Capítulo 15: "Un sentimiento que ya no se puede callar"

Una castaña doblaba unas toallas mientras una joven de coletas la observaba, al tiempo que otra jovencita de coletas limpiaba unos balones.

Ya terminé, voy a dejarlos en el almacén y de allí me voy a mi casa, ya no abra más práctica, así dijo el entrenador, decía la jovencita de coletas que había estado limpiando los balones.

Bien, dijeron el par de chicas.

Una vez que Kumi abandono el lugar, Yukari cerro una de las cajuelas donde había estado guardando unos polos deportivos y camino hacia la ensimismada castaña, que tenía el rostro radiante de alegría.

Sanae Nakazawa, ¿qué te sucede?, pregunto Yukari, sin quitarle la vista a su amiga, haciendo que está salga de su ensueño.

¡Ah¡ ¿decías?, respondió la castaña con una cálida sonrisa.

Llevas días con esa actitud tan extraña, es como si tú mente estuviera en otro lado, además estás como que muy feliz, ¿acaso ha pasado algo que no me hayas comentado amiga?, dijo Yukari sonriendo.

¿Actitud extraña?, respondió Sanae un tanto nerviosa.

Sí, dijo Yukari.

Pues yo me comporto como siempre, acoto la castaña, al tiempo que la puerta del lugar se abría.

Sany, ¿estás aquí?, escucharon el par de jovencitas, haciendo que una de ellas, soltará la toalla que sostenía en sus manos al piso.

Si Tsubasa, Sany, está aquí, dijo con una sonrisa pícara Yukari, al ver el rostro sonrojado de su capitán.

¡Eh¡ Sany es diminutivo de Sanae, yo le digo así de vez en cuando,…., decía un tanto nervioso Tsubasa, mientras la castaña recogía la toalla del piso.

No tienes que aclararme nada Tsubasa, no te preocupes, los dejo para que hablen con confianza, acoto Yukari, mientras una amplia sonrisa se plasmaba en su rostro, al tiempo que un pensamiento venía a su mente: Estos anda ocultando algo, yo no soy ninguna despistada, es más me atrevería a apostar que ellos ya están juntos.

Tsubasa no respondió nada, dolo asintió, mientras la castaña, se volvía más roja que un tomate, de solo imaginar que su amiga ya pudiera sospechar algo de su relación con su capitán.

Una vez que la chica de coletas abandono el lugar, Tsubasa se acercó a la puerta para ponerle seguro.

¿Por qué la aseguras?, dijo Sanae intrigada.

Para que nadie nos interrumpa, respondió Tsubasa sonriendo, mientras caminaba hacia la castaña.

Fuera del aula:

Le puso seguro, entonces mis sospechas son ciertas, pero ¿por qué Sany no me lo dijo, es que no confía en mí, o es que Tsubasa le pidió que no comentara con nadie sobre su relación?, en fin, me alegra saber que al fin ambos aceptaron lo que era más que obvio, solo espero que su amor sea tan fuerte que resista la distancia, no me gustaría ver a mi amiga sufrir, pensaba la chica de coletas.

Yukari, ¿no viste a Tsubasa?, preguntaba un joven cara de mono.

No, dijo con firmeza la joven de coletas.

A donde se abra ido, le dije que me esperará para irnos juntos, decía Ryo, mientras se tornaba pensativo.

Pues no lo sé, a lo mejor le salió algún imprevisto, respondió Yukari calmada.

Si tal vez, dijo Ryo, quedándose por unos minutos en silencio, para luego romper el mismo para decir con una amplia sonrisa en su rostro: ¿Me acompañarías a buscarle un regalito a mi madre?, es que hoy es su cumpleaños y se me olvido comprarle algo, por la mañana solo le di el abrazo, le dije que en el transcurso del día le daría su regalito.

Hay Ryo, dijo Yukari sonriendo.

¿Me acompañas?, pregunto el joven cara de mono sonriendo.

Está bien, dijo Yukari, mientras pensaba: Todo sea porque no los interrumpas.

Bien, vamos linda, respondió Ryo sonriendo.

¡Eh¡ dijo una sonrojada chica de coletas.

Vamos, acoto Ryo.

Sí, vamos, dijo Yukari con calma, mientras caminaba junto al joven cara de mono mientras por momentos giraba con disimulo a ver el aula donde estaban su amiga y el capitán del equipo de futbol de su escuela.

En tanto:

Dentro del aula, un par de jóvenes se separaban lentamente luego de romper un dulce beso.

¿Lo dices en serio?, decía Sanae con voz quebrada de la emoción.

Sí, pero no vayas a llorar, no tienes por qué llorar, respondió Tsubasa mientras miraba con ternura a su amada.

Es que no imagine que tan pronto nuestros padres sabrían de lo nuestro, decía emocionada la castaña.

Es que quiero hacer las cosas bien antes de irme, quiero que nuestros padres sepan de lo nuestro, quiero que lo bendigan, que nos apoyen, que cuando yo quiera llevarte conmigo, no se opongan, además si te hago mi novia y todos lo saben y ello incluye a nuestros amigos y conocidos, nadie se atreverá a intentar cortejarte cuando ya no esté aquí, decía Tsubasa en tono celoso.

Hay Tsubasa, dijo sonriendo la castaña.

¡Te amo¡ y siento que ya no puedo seguir callando más este sentimiento, respondió Tsubasa.

Yo también siento lo mismo, y también ¡te amo¡ te amo¡ dijo la castaña, mientras se abrazaba a su novio secreto.

Bueno, entonces, vamos, te dejo en tú casa y luego voy a la mía, hoy mismo hablare de mis sentimientos hacia ti con mis padres, por suerte papá está semana está aquí, ya sabes que solo me queda está semana, por ello no me quiero ir sin que todos sepan de lo nuestro, respondió Tsubasa con una encantadora sonrisa.

Bien, dijo la castaña.

Yo te llamo para acordar a qué hora estamos por tu casa, acoto Tsubasa, mientras la castaña asentía.

Tsubasa tomo la mano de la castaña y entrelazo sus dedos con los de ella, que lo miro sorprendida.

¿Qué?, dijo Tsubasa mirando la reacción de su novia.

Estamos en la escuela, respondió la castaña con una sonrisa nerviosa.

Lo sé, dijo Tsubasa mientras abría la puerta.

Nos podemos encontrar con los chicos, acoto la castaña.

¿Y qué?, dijo Tsubasa sonriendo, haciendo una pausa para decir: Ya no callemos más lo nuestro hermosa, ya no, además quiero que todos sepan que eres mi novia, sobre todo aquellos capitancitos de otros equipos deportivos de la escuela que andan poniendo sus ojos en ti.

Hay Tsubasa, que celoso eres, respondió sonriendo la castaña.

Sí, soy celosísimo pero solo por ti, dijo Tsubasa sonriendo, mientras salía con la castaña del aula.

Conforme caminaban tomados de la mano hacia la salida de la escuela, los murmullos de los alumnos presentes no se hicieron esperar, unos murmuraban en tono intrigado, otros a favor, otros con cierta envidia.

Vaya, ¿será que tienen algo?, decían unos jóvenes.

Tsubasa es un egoísta, él ya se irá, porque la ilusiona, decían otros.

Hacen bella pareja, eran otro de los murmullos.

Tsubasa y Sanae a pesar de los murmullos salieron de la escuela y continuaron su camino, sin notar que uno de sus amigos de equipo los había visto.

Vaya, que escondidito se lo tenían, estos dos sí que saben disimular, pero creo que ya o quieren ocultar más su amor, en fin, voy a comentarle a los chicos por el grupo de WhatsApp, pero antes, una fotito, después de todo, pruebas, son pruebas y a ellas me remito, pensaba un joven de rostro sonriente, mientras les tomaba una foto a la distancia al par de jovencitos, que para su suerte, ya no iban tomados de la mano sino abrazados.

Tsubasa acompaño a la castaña a su casa y luego fue a la suya, en donde como lo esperaba encontró a sus padres juntos en la sala.

Casa Ozora:

¿Qué es eso tan importante que tienes que hablar con nosotros hijo?, y que no puede esperar, decía sonriendo Koudai.

Si, hijo, acoto Natsuko sonriendo mientras colocaba una fuente con galletas en la mesa.

Es sobre una chica especial para mí, es sobre una chica que me gusta, y pues no quiero irme a Brasil sin que ustedes sepan de ella, y sin que los padres de ella, sepan de lo nuestro, respondió Tsubasa mientras sus padres lo miraron sorprendidos.

¿Y quién es esa chica?, ¿es que ya son novios?, dijo Natsuko sonriendo.

Vaya, tanto tiempo paso fuera que ni me doy cuenta que mi hijo ya creció y hasta se enamoró, decía sonriendo Koudai, haciendo una pausa para decir: Quien es la niña hijo, ¿acaso la conocemos?

Si, si la conocen, respondió Tsubasa.

¿Es Sanae?, dijo feliz Natsuko.

La niña que lo apoya desde que llego a Nankatsu, acoto Koudai mientras su esposa asentía.

Sí, es ella, dijo Tsubasa con una amplia sonrisa en su rostro, y sus ojos brillosos de alegría.

Lo sabía no podía equivocarme, esa niña era especial para ti,….., decía Natsuko feliz.

En tanto:

Un joven cara de mono miraba en su celular una foto y los diversos comentarios de sus amigos acerca de la misma.

Ay caramba, Tsubasita y Sany que escondidito se lo tenían, ¿no?. lo bueno es que ambos están juntos, se los ve felices, estoy seguro que ambos sabrán mantener su amor, así Tsubasa se distancie por trabajo de ella, pensaba Ryo, mientras colocaba su comentario acerca de la foto.

Casa Ozora:

Pues te apoyamos hijo, sin duda no pudiste elegir mejor niña para ti, decía Koudai, mientras su esposa asentía.

Entonces, vamos hoy a hablar con sus padres, decía feliz Tsubasa.

¿Vas a pedir su mano?, pregunto sorprendida Natsuko.

No madre, no, aún no, llevamos poco tiempo de novios, aunque en algún tiempo de hecho lo haré, por ahora tengo que consolidarme como futbolista, luego vendrá el matrimonio, sin embargo, quiero que los señores Nakazawa conozcan de mis sentimientos hacia su hija…., decía Tsubasa.

Claro, dijeron sus padres.

Luego de ponerse de acuerdo con sus padres, Tsubasa se contactó con su novia, para ponerse de acuerdo con ella sobre la hora en la que iría a su casa.

Bien, así quedamos, hermosa, decía Tsubasa mientras pensaba, tengo muchos mensajes del grupo de WhatsApp.

¡Tsubasa¡ escucho el joven Ozora.

¡Te amo¡ dijo la castaña.

Yo también, respondió Tsubasa antes de dar por culminada la llamada.

El joven Ozora entro a ver los mensajes que habían en el grupo de WhatsApp del equipo de futbol de su escuela y quedo sorprendido al ver una foto suya y de la castaña seguida de muchos comentarios.

Ya lo saben todos, pensó Tsubasa mientras sonreía.

Horas después: "Casa Nakazawa"

Una hermosa castaña, recibía junto a sus padres la visita de su novio y de los padres de estos.

¡Buenas noches¡ decían los señores Nakazawa.

¡Buenas noches¡ respondierón los señores Ozora, mientras sus hijos platicaban entre ellos.

Entonces, ¿ya les hablaste de lo nuestro?, dijo Tsubasa con dulzura, mientras miraba a la castaña.

Sí, ellos ya saben que somos novios, y que tú querías tratarlos más y decirles personalmente ello, respondió la castaña.

Claro, por eso tú padre me miro de esa manera, dijo Tsubasa.

¿De qué manera?, respondió Sanae sonriendo.

Como diciéndome, si la lastimas, te aniquilo, dijo Tsubasa sonriendo.

Hay, no seas exagerado Tsubasa, mis padres no solo admiran tú talento, te quieren muchísimo, ellos están,….., decía la castaña, siendo interrumpida por sus padres.

¡Bienvenido a la familia hijo¡ dijeron los señores Ozora, mientras se acercaron a abrazar de manera efusiva al mencionado.

Y tú linda, bienvenida a nuestra familia, dijo Natsuko, mientras su esposo asentía, al tiempo que ambos se acercaron a abrazar a la castaña.

Luego de los efusivos recibimientos, Sanae junto a su familia invitaron a los Ozora a degustar de una deliciosa cena, preparada por ella y su madre.

Al día siguiente: "Escuela"

Tsubasa y Sanae llegaban de la mano al lugar donde estaban un grupo de jóvenes reunidos platicando.

¡Felicitaciones picarones¡ decían uno de ellos.

Sabía que era por ella, dijo Kumi.

¿Eh?, dijo la castaña.

¡Felicidades amiga¡ dijo Yukari, haciendo que la castaña pose sus ojos en ella.

¡Gracias¡ respondió nerviosa la castaña.

Pero no te preocupes Tsubasa, la verdad, hacen linda pareja, dijo Kumi sonriendo.

Sí, eso es cierto, acoto Ryo.

Pues esto hay que festejarlo, acoto Kisugi.

¿Festejarlo?, dijeron Tsubasa y Sanae a la vez.

Si, el entrenador, nos dio unos minutos para celebrar su noviazgo, dijo Mamoru sonriendo.

Bueno, voy sirviendo el refresco para el brindis, dijo Yukari, haciendo una pausa para decir: ¿Me ayudas Kumi?.

Claro, acoto la mencionada.

¡Gracias chicos¡ y disculpen que no les hayamos dicho nada, pero queríamos tener aunque sea unos días solo para los dos, dijo Tsubasa abrazando a la castaña.

No tienen que darnos explicaciones, amigo, mejor empecemos con el festejo, respondió Ryo.

Empecemos, dijeron todos, incluso el entrenador que había recién llegado.