¡Buenas!
Aquí estoy de vuelta con otro capítulo.
Resulta que usaré la linea de tiempo de NT22. Pero habrá algunos cambios que se adapten a la historia. No puedo darle importancia a ciertos villanos, si en el canon hay seres todopoderosos corriendo por ahí ¿verdad?. Estuve dudando un buen tiempo si poner a Aogami en las etiquetas, pero supongo que será un personaje medianamente importante desde ahora.
Para responder a:
diego4560: Pues aquí hay otro capítulo. Pero, si preguntas por la longitud de la historia, por ahora tengo planeados tres arcos, cerca de 15 capítulos. Ya veremos que tal va eso.
Con eso dicho.
¡Disfruten!
Descargo de responsabilidad: No poseo Toaru Majutsu no Index, sus personajes o elementos.
Día 1
...
Kamijou se sentó en un sillón, dicho mueble parecía haber aparecido de la nada.
Se encontraba en una situación bastante incómoda.
Recapitulando...
Recordaba estar caminando como de costumbre hacia su apartamento cuando algo pasó.
Todo se volvió oscuro.
Repentinamente, en el supuesto cielo, se iluminó una luz sobre su cabeza, deslumbrándolo.
Al abrir los ojos, se encontró a sí mismo nuevamente parado en el suelo, era blanco puro. Una blancura impoluta casi irreal.
Al mirar a su alrededor solo vio espacio vacío.
¡No!, había algo más.
Una ciudad. Ubicada en el horizonte. Tan lejos, ni la había notado en un principio.
"¿Qué miras?"
"¡AAAAAAAAAAAAAAAAH!"
Cualquier persona sana se hubiera asustado si, por ejemplo, un tipo random encapuchado saliera de la nada y susurrase por detrás de él.
"Ahhhf, fuhhh, ahhhf, fuhhh... ¡¿Qué te pasa?!" Intentó calmarse respirando profundo. "¡N-No le hables a la gente luego de escabullirte a sus espaldas!" Señaló acusadoramente con el dedo.
"Ah, lo siento, pensé que ya me habías visto." Hizo señas con las manos despreocupadamente.
"Huh... ¿Quién eres tú?... Por cierto, ¿Qué está pasando?, ¿Dónde estoy?"
"No mucho, la verdad. Donde estamos no es importante." ¿Acaso, estaba masticando chicle?. "Ah, me presento, soy: la administradora de dormitorio enfermera amiga de la infancia onee-san que quiere gobernar este mundo, mientras que vengo de otro... Nah. Es broma, solo soy alguien que vino a buscarte a ti, Kamijou."
"¿A buscarme?, ¿Para qué?" El chico miró extrañado. Originalmente lo buscaban solo para problemas, pero ya casi nunca un desconocido.
¿Acaso este pobre Kamijou, ya pasó la fase de sorprenderse por estar perdido en medio de la nada?
"¿Qué no es obvio?. Para llevarte, a un mundo maravilloso... Ya en serio, te llevaré muy lejos de este mundo."
Y así pasó.
Ahora bien, volviendo al sillón, el sujeto le había dado un tiempo para calmarse. También le dijo que no saldrían de aquí hasta que hayan terminado de charlar. Muy sospechoso todo. Aunque, aún no era lo peor que le había sucedido.
Mirando más de cerca al extraño, analizó su apariencia.
Tenía una capucha cubriéndole el rostro, solo dejando ver su barbilla. Únicamente guiándose por esa parte, ya parecía bastante joven. La altura era la misma que Kamijou.
Su ropa era bastante simple.
La sudadera con capucha era de color negro, pero poseía bordados verde claro en las mangas. También llevaba zapatillas deportivas negras, con diseños verde claro. Aunque el verde parecía un tanto fluorescente.
Por último, unos pantalones negros holgados con rayas verticales a los costados, solo que estas eran rojo oscuro.
Tomando todo en cuenta, era indistinguible de esas personas que aparecían en los comerciales de bebidas energéticas.
Solo que usaba una sudadera en vez de un chándal.
"Muy bien, ¿qué tal si empezamos por unas preguntas?. Tú primero."
Hubo unos segundos de silencio.
"¿M-Me llevarás devuelta a, hum, donde me encontraste, o siquiera cerca del distrito 7, cuando terminemos?" Preguntó con incertidumbre. No había razón para seguirle el juego a este tipo si no pudiera volver.
"Si. Ahora me toca a mí. ¿Cuál es tu nombre completo?"
Se sintió un poco aliviado.
"... Kamijou Touma. ¿Por qué estoy aquí?"
"Ya te lo dije, ¿o estás sordo?. Te vine a buscar, para llevarte lejos."
"Si, pero, ¿por qué?" Replicó.
"Una pregunta por turno. ¿Bien?. Ya tendrás tiempo para preguntar lo que quieras a su tiempo. Ahora, con eso claro, mmnnn, ¿cómo describirías, a un supuesto desconocido, la persona denominada Kamijou Touma?. Estoy interesado en la respuesta."
"..., Solo soy un chico normal de escuela secundaria que intenta vivir su vida lo mejor que puede. No sé que más quieres que diga. Excepto por la mala suerte, no hay mucho más que comentar."
"¡Bah!. ¡Buuuuuuuuu!" Su voz cambio a una de reproche. "¡Te estoy preguntando a ti!. No a tus compañeros de clase, o a tu historial civil.
¡Quiero saber que piensas de ti mismo, que comprendes de la persona llamada Kamijou Touma! ¿Entiendes?"
"¡Y yo te digo!, no hay nada más que comentar además de la mala suerte. No sé qué quieras sacar de todo esto, pero no existe."
Se miraron fijamente. Kamijou más confundido que otra cosa.
Suspiro. "¡Bien!. Si no quieres jugar, no te obligaré... Pero debes darte cuenta de QUIEN eres, lo que HACES, y PORQUE lo haces."
"..."
"Ser egoísta es algo muy humano, ¿sabes?. No está mal serlo, en absoluto... Solo porque pienses que no te mereces algo, no significa que en realidad no lo hagas. Y aunque no lo merezcas, no debes rechazar lo que tienes, ¿Bien?"
Luego, hubo un silencio que duró un tiempo.
Luego de hablar con él por un rato, a Kamijou no le parecía una mala persona. Incluso si no comparte lo que dice.
Hasta que...
"Sabes, Kamijou, tú tienes algo que yo no..." El extraño miró sus manos por un segundo. "Amigos... No tengo una red como esa que me sostenga."
El silencio inundó la sala. Kamijou no sabía a donde quería llegar con eso.
"No deberías alejar a tus amigos. Siempre intentas ayudarlos, pero no te permites su ayuda" Continuó, negando con su cabeza.
Imágenes empezaron a emerger en el aire. Parecían hologramas en 3D. Sin darse cuenta, se habían movido a esa ciudad lejana... Parecía su propio distrito escolar, pero este estaba completamente vacío de personas.
Imágenes de Index, Misaka, Accelerator, Othinus. También, Aogami, Tsuchimikado, Maika, y muchos otros.
El paisaje cambió, se veían distintas zonas y lugares.
Algo estaba pasando, algo extraño.
Kamijou lo ignoró por el momento.
"No necesitas decírmelo. Sé todo eso. Ellos siempre me intentan ayudar, aun cuando no se los pido..."
"¿Por qué?"
"... Solo quieren apoyarme. Aunque sea un poco. Tal vez me aprecian de esa forma, tal vez no necesitan un motivo. Yo... No soy diferente. Entiendo eso al menos, ¡No soy tan hipócrita! ¿Sabes?" Kamijou se bufó.
"¿Y entonces...?" Insistió.
"..."
"¡¿Entonces?!, ¿por qué no se lo permites?!" Alzó la voz.
"Claro que lo permi-"
"¿Por qué. No. Lo. Permites. Kamijou?" El lo miró directamente a los ojos.
"..."
Silencio.
"¡¿POR QUÉ?!"
"¡PORQUE NO!"
La respiración se hizo pesada. El silencio continuó.
"... ¿Y bien?... Porque no ¡¿QUÉ?!"
"Eso no te incumbe. Mis motivos son míos. Míos para saberlos y tuyos para ignorarlos ¿Okey?"
"¡Vamos, no tienes nada que ocultarme!, ¿O me equivoco?"
"¡Eso no te importa, déjame!"
"Aghh" Suspiro. "...Yo ya sé el motivo, solo estoy esperando que lo digas tú." Su voz se volvió dulce al final.
"..."
"No es tan difícil. ¡Vamos!, No tengas miedo. Aquí solo estamos tú y yo." Persuadió.
"..."
"Mmmnn, por ejemplo... ¡ya sé!" Usó un tono juguetón.
"..."
"¿Qué ves cuando la ves a ella?... A la Railgun, Misaka Mikoto."
"..."
Imágenes de la chica afloraron a la superficie.
"Ves lo que quiero decir. ¿Lo ves, verdad?, no respondas. Sé que lo ves. ¿Cómo podrías ignorarlo?" Terminó con voz burlona. "Ves el anhelo, el deseo. Ves la codicia, esa ambición. La ves ¿verdad?"
"..."
Imágenes de Hawaii. En bicicleta. Ella con el AAA. Más y más imágenes y lugares.
"Sé que lo ves. Ves como intenta alcanzarte. ¡¿A ti?!. ¿Por qué?. No eres tan fuerte como ella, no eres tan inteligente. Te falta dinero, apariencia, suerte y muchas cosas más. ¡¿Entonces, por qué?!, ¿Verdad?"
Silencio.
"¡Ese no soy yo!... Piensas. ¡Ese es otro!, ¡No me pongas en un pedestal y decidas lo que soy por ti misma!... Ja."
"¡Cállate!"
"Mmnn. ¿Que hay de Index?..." Escudriñó.
"¡Que te calles!. No sabes nada."
Imágenes de una monja.
"Oh, pero si lo sé... Sé porque no te defiendes de sus mordidas."
"..."
"Siempre con esas mordidas. No son justificadas." Negó. "Pero aun así, no te defiendes... Es tu culpa ¿verdad?... ¿Puedes verlo?, sé que sí." Inquirió. "Ves esa preocupación, ves el miedo... No pareces darte cuenta, pero es lo mismo con Misaka Mikoto... ¡Pero esto si lo ves!. Aquí notas el miedo. Aquí si te das cuenta de esa aprehensión. Ese temor si lo sientes. Te das cuenta que es por ti." Hizo una pausa.
Más imágenes.
"Ella quiere ayudarte. Y tú no lo permites. Por lo tanto, tomas su castigo, dejas que te muerda... Es tu penitencia, ¿Verdad?"
"..."
Suspiró. "No es tan difícil, Kamijou. No es tan difícil saberlo... Y no son solo ellas dos."
Imágenes de una chica desconocida.
"Tú..." Bajó la cabeza derrotado. "¿Qué es lo que quieres?"
"Tú sabes lo que quiero. Lo dije al principio cuando llegaste... Kamijou, sabes que quieren ayudarte a toda costa. También sabes porqué quieren hacerlo. Entonces... ¿Por qué no lo permites?."
"Yo... ¡No quiero que sé lastimen!. ¡No quiero meterlos en mis problemas!. ¡No quiero!"
"¡No es solo eso!. Sé que antes pensabas que lo podías hacer todo solo. Sé que te diste cuenta que necesitas de su ayuda, y también sé que, ahora piensas que eres más fuerte porque estás con ellos."
"Entonces-"
"¡Estás mal!"
"..."
El chico frunció el ceño. Iba a protestar.
"Estás mal. No eres más fuerte cuando estás con ellos."
"Claro que sí. Crees que todos esos incidentes los detuve yo solo. Fiamma, Othinus, Kamisato, Coronzon, los jefes secretos. ¿Todo solo?"
Imágenes en la estrella de Belén, Misaka en un avión, Lessar con su guantelete. En Dinamarca, Kanzaki en la fortaleza flotante, Index y Birdway. Con Othinus en su hombro. Con Accelerator y Aleister. Y muchas más.
"No, no entiendes. Esos incidentes no los detuviste tu solo, es verdad. Pero tampoco te volviste más fuerte al estar con ellos."
Kamijou quería argumentar en contra, pero fue detenido por el encapuchado.
"No te volviste más fuerte al estar con ellos. Peleaste junto a ellos. Pero tu fuerza no aumentó ni por un momento. Ellos y tu luchaban juntos, pero sus fuerzas estaban por separado. Eso de volverte más fuerte peleando junto a tus aliados o amigos está mal. Equivocado. De hecho, aquello de que ninguna persona nace para estar sola está mal también. Es mentira."
"..."
Una cama de hospital. Una mano vendada. Aparecieron.
"Las personas nacen solas y mueren solas. Eso no cambia... ¿Crees que morir con amigos o familiares no es morir solo?. ¡Mal!.
¿Crees que tener amigos te hace más fuerte?. Otra vez mal.
¿Crees que nadie está destinado a pasar toda su vida solo?... Jajaja. ¡Mentiras!"
"Pero-"
"¡PERO una cosa si es cierta!... Los amigos no te hacen más fuerte. Pero si te ayudan."
"..."
"Ya sea en una pelea o en otra cosa, ellos te pueden ayudar... En eso tienes razón... Ellos son como una red. Puede que no sean un estimulante que te vuelva más fuerte, pero son como una red la cual te sostiene cuando fallas y te caes."
"Eso..."
"ENTONCES, Kamijou, no los alejes. No permitas que se alejen de ti. ¡No solo en las peleas!. DEJA que te ayuden, ¿Bien?. Verás que lo agradecerás luego."
"... Okey, huh, gracias. Supongo."
"¡No me des las gracias!... Por cierto, estamos en tu mente, por si no lo notaste. Creo que vi bastante de ti esta vez... Para compensarlo, te mostrare un poco de mí."
"¡...!" Asombro se escribió en todo su rostro. "Esto... Esto no-"
"¡RECUERDA!. Vendrás conmigo. Tu tiempo en este mundo ya se agotó hace rato. No tienes otra elección. No me obligues a traerte forzosamente... Puedo ser muy persuasivo." Sonrió.
"¡Pero no quiero irme!. No todavía. ¡¿Para qué fue toda esta charla entonces?!" Gritó Kamijou.
"Esta charla fue para prepararte. Para que no tengas arrepentimientos al momento de irte. Para que puedas arreglar las cosas."
"Pero-"
"Ah, ah... Ahaaa. No me hagas repetirlo. Tienes un mes antes que decida venir a buscarte. Realmente no hay un verdadero límite de tiempo, pero tienes que estar listo en un mes" Sonrió. Luego, se quitó la capucha.
"¡...!"
"..."
"Esa cara. N-No puede ser..." Su voz se fue apagando.
"Adiós, y disfruta del tiempo que te queda." La voz había cambiado por completo.
Y con eso, el encapuchado desapareció sin dejar rastro.
Se había ido.
Kamijou se quedó en silencio, incapaz de pronunciar palabras.
...
Esto había pasado ya hace un mes.
"¡Estoy aburrida!, dice Misaka mientras Misaka te pide que salgas a pasear con ella"
"..."
"¡Estoy aburrida!, dice Misaka mientras Misaka te molesta." Last Order comenzó a picarlo con el dedo.
Esto le ocurría a un albino que se encontraba recostado en el sofá del apartamento de cierto miembro de Anti-Skill.
Él también estaba aburrido, pero por razones diferentes. Desde que ese pedazo de mierda, presidente de la junta Aleister, le había pasado su puesto, la vida de Accelerator se volvió más complicada. En un momento de hartazgo, había decidido tomar la responsabilidad y eliminar a la basura de esta ciudad, antes que ellos decidieran ponerse en su contra.
Los Kiharas.
Por supuesto, las cosas no podían ser tan simples. Quería parar los experimentos humanos en la ciudad, y destruir a esos jodidos imbéciles que los provocaban, pero si iba en una juerga de destrucción, era dudoso que los eliminara a todos. Los afortunados que logren escapar se esparcirían y multiplicarían como cucarachas. Además, los Kiharas que no estén en la ciudad, o los que nacieran fuera de ella, luego dejarían de venir a este lugar y causarían problemas donde sus manos no lograran alcanzarlos.
Por lo tanto, un plan fue propuesto. Primero, pondría todo tipo de restricciones ridículas a estos experimentos de mierda, mientras monitorea las acciones tomadas en la oscuridad con la ayuda del underline, ese maldito espía, ese chucho y cierto demonio.
Luego, localizaba los más extremos en moralidad, usaba el poder de Qliphah Puzzle 545 para enfrentarlos entre sí, y destruía a mano y en silencio los restos. Nadie sospecharía de él, y aunque lo hicieran, seguro no tendrían protección contra las maldiciones de un demonio que anteriormente pertenecía a la Sephirá oculta de Da'ath.
Mientras actuara como un gobernante tonto e ingenuo, no vería unas hordas de Kiharas tras su cabeza, que honestamente sería un dolor en el trasero. También, los idiotas que pensaban poder tomar su posición atacándolo directamente, serían tratados por ese perro y sus juguetes, que parecía estar de su lado en este momento, por alguna razón. Tampoco era como si le importase esta posición, solo era necesaria para estos planes.
Si. Realmente es aburrido estar por encima y dar órdenes a los demás.
¡DEEP, DEEP, DEEP!
Tomó su celular. Era un mensaje, de una tal Kumokawa Seria, pedía charlar. ¿Eh?, ¿Kumokawa?, ¿Quién es ese?.
"(¿Cómo diablos consiguió mi número de celular?)"
Espera... podría ser... ¡Misaka Worst!. Esa perra, seguro hackeó su teléfono. Entonces ahora le llegarían los mensajes de esos perdedores de la mesa directiva.
¡Bahh!
No tenía porque atender...
"..."
Bueno tal vez lo haría. Pero que conste, no era porque Yomikawa le estaba dando el mal de ojo, ni nada parecido.
Ella seguramente pensaba de él como un NEET, uno que no atendía el teléfono para escapar de su trabajo.
"¡No ignores a Misaka!"
"Buff." La mocosa tomó carrera y saltó en su estómago descubierto. "¡Maldición, mocosa! ¡No saltes así de repente!" Le propinó unos golpecitos en la cabeza con el canto de la mano.
"¡Sniff, Sniff!" Ella intentó contener las lágrimas inútilmente.
¡Maldita sea!
"Okey vamos... Vamos a pasear, ¿bien?" Ignoró las risitas de Worst y la sonrisa de Yomikawa.
"¡Yeyyy!, Misaka debe prepararse dice Misaka mientras hace un baile de la victoria." El mini clon dio un signo de paz en la dirección de Worst, y fue a cambiarse como prometió.
"..."
¿Acaso había sido engañado?
Un chico de secundaria se despertó sintiendo una agradable sensación en las palmas de sus manos. Por alguna razón le recordaba a malvaviscos.
Esta nueva sensación, parecía tan espumosa como la tasa de café recién hecha que muchos usaban para empezar el día y para mantenerse trabajando después de medianoche, o como las olas del mar al atardecer luego de levantarse para unas vacaciones bien merecidas.
Esta sensación, parecía tan melosa como esas parejas que se enviaban mensajes de amor demasiado románticos por redes sociales donde todos podían ver sus cursilerías, o como esas veces donde tu amigo amante del dulce te llevaba a su sitio favorito casi obligándote a considerar una dieta para bajar los kilos que ganaste en el día.
Esta sensación, parecía tan relajante como la liberación lograda al soltar tensiones luego de entender que no puedes controlarlo todo en tu vida, o como la grata sorpresa obtenida luego de mantener las expectativas bajas en un gran evento.
Fue un momento muy feliz en la insignificante vida de este estudiante normal de secundaria. Hasta que...
"¡DESPIERTA, PERVERTIDO!"
Si. Tal vez fue un movimiento equivocado en el camino de la vida correspondiente a ese chico, pero ¿quién pudiera culparlo?. Es decir, el aclamar que ese chico no merecía este tratamiento cruel, a pesar de sus acciones cuestionables, fue algo completamente válido.
Pero hubo personas que no pensaban lo mismo. Al menos no fue así para Fukiyose Seiri cuando se encontró en esta situación comprometedora.
Ella solo tenía la intención de despertar al idiota perezoso de Kamijou, luego de que durmiera durante el periodo de enseñanza de su sensei. De hecho, toda la clase tenía estos sentimientos, en especial la parte masculina. Ellos habían golpeado al chico repetidamente con la esperanza de despertarlo, y por lo tanto, que deje de provocar esas miradas de preocupación en su profesora loli.
Todo fue en vano, él no despertaba, sin importar los moretones que aparecieran en su rostro.
Fue en el receso, cuando el período de clase había terminado y casi todos se habían ido. Fukiyose se dispuso a hacer el último intento antes de marcharse también.
En ese momento, las manos desesperadas del chico conocido como Kamijou Touma, se enredaron en sus pechos con la velocidad y fuerza de un río embravecido, incapacitando la facultad de la chica para resistirse. Un momento después, ella se dio cuenta de su situación, al mismo tiempo que notaba la sonrisa en la cara del chico de pelo puntiagudo.
Su furia alcanzó el tope.
"¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH"
El pecho de Kamijou se hundió como si fuese golpeado por un ariete de asedio, el cual solamente buscaba abrir las puertas de su corazón, a base de destruir sus costillas y órganos internos. Posteriormente, voló hacia la pared derribando sillas y escritorios en su camino, todo mientras daba una mortal hacia atrás y aterrizaba en el suelo, con la cara primero.
No terminó allí, la chica enojada se desquitó con el cadáver de su víctima, saltó al aire hacia el frente, solo para dejar caer el brazo y el costado de su cuerpo como un hacha al estómago desprotegido del afectado. Siguió hasta quedar satisfecha y luego se fue.
Tsuchimikado, que había estado mirando desde las sombras, esperó a que el chico se recupere para decirle que tenía que hablar con él, seguidamente, se retiro también.
Luego, fuera del salón.
El mago se encontraba esperando contra una pared. Él fue el primero en notar el hechizo puesto en el chico, usaron Feng Shui, en el cual era un experto. Por más que se intentara eliminar usando la mano derecha de ese chico, el hechizo se regeneraría.
No fue uno tan difícil de escapar, tenía un límite de tiempo por defecto y también era muy fácil liberarse de él para una mente fuerte o un mago experto. Lástima para ese chico, él no quería usar magia tan pronto, por lo que decidió hacerlo si todavía no despertaba luego del final de las clases. No fue necesario.
Al ver a Kamijou acercarse, el rubio lo recibió con una sonrisa. Luego, ambos fueron a un cuarto seguro, para poder hablar sin interrupciones.
"Kami-yan, ¿que tal te trata la vida?"
"Ufff. No preguntes. ¿Y bien?, ¿qué necesitas?" Contestó, todavía adolorido.
"Iré al punto. Se necesita tu ayuda. Aogami está suelto en Inglaterra, y es capaz de usar la magia."
"Huh... ¡¿EH?!..." Eso fue repentino.
"Fue visto por última vez en un bar de Londres y-"
"¡ESPERA!" Recuperándose de su sorpresa, múltiples preguntas se hicieron presentes en la mente de Kamijou. "¿Por qué Aogami de TODAS las personas?, ¿Magia?, ¿Cómo?"
"Al parecer, ha aprendido a usar la magia recientemente, y quiere utilizarla para sus objetivos promiscuos, nyah." Respondió mientras se arreglaba las gafas.
"¿Y cómo se enteró de la magia en primer lugar?" Preguntó con tono sospechoso.
"¿A qué te refieres?... ¿No fuiste tú quien lo involucró en un problema mágico hace poco?"
"¡Tú!... ¿Cómo sabes eso?" La cara del chico con pelo de punta mostró sorpresa.
"..."
"¡No pude evitarlo! ¿Bien? Esos magos se teletransportaron justo en su cara." Admitió arrepentido.
"Pues esa es tu respuesta, nyah."
"¡NO! ¡Claro que no!. Una persona normal no creería en la existencia de la magia solo por ver a unos tipos random con poderes, o solo de escucharlo de otra persona al azar. Quien se lo haya contado debió de ser alguien cercano... MUY cercano..."
Silencio.
"... No me mires así, Kami-yan. Hieres mis sentimientos ¿Sabes?" Sonrió.
Esto se estaba poniendo molesto.
"Solo me preguntó tu paradero. El de los últimos meses, ¿Okey?
¡No tengo idea qué pasó luego de eso!."
"Y le dijiste que estaba en Inglaterra luchando porqueeee... Ja... ¿Qué te dio?"
"..." El acusado miró para todos lados buscando testigos. Al no encontrarlos respondió. "La nueva colección de mangas de Mi hermanita maid no puede ser el rey demonio, es demasiado linda... Ah, y también; Reencarnar con hermanas quintillizas no es tan malo, como se esperaba. Bastante buen trato si me preguntas, nyah-nyah."
"¡Nadie te preguntó!... Aggrh, ¿Es en serio?. ¡Bastardo!, ¡¿Y aun así me pides ayuda?!"
"Quien tenga o no la culpa, carece de importancia en este momento. Kami-yan, lo importante es resolver todo esto antes que se descontrole, nyah." El bastardo ignoró su arrebato y siguió hablando como si nada.
"¡AAAAAAAAAAAAAAAAH!" Tomó al rubio por el pescuezo y lo agitó desesperadamente.
¿Porque le pasaban estas cosas tan seguido? ¿No podría haber una brecha, aunque sea de unas horas, para descansar entre incidentes?
A este paso perdería todo su cabello por el estrés.
"Uffffffffff." Tomó una respiración profunda y preguntó.
"... Es cierto que un esper usando magia es un desequilibrio entre el lado mágico y el científico, pero no parece algo tan importante para que necesites mi ayuda."
El ambiente se enfrió un poco.
"Aogami robó el museo británico, más precisamente un objeto espiritual, el casco de Hades." El tono cambio por completo.
"¿Robó el museo?. ¿Cómo es eso posible?, ¿Y la seguridad?. ¿No estaba protegido por trampas mágicas?"
"Si, no estamos seguros como pasó eso. Es cierto que la seguridad ha disminuido debido a los daños causados en el incidente de Coronzon, pero aún debería ser imposible ser indetectable incluso para una camarilla de alto grado.
Sin embargo, se comprobó que estaba en su poder. En los lugares donde aparecía Aogami, se detectó el uso del casco. Fueron demasiadas veces para ser una coincidencia, nyah."
Kamijou puso su mano debajo de su barbilla.
"¿Crees que recibió ayuda de alguien?"
Tsuchimikado negó con la cabeza.
"Humano, los magos son personas egoístas por naturaleza. No ganarían nada ayudando a un novato. Además, si solo lo estuvieran usando como peón, nunca dejarían ese casco en sus manos para que lo utilice libremente."
Esta vez fue Othinus quien habló. Logró trepar por su capucha hasta su hombro sin que él la notara.
"Tampoco olvides que alguien usó un hechizo de sueño en ti." Ella dijo con tono serio.
"¿Crees que Aogami fue el responsable?" Preguntó confundido por su razonamiento.
"Es posible que te haya visto como una amenaza para sus planes, por lo que decidió sacarte temprano del tablero. Probablemente pensó que, viendo que no despertabas, te llevarían a tu dormitorio mientras lo atribuían a un problema del sueño." El espía complementó.
Kamijou no estaba tan seguro. ¿Realmente se veía tan amenazante?
O solo quería arruinar aún más su reputación con Komoe-sensei.
Kamijou apostaba por la segunda opción.
"Sé lo vio por última vez en dirección a Amesbury. Así que para allá vamos."
"Huh... ¡Espera!, no me dijiste casi nada. ¿Cómo aprendió magia? ¿Qué quiere? ¿Por qué ahora?..."
"Si, bueno, estamos un poco cortos de tiempo. Te diré el resto en el camino." Tsuchimikado había empezado a caminar.
"¡Oye! ¿Y la clase? ¿Sabes cuántas faltas tengo?, Además..." Se detuvo de repente, y el espía lo noto. "¿No podemos ir... Huh... Luego?"
"... ¡Deprisa es deprisa, Kami-yan!. Lo que sea que vaya a pasar... Pasará entre hoy y mañana. ¡No hay tiempo!"
No intentó convencerlo. Ni siquiera miró atrás al hablar.
No había nada más que decir.
"... Tal desgracia."
Quizás eso.
Cuando se disponían a marcharse.
"¡Espera, Kamijou-san!" Unas chicas de su clase, que volvían del receso, lo llamaron.
"¿Mmnn?, ah hola." Fue un poco difícil empezar una conversación con quienes casi nunca cruzaba palabras, a pesar de estar en la misma clase.
"¿Te encuentras bien?, parecías estar un poco mal hace un rato." Las demás asintieron.
El tono de preocupación de la chica sonaba genuino para Kamijou. Le resultó un poco incómodo.
"Ah, no hay necesidad de preocuparse. No es insomnio ni nada. Estoy bien. ¿Ves?" Hizo unos movimientos tontos. El nerviosismo estaba llegando a él.
"Escucharte decirlo es un alivio... Huh, Kamijou-san, ¿t-tienes un segundo?" Su voz vaciló.
"¿Eh?" Miró al rubio.
"No se puede evitar, Kami-yan es Kami-yan después de todo, nyah."
"¿Qué quieres decir con eso?"
Asintió a la chica.
Ella sacó su celular y le enseñó un video. Estaba en una página web de rumores. A él no le interesaban los rumores particularmente. En el video se veían ferrocarriles y contenedores de metal, al parecer era el distrito 17. La resolución era de baja calidad, pero se lograban ver dos figuras.
"..." Kamijou se congeló. La piel en su cara perdió el color en un instante.
"Este es un video publicado recientemente, pero ya tiene muchas visitas y comentarios. Supuestamente, muestra la pelea del #1 de los espers de nivel 5, y un nivel 0."
"..." Kamijou solo observó la pantalla.
"... Ah b-bueno, v-verás, n-no hay muchas personas que conocemos con el pelo negro y puntiagudo... Solo queríamos saber si conocías a alguien así, Kamijou-san." El mensaje subyacente era muy claro.
"..." El chico se rascó la cabeza, intentó calmarse con todas sus fuerzas para no sudar. "Realmente no sé de nadie así, es decir, sí conozco a unos Skill-Out, pero ninguno con el pelo puntiagudo."
"Ya veo... ¡lo s-siento por molestarte con estas cosas!" La chica se inclinó.
"No te preocupes. No hay problema." Él se inclinó también.
"Huh, bueno. Nos vamos, que te mejores, adiós Kamijou-san."
"Adiós."
Esperó a que se marcharan.
"Ufff, tantas cosas en tan poco tiempo." Suspiró.
Tsuchimikado asintió.
"Definitivamente. Manejar tantas chicas debe ser más difícil de lo que parece."
Kamijou lo miró fijamente.
Kumokawa Sería se recostó en su silla cómodamente. Ella se encontraba en la azotea de cierta escuela secundaria, tomando té rojo en acompañamiento con su pastel frutado. Una niña de pelo rubio y con un bolso lleno de controles se sentaba enfrente suyo, ella también comía su propio pastel de natillas sin pudor.
Debido a que la cafetería era demasiado ruidosa en este momento, se vieron obligadas a venir aquí. Kumokawa podría haber usado la habilidad de la persona enfrente suyo para expulsar los estudiantes de la cafetería, de la misma forma que habían hecho con ese profesor molesto, pero ella no quería estar en deuda con esta niña por algo tan trivial.
La razón de este encuentro fue simple.
Las balanzas se habían igualado, acciones fueron tomadas por ambas y recuerdos se habían recuperado.
Esta charla únicamente serviría para dejar en claro sus intenciones la una a la otra.
Kumokawa miró su teléfono.
Luego de observar cierta noticia esta mañana, notó inmediatamente las implicaciones. Por lo tanto, había pedido un permiso al nuevo presidente de la mesa de directores para movilizar algunos trajes de motor.
Ella, normalmente, no tendría que pedir permiso a nadie para encargarse de sus propios asuntos. Pero debido al reciente ascenso del #1 en la jerarquía, y la cruzada autoimpuesta de este contra los Kiharas, no tuvo otra opción, porque las fuerzas militares estaban en su control. Pensó que no le sería muy difícil manipularlo si usaba los Kiharas como su carta, pero sorprendentemente no fue necesario.
Conocía un poco de la relación del #1 y su kohai, pero no sabía que era así de fuerte.
¡TIC, TIC!
Un ruido llamó su atención. Era la niña, Shokuhou Misaki, quien había golpeado la parte trasera de su cuchara contra la mesa.
"¿Podemos empezar?" Preguntó la rubia de ojos estrellados. Su tono era un poco burlón, incapaz de ocultar el orgullo de su supuesta ventaja en el asunto.
"Claro." Pero Seria le mostraría lo que era la verdadera superioridad.
Dos chicas, una de secundaria y otra de escuela media, comenzaron su charla.
En un taxi rumbo al distrito escolar 23, se podían ver dos chicos discutiendo.
De su aspecto solo destacaban un par de cosas; uno de ellos tenía el pelo rubio, gafas de sol y la camisa hawaiana desabotonada, mientras que el otro poseía una muñeca sentada en su hombro y el pelo negro puntiagudo.
"Por cierto, ¿cuál es el poder esper de Aogami?, ¿cómo es posible siquiera que use magia?" Preguntó el de pelo negro.
"Kami-yan, pensé que ya conocías su habilidad. ¡¿Realmente no la recuerdas, nyah?!" Agitó la cabeza en signo de desaprobación. "Me decepcionas. Para empezar, su habilidad está relacionada con las moléculas, autodenominada por él; 'Blood Sign'." El de pelo rubio dijo, Aogami probablemente la nombró en inglés para que sonara más impresionante.
Hubo silencio durante unos segundos.
El pelo rubio continuó callado un rato más. Y luego aún más, hasta que el pelo puntiagudo habló.
"... ¿Y bien?, ¿De qué se trata?"
"¡Espera!... Necesito suspenso para esto."
"..."
"..."
A continuación, el chico con pelo de punta enrolló los dedos de la mano derecha en forma de puño y apretó con fuerza.
"Tsuchimikado, no creo que estés viviendo tu vida correctamente. Déjame remediar eso por ti..."
"¡OKEY!, ¡Okey!, ¡No te enojes! ¿De acuerdo?" Dijo el rubio apaciguando a su amigo.
Luego de estas palabras, el puño justiciero de Kamijou perdió su fuerza.
"¡Cielos! Esas tsunderes en tu harem dejaron su marca. El grado de tolerancia que percibo ha disminuido mucho desde la última vez, nyah." Instigó el híbrido mago-esper demostrando no haber aprendido nada en el último minuto de charla.
"Oh ¡¿En serio?! ¡Simplemente dilo, sé sincero por un momento! ¿Sabes lo que yo veo? Un tipo diciendo: 'Por favor, señor Kami-yan, golpéeme con su varonil puño derecho'. Tu cara lo pide a gritos." Kamijou parecía más molesto de lo normal. Su expresión era de impaciencia. Era como si quisiera estar en otro sitio.
¿Acaso tenía una reunión? ¿O una cita?
Bastardo.
Tsuchimikado lo sabía. Kamijou no lo admitiría, incluso si el rubio lo golpeara con las pruebas en la cara.
El mago le dio una larga mirada, se arregló las gafas y continuó con la explicación. Ahora si en serio.
"Según la base de datos, su habilidad parece estar relacionada con el control de las moléculas y sus uniones intramoleculares. Tiene la capacidad de cambiar entre sustancias con la misma composición de elementos."
"Suena increíblemente poderoso" Agregó Kamijou.
"¿Verdad?" Hizo un gesto de negación con su cabeza. "Pero no es tan simple. Necesita mucha concentración cuando los cambios de energía son muy altos, es decir, tiene problemas con la entalpía, nyah." Empezó a dar ejemplos. "No puede crear diamantes usando las minas de los lápices, y tampoco explosivos de gran potencia utilizando aminoácidos. También necesitaría demasiado tiempo para producir algo de diésel o transformar dióxido de carbono y agua en combustible. Por el contrario, si careciera de este problema podría separar el agua en oxígeno e hidrógeno, es decir, crear explosivos portátiles y redituables."
Tomó aliento y siguió.
"En teoría podría calentar las cosas antes de utilizar su habilidad, pero al necesitar entrar en contacto con los materiales para usar dicha habilidad, esto tiene un límite. También existen materiales que tienen un bajo punto de autoignición por lo que es imposible calentar más allá de cierta temperatura."
Hizo una pausa.
"Con respecto a las sustancias orgánicas, esa parece ser su especialidad. Utiliza su sangre como base para crear copias de sí mismo luego de reunir los elementos del cuerpo por separado. Son como marionetas de carne, y se desmoronan si él retira su poder. Parecen requerir gran concentración para controlarlas debido a su bajo nivel, por lo que, si hace más de cinco de ellos ni siquiera los podrá mover libremente. En adición a esto, es posible que pueda hacer todo tipo de jabones, aceites, drogas, derivados del petróleo y demás, nyah."
"... Estás pasando de extraño a peligroso muy rápido... ¡Espera un momento! ¡NO ME DIGAS QUE...!"
"No te preocupes Kami-yan." Habló apaciguándolo. "Tal vez sea peligroso, pero un tonto como Aogami es incapaz de hacer los cálculos complejos que son requeridos para recrear el ADN y ARN de otros seres vivos. Se ve que es muy fácil para él copiar el suyo propio, al contrario de lo que sucede con otros, por alguna razón."
Esperó que la información se asentara y desarrolló un poco más.
"Si pudiera hacer clones de otros además de sí mismo, ya estaría en la cárcel hace mucho, nyah. Por más que nos duela admitirlo, es probable que lo hayan enviado a esta escuela para evitar que aumente de nivel. Aunque si lograra aumentar su nivel, sería la mayor amenaza que las mujeres del mundo hayan enfrentado."
Kamijou tuvo que estar de acuerdo, aunque a regañadientes.
¡BOOOOOM!
"¡¿Qué está pasando?!" Kamijou se despegó del asiento para mirar por la ventana.
"Parece que tiraron una granada" El espía miró por la ventana también. Tenían cinco autos persiguiéndolos. Personas con armas apuntaban a las ruedas del taxi. "¿Amigos tuyos, Kami-yan?".
"¡Claro que no!... ¿Tú sabes algo de esto, verdad?"
Tsuchimikado se ajustó las gafas.
¿Para qué lo hizo?. ¿Cree que está en una anime o qué?
"¿Recuerdas el vídeo de tu pelea con el #1?" Preguntó.
"¡Es falso!, las cosas ocurrieron diferente allí que en la realidad. Alguien lo falsificó a propósito." Kamijou se defendió.
"Si, bueno... Puede que esos tipos no piensen lo mismo, tal vez vinieron para probar su fuerza contra ti. Tu suerte si que es puntual." Río un poco, pero luego... "Esto no es bueno, así no podremos llegar al distrito 23."
Sacó su arma, al parecer se estaba preparando. Pero...
¡Shiunnnnnnnnnnnnn!
Unas motocicletas pasaron por los lados. Parecían estar modificadas, porque tenían trajes de motor montándolas, o más bien, acoplados con ellas.
Kamijou y Tsuchimikado se veían sorprendidos.
"Mmnnn..." El rubio pensó. ¿Era por Kamijou, u otra cosa?
"No te preocupes. Ya está solucionado." Kamijou sonrió mirando su teléfono. Se veía un poco incómodo, pero feliz de evitar problemas innecesarios.
"(Le llegó un mensaje)." Tsuchimikado miró también. "(¿Podría ser, Accelerator?... No, Kamijou no se vería tan feliz por ello... ¿Kumokawa?. ¿Le pidió un favor a alguien?. ¿Por qué hacer su movimiento ahora?)" Las cosas no tenían sentido para él, necesitaba más información.
Las motocicletas se ubicaron por delante de los autos. Los matones dispararon a sus ruedas, pero tenían contrachapado por encima, tal vez incluso las ruedas estaban reforzadas. Luego de posicionarse, empezaron a soltar aceite por una manguera y también cosas parecidas a perdigones. Los autos trataron de desviarse, venían a demasiada velocidad para que eso funcione.
Lo que siguió fue obvio.
Kamijou pudo ver el instante en que los matones perdían el control del volante y sus vehículos volcaban.
Se sintió un poco mal por ellos. Pero se ve que las motocicletas ya habían calculado esta situación, al menos lo suficiente, porque no hubo explosiones de los tanques de gasolina y nadie parecía haber muerto.
El conductor del taxi frenó, tal vez algo conmocionado luego de evitar por poco que su coche reciba agujeros de bala.
"¡Oye!... ¡Kamijou!" Un hombre salió de uno de los autos volcados. Tenía el pelo rubio y los ojos rojos rubíes. Llevaba algo parecido a un uniforme azul y blanco.
"Ay, no. ¿Otra vez?" Suspiró Kamijou.
"¡Oye, no quiero pelear, solo hablar!" El sujeto gritó.
Kamijou se animó por esto. Pero las motocicletas giraron en su dirección, querían inmovilizarlo. Al sujeto no le gustó esto.
"Quieren molestar, chatarras. ¡Vengan por mí!" Rugió enfadado.
Corrió hacia unos escombros y los tocó con su mano. Hizo lo mismo con las farolas, robots de limpieza y todo lo que no estuviera sujeto al suelo. Incluso tocó los autos que chocaron luego de que, de alguna forma, lograra sacar a los pasajeros.
Todas estas cosas se levantaron del suelo, flotaron. A continuación, empezaron a girar en el aire como atrapadas en un remolino y se dispararon a las motocicletas. Los trajes de motor se desacoplaron de estas y saltaron para evitar ser aplastados. Se pararon y levantaron sus armas.
Kamijou quería salir y detener esto, pero Tsuchimikado se lo impidió, y el taxi arrancó de nuevo, como queriendo escapar de la batalla que ocurriría.
"Dejame ir a-"
"¡No!, no hay tiempo, Kami-yan. Ese tipo parece ser duro, también se ve que quiere pelear con esos trajes. Así que déjalo." Habló determinante.
El chico de pelo de punta quería protestar, pero se contuvo.
"Bien." Luego bramó en dirección hacia la batalla. " ¡Oye, volveré a la ciudad en unos cinco días!."
Finalmente, se recostó en su asiento... Escuchó un grito de "De acuerdo" y después unos ruidos de balas y de metal chocando. Posteriormente, se relajó mientras se dirigían al aeropuerto de la ciudad.
En otro lugar.
Cierta senpai hermosa recibió un mensaje que, en pocas palabras, verificaba que su plan para demostrar su valía había sido opacado debido a la interrupción de un extraño sujeto.
Utilizar magia era más difícil de lo que parecía, era más que solo imitar leyendas o hacer cosplay de cierto personaje. Si fuera fácil, muchas personas en el mundo invocarían hechizos sin darse cuenta y el secreto de la magia se habría desvelado ya hace tiempo.
Se parecía más a construir una casa. Si no supieras como refinar tu fuerza vital en poder mágico, sería equivalente a perder la base de la casa.
Si tu respiración fuera incompatible con el tipo de hechizo, si los movimientos de tu cuerpo fueran erróneos o desincronizados, o la postura incorrecta, perderías los pilares.
En su mayoría, adornos, ropas y demás; solo servían para especificar el efecto u objetivo. Un mago experto podría ingeniárselas para reducirlos a lo mínimo y aún tener éxito.
Aogami Pierce no era capaz de tal hazaña.
Él necesitaba apegarse lo más posible a la leyenda para producir algo decente.
Tampoco podía suplir años de trabajo en unos pocos días, por lo que se veía obligado a tener que aumentar él efecto de sus hechizos mediante fuerzas externas.
Los magos en su mayoría utilizaban su enfoque en una mitología o método de magia en específico. Luego pasaban todo su tiempo estudiándolo, y mejoraban unos cuantos de sus hechizos al máximo de su capacidad y más allá.
Estas serían sus cartas en la manga.
Por supuesto que aprenderían otros mitos y variantes de magia, pero en su mayoría solo fue para encontrar sus debilidades y contrarrestarlas en la batalla de ser necesario.
Los hechizos complejos fueron poderosos y útiles de por sí. Pero también difíciles de hacer, de aprender y requerían preparativos.
Un ejemplo de esto fue la estrella de Belén de Fiamma. Se necesitó de muchos preparativos y conocimientos difíciles de conseguir para crearla. Su poder y utilidad no podía ponerse en duda. En oposición, fue muy fácil de desmantelar una vez que sus secretos fueron descubiertos por la unión de las tres doctrinas cristianas.
Por lo que, a menos que se dispusiera de recursos especiales, se debía utilizar cosas simples y generales para luego aumentar su poder con trabajo duro.
Ese era el camino de un mago verdaderamente poderoso.
Con sus clones de sangre ayudándole a preparar la indumentaria necesaria, la experiencia agregada de los clones y el efecto del casco de Hades para incrementar la eficacia, ya podría compararse a un mago talentoso.
Con algunas deficiencias, pero era suficiente para su objetivo.
Si.
Todo estaba preparado.
Sonidos perversos e involuntarios se oyeron viniendo de él.
Sus compañeros solo lo miraron con desdén.
N/A:
¡Bien!
Referencias, referencias.
Eso es todo por ahora.
Adiós por el momento, Usuario no Sospechoso fuera.
