Capítulo 23: "Unos días para recordar – Parte II: De vuelta a Japón"

Un par de jóvenes se encontraban en un pequeño ambiente de una casa, preparando algo para que desayunen mientras reían.

No, no Tsubasa, esa no es la harina, decía Sanae sonriendo.

¿No?, entonces, ¿qué es?, parece harina Sany, respondía Tsubasa sonriendo, mientras le mostraba la pequeña bolsita a su amada.

Bueno, sí, si es harina, pero no la que necesito para preparar el pastel, decía Sanae con una dulce sonrisa.

¿Entonces cuál es?, respondió sonriendo Tsubasa mientras tomaba una porción de harina con sus dedos y le colocaba en la nariz a la castaña.

¡Tsubasa¡ dijo Sanae sonriendo.

Te ves adorable así, respondió Tsubasa mientras rodeaba con sus brazos a la castaña para apegarla a él.

¿Así?, dijo sonriendo la castaña, mientras tomaba con sus dedos un poco de harina de una bolsa que estaba en una mesa junto a ella.

Sí, respondió Tsubasa, al tiempo que la castaña le pintaba la nariz con un poco de harina haciendo sonreír a su novio.

Tú también te ves adorable así, dijo Sanae sonriendo.

¿En verdad lo crees?, respondió el joven de cabello desordenado, mientras apegaba a la castaña más a él.

Sí, en verdad, lo creo, decía Sanae, mientras sentía su corazón latirle a prisa debido a la cercanía en la que estaba de su amado.

¿Estás temblando?, dijo Tsubasa mientras sonreía al tiempo que colocaba su frente con la de la castaña.

No, respondió la castaña.

Sí, sí estás temblando, dijo Tsubasa sonriendo.

Claro que no, respondió Sanae sonriendo.

Y tú corazón está latiendo a mucha velocidad, dijo Tsubasa.

Eso no es cierto, respondió la castaña mientras se ruborizaba.

Y tus mejillas se están tornando carmín y te hacen ver más adorable, decía Tsubasa mientras acercaba su rostro al de su amada.

Me estás poniendo nerviosa, respondió la castaña bajando la mirada.

¿Por qué?, dijo Tsubasa mientras con una de sus manos tomaba del mentón a la castaña, mientras con la otra la tenía aún sujeta a él.

No lo sé, respondió la castaña.

Pues no debes ponerte nerviosa, eres mi novia hermosa, y nos amamos, dijo Tsubasa antes de posar sus labios sobre los de la castaña.

El par de jóvenes se besaron dulcemente por algunos minutos, luego de los cuales, la castaña con delicadeza alejó a su amado de ella, mientras decía: No me queda muchas horas en Brasil, por ello desayunemos y luego vamos a ese lugar que me dijiste.

Sany, no me recuerdes que te irás en unas horas, respondió con cierta nostalgia Tsubasa.

No puedo quedarme más días amor, aunque me hubiera encantado quedarme más tiempo, pero tengo que volver para ver lo de la universidad, además compre mi boleto con fecha de retorno, decía en tono nostálgico la castaña.

Lo sé, ya me lo habías dicho, sin duda te extrañare mucho, dijo Tsubasa.

Y yo a ti, pero estos días los atesoraré como uno de los mejores recuerdos de mi vida, respondió la castaña.

Yo también, dijo Tsubasa dándole un fugaz beso en los labios a la castaña.

Bueno, continuemos preparando el desayuno, acoto Sanae.

Bien, respondió Tsubasa.

El par de jóvenes empezaron a preparar lo que desayunarían ese día, mientras seguían platicando de sus metas futuras.

1 hora y media después:

Tsubasa y Sanae se encontraban sentados en una pequeña mesa degustando el delicioso pastel que había elaborado la castaña.

Te quedo delicioso Sany, decía Tsubasa.

¡Gracias¡ respondió la castaña.

Bueno, vamos recogiendo todo, dijo Tsubasa.

Si, respondió la castaña.

En tanto:

Un joven moreno y una peli roja caminaban de la mano hacia la salida de un café, en el que momentos antes ellos habían estado desayunando.

Me da gusto haber podido ser cómplices en su historia de amor, decía Catalina sonriendo.

Si a mí también, aunque la verdad a quien no se le hizo nada de gracia que apoyemos a la chica de Tsubasa es a Zoe, pero qué más da, yo no iba a apoyar su maldad, acoto Pepé.

Yo tampoco, respondió Catalina.

Espero que con la presencia de ella aquí a Zoe le quede claro que con Tsubasa no tiene la más mínima esperanza, dijo Pepé, haciendo una pausa para continuar diciendo: Ella es una chica linda, tiene a muchos que están esperando por una oportunidad.

Si, ello es cierto, pero Zoe es muy caprichosa, la verdad, dudo que Zoe acepte su derrota, acoto Catalina.

Yo también, pero tendrá que hacerlo, Tsubasa ama de verdad a su novia, ella no es un capricho para él, él mismo me dijo que si él está aquí, separado de ella es para forjarse un futuro para ella y para él, respondió Pepé.

Vaya, entonces lo de ellos va en serio, dijo Catalina sonriendo.

Si, así como mis intenciones para contigo también son serias, respondió Pepé mirando a su novia.

Pepé, no sabes lo feliz que me hace oír ello, dijo Catalina sonriendo.

1 hora después:

Un par de jóvenes tomados de la mano subían por unas gradas, mientras platicaban.

De arriba la vista de la ciudad es maravillosa, decía Tsubasa.

Pues ya quiero llegar allá arriba, respondió la castaña, con una encantadora sonrisa.

Eres tan hermosa mi Sanae, doy gracias al cielo que me hayas elegido, y que me ames tanto como yo te amo, acoto Tsubasa.

Si, te amo con todas mis fuerzas, como una vez te dije, no abra nada que destruya nuestro amor, menos la distancia, dijo la castaña.

Lo sé mi amada Sanae, lo sé, respondió Tsubasa mientras llegaba con su novia a la parte más alta del mirador.

El par de jóvenes caminaron hacia el borde del mismo, el cual estaba protegido con una rejilla.

Es cierto, desde aquí la vista es espectacular, decía la castaña, mientras miraba maravillada el lugar.

Así es mi niña, respondió Tsubasa mientras se colocaba tras de ella.

Y el aire se siente tan fresco, decía la castaña al tiempo que cerraba sus ojos para sentir la brisa del aire.

Si, ello es cierto, respondió Tsubasa mientras rodeaba con sus brazos la cintura de su amada, al tiempo que apoyaba su rostro en el hombro de la castaña.

El par de jovencitos permanecieron en el mirador por una hora, luego de ello ambos bajaron para ir a comprar unos pequeños recuerditos que la castaña quería llevar a su país.

2 horas después:

Un par de jovencitos miraban en una de las tiendas de una calle unos sombreritos.

Tsubasa tomo uno de ellos y se lo coloco a la castaña, mientras decía: te ves hermosa.

Y tú muy apuesto con este sombrero, respondió la castaña mientras le colocaba un sombrero a su amado, que habita tenido que inclinarse un poco para que esta le pueda colocar el sombrero.

Nos los llevamos, dijo Tsubasa mirando a la vendedora.

Bien, respondió la mujer, haciendo una pausa para decir: ¿Algo más?

No, sáquenos la cuenta, respondió Tsubasa mientras le entregaba una bolsita, donde habían guardado todo lo que comprarían de esa tienda.

Bien jóvenes, respondió la mujer, mientras empezaba a sacar la cuenta.

Luego de algunos minutos tras cancelar sus compras, el par de jóvenes tomados de la mano siguieron su camino.

Sin duda estos días han sido los más bellos que hasta ahora he vivido, nunca podré olvidarlos, decía la castaña mientras caminaba de la mano de su novio que llevaba en una de sus manos las compras que habían realizado.

Yo tampoco Sany, nunca los olvidare, respondió Tsubasa regalándole una cálida sonrisa a la castaña, mientras pensaba: Algún día tendremos más días juntos como estos, solo se paciente mi hermosa Sanae, solo se paciente.

La castaña correspondió con una dulce sonrisa las palabras de su amado.

Luego de ellos el par de jóvenes fueron a almorzar a un restaurante de la ciudad de Sao Paulo.

En tanto:

Una peli roja platicaba con un hombre de cabello ondulado y lentes.

¿Entonces hoy se va la estúpida chiquilla?, dijo Zoe con molestia.

Zoe, respondió Roberto.

¿Qué tiito?, dijo la peli roja.

Ya henos hablado de ello, además no tienes porque exprésate así de Sanae, ella es una gran chica y que ama mucho a Tsubasa tanto como él la ama a ella, respondió Roberto.

Ya me tienen harta, todos la apoyan, creo que no fue buena idea aceptar tú invitación, acoto Zoe con molestia.

Cálmate Zoe, tranquilízate y piensa, tú eres una chica muy inteligente, sabes que no tienes oportunidad con Tsubasa,….., decía con calma Roberto.

Los amores a distancia están condenados al fracaso, respondió Zoe.

Eso no es cierto Zoe, si el amor es de verdad, este será capaz de soportarlo todo, incluso la distancia, y Tsubasa y Sanae son la prueba de ello, esos muchachos ya llevan 9 meses juntos,….., decía Roberto.

Bien, bien, ya me quedo claro, veo que nadie me da la razón, en fin, solo te digo algo tiito algún día todos verán que yo si tengo razón, los amores a distancia no funcionan, no funcionan, solo espero que cuando Tsubasa esté sufriendo por alguna infidelidad de esa, y su rendimiento baje de manera considerable, no te arrepientas de haber apoyado esa relación, respondió Zoe mientras se ponía de pie.

Eso no pasara, dijo Roberto con calma.

Ya lo veremos, dijo Zoe, antes de alejarse del lugar.

La peliroja luego de varios minutos abordo su moderno auto de color rojo y emprendió camino.

Luego de varios minutos, debido al cambio de luces del semáforo, la peli roja detuvo su auto frente a un restaurante, al tiempo que ella giraba su rostro para ver el mismo mientras esperaba el cambio de luces, cuando de repente una imagen incremento más su molestia.

Son ellos, claro que son ellos, pensó la peli roja, mientras veía con molestia al joven de cabello negro desordenado, tomando las manos de una castaña, sobre una mesa.

A los pocos segundos, las luces del semáforo cambiaron y la peliroja a pesar de su molestia, continuo su camino.

Restaurante:

Entonces tienes propuestas de otros clubs de Brasil, decía la castaña.

Si amor, y también del extranjero, Roberto me dijo que en esta semana el presidente del club me mostrara las propuestas, aunque no sé si sea conveniente un cambio de club por ahora, respondió Tsubasa.

Si, tienes razón, dijo la castaña.

Aunque si se diera un cambio de club escogería uno de Europa, respondió Tsubasa.

¿De Europa?, dijo la castaña sorprendida.

Si, Europa será mi siguiente destino, respondió Tsubasa con una amplia sonrisa, haciendo una pausa para decir: Me gustaría volver a jugar con Rivaul.

¿Rivaul?, es el jugador que fue como tu maestro cuando llegaste aquí, ¿verdad?, respondió la castaña.

Así, es, él está en Cataluña, dijo Tsubasa.

De seguro en algún momento volverás a jugar junto a él, respondió la castaña, haciendo una pausa para decir: Incluso será en un futuro tu rival.

Si, ello es cierto, respondió Tsubasa sonriendo.

Bueno comamos ya, que se nos enfriara, decía la castaña dulcemente.

Si, dijo Tsubasa.

Horas después: "Aeropuerto internacional"

Un par de jóvenes se despedían con un dulce beso, antes que uno de ellos se dirija a la puerta de embarque.

Avísame, en cuanto llegues, decía Tsubasa mientras se alejaba de su amada, al tiempo que sostenía sus manos.

Si, respondió la castaña.

Luego de ello la joven tomo su pequeña maleta y empezó a alejarse de su amado, que se despedía de ella con un movimiento de manos.

La castaña luego de algunos minutos abordo el avión que la llevaría con destino a Japón, mientras su novio la miraba a través de una gigantesca luna.

Sanae mi amor, cuídate, cuídate mucho, y no dejes de amarme, porque yo, yo no dejare de amarte nunca, nunca, pensaba Tsubasa mientras veía a su amada entrar por la puerta del avión.

Luego de algunos minutos el avión empezó a moverse, para segundos después emprender vuelo.

Adiós Brasil, hasta pronto mi amor, porque, aunque estemos separados por la distancia, yo te siento siempre junto a mí, pensaba la castaña mientras el avión empezaba a elevarse.

Una vez que el avión de la castaña partió, Tsubasa volvió al departamento que compartía con Pepé.

Ya regresaste, dijo Pepé al verlo entrar.

Sí, Sanae ya va rumbo a Japón, respondió Tsubasa.

Pero no estés triste, para ustedes la distancia no es barrera para su amor, ¿no?, dijo Pepé.

No, claro que no, respondió Tsubasa.

Horas después: "Japón"

Un avión aterrizaba en suelo japonés, mientras una de sus pasajeras iba mirando a través de la pequeña ventana al tiempo que pensaba: Ya estoy de vuelta en Japón, ya estoy de nuevo en mi tierra.

Luego de algunos minutos, la castaña bajo del avión, fue a recoger su equipaje, una vez que lo tuvo con ella se dirigió a la salida del lugar para abordar el auto que la llevaría a su casa.

Minutos después:

¡Hija¡ decían felices los señores Nakazawa mientras abrazaban a la castaña.

¿Qué tal te fue en tu viaje?, decía su padre.

Bien, pase unos días que siempre recordaré, respondió la castaña.

Tsubasa se corono campeón hija, ¿si pudiste ver el partido?, preguntaba la madre de la castaña.

Si, estuve en el estadio en un lugar preferencial….., decía la castaña mientras les comentaba a sus padres, sobre sus días en Brasil.

Una vez que acabo con su narración, la castaña les dio a sus padres unos recuerditos que les trajo de Brasil.

¡Gracias hija¡ decían los señores Nakazawa.

Me alegra que les haya gustado, los escogimos entre Tsubasa y yo, acoto Sanae.

Pues están muy lindo, decían los señores Nakazawa mientras se ponían unos sombreros.

Bueno, voy a mi habitación, tengo que desempacar, decía Sanae.

Claro hija, dijeron sus padres.

1 hora después:

Sanae estaba mirando el cielo, a través de la pequeña ventana de su habitación, al tiempo que hablaba por celular: Si, ya estoy en casa, como te dije no me pude comunicar antes porque estuve contándole a mis padres sobre el viaje.

Comprendo, escucho la castaña.

Ahora que no estoy estudiando, hasta que inicien mis clases podre llamarte más, dijo la castaña.

No sabes cómo me alegra ello hermosa, nada me hace más feliz en el mundo que oír tu voz, que saber de ti, mi bella Sanae, mi luz, escucho la castaña mientras sonreía.