Episodio 5: Nunca pierdas la esperanza
La chica de cabello castaño estaba despertando. Había tenido un sueño extraño, soñaba con un ser tenebroso, con muchos ojos en su cuerpo, de tamaño colosal, unas garras enormes terminaban de adornar a esa criatura, que luego se convertiría en un hombre, de cabello blanco peinado hacia atrás, una chaqueta de cuero negro, y una katana en mano, la cual desenvainar y se la lanza, pero antes de ser atravesada, se despierta. Estaba en un lugar en el que nunca estuvo antes, se soba los ojos y se sienta, estaba en un colchón en el suelo, mira a los lados, sus cosas, o al menos la mayoría de estas, estaban ahí.
"Ah! Bien! No se han perdido!" con emoción se arrastra hasta llegar a su mochila en la que estaba casi todo lo suyo.
"Si que fue una molestia traerte con tanto que pesabas, menos mal que Agnus no escondió mucho tus cosas." Dice una mujer atrás suyo. Al voltear a verla ve a una mujer de traje de cuero negro y cabello rubio. "Por cierto, soy Trish, un gusto…" la mujer dice con la voz más tranquila que podía, y por alguna razón a la chica no se le hacía difícil confiar en ella.
"Oh! Yo soy Atsuko Kagari, pero puedes decirme Akko" la chica sonríe mientras busca unas cosas en su mochila, y por un segundo su semblante cambia por uno de preocupación al ver que su carta por la que se había tirado esa vez no estaba, y por ese momento sentía que el corazón se le detenía. "Ehm, por casualidad no habrás visto una carta de colección de Shiny Chariot?" dice con voz entrecortada.
"No tengo idea de que sea eso… Pero creo recordar que Agnus tenía unas cosas separadas… Tal vez este entre esos…" Trish se acerca y se sienta a su lado.
"Tenemos que ir!!, por favor, yo ayudaré!" Akko se levanta y dice con tanta motivación tenía, pero se notaba que también una tristeza profunda, ya que lágrimas brotaban de sus ojos.
"Ayudar… Hey, esto es muy peligroso, tal vez se volvió a infestar el lugar…." Trish se rasca la cabeza y da unos pasos hacia atrás, viendo como la chica se levanta con una determinación que hacia tiempo no veía en alguien, desde aquella vez que Dante se había levantado luego de que ella lo atravesará con su espada, aunque claro, esta situación no estaba ni cerca a esa. "Es mejor que vayas a casa… Enserio…"
"No! No puedo ir! Tengo que recuperar mi tesoro! Sé que no significa mucho para ti, pero para mí sí, es mi única carta así de Chariot, ella fue mi inspiración, y voy a volverme una bruja como ella!" grita y camina hacia la puerta, pero es detenida por la mujer.
"Escucha… No siempre se puede tener todo… Y seas una bruja o un demonio… Es más importante tu vida… Solo dime donde vives y te llevaré si quieres, vamos…" Trish intenta decirle tan calmada como puede, tomándola de ambos hombros.
"No! Tengo que volver a Luna Nova! Y recuperar mi carta, si no vas a ayudar… Tendré que ir yo…" duda un segundo, recordando todas las atrocidades que vio con Agnus, pero su determinación a volverse una bruja era mayor. "Yo no me rendiré hasta lograrlo, hasta lograr mi sueño de llevar alegría a la gente!" es lo último que dice con firmeza.
"Bueno, viendo que no podre convencerte, pero tampoco puedo dejarte morir, ven, tendrás un curso rápido" Trish la suelta y caminando como si nada hubiera pasado, sale de la habitación, seguida de Akko, hacia un armario lleno de armas, entre ellas, unos revólveres, varias espadas y dagas, y un lanza granadas. "El lanza granadas es de Lady, no lo toques, después de eso, siéntete libre de escoger."
"Eep… B-bueno" Akko mira un rato todo el arsenal, y lo tomaba, casi todo era demasiado pesado para ella, excepto unas dagas duales, eso servía, así que asintió hacia Trish cuando ya hizo su elección. Esta sonríe y le hace una seña de que la siga, coge un papel y escribe una nota diciendo que volverían luego, para dejarla en el escritorio que había en ese lugar, y coger unas llaves.
"Vamos newbie, esta será tu primera misión, solo recuerda no separarte de mi" dice Trish saliendo de aquel edificio, otra vez seguida de Akko, para subirse en la Van y volver a salir con dirección hacia el laboratorio abandonado de Agnus. El camino estaba más despejado de la otra vez, pero una vez entraron en la propiedad, unos demonios pequeños salieron a recibirlas, a los cuales Trish atropella sin molestias. Bajando al frente de la entrada directa que dejaron la última vez que vinieron.
"Ya sabes el plan, ahora, sabes como usar estas? Por supuesto que no, muy bien, recuerda que debes tener buen centro de gravedad, agítalas de esta manera…" Trish toma una de sus dagas y le enseña como moverlas, para luego devolverla y tomar su espada de tamaño colosal. MY así, con sorpresa, miedo y determinación, las dos chicas entraron.
"Mira tú… No habrán venido pocos…" Trish dice al ver que el lugar estaba de nuevo lleno de demonios, pero ella sabía eran unos más débiles, así que, aunque sí se encargo de la mayoría de ellos, dejó unos pocos para que Akko practique, y aunque se veía que no estaba lista, si pudo hacer algo considerable, Trish estaba maravillada por cómo la chica aprendía, se veía su determinación.
Pronto llegarían hasta una habitación destruida en su mayoría. Grietas en las paredes, plantas brillantes creciendo en el suelo, cuerpos descompuestos de demonios, un par de estatuas que Trish no recordaba haber visto, y al final del pasillo, aquello que Akko tanto buscaba, entre otras cosas, su carta, junto a su peluche.
"Haa! Ahí está!!" dice con emoción y corre hacia ahí, pero Trish se da cuenta de que las estatuas se mueven y detiene a Akko por los hombros.
"Espera Akko… Hay algo aquí que no me gusta…" dice acercándose a las estatuas.
"Mira hermano! Alguien vino a vernos luego de décadas!" dice la estatua derecha, a lo que Akko retrocede.
(Un hechizo? Pero quién…) Akko piensa asombrada de que esas estatuas estén hablando.
"Pero no es nuestro viejo maestro… Él debería de estar aquí…" la estatua izquierda le responde.
"Juraría que su energía estaba aquí, supongo debemos seguir buscando" la derecha dice mientras sus ojos se iluminan.
"Podemos matar a estos mientras?" la izquierda dice y sus ojos se iluminan, junto con la espada que tenía entre manos, que se torna de color rojo carmesí.
"Por supuesto…" la otra dice y su espada se ilumina de color azul, y luego, ambas saltan y se estiran en frente de Trish y Akko, mostrando una forma corpulenta y grande, con sus espadas, que ahora parecían más dagas, en sus manos, antes de cargar hacia ambas chicas.
"Akko, cúbrete!!" Trish grita empujando A Akko, para luego sacar su espada y bloquear los golpes sincronizados de los gigantes, son éxito pues saldría volando chocando contra la pared. "Ugh…. Akko… corre…! Estos son muy fuertes…. Maldición… Dónde estás, Dante…" Trish intenta levantarse pero es pisada por los gigantes, para que luego la levanten y el de la espada roja la tire contra el otro, jugando.
"Ajajaja, no eres ni la mitad de fuerte que nuestro maestro!" El azul aclama mientras vuelve a tirar a la chica.
"Gh… Déjenla en paz!"Akko tira una piedra que cae en la cara del azul, el cual voltea a verla desafiante.
"Te crees muy hábil, eh, pequeña? Vamos a divertirnos…" dice al unísono con su hermano y ambos se acercan donde la chica de cabello castaño.
"Eeeh… N-no me maten tampoco…" Dice levantando las dagas y agitándolas hacia ellos.
"Que patético… Por qué te resistes? Parece que no eres digno como nuestro maestro…" dice el rojo mirando a su hermano.
"Oy! Cómo que no!? Solo soy una novata! Pero aun así no me voy a rendir hasta conseguir mi sueño!" dice asumiendo la posición de batalla que Trish le había enseñado.
"Bajajajaja!! Suena interesante… Pero no tienes el poder para seguir ese sueño…" dice el demonio observando con curiosidad a la chica, curiosidad causada por la determinación que no había visto desde hace tiempo.
"Tal vez no, pero igual nunca me rendiré… Seré una bruja tan buena como Chariot!" dice intentando lanzar unos cortes hacia los gigantes, sin mucho éxito, ya que fue rápidamente desarmada y lanzada contra la pared por los hermanos demonio.
"Sabes, hace tiempo teníamos un sueño, éramos guardianes de una puerta a un portal al infierno, nuestro sueño era encontrar a alguien que fuera más fuerte que nosotros para liberarnos, y entonces llegó nuestro maestro, al cual llevamos buscando desde hace tiempo…" dice el hermano de color carmesí.
"Tal vez podría ayudarlos a encontrarlo, sería de mucha ayuda! O al menos tanta como podría ofrecer…" dice levantando ambos brazos levemente.
"Con una determinación como la tuya, te creemos que podrías. Nadie hasta ahora se había ofrecido a ayudar…" dice pero no acaba su frase, antes de que Trish saltará a su espalda, clavando su espada en el gigante, chocandolo contra su hermano, para luego cortarlo a la mitad mientras iba a por el otro, al cual atraviesa en el pecho, mientras con su mano libre le pasa una daga a Akko.
"Acabalo ahora!!" dice Trish mirando a Akko, presionando contra el pecho del demonio para que este no se mueva.
"Y-yo…" Atsuko intenta decir algo, pero la mirada fulminante de Trish decía que debía hacerlo, habían llegado muy lejos ya. Dudando un poco, se acerca por la espalda al gigantesco demonio, atravesándolo con su daga, y entonces, el demonio voltea a verla una vez más, junto a su hermano, que estaba tirado en el suelo.
"Hiciste… Una promesa…" dicen al unísono antes de convertirse ambos en luz, fusionándose con las dagas que tenía Akko, volviendo una de color carmesí, y la otra de color celeste oscuro. Ambas tenían en el mango una cara correspondiente a los hermanos demonio.
"Yo soy Agni" la daga de color carmesí habla.
"Y yo Rudra" la azul también habla una vez la otra termina su presentación.
"Considérate nuestra ama de ahora en adelante, cumple tu promesa, y a cambio te prestaremos nuestro poder" dicen mientras Akko las toma a ambas en sus manos. Al hacerlo, por un momento tiene una visión, una visión de un joven de cabello blanco largo, con un brazo que brillaba de un color neón muy fuerte, que estaba sobre un dragón enorme, apuntando con un revolver a su ojo, y luego ese tipo de convertiría en el hombre de cabello blanco con katana de su sueño de ayer.
"Esas son… Devil Arms?..." dice Trish sorprendida aún reponiéndose de la batalla. Mientras tanto, Akko las agitaba, al mover a Agni, fuego salía en ondas alrededor suyo, y al agitar a Rudra, lo mismo, pero con una ventisca de hielo.
"Increíble!!!" dice Akko luego de su demostración.
"Sin duda alguna" dice Agni. "Maravilloso" dice Rudra.
"Esto será el inicio de una amistad!" Akko dice guardando las dagas en un cinturón para dagas que le había dado Trish junto con las otras.
"Increíble… Aparte de Dante, nunca había visto a nadie que pudiera manejar Devil Arms… Pero cómo…?" Trish se pregunta tratando de hallar una respuesta entre lo que ella sabía. "La única manera de crear un Devil Arm es cuando derrotas a un demonio y este se vuelve sumiso, o cuando creas un lazo con este…" Trish se recuerda y dice esa información en voz alta.
"Bueno, si les hice una promesa de encontrar a su antiguo dueño, tal vez esa conversación que tuvimos fue suficiente para lograr hacer un lazo" dice Akko, intentando organizar toda esa información nueva en su cabeza, pero era muy difícil, todo era muy novedoso para ella.
"Es eso cierto?" Trish se agacha a la altura de las dagas y las observa.
"Es cierto" Menciona Agni, seguido por Rudra, el cual dice "Ella lo prometió y nosotros le creemos." Y por último, ambos dicen al unísono "La ayudaremos a cumplir su sueño, y ella nos ayudará a nosotros."
"Impresionante, parece que te conseguiste un par de amigos, sabes qué? Quédatelos, te los ganaste, pero con una condición, nada de hablar en mi presencia." Dice mientras se acerca al final del pasillo, para luego de unos momentos volver a entregarle su carta a Akko.
"Gracias, gracias enserio!!" dice emocionada la joven tomando la carta en manos.
"Muy bien, acabamos aquí, es hora de que vuelvas a casa" Dice Trish recogiendo y guardando su espada en su espalda.
"El problema… Es que no sé como regresar… Llegue aquí por un error mío en un portal a Luna Nova." Dice rascándose la cabeza.
"Hm… Ese lugar no me suena… No es de este mundo al menos… Vienes del infierno?" le pregunta curiosa.
"Qué?! No!" responde Akko confundida por tal pregunta.
"Hm, entonces tenemos problemas… Pero intentaré hacer todo lo posible junto con Lady por que vuelvas, además, tal vez así haya una pista de a donde fue Dante, por este tiempo, vas a vivir conmigo, y me vas a ayudar. Yo te enseñaré a usarlas" señala a sus dagas nuevas.
"Me parece bien." Afirma Rudra.
"Que así sea!!" dice Akko levantando su brazo en emoción antes de seguir a Trish de vuelta a el edificio Devil May Cry, mientras hacia diversas preguntas en el camino, a las cuales Trish respondía con alegría.
--Continuará--
