Capítulo 25: "Amistad y amor a larga distancia"

Está es, decía una castaña, al haber encontrado el aula donde tendría su primera clase en la facultad de medicina, pero no era la única persona que había dicho lo mismo, al mismo tiempo que ella.

Ja ja ja, que gracioso, lo dijimos al mismo tiempo, ja ja ja, reía una jovencita de cabello corto y acento particular, ante la coincidencia.

Si, verdad, respondió la castaña, haciendo una pausa para decir: ¿Estudiarás en está aula también?

Creo que sí, está es la M -114, ¿verdad?, decía la joven sonriendo.

Sí, respondió la castaña.

Entonces como iremos en el mismo grupo, dijo la joven haciendo una pausa para decir: Mi nombre es Azumi Hayakawa, ¿y el tuyo?.

Sanae Nakazawa, dijo la castaña con una sonrisa en su rostro.

¡Ah¡ ya tengo mi primera amiga, decía la joven sonriendo, mientras la castaña la miro y sonrió.

Bueno, pasemos, ¿no?, respondió la castaña.

Sí, dijo la jovencita.

Brasil: "Sao Paulo"

Un apuesto joven de cabello desordenado se encontraba colocándose unos calcetines, mientras estaba sentado en el borde de una cama, al tiempo que pensaba: Sanae, ya debe estar en la universidad, ¿cómo le estará yendo?.

El joven tomo su celular que estaba sobre su cama, miro la hora, al tiempo que un pensamiento paso por su cabeza: ¿Y si la llamo?, aún no debe empezar sus clases.

Tsubasa movido por las ansias de escuchar la voz de su novia, tomo su celular y marco el número de está, a los pocos minutos, la voz de su amada, se escuchó.

Cariño mío, escucho el joven de cabello desordenado.

Hermosa, disculpa que te llame a estas horas, me imagino que ya estás en la universidad…, decía Tsubasa, siendo interrumpido por su novia.

Si cariño, pero aún no empiezan las clases, apenas van llegando los alumnos,…., escuchaba Tsubasa mientras una sonrisa se plasmaba en sus labios.

Japón: "Tokio"

Si, como te digo cariño, ya tengo una amiga, se llama Azumi, y es amante del fútbol como yo, por ello decidió seguir la carrera de medicina, pero deportiva, decía la castaña.

Me alegro que ya tengas una amiga, mi princesa, pero dime, ¿también hay chicos en tú aula?, escuchaba la castaña.

¿A qué bien esa pregunta mi capitán?, ¿acaso le da celos que su novia estudie con otros chicos?, decía la castaña sonriendo, mientras su nueva amiga la miraba.

Si, si me da celos, que tal si alguno de ellos, intenta querer robarme tú amor, ya no tengo a Taro para que me ayude a espantarlos de ti, escuchaba la castaña.

Taro, tan buen amigo,…., dijo Sanae, haciendo que la jovencita que estaba junto a ella la mirara intrigada.

¿Taro?, como el Taro que conocí en Francia hace algunos años, pensé que su nombre no era muy común en Japón, ¿o será el mismo?, pensaba Azumi, mientras miraba a la castaña, que seguía platicando con su novio.

Si, Taro es un gran amigo, sin duda, pero ahora él ya no está para espantarte los galanes y Jun pues no estudiará en tú misma aula,…., escuchaba la castaña, mientras miraba a los jóvenes de su aula, quienes al verla le sonreían de manera coqueta e incluso le guiñaban un ojo.

Hay, mejor ni le comento a Tsubasa que mis compañeros son unos coquetos o se pondrá más celoso, pensaba Sanae, mientras su novio le seguía hablando.

Minutos después:

Si cariño, gracias por tus palabras, claro que le pondré mucho empeño a los estudios, quiero ser una gran medico deportiva, decía la castaña.

Y lo serás mi princesa bella, lo serás,…., creo que ya debo cortar, ya debe estar por empezar tú clase, escucho la castaña.

El maestro, ni llega mi amor, pero tú si debes descansar y cuidarte mucho, tienes que estar con muchas energías para poder rendir bien en tus entrenamientos y en los encuentros oficiales,…, decía la castaña con dulzura, mientras su nueva amiga, no hacía más que mirarla.

¿Me parece o tiene un novio futbolista?, de ser así, tal vez Sanae conozca a Taro Misaki, pensaba Azumi.

Hasta pronto, mi amor, fue lo último que dijo la castaña, antes de que diera por terminada la llamada.

¿Tú novio?, dijo Azumi en referencia a la llamada.

Sí, respondió Sanae sonriendo, al tiempo que ya con el aula casi llena el maestro entro al aula.

Luego hablamos, tengo que hacerte unas preguntas, dijo Azumi.

Bien, en el receso, respondió la castaña.

Horas después:

El par chicas guardaban sus cosas en sus maletines, mientras platicaban entre ellas.

¿Eres novia del gran Tsubasa Ozora?, decía sorprendida Azumi.

Sí, no sabía que conocías a mi novio, dijo la castaña.

Pues quien no conoce a Tsubasa Ozora, él es un gran futbolista no solo de nuestro país, ahora brilla también en Sudamérica, y ello repercute en otros países y hasta continentes, yo viví un tiempo en Francia y allí oí hablar de él, no solo por la prensa francesa que lo consideran un jugar talentosísimo, y eso te hablo de cuando él aún se iniciaba en Brasil su talento ya había despertado el interés de la prensa, además supe de él incluso antes de que él empiece a brillar en Brasil, respondió Azumi.

Así, ¿cómo supiste de él?, dijo Sanae un tanto celosa.

Vamos al cafetín y te lo platico por el camino, respondió Azumi.

Está bien, dijo Sanae.

Minutos después: "Cafetín"

Vaya, no imagine que conocieras a Taro, decía una sorprendida Sanae.

Ni yo que tú lo conocieras, respondió Azumi sonriendo, al tiempo que un par de jóvenes llegaban junto a ellos.

Sanae, veo que ya tienes amiga, decía Yayoi sonriendo.

Chicos, tomen asiento, respondió Sanae, haciendo una pausa para decir: Ella es Azumi, Azumi, ellos son Jun y Yayoi.

Mucho gusto, dijeron los jóvenes.

Azumi vivió un tiempo en Francia, su padre es japonés pero su madre es francesa, allá ella conoció a Taro,…., decía la castaña.

Que pequeño es el mundo, dijo Jun, mientras Yayoi asentía.

¿Y desde cuando conoces a Taro?, pregunto Yayoi.

Ya son….., decía Azumi, mientras los jóvenes la escuchaban con atención.

Tras algunos minutos de plática los jóvenes volvieron a su aula para continuar con sus clases.

Tiempo después: "Brasil"

Un par de jóvenes se secaban con una toalla el sudor, mientras platicaban entre ellos.

No, Pepé, no, por ahora no hay ninguna propuesta que me convenza, decía Tsubasa.

Vaya amigo, con que quieres más, respondió Pepé.

No, no es por dinero, dijo Tsubasa.

¡Ah¡ ¿no?, respondió Pepé.

No, claro que no, si me voy de aquí tiene que ser en un club en el cuál yo me sienta pleno, dijo Tsubasa.

Claro comprendo, acoto Pepé.

Mejor sigamos entrenando, dijo Tsubasa.

¿Ya no quieres que sigamos platicando por Zoe?, pregunto Pepé.

¿Qué?, respondió Tsubasa.

Zoe, está aquí, dijo Pepé.

Pues no lo había notado, y no es por ella que no quiero seguir platicando, sino por los dos, no podemos descansar mucho, tenemos que seguir mejorando, acoto Tsubasa.

Si, tienes razón, dijo Pepé.

Japón: "Casa de Yayoi"

Vaya que el mundo es chico, decía Yayoi, mientras servía unas tazas.

Si, jamás hubiera imaginado que ella conocería a mi gran amigo Taro, respondió Sanae.

Si, que pequeño es el mundo, volvió a decir la peli roja, al tiempo que el celular de la castaña empezó a sonar.

Ring ring ring

Mi celular, dijo Sanae, dejando un tazón sobre una mesa para tomar el mismo.

¡Alo¡ respondió la castaña, sin ver quien la llamaba.

Sany, soy yo Taro, escucho la castaña, mientras sonreía.

Justo de ti estábamos hablando con Yayoi,….., decía la castaña mientras miraba a la peliroja.

Espero que cosas buenas, escucho la castaña.

Por supuesto,…, dijo Sanae, mientras empezaba a comentarle a su amigo lo que estaba platicando con la peli roja.

Minutos después:

Dale mis saludos a Azumi, ella es una gran amiga, escuchaba la castaña.

¿Solo amiga?, dijo sonriendo Sanae.

Si, solo amiga, escucho la castaña.

Ella parece tenerte un gran aprecio, dijo la castaña.

Y yo también la aprecio a ella, sabes Sany, ella me recordaba a ti, escucho la castaña.

¿A mí?, dijo sorprendida la castaña.

Si, aguerrida, sincera, siempre apoyando al equipo de fútbol de su escuela, como te comenté, cuando acabo el campeonato de escuelas de primaria, mi padre y yo fuimos a diferentes países, uno de ellos fue Francia, en ese tiempo conocí a Azumi, y nos hicimos amigos, no estuve mucho tiempo en su escuela, pero tengo los mejores recuerdos de ella y de los chicos, escucho la castaña.

Si, Azumi, me dijo que solo estuviste 4 meses, y que de ello ya habían pasado algunos años, respondió la castaña.

Cuatro para ser exactos, respondió Taro.

Azumi pensaba que estabas en Japón, cuando le dije que habías vuelto a Francia, sentí que se puso triste, dijo Sanae.

Me hubiera gustado verla, y también verte a ti, no sabes cómo extraño nuestras platicas en la biblioteca de la escuela, era divertido cuando las personas que estaban allí nos hacían callar, pues no los dejábamos estudiar, escucho la castaña.

Sí, yo también extraño esos momentos, pero cuéntame ahora de ti, ¿cómo estás?, dijo la castaña.

Bien, estoy entrenando con un equipo de….., decía Taro, mientras la castaña lo escuchaba con atención.

Al día siguiente:

La castaña, tras terminar de enviar un mensaje de texto, guardaba su celular en su maletín, mientras pensaba: Que tengas buenas noches mi amor, y que este nuevo día para mí, sea muy bueno.

La castaña, luego de ello, tomo su maletín, y salió de su casa.

Brasil:

En una de las mesas de un restaurante, la mesa más grande todas, un grupo de jóvenes platicaban, mientras bebían unos refrescos.

Ya basta de festejos, solo fue un amistoso, decía uno de ellos, mientras un joven de cabello desordenado leía un mensaje que le había llegado a su celular.

Quise llamarte, pero luego opté por enviarte un mensaje mi amor.

Me imagino que en Brasil ya deben ser las 8:30 de la noche, yo estoy yendo a clases ahora, sabes cariño Azumi conoce a Taro, ambos se conocieron en Francia hace algunos años…..

Tsubasa estaba tan concentrado mirando los mensajes que su amada le había enviado que ni noto el momento en que sus amigos se habían puesto de pie para ir a bailar con sus acompañantes.

Al fin te dejaron solito, decía una peli roja, mientras se sentaba junto a Tsubasa.

Zoe, dijo Tsubasa al reconocer la voz, mientras guardaba su celular en su bolsillo.

No te enfades, no vengo a causarte molestia, solo quiero decirte algo, respondió la peli roja.

¿Qué?, dijo Tsubasa, lo más calmado que pudo.

No voy a molestarte más, ya comprendí que no tengo opción contigo, respondió Zoe, sorprendiendo con sus palabras al joven de cabello desordenado.

Zoe,…, decía Tsubasa.

No, no te sientas mal por mí, yo admiro mucho el amor que tú novia y tú se tienen, ya quisiera yo encontrar a alguien que me ame como tú la amas a ella, acoto la peli roja.

Lo encontraras Zoe, lo encontrarás, dijo Tsubasa.

Entonces, ¿ahora si me das tú amistad?, respondió Zoe.

Yo nunca te la negué, dijo Tsubasa con calma.

Lo sé, disculpa, soy una tonta, respondió la peli roja.

No, no digas eso, dijo Tsubasa.

¿Amigos?, dijo Zoe estirando su mano.

Amigos, respondió Tsubasa tomándola, mientras la peliroja sonría.

Me conviene estar en buena relación contigo, no quiero que me repeles, no me conviene ello, necesito seguir a tú lado hasta lograr lo que deseo "destruir tú felicidad", si destruirla a costa de lo que sea, ese será tú castigo por despreciarme, ser tan infeliz como yo, pensaba Zoe mientras fingía una sonrisa.

Días después: "Casa de Yayoi"

Si cariño, me está yendo muy bien, y a ti, ¿cómo te está yendo?, preguntaba una castaña, mientras estaba sentada sobre el borde de una cama.

Bien, hermosa, muy bien, como te comenté, hay muchos equipos que están interesados en mí, pero por ahora no pienso cambiar de equipo, se viene el torneo de verano y quiero ganarlo también, ya luego analizare las ofertas, aunque….., escuchaba la castaña.

Ninguna de ellas es del equipo de Cataluña, ¿verdad?, dijo la castaña.

No, ninguna, se por Roberto que gente de ese equipo han estado viniendo a ver mi progreso, pero hasta ahora ninguno se ha contactado con el equipo para mostrar su interés en mí, respondía Tsubasa a través de la vía telefónica.

Paciencia cielo, paciencia, de seguro en algún momento lo harán, eres muy talentoso, de hecho, querrán tenerte en sus filas, decía Sanae.

¡Gracias amor¡ por tus lindas palabras, siempre me siento bien cuando hablo contigo, por ello eres mi luz, esa luz que ilumina mi vida, escucho la castaña mientras sonreía.

Brasil:

¡Tsubasa¡ escucho un apuesto jovencito de cabello desordenado.

Ya voy, dijo el nombrado, haciendo una pausa para decir: Princesa, tengo que cortar, ya se reinició la práctica.

Bien cariño, no te preocupes, escucho Tsubasa, antes de cortar la llamada.

Una vez que Tsubasa guardo su celular en su maletín, fue corriendo hacia el lugar donde estaban sus demás compañeros.

En tanto:

Desde una banca, una peliroja observaba a los jóvenes jugar, mientras sostenía en sus manos una revista deportiva, mientras pensaba: Nunca imagine que él fútbol podría ser un deporte tan riesgoso, aunque ahora que lo pienso, mi tiito sufrió una terrible lesión deportiva jugando fútbol, una lesión que lo alejo para siempre de lo que más ama, el fútbol, entonces su discípulo podría correr su misma suerte, todo es cuestión de encontrar a la persona adecuada para que por una buena suma de dinero me ayude a sacar para siempre a Tsubasa del mundo del fútbol.