Capítulo 24: "Una nueva experiencia"

Ya había pasado un mes desde la visita de la castaña a tierras brasileñas, un mes durante el cual ella había estado buscando en internet con el apoyo de Taro, alguna universidad en su país donde ella pueda seguir la carrera de medicina deportiva.

Ella seguía manteniendo contacto cada tres días con su novio, pues este aun cuando el campeonato brasileño ya había concluido, seguía en Brasil, pues su equipo se andaba ya preparando para una copa de clubs de su continente que se llevaría a cabo dentro de un par de meses.

Japón: "Tokio"

Un par de jóvenes caminaban por unos pasillos de una prestigiosa universidad, mientras iban platicando entre ellos.

¡Gracias por acompañarme Taro¡ sin duda eres un gran amigo, decía una castaña con el rostro radiante de alegría.

Lo hago con gusto Sanae, respondió Taro, con una cálida sonrisa, haciendo una pausa para decir: Cuando seas una gran medico deportiva, me tendrás que hacer mi descuentito cada vez que vaya a tu consultorio para que evalúes mis lesiones.

Taro, dijo la castaña sonriendo, haciendo una pausa para continuar diciendo, mientras miraba su credencial de inscripción: Yo no te cobraría nada, eres un gran amigo.

¡Gracias¡ respondió Taro.

Taro, ¿no piensas registrarte tú también en alguna carrera?, eres un buen alumno, de seguro con tu promedio puedes elegir la carrera que desees estudiar, ¿o es que no piensas seguir estudios universitarios pues te salió contrato por algún equipo como a los otros chicos?, aunque si a Ryo le salió contrato a ti que eres súper talentoso de seguro también, decía la castaña, con una cálida sonrisa.

Bueno, si me han contactado algunos clubs del país para unirme a ellos, pero yo tengo otros planes para mí, respondió Taro.

¿Qué planes?, dijo la castaña sonriendo.

Volveré a Francia, respondió Taro.

¿Qué?, dijo la castaña sorprendida.

En unos días vuelvo a Francia, respondió con calma Taro.

Entonces no estarás aquí para el día en que yo…., decía la castaña.

Sé que te quedaras con la vacante, eres muy buena alumna, tú promedio escolar fue muy bueno, solo tienes que poner en practica todo lo que sabes en el examen que darás y yo sé que saldrás airosa de este, acoto Taro.

¿Cuándo te marchas?, dijo Sanae con nostalgia.

En fin, de semana, respondió Taro.

Seguiremos hablando así estés en otro continente, ¿verdad?, dijo la castaña.

Por supuesto, seguiremos con nuestra amistad, no quiero que se te olvide enviarme el parte si dejo de contactarme contigo, respondió Taro sonriendo.

¿El parte?, decía la castaña.

Si, el parte matrimonial de tu boda con mi gran amigo Tsubasa, porque estoy seguro que en algún momento se casarán y yo no quiero perderme ese evento. Tsubasa es un tanto despistado, se le puede pasar invitarme así estemos en contacto frecuente, pero a ti, no, por ello tengo que seguir en contacto contigo, respondió Taro sonriendo.

La castaña solo sonrío ante lo que su apuesto amigo decía.

Brasil: "Sao Paulo"

Un joven moreno entraba a una habitación con cautela.

Pepé, interrumpiste mi sueño, decía bostezando un joven de cabello desordenado, mientras encendía una lámpara que estaba sobre una pequeña mesa junto a la cama que ocupaba.

Disculpa, es que recién me pude sacar de encima a Zoe, decía el moreno sonriendo.

¿A Zoe?, ¿qué no que andabas con Catalina?, además así estos días no hayan dado descanso, no debes andar trasnochándote, respondió Tsubasa mientras tomaba asiento sobre su cama.

Lo sé amigo, lo sé, además yo si ando con Catalina, ella es mi novia, a lo que me refería es que Zoe me anduvo siguiendo, desde la fiesta a la que fui con Catalina, hasta la casa de ella y ahora hasta aquí, decía el moreno mientras se tomaba la cabeza.

No comprendo, ¿qué quería?, respondió preocupado Tsubasa.

Preguntarme por ti, por si sigues con tú novia, como tú ya ni le hablas, decía Pepé, mientras se sentaba sobre el borde de la cama que le correspondía.

Lo hago por su bien, no quiero que se cree falsas ilusiones, respondió Tsubasa.

Lo sé amigo, dijo Pepé, haciendo una pausa para decir: Hasta este fin de semana seguiré compartiendo piso contigo amigo.

¿Te piensas mudar?, pregunto Tsubasa intrigado.

Si, Catalina y yo hemos decidido vivir juntos, solo compartiremos habitación cada vez que tengamos concentración para encuentros amigos,….., decía Pepé, mientras Tsubasa lo escuchaba con atención.

Vaya, Pepé lleva menos meses que yo con su novia y piensa vivir ya con ella, bueno a mí también me gustaría pasar más tiempo con Sanae, tenerla conmigo, casarnos, pero sé que aún no es el momento, aun no tengo nada que ofrecerle, además ella quiere estudiar, y yo no puedo truncarle sus sueños para traerla conmigo, tendré que esperar un tiempo más, eso sí, cuando tenga algún descanso, iré a verla, pensaba Tsubasa.

Luego de una plática de madrugada con su amigo, el par de jóvenes se acostaron a descansar.

Días después: "Japón – Ciudad de Nankatsu"

Un grupo de jóvenes se encontraban en una estación de buses platicando, mientras esperaban el bus que llevaría a uno de ellos a la capital, para que de allí viaje a Europa.

Sin duda te irá increíble Taro, eres fantástico, decía Teppei.

Si amigo, vas a triunfar como Genzo, lo está haciendo en Alemania y Tsubasa en Brasil, acotaba Mamoru.

Y hasta a lo mejor te consigues novia francesa, ya vez que Genzo ya anda con chica en Alemania, decía Hajime.

Es que en otros países hay chicas, muy lindas, es más leí que las latinas son las más como decirlo, curvilíneas, como no poner los ojos en ellas, decía Ryo sonriendo, mientras la castaña bajaba la mirada.

Deja de decir tonterías Ryo, ¿acaso acá no habemos chicas lindas?, dijo furiosa Yukari, dándole un golpe en la cabeza al joven cara de mono, haciendo reír a sus amigos.

Claro que las hay Yukari, en todas partes del mundo hay chicas lindas, como tú, como Sanae, además la belleza no solo es externa, también es interna, respondió Taro con calma.

Hay Tarito, tú eres tan caballeroso, no como este, dijo Yukari, dándole otro golpe en la cabeza al joven cara de mono.

Ya, ya, bájale, bájale, eres una salvaje, decía Ryo.

Y tú un mañoso, por solo andar fijándote en las curvas femeninas, respondió Yukari, haciendo sonreír a sus amigos.

Ya chicas, hay gustos para todos, yo prefiero, producto nacional, al igual que Tsubasa, dijo Mamoru sonriendo, mientras la castaña se sonrojaba.

Si, ello me queda muy claro, por ello andas saliendo con….., decía Hajime, viéndose silenciado por su amigo de cabello largo que cubrió su boca con sus manos.

No lo delates amigo, aún andan probando si funciona, acoto Teppei sonriendo.

Bueno chicos, allá viene mi bus, seguiremos en contacto, decía Taro, mientras giraba a ver a la castaña.

Cuídate mucho, te llamare y te escribiré, decía Sanae.

Bien, estaré esperando ello Sanae, pero si no lo haces ya sabes que yo lo haré, respondió Taro mientras se acercaba a abrazar a la castaña.

Cumple tus sueños, dijo la castaña.

Y tú los tuyos, respondió Taro, antes de romper el abrazo, para luego dirigirse al bus que ya se había estacionado.

El joven de rostro dulce subió al bus, mientras con un movimiento de manos se despedía de sus amigos.

Hasta pronto amigo, pensó la castaña al ver partir el bus.

Una semana después:

Sanae miraba en un pizarrón una lista mientras hablaba por celular con alguien.

¿Cómo te fue princesa?, ¿ya ubicaste la lista?, decía una voz a través de la vía telefónica.

Si, si, ya la ubiqué, respondía una emocionada castaña.

¿Y cómo te fue amor?, escucho la castaña.

Ingrese, ingrese cariño, decía Sanae.

Sabía que lo lograrías, no solo tengo una novia hermosa y comprensiva, sino además muy inteligente, escucho la castaña.

Tras platicar algunos minutos más con su novio, la castaña fue a su casa, donde tras comentarle a sus padres, la buena noticia, recibió los efusivos abrazos de estos.

Horas más tarde, la castaña recibió la llamada de Taro, quien se comunicaba con ella para saber los resultados de su examen de selección.

Sabía que lo lograrías Sanae, lo sabía, escuchaba la castaña.

Sabes me da un poco de temor, es una nueva experiencia, Yuka estudiara aquí en Nankatsu para maestra de kínder y yo tendré que mudarme a Tokio, decía la castaña con cierto temor en su voz.

Las cosas nuevas siempre generan ansiedad y temor, pero para conseguir lo que queremos, tenemos que hacer algunos sacrificios, como el que tu harás al dejar a tus padres…., decía Taro, mientras la castaña lo escucha con atención a través de su celular.

Dos días después:

Una jovencita castaña se encontraba en una estación de buses, con una pequeña maleta en la mano, rodeada por sus amigos y padres.

Llámanos en cuanto llegues hija, decía el señor Nakazawa, mientras su esposa asentía.

Si padre, respondió la castaña.

Seguiremos en contacto para contarnos nuestras experiencias universitarias, acotaba Yukari.

Claro amiga, yo seguiré en contacto con cada uno de ustedes, es más seguiré el desempeño de cada uno de los chicos en sus equipos, decía Sanae, con una cálida sonrisa.

Que te vaya muy bien en esta nueva experiencia Sany, en nombre de cada uno de los chicos que te conocemos y de los que hoy no pudieron estar presentes por sus clubs, te damos las gracias por todos estos años apoyándonos, ya sea como nuestra jefa, en la porra o como manager del equipo, decía Ryo, mientras se inclinaba al igual que sus amigos para decir a coro: ¡Gracias Sanae¡

Chicos, ¡gracias a ustedes por permitirme acompañarlos siempre¡ respondió una emocionada castaña, mientras se limpiaba con la palma de su mano las lágrimas que habían salido de sus ojos y habían humedecido sus mejillas.

Ryo, a veces dices cosas muy buenas, decía Yukari emocionada.

Yo siempre digo cosas buenas, solo que tú te empeñas en solo ver mi parte negativa, decía Ryo sonriendo, haciendo reír a sus amigos.

Hija, ya viene el bus, dijo la señora Nakazawa.

Si, respondió la castaña mientras se acercaba a abrazar a su madre.

Sanae se despidió de sus padres y de cada uno de sus amigos, luego abordo el bus que la llevaría a Tokio.

Horas después:

La castaña maleta en mano, abordaba un auto, mientras pensaba: Ya estoy en Tokio, a partir de ahora empieza una nueva experiencia para mí.

¿A dónde señorita?, pregunto el chofer.

A la universidad de Tokyo, respondió la castaña, mientras el hombre asentía.

Llamare a mis padres para avisarles que ya llegue y que no se preocupen por nada, una vez que recoja mi credencial, buscare donde alojarme, cuando vinimos con Taro, vi muchas casas cercanas aquí que brindaban alojamiento.

Minutos después:

La castaña, maleta en mano, bajo del auto, al hacerlo escucho una voz que le decía: Nakazawa Sanae.

Esa voz, pensó la castaña mientras giraba su rostro, al hacerlo, se encontró con un par de apuestos jovencitos, para ser específicos una chica y un chico que le sonreían con cordialidad.

Nakazawa, ¿qué te trae por aquí?, pregunto un apuesto joven.

Es obvio Jun, creo que Sanae, estudiara también aquí, respondió con una amplia sonrisa en su rostro la peli roja.

Yayoi, Jun, que gusto saber que ustedes también estudiaran aquí, decía la castaña, dando inicio a una plática con sus amigos.

¿Entonces has venido a recoger tú credencial?, y aún no tienes donde quedarte, decía Yayoi mientras se tornaba pensativa.

Si, respondió la castaña.

Si gustas puedes quedarte en mi casa, a mis padres les encantará tener una hija más, además lo que gastarías en pagar una habitación puede servirte para tus estudios, decía Yayoi, mientras Jun sonreía.

Es una gran idea Sanae, así ya no te andas preocupando por buscar donde quedarte, además la casa de Yayoi está muy cerca de aquí, dijo Jun sonriendo, mientras abrazaba a la peli roja.

La tuya también Jun, respondió Yayoi sonriendo.

La castaña, guardo silencio por unos minutos y luego respondió: Acepto tú propuesta Yayoi,

¡Qué bien¡ dijo feliz la peli roja.

Jun y Yayoi acompañaron a la castaña a recoger su credencial, luego de ello los tres jóvenes fueron a casa de uno de ellos.

Disculpa no me quede más tiempo hermosa, pero tengo que ir a la federación, el señor Katagiri, me cito para hoy, decía Jun.

¿Acaso harán partidos de entrenamiento?, pregunto la castaña con ilusión, mientras pensaba: De ser así, volveré a ver a Tsubasa, porque de seguro lo convocaran.

La verdad no lo sé, dijo con calma Jun.

Bueno, nos vemos mañana cariño, dijo Yayoi, mientras se acercaba a despedirse del joven que era su novio.

Una vez que Jun se alejó, la peli roja y la castaña, entraron a casa de la primera, tras la presentación con los padres de está, Yayoi llevo a Sanae al lugar que sería su habitación.

¡Gracias Yayoi¡ decía la castaña.

No agradezcas, me encanta tenerte aquí, eres mi amiga, además tenemos tanto que contarnos, y estudiaremos carreras similares, podrías apoyarnos,…., decía emocionada la peli roja.

Horas después: "Por la noche"

¡Gracias¡ decía la castaña tras haber cenado.

¡Gracias a ti linda por apoyarme¡ decía la madre de Yayoi, al tiempo que el celular de la castaña empezaba a sonar.

Te están llamando amiga, dijo Yayoi sonriendo.

Es Tsubasa, disculpen, respondió la castaña, mientras se ponía de pie para tomar la llamada.

Brasil:

Un apuesto joven de cabello desordenado, platicaba por celular mientras esperaba un auto.

Me alegra saber que Yayoi y Jun estudiaran en la misma universidad que tú, así no estudien lo mismo, pueden encontrase cuando sus recesos coincidan, además que te estés quedando en casa de Yayoi, me da tranquilidad, así sé que estarás bien,…., decía Tsubasa.

¿Y tú cómo estás?, escucho Tsubasa mientras detenía con una mano un auto.

Bien princesa, ahora me estoy yendo a entrenar,….., decía Tsubasa, quedándose callado repentinamente al ver que el auto que había detenido iba piloteado por una peli roja que el bien conocía.

¡Disculpa¡ me equivoque, dijo Tsubasa.

¿Qué dices cariño?, respondió la castaña a través de la línea telefónica.

Sube, mi carro se descompuso y cómo anda en el taller tuve que alquilar un auto, decía Zoe.

No es necesario Zoe, esperare un taxi, dijo Tsubasa, al tiempo que se percató que estaba platicando aún con su novia.

Tsubasa, ¿qué sucede?, escucho el joven.

Nada, detuve un auto personal creyendo que era taxi, es todo princesa, dijo Tsubasa, al tiempo que la peli roja, furiosa emprendió camino.

Esta chica sí que es de temer, pensó Tsubasa, mientras continuaba con la plática de su amada.

Días después:

La castaña junto a Yayio y Jun, ingresaban a la universidad para su primer día de clases.

Entonces el señor Katagiri quería saber si ya estás mejor de salud, decía Sanae.

Así es, respondió Jun, deteniendo sus pasos.

Aquí te quedas, ¿verdad amor?, dijo Yayoi.

Si hermosa, tú aula es una de esas que están al frente y la tuya Sanae según el croquis que vimos debe estar pasando esas dos facultades, decía Jun.

Bien gracias, nos vemos en el receso, respondió la castaña, mientras sus amigos asentían.

Luego de varios minutos de caminata, la castaña llego al lugar donde empezaría su nueva aventura, llegar hacer un médico deportivo.

Está es, decía la castaña, pero no era la única persona que había dicho lo mismo, al mismo tiempo que ella.

Nota:

¡Gracias a todas las personas que están leyendo está historia¡ ¡gracias por sus comentarios¡

Como ya he mencionado antes, mis historias son valga la redundancia, historias alternas, historias que no siguen la línea de tiempo del anime ni manga, los eventos que ocurren en la misma en algunos casos son eventos que han pasado en la historia original, pero contados a mi estilo, así mismo suelo modificar muchas veces estos eventos para las tramas de mis historias, por ello algunos sucesos o personajes que si existen en la historia, estarán presentes pero en momentos distintos.

Solo quería aclarar ello, ahora si me despido de ustedes, que tengan buena semana y con esta historia, será Dios mediante hasta el próximo martes.

Con mucho cariño.

PrincesaLirio.