Capítulo 11: "Evadiendo confesiones"

Ya habían pasado dos semanas desde el incidente que Tsubasa y Sanae habían tenido en uno de los ambientes donde se guardaban los implementos deportivos. Dos semanas desde las cuales ambos habían decidido no hablar de aquel incidente por temor, por vergüenza, por no dañar su amistad. Dos semanas en que todo seguía igual para ambos, a pesar que las clases en la escuela ya estaban por terminar, de que el tiempo que le quedaba a Tsubasa en Japón se acortaba. Dos semanas en las cuales a pesar de que ambos no querían reconocerlo aún, sus sentimientos habían sido aceptados, al menos por ellos, aunque nadie más lo sepa.

Escuela:

Dentro de un aula un grupo jóvenes escuchaban con atención lo que su maestro, un hombre delgado de bigote y lentes decía, al tiempo que algunos de ellos guardaban sus cuadernos, libros y bolígrafos en sus maletines, mientras miraban a su maestro.

Bueno chicos, está fue nuestra última clase, espero y hayan dado un buen examen, muchos éxitos para todos en la nueva etapa que tendrán que afrontar…, decía el maestro mientras sus alumnos lo escuchaban.

Se acabó el último curso, dentro de unas semanas me iré a Brasil y no puedo irme sin hablar de lo que sucedió ese día con ella, si, no puedo irme sin hablar de ello, tengo que saber que sintió ella, tengo que saberlo, no puedo seguir con está intriga de saber si ella no deja de pensar en mi desde ese día, pues si antes ella era parte de muchos de mis pensamientos, desde aquel corto beso, pues se apodero más de ellos, pensaba Tsubasa, cuando escucho: Éxitos muchachos y muchachas.

¡Gracias maestro¡ dijeron los jóvenes a coro, mientras el maestro tomo su maletín y salió del aula, dejando al grupo de alumnos parloteando entre ellos.

No puedo creerlo, termine la secundaria, ahora la preparatoria, ¿cómo me irá en ella?, decía Ryo esbozando una sonrisa.

Pues créelo la terminaste, raspando los cursos, pero la terminaste, ¿cómo te irá en la preparatoria?, pues solo espero que mejor que aquí, o nadie te salvara de reprobarla, respondió Teppei, haciendo reír a sus amigos.

Lo importante es que pase, decía en su defensa Ryo.

Sí, pero a las justas, acoto Mamoru sonriendo.

Es que al pobre de Ryo, no se le da los estudios añadió Teppei.

Pues tendrá que esforzarse mucho, sino quiere desaprobar en la preparatoria, decía Kisugi riendo, mientras Ryo, se incomodaba ante el comentario de sus amigos.

Ya no sean injustos con Ryo, el pobre hizo su mejor esfuerzo, además lo importante es que haya aprobado los cursos, dijo Yukari, haciendo que los jóvenes posen sus ojos en ella.

Gracias Yukari, respondió Ryo.

Vaya Yukari, no imaginábamos que tú defenderías a Ryo, dijo Kisugi con una sonrisa pícara, mientras los demás jóvenes asentían.

No sean mal pensados, lo defiendo como defendería a cualquiera de ustedes, respondió molesta la chica de coletas.

Ah, sí, dijeron los jóvenes sonriendo.

Sí, eso hacen los amigos, defenderse de las acusaciones injustas, añadió Sanae, mientras Tsubasa la miraba.

¿Entonces tú defenderías a Tsubasa?, respondió sonriendo Mamoru, al tiempo que la castaña empezó a sentir la mirada de sus amigos sobre ella.

Sí, es mi amigo, dijo la castaña un tanto nerviosa.

Ante la respuesta de la castaña, Tsubasa sonrió con disimulo, mientras pensaba con cierta nostalgia: Amigo, ¿en verdad solo me considerará ello?

Vaya chicas, no quieren aceptar lo evidente, acoto Kisugi.

¿Qué en verdad te gusto Yukari?, dijo Ryo sonriendo, posando su mirada en la chica de coletas, haciendo que esta se incomodara.

Ya deja de molestar Kisugi, por tú culpa Ryo ya está pensando tonterías, eso me saco por defenderte tonto, respondió la chica de coletas molesta mirando al par de chicos, antes de empezar a caminar hacia la salida del aula.

Pero si yo solo dije lo que….., decía Kisugi.

Ya cállense, mejor voy con el entrenador, dijo Yukari deteniendo por un momento sus pasos para girar a ver al grupo de jovencitos, luego de ello continuó su camino saliendo a paso rápido del lugar.

La molestaste, dijo Mamoru, mirando a su amigo.

Pero yo solo dije lo que percibo, respondió Kisugi.

Mejor vamos a entrenar también, ya se le pasara, dijo Teppei, mientras los demás jóvenes asentían.

El grupo de jóvenes empezaron a caminar a paso rápido tras la chica de coletas.

Yuka, espérame, decía una castaña, caminando tras el grupo de jóvenes, cuando sintió una mano tomar con sutileza su brazo e impedir su avance.

¡Sanae¡ podemos hablar, dijo Tsubasa, soltando de su agarre a la castaña, al tiempo que esta giraba a verlo.

¿Hablar?, respondió nerviosa la castaña.

Sí, dijo Tsubasa.

Pero los chicos ya fueron a entrenar, respondió la castaña.

Lo sé, dijo Tsubasa.

Y tú también tienes que ir, respondió la castaña, lo más calmada que pudo.

Iré, pero necesito hablar contigo, dijo Tsubasa tratando de mostrarse calmado.

¿De qué?, ya me estás preocupando, respondió Sanae.

No, no es algo grave, pero si importante, dijo Tsubasa.

No comprendo, respondió la castaña.

Es acerca de lo que sucedió hace dos semanas….., decía Tsubasa, siendo interrumpido por la castaña.

¿Qué pasó hace dos semanas?, respondió haciéndose la desentendida la castaña.

Tú lo sabes, decía algo nervioso Tsubasa.

¡Ah¡ te parece si lo hablamos en otro momento, es que Yukari debe estar esperándome para lavar las camisetas que nos faltan, y luego no tendrán que ponerse para entrenar, respondió lo más calmada que pudo la castaña.

¿En otro momento?, dijo Tsubasa.

Sí, respondió la castaña.

Cuando acabe la práctica, dijo Tsubasa.

Claro, respondió la castaña.

Bueno, entonces vamos con los chicos, dijo Tsubasa.

Sí, respondió la castaña.

El par de jóvenes echaron a correr para alcanzar a sus compañeros. Durante el trayecto, ninguno de los dos pronunció palabra alguna.

Minutos después:

¿Qué se quedaron haciendo par de picarones?, dijo Ryo sonriendo, al ver llegar a Tsubasa y Sanae junto a ellos.

¡Eh¡ dijeron el par de jóvenes ruborizándose.

Tsubasa, sí que eres acaparador, hace unos días te quedas con Kumi luego de una práctica, y vaya a saber de qué hablaron, y ahora te quedas con Sanae al término de la clase, acoto Kisugi.

Si es cierto, acotaron los demás jóvenes.

Dejen de ser mal pensados, dijo Sanae con firmeza, caminando a paso rápido para llegar junto a su amiga.

Ya chicos, no las molesten, acoto Tsubasa.

No a ellas ya no, pero a ti si querido amigo, dijo Kisugi, dándole una palmada en la espalda a Tsubasa para continuar diciendo: ¿Qué te quedaste platicando con Sanae?, y no me salgas con que es algo confidencial, y que no nos lo dirás, somos tus amigos, queremos saber que te traes con la asistente del entrenador y ex jefe de porristas.

Pues, no, no se los diré, allí se quedan con su curiosidad, respondió Tsubasa con firmeza haciendo una pausa para decir: Mejor avancemos, el entrenador, debe estar molesto, llegaremos con diez minutos de retraso.

Pero si no fue nuestra culpa, dijo Ryo.

Tal vez no, pero avancemos, no hagamos esperar más al entrenador, respondió Tsubasa, mientras los demás jóvenes asentían.

Tiempo después:

Un grupo de chicas se encontraban doblando unas toallas mientras platicaban, acerca de lo que había sucedido en el aula de clases de un par de ellas.

Pobre Ryo, no deberías tratarlo así, el solo te agradeció por defenderlo, y a todo esto, ¿por qué lo defendiste Yukari?, ¿a poco te gusta?, decía Kumi mirando fijamente a los ojos a la nombrada.

No, como crees, para mi Ryo es solo un amigo, si lo defendí es porque no se me hizo justo lo que los chicos decían, Ryo tal vez no sea un superdotado, un chico inteligente, pero él siempre está dando lo mejor de él, la prueba de ello es que paso la secundaria sin reprobar ninguna materia, además el siempre da lo mejor de él cada vez que juega….., decía Yukari.

Mientras el par de chicas platicaban, otra de ellas estaba sumergida en sus propios pensamientos.

¿Por qué Tsubasa quiere hablar de eso conmigo?, no comprendo, ¿será que quiere decirme que ya no podemos ser amigos después de ello?, que se siente incómodo conmigo, no, no, ojalá y no sea eso, yo me sentiría muy mal si Tsubasa me niega su amistad, yo me sentiría muy mal, hay Tsubasa porque quieres remover lo que paso, lo mejor es no hablar de ello, si lo mejor es no hablar de ello, pensaba la castaña, cuando escucho: Te le declaraste.

¿Qué?, dijo la castaña, dirigiendo su mirada al par de chicas de coletas.

No escuchaste nada de lo que hablamos Kumi y yo, ¿verdad amiga?, respondió Yukari sonriendo.

No, dijo apenada la castaña.

Lo supuse, estás muy rara Sany, acoto Yukari.

Yo no estoy rara, lo que pasa es que me distraje en algo, pero cuéntenme, ¿a quién se le declaro Kumi?, dijo Sanae lo más calmada que pudo, a pesar de ya intuir la respuesta.

A Tsubasa, respondió Yukari, mirando la reacción de su amiga.

¿A Tsubasa?, dijo la castaña sorprendida.

Sí, pero él rechazo mis sentimientos, respondió Kumi de manera calmada, haciendo una pausa para decir: Supongo que los rechazo porque su prioridad por ahora no es enamorarse sino seguir perfeccionando su estilo de juego, además se irá a Brasil, y pues él debe pensar que un amor a distancia no funcionaria, en parte le doy la razón, es muy difícil un amor a distancia….

Sí, ello es cierto, para Tsubasa su prioridad es el fútbol, él no debe tener distracciones, seguro ello me quiere decir, que no confunda las cosas, que él no siente nada por mí, que solo me ve como amiga, pensaba la castaña.

Minutos después:

Una castaña salía de un pequeño cuarto, mientras decía: Nos vemos mañanas chicas.

Hasta mañana Sany, escucho la castaña mientras cerraba la puerta del lugar, cuando una voz le dijo: ¿Ya te vas?

¡Eh¡ sí, me acorde que tenía que acompañar a mamá por unos materiales que necesita para la heladería, respondió la castaña lo más calmada que pudo.

Pensé que hablaríamos, dijo Tsubasa.

Mañana, mañana hablamos, respondió la castaña.

Pero mañana es fin de semana, no tenemos que venir a la escuela, además ya estamos prácticamente acabando los cursos, solo venimos a dar exámenes, dijo Tsubasa.

¡Eh¡ ¡ah, si tienes razón¡ entonces la próxima semana, respondiendo la castaña lo más calmada que pudo.

Está bien, la próxima semana, dijo Tsubasa con calma.

Bueno, nos vemos, que tengas un buen fin de semana, respondió la castaña mientras caminaba a paso rápido.

De igual manera, dijo Tsubasa mientras pensaba: ¿Me parece, o Sanae me anda evadiendo?

Nota:

Por motivos de salud la semana pasada no pude actualizar por ello el retraso en la publicación, pero gracias a Dios ya estoy mejorcita y decide escribir este capitulo que espero sea de su agrado.

¡Gracias de antemano a todas las personas que lo lean y se animen a dejar sus comentarios¡

Sin mas que decirles, me despido de ustedes, que tengan una buena semana.

Con mucho cariño.

PrincesaLirio.