DISCULPEN LAS FALTAS DE ORTOGRAFÍA.

© Miraculous: Les aventures de Ladybug et Chat Noir pertenece a Thomas Astruc, productores y empresas productoras. Obra sin fines de lucro.

El departamento de en frente.


Un día nuevo se asomaba y ya había parado de llover aun había nubes, pero a pesar de eso algunos cuantos rayos de sol se infiltraban, dentro de un punto de vista era hermoso y más verlo de un tercer piso.

Eran las 8:30 am y Adrien seguía sin ropa limpia, pero a pesar de las cosas que sucedieron ayer se sentía descansado, la plática con Marinette fue buena dentro de lo que cabe, al menos en ese momento no se sintió solo.

Adrien alcanzo su celular y vio que tenía un mensaje de Chloé, al menos la joven muchacha se preocupaba por él, pues le había llegado un mensaje a las 10 de la noche preguntando si había llegado con bien, no se había dado cuenta, pues lo que paso ayer lo incómodo de algún modo y la lluvia no había ayudado.

Está bien, lo habían dejado, se había preparado mentalmente para eso, pues su novia rica con ropa carísima no creía que aceptaría a alguien que había dejado todo por un sueño banal. Pero su sorpresa es que aun después de eso siguieron saliendo durante un año más, pero al parecer estaba aguantado todo a ver si recapacitaba como había dicho su madre, pero pues al parecer la joven termino por desesperarse y dio por terminada la relación.

Pero el joven a fuerzas quería ser terminar su carrera de físico, aunque terminara de profesor en algún instituto de parís, al menos había estudiado y hecho lo que le gustaba.

Respondió el mensaje de Chloé rápidamente, pero de una manera un poco seca; respondió exactamente lo que su ahora exnovia le pregunto, fue un simple "Estoy bien, gracias por preocuparte".

Tenía clases hasta las 2 de la tarde así que estaba relajado, ese día tendría que lavar la ropa antes de irse y eran las 9 de la mañana, así que se levantó a hacerse un café y una tostada con mermelada antes de ponerse a hacer sus quehaceres.

Después de perder el tiempo en sus páginas sociales mientras desayunaba, decido que era el momento de lavar ropa, era lo que más le daba flojera, pues tenía que separar lo blanco de lo de color, lo de color de lo negro, lo negro de lo de mezclilla, ahora entendía a sus sirvientes y también a las amas de casa.

Salió de su departamento con sus cosas cargadas en la espalda, al menos no era tanta ropa, iba bajando las escaleras y se alcanzó a dar cuenta que su vecina también iba bajando por lo que se apresuró a alcanzarla, tenía que decirle gracias nuevamente.

¡Hey! Marinette, Buenos días— saludo muy sonriente.

¡Oh! Adrien ¿qué tal? ¿amaneciste mejor verdad?—pregunto, pues ya no lo veía decaído como ayer

Bien, quiero darte las gracias nuevamente, nunca tendré como pagártelo, también lo del té, estaba muy rico, realmente eres buena persona— lo último lo había dicho sinceramente pues lo de ayer no se lo espero, nunca habían cruzado más de una palabra y que ella le hubiera ofrecido una bebida caliente, una toalla y compañía por un rato significaba mucho para él.

No hay de que, al menos te sientes mejor

Algún día acepta una invitación a comer de mí parte, es lo mínimo que puedo hacer por lo que hiciste

Me lo pensare, pero no prometo nada— le dijo un poco insegura, era vecino, pero no tenía por qué hacerlo, era un ser humano que tenía un problema en ese rato.

Pero me dices la respuesta, no me dejes ahí flotando—Pidió

No te preocupes, yo te digo, cambiando de tema ¿Supongo que tienes planes para la tarde?— Le había preguntado pues había observado el enorme bulto de ropa que el muchacho cargaba —Lo mejor es relajarse y pensar en otras cosas con lo que te paso— la curiosidad le había picado, aparte era bueno que se distrajera.

Pues si tener clases de ondas y electromagnetismo es pensar en otras cosas creo que voy por buen camino— dijo con un tono jocoso—Aparte es la primera vez que te topo los lunes, no sabía que entrabas al trabajo tan temprano

No voy al trabajo, voy a comprar telas cerca de Boulevard Haussmann para mis clases de medio día— le dijo frescamente—De aquí hago unos 15 minutos y voy con tiempo así sirvo que voy y almuerzo cerca de ahí

Por lo que me dijiste que compraras, supongo que estudias diseño o algo así— le dijo para seguir con la plática, le empezó a gustar a platicar con la chica, era bastante fácil de llevar la conversación con ella en ese momento.

Supones bien Adrien— le dijo con una sonrisa— Diseño de modas en el L'institut Marangoni', por si algún día me visitas— le dijo en forma de broma con un guiño

A lo mejor te secuestro para ir a comer— Le siguió el juego

Ya habían llegado a la planta baja y por lo tanto sus caminos debían de separase ambos tenían que seguir con sus cosas por más que Adrien quería seguir hablando, esperaba que Marinette le aceptara la invitación.

Bueno, luego hablamos Adrien, yo debo irme ya y no sé cómo este el tráfico aparte tú debes lavar tu ropa—Le dijo burlándose de él pues si lo hubiera hecho el sábado podría haberse relajado más antes de ir a la U.

Suerte en tus clases Marinette—Le dijo mientras veía a la muchacha caminaba hacia la salida a lo que ella solo le respondió diciendo adiós con la mano.

Se dirigió al centro de lavado del edifico, ni rápido ni perezoso empezó a separar, lavar y secar.

Si algo está bien con Marinette es que no sabía su apellido por lo que no lo trataba diferente siendo el hijo de un reconocido diseñador pues viéndolo de una manera fría, acercarse a él le podría servirle de peldaño directo a la fama, pero pensando bien, no creo que ella hiciera eso, hacer todo lo que hizo por él, ayer siendo él un extraño, no lo hace una persona cualquiera y ayer ella batallaba para saber si era su nombre correcto el que había pronunciado, si hubiera querido saltar a la fama, hubiera intentado desde antes acercarse a él. Al menos le estaba mostrando que ella no era así y que no seguía revistas de chisme.

¡Maldita prensa rosa!

Ahora que lo pensaba, se puso a buscar donde estudiaba Marinette, L'institut Marangoni, así recordaba que le había dicho la joven. Comenzó su búsqueda en la internet y apenas se visualizó el logo del instituto de la chica, fue suficiente para reconocerlo.

Era un instituto muy reconocido a nivel mundial y grandes diseñadores como Valentino, Armani, Dolce & Gabanna, Carolina Herrera, entre ellos su padre Agreste, mandaban patrones y otras cosas para sus estudiantes, era una escuela de elite de diseño y tanto como diseñadores y modelos pasaban todos los días por ahí, si se acercaba tan si quiera a 1 cuadra del instituto es posible que lo reconozcan pues fue un modelo en su época de adolescencia.

Lo que menos quería era que Marinette lo tratara diferente si sabía de donde procedía. Le gustaba que lo tratara como uno más, había hecho, si se podría llamar de alguna manera, una amiga más, pues cuando se le acercaban a él era por su nombre o por su dinero.

El mundo de la moda era el infierno.

Termino de lavar y secar la ropa, no era tanto como aparentaba, así que subió a dejar la ropa, comer una lata de atún y pasta rápidamente para al terminar arreglarse e ir a la U, siempre tomaba la misma ruta, caminaba una calle para ir a la estación cercana a su departamento y de ahí agarraba el autobús, hacia 18 minutos, tramo bastante largo, pero era un tiempo que usaba para escuchar música y estar en calma, le dirán loco, pero los viajes en autobús le relajaban, cuando no iban muy llenos.

Iba a tiempo y seguro el profesor se aun no llegaría después de la hora, caminaba a paso lento, pues no quería acelerarse, fue modelo y lo dejo, pero no por dejarlo iba a descuidarse tanto físicamente, sin contar el tabaco y la bebida.

Llego al laboratorio donde iban a impartir la clase de ondas y electromagnetismo, y solo había a lo mucho 6 personas de las cuales 3 eran repetidores. Estuvo dibujando un rato hasta que llego su profesor, solamente inicio la clase y entro en otro plano astral, le iba a costar otra materia.

Rememoro todo lo que había acontecido en la semana, fueron momentos agridulces, proyectos, tareas, la novia lo dejo, pero a pesar de todo, recordó la amiga que había hecho bajo la lluvia, el calor y la taza de té humeante que le había ofrecido con sus pequeñas manos, fueron las mejores horas de su vida.

Un departamento cálido y una compañía acogedora.

Definitivamente una semana agridulce la había tenido y que seguramente no cambiaría por nada. Estaba tan perdido en sus pensamientos que no se dio cuenta que la clase había terminado, le daba igual, luego vería el libro y algunos problemas para arreglárselas en el examen, el por el momento estaba feliz pensando en su nueva amiga, tendría que pensar cómo sacarla a comer si decía que no, tal vez le preguntaría si jugaba videojuegos ¿Se escucharía demasiado freak?

La UPMC era un cumulo de personas diferentes, pero había gran cantidad de personas que seguían comics, mangas, videojuegos entre otras cosas y quieran o no, se adquieren otros conocimientos que no creías que por tu gusto aprenderías.

Adrien iba caminando por los pasillos de la universidad, mientras daba la hora para la siguiente clase, iba perdido en sus pensamientos hasta que escucho que alguien gritaba su nombre

¡Adrien!—escucho el grito detrás de el

Max, ¿qué paso?— pregunto una vez que llego cerca de él

Oye, no me contestaste si querías hacer equipo para la clase de cálculo—Le pregunto su compañero de clase Max Kanté, era un chico de su misma edad, pero de diferente carrera, en esas carreras, entre más avanzas muchas personas se rezagan incluso se combinan personas de diferentes carreras. Como ocurría en ese momento, él estudiaba animación y muchas de sus materias eran iguales a las suyas. Y cuando se abrían grupos de dicha materia se llenaban de diferentes personas, ya sean de diferentes carreras, repetidores, etc. Por lo que terminaron conociéndose y siendo amigos, pues jugaban muchos juegos similares.

Sí, de hecho, se me olvido enviarte un mensaje para confirmarte, lo lamento— le dijo un poco apenas y pues no tenía la culpa, todo lo que había pasado esos días le habían hecho olvidar otras cosas.

No te preocupes, igual aun no da las instrucciones de lo que será el proyecto final— Menciono, pues si algo recordaba Adrien de sus clases pasadas era que el profesor solo había dicho escojan compañeros la siguiente clase les diré de que tratará su proyecto.

Te apuesto 5 euros a que no dirá nada del proyecto en esta clase— le había dicho, ese profesor como decía una cosa decía otra, no era fiable

Aceptaría la apuesta, pero la probabilidad de que pierda está arriba del 65% compañero, así que esta vez "paso"— le contesto haciendo énfasis en el paso con las manos

Después de esa pequeña platica que tuvieron se dirigieron al salón y como había dicho Adrien, el profesor no había dicho nada, el resto de sus clases habían pasado de manera normal, se sentía más cansado y caliente de lo normal, quizás porque era lunes por lo que no le dio importancia a su estado.

Una vez terminada la última clase de las 5, había decidido ir a su casa y dormir cuanto quisiera, pero recibió un mensaje de su amigo Nino diciendo que si quería ir a un brasserie que le habían sugerido y no quería ir solo. Le había respondido de inmediato que aceptaba, que lo veía en el lugar designado, pero que le mandara la dirección que no tardo en recibir.

Para su fortuna el restaurante estaba cerca de su casa por lo que la misma ruta de camión que siempre usaba de regreso lo llevaba, sin demora se dirigió al destino y para su buena fortuna el camión aun no pasaba, pues siempre pasaba a las 5:15-5:20 el lunes y de ahí hacia aproximadamente unos 20 minutos hasta aquel lugar, aparte a esa hora no había tráfico, sino un poco más tarde.

Nino era un joven al que le gustaba la música, por lo que decidió estudiar música y análisis en el conservatorio de parís y como el módulo donde estudiaba no quedaba lejos de su universidad, a veces iba y lo visitaba. Nino no tocaba muy bien que digamos algún instrumento, pero siempre sabía que música elegir en muchas cosas, por lo que prefirió estudiar y analizar las melodías.

Adrien llego a su destino solo que tuvo que caminar unos metros pues se había bajado antes, entro al restaurante y vio a Nino por lo que se dirigio a donde estaba sentado.

¡Agreste!

¡Lahiffe!

Siempre se habían saludado así, pues cuando se conocieron lo primero que dijo Adrien fue su apellido en lugar de su nombre, pues aún no se acostumbraba a dejar de cierta forma la etiqueta. Nino solo se rio de él y le respondió del mismo modo que Adrien, dando su apellido desde el día que se conocieron y empezaron a hablar se habían hecho los mejores amigos y ese saludo se había quedado.

Nino sabía todo sobre él pues le había contado absolutamente todo y el como agradecimiento de que confiaba en él, guardo silencio.

¿Cómo te fue en tus clases? — le pregunto Nino

Aburridas, aparte ni siquiera hice algo

Adrien, tu nunca haces nada— enfatizo

¡Hey! Hago muchas cosas, como la tarea y limpio mi casa— se defendió

No es por ser mal amigo, pero la última vez que fui era un chiquero— le replico

Estaba semi-limpia—intento defenderse con lo último que le quedaba, pero ni el mismo se pudo guardar su risa

¿Y cómo vas con la señorita Bourgeois?— le pregunto, hace 1 semana no se veían, pues como Adrien el también tenía proyectos que terminar.

—Termine con ella ayer— se soltó sin mas

¡¿Qué?!—Nino hubiera gritado si no hubiera tenido modales —¡¿Cómo?! ¡¿Por qué?!—le pregunto sin espacio para responder

Nino, creo que también sabias que era cuestión de tiempo para que pasara, lo que debería sorprendernos es que aguanto 1 año a mi lado sin lujos extremos y yo pues realmente estoy bien así, dolió, pero dentro de mi sabía que debía que pasar, no quiero regresar a esa casa hasta no haber cumplido con lo que quiero y si ella no pudo apoyarme no era la indicada— dijo maduramente pues era lo que realmente pensaba, ¿mujeres? Ya encontraría a alguna compañera.

Pues… en eso tienes razón, ya encontraras a alguien más y si es para tener buena compañía obviamente no te faltara, tienes cara— le animo —Al menos no te ves decaído

Eso mismo dijo Marinette— le conto

¿Marinette?— cuestiono

Mi vecina, ella me ayudo ayer y me ofreció te—le respondió

Tu no pierdes tiempo— le había dicho mientras reía

Es solo una amiga, aparte hasta ayer casi no le hablaba

¿Y? eres soltero nuevamente, no te estanques

No me estanco, ¡es mi amiga!— le dijo un poco rojo de la cara

Está bien solo era una sugerencia— se rindió con su amigo, al menos le constaba que no estaba deprimido

No pudieron seguir hablando pues una voz conocida los había interrumpido para tomarles la orden

¡Buenas tardes! Este día yo seré su mesera, van a ordenar algo o ¿vengo en un momento?—Dijo la muchacha con un tono amable

Adrien se sorprendió de la voz, estaba de espalda y no veía a la mesera que había saludado, no tardo en voltearse pues la mesera estaba apenas buscando donde acomodarse para presentarse mejor, pues en la mesa de al lado habían dejado las sillas afuera y mal acomodadas por lo que no había manera de posicionarse fácilmente de manera que quedara en frente de los jóvenes pues la mesa de ellos estaba pegada a la pared.

¿Marinette?— Pregunto Adrien gratamente sorprendido cuando se giró para ver a la mesera, nunca pensó que trabajara ahí

¿Adrien?

Vaya trabajas aquí, no pensé que era tan cerca

Está muy céntrico y aquí me dan flexibilidad por mi horario— le dijo un poco sonrojada—Disculpen, es horario de trabajo— había dicho pues no tenía por qué ponerse a hablar con los clientes, ellos esperaban un buen servicio, recorrió las sillas de la mesa de al lado y se acomodó apropiadamente —¡Buenas tardes! Yo soy Marinette y este día yo seré su mesera, van a ordenar algo o ¿vengo en un momento?— volvió a presentarse con debida educación

Los chicos solo sonrieron y comenzaron a pedir pues la carta siempre estaba en la mesa para que el comensal llegara y viera rápidamente que comería sin necesidad de esperar a que una mesera trajera el menú. Una vez habían dicho lo que iban a comer se retiró del lugar dejando nuevamente a los chicos solos.

¡Uff! Adrien, me hubiera dicho que tu vecina estaba muy buena ¿Y si me la presentas—le dijo niño, pues no le había quitado la mirada de encima

¡Nino! No le digas así— Reprendió Adrien pues ella era su amiga

Okey, okey, apartada para ti— menciono con un poco de decepción

¡Nino!—Dijo nuevamente, pero nunca negó lo que el joven le había dicho

Después de un pequeño momento Marinette fue a dejarles lo que habían ordenado y dijo un pequeño provecho, cuando Marinette se había alejado, los jóvenes se dispusieron a comer mientras hablaban de cosas triviales.


Después de la plática que había tenido con Adrien mientras bajaban las escaleras, se quedó pensado en que decirle respecto al ofrecimiento de Adrien. Luego le pensaría en eso, el chico era guapo y con ojos verdes, pero no lo conocía bien y no sabía cuál sería la mejor opción para responderle, después pensaría en eso.

Después del viaje que se aventó en el bus, llego a Boulevard Haussmann para buscar algunas tiendas de tela, pues las necesitaba para sus clases de mediodía, luego de eso busco un lugar para comer cerca, antes de entrar a clase.

Termino de comer y se dio cuenta que llegaba a justas penas a clase, las clases del lunes estaban tranquilas, claro, exceptuando patronaje conceptual.

Llego por fin el final de sus clases y luego de haber dejado sus materiales en su lugar de trabajo en el instituto, fue a tomar el bus que la llevaba cerca del trabajo, era un día como cualquier otro, compra de materiales, clases, trabajo iba a hacer como ya había dicho un día normal, un día como cualquier otro.

Había llegado a su trabajo, entro por la parte de atrás como siempre hacia, saludo a sus compañeros y a su jefe e inmediatamente se puso a trabajar, fregando el piso, limpiado mesas, llevando órdenes y platillos.

Todo estaba tranquilo generalmente los lunes no había tanta clientela y eso era bueno para ella pues luego no se daba abasto, podía estar más tranquila ese día, después de un rato de estar ayudando adentro de la cocina pues la habían necesitado, salió a tomar ordenes como de costumbre.

Le habían dicho que tomara la orden de las mesas pegadas a la pared y así lo hizo, pero unos ya habían pedido, solo recogió unos pocos e iba por la ultima mesa que estaba más al rincón, cuando fue a tomar la orden, grande había sido su sorpresa de que se tratara de su vecino, hablaron un poco, pero recupero la compostura pues estaba en horario de trabajo, les llevo la comida a los chicos y se retiró de ahí con propiedad.

Después de un rato fue a entregarles la cuenta para que pagaran los chicos se retiraron del establecimiento y ella siguió trabajando, casi iban a hacer las 9:30 por lo cual podría irse de ahí, solo marco las 9:30 en punto termino más rápido de hacer lo que le habían encargado, se despidió de su jefe y sus compañeros pues sus turnos eran completos.

Y como de costumbre salió por la puerta de atrás con su abrigo, pues las noches de otoño en parís eran bastante frías, no camino ni 10 pasos cuando escucho su nombre.

¡Marinette Espera!— escucho y sabía quién era por el tono de voz

¿Qué haces aquí tan tarde Adrien?— Le pregunto

No nada, bueno en teoría si, fui a dar una vuelta con mi amigo, se hizo tarde y heme aquí, pero supuse que aún no salías, siempre escucho cuando abren y cierran puertas en los departamentos de ahí— soltó de la nada, pero al ver que la cara de la joven, pensó que lo que había dicho se pudo mal interpretar —No es lo que crees—Dijo rápidamente—Es que es un lugar pequeño que se escuchan varias cosas— Intento decir, pero Marinette solo soltó una risilla simpática

No te preocupes, incluso yo a veces escucho las peleas de los vecinos de abajo— le dijo para que no se preocupara, pero la verdad es que se escuchaba de todo viviendo en departamentos

Y bueno ya que estoy aquí ¿Deseas compañía de regreso a casa?— le pregunto

Claro, la noche es peligrosa— le dijo jugando pues siempre se habia regresado sola.

Adrien solo sonría, pues era volver en compañía a casa, fueron a la estación más cercana de ahí que los dejaba por sus departamentos y esperaron a que llegara el autobús, cuando se subieron dieron gracias que viniera vacío, porque podían ir sentados, solo tocaron el asiento y unos minutos después Adrien sintió un peso extra cerca de su hombro, era Marinette que se había quedado dormida, pensó en despertarla pero la dejo descansar mientras viajaban, solo recorrió los flequillos de su cara con su mano y sonrió, dejo que el bus siguiera su curso mientras sentía la calidez de Marinette cerca de él.

Fue una bonita noche en parís.


Notas de la autora: ¿Y que tal? Les gusto, estuve borrando una y otra vez el mismo párrafo, ¿No creen que lo hice largo y tedioso? Por alguna razón lo sentí así pues no podía cortar porque se vería muy feo, mi intención es terminar cada capítulo de noche en parís, claro si es que puedo, quizás algunas veces no pueda.

¿No creen que puse demasiada redacción de cosas que no venían al caso como lo de Max o las universidades de parís? Ustedes me dirán, yo lo puse porque quiero que sea un poco realista esto, espero no se desanimen mientras avanzo esto, espero que les guste de corazón.

Deberás agradezco los reviews que me envían, la verdad muchas gracias y también sus followers de corazón gracias 😃

No sé cuándo actualice, tengo la idea principal del fic, pero son ideas y no conectan tardo en conectar una escena con otra y pues no se me da bien escribir, gracias por su paciencia. Espero lo hayan disfrutado.

Les dejo:

UPMC: Universidad Pierre y Marie Curie

Brasserie: es un café-restaurante de ambiente relajado, donde sirven platos u otras comidas. Se espera que haya servicio de mesa profesional y un menú impreso.

Si tienen alguna duda no olviden dejármela y se las responderé muchas gracias a todos los que me envían palabras para continuar, no dejo de leer sus reviews.

Espero no se les haga tan largo, si es muy largo a la próxima lo hago más corto, los quiero.

Hora finalizada del capítulo: 12:37 am