Capítulo 4: "Cada vez más cerca de mi meta"

Ya habían pasado dos semanas desde el inicio del campeonato infantil. Dos semanas durante las cuales Sanae fiel a su promesa había acompañado a su escuadra en cada partido que le tocaba enfrentar, alentándolos en cada momento, con cada porra que ella creaba con mucho cariño. Dos semanas de mucha alegría para los amigos de Sanae, pues estos a pesar de que muchos no creyeron en ellos, seguían avanzando en el torneo infantil, derrotando a escuadras que eran favoritas, con su gran juego colectivo, que apoyado en el talento de su dueto dorado lograba remontar incluso partidos en los que todo ya parecía perdido. Ello le alegraba mucho a Genzo, quien esperaba ansioso volver a pisar el campo de juego y poder cobrarse la humillación que Kojiro Hyuga le había hecho sentir.

En esas dos semanas, Tsubasa había dejado de ser un desconocido, él se había convertido en el centro de atención de reporteros, quienes acudían a ver los encuentros del Nankatsu para ver con que genialidad les salía el pequeño niño; entrenadores, que seguían sus encuentros para ver si lo que ellos escuchaban del talento del muchacho era cierto y poder crear alguna estrategia para cuando les toque enfrentarlos; y rivales que esperaban ansiosos enfrentarlo para medir sus talentos.

Estadio:

Un grupo de niños que estaban en un campo de juego se unían en un abrazo colectivo tras haber logrado un nuevo triunfo que los acercaba cada vez más a la final que tanto esperaban.

¡Felicitaciones, eres genial Tsubasa¡ me gustaría volver a enfrentarte en otra oportunidad, decía un gigantesco y robusto niño, estirando su mano.

A mí también me gustaría ello, eres muy bueno, dijo Tsubasa con una amplia sonrisa en su rostro mientras estrechaba la mano del otro niño mientras el estadio estallaba en aplausos.

Bien ganado Tsuby, eres el mejor, decía una castaña desde una tribuna mientras agitaba su banderola.

Jefa, ya se cansaron mis bracitos, decía uno de los porristos que estaban junto a ella.

¿Qué?, no sean holgazanes, tenemos que seguir alentándolos, mientras sigan en el campo de juego tenemos que seguir alentándolos, decía la linda castaña con firmeza.

Pero tú solo alientas a Tsubasa, dijo un niño de lentes sonriendo, mientras los demás porristos asentían con una sonrisa tatuada en sus rostros.

¡Eh¡ eso no es cierto, respondió nerviosa y sonrojada la niña castaña mientras los niños que estaban junto a ella empezaron a reír.

En tanto:

En una tribuna una linda niña peli roja junto a un apuesto niño se ponían de pie para abandonar el estadio.

El Nankatsu será nuestro rival Yayoi, dijo el apuesto niño con una ligera sonrisa en su rostro.

El doctor…., decía Yayoi.

No me importa lo que haya dicho el doctor Yayoi, yo quiero enfrentarme a Tsubasa, respondió el niño con firmeza, mientras la niña peli roja lo miraba preocupada.

Tiempo después:

Unos niños se encontraban abordando un bus, mientras platicaban emocionados de su pase a semifinales.

Genzo me dijo que ya está mucho mejor, que su médico privado le dio la autorización de estar presente en la final, decía Teppei.

Pues por el capitán tenemos que llegar a ella, añadió Kisugi mientras Mamoru asentía, al tiempo que otros tres jovencitos que venían tras de ellos platicaban de lo que habían escuchado.

Qué bueno que Genzo pueda estar con nosotros en la final, el triunfo con él será nuestro, además él se podrá vengar del antipático de Hyuga por haberlo humillado, decía Ryo.

No será tan fácil llegar a la final, el equipo del Musashi es muy bueno, y su juego se potencia más cuando juega con él su capitán Jun Misugi, aunque no se le ha visto jugar mucho tiempo en el campo de juego, cuando lo hace, muestra un juego extraordinario, decía Taro.

Jun Misugi, dijo Tsubasa, mientras iba a abordar el bus tras su amigo cuando una voz que él conocía hizo que detenga su avance.

Tsubasa, Tsubasa, decía una voz.

Mi hermanita, dijo Ryo que ya estaba dentro del bus.

Sí, es Sanae, acoto Taro con una ligera sonrisa en su rostro mientras tomaba asiento, al tiempo que el niño de cabello desordenado caminaba al encuentro de la niña castaña.

Sanae, dijo Tsubasa al llegar frente a ella.

¡Felicitaciones¡ jugaste de manera extraordinaria, respondió Sanae con calma.

¡Gracias¡ dijo Tsubasa.

Solo 2 partidos más y cumplirás tú meta, acoto la castaña tratando de sonar calmada.

Si, 2 partidos más, y podre irme a Brasil con Roberto, respondió Tsubasa con una amplia sonrisa en su rostro.

¡Tsubasa apresúrate¡ el bus ya va a partir, decía un niño cara de mono desde el bus.

Sanae, no distraigas Tsubasa, decían algunos de los compañeros de equipo del niño de cabello desordenado.

Disculpa, no quería retrasar su partida, solo quería felicitarte, dijo apenada la castaña.

No, has retrasado nada Sany, el bus aún no parte, ellos son unos exagerados, respondió Tsubasa sonriendo.

Si tal vez, pero mejor ve al bus, acoto la niña castaña.

Si, tienes razón, ¡gracias de nuevo por acompañarnos con los demás chicos de la porra en cada uno de nuestros encuentros deportivos¡ dijo Tsubasa.

No hay nada que agradecer, añadió la castaña.
¡Tsubasa¡ decía un niño cara de mono.

Ya voy, ya voy, dijo Tsubasa girando a ver a la castaña para decir: Nos vemos.

Luego de ello el niño de cabello desordenado echo a correr hacia el bus.

Al día siguiente: "Estadio"

Un grupo de niños miraban un encuentro deportivo, mientras platicaban entre ellos.

Creo que ya gano, ya falta poco, decía uno de ellos mientras miraba a un campo de juego.

Kojiro Hyuga es increíble, pero Hikaru Matsuyama también lo es, fue un gran encuentro, añadió Tsubasa.

Sí, es cierto, Matsuyama es un buen líder, un gran capitán, su equipo y el dieron un gran espectáculo, decía Taro al escuchar el pitazo que indicaba la finalización del juego, tiempo que una niña peli roja se acercaba al grupo de niños.

Cierto, me hubiera gustado enfrentarlo, pero ya vez el ganador fue Hyuga, respondió el niño de cabello desordenado.

Ahora el capitán podrá vengarse, añadió Mamoru.

Pues aún nos falta obtener el pase a la final, dijo Taro.

Lo lograremos, los tenemos a ustedes, acoto Ryo con seguridad mirando al niño de rostro dulce y al niño de cabellos desordenados.

A esperar un par de horas, dijo uno de los niños mientras los demás niños asentían.

Tsubasa, dijo una hermosa niña peliroja interrumpiendo la plática del grupo de niños.

Yayoi, respondió el nombrado con una amplia sonrisa en su rostro, mirando a la niña.

¿Podemos hablar?, dijo la niña peli roja.

Tsubasa, quien es esa hermosura, dijo Ryo, mientras los demás niños esperaban expectantes la respuesta de su capitán interino.

Claro, respondió Tsubasa sin prestarle atención a las palabras de su amigo.

Luego de ellos Tsubasa se puso de pie y camino junto a la peli roja hacia otro lugar, dejando a sus compañeros murmurando entre ellos.

¿Quién será?, se preguntaban los niños.

Minutos después:

No puedo, lo lamento, pero no puedo, mi meta es llegar a la final y ganarla, solo así podre irme a Brasil con Roberto, decía Tsubasa, mientras se soltaba del agarre de la peli roja, sin notar que a unos metros una pequeña castaña había escuchado todo.

¿Brasil?, decía la niña peli roja.

Si, Brasil, si gano el campeonato iré a Brasil, estoy a solo un paso de cumplir esa meta Yayoi, por eso no puedo perder, lamento lo que le sucede a tú capitán, pero, así como él tiene sus sueños, yo también tengo los míos, y para poder cumplir mi sueño tengo que empezar cumpliendo la primera meta que me trace, respondió Tsubasa.

Comprendo, discúlpame, no debí decirte nada, dijo Yayoi.

No te preocupes, tú solo querías ayudar a tú capitán, respondió Tsubasa al tiempo que una castaña miraba con nostalgia al par de niños.

La comprendo, ella quiere a su capitán por ello quería ayudarlo, además nunca hubiera imaginado que él estuviera enfermo, pero Tsubasa así me duela hizo bien, él tiene una meta tiene que cumplirla, pensaba la pequeña castaña.

Jefa, apúrate, ya abrieron, escucho la castaña.

¡Eh¡ si, si, dijo la castaña echando a correr, al tiempo que Tsubasa caminaba en dirección contraria a ella.

Tiempo después: "Estadio"

En un estadio repleto de espectadores se llevaba a cabo la última semifinal para saber quién sería el rival del Meiwa.

El partido si bien era intenso, el marcador en la primera etapa iba a favor del Nankatsu, quien iba ganando 2 – 0. Jun desde la banca guiaba a su equipo, pero a pesar de ello estos no lograban conseguir el descuento.

Entrare, dijo Jun mientras se ponía de pie y se sacaba su casaca para entrar al campo de juego.

No Jun, aún no, respondió el entrenador.

Entrenador, ¡por favor¡ vamos en el primer tiempo y ya nos hicieron dos goles, decía desesperado Jun.

Te he dicho que no, el médico dijo que solo puedes jugar 15 minutos, por ello tenía pensado hacerte ingresar en la segunda mitad, respondió el entrenador.

No podemos esperar a ello, Tsubasa es un genio, puede seguir anotándonos, decía Jun mientras miraba a Tsubasa lanzar un potente disparo al arco de su equipo, que el portero a las justas logro desviar.

Entrenador, déjelo jugar, dijo Yayoi tomando la mano del entrenador.

El entrenador miro a la niña, luego al niño y dijo con firmeza: Me avisas si llegas a sentirte mal.

Entendido, respondió Jun.

A los pocos minutos, se anunció el cambio de jugador en el equipo del Musashi.

Jun Misugi, pensó Tsubasa al ver al niño entrar al campo, quien era coreado por un grupo de niñas, desde que piso el campo de juego.

Es muy popular, dijo Ryo.

Y muy bueno, añadió Kisugi, al ver la facilidad con que el jovencito le robo el balón a uno de sus amigos.

Allá voy Tsubasa Ozora, dijo Kisugi, mientras corría con el balón en sus pies hacia el arco rival.

Te estoy esperando, respondió Tsubasa.

Luego de algunos segundos se produjo el enfrentamiento del par de genios del soccer, por una desconcentración de Tsubasa, Jun termino ganando el primer duelo, y de una violenta patada, anoto el primer gol para su equipo.

Es extraordinario, ni parece que estuviera delicado de salud, pensó Tsubasa.

Tsubasa y Jun se enfrentaron en varias oportunidades, Tsubasa por temor a hacerle daño a Jun, no lo enfrentaba como él tenía costumbre a enfrentar a un rival, a pesar de ello el duelo entre el par de niños se repitió varias veces, a Jun para sorpresa de todos los presentes, solo le bastaron 20 minutos para dar vuelta al marcador, tras el silbatazo final, los niños fueron a los vestuarios con el marcador 3 – 2 a favor del equipo de Jun.

Un contrariado Tsubasa caminaba cabizbajo mientras pensaba: Él está delicado, en dos oportunidades casi se cae sobre mi.

En tanto:

En unas tribunas un grupo de porristas hablaban aprovechando el entretiempo.

Jefa, estás extraña, decía uno de los porristas.

Es cierto, acoto otro.

¡Eh¡ dijo Sanae.

No estas haciendo porras como otras veces, estas muy callada, añadió un niño de lentes.

¡Eh¡ no claro que no, solo estoy guardando fuerzas para la siguiente etapa, dijo Sanae con una ligera sonrisa en su rostro, al tiempo que pensaba: Tengo que animar a Tsubasa, él debe sentir temor de enfrentarlo como se debe pues él está delicado de salud, pero Tsubasa tiene una meta, tiene un sueño y tiene que alcanzarlo.

Luego de algunos minutos se reanudo el juego, Jun volvió al campo de juego, apenas inicio el mismo el mismo él fue por el balón, para sorpresa de los presentes, Tsubasa parecía no reaccionar.

¿Qué le sucede?, se preguntaba un hombre de lentes que estaba en la tribuna, al tiempo que una pequeña castaña agitaba su banderola mientras decía: Vamos Tsubasa, tú puedes re montar el marcado, recuerda tu sueño.

Mi sueño, es cierto, tengo que cumplir mi sueño, pensó el niño de cabello desordenado mientras miraba hacia el lugar donde provenía la voz, al tiempo que un nuevo pensamiento vino a su mente: No puedo defraudarlos, mi madre está aquí, Roberto está aquí, los chicos nos están apoyando, Sanae me está apoyando.

Luego de algunos minutos, Tsubasa pareció salir de su trance y echo a correr tras el balón que estaba rodando en el campo de juego debido a una barrida de uno de sus compañeros, el niño de cabellos desordenados tomo el balón y se dirigió al arco contrario.

Me alegra que hayas vuelto hacer el Tsubasa al que quería afrontar, pero no lo lograras, dijo Jun acercándose a impedir su avance.

Si, si lo hare, porque mi sueño es ser campeón, respondió Tsubasa mientras se batía a duelo en el campo con Jun.

Luego de algunos segundos, Tsubasa logro quedarse con el balón y de un disparo de media tijera, logro colocar el 3 – 3.

Gollllll, fue el grito que se escuchó en el estadio tras el empate.

Buen disparo, dijo Jun mientras se tomaba el pecho con una de sus manos.

¿Te encuentras bien?, dijo preocupado Tsubasa.

Sí, estoy bien, no quiero que me tengas lastima, quiero que des lo mejor de ti como ahora, lo que Yayoi te haya dicho olvídalo, quiero tener un enfrentamiento de verdad contigo, dijo Jun mirando a Tsubasa mientras se reanudaba el juego.

¿Cómo sabes que hable con Yayoi?, pregunto Tsubasa.

Lo intuí, y ella me lo confirmo, Tsubasa, da lo mejor de ti, no quiero tu compasión, quiero que des lo mejor, dijo Jun con firmeza.

Daré lo mejor de mí, respondió Tsubasa.

Tras esa pequeña platica, el juego se reanudo, Jun a pesar de lo desmejorado que se notaba daba lo mejor de sí para impedir que el Nankatsu se pusiera con el marcador a su favor.

Tiempo después:

Ya solo quedaban 5 minutos para el término del encuentro, Taro, logro arrebatarle el balón a un jugador del equipo contrario y se dirigió con el hacia el campo contrario.

Tsubasa, dijo Taro, lanzando un centro al aérea.

Tsubasa corrió por el balón al mismo tiempo que un desmejorado Jun. El niño de cabello desordenado logro parar el balón con su pecho y saco un potente disparo que Jun no pudo evitar.

Golllllllll, se escuchó en el estadio, al tiempo que Jun caía al piso ante la mirada consternada de los demás niños.

Jun, dijo Yayaoi poniéndose de pie.

Cambio, él ya no puede seguir, jugo más del tiempo recomendado, dijo el entrenador con cierta nostalgia en su voz, al tiempo que los padres del niño se ponían de pie en las tribunas para ir por él.

Mientras tanto, en el campo de juego Jun se ponía de pie con ayuda de Tsubasa.

¡Gracias Tsubasa¡ me regalaste el mejor partido de mi vida, siempre lo voy a recordar, decía con voz debilitada Jun mientras Yayoi entraba al campo de juego para ayudar a salir a su capitán, al tiempo que el público estallaba en aplausos.

Eres extraordinario, ojalá y algún día nos volvamos a enfrentar, respondió Tsubasa con calma.

Si, ojalá, ya falta muy poco para el final el triunfo ya es de tu equipo, gana el campeonato en mi nombre, dijo Jun al tiempo que Yayoi llego para darle apoyo, mientras en la tribuna una pequeña castaña se secaba las lágrimas de los ojos con un pañuelo mientras sus amigos lo miraban sin comprender.

Así será, lo ganare, dijo Tsubasa con firmeza.

Una vez que Jun abandono el campo de juego, el partido se reinició, luego de algunos minutos, el árbitro hizo sonar su silbato, dando por finalizado el encuentro.

Los jugadores de ambas escuadras se estrecharon las manos, al tiempo que uno de ellos pensaba: cada vez más cerca de mi meta, ya estoy en la final.

Nota:

¡Gracias a todas las personas que están siguiendo está historia¡ ¡gracias especiales a Kuroidono2, AlejandraYamilNK, Lety, Camila, Akasaku¡ ¡Gracias chicas por darse el tiempo para dejarme un mensaje con la apreciación de mi historia¡

¡Gracias Kuroidono2¡ gracias por darte un tiempo para leer mi historia y dejar tus apreciaciones, con lo que respecta a la palabra "Soccers", yo lo escribo así de manera intencional, pues me gusta más el sonido al pronunciarlo, que decir solo "Soccer" a veces me gusta ir contra las reglas de la ortografía, esa es la verdad, jijiji, de igual manera gracias por tus aclaraciones, y te pido un poquitín de paciencia, pronto llegaran a la etapa de la adolescencia, donde empezara la verdadera trama de la historia, todo los sucesos que por ahora menciono, así como los personajes que estoy empleando tienen un porque y ello lo sabrás con el desarrollo de la historia.

¡Gracias AlejandraYamilNK¡ gracias por seguir está historia, me alegra que te este gustando.

¡Gracias Lety¡ gracias por seguir está historia, me alegra que te este gustando.

¡Gracias Camila¡ gracias por seguir está historia, me alegra que te este gustando.

¡Gracias Akasaku¡ gracias por seguir está historia, me alegra que te este gustando.

Con mucho cariño.

PrincesaLirio.