Capítulo 36: "Un mensaje de reflexión: Una nueva decisión"

Piensa bien lo que estás haciendo, piensa que una mala decisión puede condenarte a la infelicidad, decía un joven de rostro tierno, antes de salir de una habitación.

No hay nada que pensar, decía en voz baja Tsubasa, al tiempo que escuchaba el sonido de la puerta de su habitación.

Fuera de la habitación:

¿Ya te vas?, decía Natsuko con nostalgia.

Si señora, respondía Taro.

Él está sufriendo, solo que se hace el fuerte, termino con Sanae, él dice que será una carga para ella, no sé si sea por la ceguera pero se ha vuelto muy terco,…., decía Natsuko con nostalgia.

Es por la situación que está viviendo, pero dejémoslo al tiempo, el tiempo lo ayudara a asimilar su nueva vida, además no creo que Sanae le haga caso, ella lo ama, ella no lo dejara solo, respondió Taro.

Lo sé, y mi hijo también la ama, pero se siente una carga para ella, decía Natsuko con nostalgia.

Si su amor es tan grande como lo creo, no podrán estar distanciados por tanto tiempo, ya lo verá señora Natsuko, Tsubasa y Sanae volverán a estar juntos, respondió Taro con seguridad.

Días después: "Tokio"

Una peliroja abrazaba de manera efusiva a una castaña de rostro nostálgico.

Amiga que alegría que estés de regreso, aunque, ¿esa carita?, ¿qué te pasa?, ¿siguen los problemas con Tsubasa?, decía Yayoi con nostalgia, tras romper el efusivo abrazo.

Me termino, respondió Sanae, antes de romper en llanto.

Cálmate, cálmate amiga, debe estar un tanto sensible por lo que ha pasado,…., decía Yayoi, mientras miraba a su amiga.

En tanto:

Un grupo de jóvenes platicaban en un pequeño local, mientras bebían unos refrescos.

Entonces está muy sensible, decía uno de los jóvenes.

Es normal, creo que si yo estuviera pasando por lo mismo estaría igual que él, decía Taro.

Genzo me dijo que se contactaría con él, que espera que está vez si le conteste la llamada, pues desde que llego a Japón, no le ha respondido ni una sola llamada, decía Mamoru.

Pues no solo a él, a nadie, yo también le estuve llamando, y nada, acotaba Ryo.

¿Y por qué en vez de llamarlo no van a visitarlo?, decía Taro.

Es que escuche que no quiere recibir visitas, decía Teppei, mientras los demás jóvenes que estaban en la mesa asentían.

Pues yo cada vez que voy, puedo hablar con él, respondió Taro.

Entonces vamos contigo, tal vez así nos reciba a todos, dijo Ryo, mientras los demás jóvenes asentían.

Está bien, vamos, creo que le hará bien tener con quien platicar ahora que Sanae no está acá, respondió Taro.

Sanae se fue, ¿a dónde?, dijo Ryo.

A Tokio, retomará sus estudios, pero solo irá por algunos días, cuatro días en Tokio, tres aquí, eso me dijo ella, respondió Taro.

Ese es amor de verdad, dijo Ryo sonriendo.

Bueno bebamos esto rápido para ir con Tsubasa, dijo Teppei.

Tokio:

¿Ya más tranquila?, decía Yayoi, mientras miraba a su amiga castaña beber de una taza.

Si, respondió la joven.

Dale tiempo para que piense mejor todo, el amor de los dos es muy grande, esto es solo una prueba para su amor, decía la peli roja, haciendo una pausa para continuar diciendo: Azumi volverá a Francia, me dijo que iría a hablar con el rector, para ver lo de su traslado, ella perderá este ciclo, pero no le importa ello, ella irá tras su amor, volverá a Francia con Taro.

Ellos hacen una linda pareja, ojalá y Taro corresponda a sus sentimientos, dijo la castaña.

Hay amores que nacen a primera vista y amores que se van dando con el tiempo, con el trato diario, que nacen de la amistad, Azumi, sabe que ella para Taro solo es una amiga, pero ella confía en poder ganarse su amor, por ello ha decidido volver a Francia, respondió Yayoi.

Mi amor por Tsubasa, fue un amor que si bien nació en mi corazón en cuanto lo conocí, este se fue fortaleciendo con el tiempo, tuvimos muchos años de amistad, antes de iniciar una relación que ha ambos nos daba algo de temor al comienzo, decía la castaña.

Pues allí lo tienes, respondió Yayoi.

¿Qué?, dijo la castaña.

La clave, acoto la peliroja.

¿La clave?, dijo Sanae confundida.

Si la clave de tú relación con Tsubasa fue la amistad, a veces es bueno volver a empezar para fortalecer una relación, acotaba Yayoi.

No quiere que este cerca de él, decía entristecida la castaña.

No le hagas caso, él puede decirte muchas cosas, pero en el fondo estoy segura que no quiere que te apartes de él, porque te ama, tanto como tú lo amas amiga, respondió la peliroja.

Si, tienes razón, luchare por retomar la amistad que tuvimos, dijo Sanae con firmeza.

Horas después:

¡Mamá¡ decía con voz molesta Tsubasa, al tiempo que un grupo de jóvenes entraban a su habitación.

Tsubasa, que haces allí acostándote, levántate amigo, vamos a tomar un buen refresco, hace mucho calor, decía Ryo, mientras sus amigos lo miraban preocupado.

Tomar un buen refresco, salir, decía con molestia Tsubasa.

Yo les preparo un refresquito ahora chicos, Tsubasa hijo, sal a la sala, decía Natsuko con calma.

Te ayudo, dijo Teppei.

Puedo solo, no estoy tan inútil, respondió con molestia Tsubasa mientras se ponía de pie.

Genzo dijo que te llamaría, decía Mamoru.

Ya hablé con él hace algunos minutos, su club se corono campeón de su liga, respondió con nostalgia Tsubasa.

Pues que bien, ¿no?, dijo Taro con calma.

Si, dijeron los demás jóvenes.

Minutos después:

En tres días, decía Tsubasa.

Sí, mi club me llamo para que retorne, se adelantó la pretemporada, respondía Taro.

Claro, dijo Tsubasa.

Oí por allí que te vas con una hermosa chica, decía Ryo.

Es Azumi, una amiga que conocí en Francia, y que casualmente la encontré aquí, ustedes la deben conocer, estuvo en el hospital cuando operaron a Tsubasa, ella es amiga de Sanae,….., decía Taro, al tiempo que el rostro de Tsubasa entristecía.

Sanae, ¿abras vuelto a Tokio?, ¿ya no volveré a saber nada de ti?, pensaba con nostalgia Tsubasa.

Tres días después: "Tokio"

Un grupo de jóvenes estaban en la sala de espera de un aeropuerto esperando el momento de abordo de sus amigos.

Seguiremos en contacto chicas, decía Azumi mientras se despedía de sus dos amigas.

Por supuesto que sí, dijeron el par de jóvenes.

Sanae, lucha por tu amor, dijo Azumi sonriendo.

Tú has lo mismo, respondió la castaña.

Por supuesto, dijo Azumi, dirigiendo su mirada hacia donde estaba Taro platicando con sus amigos.

Manténganme al tanto de todo chicos y gracias por venir a despedirme, decía Taro.

Si amigo, te mantendremos al tanto de todo, y no tienes nada que agradecer, decían los demás jovencitos.

Casa de los Ozora:

Natsuko se encontraba acomodando algunas cosas en la habitación de su hijo, mientras este estaba sentado sobre la cama escuchando música.

Hoy vuelve Taro a Francia, ¿verdad?, decía Natsuko.

Si, iniciaran pretemporada, por ello tiene que volver antes de lo previsto, respondió Tsubasa con nostalgia, cuando escucho: ¿Y esto?

Está muy bonita la caja, decía Natsuko mientras abría una pequeña cajita de color blanco, que estaba sujeta por un lazo dorado.

¿Caja?, respondió Tsubasa.

Sí, creo que son…., decía Natsuko, quedándose callada repentinamente, tras ver el contenido de la caja.

¿De qué color es la caja madre?, ¿qué contiene?, respondió Tsubasa.

Blanca, con un lazo dorado, y contiene un par de aros, dijo Natsuko con calma.

Aros, dijo Tsubasa con nostalgia, mientras pensaba: Eran los aros que compre para mi matrimonio con Sanae.

Siempre juntos, leyó Natsuko, al tiempo que tomaba un papelito que estaba en la pequeña caja y lo desdoblaba para leerlo.

Siempre juntos, decía Tsubasa en voz baja, al tiempo que su madre empezaba eer lo que decía en el papelito que había desdoblado.

Desde que decidimos dar el paso de dejar de ser amigos para convertirnos en novios, supe que tomé la mejor decisión de mi vida, tú siempre has estado junto a mi dándome: tu apoyo, tu amistad, tu amor.

Tú eres mi luz, esa luz que abriga, que me acobija, que me guía, esa luz que me impulsa a asumir cada reto sin temores sin miedos, porque sé que tú estás allí para alumbrar mi camino, un camino que iniciamos como amigos, luego como novios, posteriormente como prometidos y el día de hoy como esposos, siempre estaremos juntos, en las buenas y en las malas, esa es mi promesa de amor para ti, y por ello decidí que la frase que lleve nuestros aros sea así de simple y sencilla, solo dos palabras que reflejan nuestros andar por la vida, ayer, mañana y siempre, siempre, siempre juntos, pase lo que pase, "siempre juntos".

Natsuko al terminar de leer el papelito lo doblo y lo volvió a colocar en la cajita, al tiempo que posaba su mirada en su meditabundo hijo.

Pensaba decirle esas palabras a Sanae el día de nuestra boda, tras colocarle su aro de matrimonio, decía Tsubasa con nostalgia.

Son lindas palabras hijo, pero tú no estás cumpliendo lo que dice en ese papel, la has alejado de ti, aun sabiendo que te ama, donde queda ese, "pase lo que pase, siempre juntos", dijo Natsuko mirando con ternura a su hijo.

Es que las cosas no son tan sencillas madre,…., respondía Tsubasa.

Sanae te ama, para ella no es una limitación tú ceguera, y tampoco debe serlo para ti hijo, piénsalo bien, ella te ama, no la hagas sufrir apartándola de ti, a menos permítele ser nuevamente tu amiga, dijo Natsuko, antes de salir de la habitación, dejando pensativo a Tsubasa.

Retornar nuestra amistad, pensaba Tsubasa.

Días después:

Hija, pasa, decía feliz Natsuko tras abrazar a la castaña.

¡Gracias¡ respondió la castaña.

¿Cómo te está yendo?, dijo Natsuko.

No me fue tan difícil ponerme al día de todo lo que me retrase, los profesores han sido muy buenos conmigo, pero dígame, ¿cómo está Tsubasa?, le prepare un empadenado, respondía la castaña.

¿Y por qué no vas a verlo tú personalmente?, y le entregas el empadenado, decía Natsuko.

Me encantaría, pero si se enfada, respondió con nostalgia la castaña.

¿Confías en tu amor?, dijo Natsuko, mirando a los ojos a la castaña.

Si, respondió Sanae.

Entonces ve, no tengas temor, el amor lo puede todo, ¿no has escuchado eso hija?, dijo Natsuko.

Si, respondió la castaña.

Entonces ve, dijo Natsuko.

Tras ello la castaña camino a paso lento hasta la habitación de su amado, una vez que llego a está detuvo sus pasos al ver la puerta entre abierta, respiro hondamente y continuo su camino, al entrar a la habitación detuvo sus pasos, pues vio al hombre que amaba dándole de pataditas a un balón.

Mamá, pensé que no podría hacerlo, pero si lo hice, puedo sentir mejor el sonido del balón al revotar, debe ser que mi audición se desarrolló más a razón de mi ceguera, decía Tsubasa mientras elevaba el balón y le daba de toquecitos con su cabeza.

Eres extraordinario, dijo la castaña con lágrimas en los ojos, haciendo que Tsubasa dejara de jugar con el balón, y este caiga al piso.

¿Sa….na…e?. decía nervioso Tsubasa.

Disculpa, dijo la castaña llevando sus manos a su boca para cubrirla.

¿Qué?, respondió Tsubasa.

Me dijiste que no volviera, pero yo no podía vivir sin saber de ti, por ello aprovechando que vine al pueblo quise pasar a tu casa, dijo la castaña con dulzura.

Está bien, gracias por venir, respondió Tsubasa mientras se acercaba a su cama a tomar asiento en el borde de esta, sorprendiendo con su comportamiento a la castaña.

Te prepare un empadenado, sé que te gustan mucho, por ello te lo hice, decía la castaña, mientras caminaba hacia el lugar donde estaba el joven de cabello desordenado.

¿Un empadenado?, dijo Tsubasa.

Sí, respondió la castaña.

Pues dámelo Sany, quiero probarlo, dijo Tsubasa con una cálida sonrisa, haciendo que la castaña sonriera.

Nota:

Aquí les dejo un capítulo más de está historia de Captain Tsubasa, espero y el mismo sea de su agrado.

¡Gracias a todas las personas que la leen y dejan algún comentario en ella¡ ello lo aprecio muchísimo.

Les comunico a su vez que la semana próxima no abra actualización de esta historia, ya que en estos días en mis tiempitos libres estoy escribiendo un pequeño One Shot Navideño que publicare a más tardar el lunes 23, y siendo noche buena y navidad, la próxima semana, pues no actualizare está ni ninguna historia que tenga en proceso en este medio o en algún otro, pues como ya menciones estoy abocada a en mis libres escribirles algo por Navidad.

Eso es lo que quería informarles, les deseo unas ¡Felices fiestas Navideñas¡ llenas de unión y paz familiar, sin más que decirles, me despido de ustedes, que tengan un buen día, y con esta historia será Dios mediante, hasta el último día del año (31 de Diciembre).

Con mucho cariño.

PrincesaLirio.