Capítulo 31: "Giro inesperado: ¿El final de un sueño?"
Un grupo de jóvenes estaban reunidos en el salón principal de la federación Japonesa de Fútbol, esperando la información que el presidente de la federación de su país les daría sobre la salud de uno de sus compañeros, y que se había convertido en la última noticia que estaba circulando en todos los medios de comunicación deportivos y no deportivos, no solo de su país sino del mundo.
Entonces, Sanae, suspendió los preparativos de la boda, decía uno de los jóvenes con cierta nostalgia en su voz, mientras esperaba al igual que sus compañeros la presencia del presidente de la federación y del entrenador del equipo.
Si amigo, no se sabe cuánto tiempo tomara la recuperación de Tsubasa, por ello Sanae decidió suspenderlo todo, eso me dijo Yayoi, ya que ella se comunicó con Sanae apenas vio la noticia en el periódico, respondió Jun.
Es una pena, que algo así pasara, decía Matsuyama.
Si, ello es cierto, pero Tsubasa es fuerte, estoy seguro que logrará superar esto y más ahora que contará con el apoyo de Sanae, pronto nuestro amigo volverá al campo de juego, acotaba con optimismo Ryo uniéndose a la plática.
¿Con el apoyo de Sanae?, decían sorprendidos sus demás compañeros.
Si, Sanae y los padres de Tsubasa partieron a Brasil, para apoyar a Tsubasa, eso me entere por Yukari, decía Ryo.
No que no tenías nada con ella, respondía Hajime dándole una palmada en la espalda al joven cara de mono.
Pues no, solo somos amigos, pero bueno, yo no soy el tema de platica, sino Tsubasa y Sanae, decía Ryo con firmeza.
No sean, tan escandalosos, guarden silencio, el entrenador ya está aquí, decía un apuesto moreno, mientras un par de jóvenes que estaban junto a él asentían.
Si es cierto, el entrenador y también el presidente del club, dijo el joven cara de mono poniéndose algo nervioso.
En tanto: "Brasil"
Un hombre de lentes oscuros platicaba con un hombre de bata blanca.
Entonces sus familiares ya están por llegar, decía el médico.
Si, en unas horas llegan, pero dígame, es muy grave la situación de Tsubasa, hasta ayer me dijeron que las lesiones ya estaban mejor,…., respondía preocupado Roberto.
Su hombro y pierna ya están casi recuperadas, al menos el golpe que recibió al caer no le afecto tanto como pensamos, con unas semanas más de reposo, estará completamente bien de ellas, pero aún nos falta saber cómo salió de la lesión de las vistas, decía el médico.
Tendrá que salir bien, tendrá que salir bien, decía Roberto.
Eso esperamos todos, acoto el médico.
Avión:
Una castaña miraba por una pequeña ventana las nubes, mientras pensaba: Tsubasa mi amor en unos minutos estaré contigo para cuidarte, para apoyarte, para que pronto, pronto estés bien, y vuelvas a jugar el deporte que es tú pasión, el futbol.
Pasajeros, se les informa que en unos minutos aterrizaremos, abróchense los cinturones de seguridad…., escucho la castaña.
Ya vamos a aterrizar, pensó la castaña, mientras se colocaba el cinturón de seguridad al igual que los señores Ozora.
Por suerte Roberto, ya nos hizo las reservaciones, dejamos nuestros equipajes y vamos al hospital, decía Koudai, mirando a su esposa y a la castaña, que solo asintieron.
Japón:
Entonces aún no se tiene informes claros de su estado de salud, decía Kojiro.
No, aún no, por lo mismo, les pido mantener la calma, y no brindar ningún tipo de declaración a los medios periodísticos, ya saben cómo son ellos de exagerados cuando se les brinda una declaración, los únicos que daremos algún informe sobre la salud de Tsubasa seremos nosotros, dijo el presidente del club.
Claro, no se preocupe, decían los jóvenes presentes en el lugar.
Francia:
Un joven de rostro dulce platicaba por teléfono con uno de sus amigos, mientras estaba sentado en un sofá mirando un programa de deportes.
Si, si amigo, así como te digo, lo poco que se de Tsubasa es por las noticias, aunque la verdad, la información que brindan es muy confusa, solo sé que lo operaron por sus lesiones de hombro y pierna, pero a ellas se le agrego una lesión en las vistas, y ello si me preocupa Genzo, decía Taro.
Sí, yo también leí ello en una revista de mi país, y esa lesión me preocupa mucho la verdad, pues pude leer que las operaciones de su hombro y pierna fueron exitosas pero la de la vista es algo que los médicos no se atreven a dar un pronóstico, escuchaba Taro.
Si, lo mismo dicen en los medios que he visto, decía Taro.
También me llego un mensaje de los padres de Tsubasa, escucho el joven de rostro dulce.
El de la suspensión de la boda, ¿verdad?, dijo Taro.
Si, el mismo, es una lástima que ha solo días de su boda y del inicio de su carrera en España, a nuestro amigo le sucediera ello, la verdad, yo no lo quise creer, decía Genzo, a través de la línea telefónica.
Yo tampoco amigo, respondió Taro.
Tiempo después: "Brasil"
Una castaña bajaba un auto junto a los padres de su amado, frente a un hospital.
Los señores Ozora, ¿verdad?, dijo un hombre que hablaba con un asentó particular el japonés.
Si, somos nosotros, y ella es Sanae, la prometida de nuestro hijo Tsubasa, dijo el señor Ozora.
Un gusto conocerlos, aunque las circunstancias no sean las mejores, es gusto conocer a los padres de Tsubasa y a su prometida, él es un jugador muy querido por el club, a mi nombre es Geraldo Almeira, traductor del equipo de futbol del Sao Paulo, el presidente del club, me pidió que viniera a recibirlos, para llevarlos al lugar donde esta Tsubasa, decía el hombre.
¡Gracias¡ dijeron los señores Ozora, mientras la castaña caminaba tras de ellos en silencio.
¿Hay alguna novedad?, decía Koudai.
No, no hay ninguna, por ahora, respondió el hombre, mientras caminaba junto a los padres de Tsubasa y la castaña al interior del hospital.
Hospital:
Una peli roja platicaba con su tío en uno de los pasillos del hospital.
Entonces tiene que pasar aún cinco días más para ver si salió bien de la operación, decía Zoe.
Si Zoe, respondió Roberto.
Y los representantes del Barcelona, ¿se quedarán hasta ver los resultados o ya se fueron?, dijo Zoe.
Ellos ya se fueron, respondió Roberto.
Me imagino que esperaran a Tsubasa hasta que este recuperado, ¿no?, dijo Zoe, fingiendo preocupación.
Solo esperaran a saber los resultados de la operación de las vistas, una vez que sepan ellos tomaran una decisión, respondió Roberto.
Anularan el contrato si las cosas no salen como las esperan, dijo Zoe ocultando su alegría.
Creo que sí, respondió Roberto, al tiempo que su celular empezó a vibrar.
El hombre de lentes oscuros respondió el teléfono al tiempo que la peli roja lo observaba.
Qué bueno que ya estén aquí, decía Roberto con calma, mientras Zoe lo observaba.
Japón:
Un grupo de chicas platicaban en la casa de una de está mientras veían unas hojas.
Creo que ya está todo lo que nos pidió hacer Sany, decía Yukari.
Si, respondió con cierta nostalgia Yayoi.
Es una pena, estaba tan feliz y de un momento a otro, pasa esto, dijo Azumi.
Sí, es cierto, fue algo tan inesperado, pero hay que ser optimistas, esto solo será una prueba para fortalecer su amor, Tsubasa con los cuidados de Sanae, se recuperará pronto, acoto Yukari, mientras Yayoi asentía.
Brasil: "Hospital"
Tras un efusivo saludo entre Roberto y los señores Ozora y la presentación de la sobrina de este, los señores Ozora y Sanae, entraron a la habitación donde estaba su hijo.
Gracias por estar aquí, decía un adolorido Tsubasa.
Hijo, pronto estarás bien, decía Natsuko.
Si madre, así será, respondía Tsubasa.
Sabes quien vino con nosotros hijo, decía Natsuko, tomando la mano de la castaña para colocarla sobre la mano de su hijo.
Sany, respondió emocionado Tsubasa.
Si cariño, estoy aquí, junto a ti, dijo la castaña.
Supongo que desean hablar a solas un rato, decía Kodai.
Si, saldremos un rato fuera, acoto Natsuko.
Gracias padres, dijo Tsubasa.
Una vez que el joven de cabello desordenado escucho el sonido de la puerta, dijo con nostalgia en su voz: Mañana debería ser el día más feliz de nuestras vidas.
No estés triste, en cuanto estés bien, retomaremos los preparativos de la boda y nos casaremos, lo que te paso fue algo inesperado, pero lo importante es que estás vivo, ya verás que pronto estrás bien, respondió la castaña.
Si tú estás a mi lado, seguro que lo estaré, dijo Tsubasa.
Siempre estaré a tu lado, respondió la castaña acercando su rostro al de su prometido para darle un dulce beso.
Pasillo:
Una incómoda peli roja miraba con molestia hacia la habitación donde estaba el joven de cabello desordenado, mientras pensaba: La estúpida chiquilla está aquí, dándole todo su apoyo como la dulce prometida que todos dicen que es, pero ya veremos si tanto amor que dice tener se mantiene si Tsubasita se llega a convertir en una carga para ella, ya veremos.
Habitación de Tsubasa:
Te quedarás, decía feliz Tsubasa.
Sí, me quedare aquí junto a ti, para cuidarte, respondía la castaña.
Con tus cuidados de seguro me curare pronto mi hermosa Sany, decía Tsubasa con cierta nostalgia en su voz, mientras con una de sus manos acariciaba el rostro de su prometida.
No me gusta oírte triste, respondió Sanae.
Estoy triste porque quisiera ver lo bella que eres y no puedo hacerlo ahora, dijo Tsubasa.
Ten paciencia, en unos días te quitaran estás vendas y podrás verme, y ver todo lo que te rodea, volverás al futbol…, decía emocionada la castaña, mientras en el rostro de su prometido se formaba una sonrisa.
Días después:
Fuera de un pasillo los señores Ozora, Sanae, el presidente del club de sao Paulo, Roberto y Zoe, esperaban un resultado, cuando escucharon: No, no, no veo nada, nada.
Es Tsubasa, dijo Sanae desesperada.
Cálmate hija, nos dijeron que no podemos entrar, respondió Natsuko, tomándola de los brazos.
Pero Tsubasa se oye desesperado, respondió Sanae.
Sí, es cierto, acoto Zoe, tratando de ocultar su alegría, al haber oído la amargura en la voz del joven de cabello desordenado.
Dentro de la habitación:
Relájate Tsubasa, relájate, ¿estás seguro que no ves nada?, decía preocupado el médico.
No, no, no veo nada, nada, respondió Tsubasa.
Bien, descansaras unas horas y te volveremos a evaluar, puede ser que producto de tu ansiedad no estés reaccionando como espere a la operación, si todo se mantiene igual, te llevaremos a sala para hacerte unos exámenes, dijo el médico.
Bien, respondió Tsubasa.
El médico junto a su equipo de apoyo, salió de la habitación, al tiempo que la castaña ingresaba a está.
¿Cómo estás?, dijo Sanae con dulzura mientras se acercaba a la cama donde estaba su amado.
No veo nada, respondió Tsubasa.
Cálmate, debe ser la tensión, dijo la castaña con calma, mientras tomaba la mano de su prometido.
Horas después:
Un grupo de médicos realizaban unos estudios al joven de cabello desordenado, al tiempo que miraban las pantallas de un computador.
La verdad, yo no veo nada anómalo, la operación fue un éxito, decía uno de los médicos.
Yo pienso igual, pero entonces, ¿por qué él dice no ver nada?, respondía otro galeno.
Tal vez la ansiedad, dijo el primer médico.
Bueno, lleven al joven Ozora a su habitación, dijo el primer médico mirando a otros hombres uniformados, que solo asintieron.
Días después:
Un médico platicaba con los padres de Tsubasa en el pasillo.
No comprendo, ¿por qué mi hijo dice no poder ver si todo aparentemente salió bien?, decía Koudai con nostalgia.
Eso es lo que mis colegas y yo tampoco comprendemos, por ello tenemos que hacerle otros estudios, pero su hijo se está negando a ellos, dice que ya no quiere hacerse más pruebas, que quiere irse de aquí, decía un médico.
Tal vez sea bueno que busquen apoyo profesional en su país, tal vez cuando el joven Ozora este más calmado acepte ese apoyo, acotaba otro médico.
Bien, eso haremos, dijo Koudai, mientras Natsuko asentía.
Dentro de la habitación:
Roberto platicaba con Tsubasa, mientras este se soltaba la mano de su novia, que minutos antes ella le había tomado.
Era de esperarse Roberto, ningún club espera tanto tiempo a un jugador, decía con amargura Tsubasa.
Tsubasa cariño, tú te a vas a recuperar, solo es cuestión de tiempo, respondía Sanae.
Tsubasa no dijo nada, solo guardo silencio, mientras pensaba: Mi vida a sufrido un giro inesperado, un giro que ha dejado paralizado mis sueños o abra terminado con ellos, ¿es que acaso lo que estoy viviendo, es el final de un sueño?
