Esa mirada vacía le mareaba hasta casi hacerla vomitar, con un semblante burlón se negó a cooperar. Cansada ya de las tonterías sin sentido de aquella extraña maniática sin corazón, Himawari ordenó que la sacaran de su vista. Kaname y otra chica arrastraron a la rubia que se negó a caminar, mientras ella iba haciendo uso de una carcajada para inundar el edificio con su escandalosa demencia.
"¡adentro Toshinō!" sin consideración y vaya que no se la merecía, Kaname aventó a la rubia devuelta a su celda
"esto es brutalidad policial" dijo ella levantándose del piso mientras el rechinar de las rejas sellaron su prisión.
Ella soltó el aire de sus pulmones en un soplido de asco, miró una sucia esquina y fue a sentarse ahí. Con la mirada en algún lugar iba pensando, las locuras de voces tristes revuelan su cabeza, ella sonríe ante esos gritos desesperados, ella sonríe por esas lagrimas que no parecen detenerse, ella se ríe por dentro en una clara burla a esas chicas tristes que lamentan la perdida de una amiga
"vaya vaya Toshinō Kyōko" dijo y cerró los ojos al tiempo que regulaba su respiración "aun estas aquí verdad" dijo tratando de encontrar tranquilidad para entrar en su subconsciente
En el blanco de su mente yace un cuerpo adolorido, sus gimoteos son constantes mientras a ella se acercan cadenas que arrastran por el suelo un chirrido molesto, pero su adolorida no tiene fuerzas para criticar. Sus ojos solo lloran sin cesar, su corazón parece que le deja mientras entre sollozos repite el nombre de aquella a la que asesinó
"Chinatsu-chan…" dice ella dejándose caer en un mar de desesperación
Cerca de ahí, ay una chica igual en apariencia incluso mas que una hermana gemela. Era su contraparte de una tierra paralela que busca desesperada una solución a lo que ella considera su mas grande error. Esta chica rubia que a gritos suplica invitación, es una Kyōko que llegó a ese mundo sin saber nada de lo que sucede alrededor. Pero el dolor es inmenso tan grande que no es fácil de creer, la muerte el sufrimiento, sus manos están manchadas con la sangre de su amiga Chinatsu.
"¡no dejes que te domine!" ella grita a la lejanía, no quiere rendirse. Kyōko no tiene fuerzas para mirarle pero sabe que aquella es culpable de su desgracia
"¿aun sigues aquí?" otra rubia entra en escena, lentamente va hacia la chica que desesperada grita y golpea una pared invisible que no la deja acercarse a su igual que lentamente se sumerge entre torcidas cadenas "sabes Kyōko, me alegra mucho que me liberaras pero ya no te necesito"
"¡todo esto es tu culpa!" gritó Kyōko hacia la rubia burlona y despreocupada, la Kyōko malvada
"¿mía? Por favor" se carcajeó la Kyōko malvada y miró hacia la rubia que lentamente sujetaban las cadenas "es todo culpa tuya Kyōko"
Kyōko miró a la chica rubia, la Kyōko de ese universo ya no estaba luchando contra la oscuridad venenosa de la Kyōko malvada "tal vez sea cierto" dijo, eso es algo que ya había aceptado
"es cierto querida" dijo la Kyōko malvada dándole la espalda y alejándose hacia la Kyōko triste que atan las cadenas "antes yo era la que estaba prisionera entre esas cadenas, pero gracias a ti ahora es esa Kyōko la que voluntariamente tomó mi lugar" se pavoneo rodeando a la Kyōko triste y volvió campante hacia la pared invisible.
"¡eso no es cierto y lo sabes maldita!" dijo Kyōko golpeando con fuerza el horizonte de los sueños "si tan solo yo…"
"¡si tan solo tu nada!" dijo la Kyōko malvada "¡tu fuiste la que me abandonó a mi suerte en este mundo! Ahora las cosas resultan mal para todas y lo único que hacen es señalarme con el dedo"
"¿Qué es lo que quieres de nosotras?" parecía que estaba al borde de la resignación pero eso estaba lejos de suceder para Kyōko, ella lucharía hasta el final por todo el amor que siente por Ayano
"¿querer? Yo no quiero nada de ustedes" dijo la Kyōko malvada "a mi solo me divierte su sufrimiento… upsi entonces eso quiere decir que quiero que sufran jajajaja" ríe siniestra, mostrando su dentadura perfecta
"no…" Kyōko movió su cabeza de un lado a otro negando su fortuna "¿Qué hice mal?" se preguntó así misma, cayendo en dolor lamentando ocurrido.
"enamorarte de Ayano querida mía" le respondió la Kyōko malvada al otro lado de la barrera "ese fue tu único error" dijo sin titubear dándole firmeza a sus palabras hirientes
"el amor no puede ser un error" dijo no muy convencida tratando de darle un significado a la afirmación de la Kyōko malvada "el amor siempre es la respuesta"
"esta vez no es así querida" dijo la Kyōko malvada viendo como las lagrimas de la Kyōko empapan las cadenas que ya casi la aprisionan "creíste que por pedir un deseo egoísta Ayano se enamoraría de ti" Kyōko por primera vez prestó atención a las palabras de la Kyōko malvada "y no único que obtuviste fue a mí y que el libro de los deseos borrara tus recuerdos pero no dejó que ese amor desapareciera y que fuera parte de tu castigo por desobedecer las reglas de una guardián de los deseos" Kyōko no entendió gran parte de la explicación, pero eso fue suficiente para que ella tomara una decisión.
"ya veo" dijo Kyōko y algo en su cabeza unió las conexiones necesarias. Dio un salto y golpeo la pared invisible otra vez al tiempo que gritaba "¡Kyōko escúchame! ¡se como solucionar todo esto! ¡solo tienes que dejarme entrar a tu mundo otra vez!" rogó a la Kyōko triste envuelta en dolor, parecían sinceras sus palabras pero que caso tenia ya
"no mas por favor" susurró en un lamento la Kyōko envuelta en cadenas
"¡por favor!" insistió Kyōko "¡confía en mi! Juntas lograremos que Chinatsu-chan vuelva"
"¡es mentira!" dijo Kyōko alzando la voz, miró hacia el limite de los sueños donde estaban esas dos Kyōkos que tanto dolor le han traído a su mundo "tu la viste… yo la vi… la sangre… Chinatsu-chan" gimoteo recordando aquel turbio momento
"por favor Kyōko" rogó la Kyōko segura con un rayo de esperanza "déjame pasar"
"jajaja" ríe la Kyōko malvada "ya basta querida, es inútil, esta rubia tonta ya no quiere luchar" dijo apuntándola maleducada con el dedo
Kyōko bajó los hombros resignada y apoyó la cabeza en la pared invisible, si no podía entrar a ese mundo la única oportunidad que tenia de reparar su error se esfumaba "por favor… hazlo por Ayano"
Kyōko cayó al suelo, el dolor se apoderó de su cuerpo pero eso no le impidió que con una sonrisa mirara hacia la Kyōko de ese mundo, aquella que en un hilo de esperanza le permitió la entrada una vez mas. Kyōko se levantó a toda prisa y corrió hacia la chica que era tragada por las cadenas, tomó la primera he hizo fuerza para romperla, lo logró.
"hazte con mis sentimientos" dijo Kyōko y juntó su frente con la Kyōko triste "el amor lo cura todo, eso es lo que siempre dicen"
"¿Qué están haciendo?" dijo la Kyōko malvada que no pensaba que la Kyōko de ese mundo dejara entrar a su Kyōko "esto ya es inútil"
"no la escuches" dijo Kyōko "Ayano nos necesita, Akari nos necesita, Chinatsu-chan nos necesita"
Las cadenas se detuvieron y empezaron a retroceder dejando libre el cuerpo triste de Kyōko "Ayano me necesita" susurró formando una leve sonrisa
Kyōko abrazó a la rubia triste dejando que sus sentimientos se fusionaran con los de aquella Kyōko "nuestra hija nos necesita"
"eso no servirá de nada" dijo Kyōko malvada dispuesta a interrumpir el momento emotivo de las dos Kyōkos, pero en cuanto trató de acercarse a ellas un par de cadenas salieron de la nada y la tomaron de los brazos "¿Qué?"
Kyōko miró a la Kyōko malvada luego miró a la Kyōko de ese mundo y sonriendo dijo "he cometido errores pero juro que los enmendare"
"¡¿crees que estas cadenas me detendrán?!" dijo la Kyōko malvada "será solo cuestión de tiempo y estaré libre en un parpadeo" otro par de cadenas se arremolinaron a su vientre y la halaron tirándola al suelo "volveré a tomar el control y entonces haré que se arrepientan de verdad"
"eso lo tengo claro" dijo Kyōko, tomó la mano de Kyōko y la apretó suavemente fortaleciendo mas aun los sentimientos que encarcelan el mal "no puedo desear que desaparezcas y tampoco puedo desear arreglarlo todo" apretó con más fuerza la mano de Kyōko haciendo que esta notara algo extraño "entonces solo me queda renunciar a mi existencia… así tu tampoco existirás y el mal que desatamos en este universo jamás pasará" Kyōko volteo hacia su igual y con una sonrisa triste le dijo "entonces Ayano podrá ser muy feliz a tu lado y Chinatsu-chan llegara esa noche a su casa y hará la cena para sus amores"
