CAPITULO 5

JAMES CRASTON

Star caminaba detrás de James, casi trotando para no ser dejada a metros.

Desde que podía recordar, siempre fue así.

Desde que se conocieron, a James se le ocurría algo y Star lo seguía corriendo. James ya tenía dos hermanas menores, pero siempre trato a Star como una más y a ella solía gustarle pensar que en realidad así era, que los Craston eran su familia de sangre.

Star era hija era hija única y lo sería por siempre. No puedes tener más hermanos si tus dos padres ya han muerto.

–Aprovecharemos que todo el castillo está camino al partido de Hufflepuff, es contra Gryffindor, así que todos en las mazmorras irán a ver como pierden los Leones. Digory es el buscador y es seguro que vence a Potter. –James caminaba a pasos largos.

–Todos, menos Theodore.

–Todos menos Theodore –James sonreía– eso facilita las cosas. Primero iras tú y te aseguraras que está solo y si no, te deshaces de quien este allí, cerrarás la puerta y le pedirás amablemente el mapa. Se negara, por supuesto. Entonces, te silenciara de nuevo y creerá que ha ganado, pero entonces, yo, que estaré detrás de la entrada al dormitorio, entrare rápido y te quitare el encantamiento, asegúrate de estar a la izquierda de la puerta. Intentará hacer algo contra ti o contra mí, quien no haya sido atacado le lanzara un Incarcerus, buscamos el mapa y luego le haré el Obliviate para que no nos recuerde atacándole a traición, mientras tú te aseguras que nadie nos escuche en la sala común.

Star sintió una punzada de duda en el estómago, le agarro de la manga de la túnica– Pero James… el Obliviate

–Lo tengo controlado. Ha sido un buen año para mí en mis prácticas. –James tenía esa expresión del mago profesional– Es necesario. Dijiste que estaba enfadado. Necesitamos esa alianza con Nott. Recuperar tu mapa será un incidente de confrontación… no creo que eso sea un camino a una amistad que nos convenga.

–Entonces olvida el mapa –Star le jaloneo– Que se lo quede.

James bufó– de ninguna manera –respondió– Por mucha de la culpa que tuvieras, si solamente te hubiera lanzado un maleficio, lo entendería y te diría que tú te lo mereces. Pero te quitó TÚ mapa. Te lo dio tu tío, tu única familia. Lo traeré de vuelta…

James se paró de pronto y empujo a Star hacia uno de los pasillos contiguos por donde caminaban. Mientras le hacia la señal para que se quede callada y se apretujaban contra la pared, esperando que las sombras les cubrieran. Star inclino la cabeza un poco hacia adelante para mirar lo mismo que James veía.

Theodore caminaba, casi corriendo, por el mismo pasillo y tenía el mapa de Star en la mano. James y Star se miraron, asintieron el uno al otro y siguieron a un muy distraído Nott, ya que este tenía los ojos pegados al mapa y de cuando veía hacia adelante. Llegados cerca de la biblioteca sacó su varita. James de pronto, se detuvo al instante y empujo a Star a otro pasillo, derribándole en el piso mientras también sacaba su varita.

– ¡Nott! –Gritó James– ¡Nott, aléjate de allí!

Todo paso muy rápido, Granger apareció detrás de una de las columnas de detrás de la entrada principal de la biblioteca, venía corriendo junto a otra chica que gritaba y lloraba. Granger tenía un espejo en la mano y la varita en la otra.

– ¡Corran! ¡Corran! –Decía ella afligida– ¡Es la bestia de la cámara! ¡Es un basilisco! ¡Un basilisco! ¡Corran y no miren atrás, si le miran a los ojos les matara!

Desde el suelo de uno de los pasillos, Star vio como si fuera en cámara lenta, cuadro a cuadro el cómo se miraron, el cómo Nott extendió su mano y Granger la tomó, la otra chica se fue corriendo y llorando aún más por un pasillo, Granger protesto, llamándola. Penélope, la otra chica se llamaba Penélope.

Nott jaló a Granger hacia el pasillo contrario mientras sacudía el mapa. James parecía congelado en su sitio.

– ¡James! –Gritó Star– ¡James!

James al fin salió de su trance y corrió hacia Star, se arrodillo hacia ella y apretó su cabeza contra su pecho, abrazándola con fuerza– Star, por lo que más quieras, no vayas a mirar. No mires, por amor a Merlín, no mires.

Star escucho el ruido de algo arrastrándose y un siseo constante, James la apretó aún más, por primera vez le sintió temblar– ¿Es el basilisco? –Murmuro asustada– ¿De verdad es el basilisco? Somos puros, no nos hará daño…

James tembló aún más– No hables, no mires. Todo acabara pronto.

El siseo se escuchaba ya sobre sus cabezas. Un siseo parecido al que Potter hizo cuando le habló a la serpiente en el club de duelo llego a sus oídos. Star levanto la cabeza y solamente pudo distinguir lo que debía ser el cuello de una serpiente gigantesca y escamosa, soltó un pequeño grito y oculto de nuevo su rostro en el pecho de James.

Ahora ella también temblaba. El basilisco resoplo, siseo de nuevo, y se volvió a arrastrar, Star podía escuchar cómo se arrastraba a su lado, como si estuviera rodeándolos… quizá quería envolverlos y aplastarles los huesos. Siseo de nuevo y volvió a resoplar, Star podía sentirlo encima de ellos, James también, estaba segura, porque le apretó con más fuerza. Un último siseo y se arrastró lejos, pero muy despacio.

Solamente cuando todos los ruidos pararon, James soltó a Star.

–I-iba a co-comernos –dijo Star temblando– pude sentir como su boca se abría sobre nosotros.

James, que parecía igual de afectado, sacudió sus hombros– Hay que encontrar a Nott. El basilisco irá por la impura, hay que sacarlo de allí.

Se acercó a uno de los ventanales y luego de darle un golpe con el codo, tomó uno de los cristales desperdigados por el suelo y transfiguro un espejo y se lo dio a Star, repitió el proceso y ambos armados con espejos corrieron por el mismo pasillo por donde Nott se llevó a Granger. Un grito a sus espaldas, les aviso que el basilisco quizá encontró a la chica llamada Penélope, seguramente ahora iría a por Granger.

– ¡No sabemos dónde fueron! –Grito Star.

James volvió la cabeza hacia ella– Nott tenía el mapa, vino corriendo hacia aquí. El basilisco debió aparecer en el mapa cerca de Granger. El la jaló hacia aquí, seguramente le está evadiendo con el mapa.

–Pero nosotros no tenemos mapa para evadirlo…

James sacudió su varita mientras recitaba un hechizo y se tocaba ambos oídos con la punta de la varita– Con este hechizo le escuchare… cuando se arrastre cerca de nosotros… eso nos dará tiempo de evadirlo.

– ¿Qué haremos…. cuando los encontremos?

– ¡Llevarnos a Nott!

– ¿Y Granger?

–Nott es prioridad –dijo casi gritando y con casi falto de aliento– lo apartaremos… de la impura…. Y… nos lo llevamos… a un lugar seguro… hasta que el basilisco… acabe con ella.

Los encontraron pocos pasillos más adelante, James ordeno a Star acercarse despacio y lo más sigilosos posible. Nott y Granger se habían detenido y Theodore miraba hacia el mapa mientras Granger murmuraba algo sobre la chica llamada Penélope.

–Es ilógico –decía Nott– es como si atravesara las paredes.

Hermione miraba hacia otro pasillo– tuberías, usa las tuberías. Tenemos que volver por Penélope. No está muy lejos –dijo mirando el mapa.

Star y James se miraron. El basilisco aún no había atrapado a la otra chica.

– ¿Es un chiste? El basilisco le pisa los talones.

–La dejamos sola… no tenía un espejo.

–Entonces está perdida.

– ¡Podemos ayudarla!

–No se puede salvar a todo el mundo Granger.

James se volvió a Star mientras los otros dos seguían discutiendo– Hagamos el truco del pánico –dijo James mientras se arremangaba la manga de la túnica.

Star asintió mientras James decía bajito el encantamiento. De la punta de su varita salía una especie de burbuja transparente y envolvía la cabeza de Star. Ese era el truco del pánico. Usaban un antiguo truco de magia con el que enfrascaban un mensaje hablado y le enviaban volando hasta su destino, se supone que el mago conjurador podía controlar la burbuja conduciéndola a velocidad inimaginable, pero a James siempre le salía mal y la burbuja reventaba dejando escapar el mensaje. El truco del pánico consistía en que James enfrascaba un grito de Star y lo soltaba por allí para que los que lo oyeran corrieran despavoridos.

Star grito con fuerza y luego hacerle una seña con la mano a James, pues este no podía oír nada, la libero de la burbuja, volvía a recitar el encantamiento y luego enviaba la burbuja lejos.

– ¡Entonces dame el mapa! ¡Yo iré por Penélope!

– ¿Si quiera tienes instinto de supervivencia? –le dijo Nott visiblemente ya enfadado y ocultando el mapa de la vista de Granger– Travesura realizada –dijo tocando el mapa con la varita.

Entonces, el grito de Star resonó, la burbuja reventó seguramente en algún lugar no muy lejano. Theodore levanto la cabeza en esa dirección con una mueca de desconcierto. Granger aprovecho su distracción y le arrebato el mapa, después le empujo derribándole y corrió en dirección de donde venía el grito.

– ¡Espera Granger! –Dijo mientras se ponía de pie– ¡Esa no es Penélope!

Y Theodore se quedó parado en ese sitio, parecía querer correr y a la vez no. Se revolvió el cabello con claramente irritación y parecía estar sufriendo.

James se había vuelto a quedar inmóvil como una estatua mirando fijo a Theodore. Star fue quien reacciono y lanzó un Desmaius a Nott cuando parecía que iba a echar a correr hacia donde Granger se había ido. Solo entonces James reaccionó y después de sacudir la cabeza le hizo a Star una seña para acercarse a un inconsciente Theodore.

–Hay que llevarlo a la sala común –dijo adoptando su actitud calmada y seria– Es mejor que no digamos nada de esto a nadie, esperaremos a que Nott despierte y entonces tendremos una extensa charla él y yo.

– ¿Y yo que? –Dijo molesta mientras recogía la varita de Nott– ¿les traigo jugo y galletas?

–No estaría mal…

Star le dio un puñetazo en el hombro– No trates de engañarme. No a mi ¿Escuchaste algo, verdad?

James tenía una expresión indescifrable. Star suspiro, mientras le miraba suplicante. James era un legeremante por naturaleza, razón por la cual su familia tenía en el todas sus esperanzas puestas, era un talento que le llevaría muy, muy lejos…. Y también le ponía en peligro extremo… su familia no era influyente ni poderosa y si alguien supiera de esa habilidad, James podría ser llevado a extranjero como arma para magos oscuros, reclutado por el ministerio para trabajos sucios… o quien sabe que cosas peores. Su habilidad era sumamente codiciada. Por eso nadie más lo sabía. Por eso necesitaban un amigo con influencias para ser alcanzado por su protección.

James había utilizado esa habilidad para cultivar amistades y sonar convincente con las demás personas, lo cual hacía muy bien. Por eso mismo sabía que solamente había basura en las cabezas de los demás hijos de familias influyentes los cuales serían opción a las cuales ser seguidores, excepto Theodore. James decía que su mente era muy ordenada y sus pensamientos cambiantes y complejos, rotando su importancia de uno a otro y ningún pensamiento estático ni recurrente. Decía incluso que quizá Nott tenía nociones a la Oclumancia y sin usar el encantamiento directamente era difícil saber exactamente que contenía en sus pensamientos.

Pero esta vez Nott se veía alterado y por lo pasmado que se veía James, Star sabía que James había escuchado algo en la cabeza de Theodore que le dejo impactado.

James cargo a Theodore sobre sus hombros y avanzo luego de suspirar respondió a la suplicante mirada de Star.

–No te gustara esto para nada.

–Dímelo.

James hizo una mueca– Yo tenía razón –le dio la espalda y camino hacia los pasillos que conducirían hacia las mazmorras– A Nott le gusta Granger.

Star se quedó inmóvil un momento, tan pasmada como James había estado hacia unos minutos.

Theodore Nott… la opción más digna a seguir en un futuro. Un mago de los sagrados veintiocho, sangre tan pura y tan antigua como el tiempo mismo, un mago que sería grande y admirable a quien ella y James servirían con orgullo…. Gustaba de una impura… una Sangre sucia…

¿Que?

¿Que?

¿QUE?


Star es dramática, lo dije.

Capitulo 5 en linea y capitulo 6 en edición.

Saludos a Melodiosa, gracias por tu comentario.

Saludos también a quienes siguen la historia!

El próximo cap se viene pronto y será mas larguito :D!