CAPITULO 4
EYES ON ME
Querido Padre,
La estadía en Hogwarts ha sido alterada esta semana, veras, había un festín de Halloween en la escuela y un muy variado banquete, como el año pasado. Fue esa noche que sucedió. Íbamos de regreso a nuestros dormitorios cuando descubrimos que alguien había petrificado un gato. Si, un gato. Lo colgaron de un candelabro y el mismo que hechizo al gato (seguramente, estoy suponiéndolo, porque no habría otra explicación) escribió con pintura roja (que en ese momento se veía como sangre):
"LA CÁMARA DE LOS SECRETOS HA SIDO ABIERTA, TEMED, ENEMIGOS DEL HEREDERO"
Harry Potter estaba allí. ¿No es extraño? Siempre pasan cosas extrañas con Harry Potter cerca.
Estoy preocupado por Draco, sé que su familia es amiga de la nuestra y lejos de eso, me agrada. Pero su actitud sobre lo que ocurrió es algo que sé, podría escandalizarte. No quiero que tengas una mala imagen de él, o sobre la educación que le haya dado su familia, sé que estimas a su Padre, pero no deja de decir todo el tiempo (y me da vergüenza hasta escribirlo) las palabras que refieren a los impuros, tu sabes, "S. S." He tratado de explicarle que es una vulgaridad que lo diga, pero no escucha. Esa batalla está perdida, aun me agrada, debe ser por eso que me preocupa.
Por otro lado, la curiosidad me lleva a preguntar, padre, ¿Tú sabes qué es la cámara de los secretos?
PD: Hay un libro llamado en tu biblioteca "Legados de la magia" ¿Podrías enviármelo? Quisiera leerlo.
Antes que nada, Gracias, Padre.
Theodore.
Theodore se sintió tentado a escribir una segunda posdata, contándole más de los eventos de aquella noche.
A este punto, todos los alumnos sabían acerca de la historia del Heredero de Slytherin por la declaración descarada frente a un gato convertido en piedra. Y también sintió escalofríos cuando Draco se reía de eso y decía esa palabra otra vez. Theodore salió de allí rápido, pero uno de los chicos de cuarto, que no conocía exactamente, le sujeto de la túnica y le miraba ceñudo.
–Si sabes algo, Nott, mejor no digas nada. Esto es bueno para nosotros.
Theodore le miro fijo durante un momento– No sé de qué estás hablando.
El chico había mirado a todos lados antes de jalarlo hacia un pasillo alejado– Claro que sabes, niño. Malfoy también, por eso se ríe tanto, también Crabbe y Goyle. Algo está pasando, los Sangre sucia serán atacados y tiene que ver con los mortífagos ¿verdad? Porque tu padre era uno. Todos ustedes deben saber.
Theodore se soltó con fuerza del agarre del chico, llamo a su padre Mortífago y lo hizo con desprecio, le saco de sus casillas, hasta el mismo se sorprendió cuando al hablar, su voz salió calma. – Te digo que no sé de estas hablando. Si necesitas que te diga dos veces lo mismo no debes de ser muy inteligente, así que va de nuevo: No sé de qué estás hablando.
El chico parecía crispado, empujo a Theodore con fuerza contra una pared– ¡Mira niño…!
Theodore saco su varita y lanzo un hechizo que recientemente había aprendido– ¡Silencio! –El chico perdió la voz al instante y le miraba con pánico– que te calles es la única manera de hacer que escuches, va una cuarta vez: No sé de qué estás hablando –se acomodó la túnica y mientras el chico le miraba atónito, Theodore mostró algo de piedad– Si le dices a alguien que te hechice, no dudes que te pillare solo… y entonces sabrás que enseñan los padres Mortífagos a sus hijos.
El muchacho se fue corriendo, Theodore se acomodó la túnica y guardo la varita buscando serenarse. No le gustaba recurrir a los hechizos para defenderse, pero se encontró pensando que fue necesario. Se sintió observado de nuevo y frunció el ceño al a pocos metros de él a Star Matthews y a James Craston. No sabía cuánto llevaban allí observándole, pero por sus semblantes, noto que era reciente.
–Soy Star Matthews. –Dijo apuntándose a sí misma– Él es James Craston.
–Theodore Nott –dijo parándose un momento frente a ellos y haciendo una pequeña reverencia educada– Ya es tarde, tenemos que ir a los dormitorios. –avanzo a paso normal.
–Star cree que tú lo hiciste. –hablo James Craston cuando Theodore se estaba alejando.
Theodore se volvió en un instante– ¿Qué?
–Te vi –dijo ella de inmediato– vi como vigilabas a los pollos del castillo. Te vi allí la mañana en que todos estaban muertos. El enemigo del basilisco es el canto del Gallo. Esas aves tenían que morir, tú lo hiciste ¿verdad?
Theodore se apoyó en la pared– en lo que a mi concierne, podrías ser tú.
– ¿Qué has dicho? –ella chillo.
Theodore enarco una ceja– Tu también les vigilabas.
– ¡Yo te vigilaba a ti!
Theodore resoplo– Esto es ridículo –avanzo por el pasillo, pero James se puso en su camino.
–No malentiendas a Star. Te estamos vigilando por iniciativa propia y de ninguna manera por malas intenciones, de hecho, es un trato que nos puede convenir tanto a ti como a nosotros. Veras…. Seguramente el apellido Matthews y Craston no te suenan de nada… no son muy llamativos, pero somos puros, enteramente.
Theodore levanto una ceja.
James rio y Star se cruzó de brazos– Lo que el idiota de James quiere decir, es que todos aquí sabemos que el-que-no-debe-ser-nombrado volverá. Nuestras familias no pueden acercarse al círculo de colaboradores no somos tan ricos ni tan influyentes, pero nosotros decidimos entablar amistad con los hijos de los miembros.
Theodore enarco una ceja– ¿están diciéndome descaradamente que quieren trepar socialmente a través de mí?
James expreso la sonrisa más complaciente que Theodore había visto desde el Joven Greengrass– ¿preferirías adulación desmedida y estúpida?
Star dio un paso más cerca a Theodore antes de que el pudiera responder– ¿Un Crabbe y Goyle? James te ha observado desde tu primer año, yo te observo desde que llegue aquí. Te conocemos. No te gustan los amigos, te llevas bien con Draco Malfoy, pero no eres su seguidor. Tu año tiene cuatro hijos de familias influyentes, pero solamente tú te has mantenido alejado de seguidores y las alabanzas idiotas. Definitivamente no te gustan las estupideces que a los otros tres sí.
–Star dice que preferirías la honestidad ante nada. –James se puso al lado de la chica.
–James y yo sabemos que toda esa cursilería de la eterna amistad incondicional solo funciona en los buenos tiempos, en los malos se esfuman. No, tú no quieres amigos, pero necesitas aliados ahora en la escuela o después, cuando los malos tiempos lleguen.
Theodore les hizo una mueca– ¿A sí que necesito aliados? –se puso frente a la chica Star. Era muchos centímetros más baja que él y era muy dispareja con James, quien le sacaba una cabeza al mismo Theodore. Su cabello era moreno, lo llevaba en inocentes coletas y su piel era pálida, sus ojos más oscuros que su cabello; James era rubio, algo pálido, pero no tanto como Malfoy, hasta sus ojos eran parecidos. Un primo lejano quizá.
Star alzo la barbilla, recordándole a la loca Malina Huggens, pero ella no tenía esa mirada soñadora, tenía esa mirada de convicción de saber la respuesta correcta– No somos idiotas. Somos Slytherin. Las posiciones de poder son importantes y alguien como tu tendrá una posición así algún día. ¿Greengrass? Criada para ser una futura esposa ¿Parkinson? Es hija única, pero no me gusta, no la seguiré, no sabe encantar a la gente, nadie la seguirá nunca porque ella está ocupada siguiendo a Malfoy…. ¿y Malfoy? Tendrá seguidores, tiene el porte y la elegancia de un gran Señor, pero es tan orgulloso, tan ruin, tan estúpidamente ególatra que sus seguidores no harán más que dudar todo el tiempo. Tú eres la opción adecuada.
James a su lado asintió– Eres listo, mantienes un perfil bajo. Sabes magia avanzada y no necesitas guardaespaldas como ese rubio. Te defiendes solo, no eres un niño de papá como los otros, eres independiente. Por eso nos gustas a Star y a mí.
–Te seguiremos. –Dijo Star.
–Te apoyaremos en lo que sea que planees en el futuro durante nuestros años en Hogwarts y hasta el momento en que tú creas que no somos de utilidad –asevero James.
–Te protegeremos si lo necesitas –La voz de Star titubeo un poco– De ti mismo, incluso.
–Nuestra eterna lealtad –dijo James mirando con el ceño algo fruncido a Star– si la aceptas.
Theodore miro de uno al otro. Le miraban con una convicción que superaba sus expectativas. Era cierto, no necesitaba amigos, en su momento necesitaría aliados… pero no sabía si ese era el momento adecuado.
–No soy el Heredero. No abrí la cámara de los secretos, si es por eso que vinieron a mí están a tiempo de rectificar.
James soltó un gran respiro y apoyo una mano en la pared. Star se llevó una mano al pecho y respiraba despacio.
Theodore quedo perplejo– ¿y ahora que sucede?
Star sonrió por primera vez desde que abrió la boca. Sus ojos brillaban– Es un alivio….
James reía nervioso– Hemos sido muy atrevidos, de verdad, de verdad pensábamos que era tú… y que si no te agradábamos o no lográbamos convencerte, tu nos volverías piedra como ese feo gato.
–Oh, pero no me han convencido –dijo cruzándose de brazos– me molesta ser vigilado y me molesta aún más ese discurso sobre ser aliados míos. Si no tengo amigos o "seguidores" es porque no los necesito. No soy el heredero, dejen de seguirme, por favor. Buenas noches.
Theodore sacudió la cabeza ante ese recuerdo. Tampoco quería escribirle a su padre sobre eso, la sensación de sentirse observado persistía todo el tiempo, tanto que a veces pensaba que era su imaginación. Podía ser incluso algo maníaco de su parte, no quería preocupar a su padre con nimiedades.
Camino a la lechuceria a dejar su carta, se dio cuenta además, que Star Matthews continuaba siguiéndole, igual que Draco (Quien no dejaba de ignorarle después de que Theodore le dijera lo que pensaba al respecto de su manera de hablar).
Al siguiente día de dejar la carta para su padre, su lechuza llegó para el desayuno con un paquete que seguramente debía de ser el libro que pidió y también una carta como respuesta.
Querido hijo,
Ese evento no ha sido aún comunicado a los padres, lo cual tengo que admitir que me molesta. Esta carta está encantada para no ser abierta por alguien que no seas tú y el hechizo desaparece una vez ha sido abierta, por eso debo pedirte que una vez la leas, la quemes, de preferencia con magia, también todas las demás que te envíe de ahora en adelante. El hechizo que te enseñe el año pasado debería ser el adecuado, nadie sabe todas las propiedades que puedan tener las cenizas de algo quemado con fuego común. Con eso nos aseguraremos.
Lo siguiente, si, los Malfoy pueden ser buenos aliados, pero no es necesario que sientas que debas solapar sus acciones, sé que te agrada, pero estoy seguro que tienes el criterio suficiente para decidir cuál es la manera en la que debes actuar, ya le diste tu opinión al respecto, eso debería ser suficiente. Si tendrás un trato cordial con él en el futuro, no juzgues, solamente no hagas lo mismo que él. Evita caer en esas vulgaridades.
Tini está buscando el libro que quieres justo ahora, ¿Por qué el interés hijo?
La cámara de los secretos es la guarida del basilisco, un sirviente de Salazar Slytherin. Ya debe estar suelto en Hogwarts a estas alturas, de alguna manera, Lucius logro que obedeciera a algún hechizo (o sabe Parsel, cosas más sorprendentes han pasado). Supongo que de alguna manera lo ha conseguido. Los ataques continuaran, me sorprende que la primera víctima sea un animal y que terminara siendo piedra y no muerto, como se esperaría. ¿Por si acaso era mascota de algún alumno impuro? Eso tendría sentido.
Estoy seguro de que la siguiente victima será un alumno impuro, sigo pensando que lo mejor sería que vuelvas a casa. ¿Seguro que quieres continuar allí? Házmelo saber, Theodore, aunque tendremos que esperar el anuncio oficial del colegio para no levantar sospechas futuras. O quizá podrías buscar la forma de accidentalmente de sufrir alguna lesión menor…. Tú sabes, soy un Padre preocupado y querría que mi hijo fuera cuidado bajo mi supervisión.
Cuídate mucho.
Theodore rodó los ojos por la facilidad con que su padre hablaba del tema, si le hubiera preguntado desde el inicio quizá se hubiera ahorrado tantas visitas a la biblioteca "y así no me hubiera topado con Granger". Theodore se fue del comedor sin terminar su desayuno, con los ojos de Malfoy a su espalda y Star mirándole de reojo y solamente dejo de hacerlo cuando Craston, quien se sentaba a su lado la codeo.
"Genial" pensó "Ahora Craston cree que me hace un favor controlando a Matthews"
La situación de encontrarse siendo vigilado podía ser de lo más molesto. Ya en su habitación, se sacó los guantes e incendio la carta con el hechizo que su padre sugirió. Se sentó a escribir una respuesta corta a su petición, resumiéndole en que esa navidad la pasaría en la escuela y nada más. Sus cartas quizá también podrían ser revisadas y él no sabía encantamientos como el de su padre aún… "Después de todo, es la correspondencia de un mortífago y su hijo".
Los días siguientes fueron de lo más interesantes, desde comprobar que Lockhart era un fraude como mago cuando le desapareció los huesos a Potter cuando se rompió el brazo, el primer impuro petrificado (que no fue Granger, lo cual le decepciono bastante, ya que no conocía al niño que cayó y tampoco le interesaba verlo, estaba petrificado, no muerto), las navidades fueron lúgubres en Hogwarts, además de que Draco seguía vigilándole y al mismo tiempo ignorándole. Pero llego el día en que finalmente, Draco lo enfrento, parecía atragantarse con las palabras al hablar.
A Theodore le pareció de lo más divertido. Y más aún cuando Draco dijo:
– ¿Qué ocultas en tus manos? –Le había preguntado– Debes de tener una marca o algo. ¿A caso tú… eres el heredero de Slytherin? ¿Por eso vigilas a Granger? ¿También quieres que muera?
Theodore había inclinado la cabeza a un lado y se había reído en serio de Draco. Primero el dúo de trepadores y ahora Malfoy…. Esa definitivamente era la teoría más improbable. "Vigilo a Granger para saber cuándo morirá. Y los guantes son para tocarla si es necesario" Pensó en decirle eso, pero hasta en su propia mente sonaba bizarro. Sacudió la cabeza y le mostró su semblante condescendiente a Draco.
–Yo no hablo Parsel, Draco. –le dijo amablemente, como si eso respondiera todo.
Después de eso, Draco volvió a ignorarle pero no dejo de vigilarle. Después llego la convocatoria al club de duelos…. El no participaría, por supuesto. Primero porque tenía que mantener el perfil bajo y segundo porque Lockhart la organizaba. Si alguien no perdía un miembro sería un triunfo. Pero decidió ir a mirar, lo cual le dio información bastante… peculiar… que era el descubrimiento de que todo este tiempo Potter sabía hablar Parsel.
Theodore paso por un lado de Draco y le susurro: "Allí está tu heredero". La cara de Malfoy fue épica. Cambiando de tantos colores como Granger había hecho; casi tan buena como las caras de Craston y Matthews cuando les dijo con una sonrisa y con todas las intenciones de ser malévolo "Quizá deberían seguirle a él"
Ahora todo el colegio pensaba que Potter era el Heredero de Slytherin, lo cual destilaba ironía. Un mestizo siendo heredero del purista más famoso de la historia.
Los días pasaban, el vigilaba a Granger lo más recatado posible, Star le vigilaba a él de alguna manera imposible, porque siempre lo encontraba y eso ya le estaba cansando, aun cuando ella se aseguraba de pasar desapercibida, gracias a un encantamiento que le echó encima a la hora de la comida cierto día de Enero, cada que ella se encontraba cerca, Theodore escuchaba cascabeles; trato de ponérselo a Craston también, pero de alguna manera lo burlo y le sonrió con una expresión de orgullo y aunque seguramente sabia como quitarse el encantamiento, no lo deshizo en Star, quizá seguramente pensando de nuevo que le hacía un favor a Theodore…. Y Draco… Draco tenía el tacto de un ladrillo…. Y era tan sigiloso como una catarata. Cuando se veía pillado arrugaba la nariz y se iba ofendido. Theodore se preguntaba cómo es que él mismo no se sentía para nada ofendido.
Tiempo después, cuando Theodore se enteró que Hermione Granger estaba en la enfermería, suspiro pesadamente he hizo a propósito una mezcla explosiva en la clase de pociones. Humo azul inundo él salón y Theodore termino de espaldas en el suelo. Daphne Greengrass, su compañera en esa ocasión grito pidiendo ayuda. Snape se acercó, arrugo la nariz hacia él, dijo sentir decepción de que desperdiciaran ingredientes de esa manera, quito puntos a Slytherin y le mando a la enfermería.
Theodore había ido tranquilo allí, al pasar frente a unos cristales vio que tenía hollín y suspiro deteniendo el impulso de ir a limpiarse el rostro primero. Tenía que lucir desfavorable para ser convincente. La enfermera ahogo un exclamación cuando lo vio, quizá fue demasiado convincente.
Le reviso, le hizo beber una poción y le limpio el rostro con un algodón remojado en una poción que ella decía que servía para eliminar residuos de sustancias que podrían entrar en su cuerpo y hacerle enfermar. Después, le pidió recostarse un rato, por si llegaba a vomitar. Cuando la enfermera se fue para reportar ese evento a la oficina del Director, Theodore miro hacia una zona de la enfermería donde una de las camillas estaba cubierta; camino hacia allí y vio allí a una criatura durmiente algo peluda y con rasgos de gato. Theodore frunció el ceño, pues no era obra de un basilisco y esa efectivamente debía ser Granger, no había nadie más allí. Leyó la cartilla que estaba colgada a un lado de la camilla y allí decía que su estado era producto de una poción multijugos mal realizada. Theodore arqueo una ceja contuvo una carcajada.
¿Para qué preparaba Granger una poción multijugos?
La curiosidad estaba allí de nuevo. Se sintió tentado a hablarle para despertarla, pero no lo hizo. Solamente se limitó a contemplarla. Ella era lista, tanto para preparar una poción multijugos efectiva, claro que era efectiva…pero ella era lo suficientemente patosa para confundir pelo de gato con el cabello de quien quería suplantar… Theodore sonrió con tristeza. Podría ser una muggle, pero estaba llegando a pensar que era un desperdicio que siendo tan inteligente fuera a morir tan joven.
Curiosa criatura, aquella muggle.
"Pero no es una muggle, es una bruja. Lo más parecido a nosotros que un Muggle será jamás"
En su mente, otra idea apareció. Theodore se sentía dueño de la verdad en el colegio ese año, pues solamente él sabía lo que ocurría, ¿Qué tanto tardaría Granger en dar con la respuesta si tenía la pista adecuada? El Basilisco eventualmente vendría a por ella ¿Cómo se defendería?
Theodore aun mirándole, se sentía muy curioso.
El ruido de cascabeles en su oído le alerto de inmediato. Theodore se volteó con aburrimiento y casi bufo cuando vio a Star en la puerta.
Ella le miro altiva– ¿Está la enfermera aquí? Incendie mi túnica en encantamientos. La necesito.
Theodore se dirigió hacia la entrada de la enfermería, la reacción de Star fue moverse nerviosamente en su mismo sitio a medida que Theodore se acercaba. Se detuvo a unos metros de ella y se sentó en la camilla más cercana a la puerta sin quitarle la vista. Se recostó y cerró los ojos, cuando hablo lo hizo despacio– Volverá en un momento, estoy seguro. También tuve un accidente y estoy en observación. No deberías hablar tan alto. Hay un enfermo al fondo y duerme, necesita descansar.
La escucho resoplar y sentarse en alguna silla.
Ambos estuvieron en silencio unos minutos. Theodore lo rompió– ¿Por qué sigues persiguiéndome?
Ella contesto solamente después de un corto silencio– No sé de qué hablas.
–Eres sigilosa, lo reconozco. Pero se cuando alguien pone sus ojos en mi espalda. Es una sensación molesta. Además… apareces cuando menos lo espero. Creo que lo deje claro la última vez. Deja de perseguirme.
–No te persigo. –dijo airada.
Theodore sonrió aún con los ojos cerrados– ¿Me asechas entonces? El acoso es algo muy feo.
Ella hizo mucho ruido con la silla al levantarse. – ¡Yo no…!
–Silencio –un movimiento rápido de varita y Star perdió la voz.
Star se llevó una mano a su garganta buscando su voz perdida. Theodore se levantó de la camilla y se acercó a paso lento hacia ella y esta, con la expresión de pánico en su rostro se alejaba a cada paso que él se acercaba.
– El encantamiento de silencio se inventó para callar ruidos molestos de animales… mi padre pensó que sería adecuado para inhabilitar a un mago que no sabe hacer otra cosa que gritar sus hechizos, muy útil para usarlo contra un mago mediocre que no sabe usar magia no verbal... ¿Cómo te defenderás ahora? No puedes hechizarme, no puedes pedir ayuda y si te lastimo ni siquiera podrás gritar.
Ella le miro entre asustada y enfadada. Tenía una mano en la garganta y abría y cerraba la boca varias veces. Theodore la miraba fijo y esperaba tener una expresión aterradora para que la niña dejara de acecharlo. Se puso de pie y se acercó a escasos tres metros de ella, quiso acercarse más, pero a cada paso, Star retrocedía uno. Le miro desde arriba, en toda su altura, pensando de nuevo que ella era muy bajita. Se metió las manos a los bolsillos, mostrando que no usaría ningún hechizo más– Te dije que hay enfermos durmiendo la siesta. No se debe gritar en la enfermería.
Ella dio otro paso más hacia atrás.
–Debes tener un método muy bueno para lograr seguirme la pista y será mejor que yo no te pille o tendrás problemas. Esta es la segunda vez que te advierto que dejes de seguirme, la tercera no será agradable para ti.
Theodore saco la varita, Star alzo la suya, en un intento inútil a no ser que intentara apuñalarle el ojo. Theodore solamente hizo el contra hechizo y Star tomaba bocanadas de aire con la boca y se cayó de rodillas al suelo.
–La enfermera volverá en unos minutos. No hagas ruido mientras esperas.
Mientras se iba, podía escuchar sus asustados jadeos. Los cascabeles dejaron de sonar durante toda una gloriosa semana.
La estaba mirando, otra vez.
Era eso o se giraban al mismo tiempo y sus miradas coincidían… eso tendría más sentido. Él no tendría por qué mirarla…
Nott asintió hacia ella, Hermione respondió de la misma manera a su saludo y volvió sus ojos al libro de aritmancia cuando él desapareció entre los estantes de la biblioteca. Estaba decidida a estudiar lo básico antes de que las clases comenzaran, pero no podía evitar que sus ideas, que generalmente eran centradas, se desviaran en repetidas ocasiones (más de lo que a ella le gustaba admitir) hacia la cámara secreta.
"Asquerosa sangre sucia"
Eso le había llamado Malfoy y la segunda víctima del "heredero" de Slytherin era un nacido muggle…. La primera fue el gato de Filch… pero Filch era también un Squib, y la lógica de Neville era que por eso la Señora Norris había sido atacada. Pero en ambos casos las víctimas fueron convertidas en piedra ¿todos los nacidos muggle serían convertidos en piedra?
Hermione suspiro, sentía pena por Harry, pues como hablo Parsel en esa concurrida ocasión ahora todos pensaban que él era el heredero. Se alejaban de él y murmuraban rumores a sus espaldas. Harry era un mago famoso y sabía que a él no le gustaba, pero al menos no decían cosas malas de él… aunque Harry fuera el heredero, el nunca haría daño a sus compañeros.
Un ruido la sobresalto, venia de los estantes y Hermione rodó los ojos al pensar en que quizá Nott había hecho tropezar a algún incauto con su oleada de libros en el piso como a ella. Hermione sacudió la cabeza y volvió a mirar su libro.
Otro misterio era el actuar de Nott. Le había observado con atención. Era uno de los más listos de la clase, siempre terminaba sus pociones bien, ya que el profesor Snape nunca le llamaba la atención, presentaba sus deberes sin terminarlos sobre la marcha como Harry y Ron y estaba segura que era muy educado, ya que cuando trabajaba en pociones en pareja con Greengrass, siempre movía su silla para que ella se sentara, como en las películas antiguas.
Pero era un Slytherin.
Hermione estaba acostumbrada a que la élite de la pureza de la sangre fuera si bien no amable, que sencillamente la ignoraran ya que ella era una impura que no merecía su atención… claro, excepto Malfoy que la insultaba en cada oportunidad. Sin embargo, aun siendo miembro de una de las familias más puras de Inglaterra, uno de los Sagrados veintiocho, Theodore Nott era diferente. Le había dado la mano.
Escucho pasos y vio a Nott cerca de su mesa, de hecho, se dirigía allí.
–Granger –volvió a saludarla amablemente–La biblioteca está vacía. ¿No sería mejor que fueras a tu sala común?
Hermione arqueo una ceja– ¿disculpa?
Nott sacudió sus hombros– ¿Heredero de Salazar Slytherin suelto, buscando vengar a su ancestro purista no te dice algo?
–Oh… –Hermione cerró su libro en ese instante, levemente avergonzada porque Nott estaba en lo cierto– Tienes razón. Debería estar en mi sala común.
Él asintió– aunque si el heredero resulta ser Potter como todos piensan… pues dudo que te haga daño a ti.
Hermione se congelo en su sitio al instante– Quiero pensar que no querías hacer una broma sobre eso.
Nott se llevó las manos a los bolsillos de su pantalón– Por supuesto que no, yo no hago bromas. Solamente estoy probando las aguas. –levanto las cejas y se fue caminando despacio hacia la salida de la biblioteca.
Hermione quedo estupefacta sin saber que decir exactamente– ¿Qué? –dijo apenas y le alcanzó.
–Pruebo las aguas. Ya que Potter habla Parsel, que es de lo que todo el mundo habla, pensé que tú sabrías algo más que el resto al respecto.
Hermione se indignó– ¿Así que eres un esclavo del cotilleo y hablas conmigo para confirmar o desmentir ese rumor?
Nott no la miraba pero estaba sonriendo– ¿Te han dicho que eres muy brusca? En fin, en realidad solo quería comprobar que tan curiosa eres –entonces le miro entrecerrando sus azulísimos ojos y con una mueca analítica en su rostro– Si un amigo mío estuviera en lugar de Potter, estaría intrigado al respecto, no por ser esclavo del cotilleo, si no por curiosidad.
La indignación de Hermione desapareció, dando paso a una sensación que aún no reconocía– Entonces… estás hablando conmigo para saber… ¿Si yo soy de la misma manera que tú?
La expresión de Nott era satisfacción pura– Muy inteligente…. –asintió satisfecho– esa era mi duda principal. Tú debes saber que fue una entera coincidencia que tú y yo nos cruzáramos en la biblioteca ese día.
–Un accidente mejor dicho. Provocado por ti, claro.
–Coincidencia. No era mi intención.
–A la manera en que explicas esto, podría llegar a pensar que no es así.
Nott frunció el ceño– ¿probando las aguas conmigo?
Hermione sonrió– continúa.
–Definitivamente, muy inteligente –Nott continuó caminando con Hermione a la misma altura y casi acompasando sus pasos– Como iba diciendo, y solo para que quede claro, fue una coincidencia, no habría existido siquiera oportunidad de que tú y yo crucemos palabras. A estas alturas debes saber que tu condición como nacida Muggle y mi condición de sangre pura, y aparte de eso, yo un Slytherin y tú una Gryffindor… somos personas que no se mezclarían de ninguna manera.
Hermione escuchaba atenta esa conversación. Una parte de su mente, le decía que la estaba menospreciando, pero la parte lógica no encontraba desprecio alguno en su voz. Era más un tono que usaría un profesor para explicarle a un niño.
Hermione se sintió triste. Ella era bruja, nació así, no lo pidió. De nuevo llego a ella la sensación de sentirse atrapada en la mitad de algo. No era completamente muggle pero tampoco era completamente bruja… tenía la magia, pero no la sangre adecuada.
Los ojos de Hermione ardieron– Porque soy una sangre su…
Nott se movió a una velocidad imposible y le cubrió la boca a Hermione con una mano enguantada antes de que terminara de decir la palabra, tenía una expresión de desconcierto en la cara. Estaba muy cerca.
Él miro hacia ambos lados del pasillo por el que iban y solo entonces quito su mano– No vuelvas a decir eso –dijo mientras se apartaba a prudente distancia. Hermione quedo muda– ¿De verdad no sabes mucho de nuestro mundo, verdad?
Hermione alzo la barbilla. Si había algo que la hacía rabiar era le dejaran claro que ella no sabía algo– Es lo que Malfoy me dice todo el tiempo.
Nott suspiro y volvió a caminar, haciendo que Hermione casi corriera para seguirle el ritmo– Malfoy…. bueno, para mí Malfoy ya es una batalla perdida. Solo espero que solo sea él y no este coaccionando a nadie más a decir esa palabra –divago– Eso que casi dices y que Draco se empeña en llamarte, es un nombre antiguo que se le dio a los de tu condición… lo que mayormente se conoce como "el tabú de la magia" porque nadie sabe a ciencia cierta cómo se originan los nacidos muggles. Hubo quienes decidieron decir que los nacidos muggle aparecían porque le robaban la magia a los niños magos y los convertían Squibs. Para todo el mundo mágico, esa palabra es vulgar, tan vergonzosa que el mago que la pronuncia se insulta a si mismo por decirla.
–Eso no aparece en los libros.
Nott asintió serio– Me sorprendería que lo hicieran. Tengo uno que mi padre me dio hace años, quizá pueda pedir que me lo envíe la próxima vez que le escriba y podría prestártelo para que puedas entender porque esa palabra es tan mala y…
Nott se detuvo abruptamente, miro a ambos lados del pasillo y después la miro a ella entrecerrando los ojos.
– ¿Dijiste algo?
Hermione negó con la cabeza– No, estaba escuchándote.
Nott sacudió la cabeza, pero después su rostro era amable de nuevo– Debe ser los ecos –giró su cabeza a un lado– Supongo que si no cierran el colegio, podre prestarte ese libro.
–Si es que no me atacan a mí también y termino petrificada, querrás decir.
Nott alzó las cejas– Pensé que no te gustaban las bromas.
–No sucederá.
– ¿No tienes miedo?
–Dumbledore es uno de los magos más poderoso de todos los tiempos, mientras el este aquí, Hogwarts es seguro. No tengo miedo.
Nott asintió despacio– Eso no impidió que un estudiante fuera petrificado.
–Pero será salvado. La poción con Mandrágoras cura la petrificación.
–Curioso ¿No crees? –Dijo alejándose unos pasos de ella, caminando hacia atrás– me pregunto si los profesores o Dumbledore saben que está causando los ataques. ¿No parece extraño? Si yo fuera Dumbledore y no quisiera alumnos muertos, enviaría a los impuros a casa… pero no lo hizo, mi padre me escribió diciendo que el resto de Padres no han sido informados del ataque. ¿No crees que es malicioso? Es como si usara a los alumnos impuros como carnada. No pongas esa cara Granger, si eres inteligente como yo, debes haberlo sospechado también.
La indignación estaba allí en Hermione otra vez– ¡El profesor Dumbledore no haría algo tan malvado! ¡El cuida a los alumnos!
Nott se cruzó de brazos–Claro que los cuida, pero si quiere detener al "Heredero" primero debe saber quién es ¿Cómo lo hará si no hay a quien atacar? Las carnadas son necesarias –Hermione no tuvo palabras para replicar. Nott sonrió, pero no había diversión en esa sonrisa, era muy diferente a todas las veces que le vio sonreír hasta ahora, casi podía ver malicia en ella. Y como la estaba mirando... demasiado fijo– Eres inteligente y lo entiendes. Tienes que entenderlo.
Hermione sintió sus ojos arder. Pensó en la sonrisa amable de Dumbledore cuando llego a su casa para explicar y convencer a sus padres que su hija era una bruja. Hermione al principio lloro por eso, porque pensó que su piel se volvería verde y tendría arrugas en la cara, como las clásicas brujas de sus cuentos. Dumbledore fue el primer mago que conoció y aún tenía la sensación de que era la persona más bondadosa que existía en el mundo mágico.
Pero lo que decía Nott tenía sentido.
– Dumbledore no haría eso. –dijo negando su propia lógica, porque ella creía en Dumbledore.
– Es noble de tu parte el tener fe en Dumbledore, pero eso no cambiara la realidad. Por tu condición deberías ser muy cuidadosa. Salazar Slytherin fue uno de los magos más grandes que han existido, un purista extremo que no quería a los de tu tipo en la escuela que ayudó a fundar, hablaba Parsel y por eso era un mago temido. Su heredero no debería ser menos.
Hermione se cruzó de brazos– ¿Qué tan maravilloso puede ser que alguien pueda hablar con serpientes?
Nott volvió a sonreír de esa manera extraña– Eso depende de que tan peligrosa es la serpiente con la que hable –Nott volvió a meterse las manos en los bolsillos– Cuídate Granger.
Hermione vio como Theodore Nott se alejaba despacio y sin mirar atrás camino hacia las mazmorras donde estaba su sala común. Ella miro a ambos lados del pasillo antes de ir a su sala común.
"Depende de que tan peligrosa es la serpiente con la que hable"
Hermione, en vez de ir a su sala común, volvió a la biblioteca.
Draco observaba, casi con urgencia, esperando no perderse un solo detalle.
Theodore había salido de los dormitorios después de haber escrito un pergamino, seguramente una carta para su padre, debía de ir a la lechuceria, pero en vez de eso, cambio de rumbo y se puso a caminar alegremente cerca del lago negro, fue cuando se detuvo de golpe y se escondió detrás de un árbol. Star Matthews venía por allí y al no encontrar a Theodore, saco de su túnica un pergamino enorme y luego de tocarlo con su varita lo extendió cuan largo era.
Entonces, mientras ella revisaba ese pergamino, Theodore apareció a su espalda y le puso la varita al cuello– Te dije que la tercera vez no sería agradable.
Le dijo. Matthews se revolvió como un gato pero seguramente Theodore la tenía bien sujeta porque no consiguió liberarse pero si su varita.
– ¡Travesura rea...!
–Silencio.
Draco observo maravillado como Star Matthews parecía ahogarse y por más que su boca se movía no salía de su boca palabra alguna. Había visto cientos de veces como los jardineros usaban ese hechizo en los pavos para arrearlos a partes del jardín para hacer su trabajo. Así, los pavos reales no hacían ningún ruido.
Theodore arrojo a Star al suelo y se sacudía la mano, parecía que Matthews le había mordido. Theodore hizo un sencillo Accio y el pergamino de la salvaje y su varita volaban a la mano enguantada de Nott. Él lo giro en varias direcciones, horizontal, vertical, horizontal de nuevo, con la varita aun apuntando a Matthews quien parecía que se echaría a llorar de ira.
– ¿Cuál es el truco? –Dijo bajando el pergamino– Me lo dirás, asiente una vez y te quitare el hechizo.
Matthews no dijo nada, solamente se puso de pie despacio.
–Vamos, Star –Theodore estaba comenzando a ponerse serio– esto se puede hacer a la buena o a la mala. Tú escoges.
Matthews seguía muda. Draco vio a Theodore dudar, pero aún seguía expectante mirando cómo es que se las arreglaría para que esa niña fuera obediente.
Apenas Theodore levanto la varita para la primera floritura, Matthews se lanzó hacia él y lo derribo. Rodaron por el suelo colina hacia abajo en un revoltijo de túnicas. Matthews al parecer halló su varita y luego de apuntarse a sí misma, agito las manos con indignación y parecía querer gritar. Theodore se levantó después, desaliñado y con la varita en la mano, no se veía feliz.
–Es inútil, no sabes magia no verbal. Ya te lo he dicho. Solamente me estás haciendo enfadar, Star. ¿Te comportaras si te quito el hechizo?
Matthews parecía querer arrancarle la cabeza a Theodore. Asintió despacio mientras le extendía su varita. Theodore la tomó y después hizo el contra hechizo de Silencio.
–Ese es un truco sucio –Matthews dijo.
Theodore se encogió de hombros– Los trucos sucios dan victorias rápidas. Déjale el honor a los Gryffindor. Yo prefiero ganar.
Matthews bufó– Es increíble que aunque suenes pedante y malditamente imbécil, pienso exactamente como tú. La propuesta de ser aliados sigue en pie.
Theodore agitó el pergamino que le quito a Matthews, igual que su varita– ¿Te parece que necesite aliados?
–Solamente porque sabes unos cuantos hechizos más que yo, además estoy en primer año. No todos recibimos educación extra en casa por un…
La expresión de Theodore se endureció– Dilo, Matthews –dijo, arrastrando las palabras. Draco noto que recién le hablaba por su apellido, antes la había tuteado– Mi padre fue mortífago y es cierto, me enseña trucos sucios interesantes que como ya he comprobado son muy necesarios. No quiero perder el tiempo contigo, así que dime ¿Cuál es el truco con esta cosa? ¿De dónde lo sacaste? ¿Cómo funciona?
Matthews hervía entre indignación, por el cómo arrugaba la frente, pero también tenía las mejillas rosas– Mi tío es dueño de un pequeño negocio de pociones. Le ofrecieron ese mapa a cambio de un lote de pociones que un cliente no podía pagar. Mi tío me la obsequio cuando recibí mi carta de Hogwarts.
– ¿Qué poción?
–Matalobos. ¿Importa?
–No en realidad ¿Cómo funciona?
–para abrirlo tienes que darle un golpe con la varita y decir "Juro que mis intenciones no son buenas" y para cerrarlo tocarlo de nuevo con la varita y recitar "travesura realizada"
–Estabas intentando cerrarlo.
–No quería que lo vieras. Sabía que me lo quitarías.
–Así que con esto logras encontrarme siempre… –Theodore miraba de nuevo el pergamino– ¿funciona con todos los alumnos?
–También con los profesores.
–Lo conservare.
– ¿Para espiar a Granger?
La cara de Theodore parecía tallada en piedra– Para que dejes de perseguirme. Esta fue la tercera vez. Créeme, Star Matthews, no habrá una cuarta. Quédate allí un buen rato, dejare tu varita escondida en los arbustos de la entrada del pasillo principal.
Theodore se marchó a paso rápido hacia el castillo, mientras Matthews pateaba al suelo y chillaba con ira. Después, cuando se calmó, se dirigió también al castillo, busco su varita donde Theodore dijo que estaría. Draco siguió a la niña hasta las cercanías del campo de Quiditch. Encontró a Craston y prácticamente le arrastro lejos de su grupo de amigos. Ya solos, ella saco un pedazo de pergamino y se lo entrego a Craston.
–Es de Theodore –dijo Matthews con orgullo– Una carta para su padre.
Craston se llevó una mano a la frente y le miro ceñudo– Se supone que nosotros seremos aliados ¿Cómo confiara en nosotros si se entera que robas su correspondencia?
–Es un intercambio –se defendió Matthews– Él se llevó mi mapa. Es justo que ahora yo tenga algo suyo.
– ¿Y porque me involucras a mí en esto? –Craston chirriaba los dientes.
–A ti solo te interesa tu trasero ¿verdad?
– ¡Star! Ese vocabulario de nuevo.
–Estoy harta –dijo rabiosa– lo seguiré porque es talentoso, sangre tan pura y noble y antigua como se quiera decir. No es un presumido… pero odio… ¡odio! Que este un paso adelante ¡Ya me ha derrotado dos veces! ¡Y ni siquiera puedo odiarle por eso! ¡Ese estúpido Nott!
Craston tenía una mano en el mentón, parecía estar analizándola. –Basta Star –dijo sereno– te sangrara la nariz.
–Y lo peor… ¡lo peor! Tiene una fijación con Granger, lo sé.
Draco se cubrió la boca con ambas manos, en propósito de ahogar un ruido de indignación que se alojaba en su garganta ¡Lo sabía! ¡Lo sabía!
–Déjalo ser, Star.
Ella sacudió la cabeza con fuerza– Yo lo vi, el otro día. Tu teoría de que sencillamente sintió curiosidad por la impura va más allá de lo que pensábamos. Caminaron juntos un buen rato y te juro que no sabía que Nott tenía tantos dientes, nunca sonríe y ese día era todo sonrisas con ella.
–Quizá la chica es divertida.
–Divertida y un demonio, es una rata de biblioteca.
–Nuestro Theodore también, solo que no abandona el perfil bajo… además de ser lo suficientemente listo para llevarse sus libros a su habitación para evitarse el mote.
Craston hablaba al aire, pues Star seguía en su monologo interno.
– Tan recatada, tan "estudiante modelo" es odiosa y pretende ser una sabelotodo, a ella si la odio. No es difícil hacerlo. Y el estúpido Nott la vigila, lo hace. ¡Le habló sobre el tabú de la magia! Eso no es algo que este permitido ¡No está bien!
Craston tenía una expresión de aburrimiento– Bueno… entonces quizá podemos asumir que le gusta.
Star se volteó furiosa hacia Craston– ¡No le gusta!
–Pero si tú misma lo estás diciendo…
–Yo no dije eso –Star alzo la barbilla– Nott la está encantando, se está haciendo cercano a ella, enseñándole cosas de nuestro mundo, pero dejándole claro que él es superior, se está exponiendo como fuente de conocimiento para ella "te prestare un libro que me dio mi padre" eso fue lo que le dijo. "cuídate" le advirtió. Es obvio, le hace creer que le importa y esa solitaria sabelotodo pensara que a él le importa. Nott la está reclutando. Lee la carta, allí le pide a su Padre el libro que le prometió.
–Star…
–La recluta a ella, una impura. –Matthews volvió a patear hacia el suelo– ¿Qué puede ofrecer una impura qué no es mejor que nosotros?
–O tal vez solo le gusta y por eso es amigable. –Matthews parecía a punto de saltar al cuello de Craston– No me mires así. Explicaciones más rebuscadas han sido las reales. Y no pongas esa cara, seguramente es algo inocente y solamente tiene doce años, veras que se le pasa. Nott ha sido lo suficientemente instruido en el tema, los Sagrados veintiocho más que nadie. No te asfixies Star. Ahora, lo importante. Hay que ir a por tu mapa.
–No lo devolverá.
– ¿Quién dice que se lo pediremos de vuelta? –Craston despeino a Star mientras le sonreía– Te lo quitó con un truco sucio, hagamos lo mismo.
Bueno, ya se sabe que intenciones tienen el dúo de Craston y Matthews... Aunque las teorías de que ellos manejan... pues están lejos de la realidad. Recordemos que son serpientes todos ellos. Theo no sera una blanca ave, tampoco estos chicos. El siguiente cap. se viene una confrontación directa y mas trucos sucios.
El encantamiento de Silencio existe, fue mostrado en el quinto libro, "La orden del fénix" y Hermione lo uso en la batalla del ministerio silenciando a un mortífago para que no gritara que los encontró. Me parece un hechizo muy útil para silenciar magos que no saben magia no verbal... estarían fritos, ¿No creen?
Saludos!
