DISCULPEN LAS FALTAS DE ORTOGRAFIA.
© Miraculous: Les aventures de Ladybug et Chat Noir pertenece a Thomas Astruc, productores y empresas productoras. Obra sin fines de lucro.
Hora de inicio: 07:51pm Quite la fecha porque me dio penita, fue mucho tiempo
Nota: Disfruten del capítulo y antes que nada mil disculpas, no fue mi intención tardarme.
El departamento de en frente.
VI
Rendez-vous
Jueves por la noche.
Marinette había pasado unos días difíciles, más bien no difíciles sino el término sería cansados, efectivamente ese sería la palabra correcta, cansado por el hecho de que ha ido más gente al local que de costumbre, tal vez haya mayor cantidad de gente visitando el local en fechas decembrinas, pero esas no eran fechas decembrinas y tampoco estaba de vacaciones como para solo concentrarse en el trabajo y la otra mitad de su tiempo descansar.
Tratar con gente a veces era muy extenuante, entre trabajos, tareas y el diseño del nuevo vestido cada día terminaba cansada que a veces solo deseaba dormir en lugar de comer.
Recordaba que ya lo había hecho antes, solo llego, tumbó las cosas en el piso, se quitó los zapatos y se acostó en la cama justo como estaba vestida, le importaba un comino, en ese momento solo quería estar en los brazos de Morfeo.
Esa noche estaba cansada pero no tanto como otras veces, se preparó un cereal, apagó las luces y se sentó frente al televisor para ver cualquier cosa que en ese momento estuviera buena, hizo un poco de zapping hasta que le detuvo en Fashion TV, no quería pensar en eso, pero dada las circunstancias a lo mejor podía agarrar un poco de inspiración o algo parecido.
"Después de Dolce & Gabanna presentamos la colección invierno de Gabriel, se esperaba más accesorios esta temporada, pero esta vez nos va a sorprender con sus prendas innovadoras y elegantes"
Habló la conductora, ella solo veía atentamente cada detalle de las prendas que presentaban cada modelo.
El evento daba para largo, pero el cansancio le pasaba factura por lo que dejaría pasar a los demás diseñadores, no podía esperar a ver sus creaciones en alguna pasarela.
Ese era su sueño y seguro lo cumpliría, todo esfuerzo y sacrificio valdría la pena.
Solo se cambió de ropa y procedió a dormir, necesitaba varias horas de sueño, lo bueno de todo es que se acercaban las vacaciones, por lo tanto, no habría tareas o problemas de horario, estaría en paz durante un pequeño lapso de tiempo y con esos pensamientos cayó profundamente dormida.
Había pasados días en los que no sabía de Marinette, solo sabía que salía muy temprano y volvía muy tarde, quizás no fue la mejor opción invitarla a salir esa semana, debía esperar a después de que el semestre acabara.
Pero ya le había dicho y si ella le decía que, si no se podía retractar y la verdad anhelaba salir con ella, tenía suficiente dinero para pagar por los dos, de eso no había de qué preocuparse, solo deseaba que la chica dijera si para poder pasar toda una tarde con ella,
El ritmo que llevaba Marinette era demasiado rápido, no paraba casi nunca, si no estaba trabajando, estaba en su escuela y si no estaba en la escuela estaba ocupada haciendo su tarea o viendo cómo ahorrar, realmente es demasiado difícil vivir solo, estudiar y trabajar al mismo tiempo, era bastante complicado y casi siempre estaba preocupada por cómo salir a fin de mes, lo sabía pues antes de tratarla más formalmente cuando bajaban o subían juntos las escaleras, llevaba una pequeña libreta que alcanzó a ver de cuentas o usando la calculadora de su celular, algo sabía Adrien y es que debía estar agradecido de que su madre lo apoyara y su padre un poco.
A veces deseaba ayudar a Marinette con sus problemas y sus cosas pero…
¿Que era el de ella?
No era nada ella, no era su novio, su primo, su hermano, su familiar, su mejor amigo, su amigo de la infancia, nada, no era nada, solo un sujeto que intentaba cortejarla de alguna forma porque quería ser algo de ella, quería conocerla más, quería amarla, pues lo poco con lo que había convivido con ella, podría decir aprendió a quererla pero no era así, la quiso en el momento que ella lo ayudó en aquella noche lluviosa en la que no tenía paraguas y estaba todo empapado.
¿La quería?
Si
Quizás al principio la quería como amiga, por lo amable que ella había sido con él, pero con el poco tiempo que pasó con ella, empezó a quererla como algo más que como una amigad, empezó a quererla como alguien que pudiera intentar amar y proteger, que no lo viera a él como un simple amigo.
Habían terminado sus clases, ya era tarde y en todo lo que había pasado del día, no había recibido nada de Marinette a pesar de que ella le dice "buenos días ¿Cómo amaneciste?" el miércoles y el jueves no le envió nada, él le habló igualmente por texto pues sus horarios no concordaban, pero las contestaciones de la chica eran cortantes, no le exigió nada, ni porque era así, pero realmente temía que hubiera encontrado a su "chico ideal" o hubiera perdido en el interés en él.
No puso atención en sus clases quizás le perjudicaría, quizás no, ya se las arreglaría, no le importaba nada en esos momentos, tenía una hora libre antes de su última clase, así que decidió comprar un jugo gasificado, empezó a amar el de sabor naranja, el marketing del jugo era abrumador tanto que aún no se sacaba de la cabeza la canción del producto.
"Ponle burbujas a tu vida(8)"
Extrañaba la televisión por cable, aunque pensándolo bien ni veía televisión, se la pasaba en internet pero a veces la encendía, solo para que hiciera un poco de ruido
no es que le pusiera atención, pero a veces se quedaba viéndola, aparte la televisión venía con todo y departamento, no usarla sería un crimen para la situación en la que vivía, tal vez no fuera una Smartv de 84'' HD a la que estaba acostumbrado, pero era algo, aunque pasara películas como estreno después de que la hubieran dado hac años.
Fue a las bancas que se encontraban en la jardinera enfrente del bloque de administración, que era como una recepción cuando había simposios científicos o exposiciones, era un lugar al aire libre y fresco por lo que muchos estudiantes e incluso profesores iban a ese lugar a fumar o simplemente estar ahí un rato mientras empezaban las clases.
Saco su celular y empezó, ahora si no lo podía negar a stalkear a Marinette a ver el chat a ver si le contestaba, pero ni una señal de vida. No era de sorprenderse, sabía cuál era su ritmo de vida, sabía cómo eran los días de Marinette, aun así, esperaba una señal de ella, algo mínimo, la extrañaba.
Empezó a ver las fotos donde salía Marinette y ver cada publicación que compartía la mitad sobre el mundo de la moda y la otra mitad chistes y publicaciones virales de internet estaba ensimismado en su celular hasta que alguien lo sacó de donde su mente estaba, era su compañero Max de la clase de Física.
—Adrien, hey te vengo gritando, pero tu ni caso me haces
—Disculpa estaba muy metido en mi teléfono
—No te preocupes, supongo que es una chica o algo así ¿No?
Adrien solo se limitó a reír un poco incómodo, era raro, no era por discriminar, pero Max no era un tipo al que se le pueda decir es experto en chicas no es como si él lo fuera también, pero al menos tenía más experiencia que él o eso suponía.
Después de todo la vida da sorpresas ¿No?
—Si le gustas ira contigo, no te preocupes, siempre puedes conocer más personas, en fin, cambiando de tema, cómo va tu parte del proyecto, lo digo para ya acabarlo, no quiero extenderme sobre eso.
—Sobre eso, ya casi lo termino, hoy en la noche te lo envío a tu correo para que lo revises—Le contestó Adrien dando las gracias porque él mismo haya cambiado el tema
—Perfecto, esta misma noche lo veo, en fin, ya va a empezar las clases serán en el laboratorio, será mejor irnos de una vez, pues estamos en el otro lado del campus
—Es cierto, ya van a empezar, cuando lo revises me mandas un mensaje de si está bien o lo modificamos
Max solo asintió y empezó a caminar hacia el área de laboratorios Adrien lo siguió, pero antes de ir tras él, reviso una última vez su celular por si Marinette le había enviado un mensaje, pero nada, solo guardó su celular en el bolsillo y se apresuró a alcanzar a su compañero.
Llegó a la zona de laboratorios, se ubicó en la parte trasera de dicho salón e intento poner atención, pero no pudo, cada 5 minutos revisaba su celular esperando por la respuesta de Marinette pero nada llega.
¿Y si decía no? ¿Se incomodaría por lo insistente o por lo que sucedió la noche que pasó en la casa de la chica?
Quizás estaba siendo paranoico… De hecho, estaba actuando paranoico pero realmente estaba interesado en aquella chica no quería que nada saliera mal, lo más sensato era pensar que ella tenía un dia muy ajetreado tanto en su trabajo como en el instituto.
Terminaron las actividades en el laboratorio, dejaría por la paz el chat, esperaría por la respuesta de Marinette tanto si fuera positiva tanto como negativa, estaba pensando de más y Marinette no era alguien inmadura, el vivir más tiempo sola que él había hecho a Marinette realmente responsable o eso creía él.
Marinette le había casi suplicado a su jefe que le cambiara el turno de la tarde por el de la mañana al ser muy condescendiente su jefe con ella por su situación pues también tenía una hija un poco menor que ella, se lo concedió sin tantos problemas, claro que tuvo que faltar a sus clases, aunque de clases no tenían nada, solo trabajaban en sus proyectos finales así que no le afectaba no ir.
Después de su odisea en el restaurante intentó contactar con Lila, para pedirle de favor que, si podían adelantar el proyecto, si es que estaba libre ese día, así estarían libres antes de la fecha de entrega y sin presiones, más que nada por ella que por Lila además ella también estaría feliz con momentos libres en su agenda.
Por suerte ella aceptó, dijo que estaría bien terminar antes, dormir un poco más beneficiaria su piel, a ella que le importaba su piel, "nada", pero pues era mejor ser amigable y fingir que se caían bien a discutir, porque sus personalidades chocan, al menos así sacarían el proyecto adelante.
Al terminar su jornada laboral fue de inmediato al instituto a las salas de costura, ahi se quedó de ver con Lila, prefería llegar antes que ella, así no escucharía los quejidos de la chica, era buena chica, aunque a veces era algo insufrible… Bueno en realidad no lo sabía, casi no trataban, pero pues por lo poco que conocía se podía llevar la fiesta en paz.
Cuando llegó a su destino afortunadamente Lila aún no había llegado, era perfecto para ella pues así tendría tiempo de acomodar todo con calma y preparar los materiales y sacar el vestido del maniquí para que ella se lo probara nuevamente y darle aún más ajustes.
—Marinette, empieza de una vez, para irnos rápido tengo una fiesta esta noche no me puedo quedar mucho— Le ordenó, tal vez se le olvido agregar que además de insufrible era mandona y se contradecía a menudo.
—Ponte el vestido y luego el chaleco para ver cómo lo voy a acomodar—le paso primero el vestido para que fuera a los vestidores y se cambiara, era exactamente a la medida de la chica, esperaba que no hubiera ni un problema pero no estaba de más decírselo—Pero con cuidado, todavía no está terminado
—Si como sea
—No quiero que se rompa o algo así y terminar haciendo otra vez el trabajo de cero
—Si se rompe es que es de mala calidad y de baja costura—Contestó con sorna
—O quizás porque alguien no sabe qué es ser delicada con los prototipos beta—contraatacó
Lila solo la vió de mala gana al salir del vestidor, Marinette la esperaba fuera para pasarle el chaleco y se lo pusiera, Lila se dirigió a un taburete en donde Marinette podía hacer los retoques con mayor facilidad.
—Estas toda estúpida—Le dijo Lila mientras Marinette ponía alfileres para saber dónde iba a coser o iba a hacer arreglos, Marinette sintió la necesidad de punzarla con los alfileres que tenía a la mano pero se calmó
—¿Disculpa?
—Como escuchaste, estas toda estúpida, te ves estresada sabiendo que tu vestido es el mejor que hay entre toda esta bazofia alrededor, triángulos y excesos de escote, voluminosos y de colores disparejos, no sirven ni para fiestas de gala ni siquiera para la alfombra roja, antes di que alago tu bazofia
—Lo dice alguien que apenas y es edecán
—Tengo más futuro en esta industria de la que tú puedes tener, te estresas de más, por eso estas toda estúpida niña
—Cálmate vieja, no estoy estresada por proyectos, quise adelantar porque mañana tengo una cita, además hay buenos trabajos aquí
—Marinette, mira los trabajos y dilo otra vez
—Sabes que las personas deben ser amables, es educación ¿sabes?
—Es la industria de la moda, o comes o eres comido, son bazofias sus proyectos, pero al menos no eres una nerd que quiere a fuerza la calificación más alta
—De hecho si la quiero, necesito la beca
—Estúpida y pobre
— iba a decir rica y hueca pero solo eres hueca—Soltó mordazmente
—Al menos no estúpida, pero como sea, pega el maldito chaleco al vestido y ya vámonos
—Pensaba lo mismo...—Contestó Marinette, quitó los alfileres del vestido para que la chica pudiera quitarse el vestido sin peligro—Y Lila, tienes razón, son unas bazofias
—Siempre tengo razón, tengo más tiempo que tú en esta industria y ciertamente he visto vestidos más raros y feos, al menos el tuyo es un poco elegante—Dijo hablando mientras se quitaba la ropa en el vestidor
Marinette no contestó, solo se limitó a recoger sus materiales y a guardar las cosas que ocupó, al salir Lila del vestidor le entregó el vestido y fue por sus cosas para salir de aquel lugar al igual que Marinette, puso el vestido en una bolsa y camino junto a Lila sin decir ni una palabra. Para Marinette esa platica fue un tanto divertida, la chica tendrá sus contras, pero dentro de un punto era divertido contestarle sus palabras, no ofensas pues realmente no era como si fuera una ofensa en toda la extensión de la palabra y para Lila era divertido, había encontrado alguien que no se callara y bajará la mirada ante su explosivo carácter.
—Suerte con tu mono feo—Le dijo Lila
—¿Qué?— Contestó Marinette toda confundida
—Con tu cita
—No es feo, es bastante guapo, pero, en fin, mejor anda a conseguir pareja, los años no pasan en balde
—Si no es feo, seguro lo espantas, pero en fin me largo, suerte y ya no me llames, solo son detalles menores—Contesto subiéndose a su automóvil para ir en marcha a la fiesta
—¿Desde cuándo eres mi jefa?
—Desde que me pusieron como tu compañera—Dicho esto arrancó de aquel lugar
Marinette fue directo a la parada del autobús ya era tarde, pero seguro Adrien estaba despierto, por lo que saco su celular y le envió el mensaje de confirmación a Adrien, le había dicho que iba en el camión además que su día fue un tanto ajetreado y pedía disculpas por haberse tardado en la respuesta, a lo que Adrien le contesto que no se preocupara que entendía que su ritmo de vida era bastante apresurado.
"Era un chico lindo y comprensivo" pensó Marinette al ver el mensaje en su celular, cerró el buzón de mensajes se puso los audífonos para escuchar música el resto del camino, era un trayecto un tanto tranquilo.
Al bajar del autobús Marinette se sorprendió al ver quien se encontraba cruzando la calle.
—¿Adrien?
—Vine por ti—Contestó con una sonrisa en su cara y estirando sus manos para quitarle las bolsas que cargaba Marinette para ayudarla
—Hola—Fue lo único que murmuró ya cerca de él con una sonrisa tímida y sonrojada, fue por ella…
Después del laboratorio al que casi no le prestó atención, acompañó a Max un rato en la biblioteca pues él estaba terminando un proyecto de algunas de las materias, así él también aprovechaba para avanzar en sus obligaciones, pero realmente no pudo concentrarse, terminaba mirando su celular cada 5 minutos, era algo inevitable para él.
Después de estar un buen rato en aquel lugar silencioso dieron por terminada aquella sesión de estudio si es que se podría llamar de alguna forma pues él no hizo mucho durante esa tarde.
Se despidió de su compañero y agarró el subterráneo para ir a su casa, era más rápido, pero a la vez un poco más incómodo el bus, pero no tenía intención de esperarse, su viaje fue tranquilo por la hora, pues la hora de salida para las personas que trabajaban ya había sido antes.
Llegó a su apartamento tiro sus cosas por ahí, prendió la tv y se arrojó al sofá intentando descansar o relajarse.
Nada, absolutamente nada, ni un mensaje de Marinette si lo iba a rechazar hubiera deseado que no fuera una cobarde y se lo dijera de frente en lugar de ignorarlo o poner respuestas cortantes a lo que él enviaba.
Decepcionado y enfurruñado con la vida y con Marinette decidió no tomarle más importancia al asunto, por lo que aun enojado arrojó el celular al otro lado del sofá y decidió perderse viendo programas estúpidos en la televisión.
Más tardó en arrojar el celular que ir a recogerlo pues había sonado con el timbre de que había llegado un mensaje nuevo, por una parte pensó en pasarlo por alto pero muy dentro de su interior quería creer que era Marinette.
Y en efecto era ella pidiendo disculpas por tardar, en contestar por el día ajetreado que tuvo además de que iba en el autobús y que si aceptaba salir con el mañana.
"Gracias por aceptar mi invitación, no te arrepentirás además no te preocupes por contestar tarde ni siquiera es tarde :) entiendo el porqué de todo, así que en verdad no te preocupes, ahora ve y descansa que mañana será un buen día" Eso fue lo único que le contesto.
Marinette le había dicho que iba en el autobús así que se levantó y se puso sus tenis, si corría tal vez podría alcanzarla, así que a toda prisa bajó las escaleras y fue en dirección hacia la parada de autobús, si no la alcanzaba tal vez la vería en el camino, esperaba que no se sintiera rara de que el fuera por ella a la estación.
Al llegar a la estación no había nadie ahí por la hora y si no la había visto de camino quería decir que aún no llegaba, eso esperaba, pues eso que había hecho era una espada de doble filo.
Espero alrededor de unos 5-10 minutos cuando el autobús se paró en frente de la calle y de él estaba bajando la persona de la cual estaba enamorado platónicamente de ella.
Cruzó la calle para llegar a ella obviamente no iba a esperar a que ella cruzara después de todo él era un caballero.
—¿Adrien?
—Vine por ti—Le contestó con su mejor sonrisa que tenía, estiró sus manos para quitarle las bolsas que cargaba Marinette para ayudarla
—Hola—Fue lo único que ella le murmuró cerca de él con una sonrisa tímida y sonrojada.
—¿Y como te fue hoy?
—Bastante cansado a decir verdad lo único bueno es que en la mañana no hay tantos clientes como en la tarde— pronunció la chica con cierto cansancio en su voz —¿Y a ti que tal te fue?
—Pues normal supongo, hoy me quede más de lo debido en la facultad, como ya casi es el final de semestre, pues ya te imaginaras
—Te comprendo perfectamente— Le dedicó una sonrisa a lo que él se la devolvió
El camino que recorrió en tan solo en 5 minutos, lo volvió a recorrer con el doble de tiempo pues el paso que llevaban era tranquilo y no había prisa, durante el camino se la pasaron hablando de trivialidades y de su día, al menos mas ella, pues de los dos era la que tenía la agenda más apretada.
Al llegar respectivamente a su piso no tuvieron más que despedirse uno del otro deseándose buenas noches mutuamente lo que lo sorprendió fueron los cálidos labios de la chica en su mejilla.
—Hasta mañana y no llegues tarde— le dijo bromeando
—Descuida estaré puntual en frente de tu puerta— Le dijo siguiendo el juego pues era imposible llegar tarde, vivían uno en frente del otro y con eso última respuesta Marinette se encerró en su apartamento.
Fue un día con muchas emociones encontradas para Adrien, después de tanta espera, después de imaginarse, de desear tanto el momento de verla otra vez, así fue como el paso prácticamente todo su día. Verla de nuevo, fue tan gratificante, así como esa pequeña y relajada caminata a sus respectivos departamentos, fue como se sintió, o se hubiera sentido el corazón del chico por ella, si no fuera por ese beso en la mejilla que ella le dio. Fue tan cálido, tierno, un regalo inesperado, ahora solo podía imaginar el momento de verla de nuevo, mientras, el joven, al entrar a su departamento, caminaba lentamente y se tocaba la mejilla, sonriendo. Tantas emociones, en un solo día, en un pequeño momento del dia, pero sin duda seguramente mañana sería aún mejor.
El sol se asomaba por la ventana a pesar de que tenía las cortinas cerradas de su habitación, miro el reloj por segunda vez, 9:20 de la mañana, arrastró los pies de la cama al baño para asearse, era temprano y había quedado con Adrien a las 12:00.
Después de su aseo matutino como era costumbre fue por su cereal con leche y se sentó en la sala para ver la televisión, era una mañana bastante tranquila relajante, hubiera querido dormir un poco más por ser su día de descanso, pero ya había quedado con Adrien.
Después de terminar de desayunar fue a lavar lo que había utilizado y ver si su refrigerador estaba escaseando y así era, casi ya no tenía nada, al ser solo 1 persona, compraba muy poco por consiguiente se terminaba todo antes.
Fue a su habitación para ver que podría ponerse ese día y si iba a ir al mercado se iría cómoda, pero a como era ella, decidió hacer un conjunto extra para regresar, cambiarse y estar lista para ese día.
Se cepillo los dientes y se puso unos jeans, una playera negra con blanco en rayas un poco holgada y unas zapatillas, era suficiente para ir por las compras ese día, antes de salir decidió enviarle un mensaje a Adrien, que en lugar de verse al mediodía, se vieran a las 1pm y eso era por si ella no conseguía llegar a tiempo, eran las 10:30 am, así que era mejor prevenir que lamentar.
— "Buenos días Adrien, solo quería decirte que si puedes venir a recogerme a la 1 de la tarde, iré a hacer unas compras y no sé si llegue a tiempo a las 12 disculpa por eso :( pero me quedo sin alimentos" — fue lo que le escribió, pensó que estaría dormido así que era un mensaje de alerta para el muchacho, si no iba hoy, no tendría tiempo de ir mañana, con lo que no contaba era la respuesta del muchacho
— "Voy contigo así te ayudo :) solo dame unos 10-15 minutos y estaré en frente de tu casa"
Marinette no sabía que escribir, le sorprendió que quisiera acompañarla, pero lo que más le sorprendió fue que estuviera despierto y la velocidad de respuesta del muchacho.
Dudo en darle el "Si te espero" pero pensó en "¿Qué diablos que podría pasar?" así que decidió enviarle el sí, por lo que el muchacho no tardo en contestar diciendo "Gracias", lo que se le olvido Marinette es que no estaba muy acorde para salir y el conjunto que había dejado en su habitación no era para ir a comprar por lo que había puesto su plan patas arriba, fue corriendo a su habitación para buscar más conjuntos o algo que pudiera combinar.
Después de una rápida mirada en su armario decidió por vestir lo siguiente, un vestido rosa pálido con un cintillo café, unas mallas grises tirándole a negro pues ya era una temporada bastante fresca, una chaqueta café de manga ¾ y para complementar unos botines color caqui.
Se trenzó su cabello y se maquilló ligeramente con colores rosados y cafeses, termino de arreglarse justo a tiempo cuando el timbre había sonado, antes de salir de su cuarto, grito un "YA VOY" se roció con un poco de perfume.
Agarró una mochila, no combinaba con su ropa, pero no era precisamente para salir, si no para cargar el mandado que compraría, verificó las ventanas y la estufa, para finalmente abrir la puerta, como siempre ella decía, más vale prevenir accidentes.
—Buenos días Marinette— Dijo Adrien inmediatamente cuando le abrieron la puerta.
—Buenos días sabes no era realmente necesario que vinieras conmigo por si quieres descansar, sería hacer dos vueltas
—Me gusta pasar el tiempo contigo, así te ayudo cuando cargues tus compras además recuerda que me prometiste que me llevarías un día de estos a un mercado
— Si ya recuerdo, bueno en marcha para no tardamos mucho con esto
—!A la orden jefa!
Marinette solo se limitó a reír, cerró la puerta con llave y bajaron las escaleras, al salir del edificio se podía sentir el calor del sol a pesar de que el viento que corría era frío.
— ¿Y a dónde vamos? Realmente estoy muy emocionado con esto Marinette gracias por permitirme acompañarte
—Claro que te deje, si no quién me iba a cargar las bolsas querido—Adrien solo se limitó a reír por la ocurrencia de Marinette, ella no era así—Hoy abre un mercado de productos frescos y no es caro así que iremos en dirección a la torre Eiffel
—¿Hay un mercado por esos lares?
—!Diablos, lo que no es salir!— Se burló la chica
—Hey! si salía y salgo, pero no para comprar en mercados
—Bueno, hoy vivirás la experiencia de un mercado niño
Marinette hizo que lo siguiera hasta la parada del subterráneo, los llevaría rápido a su destino lo que no sabía era cuál era la mejor opción para regresarse, pero lo averiguaría una vez que haya comprado todo lo que necesitaba.
El subterráneo no tardaba mucho en pasar, así que no esperaron tanto, durante el camino fueron hablando de su vida o las cosas virales de internet.
—Los días han sido bastante pesados y más con la compañera que me toco
—¿Es bastante difícil?
—No… bueno si, pero no en el término de caprichosa, bueno quizás un poco, no sé cómo explicarme, pero es alguien hueca que tiene mucha actitud, creo que le agarre aprecio
—Desearía entenderte, pero no puedo, disculpa por eso, el único compañero que tengo en este momento es especial, si hago algo y no le gusta lo termina haciendo a su antojo, así que prefiero hacer lo que sobre, así evito que hacer el trabajo extra y que no le guste, mejor me encargo de afinarlo
—Nunca me ha tocado un compañero así supongo que dentro de un punto es difícil, que manden por un tubo todo tu esfuerzo
—Pues un poco, es buen chico y nadie hace equipo con el así que ya sabrás…
—El caballero Adrien al rescate —Dijo riendo Marinette—En el mundo de la moda, todo depende de ti, excepto las modelos, eso es punto y aparte
—Lo se…
—¿Disculpa?
—Digo lo sé en cuestión que me lo imagino— Dijo Adrien riendo nerviosamente
—Oh bueno casi llegamos a la estación prepárate para el mercado
Los altavoces sonaron con la voz del conductor que indicaba que su parada estaba próxima, se acercaron a la puerta solo se abrió e inmediatamente bajaron.
—Sígueme de cerca no te vayas a perder
—Sí mamá—Dijo el muchacho haciéndole bulla a lo que ella solo rió
Marinette lo guió por varias cuadras, Adrien estaba fascinado, eran lugares por los que nunca había estado, solo seguía a Marinette de cerca hasta que llegaron al dichoso mercado.
—Bienvenido al Marché Saxe-Breteuil—Dijo dandole la bienvenida
Eran puestos literalmente en la calle, era un ambiente animado por decirlo de alguna manera, con muchos productos, el olor a comida lo había sentido cuadras atras.
—¿Y qué te parece?
—Bastante animado y colorido la verdad
—El Marché Saxe-Breteuil es cómodo de recorrer y no se llena demasiado, sobre todo los jueves, pero hoy es sábado por lo que habrá más gente de lo normal, además tiene una preciosa vista hacia la torre.
Marinette lo llevó de la mano a Adrien, lo que ella no noto era que el chico estaba sonrojado, fueron de puesto en puesto viendo que podía comprar y lo que necesitaría para esa semana, no podía gastar de más, tenía que tener un límite así que compraría lo más indispensable.
Recorrieron puesto por puesto, aunque a veces no se detuvieran en uno, Marinette tenía experiencia en eso y sabía dónde comprar y donde no.
Compraron lo necesario y Adrien iba cargando las bolsas de la chica mientras ella seleccionaba sus productos entre tanta gente, después de comprar lo que necesitaba, decidieron regresar a casa para dejar sus cosas y seguir con su cita.
Adrien por el contrario veía maravillado todo a su alrededor.
—Adrien— Llamo atrayendo la atención del chico—¿Haz comido castañas tostadas?
—¿Qué cosas tostadas?
—No puede ser, realmente no las has comido, espera aquí, será tu premio— Dijo en son de burla
Marinette de alejo de él para un un pequeño puesto y comprar una pequeña bolsa de castañas tostadas.
—Ten prueba—Le dijo Marinette poniendo una castaña cerca de su boca para que comiera, el chico abrió la boca un poco sonrojado y la comió —¿Y qué tal?
—Sabe muy rica
—¿Ves? Ahora conoces un poco más de las calles además son baja en grasas— Dijo riendo
Fueron comiendo las castañas durante el trayecto a la casa de Marinette, cuando llegaron de nuevo al complejo departamental, dejaron las cosas ya acomodadas y bajaron a la primera planta.
—Y ahora es tu turno de guiarme que no sé adónde vamos
—Usted déjelo en mis manos My Lady pero por el momento vayamos a la parada del autobús
—Usted primero caballero que es el que me guía—Dijo riendo
Fueron directo a la estación y para su fortuna el autobús no tardó en pasar, una vez arriba de transporte tomaron asiento, por fortuna no estaba lleno, así que pudieron sentarse juntos.
—¿Y cual es el plan para este dia?
—Pues seria invitarte a comer, luego un paseo por el campo marte, el dia esta precioso y nos servirá para bajar la comida luego una ida al cine y finalmente te daré una buena sorpresa, aunque espero que no la conozcas.
—Suena prometedor
Al bajar del autobús Adrien la agarro la mano y la arrastró hasta hasta una cafetería en con terraza para comer afuera. Llegaron y antes de que Marinette pudiera hacer algún movimiento, él se adelantó y le separó la silla para que pudiera sentarse.
—Gracias caballero
—De nada hermosa dama—Lo que había dicho el muchacho provocó el sonrojo de Marinette
Una vez en sus lugares, la mesera se acercó y les dejo la carta y se retiró para que los chicos pudieran escoger tranquilamente.
—Bien Adrien, esta vez yo no veré el menu, asi que comere lo que tu escojas
—No te vas a arrepentir My Lady, lo bueno de este lugar es su Coq au vin es exquisito
—No se diga mas
Adrien llamó a la camarera para ordenar, durante la espera de la comida hablaron sobre sus gustos, lo que odian, sus sueños entre otras cosas se dieron cuenta que tenían cosas en común, así como cosas en que no tenían nada en común, eran personas diferentes por lo tanto era obvio que en algunas cosas fueran diferentes.
Habían traído sus platillos por lo que comieron tranquilamente, para el paladar de Marinette todo era sumamente exquisito, en cambio para Adrien, no era la octava maravilla, pero no estaba tan mal, pero era algo que Marinette no debía saber de él.
Luego de comer tranquilamente Adrien pagó la cuenta, agarro la mano de Marinette y la llevó al campo Marte, una caminata sería lo ideal para ese momento, además el sol era cálido en ese momento.
El Campo de Marte es uno lugar para relajarse y disfrutar de un momento de tranquilidad prácticamente bajo los pies de la Torre Eiffel y eso era perfecto para Adrien pues Marinette se veía realmente relajada.
—¿Relajada?
—Por supuesto—Le contesto feliz
Dieron un largo paseo con fotos incluidas que después Marinette subiría a su facebook personal, Marinette compro más castañas tostadas con las que compartió con Adrien.
Después de una caminata fueron al cine, Adrien le dio el la oportunidad de elegir la película que ella quisiera, aunque fuera una romántica, pero para su suerte, fue una de comedia, Marinette nunca dejaba de sorprender a Adrien.
Durante la película Adrien pensó en que, si debía abrazar a Marinette, rodearla con el brazo o tomarla de la mano, pero no hizo nada, quizás había estado tomados de la mano parte del día, pero estaba seguro de que ella pensaba que era para no separarse o que la guiara de un lugar a otro, honestamente él deseaba que pensara que era por un plan romántico, pero decidió no hacer nada, después de todo no quería apresurar las cosas.
Al salir del cine vieron que ya estaba más oscuro, la noche había caído por lo que solo quedaba la última parada de la cita de ese día y era una sorpresa para Marinette.
—¿Ya me puedes decir a dónde vamos?
—No pequeña, que es una sorpresa tu solo déjate llevar—Le dijo guiñándole el ojo y agarrando su mano a lo que ella no opuso resistencia.
Adrien la llevó hasta el metro donde para subir e ir a la estación Saint-Michel donde ahí bajarían, durante el trayecto no dijeron ni una palabra, nada de nada solo se mantuvieron uno junto al otro y eso les agradaba.
Al llegar a la parada destino, caminaron unas 3 cuadras bastante largas para ambos, antes de llegar tan si quiera a la 3era cuadra Marinette podía ver luces y bullicio en el fondo.
—Ahora es mi turno, Bienvenida al Barrio Latino— Le dijo Adrien sonriendo—¿Ya Habías venido para estos lares?
—Sinceramente no, se ve todo animado ¿Son discotecas y restaurantes no?
—Podría decirse de algún modo, son todos restaurantes y cafeterías con agradables terrazas y una que otra discoteca, te fascinara vamos—Dijo jalándola
—Pero primero vamos a cenar y luego nos daremos la vuelta ¿Te parece?
—Claro que si
La llevó a una cafetería bastante sencilla y agradable Croque-monsieur con su gaseosa para pasar el bocado, Marinette se estaba dando cuenta que entre más pasaba el tiempo más gente llegaba por los animado de las calles eso provocó que Marinette tuviera un ataque de inspiración por lo que utilizó una servilleta y sacó una pluma de su bolso, siempre llevaba una por si tenía que firmar algo e hizo un boceto rápido.
—Ese boceto fue demasiado rápido, pero si lo desarrollas seguro saldrá algo hermoso.
—Gracias—Dijo Marinette apenada, pues no era correcto ignorarlo por dibujar, por fortuna no se enojó e incluso la felicito
Después de cenar en la pequeña cafetería salieron del establecimiento y se quedaron a un lado de la calle para no estorbar la pasada, mientras averiguaban a donde ir, Adrien sacó un cigarrillo y lo encendió.
—¿Te apetece ir a un Club o prefieres dar la vuelta?
—A donde tú quieras, no conozco por aquí, así que mejor yo te sigo
—Un club será te gustara, después de todo es un barrio bastante animado
Al llegar a uno cerca de ahí entraron y solamente al entrar el ruido se escuchaba bastante fuerte pero no tanto para aturdirse, solamente al entrar Adrien pego a su cuerpo a Marinette, pues no iba a permitir que le pasara algo.
Marinette aspiró el perfume de Adrien con un poco del olor de tabaco era una mezcla rara, pero a ella le gustaba y dentro de un punto la agitaba, era su olor y no le molestaba, le gustaba en ese momento, quizás era el ambiente, no lo sabía y no le importaba, en ese momento le gustaba estar pegada a Adrien.
Adrien la llevó a una parte menos saturada del establecimiento para preguntarle que si quería bailar con él, a lo que ella le respondió que sí, bailaron un rato hasta que Marinette quiso descansar.
—¿Apeteces algo de tomar? Aunque solo haya cervezas y alcohol
—No creo que este bien, mañana trabajo y realmente no quiero ir aun con el sentimiento de una borrachera el día domingo
—Una no te va a dar una resaca o algo por el estilo Marinette— Le persuadió a lo que ella aceptó, una no sería mala o eso suponía
Fueron por una cada quien y las bebieron con tranquilidad más por Marinette que esa sería la única que tomaría, después de eso siguieron bailando un poco, aunque un poco más pegado y eso a ni uno de los dos les incomodaba.
Después de un rato se fueron de ahí pues ya era bastante tarde y querían alcanzar la última parada de metro además de que Marinette tenía que trabajar mañana y Adrien no quería que tuviera un problema por su culpa y luego lo culpara.
Al llegar a su estación destino caminaron tomados de la mano y juntos hacia sus respectivos departamentos no dijeron nada en todo el camino salvo que estaban muy felices y tranquilos, ese día había sido muy emocionante para ambos, al llegar a su piso no quedaba más que despedirse y era algo que no querían ambos, pero debían hacerlo ya era hora de que de ambos descansaran.
—Buenas noches Adrien y gracias por el día de hoy, fue maravilloso
—¿De verdad te gusto el día de hoy?
—Claro, fue muy divertido, en fin, es hora de descansar, sueña bonito Adrien y descansa—Dijo e inmediatamente deposito un pequeño beso cerca de los labios de Adrien y finalmente se perdió entre las puertas de su apartamento sin esperar una respuesta del chico.
Adrien solo se quedó embobado unos segundos hasta que reacciono la chica que le gustaba casi lo besaba o quizás era muy alto y era el único lugar en que lo alcanzaba, en cualquier caso, no le importaba estaba feliz y con ese sentimiento se iría a la cama.
No hallaba la hora de volver a probar esos labios ya sobrio.
Notas de la Autora: Yo sé que no tengo excusa, pero en compensación escribí 23 páginas de Word a lo bestia, espero no se mareen de tanta palabrerías, en serio disculpen pero dicen mejor tarde que temprano :c como sé que no tengo excusa para que le sigo T_T en fin espero les haya gustado el capítulo, sé que la historia va lenta pero realmente no pedo apresurarla.
Disculpen
Respuesta de un review que intente contactar por todos los medios, pero no la encontré, cree cuentas en varias plataformas para buscarla y ni así salió.
karen agreste: Te autorizo tienes mi permiso (Diablos eso fue corto ._.) hahaaha no te creas, gracias por tu reviews muchas gracias me animas a seguir escribiendo.
No crean que es a la única que le respondo, a todos los demás si les escribo, le mando un mensaje en privado, pero ella no tiene perfil en FF creo que lo ameritaba, pero saben que siempre contesto tus mensajes.
Gracias a todos, realmente me leerlos me ayudan a seguir escribiendo con esos ánimos gracias 😊
Anotaciones:
Rendez-vous: Cita (:v alv al chile lo dudo)
Coq au vin: Pollo con verduras cocinado al vino.
Croque-monsieur: Sandwich de jamón y queso horneado.
El Campo de Marte en la historia: En sus comienzos el Campo de Marte sólo era un campo dedicado al cultivo de hortalizas. Tras la construcción de la Escuela Militar, comenzó a utilizarse como campo de maniobras. El nombre procede de esa época, en la que se le dio en honor a Marte, dios romano de la guerra.
En la actualidad el Campo de Marte es uno de los lugares elegidos tanto por los parisinos como por los turistas para relajarse y disfrutar de un momento de tranquilidad prácticamente bajo los pies de la Torre Eiffel.
El Barrio Latino: El Barrio Latino debe su nombre a la Época Medieval, cuando los habitantes de la zona eran estudiantes que utilizaban el latín para comunicarse.
Desde la Edad Media los estudiantes del Barrio Latino tuvieron una gran influencia sobre Francia, y durante los siglos XIX y XX llevaron a cabo movimientos estudiantiles de gran trascendencia política. El Barrio Latino fue uno de los puntos calientes durante la Revolución de Mayo del 68.
En la actualidad encuentra una enorme fuente con la figura de San Miguel luchando con un dragón, se entra en el entramado de pequeñas y encantadoras callejuelas que componen el Barrio Latino.
A partir de este punto todo son restaurantes y cafeterías que ofrecen agradables terrazas con precios bastante asequibles.
El Mercado Saxe-Breteuil es un mercado callejero de París muy visitado por los turistas, en parte por su grandiosa ubicación muy cerca de Los Inválidos y la Torre Eiffel.
Si tienen alguna otra duda no olviden en comentarme y les contestare rápido 😊
