Capítulo 28: "Tiempos felices"
Un par de jóvenes estaban en medio de un terreno de juego mirándose fijamente a los ojos tras la pregunta que uno de ellos le había formulado al otro.
Sí, escucho, un apuesto joven de cabello desordenado, haciendo que su rostro irradiara aún más de alegría, al tiempo que, se ponía de pie, para tomar la mano de su amada y depositar en ella un cálido beso, antes de colocarle un bello anillo de compromiso.
Siento que es un sueño, decía Sanae, mientras miraba a su novio colocarle el anillo.
No, no lo es mi hermosa Sany, nos casaremos, nos casaremos y te llevare conmigo al lugar donde valla, respondió Tsubasa acercando su rostro al de su ahora prometida para posar sus labios sobre los de está, al tiempo que uno de los reflectores del estadio se posaba sobre ellos, y desde unas graderías un trio de emocionadas chicas se secaban las lágrimas que habían salido de sus ojos al ver la romántica escena.
Sany, Sany, se nos casara, decía emocionada Yukari.
Es cierto, fue tan lindo, acotaba Yayoi, mientras se secaba las lágrimas que habían humedecido su rostro.
Si, muy romántico, la verdad creo que nadie esperaba algo así, ¿cómo le abra hecho Tsubasa para poder hacer una declaración en el terreno de juego?, decía Azumi.
De seguro sus compañeros de equipo lo saben, dijo Yayoi.
Si, hasta el entrenador, por ello tuvo el apoyo, para poder llevar a cabo algo tan romántico, pero fuera como fuera, Sany lo merece, ella ha estado junto a él tanto tiempo, primero como amiga, luego como novia, y ahora como su prometida, acotaba Yukari.
Y en unos meses o tal vez semanas será la señora Ozora, decía Yayoi sonriendo, mientras miraba al terreno de juego, donde el par de jóvenes rompían el beso para tomarse de las manos y empezar a caminar hacia el exterior de este.
¿Y sus estudios?, dijo preocupada Azumi.
Podrá continuarlos en otro lugar, Sany es una chica muy inteligente, además ella tendrá que estar donde este su esposito, ¿no?, respondió Yukari.
Cierto, además no creo que Sanae quiera casarse para quedarse aquí mientras Tsubasa está lejos de ella, y todo por sus estudios, dijo Yayoi sonriendo.
Si, tienes razón, uno tiene que seguir al amor, acoto Azumi suspirando, al tiempo que pensaba: Y eso fue lo que hice, pero él se volvió alejar de mí, tal vez sea bueno, en cuanto acabe el ciclo volver a Francia.
A ver, ver, ¿de qué me perdí?, dijo Yukari sonriendo.
De nada amiga, de nada, respondió Azumi sonriendo.
Terreno de juego:
¿Entonces hasta el entrenador lo sabe?, decía sonriendo Sanae.
Sí princesa bella, hasta él lo sabe, es que necesitaba el apoyo de todos para poder tener acceso al terreno de juego una vez culminado el encuentro, acoto Tsubasa.
Lo sé, dijo Sanae, haciendo una pausa para decir: Solo faltan nuestros padres.
Sí, pero lo sabrán mañana mismo, papá está aquí, lo supe por mamá, por ello, ¿qué te parece una reunión familiar en uno de los restaurantes más reconocidos de nuestra ciudad el día de mañana?, respondió Tsubasa feliz.
Me gusta la idea, dijo Sanae.
Entonces así será hermosa, mañana mismo le ponemos fecha a nuestra boda, respondió Tsubasa feliz.
Si, mañana, respondió la castaña.
Iré a cambiarme de ropa, espérame en la tribuna para llevarte a casa de Yayoi, no demoro, dijo Tsubasa dándole un beso en la mejilla, antes de echar a correr hacia los camerinos.
La castaña, se dirigió a la tribuna, donde fue recibida por los efusivos abrazos y felicitaciones de sus amigas.
¡Gracias¡ ¡gracias¡ yo estoy muy emocionada, decía la castaña.
En tanto:
Tsubasa entro al camerino, bajo la mirada expectante de sus amigos.
Dijo que si, anunció Tsubasa mientras sus ojos brillaban de alegría, al tiempo que sus amigos se acercaban a abrazarlo.
Era imposible que Sany, dijera que no, lleva años enamorada de ti amigo, acoto Ryo riendo.
Es cierto, decían sus demás compañeros, mientras uno de ellos miraba a su amigo y sonreía, mientras pensaba: Si, era imposible que dijera que no, felicitaciones amigo, te llevas a una chica muy valiosa.
Taro, vamos a felicitar a Tsubasa, decía Genzo, dándole una palmada en la espalda a su amigo de rostro dulce.
¡Eh¡ si, si, respondió Taro sonriendo.
¿Y para cuando la boda?, dijo Hajime.
Mañana pondremos la fecha, respondió Tsubasa.
Supongo que de aquí te regresas con ella, ya no con nosotros, ¿verdad?, acoto, Genzo.
Así, es, iré a dejar a Sanae al lugar donde se está alojando y luego voy al hotel de concentración, dijo Tsubasa.
Felicitaciones amigo, Sanae y tú hacen una linda pareja, dijo Taro.
¡Gracias amigo¡ respondió Tsubasa.
Tras las respectivas felicitaciones, Tsubasa se ducho y cambió de ropa y fue junto a su prometida para llevarla a su casa.
Las chicas, ya se fueron, dijo la castaña.
Bueno vamos a casa de Yayoi, y mañana partimos a nuestro pueblo, para hablar con nuestros padres, respondió Tsubasa.
Bien, dijo la castaña.
Tsubasa tal lo acordado, llevo a la castaña a casa de la peliroja, se despidió de ella con un dulce beso, y no se fue, hasta no ver a su amada ingresar a la casa donde se estaba quedando, luego de ello fue al hotel.
Al día siguiente:
Tsubasa al igual que sus amigos abandonaron el hotel de concentración para dirigirse a sus hogares o clubes, no sin antes hacerles saber que les haría llegar su parte de matrimonio.
Tsubasa abordaba un taxi, al tiempo que su celular empezó a vibrar.
Roberto, dijo Tsubasa al ver el nombre de su amigo y entrenador del club al que aún pertenecía en el celular.
Tsubasa, te tengo grandes noticias, escucho el joven de cabello desordenado.
Cuéntamelas, respondió Tsubasa mientras era transportado a casa de la peli roja.
Minutos después: "Casa de Yayoi"
Tsubasa pasa, decía Yayoi.
¡Gracias¡ respondió el nombrado.
Sanae, me dijo que lo esperaras unos minutos, se estaba arreglando, decía Yayoi sonriendo.
Bien, respondió Tsubasa.
Fue tan lindo lo de ayer, decía Yayoi, mientras miraba al prometido de su amiga, que esperaba a esta para ir a su ciudad natal.
Si, verdad, respondió Tsubasa.
Sí, fue tan romántico, las chicas y yo por poco y lloramos de la emoción, ya me imagino a Sany, debió estar muy emocionada, decía la peliroja, al tiempo que unos pasos llegan al lugar.
Ya estoy aquí, se escuchó en el lugar, haciendo que Tsubasa posara sus ojos en la castaña y la mirara dulcemente, mientras la peli roja sonreía.
Estás como siempre bella, dijo Tsubasa, mientras se acercaba a abrazar a su novia.
Supongo que ya se van, ¿verdad?, dijo Yayoi sonriendo.
Sí, respondieron simultáneamente Tsubasa y Sanae.
Que tengan un buen viaje, decía Yayoi sonriendo.
Gracias, respondieron los jóvenes, antes de abandonar la casa.
Roberto me llamo, decía Tsubasa mientras abordaba un auto junto a su novia.
Me imagino que, para felicitarte, respondió la castaña.
A la estación de trenes, dijo Tsubasa al conductor, para luego posar su mirada en su prometida y continuar diciendo: me dijo que el Barcelona y el Club, llegaron a un acuerdo…..
Luego de varios minutos, el par de jóvenes fueron hasta la estación de trenes, donde abordaron un tren que los lleve a su ciudad natal.
Horas después: "Casa Nakazawa"
Tsubasa recibía las felicitaciones de sus futuros suegros tras la obtención del título, mientras la castaña sonreía.
¡Gracias¡ ¡gracias¡ decía Tsubasa.
Abra que festejar la hazaña, campeones, aún me parece un sueño, decía el señor Nakazawa mientras sonreía.
No, no es un sueño papá, Tsubasa y los chicos, lo lograron, nos regalaron esa copa, somos campeones, campeones, decía emocionada la castaña.
Entonces abra que festejar, dijo el señor Nakazawa.
Voy a preparar una deliciosa cena,…., Tsubasa hijo, tienes que invitar a tus padres,….., decía la señora Nakazawa.
No tiene que hacer nada señora, todos iremos a festejar, pero fuera, ese es el motivo por el que estoy aquí, junto a su bella hija, respondió Tsubasa con calma, tomando la mano de la castaña haciendo que los padres de está posaran su mirada en el nuevo anillo que su hija llevaba en está.
¿Fuera?, dijeron los señores Nakazawa sonriendo.
Sí, iré a invitar a mis padres y paso por ustedes, respondió Tsubasa con calma.
Bien, dijeron los demás.
Brasil:
En un discreto restaurante, una peli roja hablaba con un par de hombres, tras haberles entregado unos sobres.
Eso solo es la mitad de lo que recibirán si todo sale como lo acordamos, decía Zoe.
No te preocupes, todo saldrá como lo pides querida, solo se paciente, todo tiene que parecer muy natural, decía uno de los hombres.
Lo sé, pero no queda mucho tiempo, ayer me entere que Tsubasa dejara el club, respondió Zoe con molestia.
Chiquita, confía en nosotros, todo saldrá como lo pides, solo sé paciente, el tendrá una gran despedida, ya lo verás, solo espera con paciencia su gran despedida, dijo otro de los hombres, tomando la mano de Zoe.
Japón:
Una castaña abordaba un auto, luego de que sus padres lo hicieran, mientras esta decía: ¿Y tus padres?
Papá y mamá nos estarán esperando allá, dijo Tsubasa.
Bien, respondió la castaña.
Tras algunos minutos de viaje, Tsubasa estaciono el auto que manejaba frente a un restaurante.
Tokio:
Un par de chicas platicaban en un café, mientras una de ellas esperaba a su novio.
Ya Azumi, se franca conmigo, yo intuyo que tú me andas ocultando algo, has estado muy pensativa desde que estuvimos en el estadio, decía una peli roja.
No cómo crees, yo solo andaba concentrada, respondió la joven.
Claro que no, yo conozco muy bien esa mirada, decía Yayoi.
Yayoi, no sé lo que andes imaginando, no me pasa nada, respondió la joven, haciendo una pausa para continuar diciendo: ¿Cuándo crees que se casen?
Supongo que no querrán aplazar mucho la boda, él tiene que volver a Brasil, respondió la peli roja.
Entonces allí volveré a ver a Taro, pues parece que él, ni noto mi presencia, pensaba la joven mientras su rostro entristecía.
Azumi, escucho la joven.
¿Qué?, respondió la nombrada.
Ya llego Jun, decía feliz Yayoi.
Ve con él amiga, disfruta tu día, respondió Azumi, con una ligera sonrisa en su rostro.
En tanto: "Nankatsu"
Un joven de cabello desordenado miraba a sus padres y suegros tras haberles platicado de su propuesta de matrimonio a la castaña.
Pues, ¡felicidades¡ dijo el señor Ozora, sonriendo.
Sí, es una gran noticia, acoto Natsuko.
¿Y para cuándo tienen pensado casarse?, decía la señora Nakazawa que estaba más que feliz por la noticia.
En un par de semanas, dijo Tsubasa.
Tan pronto, dijeron los padres de los jóvenes sorprendidos.
Sí, es que no dispongo de mucho tiempo aquí, a las justas, logre que me concedieran dos semanas de descanso, acoto Tsubasa.
Pero dos semanas es muy poco tiempo, decía la señora Nakazawa preocupada.
Será una boda sencilla, respondió Sanae.
Así es, por ello necesitamos de su apoyo, los chicos de la selección también me apoyaran y los amigos de mi princesa también, yo tengo que ir a Brasil a firmar mi traspaso al Cataluña, tengo entendido por lo que me comento Roberto ayer que hablo conmigo que me harán un partido de despedida en Brasil, este será días antes de la boda,…, decía Tsubasa, mientras los presentes escuchaban con atención.
Tras compartir la noticia de su boda con sus padres y recibir por supuesto el apoyo de estos, el par de jóvenes junto a sus familiares degustaron una deliciosa comida.
2 Horas después:
Tsubasa y Sanae, caminaban de la mano por una de las calles de su tranquilo pueblo, mientras platicaban entre ellos.
Entonces mañana, vamos a ver lo de la iglesia, y las invitaciones, decía Tsubasa mientras posaba su mirada en su prometida.
Sí cariño, respondió Sanae.
Al día siguiente:
Un par de jóvenes hablaban con un hombre de túnica blanca, en una pequeña habitación.
Bien hijos, para mi será un placer ser quien lleve a cabo este enlace, decía el hombre, mientras sonreía con calidez.
¡Gracias¡ dijeron a la vez Tsubasa y Sanae.
Tras algunos minutos más de plática con el sacerdote de la iglesia de su pueblo, el par de jóvenes continuaron con los preparativos de su boda.
Horas después:
¿Cuál de ellos?, decía Tsubasa mientras miraba hacia una vitrina.
No, lo sé, todos se ven lindos, respondió la castaña.
Sí, es cierto, dijo el joven de cabello desordenado, haciendo una pausa para decir mirando a la vendedora: ¿Se les puede grabar un mensaje?
Por su puesto joven Ozora, respondió la mujer.
Bien, entonces elijamos hermosa, ¿cuál te gusta más?, decía Tsubasa sonriendo.
Pues,…., este, respondió la castaña.
Entonces ese nos lo llevamos, dijo Tsubasa.
Bien, joven anote aquí lo que quiere que grabemos en ellos, respondió la vendedora, mientras Tsubasa recibía un bolígrafo y la castaña continuaba mirando en las vitrinas.
Tiempo después:
Tsubasa y Sanae, degustaban de un delicioso refresco, mientras estaban sentados en una de las bancas de un parque.
Me parece un sueño todo lo que estoy viviendo, decía la castaña.
Pues no es un sueño hermosa, es real, nos vamos a casar, tú te irás conmigo a España y allá tú seguirás siendo esa bella luz que ilumina mis sueños, respondió Tsubasa.
Sin duda son los tiempos más felices de mi vida, dijo la castaña.
Los míos también mi amor, pero esto solo es el principio de toda la felicidad que tendremos cuando formemos nuestra familia, respondió Tsubasa.
Nuestra familia, dijo la castaña sonriendo.
Si, ya te imagino cuidando de nuestros niños como siempre has cuidado de mí, y yo enseñándoles a ellos a amar el fútbol, decía Tsubasa, al tiempo que esbozaba una gran sonrisa en su rostro, mientras se imaginaba a él y a la castaña junto a un par de niños.
Nota:
¡Gracias a todas las personas que siguen está historia de amor¡ y ¡gracias especiales a aquellas personas que dejan algún mensaje en cada capítulo de ella¡ ello lo valoro mucho.
Tsubasa y Sanae, están viviendo momentos muy felices ahora como prometidos, ¿cuánto podrá durarles esa felicidad?, ¿qué le pasará a Tsubasa a su regreso a Brasil?, estás dudas se las resolveré en los próximos capítulo.
Hasta una próxima actualización.
Con mucho cariño.
PrincesaLirio.
