Capítulo 7: "Tú animadora oficial: Sentimientos extraños"
Una hermosa castaña se encontraba platicando en una tribuna con un grupo de jóvenes aprovechando el entretiempo del partido de futbol que estaban disputando sus amigos, al tiempo que un par de jovencitas de coletas platicaban mientras la observaban.
No comprendo, ¿qué hace Sanae allá?, su lugar es aquí, junto a nosotras, decía una de las jóvenes.
Hay Kumi, Sany, a pesar de ya no ser porrista sino asistente, nunca ha dejado de estar pendiente del trabajo que realiza la porra de la escuela, ella siempre está involucrada con ellos, dándoles su apoyo, sus consejos para las porras, no por algo fue de niña tanto tiempo porrista, la jefa de los porristas, respondió Yukari con una amplia sonrisa en su rostro.
Ello lo entiendo, pero ahora es asistente, por lo tanto, eso de andar haciendo porras con ellos, como que no va, decía con cierta molestia Kumi, haciendo una pausa para decir: Creo que lo hace por llamar la atención de Tsubasa.
No, claro que no, ella no necesita de ese tipo de recursos, además ellos son amigos y Sanae pues lo único que hace es animarlo, como hace un momento que tuvimos el marcador en contra, y Sany empezó a apoyarlo y él pareció reaccionar, respondió Yukari sonriendo.
Yo no note ello, él no reacciono por las porras de Sanae, él lo hizo porque ya estudió al rival, entonces había llegado el momento de actuar de verdad y de voltear el marcador, aunque el tiempo no lo ha permitido aún, al menos logro el empate parcial, respondió Kumi.
Bueno, no quiero discutir por esto Kumi, los chicos, ya están volviendo al campo del juego, dijo Yukari, al tiempo que una castaña tomaba la banderola que sostenía uno de sus amigos de la porra y empezó a agitarla mientras decía: Les voy a mostrar cómo deben animar de verdad.
Nankatsu, a ganar, a ganar, que tú hinchada te quiere ver campeonar, decía la castaña mientras agitaba la banderola, haciendo una pausa para decir con todas sus fuerzas: Tsubasa vamos por otro gol.
La voz de la joven pareció ser escuchada por su amigo de cabello desordenado que giro su rostro en dirección al lugar donde la castaña estaba y le regalo una cálida sonrisa mientras la miraba.
Sany, estás allí, como cuando éramos niños, dándome ánimos para cumplir mi sueño, pensaba Tsubasa, al tiempo que una extraña sensación empezaba a invadirlo, haciendo que sintiera una extraña alegría.
¿Qué me pasa?, ¿qué es está extraña sensación que sentí al mirar a Sanae?, pensaba el jovencito cuando alguien paso junto a él.
Suerte amigo, escucho el joven haciéndolo reaccionar.
¡Eh¡ sí, claro, suerte tú también Matsuyama, que gane el mejor, dijo Tsubasa al tiempo que su apuesto rival pasaba junto a él a tomar su ubicación.
En tanto en la tribuna:
Ya voy con las chicas, decía una castaña.
Pero Sany, mejor quédate aquí, tú eres su animadora oficial, decía uno de los porristas.
¿Qué?, dijo Sanae que no había comprendido bien lo que su amigo dijo.
Es cierto, nuestras porras no lo motivan tanto como las tuyas, por ello tú eres su animadora oficial, decía un jovencito de lentes.
No, sé porque dicen esas cosas, respondió Sanae un tanto nerviosa, al tiempo que el juego se reiniciaba.
Hay jefa, ya no te hagas, decía otro de los porristas.
Mejor, me voy con las chicas, desde allí estaré pendiente de sus porras, dijo Sanae antes de dirigirse al lugar donde estaban sus amigas.
Creo que ambos aún están ciegos, decía uno de los porristas.
¿Ciegos?, dijo otro de los chicos de la porra.
Sí, no quieren ver lo evidente, se atraen, respondió el jovencitos sonriendo.
Creo que todos concordamos en ello, pero esos dos no quieren aceptarlo, pero es su asunto, mejor empecemos a apoyar al equipo, si no queremos que la jefa vuelva y nos dé un sermón, acoto otro de los porristas.
Minutos después: "Campo de juego"
En el campo de juego se llevaba una terrible lucha por el balón, que cada vez que lo tomaba alguno de los equipos, terminaba con increíbles tiros al arco, que dejaban sorprendidos a los espectadores a pesar que el marcador se mantenía igualado, pues en el segundo tiempo apenas ambas escuadras habían anotado un gol más, y parecían no querer permitir que el rival vuelva a anotar en e l arco que resguarda su guardameta, en tanto en tribunas opuestas, un par de chicas oraban porque sus capitanes se queden con el triunfo, con aquel triunfo que parecía negársele por el momento a ambos equipos, pues sus tiros sino chocaban en el travesaño, salían fuera del terreno de juego.
Matsuyama cariño, tienes que ganar, era el pensamiento de una joven de cabello corto que estaba entre el público, apoyando a su equipo junto a su amiga.
Yoshiko, hay que confiar que ganaremos, decía una jovencita de lentes mirando a su amiga que solo asintió.
Pero ella no era la única joven que mostraba preocupación en ese momento, entre el público del Nankatsu, estaba una hermosa castaña que cubría su rostro con sus manos por momentos mientras pedía al ser supremo que proteja a su amigo y capitán, pues ella como tenía conocimiento de lesiones, y sabía la condición en que se encontraba su amigo, se encontraba preocupada pues este no se mostraba optimo en el terreno de juego, tras haber realizado un tiro de remate para lograr el empate que lo había dejado muy debilitado.
Tsubasa, ojalá y estés bien, que tú lesión no haya empeorado, pensaba la castaña.
Los minutos pasaban y con ellos se acercaba la finalización del partido, mientras entre el público murmuraban.
¿Abra penales?
No, 30 minutos más, se jugarán dos tiempos de 15 minutos cada uno, si el empate se mantiene abra ronda de penales para definir al equipo que acompañara al Toho en la final de la secundaria.
Campo de juego:
¡Tsubasa¡ levántate, no te rindas, aún hay tiempo, decía Sanae al ver tendido en el campo de juego a su amigo, tras un enfrentamiento con Matsuyama.
Sanae, si, es Sanae, ella tiene razón, aún hay tiempo, aún hay tiempo, no, no me rendiré, no, no lo haré, decía Tsubasa mientras se ponía de pie para ir tras Matsuyama y robarle el balón.
Al ver a Tsubasa ponerse de pie tras las palabras de la castaña Yukari miro a Kumi, que solo giro su rostro hacia un lado tratando de ignorar lo acontecido.
Sin duda eres su animadora oficial, Sany, dijo Yukari mirando a la castaña que solo sonrió ante el comentario de su amiga al tiempo que seguía con la mirada a su amigo que le había arrebatado el balón a Matsuyama, y había hecho un sorprendente tiro desde el medio campo.
Golllllllllllllllll, fue el grito ensordecedor que se apodero del estadio, al tiempo que el árbitro sonaba su silbato indicando la finalización del encuentro.
¡Tsubasa¡ dijo Sanae preocupada al ver desplomarse a su amigo en el campo de juego, mientras se ponía de pie.
Campo de juego:
Eres extraordinario Tsubasa, y como el guerrero que eres no puedes permitirte caer, decía Matsuyama mientras sujetaba a Tsubasa evitando su caída.
Tú también eres extraordinario amigo, respondió Tsubasa.
A ganarle al Toho amigo, dijo Matsuyama.
Eso haré, el tri campeonato está más cerca, decía Tsubasa mientras sentía su vista nublarse, al tiempo que una castaña llegaba corriendo al campo de juego.
¡Tsubasa¡ ¡Tsubasa¡ ¿estás bien?, preguntaba preocupada la jovencita.
Estoy algo cansado, pero con descanso se me pasa, respondió Tsubasa con la mayor calma posible, mientras su amiga se acercaba a darle apoyo, ante el contacto el par de jovencitos sintieron una extraña electricidad recorrer sus cuerpos, pero decidieron ignorarla.
Sanae llevo a Tsubasa hasta la banca, donde estaba su entrenador, quien decidió inmediatamente llevar a Tsubasa al hospital para que el doctor que estaba viendo su caso de lesiones lo revise.
Horas después:
Una castaña hablaba por teléfono con su entrenador mientras un grupo de jovencitos esperaban expectantes alguna noticia de su capitán.
No sé preocupe entrenador, yo lo llevo, decía Sanae, antes de cortar la llamada.
¿Qué sucede con Tsubasa?, preguntaba preocupado Ryo.
Se quedará en el hospital, el doctor lo cree necesario, dijo Sanae con nostalgia.
Pero está bien, ¿no?, decía Teppei.
Esta estable, parece que sus lesiones se activaron, pero el doctor confía en que despierte mejor y mañana pueda estar en la final, respondió Sanae.
¿Iras al hospital?, dijo Kumi.
Si, el entrenador me pidió que vaya llevándole algunas cosas personales de Tsubasa, respondió Sanae.
No es justo, debió pedírmelo a mí, decía Kumi con molestia.
Pues se lo pidió a Sany Kumi, dijo Yukari, haciendo una pausa para decir mirando a la castaña: No te preocupes amiga, ve con Tsubasa, nosotras nos encargamos de todo.
Si, Sanae, ve con el capitán, nosotros iremos mañana bien temprano a saber de él, dijo Mamoru.
Bien, ¡Gracias¡ respondió Sanae antes de marcharse a acomodar las cosas que le solicito el entrenador.
Horas después:
Una castaña junto a un grupo de jovencitos esperaban en la sala de espera de un hospital, alguna noticia sobre su capitán.
Ya amaneció, decía uno de ellos mientras miraba por una ventana los primeros rayos de sol aparecer.
Sí, es cierto, acoto otro, al tiempo que la puerta de la habitación donde estaba el jovencito se abrió.
Despertó, mi hijo despertó, decía la madre de Tsubasa mientras los jóvenes sonreían al tiempo que entraban a la habitación.
Chicos, dijo Tsubasa al ver a algunos de sus amigos de equipo, incluso rivales de juego dentro de la habitación.
Me alegra que estés recuperado, dijo Matsuyama.
Hyuga estuvo aquí, acoto Ryo.
¿Hyuga?, respondió sorprendido Tsubasa.
Si, estaba preocupado por ti, pero por lo visto ya se fue, respondió Mamoru, al tiempo que una castaña se dejaba ver en medio del grupo de jovencitos, haciendo que Tsubasa posé su mirada en ella.
Bueno, nos retiramos, dijeron los jóvenes, saliendo de la habitación.
Voy a hablar con el doctor hijo, dijo Natsuko antes de retirarse, dejando solos al par de jóvenes.
¿Cómo te sientes?, pregunto Sanae mientras se acercaba al lugar donde estaba su amigo.
Mejor, mucho mejor, tuve un sueño muy hermoso, recordé aquel torneo juvenil de Europa, respondió Tsubasa mientras sentía nuevamente aquel cosquilleo en su interior cada vez que cruzaba miradas con su amiga.
El torneo de Europa, dijo Sanae, bajando la mirada pues sintió como si todo en su interior empezara a temblar al conectar miradas con su amigo-
Si, acoto Tsubasa.
Me alegra ver que estás mejor, pero la pregunta es, ¿crees poder jugar?, dijo Sanae con cierta preocupación.
Claro que puedo hacerlo, yo no perdería esa final por nada, respondió Tsubasa, haciendo una pausa para decir: Y tú tienes que apoyarme como siempre.
Claro, dijo Sanae conteniendo las ganas de llorar, haciendo una pausa para decir: Por algo soy tu animadora oficial.
¿Qué?, respondió Tsubasa sonriendo.
Soy tú animadora oficial, pues te sigo desde que te conocí, dijo Sanae.
Es cierto, eres mi animadora oficial, la mejor de todas, respondió Tsubasa, haciendo que el corazón de la castaña estallara de alegría.
Minutos después:
Jugara, decían felices los amigos de Tsubasa.
Si, si, chicos, él le pidió ello al médico, pero nosotros tenemos que apoyarlo, no dejarle toda la carga a él, recuerden que está lesionado, decía el entrenador.
No, se preocupe entrenador, así será, decían los jovencitos.
Horas después: "Por la tarde"
En un estadio completamente abarrotado, se preparaba para dar inicio a la final de futbol de secundarias de su país.
Decenas de reporteros, tomaban sus mejores ubicaciones para cubrir la misma, mientras un grupo de jóvenes se alistaban para entrar al campo de juego.
Chicos, el momento llego, decía un hombre de bigote a su grupo de jóvenes jugadores.
Sí señor, dijeron los jovencitos, antes de entrar al campo de juego al mismo tiempo que el equipo rival.
Me da gusto verte, esta final no habría sido la misma sin tu presencia, dijo un apuesto jovencito moreno, mirando a Tsubasa.
Digo lo mismo, me alegra que hayas vuelto a jugar, respondió Tsubasa.
Pues no te alegres tanto, porque si he vuelto es para derrotarte, acoto Kojiro, al tiempo que una voz proveniente del público hizo que él y su rival giraran su rostro.
Vamos por el tri Tsubasa, decía una hermosa jovencita castaña.
Por lo visto hay cosas que no cambian, dijo Kojiro con una ligera sonrisa en su rostro.
¿Qué?, respondió Tsubasa.
Tú animadora oficial, pensé que ya no estaba en la porra pues era asistente de tu equipo, en fin, ello no me importa, solo me importa ganarte, dijo Kojiro mientras continuaba su camino hacia su ubicación.
Si, Kojiro tiene razón, hay cosas que no cambian, y una de ellas es tú cariño por nuestro equipo, siempre estás allí apoyándonos, no solo preocupándote porque tengamos los uniformes limpios, las toallas limpias, comamos y durmamos a nuestra horas, sino además nos das tú apoyo con tus porras, eres única Sanae Nakazawa, por ello te quiero tanto, pensaba Tsubasa mientras dirigía su mirada hacia el lugar donde estaba la castaña que al verlo, le regalo una cálida sonrisa.
Nota:
Aquí les dejo una nueva actualización de esta nueva historia de amor Tsubasa x Sanae, de antemano gracias por leerla y por cada uno de sus mensajes, ellos son muy valiosos para mí, ¡gracias especiales a mis grandes amigas que siempre apoyan cada uno de mis proyectos¡ ¡gracias Lety y Camila, gracias amiguitas bellas por apoyarme siempre, ello es muy valioso para mí, lamento mucho las agresiones que han sufrido al igual que yo por este medio, pero como les dije el día que se se comunicaron conmigo "Es de grandes personas perdonar las ofensas y no responder a ellas, pues si se responde solo se genera más agresión" y yo no soy una persona conflictiva, por lo tanto, olvidemos ello, por consejo de una de ustedes ya elimine ese mensaje que las lastimo a ustedes pues como les dije a mi, me llega las cosas infundadas que se hayan dicho pues no eran ciertas, pues yo no gano nada de escribir, ni de tener vistas, ni reviews, yo solo escribo por simple pasión.
Bueno, me despido de ustedes, que tengas una linda semana, bendiciones para cada personita que pase por aquí a leer está historia, que yo estoy escribiendo con muchísimo cariño para todo aquel que quiera leerla.
Con mucho cariño.
PrincesaLirio.
