CAPÍTULO 2
Mientras tanto en el Hospital
Bobby miraba desde fuera como los doctores hablaban con John, Dean dormido sobre una cama de hospital, con vendas en sus brazos y torso, conectado a tubos que sobresalen de su brazo derecho.
Pasó un rato mientras los doctores explican la condición de Dean a John, este en todo momento tenía la vista fija en su hijo. Cuando los doctores salieron Bobby entró en la habitación, poniendo una mano sobre el hombro de John, una muestra de afecto poco común entre cazadores.
- está fuera de peligro Bobby, pero su cuerpo sufrió mucho estrés, por eso no ha despertado, los doctores dicen que se mantendrá en este estado un par de días.
John se acercó a Dean y acarició el brazo de su hijo, deseando nunca haberlo puesto en el peligro que se encontraba ahora, de todas las cosas que involucran la vida de cazador el miedo de perder a sus hijos lo hizo replantearse su estilo de vida, en todos los años que se había dedicado a cazar monstruos y fantasmas nunca había sentido tanto miedo, al darse cuenta que casi perdió a sus dos hijos.
-Todo estará bien deano, cuando te sientas mejor abrirás los ojos nos iremos de este hospital a casa junto a Sammy, tendremos una vida normal, me oyes Dean, tendremos una vida normal, tomate todo el tiempo que necesites hijo, estaremos aquí cuando despiertes.
John se acercó a Dean y le dio un beso en la mejilla, acariciando su cabeza mientras lo hacía, Bobby conmovido por la escena salió de la habitación para darle privacidad a padre e hijo.
Unos minutos después John emergió de la habitación, Bobby juro ver unas lágrimas antes de que John se diera cuenta que lo esperaba fuera, cambió su expresión en el instante.
-No te preocupes John ellos cuidaran bien de Dean, tú necesitas descansar y cuidar a tu otro hijo.
John miró a Bobby como si llevara todo el peso del mundo en los hombros, su cara no era de ira o enojo como otras ocasiones que Sam o Dean se metían en problemas, la expresión de John era de pura preocupación y tristeza. - No puedo creer que hizo lo que hizo Bobby, me desobedeció, puso su vida y la de Dean en peligro… (John respiró profundo y bajo su tono de voz, estaba llamando la atención de las personas que pasaban por el pasillo.)... si no hubiera venido, maldita sea Bobby, si me hubiera demorado una hora más en encontrar a Dean, se hubiera desangrado hasta morir…
-Pero llegaste John, Dean está fuera de peligro, resultó muy herido pero estás aquí, salvaste a tu hijo, todo estará bien no te darás cuenta cuando vuelvas a cazar juntos nuevamente.
-Si lo dejo cazar nuevamente, pensé que estaban listos Bobby, creí que podían encargarse de una cacería juntos, pero creo que estaba equivocado, se comportaron como cazadores aficionados maldita sea.
Bobby se acercó a John y le susurro… -Salgamos de aquí John, estás llamando demasiado la atención. Sin energía de discutir con su amigo John lo siguió, hacia afuera del hospital.
Caminaron juntos hasta el estacionamiento, mientras John encendía un cigarrillo, Sam divisó a lo lejos como los dos cazadores conversaban, podría escabullirse al hospital para ver a su hermano, estaba a punto de abrir la puerta cuando sintió que alguien lo observaba, levantó la vista y vio como John miraba hacia su dirección, a esa distancia no podía distinguirlo pero Sam sacó su mano de la puerta y bajo el asiento, dormir era una buena opción por ahora.
mientras tanto en el estacionamiento Bobby y John se encontraban enfrascados en una discusión que Bobby nunca creyó tener con John. Dejar la vida de cazador para siempre.
-Vamos John no puedo contar las veces que estuviste a punto de morir, solo fue un accidente, y sabes muy bien que no puedes quitarle la cacería a Dean, el chico ama la vida, lo entrenaste toda su vida para esto, no puedes prohibirle de la noche a la mañana.
Bobby tenía razón, estaba actuando irracionalmente, pero son sus hijos maldita sea (pensó John).
-Al menos hasta que me asegure que estén preparados, que sepa que nadie va a dejar a nadie atrás o abandonar a nadie en medio de una cacería, los envíe a ambos por una razón, siempre necesitas alguien con quien cuidarse las espaldas si algo sale mal.
-Lo sé John, lo sé, es la primera regla en el libro del cazador "siempre ve preparado a una cacería, nunca abandones a un compañero, y siempre avisale a alguien dónde estarás en caso que algo salga mal" y sé que se los recordaras eso y quizás más, estoy seguro que será así, y si no te sientes apto para el trabajo unos meses en mi campo de entrenamiento los pondrá en forma. John sonrió y miró en dirección a su camioneta, convirtiendo su mirada alegre en decepción.
-Creo que es tiempo de que regresemos, Sam ha estado solo todo este tiempo y no ha visto a su hermano.
-Esta bien Bobby, Sam no verá a su hermano el día de hoy. Respondió John muy serio.
-John, ya sabes lo sobreprotector que son el uno con el otro.
-Después de lo que pasó hoy, tendrá suerte si lo dejo abrir una ventana para sentir algo de aire fresco, no lo dejaré ver a Dean esta noche, además las horas de visita terminaron hasta mañana.
-un horario de visita no detendrá a Sam si lo que quiere es ver a su hermano, pero tu eres el padre, sabes lo que es mejor para tus hijos.
-No te preocupes lo traeré mañana temprano, lo prometo Bobby, eres un buen amigo no sé cómo podré compensar tu ayuda.
- Se que lo harías por mi Winchester, entre cazadores nos protegemos, solo no pierdas tu temperamento con Samy, se que van en camino a una dura discusión.
-Oh le daré algo más que una dura discusión Bobby, no te preocupes nunca haría algo para herir a mis hijos, bueno nada mas que un doloroso recordatorio de que pasa cuando olvidas todo lo que les enseñe acerca de la seguridad en una cacería y seguir órdenes.
-Si, había pensado tener una conversación con Sam respecto a eso, pero supongo que tienes todo cubierto, será mejor que me vaya, alguien tiene que alimentar a los perros, me mantienes informado sobre el estado de Dean.
-Te llamaré cuando despierte, muchas gracias. John le extendió la mano a Bobby.
-Mantén a esos chicos a salvo oíste, y después si quieres pueden pasar una temporada en mi casa.
John no alcanzó a responderle, Bobby se había subido a su auto, sonriendo vio como el auto de Bobby desaparecía en la calle espero unos segundos, aspirando la última bocanada de nicotina de su cigarrillo, con una mirada seria botó la colilla al suelo aplastando mientras se encaminaba a su camioneta.
Sam pretendía dormir, se había recostado en el asiento hacia atrás y cerrado los ojos, pero estaba muy nervioso para dormir, se sobresaltó al escuchar cuando su padre abrió la puerta del conductor subió a la camioneta y comenzó a salir del estacionamiento del hospital, nadie dijo nada, John mantenía la vista fija en la carretera mientras Sam miraba por la ventana, pasaron unos quince minutos hasta que John se estaciono dentro de un motel.
-Quédate aquí mientras busco una habitación. fue lo único que dijo sin dirigirle la mirada a su hijo, Sam no respondió nada solo observó mientras su padre se dirigía a la recepción del Motel, no pasó mucho tiempo hasta que volvió con unas llaves, y volvió a subirse a la camioneta.
-Habitación 1041, entra a darte una ducha, iré a buscar algo que comer. dijo John mientras le pasaba las llaves de la habitación a Sam, este no dijo nada, se disponía a bajar del auto cuando John volvió a hablar. -me quedaré aquí hasta que entres a la habitación, no salgas hasta que vuelva entendido. -si señor. respondió un cabizbajo Sam mientras entraba en la habitación del hotel.
Sam esperaba que papá le hubiera gritado todo el camino, regañándolo hasta llegar al hotel y luego, solo el pensamiento de recordar lo que ocurría las veces que había desobedecido a su padre hicieron que su estómago se contrajera, John no actuaba como normalmente actuaba, estaba calmado, demasiado calmado para el gusto de Sam. si la situación fuera otra habría huido del lugar hacia el hospital para ver a su hermano, pero a frialdad con la que John se estaba comunicando con él y su sentido de supervivencia le impidieron revelarse a la instrucciones de su padre, esperaría que llegara, una ducha no le haría mal después de pasar la noche en una banca.
John esperó a que Sam entrara en la habitación y se derrumbó dentro de su camioneta, muchas emociones llenaban su corazón, creer que perdería a sus dos hijos, trajo oscuros recuerdos a su mente, el día que murió Mary. -casi los pierdo Mary. dijo mirando hacia el cielo. -te prometo que mantendré a nuestros hijos a salvo. secó sus lágrimas con una idea fija en la cabeza, haría todo lo posible para evitar que algo así pasara de nuevo, su decisión de alejarse de ellos para mantenerlos fuera de peligro parecía haber sido el error más grande que había cometido, pero tenía una segunda oportunidad. no descansaría hasta estar seguro, tenia que acabar con el demonio de ojos amarillos, pero primero tenia que encargarse de sus hijos. con la mente más clara hizo partir la camioneta y se dirigió a comprar algo que comer.
Sam dejó que el agua caliente relajara su cuerpo, quitando la tensión de sus cansados músculos, parecían siglos desde la última vez que había tomado una ducha, no podía dejar de pensar en su hermano solo en esa habitación de hospital, -A Dean no le gustan los hospitales, (pensó) no me perdonaría si lo dejara solo en ese lugar. quería ir a ver a su hermano, pero también temía las consecuencias de escapar (otra vez ), John había sido muy claro con la orden que le había dado, pero… Knock Knock, sintió a Sam en el cuarto de baño.
-Sam, planeas dejarme agua caliente, date prisa traje la cena.
-¿Cuánto tiempo he estado parado aquí?, pensó. -SAM! me oyes? se escuchó nuevamente la voz de John al otro lado de la puerta.
Sam se apresuró en cortar el agua y respondió a John, -si señor ya salgo.
Ambos se sorprendieron cuando esas palabras salieron de la boca de Sam, eran muy pocas las veces que Sam trataba de señor a su Padre, ese era Dean, respondiendo a cada orden que su padre le daba, pero no Sam… (-exacto Sammy, pensó John, estás en graves problemas) al otro lado de la puerta Sam pensaba lo mismo.
Pasaron unos minutos en los cuales John sirvió la comida, y se sentó en una de las sillas de la pequeña mesa de la habitación. Sam salió del baño envuelto en una espesa nube de vapor, con una toalla amarrada a la cadera, dirigiendo una tímida sonrisa a su padre. John lo ignoró y se dispuso a leer un artículo mientras Sam se cambiaba de ropa. Sam se sentó frente a su padre, John bajo el periódico y se dispuso a abrir su comida cuando Sam llamó su atención
-Papá, dijo tímidamente, lo siento mucho, nunca creí que Dean…
John levantó la mano en señal para que Sam dejara de hablar.
-No sammy, aún no, ha sido un día muy largo, solo quiero comer, tomar un baño y dormir.
Sam asintió y comenzó a comer, cada bocado parecía arena en su boca, tenía un nudo en la garganta, este no era el John que recordaba, o quizá lo era… pero esta vez realmente la había cagado, que a papá ya no le importaba.
John bajó la mirada y comió en silencio, cuando acabó levantó la mirada hacia Sam, este no había comido más de dos mordidas a su hamburguesa.
-Me iré a bañar, termina tu comida y ve a dormir Sam, dijo John mientras se paraba de la mesa. Sam tomó su hamburguesa bajo la penetrante mirada de su padre, le dio un mordisco y trago, John se dirigió al baño cerrando la puerta tras él.
Cuando John salió de la habitación Sam se relajó sobre la silla donde estaba sentado, hizo una pelota con su hamburguesa y la tiró a la basura… miro hacia la puerta del baño, dentro se escuchaba el sonido del agua cayendo, un poco avergonzado por su comportamiento comió una a una las papas fritas que acompañaban su hamburguesa. Tenía un nudo en la garganta, pero no había comido nada durante todo el día, miró con pena en dirección a su ya destrozada hamburguesa dentro del papelero, recogió todos los envoltorios de comida y los tiró a la basura.
Se sentó en una de las camas dobles en la habitación, disponiéndose a recostarse cuando algo captó su mirada, sobre la otra cama estaba la chaqueta de su padre y de un bolsillo sobresalen su celular, podría llamar a Bobby para saber algo de su hermano mientras su padre seguía bañándose, rápidamente tomo el celular tenia una clave..-Maldita sea, podría ser cualquier cosa (pensó Sam), quizás.. se dijo a sí mismo mientras sonreía por su excelente mente reflexiva, y presiono 1234 …. (clave errónea, tiene 2 intentos más o el aparato se bloquea) el mensaje que apareció en la pantalla. Sam se golpeó metafóricamente en la cabeza, por creer que su padre usaría una contraseña tan obvia para proteger su teléfono del cazador).
No sabía si podría desbloquearlo antes que su padre saliera del baño, pero ya había comenzado a hacerlo, estaría en problemas de cualquier forma, suspiro y presiono 1979, (Clave errónea- le queda un intento) -el año de nacimiento de Dean, no te veía como un padre sensible de todos modos, pensó Sam mirando hacia el cuarto de baño. solo le quedaba un intento, y podría llamar a Bobby o enfrentar el enojo de su padre, miró hacia el cielo de la habitación como si estuviera oculta dentro de las manchas de humedad. -No creo que…. Pensó esperando el mismo mensaje anterior, presiono 1983, desbloqueado.
Sam dejó escapar un pequeño grito de alegría, se dispuso a buscar el contacto de Bobby cuando escucho algo que hizo que su sangre se congelara.
-Samuel Winchester, QUE! ¿CREES QUE ESTÁS HACIENDO?!
Sam levantó la mirada, ahí descalzo y solo con una toalla atada a la cintura delante de una nube de vapor, estaba un perplejo John Winchester. Sam asustado reaccionó escondiendo el teléfono entre la ropa de cama, para luego mirar a John con los ojos grandes como un alce hipnotizado por las luces de un auto ( algo muy estúpido de hacer, pensaría después cuando reviviera los hechos de esta noche).
John se aproximó a Sam con los ojos llenos de furia, instintivamente Sam se alejó del alcance de su padre, hasta que su espalda tocó la pared, lo que no dejaba un gran espacio de separación. John se detuvo (no era su intención asustar a Sam) respiró profundo intentando calmarse, (-así no es como tenía planeado empezar la discusión que acabaría con el castigo de su hijo, ¡MALDITA SEA! ni siquiera sabía si llegaría a castigarlo, pero, pero… ( volvió a respirar) se está comportando como un niño, entonces…
-Te tratare como a un niño, Sammy, dijo John terminando de forma verbal el pequeño monólogo que tenía en la cabeza.
Sam lo miró extrañado, y con ojos acusatorios respondió sin saber a qué se refería su padre.-Siempre nos tratas como niños papá.
John dejó aparecer una pequeña sonrisa, respondiendo a su hijo, -No del todo Sammy.
El tono de voz de John hizo que un escalofrío recorriera la espalda de Sam, asentándose en su estómago, su sentido de cazador le dijo que saliera de ahí, que corría peligro, pero era su padre, no una bestia sedienta de sangre. -Pero ¿porqué? pensó Sam mirando a su Padre a los ojos, ¿por qué? preferiría mil veces estar enfrentando a un demonio en vez de a su padre.
John extendió su mano hacia Sam, de la misma forma que lo había hecho solo unas horas atrás le dijo, -Mi celular Sammy. (Dejavu, pensó John).
Sam, lentamente sacó el celular de su escondite y lo puso sobre las manos de padre. John lo recibió y no se sorprendió de verlo desbloqueado, su contraseña era el año de nacimiento de Sam, después de todo, apago la pantalla y depósito el celular sobre su cama. se giró mirando a su hijo y sin decir nada lo tomo del brazo tirándolo hacia el, Sam no reaccionó hasta que se encontró, con la mitad de su cuerpo doblado sobre el brazo izquierdo de su padre y sus rodillas dobladas encima de la cama, el movimiento fue tan rápido que no alcanzo a procesar lo que le ocurría hasta que sintió un fuerte golpe en su trasero, alarmado miró hacia atrás y vio como su padre levantaba la mano y le propinaba otra fuerte nalgada.
-No puedo creer que después de todo lo que pasó hoy, continúes desobedeciendo, dijo John propinando dos fuertes palmadas más.
Sam había cerrado los ojos apretando el cubrecamas con sus puños, esperando que más golpes cayeran pero John se había detenido, aun afirmando fuertemente a su hijo del brazo lo hizo levantarse de la cama y lo dirigió a un espacio que había entre la puerta de entrada y la pared compartida con la habitación de junto.
Lo deposito firmemente mirando hacia la pared, dándole dos palmadas más que retumbaron en toda la habitación. -No te atrevas a moverte de ahí Samuel. dijo un furioso pero calmado John, mientras se dirigía a su bolsa para sacar ropa limpia.
Sam estaba perplejo, cómo se atrevía su padre a tratarlo como un niño, poniéndolo en el rincón después de darle unas nalgadas, todo esto era indignante, pensó. Pero el niño dentro de la mente de Sammy era más fuerte en estos momentos, sabía que esto pasaría, sabía que no solo esto pasaria, asi que era mejor hacer lo que su padre le ordenaba, derrotado por sus sentimiento de culpa, Sam bajó la cabeza y sollozó en silencio mientras John lo observaba desde el otro extremo de la habitación.
-Sammy, dijo John a solo unos pasos de su hijo.
Sam un poco perdido en su vergonzoso castigo no escuchó a su padre, se exaltó cuando sintió que John lo tomaba por el brazo y lo giraba hacia él.
John se había vestido con una polera blanca y unos pantalones de buzo. Tomando a su hijo lo arrastró a una de las camas, mientras se sentaba depositando a Sam boca abajo sobre su regazo. sin decir nada comenzó rítmicamente a golpear el trasero de su hijo menor.
Sam por su parte no podía creer lo que le pasaba, pero tampoco podía concentrarse en otra cosa más que su padre tratando de prender una fogata en su trasero. -Pa.. pá!.. auch, PAPÁ, PARA!. exclamó sin resultados, la mano de John continuaba cayendo y parecía que cada golpe aumentaba en intensidad más que el anterior. PAF, PAF, PAF, PAF…. auch papá lo siento, sólo quería, AUCH! solo quería saber como se encuentra Deaaaann aaahh!
cuando escucho el nombre de su hijo mayor, John el enojo de John aumento, con mucha facilidad tomó el boxer de Sam por el elástico y lo bajó hasta las rodillas de su hijo, comenzó a golpearlo en la sensible curvatura arriba de los muslos de Sam, PAFF PAFF PAFF… -AHGGG papá por favor lo siento… haaaa, no quise.
-Silencio Sam!. John dijo con autoridad mientras se detenía por unos momentos. -No puedo creer que después de todo lo que te he enseñado a ti y a tu hermano, hayas tenido la osadía de desobedecerme, PAFF, cayó una fuerte nalgada, mientras Sam pataleaba y trataba de zafarse de su padre.
-Abandonaste a tu hermano en medio de una cacería, PFFFF… -No respondiste a ninguna de mis llamadas PAFF… -creí que estabas muerto SAMUEL! dijo John mientras calentaba el trasero de su hijo con fuertes y rápidas nalgadas.
-Pa,,pá. auch… haaa papá, por favor detente, lo siento… ¡de haaaa… de verdad lo siento!
-¿de verdad lo sientes samy?, no creo que entiendas la gravedad de tus actos el día de hoy, sabe cuanto tiempo te busque en ese maldito bosque ! PAFF,
-Lo siento… dijo Sam, bajando la cabeza dejando de luchar su inminente castigo.
-Pensé que estabas muerto Sammy, PAFF PAFF. Dejó caer su mano con fuerza por última vez. el pálido trasero de su hijo ahora estaba de un rojo brillante, John esperó a que los sollozos de Sam se detuvieran mientras acariciaba su espalda.
Sam, aun sobre el regazo de su padre tenía la cabeza oculta entre sus manos tratando de controlar las lágrimas que caían por sus ojos, el dolor de su trasero parecía incrementarse, aunque su padre ya había parado de castigarlo… castigarlo, no podía creer que a su edad se encontraba sobre las rodillas de su padre, desnudo de la cintura hacia abajo, recibiendo nalgadas como un niño de 5 años… pensó Sam mientras trataba de calmarse, primero controlando su respiración, inhala, exhala… repetía en su mente, entre el dolor de su trasero y la pseudo meditación… se dio cuenta de lo cansado y agotado que estaba… escuchaba un murmullo en vez de la fuerte voz de su padre, John noto el cambio en la postura de su hijo, lo giró y tomó entre sus brazos, apretando fuertemente contra su pecho.
- No vuelvas a asustarme de ese modo Sam Winchester, entendido, Sam lo miró con los ojos llenos de lágrimas asintiendo, escondió su cabeza en el cuello de su padre, cerró los ojos y dejó que el cansancio lo derrotara.
continuará….
