pero eran muy escandalosas
—¿Qué hay de las sirenas…?
—En peligro de extinción por culpa de esas malditas cosas —refiriéndose a los Kaijū y sus implicaciones ambientales— más las voladoras están a salvo…por ahora
—¿Los hanyo…?
—También son reales, pero no son muy comunes, los Yokai tratamos de no enamorarnos de los humanos, sabemos lo terribles que pueden ser con gente que es diferente —exclamo la reina Yokai con algo de enojo
Eso no agravio a Desmond, el solo suspiro derrotado, pues el incluso admitía que la gran mayoría de la humanidad era una jodida mierda. aunque también creía que existían personas que valían la pena el esfuerzo.
—Eso es verdad, pero no significa que todos en el planeta sean asi, juzgarlos de esa forma, no los haría diferentes a nosotros —Yasaka sintió como si una tonelada de ladrillos le cayera encima cuando el chico dijo esas palabras— el mundo está lleno de idiotas, pero hay personas buenas…personas que tratan de hacer la diferencia
Yasaka trato de encontrar un argumento para debatir, pero incluso ella admitió lo equivocada que estaba. Un claro ejemplo de esto era la familia de su futuro yerno. Mikoto y Hiroshi, no podía decir lo contrario cuando aquellas personas invadían su mente con sus sonrisas. Se sentía avergonzada por ese tipo de pensamientos que aún mantenía consigo, pero no era posible el culparla, la propia humanidad con sus actos nefastos a través de los años se ganó esa fama.
Los mencionados anteriormente le dieron esa lección, la amabilidad y hermandad de Mikoto, la paciencia y buen humor de Hiroshi y como olvidar a la tercera humana que conocía, la alegría de Aika, a quien les agradece a los dioses, que sea buena amiga de Kunou, a pesar de que a veces querían matarse entre sí. Pero así era la amistad. Esos tres humanos le mostraron un lado de aquella raza, que ella aún se mantenía reacia a ver
—No puedo creer que voy a darle la razón a un soldado —decía con una suave sonrisa y un tono entre molesta y derrotada
—¿Oka-san? —pregunto asombrada Kunou, pues la princesa Yokai no pensaba lo mismo de los humanos, o al menos, no de todos
—Una reina que no sabe admitir sus errores, no merece ser llamada reina Kunou—respondía con serenidad mirando a su hija— ni siquiera sería digna de gobernar
Desmond sonreía de forma pasiva y luego miro al frente, suspiro divertido y aun un poco contrariado, jamás en su vida creyó el vivir algo como esto. Lo sobrenatural existía y guardaba muchos secretos, aunque no estaba muy ansioso por descubrirlos, con lo que ya sabía le bastaba
—"Así que las sirenas si existen, ¿eh?, entonces el tío Scott no estaba loco después de todo" —recordaba que uno de sus tíos por parte de su padre les relataba ese cuento, habia viajado a uno de los volcanes que se encontraban en el centro de México
Podía recordar ese relato, decía que cerca de este, habia escuchado la leyenda de la sirena de aquel lugar llamado Metepec (N/A arcanine: me encantan estas referencias, sobre todo porque de todas las mitologías, mi país tiene una gran variedad de crípticos y la otra razón es que la cede de la universidad donde estudie, se encuentra cerca de ahí, bueno no tan cerca, pero me entienden. Dato curioso: Metepec deriva del náhuatl y significa "cerro de los magueyes") él dijo que habia visto a una hermosa mujer con cola de serpiente, obviamente se lo conto a la familia, pero como era de esperarse, nadie le creyó.
—Aunque no creo que esa sea la razón por la que se mudó a ese lugar ¿o sí?
Mientras meditaba sobre la decisión de su tío para mudarse, sintió como algunas miradas se posaban en él, bajo lentamente la copa y observo curioso y algo nervioso como varias hembras yokai lo rodeaban, mirándolo de pies a cabeza, como si lo estudiaran de alguna forma. Esto lo hizo tragar nervioso el vino que tenía en la boca, se sentía un poco acosado
Las únicas mujeres con las que ha tenido contacto a lo largo de su vida han sido muy pocas, si tuviera que enlistarlas, serían las parejas de Issei, su madre y hermanas, la señora Mikoto, Yasaka y recientemente esa hermosa rubia que no podía sacarse de la cabeza, ser el centro de atención del sector femenino no era algo a lo que estuviera acostumbrado, ese puesto le tocaba a Issei mientras el veía tranquilo a lo lejos.
Ahora varias invitadas a la fiesta, que consistían en princesas de algunos clanes dentro de la facción yokai, la servidumbre de estas y las del palacio de Yasaka, lo devoraban con la mirada.
Ante la vista de ellas, el humano era muy apuesto y su esencia era poderosa, podía sentir el nerviosismo del chico hacia ellas y no de forma hostil, era más bien la de un chico tímido siendo rodeado de mujeres. Lo cual le daba un aire de ternura no podían creer que a pesar de que se enfrentaba contra los Kaijūs con valor y decisión, fuera tan fácil ponerlo nervioso, algo que podrían aprovechar a su favor.
Por el contrario, Desmond quería golpear a su amigo por dejarlo en esta situación, pero luego de ver como sus novias lo trataban como un muñeco de trapo, pensó seriamente en no involucrarse en eso, peor aún, se vio reflejado en el rostro de su amigo y eso lo aterro, quería tomar otro poco de vino para relajarse, pero en algún momento logro vaciar su copa.
—¿Desea otra copa de vino, Desmond-sama? —El aludido volteo a donde provino aquella alegre y educada voz, su vista se posó en aquella yokai femenina con aspecto de conejo que vestía un traje de maid y le ofrecía un poco más de dicha bebida. Debido a lo nervioso que se encontraba por lo linda de la Youkai conejo, solo asintió y dirigió su copa— me llamo Agatha y soy una de las tantas sirvientas del lugar, si desea algo mas no dude en pedirlo, lo ayudare en todo lo que…desee~
Eso ultimo lo dijo con un tono coqueto, antes de dar una ligera reverencia y alejarse de ahí, dejando a un Desmond rojo, temblando por aquellas palabras en doble sentido. La maid con una mirada divertida y desafiante, camino enfrente de todas las hembras que estaban mirando esta escena molesta. Pero ellas no se quedarían atrás, luego harían sus movimientos con el humano que, a opinión de las damas, no tenía que envidiarle nada al Sekiryuutei.
— [Veo que la tienes difícil amigo] —decía burlista el dragón dorado—
—"Cierra la boca" —respondía mentalmente y aun algo aturdido Desmond— "siento que en cualquier momento me van a saltar encima"
— [Pues acostúmbrate rápido, esta es la vida de un portador de un dragón interior]
Para evitar las miradas que lo acosaban, decidió ir junto a su amigo, el cual ya estaba más tranquilo, por suerte la atención de todos se posó en aquel chico de cabello castaño y orejas de oso del mismo color, el cual estaba discutiendo con una chica de cabello verde-azulado con un par de cuernos en la cabeza.
—Solo quiero saber porque no saldrías conmigo…
—Hay muchas razones tangibles por las que preferiría volverme lesbiana antes de salir contigo, la primera es que eres un idiota y la segunda, pero más importante, solo quieres poner celosa a Kunou para que ella te preste atención…lo cual es patético —decía mientras se cruzaba de brazos— ¿crees que cambiaría a Issei-sama por un idiota con complejo de superioridad?
Las cosas comenzaron a tornarse un poco más tensas, a tal punto de que la niña le habia soltado una cachetada a aquel sujeto y se alejó de ahí furiosa, pero el chico la tomo de su brazo con fuerza y levanto su puño. Las intenciones del joven Yokai obligaron al padre de la chica a intervenir, sin embargo, alguien se le adelanto.
—La señorita te dijo que la dejaras en paz —todos quedaron impactados por la velocidad a la que aquel humano se movió, pero más grande fue su sorpresa al ver aquellos guantes de color dorado en sus manos
—Sacred Gear —musito la pequeña mirándolo
—¡No te metas en esto humano! —exclamo mirándolo con unos ojos con la pupila de color dorado— no sabes con quien estas tratando…
—Un imbécil con complejo de superioridad y tan poca autoestima que no es capaz de aceptar un no por respuesta…
—¡¿Quién mierda te crees que eres para hablarme asi?!...
—Alguien mejor que tu, puedo apostarlo
El Yōkai iba a responder de forma violenta, pero no lo logro
—¿Que sucede aquí? —ambos voltearon a ver al castaño quien activo su Boosted Gear listo para pelear
El joven yokai ahora estaba más nervioso, después de todo, aquel sujeto no solo tenía una Sacred Gear, sino que uno de los sujetos más poderosos que conocía y prometido de Kunou, estaba frente a él, ambos lo miraban con seriedad, incluso pudo percatarse de como dos dragones, uno de color carmesí y otro dorado, se materializaban detrás de ellos, rugiendo imponentes.
—Tsk, no tengo que estar perdiendo mi tiempo con ustedes…
—Aquí y en el mundo humano se le conoce como miedo —el chico quería lanzarse contra él, pero no sabía que tan fuerte era, peor si el actual Sekiryuutei se lanzaba al combate
Decidido tragarse su orgullo e irse de ahí, siendo observado por ambos pilotos Jaeger quienes desactivaban sus Sacred Gear. Mas no sin antes chocar su hombro de forma desafiante con el pelinegro, que no hizo nada tras aquella pequeña agresión. No valía la pena el arruinar la fiesta de la joven Kunou
—Sabia decisión… ¿estás bien? —pregunto ayudándola a levantarse
—¡¿Quién te pidió tu ayuda?!—exclamo mirándolo molesta— lo tenía todo controlado
Desmond retrocedió un poco intimidado por la reacción de la niña, admitía que la pequeña tenía orgullo y carácter, cosa que el respetaba
—Lo siento, es que…no me gusta que los idiotas abusen de las niñas…
Todos en aquel lugar se quedaron callados, su compañero estaba tratando de no reírse ante tal declaración de su amigo, después de todo, la chica era incluso más grande que ellos.
La tormenta se hizo presente, la chica de cabello azul-verdoso nuevamente se animó después de las declaraciones del copiloto del Sekiryuutei, con esto le demostraría que ya no era una niña
¡PUM!
—¡AAAAGH!
—¡UUUUUUGH!
Desmond caía arrodillado y con un dolor de mil demonios, un golpe en la entrepierna, proporcionado por la enojada niña lo dejo en aquel estado. Fue tan fuerte que incluso Issei y los demás varones presentes, se taparon las "joyas de la familia" con una expresión de dolor a pesar de no haber sido ellos los golpeados en los bajos
La niña lo miraba enojada y sonrojada por la vergüenza, nunca le gusto que se refirieran a ella de esa manera solo por su apariencia
—¡Idiota! —exclamo molesta y dando la vuelta para irse— …pero gracias —musito en voz baja y se retiraba del lugar, los hombres se abrían de su camino, pues no querían sufrir el destino del pobre pelinegro
Hombres sabios
Tiempo después, los dos pilotos regresaban a sus hogares respectivamente, la segunda pelea que tuvieron habia sido brutal, sobre todo por el encuentro del azabache con su familia, lo único que quería era descansar, pero la novia de su amigo les dijo que tenían una sorpresa para ambos, asi que fueron al departamento de la familia del castaño.
—¿Qué crees que sea? —pregunto el azabache
—Espero que sea comida, ya me habia hartado de lo que sirven la estación de Alaska…no entiendo cómo pueden comer pescado 24/7…
—Lo dice el sujeto que vivió en la tierra del sushi….
—Oye eso fue racista —saco sus llaves y procedió a abrir la puerta— pero tienes razón….
Las luces estaban apagadas, el azabache encontró el apagador y las encendió, posterior a esto, unos tubos de confeti explotaron y toda la familia del castaño, junto con la hermana del azabache gritaron por la llegada de ambos.
—Adi…¿pero cómo…?
—¿En serio crees que ibas a escapar tan fácilmente? —decía mientras abrazaba a su hermano, cosa que a cierta rubia no le habia gustado— pero vamos hermanito, tu novia y su amiga planearon esto….
—(¿Hermanito?) —se preguntó la rubia mientras ellos dos se acercaban— D-Desmond…
—Se que la última vez, te dije que mis padres…no importa Nyssa, quiero presentarte a mi hermana mayor…—la chica estaba impactada, pues ella conocía perfectamente a la mujer que se encontraba frente a ella— ¿Nyssa?
—Es broma ¿verdad? … ¡Adeline Müller es tu hermana!
—Pues llevamos el mismo apellido, tenemos los ojos del mismo color y un tono de pelo y piel similar…. asi que sí, ella es mi hermana —respondió algo burlón
Esto solo provoco que la chica gritara con fuerza llamando la atención de todos, incluida su amiga pelirroja que estaba peleándose con sus "compañeras" por darle de comer al castaño.
—¡No es cierto, la hermana de mi novio…! —al decir eso su rostro se tiño de un color rojo tan intenso, que dejaría en ridículo el tono carmesí del cabello de Rias
Aunque no fue la única, después de todo, la hermana del azabache también molestaría a su hermano con la única cosa que lo avergonzaba, podría ser un guerrero como sus abuelos siempre se lo decían, pero aún era un niño cuando se trataba de los sentimientos.
—Qué lindo, mi hermanito por fin encontró a alguien, solo espero que usen protección cuando estén intimando….
—¡ADI! —exclamo rojo de vergüenza, mientras evitaba que la rubia se golpeara contra el suelo—
—Solo decía, lo que pasa es que soy demasiado joven para ser tía —la cara de su hermano también adquirió un tono carmesí por lo dicho— pero…con dos o tres sobrinitos, yo me convertiría en la mujer más feliz del planeta, Estoy segura de que Gema pensaría igual, es más, creo que le mandare esta foto
—¡NOOO! ¡NO TE ATREVAS A INVOCARLA!
El chico le habia quitado su celular y ahora la sometía con una llave nelson. Adeline solo reía mientras soltaba algunos quejidos de dolor, por su parte Nyssa trataba de que su novio no lastimara a su artista favorita, mientras la Familia Hyōdō miraba la escena con una gota en la nuca.
—En momentos como este, me alegro de ser hijo único —susurraba el castaño mientras la princesa Yokai lo secundaba
—HISTORIA—
El castaño despertó de la nada, ese sueño comenzaba a hacerle mella en su frágil psique, su compañero dragón le decía que esto no habia sido su culpa, pero no tenía esa imagen en su mente, le habia fallado a todos, sobre todo a su amigo y a la esposa de este….
Se levanto como si nada, miro aquella horrible cicatriz que tenía por la pelea de hace 5 años, se vistió y siguió con su rutina para poder comer, no sabía con qué cara podría llegar a su hogar y mirar a todos. El trabajo era horrible, construir ese muro no detendría a los Kaijū para nada, pareciera que fuera alguna clase de profeta, porque el muro de Sídney fue derribado en menos de una hora, por suerte uno de sus viejos mentores y su hijo pudieron acabar con la bestia, aun después de la cancelación del programa Jaeger.
Pronto el sonido de las maquinas se apagó, al escuchar como un Helicóptero aterrizaba en el patio de construcción. Issei comenzó a caminar hacia la entrada mientras un sujeto de cabello rubio-castaño, con una gabardina y un traje del cuerpo de defensa del pacifico. Se miraron con frialdad y uno de ellos hablo.
—¿Cuánto tiempo?
—5 años 9 meses…
—Veo que estas ocupado… ¿tienes un minuto?
—Para un viejo amigo…claro, pasa a mi oficina….
Ambos caminaban dentro de la construcción mientras los trabajadores los veían con curiosidad.
—Eres alguien difícil de rastrear….
—La razón es simple, no quería ser encontrado, además ¿qué quieres Raleigh?, necesito trabajar para poder comer….
—Sé que no quieres escuchar esto, pero hay una posibilidad, necesito un piloto para un Jaeger modelo 3, tú eres la única opción….
—Creo que nuestra conversación termino Raleigh, fue un placer volver a verte…—Issei estaba a punto de irse hasta que el militar lo llamo—
—¿Acaso no has visto las noticias?… ¡el mundo está llegando a su fin! Asi que te hare una pregunta filosófica soldado ¡¿cómo te gustaría morir?! ¡¿en este agujero de desolación…o en un Jaeger peleando hasta el final?!
Issei se quedó parado y giro su cabeza para verlo….
—Maldito infeliz —le decía sonriendo— solo déjame ir por mis cosas….
Nuevamente eran transportados por un helicóptero, esta vez hacia la estación de batalla de Hong Kong, el castaño no recordaba cuando fue la última vez que estuvo en un lugar similar.
Al aterrizar fueron recibidos por una chica que pudo reconocer por un breve periodo de tiempo.
—Quiero presentarlos, Issei, ella es Mako Mori, dirige el programa de restauración de Jaeger y es candidata para ser la nueva piloto de Redligth….
—¿Qué paso con Yancey? —pregunto al escuchar esas palabras
—Tranquilo, el esta…más o menos bien, porque no entramos antes de que nos enfermemos…
Todos avanzaron al elevador, mientras dos sujetos raros pedían que lo detuvieran.
—Creo que no está de más presentarte a todo nuestro equipo de investigación, el es el el …
—A no te preocupes, dime Newt, solo mi madre me dice doctor —respondió alegremente— ¡German, son humanos! normalmente se tiene que saludar por cortesía….
Ambos comenzaron a discutir como si fueran unos hermanos, cosa que fue visto con rareza por parte de los tres pilotos.
—Pueden ser muy excéntricos como todos los científicos, pero son los mejores en su rama —susurro el rubio—
—Basta de tanto misterio, que hago aquí, dijiste en el helicóptero que éramos una línea de defensa….
—Eso quisiera, en realidad somos la resistencia….
Las puertas del hangar se abrieron, todos en sus estaciones trabajaban como hormigas, la gente y los soldados se movían de un lado para el otro, el castaño miro el enorme reloj que estaba en la pared.
—Recordaras esto hermano, una estación de batalla que podía albergar hasta 30 Jaegers, ahora solo quedan 10…. Recuerdas a…
—Crinsom Thyphone, de china…conozco a los hermanos Wai-tang y la técnica de tres brazos que emplean —su mirada se posó ahora en el modelo T-90 que pasaba— Sasha y Alexis Kaldanovsky…supongo que el mariscal busca veteranos para lo que sea que estén planeando….
Todos se reunieron a un lado del Jaeger australiano que fue noticia hace unos días, el castaño reconoció a su viejo mentor y este le dio el pésame por lo que le paso a su mejor amigo, detrás de ellos estaba Yancey en una silla de ruedas, el castaño estaba feliz de que no hubiera muerto, este le dijo que no habia nada de qué preocuparse, le habían programado una cirugía para que pudiera volver a caminar.
—Muy bien, no creo que me hallan traído hasta qui para un reencuentro…cual es el plan….
—Iremos al abismo Señor Hyōdō, le instalaremos una cabeza termonuclear de 1,080 Kg…—exclamo el mariscal mientras se paraba junto a él, señalando al Jaeger—.es el equivalente a 1.2 millones de toneladas de TNT…su trabajo junto con los demás Jaegers, sera protegerlo….
—¿Bromean? ¿de dónde sacaron esa cosa?
—Digamos que nuestros amigos rusos, pueden conseguirnos lo que sea….
(N/A Igniz17: Pinches Rusos XD)
—Mariscal…no lo voy a cuestionar, pero ya hemos ido al abismo y nada lo atraviesa ¿Por qué esta vez sería diferente?
—Tengo un plan y lo necesito, eso es todo…ahora señorita Mori, lleve a Issei para que vea su Jaeger…caballeros —los tres soldados siguieron al mariscal mientras Issei y Mako se alejaban— ¿le dijiste sobre…?
—Es mejor que él lo averigüe….
—Afectará como se enlazará —secundo el mayor de los hermanos Becket— las pruebas de compatibilidad…
—Sabes muy bien lo fuerte que es, además debe lidiar con los fantasmas de su pasado….
Luego de reencontrarse con su viejo Jaeger, asi como ver a un viejo amigo, el castaño se fue a su habitación, sin embargo, desde hace unas horas, vio una figura que le parecía familiar, camino por los pasillos de la estación de batalla, tratando de encontrar a esa persona.
Estaba tan distraído que choco con la persona que estaba buscando, solo que no presto atención y comenzó a levantar los papeles que habia tirado, los cuales volvieron al piso cuando ambos se miraron frente a frente.
—Rias…. —efectivamente, frente a él se encontraba su prometida, quien, pese a los años, no habia perdido su encanto natural, con la diferencia de que se habia cortado su larga cabellera de color rojo, teniendo ahora el mismo peinado que su madre— no…imposible….
La chica pelirroja se fue acercando, como si estuviera perdida en su mirada, pronto el espacio entre ellos se hacía cada vez más pequeño, la pelirroja levanto su mano y toco la mejilla del castaño, como si estuviera analizándolo, pero para él, volver a sentir el suave tacto de la mujer que amaba fue reconfortante, tenía algunas preguntas para ella, pero ese momento…
¡PAF!
Fue interrumpido cuando sintió un golpe en su mejilla, su prometida lo habia abofeteado con fuerza y se iba del lugar sin decir nada.
—[Por los dioses, esto sera más difícil de lo que pensé] —decía el dragón en el interior del castaño
Por su parte la pelirroja entro a su habitación y cerró la puerta, se sentó en su cama y miro la foto que siempre la acompañaba, aquella que se tomaron su amiga y ella junto con sus novios…aunque Desmond estaba desmayándose por un par de cervezas que tomó de más. Lagrimas comenzaron a caer en el vidrio que protegía ese bello momento, prendió su computadora y varias chicas miraron a la pelirroja llorando, pero estas eran lágrimas de alegría.
—Rias….
—Lo sabía…lo sabía….
—¿Que ocurre? —pregunto la azabache de ojos purpura
—lo sabía…nunca perdí la esperanza….
—No te entiendo Rias…
—Ise…nuestro Ise….
—Por favor Rias… debes de dejar eso en el pasado, —decía la castaña que trataba de no recordar al piloto Jaeger fallecido— solo estas lastimándote a ti misma…por más que nos duela, Issei….
—Esta con vida —la bomba fue soltada, tanta fue la impresión de la noticia que Dos rubias y los padres del mencionado miraron la pantalla— sabía que él no me abandonaría por segunda vez….
—¡Deja de jugar con eso! —exclamo con fuerza la castaña mientras sus ojos se humedecían— ¡deja de engañarte y acepta la verdad, Issei…!
La puerta del camarote de Rias sonó dos veces, luego se abrió y todas pudieron ver a cierta peli azul que ahora trabajaba como Técnico en la reparación de Jaegers, pese a lo sucia que estaba, lagrimas brotaban por sus ojos.
—Rias…lo que vi…dime que es cierto… ¡por favor dime que lo que vi es cierto! —exclamo con fuerza mientras se acercaba a ella— ¡por favor dime que esto no es una cruel broma de alguien!
—Era Ise…esta con vida —ambas en su emoción se abrazaron, felices porque el hombre de sus vidas, volvió a ellas— yo acabo de verlo…de sentirlo, esto es real….
Las mujeres detrás de la pantalla tenían muchos sentimientos encontrados, la más afectada por esta noticia era Aika, la cual se llevó la mano al pecho, recordando aquellas palabras cuando se enteró que sería escogido como piloto Jaeger.
—¡Mientes! Vas a morir en esta guerra y yo voy a quedarme sola ¡se cómo terminan los pilotos Jaeger, nada garantiza que tú serás una excepción a la regla!
—¡Tengo que serlo! …por ustedes tengo que serlo….
—"El cumplió con su promesa" —el brillo de sus ojos volvía después de tanto y una sonrisa adornaba su maduro rostro— "el cumplió…"
Pese a lo felices que se encontraban al recibir esta noticia, aun existían dudas sobre lo que habia pasado ¿Dónde habia estado todo este tiempo? ¿Por qué no sabían nada acerca de él? ¿Por qué se habia ocultado? Todas estas preguntas serian respondidas a su debido tiempo, pero en estos momentos todos celebraban que el castaño aún estaba con vida…algo que cierto pelirrojo no se esperaría a la hora de realizar su plan.
Omake cielo…
—Está decidido, Gabrielle sera quien se salve….
—¡Debes estar bromeando con eso! —exclamo uno de los arcángeles que estaba sentado en la mesa celestial
—¿Bromeando? Acaso crees que yo bromearía ¡en una situación como esta! —la respuesta tan hostil por parte del líder del cielo hizo que todos guardaran silencio, nunca imaginaron que verían al tranquilo Michael perder la paciencia— esto no es un juego, estamos al borde de la extinción, la gente ya no cree en nosotros, no podemos salir de esta trampa mortal que creamos y todos nuestros ases….
La reunión fue interrumpida cuando escucharon las risas demenciales de aquellos que habían sucumbido ante la llamada "colera angelical", todos estaban nerviosos por aquella enfermedad, la peor parte es que aquel científico les habia dicho que no existía cura alguna, sin importar cuantos siglos trabajara en ella.
—En lugar de estar diciendo estas estupideces, deberíamos pensar como romper el sello sin nuestros hermanos, si nos mostramos ante la humanidad….
—Solo sería apretarnos más la soga en el cuello —secundo un serafín que tomaba la noticia con seriedad— la humanidad nos culparía de esto y sería peor que evaporarnos en la nada….
—¡Todo esto es tu maldita culpa! —exclamo Remiel, señalándolo— sabía que debíamos quedarnos a pelear, la muerte de todos nuestros hermanos…el ocultarnos la información que Dios te proporciono antes de morir…todo por tratar de mantener ese estatus de "leyendas"
—Y ese es mi pecado, creí que la humanidad no estaba lista para conocernos, los vi como unos tontos o como seres inferiores, siendo que nosotros dependemos de ellos en su totalidad —decía suspirando— es por eso que quiero que Gabrielle se salve, a diferencia de todos nosotros, ella siempre fue bondadosa con ellos….
—Creo que te está afectando el hecho de que la humanidad si puede jactarse de que son hijos de dios, mientras nosotros somos las creaciones del señor…
—Ahora entiendo porque tanto aprecio de dios a sus supuestas creaciones…Adam…Eva…incluso Lilith, todos ellos y sus descendientes —la arcángel que secundaba a su compañero comenzó a toser sangre, a sabiendas de su cruel destino— te apoyo Michael….
—Deberíamos someterlo a votación…
—Quieres que nuestro futuro se decida… ¿con una votación? ...¡¿ACASO ERES IDIOTA?!—exclamo con fuerza mientras su poder se hacía notar— ¡todos aquí hemos pecado y dejamos de lado a los verdaderos hijos de Dios, o tengo que recordarte toda la mierda que dejaste pasar con la inquisición!
—Hermano por favor, creo que podremos romper el sello….
—Nosotros ya estamos muertos y nuestros ases sufrirán un castigo peor que la muerte, no me importa si ustedes están de acuerdo o no —decía mientras se alejaba, el alma de un piloto Jaeger se aproximaba y con la muerte de Uriel, ahora él se encargaba de recibirlos— si quieren iniciar una guerra civil o si intentan derrocarme no me interesa, en cuanto empiecen a escupir sangre, su destino estará sellado….
Todos en la sala comenzaron a murmurar, algunos de los más conservadores habia propuesto algo asi, pero al ver como ellos comenzaron a toser y escupir sangre, solo acabarían con su vida más rápido, pero que podían hacer ¿sentarse ahí a esperar su muerte? No era una opción muy linda. Remiel se alejó y siguió a Michael, solo para ver como las almas de los pilotos Jaeger tomaban la bienvenida del líder del cielo…y esta no fue la excepción.
—Saludos, joven guerrero… mi nombre es….
El alma comenzó a materializarse, la cual salto con fuerza y le propino una gran patada al rostro del arcángel, posterior a eso comenzó a golpearlo en el suelo, normalmente este tipo de almas solo lo golpeaba una vez y se iban a su respectivo descanso eterno, pero este parecía más agresivo que de costumbre.
—¿Porque nunca compre una cámara terrestre? —maldecía el arcángel al ver como golpeaban brutalmente a uno de sus hermanos, un par de sus guardias quería auxiliar al líder del cielo, pero Remiel los detuvo en seco— déjenlo que se desahogue….
Por más que le gustara ver como golpeaban al culpable de que su maestro, hermano y mejor amigo muriera, debía proceder con el plan de aquel costal de box temporal.
—Tranquilo chico…de nada servirá que lo muelas a golpes, aquí en el cielo los ángeles somos inmortales…
—Inmortal (golpe) no significa (golpe) libre (golpe) de (golpe) dolor —respondía entre golpes
—Buen punto, pero necesitamos hablar ….
Aquella alma se detuvo cuando su cuerpo comenzó a materializarse, revelando la silueta de cierto azabache que era el copiloto del castaño que todos en el cielo conocían.
—Espera un segundo, yo te conozco…¿no me digas que Issei..?
—Ese idiota es demasiado terco para morir, estoy seguro que él y Ddraig pudieron acabar con esa cosa —decía mientras se levantaba y usaba los atavíos del líder del cielo para limpiarse los nudillos— ¿que hago aquí?
—Bienvenido a la antesala de la ciudad de plata, donde todas las almas de los hijos de dios pueden descansar en paz —respondió la serafín mientras el azabache observaba el paisaje un poco gris
—Crei que el cielo sería un lugar menos…deprimente….
—¿Ves esa cosa que estabas golpeando? —pregunto de tal forma que ahora todos entendían sus acciones, habia perdido el respeto hacia su hermano mayor y líder— fue su culpa que esto pasara….
—¿Puedo seguir golpeándolo?
—Sera después, ahora necesito que te calmes, te pongas cómodo y esperemos a que mi hermana Gabrielle termine de curarlo, pero quiero saber…lo golpeaste como si lo conocieras….
—No directamente…olvide que los sobrenaturales reniegan con fuerza al poder de la ciencia…para que nosotros podamos mover semejantes titanes de hierro, debemos enlazarnos con este a través de recuerdos…un puente bilateral….
—Entonces sabes quién soy —respondió mientras su hermana lo curaba
—Un inútil y un cobarde…eso es lo que eres…
—¿Que les parece?, este humano me agrada —secundo Remiel mientras lo miraba
La forma en la que decían esas palabras, no ayudaba a la actual situación del rubio, pero opto por no decir nada, en el fondo sabía que se merecía eso y más. Los cuatro sujetos comenzaron a caminar mientras el arcángel decidió apresurar las cosas, sobre todo cuando se percató de que su sangre comenzaba a tornarse de un color oscuro, signo inequívoco de que pronto moriría.
—"Solo tu Gabrielle, solo tu podrás redimir los pecados de los ángeles, aquellos que abandonaron a los verdaderos hijos de dios"
