¡Buenas!

Otro capítulo aquí.

Estuve pensando. Hay veces que me limito un poco con la escritura, ya saben, para mantener las cosas lógicas y con sentido.

Pero ya no más, si quieren ver los desvaríos que se me ocurren, estarán al final del capítulo con su respectivo corchete para no interrumpir el flujo de la historia.

Para las preguntas:

diego4560: Pues sí. Y más locas se pondrán luego, en el buen sentido. Espero que te guste el resultado.

lfya: Claro que sí compañero. Es bueno escuchar que te guste. Estoy seguro que al menos te sorprenderá un poco lo planeado. Gracias por el apoyo.

Bien. Con eso dicho.

¡Disfruten!

Descargo de responsabilidad: Como siempre, no poseo Toaru Majutsu no Index, sus personajes o elementos.


Día 1

Kamijou Touma no se sentía bien.

Él se encontraba en un avión supersónico rumbo a Londres con el objetivo de ayudar en otro problema. Algo relacionado con su amigo fetichista de pelo azul aprendiendo magia y causando estragos en la milla cuadrada. Nunca le gustaron estos aviones, creía que no era el único con esa opinión. Siempre necesitó obligarse a pensar en algo diferente para ignorar las fuerzas g que presionaban sobre su cuerpo.

No obstante, esta vez era diferente. No solo sentía que tenía un elefante sentado en su pecho, sino que su estómago le dolía y cada tanto tenía ganas de vomitar. Esta vez la culpa no fue exclusiva de su suerte, una parte también podría atribuirse a Kamijou.

Debido a los recientes acontecimientos se había olvidado de su desgracia, además de no haber comido nada en 24 horas. Cuando ambas cosas se juntaban con Tsuchimikado consiguiéndole comida gratis de algún sitio, todo derivaría en las náuseas que sentía en este momento. Al parecer la comida estaba descompuesta, vencida o algo similar. Pero 'afortunadamente', solo la suya poseía ese problema.

Lo único que podía hacer para aliviar la molestia era intentar pensar en otra cosa.

El viaje le traía recuerdos, por ejemplo, cuando tuvo que reemplazar a Kamisato por un tiempo, ese momento también fue obligado a viajar fuera de la ciudad.

Gracias a ello comprendió la razón de porque el pobre infeliz se quejaba tanto de su harem. A decir verdad, cada una estaba más loca que la anterior. Y lo que siguió luego de eso tampoco podía llamarse afortunado.

Un viaje esclarecedor a decir verdad.

Para resumir, la chica llamada Salome supuestamente había decidido investigar algunas ruinas celtas junto con Ellen. A llegar a las ruinas, ella fue hechizada por una cosa llamada geas. O algo así. No estaba muy seguro la verdad.

Tal parece que la mano de Kamijou no funcionaba en este caso. A menos que, por supuesto, quisiera pasar el resto de su vida toqueteando a la hermana menor asesina en masa de ese sujeto.

Parecía ser que, por alguna razón, Kamisato debía pasar unos días a solas con Salome para curarla.

Sin interrupciones.

En definitiva, el muy tonto necesitaba escapar de su harem. Por supuesto que no tuvo mejor idea que buscar a este pobre Kamijou para remplazarlo. Al parecer su repertorio de amigos masculinos era escaso, y solo pudo pensar en él como la mejor opción para evitar ser descubierto.

Como resultado...

Kamijou tuvo que soportar las insinuaciones sexuales a nivel Lessar y un yanderismo de proporciones insospechadas de mujeres desconocidas. Probablemente lo mismo que hubiera tenido que soportar su antiguo yo si fuera un Don Juan, en lugar de solo alguien que formaba parte del trío de payasos de la clase. Incluso su increíble autocontrol, aumentado por la amenaza de una muerte horrible en caso de exponerse su identidad, tenía sus límites.

A pesar de la dificultad del desafío, el valiente guerrero Kamijou se alzó con la victoria. Bastante impresionante ahora que lo pensaba. Incluso logró disfrutar de los cariños y afectos de las Onee-sans; Machina y Susan, y vivir una experiencia mejor que el promedio con respecto a su vida habitual.

Por supuesto, su mala suerte no le permitiría salirse con la suya. Hizo acto de presencia en el peor momento posible.

En efecto.

Justo el último día; Kamijou fue descubierto de la forma más idiota posible, por lo que lo apalearon y casi castraron por sus fechorías. Kamisato llegó a tiempo para presenciar el espectáculo, pero al ver tal violencia, dudó en actuar. Tal vez intentaba evitar dirigir la violencia hacia sí mismo, a pesar de la imposibilidad de que eso pasara.

Su salvador no fue otra que Marian Slingeneyer.

Estaba aquí por sus propios objetivos, queriendo pedir el apoyo de Kamijou con cierto asunto en una fecha posterior. Ella fue ayudada por Kamisato, el cuál recientemente había logrado romper los grilletes de su duda, e intentó redimirse de su anterior incompetencia actuando de cebo. Su respeto por él subió una muesca a pesar de que fue este tipejo quien lo metió en este problema.

Las cosas no pasaron sin consecuencias.

Kamijou había aprendido varias cosas de esta experiencia.

En primer lugar, logró aprender a detectar las indirectas e indicios que corresponden a una doncella evidenciando su afecto al receptor de estos mismos. Es decir, dejó de ser indiferente a los sentimientos de una mujer. Todo gracias a ciertas chicas de la facción Kamisato, específicamente las expertas en psicología y relaciones interpersonales, las cuales solo buscaban pasar un tiempo con 'su amado'. Por supuesto, el chico no pudo hacer nada ante sus increíbles conocimientos y terminó descubierto.

Por suerte, Kamisato había previsto esto y preparó un seguro, aunque solo funcionaría si la cantidad de personas involucradas fuera poca. Fue una carta salvadora firmada por el propio Kamisato. Kamijou no sabía su contenido pero sus resultados fueron inmediatos.

Todas estuvieron de acuerdo en guardar su secreto.

Fue un poco desconcertante a decir verdad.

A pesar del acuerdo, ellas seguían aburridas, y el desafortunado estudiante se vio obligado a prestar el oído a sus divagaciones. Rutinas, gustos, hobbies y demás fueron aprendidos por él. Pero lo más interesante fueron las charlas sobre sus conocimientos del comportamiento humano.

Al parecer, la vida en grupo fue difícil cuando no eras un combatiente de vanguardia, más aún si querías destacar para ser notado por tu interés amoroso. Por lo tanto, ellas estaban acostumbradas a tomar cualquier oportunidad que permitiera demostrar su valía. Incluso pudieron tener razones ocultas que Kamijou no sabía.

Ahora que lo pensaba, el repentino interés y celo que Awaki mostraba por él hace unos días, podría ser solo un autoengaño.

Él había intentado ayudarla, y ambos habían pasado por situaciones de gran estrés ese día. Algo muy habitual en su vida si lo pensaba.

Todo esto podría atribuirse, entre otras cosas, al efecto puente colgante.

De la misma manera que caminar por un puente extremadamente peligroso, mientras tomabas la mano de la otra persona, podría aumentar las probabilidades de formar una relación. Los lazos podrían estar más ligados a las situaciones experimentadas y sus peligros que al propio interés por él. Igual que en las películas de terror.

De cualquier forma, él no le puso mucho pensamiento, eso no era ni aquí ni allá. No tenía sentido darle vueltas más al asunto.

Como sea...

A pesar que algunas partes del aprendizaje fueron aburridas, el chico no desaprovecharía la oportunidad. Él tomaría cada mejora que pueda obtener para evitar ser descubierto nuevamente. Aun si todo fuese en vano al final.

Al contrario de lo que podría indicar su apariencia, el desafortunado Kamijou era bueno en el tema. Tanto actuando de una forma, como leyendo a las personas. Aunque esto último era selectivo.

Tomemos la pérdida de memoria como ejemplo...

¿Cómo pudo esconderla durante tanto si no fuera bueno actuando?

Otro ejemplo era lograr formular discursos tan buenos que, literalmente, distraían a sus oponentes. Al menos el tiempo suficiente para, inadvertidamente, unirlos a su harem...

Ehh?... Ejemm ¡No!... Cof Cof... ¡Golpearlos!... sí... eso. Golpearlos a la inconsciencia.

En segundo lugar, aprendió la importancia de ganar aún más autocontrol. En términos... eróticos por así decirlo. No era que careciera de este. Simplemente, poseía la resistencia de un chico normal de secundaria.

Él quería tener la capacidad de resistir la seducción de la gerente de dormitorio más hermosa. El poder controlar sus instintos primarios, aunque sea solo un poco, le sería muy útil en su eterna lucha contra la desgracia. Este caso fue una prueba de su utilidad.

A la desgracia evidentemente no le gustó esto y contraatacó.

Se hizo notar cuando buscaba la orientación de su amigo, Hamazura Shiage. Un nivel cero y el único de todos sus amigos que, por lo que él sabía, tenía una relación amorosa estable. Es verdad que, probablemente, Hamazura lo tenía en muy alto estima en estos temas. Pero a Kamijou nunca le importaron las apariencias a la hora de pedir ayuda. No le quedó otra opción, ya que, por lo que él sabía, ninguno de sus otros amigos tenía conocimientos prácticos en el tema.

Por un lado, sucedió un incidente con un grupo de amigos íntimos de Hamazura. Formado por espers superpoderosos.

Por el otro, ocurrió un segundo incidente con el otro grupo de amigos de Hamazura, estos no eran superpoderosos, pero si tenían: armas de fuego, cuchillos de carnicero, pica hielos, cadenas de bicicleta, bombas molotov improvisadas... ¿y garrotes electrificados?

Definitivamente no fue una buena semana para él.

No obstante, no obtuvo lo que buscaba.

Pero lo que sí obtuvo fue una lucha con Thor que pasaba por allí.

¿Por qué? Preguntarás, Kamijou incluido.

Thor respondió algo así como: "No necesito una razón para patear el trasero de alguien."

¡Bastardo! ¡Usó su propia frase en su contra!

... En realidad no fue eso lo que dijo. Pero sus burlas fueron similares a eso para Kamijou.

Sin embargo, el chico con cabeza de erizo aceptó el desafío.

¿Por qué?

Debido a que, por alguna razón, Thor se había entrenado para resistir la seducción. En consecuencia, Kamijou lo obligaría a enseñarle todo lo que sabía a cambio de la pelea.

Cuando él le preguntó sus razones para entrenarse en algo así. Le respondió que Kamijou no tenía idea de cuantas mujeres mayores fueron atraídas por su apariencia juvenil. Y estarían dispuestas a hacer muchas cosas por ello.

Las esperanzas en el mundo de cierto chico fueron reforzadas por esas maravillosas palabras. Y con una renovada fe en la humanidad, el chico normal de preparatoria se dispuso a enfrentarse con el monstruo al nivel de los santos conocido como Thor...


Una figura estaba sentada, tenia el pelo azul, piercings y un manto oscuro cubriendo su rostro. Esta figura pensaba en ciertas cosas.

Magia y poderes esper.

La magia existe esencialmente para permitir que aquellos que no tienen talento alcancen a los que tienen talento.

Los poderes esper por otro lado, tanto los normales como los holísticos, existían desde el principio y solo fueron extendidos recientemente gracias a los esfuerzos de ciertas personas.

La magia se basaba en la teoría del ídolo, el imitar algo para compartir parte de sus cualidades era la base de ello. En cambio, los poderes esper alteraban la realidad sin necesidad de un referente, solo usando su propia mente.

Poder mágico y realidad personal, maná y campos aim. El método y la utilidad pueden parecer diferentes, pero el objetivo es el mismo.

Si ambos caminos se podían utilizar para llegar al mismo sitio, a esta figura no le importaba cual tomar al final. Si llegaba a su objetivo por el sendero de los talentosos o por el de los poco dotados le era irrelevante.

"(Ese tipo no fue suficiente para atraerlo. Tampoco dejó ningún descubrimiento útil, lamentablemente.)" Su mano acariciaba su barbilla. "(Accelerator también se está haciendo el difícil, parece poseer una red que detecta la magia utilizada en la ciudad, probablemente gracias a ese demonio artificial. Una cosa menos que poder usar. Además, las negociaciones con él parecen ir por mal puerto.)" Levantó la mirada.

Otro chico de pelo azul y piercings lo observaba inadvertidamente. "(Esperas mucho de esta reunión por lo que veo. Es una lástima. Yo también lo hago.)"

Soltó unas risitas para molestarlo.


...

Era tan oscuro.

Todo.

Afuera había oscuridad. Adentro había oscuridad.

Nunca realmente pudo cambiar nada.

"(¿Por qué?)"

Kamijou Touma se encontraba en una habitación cerrada. Su pequeño cuerpo se apoyaba en una pared cercana a la puerta.

"(¿Por qué es así?)"

Sus brazos colgaban sueltos a los costados de las piernas, su postura denotaban falta de voluntad.

"(¿Por qué no puedo simplemente... morir?)"

Su ropa y pelo se veían sucios. Tenía vendas en su cuello, mejilla y brazo izquierdo, sangré brotaba del derecho.

"(No quiero esto.)" Se aferró a sus piernas con sus brazos heridos.

¿Por qué todos tenían que sufrir por él?. ¿Por qué sus padres tenían que sufrir por él?. ¿Por qué no se le permitía morir?

"... Si todo esto es mi culpa, entonces..." Sus ojos se ensombrecieron. Sus brazos se movieron. Tomó un pedazo de un vidrio roto cercano a sus pies. Tenía el largo de su cabeza, era adecuado. Se aferró a él con su mano vendada.

"... Entonces..." Alejó la mano de su cuerpo lo más que pudo, como preparándose. Luego, estrelló la punta contra su pecho y-

¡CLINK!

"... Ja...jajaja."

Nada. Su mano rebotó. Nada había ocurrido.

El vidrio se estrelló contra un collar de metal que él llevaba puesto, un regalo de su madre. Él ya lo esperaba.

"..."

Él lo esperaba.

Siempre era así. Siempre había algo que lo impedía. Nunca estaba en un verdadero peligro de muerte.

¡Snif! ¡Snif!

Siempre era lo mismo. Sin importar lo que hiciera, siempre terminaba igual.

¡Snif! ¡Snif!

Siempre terminaba con personas llorando.

Sollozos silenciosos se escuchaban en la oscuridad.

-oOo-

Despertó en su asiento...

¿Otra vez esto?


Luego de llegar al aeropuerto internacional de Londres, Kamijou y Tsuchimikado se dirigían al dormitorio de mujeres de Nessesarius en un auto de apariencia común. Estaban sentados plácidamente en ambas butacas traseras del vehículo.

"Me sorprendió un poco que esperases en el aeropuerto, Itsuwa" Habló el pelo azabache a su chófer.

"No, a-ah, b-bueno... ah-ajaja, se necesitaba un conductor y guía para traerte. Y-Yo fui designada para ayudar a que llegues sano y salvo." Respondió con voz entrecortada una chica de pelo púrpura oscuro, se encontraba nerviosa, sus razones de estar allí fueron cuestionadas.

Era la poseedora de una lanza Friulana y dotes ocultos que en su momento dieron de que hablar a cierto pontífice sustituto. Vestía una blusa de chifón lisa de color morado, con un lazo lila en su cuello asemejándose a una bufanda. También llevaba un pantalón negro de tela de mezclilla que llegaba solo un poco debajo de sus rodillas. Kamijou no alcanzó a ver sus pies.

"Ya veo." Dijo el chico, ignorante de los planes que los integrantes de la iglesia Amakusa habían discutido sobre su persona hace unas horas. "Es bueno ver que estés bien luego de todo el desastre qué pasó aquí." Dijo con una sonrisa. "¿Qué tal Tatemiya y los demás?"

"S-Sí, bueno, ellos también están bien." Respondió. La convencieron de que vaya a buscarlo. Le habían dicho que pasar tiempo juntos ahora, le ayudaría luego de la misión cuando intentara pedirle la ci, c-c-c-c-cita.

"¡Itsuwa, al frente... MIRA AL FRENTE, ITSUWA!" Gritó Kamijou desesperado.

"¿Eh?... ¡Ah!" Ella frenó, por poco evitando un choque. El auto de enfrente estaba parado tranquilamente, esperando la luz verde. "¡Lo siento, lo siento, lo siento!"

"No te preocupes, ningún herido aquí, hee hee." Miró a Tsuchimikado, sus gafas de sol caídas. Él le dirigía una mirada acusadora a Kamijou por distraer al conductor. "Tal vez debas dejarme el volante a mí. Este Kamijou-san definitivamente logrará estrellarlo más fácilmente." Forzó una risita.

"Tiene razón. No debes culparte, cuando el responsable más obvio es Kami-yan." El rubio asintió. "Solo míralo. Seguro forzó la mala suerte a salir de su cuerpo causando este resultado."

"(Eso ni siquiera tiene sentido.)"

"S-Sí, tienes razón." Ella estuvo de acuerdo sin pensarlo mucho, al parecer seguía avergonzada.

"(¡Oigan!. Solo intenté aliviar un poco el ambiente. ¡No me usen de chivo expiatorio!)" Se lamentó.

Kamijou miró fijamente a la parte trasera de esa cabeza púrpura. El auto comenzó a sacudirse un poco como si estuviera borracho.

"(¡¿Eh?!)" ¿Acaso había ganado recientemente un poder mutante que le permitiera poner nerviosa a la gente?

Miró a Tsuchimikado, quien tomaba su bebida con una pajilla. "(¿De dónde sacó eso?)" El rubio notó su mirada y movió sus cejas sugestivamente.

Arriba, abajo, arriba, abajo... izquierda.

Kamijou casi saltó hacia atrás con los ojos muy abiertos, impactado. "(¿Qué carajos?)" El rubio se dio cuenta de esto y negó con la cabeza. A continuación, señaló con la mirada al conductor mientras guiñaba un ojo disimuladamente. "(¿Qué?, ¿qué es?)". La escena se vería un tanto cómica en tercera persona.

Suspiro.

El espía repitió todo lo anterior, esta vez lentamente. "(No entiendo)". Paso por paso. "(No entie-... No me digas.)" El espía asintió. "(No pue-)"

"¡Ayyy!" Algo le había picado el cuello. Movió su mano al lugar afectado. Una muñeca rubia con un sombrero, un parche y ropas pervertidas lo había picado.

"¡...!" Una mirada de apatía le respondió. Puede que se haya enojado por ser olvidada.

"Ya casi llegamos. 5 minutos más." Dijo una chica alegre interrumpiendo sus pensamientos.

Kamijou metió a Othinus en su bolsillo. Luego miró fijamente a la chica de la lanza de nuevo, impresionado. Ella desvió la mirada, enfocándose en la conducción. Él podía ver algo rosado en sus mejillas debido a su propia insistencia.

"(¡No puede ser!)" [1]


Ciudad Academia - Unas horas antes

Accelerator salía del departamento de un maestro que curiosamente era su tutor. Una niña a su lado saltando y corriendo, como siempre.

Bajar de un treceavo piso siempre fue algo tardado.

La molestia del albino no era tanta como de costumbre, fue debido a que recientemente encontró un lugar que vendía helados y abría incluso luego del toque de queda. Tal vez algo frío calmaría la hiperactividad del mocoso.

Posó sus ojos en las calles deshabitadas. Nunca había respetado el horario de un estudiante normal, y no empezaría ahora. Pero, había algo diferente en el ambiente de esta noche, algo era inusual.

"¡Oye!... Uhn, disculpa, tú... ¿te llamas Accelerator por casualidad?"

Se sorprendió un poco. No estaba acostumbrado a que los desconocidos sean así de corteses al pedirle cosas. Sus ojos rojizos buscaron la voz infractora. Notó que la mocosa estaba mirando detrás de él. Se giró.

"¿Quién pregunta?" Respondió toscamente.

Una figura estaba cubierta en las sombras. Un punto ciego en las luces circundantes. La persona se llevó una mano a la cabeza, al parecer rascándose.

"Así que sí eres tu." La persona dio un paso adelante. Reconoció la ropa que usaba. Una cara promedio adornada con pelo negro y puntiagudo le sonrió. "Sé que es un poco repentino. ¿Pero, podría quedarme en tu casa por un tiempo?... si no te molesta, claro está." Dio más pasos para acercarse a su oyente.

Definitivamente era ese estúpido héroe.

"Hace unos días, ¿No dijiste que me ayudarías en lo que pudieras?" Escupió el albino. "Como cambian las cosas, je. ¿Qué pasó con esa altanería tuya?"

El chico rió incómodamente.

El albino solo se giró para irse.

"Puedes acompañarnos si quieres." Miró por detrás, de reojo. "Pero tendrás que decirme porque un tipo igual a ti acaba de irse de la ciudad hace unas horas."

Un aura siniestra lo envolvió por un segundo.

El chico no respondió.

"Misaka también quiere saber de lo que hablas. ¿Qué pasó hace unos días?. Dice Misaka mientras Misaka pone un puchero"

"Nada importante... ¿Vas a venir? ¿O tengo que patearte el trasero para que camines?"

"... Argg, ¿tan rápido?. Y pensé que mi suerte había mejorado." El chico se lamentó. "Solo para que lo sepas, buscar a Index fue mi primera opción, no te hagas ideas raras. Cuando llegué, mi departamento ya estaba destruido. Además, Maika me dijo que no vivía allí desde hace semanas."

"Aja, no me cuentes tú vida, Crack"

Touma giró los ojos, en señal de aburrimiento. Luego camino cerca de la niña inquieta y la tomó de la mano.

"¿Qué tal estuvo tu día, Last Order?" Sonrió.

"Misaka no pudo jugar al ping pong porque ALGUIEN estaba muy aburrido en el sofá. ¿Quieres jugar con Misaka?. Pregunta Misaka al salvador usando la táctica de los celos que aprendió en esa revista."

Ahora fue el turnó del albino de girar los ojos... Él miró de reojo a ese chico. "(¿Qué le pasa en las manos?)" Pensó enfurruñado de forma involuntaria.

Al parecer, la táctica utilizada por el peor de los clones para hacer miserable la vida del minusválido más fuerte de la ciudad, fue exitosa nuevamente.


Entre las líneas

"Matar a unos pocos para salvar a muchos"

Ese ideal era completamente erróneo.

El concepto tenía baches por todos los lados. ¿Cuál era la finalidad de todo?. ¿Cuál era su objetivo final?. ¿Habría siquiera un final o continuaría salvando gente hasta el infinito?. ¿Intentaba solucionar el problema de la gente muriendo o no?

Es posible que solo fuera una acción a corto plazo. En ese caso habría otras preguntas que uno debía hacerse.

Para empezar, ¿siquiera tomaba en cuenta a las personas como individuos? o eran solo números sin personalidad que se debían salvar. Aquellas personas ¿solo deberían esperar a ser salvados o podrían intentar salvarse a si mismos?.

Las personas tenían emociones y pasiones, podrían actuar de forma irregular en situaciones límite o en circunstancias con el desencadenante adecuado.

Tenían sueños y esperanzas para el futuro, podrían no estar de acuerdo con la frialdad del método usado.

Podrían actuar por su propia cuenta y causar resultados tanto positivos como negativos.

Por otro lado, ¿quién debía llevarlo a cabo?. ¿Un héroe, un villano, alguien sin categoría?.

Si dicha persona tenía el ideal de salvar a las personas en un principio, terminar con una vida definitivamente lo afectaría.

Era muy humano sentir que la vida de sus iguales tiene valor. También podrían llamarle a ese pensamiento; validación de la propia vida. Algo usado para darle sentido a la propia vida y una forma de autoestima.

Si la vida de alguien de su misma especie tiene valor, por consiguiente la propia vida tiene valor y viceversa.

Si A tiene valor. Y B es igual a A en su mayoría. Por tanto B tiene valor.

Era simple.

Podría ser una falacia lógica o una falsa equivalencia, y aun así sería funcional en la mente de la mayoría.

Era válido para una persona normal pensar así.

Hubo personas que no podían ver este valor en otros incluso si lo intentarán con toda su fuerza.

Hubo personas que podrían despegarse de los demás y de sus propias emociones de la misma forma que quitarse un chicle pegado en su zapato.

Pero estas personas no se suscribirían a este ideal para empezar.

Un militar entrenado o alguien que pasó por una guerra podría ser un gran exponente de la pregunta.

Podría delegar la responsabilidad a la autoridad o al ideal en sí.

El resultado sería el mismo. No podría ignorarlo para siempre.

Cuanto más capacidad tenga la persona para lidiar con la situación, más duraría su miseria. Tendría que lidiar con quitar vidas, algo valioso, por más tiempo.

Al final todos se quebrarán.

Una persona rota es el destino de quien transita ese camino.

Por último, ¿realmente las personas se salvarán?

Imaginemos que alguien A transita irremediablemente por el camino del mal. Luego llega alguien K y lo golpea con su mano derecha. Dicha persona K le demuestra el error en sus actos y la persona A promete remediar sus acciones.

¿Fue todo tan fácil?. Obviamente no.

La persona A tenía sus propias motivaciones para empezar. Incluso si las motivaciones no fueran malas de por sí, el método usado debía cambiarse, y tomará mucho tiempo y esfuerzo.

Tal vez la persona A había caído en la oscuridad en el pasado, y como en las adicciones, debía evitarse una recaída.

Tal vez no, y solo fue su descuido usar un método tan despiadado que tenía la pérdida de una vida como consecuencia.

De cualquier forma la persona K, o un tercero íntimo de A tendría que esforzarse en evitar que A proceda en una situación similar.

Ahora imaginemos que la persona K no existe y otra persona con un ideal toma su lugar.

Dicha persona ideal procede a matar a la persona A para evitar la muerte de otras 10.000 personas.

Nadie pensaría que estuvo mal y podría justificarse de muchas formas; defensa propia, matar un asesino, e incluso evitar más muertes pero... ¿realmente alguien se salvó?.

Si.

10.000 personas fueron salvadas.

¿Qué pasará con esas 10.000 personas?.

Quien sabe.

Podrían vivir felices sus propias vidas sin lastimar a nadie o podrían convertirse en un ejército de espionaje y asesinato para una nación sin escrúpulos.

Dependerá de la persona ideal.

¿Qué pasará con la persona A?

Obviamente ahora es un cadáver. Pudo haberse convertido en un asesino más aterrador o pudo haberse convertido en un futuro salvador de las 10.000 personas.

Quien sabe. Ahora es un cadáver.

Podría pensarse que, racionalmente, la persona K tendrá más trabajo y por lo tanto podrá salvar menos gente que la persona ideal que solo debía matar para salvar a otros.

Pero sería un error.

La persona K siempre será más rápida.

Es un problema de métodos.

La persona ideal matará para salvar a otros y por lo tanto, estará solo.

No se trata del estúpido argumento del poder de la amistad.

Incluso si otros ayudan a la persona ideal, usarían el mismo método, de otra forma el ideal carecería de validez. Esas otras personas también estarían solas, no literalmente.

Por otro lado, la persona K también podría ser ayudada por otras personas con su mismo método.

La persona A sería una variable importante.

Incluso si ambas personas fueran ayudadas, el resultado sería diferente.

Aunque se dejará de lado la individualidad de los humanos y se viera el problema en forma de números, la persona K tendría la ventaja.

Sería la persona ideal vs la persona K más todas las personas que evitó matar.

Si todos fueran malos:

El mundo podría quedarse sin personas a las que matar.

Pero si todos fueran personas que se evitaron matar, el mundo podría quedarse sin personas a las que salvar.

La finalidad de ambas es diferente.

Si los anteriormente insalvables ayudasen, no se necesitarían héroes.

Por supuesto, no todo sería perfecto y habría errores. Pero también habría más gente dispuesta a solucionarlos.

Ser un héroe y salvar a otros simplemente no podría compararse a recibir la ayuda de los insalvables y los números para evitar que alguien deba ser salvado en primer lugar.


Extras:

[1]

No pudiendo con la presión, Kamijou usa su puño derecho para golpear al espía con todas sus fuerzas. La cara de este choca contra el parabrisas, agrietándose. Bebida salpica por todas partes. Luego se desabrocha el cinturón e intenta pasar al frente del vehículo.

Itsuwa se muestra conmocionada por estas acciones repentinas, pierde el control del volante por un momento. Kamijou aprovecha para pasar. El auto choca contra otro que estaba estacionado al costado de la acera.

El choque fue muy violento.

Tsuchimikado se llevó la peor parte debido a que Kamijou lo usó como escudo humano. Itsuwa también parece ilesa, pero sus ropas se ven como si hubieran recibido el daño porque están algo desgarradas. Ella aún se encuentra perturbada por lo que acaba de suceder, pero una voz tosca la saca de su conmoción.

"Estoy harto..." Es la de Kamijou. Está parado fuera. Ella solo lo mira sorprendida. "Estoy harto de toda esta mierda. No quería venir aquí para empezar." Él logró salir del auto y ahora está parado mirando hacia abajo y con los puños apretados.

Un segundo después, levanta la mirada. Sus ojos se suavizan mientras le habla.

"¿Vienes conmigo, Itsuwa?" Ella no sabe si está fingiendo la mirada llena de cariño que le lanza. "Voy a derrocar este reino y convertirme en el nuevo rey. Quiero que seas mi reina." Ya no le importa, ya no importa si esa calidez es fingida o no.

Ella recoge su bolso del suelo y se acerca a Kamijou para tomar su mano extendida. Los dedos del chico aprietan ligeramente los suyos como queriendo impedir que se aleje. Ellos caminan ignorando el alboroto que causaron.

Ya no importa nada más.


*Si te interesa:

Estuve escuchando "99" de "MOB CHOIR" al escribir este capítulo.

También, escuche "Driver" de "NICO touches the walls" para el anterior.


N/A

Hola, bienvenidos al final del capítulo.

Nota larga entrante:

Se supone que debía meter una escena en el dormitorio de mujeres en este capítulo, pero simplemente me bloqueé. Tal vez por eso tarde tanto en este capitulo, incluso aunque sabía todo lo que quería que pasara.

Hecho la culpa a Index y su falta de caracterización. Fue muy difícil pensar que haría en esa situación.

¡Maldición Kamichi! ¿Por qué la hiciste con tan pocas características, además de glotona y molesta?

(En una nota aparte, Accelerator fue más fácil de escribir de lo que imaginé, ¿curioso verdad?)

...

Como sea, esta historia va a tener romance, pero como una subtrama, que realmente no afectará el resultado final.

Antes que nada, vamos a dejar algo claro.

No soy alguien que cree en eso de una media naranja para cada quien. Al contrario, pienso que la vida es un todos contra todos donde se involucran apariencias, sentimientos y demás, por lo que cualquiera puede terminar con cualquiera, siempre que su personalidad no sea totalmente incompatible.

¿A qué viene esto?

Pues voy a meter a Musujime a la mezcla. Ella y Kuroko son de mis favoritas, pero Kuroko es demasiado lesbiana para agregarla y no quiero que solo esté para chistes tontos como en el canon. (Lo siento Kuroko).

Si será un harem o no, está por verse. Por eso necesito que saques todo tu ingenio, tú mejor shippeo. Escríbeme en los comentarios tus sugerencias con lujo de detalles, tus razones y demás:

¿Quien con quien, por qué es mejor, y cómo sucedería en tú opinión?

(No necesariamente Touma, tampoco es necesario que sea canon).

¿Por qué esto?

Dos razones:

Primero; esta es una serie que trata de adolescentes, ergo, sí o sí tiene que pasar. (Siempre me parecieron estúpidas esas historias que lo omiten adrede. No es necesario que lo muestres tal cual, pero al menos deberías mencionarlo. ¡Osea por dios, son adolescentes hormonales!)

Segundo; necesito situaciones cómicas, suaves o livianas. La historia es mayormente del POV de Kamijou después de todo. El tipo siempre busca estas situaciones con todo su corazón, y las más fáciles de escribir son las de tinte romántico. (Perdona señor a este humilde vasallo por ser un inútil para estas cosas. De hecho, casi el 50% de espera la entre los cap. es debido a esta inutilidad mía)

Estas tonterías que escribo las intento hacer lo más creíble posible, por lo que son algo necesario para la historia. Así que no te contengas.

Por supuesto, me reservo el derecho que todo termine como la mierda, y que todos acaben solteros al final.

...

Todos los comentarios y críticas, positivas o negativas, son apreciadas. Alguien pensó que esta historia valía su tiempo lo suficiente como para dejarlas después de todo.

Eso es todo por ahora.

Adiós por el momento, Usuario no Sospechoso fuera.