CAPITULO 17

POR FIN

Hermione aún tenía el cabello goteando cuando le dijeron que ya podía irse. Le habían dado una muy mullida toalla color gris para secarse el cabello y otra para cubrirse del frío. Víktor le había hecho un hechizo para secarle la ropa mojada, pero fue interrumpido por su director, el profesor Karkarov, quien le llamo a su lado para hacer juntos una pequeña protesta por haberle quitado el segundo lugar.

Hermione había sido asesinada con la mirada por más de la mitad de los alumnos de Durmstrang, pues cuando se anunció que el segundo lugar era para Harry, ella había sonreído. Ahora se daba cuenta de que eso probablemente no había sido muy inteligente ni educado de su parte. Ya de por si le lanzaban miradas incomodas desde que asistió al baile de navidad… o cuando los enviados de Karkarov buscaban a Víktor cuando estaban ambos en la biblioteca. Y era peor ahora que se repetía la leyenda que rezaba la segunda prueba: "A los campeones se les arrebato aquello que más valoran"

El rostro de Hermione se calentó.

Víktor se había resistido a dejarla sola, pero ella tuvo que decirle que no pasaba nada y le prometió esperarlo. Y ahora estaba allí en medio de la estancia casi desierta, su cabello aún húmedo. Ella no podía hacer mucho al respecto, pues le dijeron que su varita estaba en poder de la profesora McGonagall.

Hermione suspiro y se hundió un poco más en la butaca donde estaba esperando y se cubrió con la toalla hasta la nariz, ya casi toda la estancia desierta. Casi cinco minutos después, al fin apareció Víktor. Un chico lo intercepto en el camino y le dijo algo en su idioma, Víktor respondió, serio y con aquel tono de voz que no admitía discusiones y se alejó del muchacho.

—Hermion —dijo caminando rápidamente hacia ella. Ella ya se había puesto de pie para cuando la alcanzo. Víktor no dijo una sola palabra, llevo su mano hasta la muñeca de ella y le dio un tironcito para sacarla de allí.

Caminaron a prisa y aunque había más mirones afuera de las estancias, una sola mirada enfadada de Víktor hizo que nadie se acercara a ellos. Hermione pudo ver los rostros de desaprobación y algunos de sorpresa, además de los usuales cuchicheos.

Conforme caminaban se alejaron de la zona del lago donde fue la prueba y se adentraron cada vez más en los terrenos de Hogwarts. Hermione pudo ver a lo lejos el solitario árbol frente al lago Negro. No había nadie allí. Hermione casi suspiro.

— ¿A dónde vamos? —dijo ella, tirando de su propia mano para que él muchacho desacelerara el paso.

—Al Castillo —dijo él, aun sin mirarla— la Biblioteca —dijo después— Lejos.

Hermione frunció el ceño— A ninguno de esos lugares le van a salir pies y saldrán corriendo ¿Sabes? —ella dio otro tirón más obvio de su mano para detener ese paso que era casi una carrera.

Víktor al fin la miro, pero se veía confundido, Hermione contuvo la frustración, pues era difícil mantener una conversación que no fuera con palabras usuales. Al parecer el sarcasmo era diferente en el otro lado del mundo. Ella suspiro— Quiero caminar más lento —dijo ella.

El búlgaro si capto perfectamente esas palabras, pues camino más acompasadamente— Perdón —dijo finalmente— Karrkarov está enfadado porr… —el pareció debatirse— está molesto y no quierro escucharr sus quejas ahorra.

Hermione asintió en silencio, pensando en todo lo ocurrido hasta ahora. Sabía de sobra que no caía bien a la comitiva de Durmstrang, entre ellas, a su director— Lo siento —dijo ella, aun mirando de reojo como Víktor no soltaba su muñeca y la hacía caminar a su lado. Víktor era bastante alto y ella se sentía pequeña junto a él. A veces… sentía como si estuviera caminando junto a un hermano mayor o algo por el estilo, aunque claro, ella no tenía hermano mayor. Ni siquiera hermanos.

—No —dijo Víktor de pronto— No tienes la culpa —dijo atropelladamente— Corriste peligro. Fue mi culpa, yo debo disculparrme.

Hermione sacudió la cabeza— No es así —dijo ella, aun mirando hacia el frente— Era parte de la prueba. Todo estaba bajo control. Además las cosas salieron bien. Nadie resulto herido. Está bien.

—No —fue lo único que dijo el muchacho. Víktor le dio un apretón ligero en la muñeca y apuntó hacia otro sitio, eran los pasajes de rocas y colinas para ir a hacia la clase de Cuidado de Criaturas mágicas y los invernaderos. La condujo por allí en silencio. Había hierba verde en el suelo y unas grandes rocas naturales en el lugar. Ella lo reconoció como el lugar donde le pego en la cara a Malfoy.

Víktor hizo que ella se pusiera de espaldas contra esas mismas rocas. Había un pequeño montículo de tierra allí y hacia que Hermione pareciera más alta. Víktor se puso de pie frente a ella y llevo una vacilante mano hacia su mejilla, haciendo que ella se pusiera roja.

—No está bien —dijo él— Esta mal. Si perdía como Fleur, hubieras estado sola en el fondo del lago. Debiste pasar miedo.

A Hermione se le retorció el estómago y no sabía si era por cómo Víktor decía esas palabras, con tanto pesar en cada una de ellas, porque realmente parecía terriblemente culpable o porque ella también aún estaba en una especie de Shock aun asimilando lo que había pasado. Recordó de nuevo la canción de las sirenas "Nos hemos llevado lo que más valoras" y no solo eso, Viktor le había propuesto visitarlo durante las vacaciones y ella aún no le había dado una respuesta, sintió que nuevamente las mejillas se le coloreaban. Cuando la profesora McGonagall le dijo que ella sería parte de la prueba, pensó que era por Harry. No por Krum. — No hubiera pasado nada —dijo ella, atreviéndose también a alzar una mano y posarla sobre la mejilla de Víktor. La barba afeitada pinchaba levemente en sus manos. A ella le gustaba ese tacto— Y aunque hubiera pasado, no te culparía —dijo con voz baja— Además Harry también estaba allí, me hubiera ayudado.

Hermione advirtió que Víktor la miró más atentamente, quizá analizando las palabras ante alguna a la que no hallara significado, pero luego solamente giró su cabeza hacia la derecha y acerco su rostro al suyo.

Este era el tercer beso juntos. Hermione ahora acostumbraba cerrar los ojos cuando él la besaba y se perdía en la oscuridad de su mente mientras lo hacían. Su corazón latía a un ritmo increíble, pero él se había acercado tanto a ella que podía sentir como el corazón de Viktor latía de la misma forma. La mano que él tenía en su mejilla fue hasta su nuca y se enredó en su cabello húmedo, mientras su otra mano se apoyaba contra su cintura por debajo de la toalla que aún tenía puesta como si fuera una capa y se deslizaba de a poco hacia su espalda baja. Eso era nuevo, tanto, que Hermione dio un pequeño respingo. Víktor no se detuvo, si no que la beso con más fuerza. El beso con lengua no era algo nuevo y Hermione había perdido bastante vergüenza a estas alturas… sin embargo, aun con los ojos cerrados se preguntaba qué es lo que hizo que alguien como Víktor Krum se hubiera fijado en ella.

Una vez escucho a Lavender hablar con Parvati acerca de que quizá a Víktor le gustaban las chicas tímidas o mojigatas como Hermione, aquellas primerizas que ni siquiera sabían cómo dar un beso adecuado. Hermione se había sentido tan humillada con esas palabras que más tarde ese día hechizo unos chocolates que Lavender había recibido el día anterior y no sintió culpa alguna.

"Siempre nos queda la venganza" Eso le había dicho Nott una vez y aunque Hermione pensaba que eso era un modo de pensar bastante cuestionable… en la vida real, era bastante practico. Hasta se parecía a la justicia.

Ante la inexperiencia, Hermione recurrió a la única persona con quien podría hablar al respecto de esas situaciones, esa era Ginny. Ella fue como una especie de luz en un túnel y prácticamente su consejera para saber qué hacer cuando se encontrara a solas con Víktor… aunque en realidad, rara vez hacía lo que ella decía que debía hacer. A decir verdad, Hermione había creído que todo se trataría de besos y la compañía silenciosa de Víktor en la biblioteca que en un principio ella llego a creer que era porque la vigilaba o algo por el estilo.

Sin embargo ahora era distinto, pues el si la apreciaba como algo valioso. Si no ¿Por qué fue ella la escogida como la persona a rescatar para su prueba?

Ella llevo primero una de sus manos al cuello de Víktor y luego la otra, casi abrazando su cuello. Él murmuro algo y se alejó momentáneamente de ella. Hermione abrió los ojos y lo vio sonreír— Hermion —fue lo que dijo antes de que volviera a besarla. Esta vez la tomó por sorpresa y casi hace que resbale del pequeño montículo de hierba donde estaba parada, sujetándose con más fuerza del cuello de Víktor. Él se pegó aún más a ella, si es que eso era posible. Incluso Víktor llego a morderle un costado del labio con bastante fuerza. Hermione estaba en medio de una nube entre un pequeño dolor y una extraña satisfacción.

Un carraspeo los hizo reaccionar de inmediato, sacándolos de ese ensueño en donde se habían embarcado.

Víktor gruño algo, casi inentendible, pero Hermione alcanzo a escuchar "Tranquila, es mi amigo", luego le dio un corto beso en los labios y luego se giró hacia el espectador que había llegado, pero sin soltar su mano. El recién llegado tenía el mismo uniforme que Víktor y una expresión seria.

—Perdón por interrumpir —dijo mirando primero a Hermione y haciéndola colorear, y luego miro a Víktor— pero Karkarov dice que quiere almorzar contigo.

—Después, Petrov —dijo Víktor— Acompañare a Hermion al castillo.

El muchacho negó con la cabeza— Él dijo que ahora. Tienen que hablar de… aquello. Dijo que era importante. Muy importante.

Hermione pudo ver como la expresión de Víktor se endurecía. Hermione dio entonces un leve tirón a su mano, llamando su atención— El castillo está cerca —le dijo con su tono de suficiencia— puedo llegar desde aquí —Víktor la miró entrecerrando los ojos, seguramente dispuesto a replicar, pero Hermione no quería ser la culpable de una enemistad de Víktor con los suyos, menos de su director— Dice que es importante. Podemos vernos más tarde.

Víktor finalmente asintió. Aún la tenía tomada de la mano, levantó esta directamente hacia sus labios y le dio un suave beso en el dorso como despedida. Ella lo vio alejarse con el otro muchacho mientras ambos cruzaban palabras, y se quedó allí de pie hasta que se perdieron en la distancia. Su corazón latía a mil por hora y suspiro antes de darse cuenta.

—Por fin —dijo alguien, y se oyó tan claramente que bien podría detrás de ella. Hermione casi grita del susto. Se dio vuelta de inmediato y con tanta violencia que se golpeó la cabeza contra las rocas a su espalda. Busco por instinto su varita, pero sus manos solo sujetaron aire. Sin embargo, se tranquilizó de inmediato cuando vio quien había hablado.

Frente a ella, estaba Theodore Nott. Llevaba una túnica oscura y tenía las manos metidas en los bolsillos de su capa, solo resaltaba su rostro pálido. Se veía serio, como de costumbre… pero ahora parecía aburrido. Hasta parecía estarla juzgando. Sus azulísimos ojos, más malvados que nunca.

—Me asustaste —ella reclamó.

El solamente se encogió de hombros— Si tuvieras tu varita a mano no te hubieras asustado.

Si, estaba juzgándola— me hubiera asustado de todas maneras —dijo cruzándose de brazos— Me la requisaron la noche anterior por la prueba.

— Un mago listo la recuperaría lo más pronto posible. Siempre hay que tenerla a mano —dijo mirándola con los ojos entrecerrados.

Hermione entrecerró los suyos— Eso iba a hacer.

El hizo una mueca y miraba hacia otro lado— Si tú lo dices…

Hermione rodó los ojos, pues veía venir seguramente un sermón al estilo de Nott, con sus puntuales observaciones acerca de los errores o equivocaciones que tenía Hermione y que la hacía una bruja incompetente (aunque no lo dijera directamente, ella sabía que eso es lo que él quería decir) y sus menciones de cosas que según el "no aprobaba". Automáticamente le dolió la cabeza. Ya tenía suficiente con las críticas de Ron desde el baile de navidad como soportar también las de él— Mira Nott….

— ¿Qué tienes allí? —dijo de pronto acercándose a ella, acortando demasiado la distancia entre ambos. Hermione ni supo cómo reaccionar, pues estaba preparada para un ataque verbal, no para una invasión a su espacio personal. Todos sus sentidos se pusieron alerta, pues vio como Nott llevaba su enguantada mano izquierda hacia su rostro y hacía que levante el mentón. Le recordó a como cuando le enseño a bailar, pero esa vez no la miraba como la estaba mirando ahora. Nott tenía el cabello casi cubriéndole los ojos, pero incluso así pudo ver la desaprobación en ellos— ¿Acaso Krum es un salvaje? —dijo con crítica.

— ¿Q-Qué…? —ella tartamudeo. El corazón volándole, como si fuera un tambor de Quiditch. En parte vergüenza, en parte sorpresa. Nott no podía estar haciendo esa clase de preguntas a ella a la cara.

Nott acento su pulgar cerca de la comisura de su labio y ella sintió un pinchazo, era cerca del lugar que Víktor le había mordido. Nott bajo la mano y Hermione se llevó su propia mano a los labios, roja de vergüenza— Tienes algo de sangre allí —dijo él.

— No me di cuenta —ella murmuro mientras agachaba la vista y llevaba sus manos hacia la toalla que tenía a los hombros para llevarla a sus labios, había un leve rastro rojo allí.

Nott hizo otra mueca y saco su varita con la misma mano izquierda y luego de hacer unas florituras, la acerco a su rostro; con un ligero toque de ella su labio se sintió refrescado y el pequeño dolor que había sentido desapareció. Theodore llevo nuevamente su mano hacia el mentón de Hermione, haciendo que ella mire hacia arriba.

Nott había guardado su varita en el bolsillo. Hermione se aplasto contra la pared antes de darse cuenta, completamente en estado de alerta, como si esperara una especie de ataque de parte de Nott, pero era ilógico, pues ya había guardado su varita y además ya la había apuntado a la cara y no reacciono de la misma manera. Nott no hizo nada aparte de analizarla. Aún con su mano en la barbilla de ella, hizo que girara de perfil. Hermione, muda de impresión, no se resistió.

—Ahora se ve mejor —dijo, luego de asentir hacia ella, finalmente libero su mentón y dio un paso hacia atrás.

—Gracias —dijo ella aturdida, mientras otra vez se llevaba una mano al labio sanado.

— Deberías ser más precavida —menciono Nott, mientras se llevaba la mano izquierda hacia su bolsillo— y cuidadosa ¿Sabes la cantidad de maleficios que puedes sufrir indirectamente con solo una gota de sangre? Nada listo de tu parte, teniendo en cuenta que puede que la mitad de fans e Krum planeen venganzas infantiles en tu contra—Ella asintió en silencio sin darse cuenta— ¿Recuerdas que me debes un favor?

Hermione volvió a asentir— Sin preguntas ni protestas.

Theodore se veía complacido— Ese es otro favor. Me debes uno desde principios de año—ahora parecía estar sonriendo, Hermione frunció el ceño, tratando de ordenar sus pensamientos— necesito que preparares una poción para mí. Hoy es un día perfecto para eso, pues tiene que reposar a la luz de la luna y bueno, las mazmorras no son precisamente famosas por sus miradores. Quiero que prepares la poción y la pongas en la ventana de tu habitación para vigilarla, tampoco quiero mirones. Seguro podrás inventar una buena mentira —luego metió la mano izquierda en su bolsillo y sacó una pequeña bolsa de cuero, tendiéndosela a Hermione— Aquí dentro están los ingredientes, materiales y también las indicaciones. Quiero mi poción en perfectas condiciones mañana por la tarde en la biblioteca. A las tres estaría bien, allí te contare todo.

Como ella no se movía, Nott llevo la mano libre hacia Hermione, tomándole la muñeca derecha e hizo que tendiera la mano para poner sobre ella la bolsa y dándole un pequeño apretón en sus dedos para que ella sujete la bolsa. Hermione miraba con desconcierto cada cosa que ocurría. Nott parecía de lo más relajado, volvió a asentir y luego se dio media vuelta y se marchó sin decir una sola palabra. Hermione aún estaba en Shock.

¿Pero qué demonios había sido eso?


— ¿Desde cuando eres tan temerario? —pregunto James, cruzándose de brazos— Es obvio que no estás pensando con claridad —farfullo apenas, la situación estaba sobrepasándolo de una manera extraordinaria.

—Estoy pensando con perfecta claridad —replico Theodore sin mirarlo, pues tenía toda su atención dedicada a hacer nuevas florituras desensibilizadoras a su brazo maldecido— mi prioridad ha sido siempre el estar perfectamente informado. Eso que vimos ha sucedido en estricto secreto. Eso debió suceder al menos a las cinco de la tarde, arribamos a la mansión cerca de las seis, mi padre lo hubiera mencionado si lo hubiera sabido, así que seguramente no lo sabía. Tendremos información exclusiva en nuestras manos.

James hizo una mueca imperceptible. Theodore tenía serias intenciones de ser espectador de un asesinato, o al menos saber quién era asesinado y quien el asesino. Estaba dejando perfectamente claro que no planeaba interferir… aun así…

— Podríamos crear una paradoja —dijo James— Esta bien usar un giratiempo, pero no interferir de manera torpe. Nosotros no estuvimos presentes mientras eso paso, si ahora nos introducimos en ese cuadro ¿Tengo que recordarte lo insensato que es lo que pretendes?

Theodore aún seguía sin mirarlo— No quiero intervenir, solamente quiero… —el hizo una mueca de dolor y comenzó a hacer puños abiertos y cerrados con la mano derecha— esta maldita cosa no funciona.

James suspiro. Cuando Theodore maldecía era clara muestra de estar demasiado molesto o cuando algo no salía como quería. James hacía tiempo tenía la teoría de que si Theodore alzaba la voz para algo sería el aviso del fin de alguien o de algo y lo confirmo ese mismo día en la casa de los Taylor.

— Otro motivo más para dar marcha atrás —dijo tratando de sonar razonable— eres bueno con la mano izquierda, pero no tanto. Iremos a espiar a un asesino que se ha atrevido a matar en los terrenos del colegio. Sea quien sea, es peligroso. No puedes hablar en serio al decir que quieres ir allí y echar un ojo con tu brazo en ese estado y solo yo como tu respaldo.

Theodore lanzo otro encantamiento sobre su brazo y luego, aún con la varita en mano lanzó una larga mirada al bosque prohibido, luego lanzó otra larga mirada hacia un sendero en la lejanía, el camino que conducía hacia el lugar donde se dictaban la clase de cuidado de criaturas mágicas— puede que tengas razón —dijo finalmente, pero todavía sin mirarlo— Esto no está funcionando como debería —guardo la varita en el bolsillo de su uniforme y luego se llevó la mano izquierda hacia la cabeza para echarse el cabello hacia atrás, James notó que tenía los ojos cerrados. Cuando finalmente los abrió, le dedico una mirada de desdén inexplicable. A veces, cuando Theodore le miraba de esa manera, James tenía ganas de mirar hacia otro lado— De acuerdo, tú ganas. No seremos mirones insensatos.

James prácticamente suspiro de alivio. Theodore miro hacia otro lado, nuevamente hacia aquel sendero y luego de menear la cabeza, comenzó a caminar en dirección hacia el lago negro. James hizo amago de seguirlo, sin embargo Theodore se giró al instante— estaba por olvidar cierto detalle —dijo relajado— quiero que escribas un pergamino por mí a Greengrass con este mensaje "Mañana enviare noticias". Que sea implícito que el mensaje va de mi parte.

James hizo una mueca, pero tuvo cuidado de morderse la lengua y solamente asintió. Él sabía que Theodore podía usar un encantamiento para escribir tal mensaje, pero lo enviaba a él. Eso era una despedida elegante. Mientras caminaba hacia el castillo, pudo ver como Theodore se dirigía hacia el árbol cercano al lago negro, el lugar al que acostumbraba ir a leer y apreciar el paisaje, en palabras del mismo Theodore… pero que de aquí a un tiempo, había prohibido sutilmente a James poner un pie allí mandándole o pidiéndole hacer encargos ridículos y a veces diciendo que allí es donde iba cuando quería estar solo y no ser molestado. Sin embargo, más de una vez James pudo comprobar que esa prohibición era solamente para él, pues la impura era frecuente en aquel lugar.

Aunque las cosas ahora eran un tanto distintas, pues al parecer Theodore había estado prefiriendo estar solo las últimas semanas. James esperaba que esa nueva actitud fuera algo permanente.

Una vez llegó al castillo se dirigió directamente hacia las mazmorras para cumplir el encargo de Theodore. James se preguntó si no había cometido un error al no preguntarle acerca de la dirección de Edward, pues nunca le había encargado escribirle en su nombre y ahora podría sospechar que mantenía correspondencia con el hombre y eso le haría desconfiar. Aunque después de todo, James tenía como coartada el evento de año nuevo, cuando James ayudo a Edward a robar un giratiempo en el departamento de misterios.

A James le invadió un escalofrío de solamente recordar ese evento. De por sí a James no le había caído bien Edward por ser un mestizo arribista; le había caído peor por ser tan malditamente perfecto y detallista en los golpes que daba. El robo fue tal perfección absoluta que James no podía sentir otra cosa que insana envidia.

Luego estaba el evento en la casa Taylor. Ahora, James no tan solo tenía insana envidia de Edward, sino que también ahora le tenía un sano temor.

James no estuvo presente en el interrogatorio a Marcus Taylor, pero si vio los resultados. El brazo derecho del mago estaba hecho trizas, como si alguien hubiera intentado remover un hueso del antebrazo por entre los dedos para sacarlo por allí. Había manchas de sangre por todo el suelo y pedazos blancuzcos desperdigados por allí. James sospechaba que eran astillas de huesos. Edward estaba allí, sentado a horcadas sobre una silla girada y con las manos colgando del respaldo, la varita balanceándose en sus dedos. James imagino que había comenzado esa tortura por el brazo derecho en venganza por la maldición que le lanzó el mago a Theodore, incluso se lo pregunto a Edward.

—Ni siquiera lo había pensado —había dicho este cuando se lo pregunto— para esto, es necesario descubrir el hueso de la persona. Un brazo tiene menos musculo, además de que con arremangar la camisa del desgraciado era suficiente. Comenzar por el brazo era más sencillo.

James había visto con estupefacción como Edward después había comenzado a dedicarse a usar la varita para quitar manchas de sangre de la pared y el suelo a punta de encantamientos.

— ¿Hasta dónde serías capaz de llegar? —había preguntado antes de darse cuenta. La naturalidad con la que el hombre actuaba se parecía como algo rutinario en él… y de mucha práctica. Edward no tenía una sola mancha en su bonita capa y lucía sereno, mientras que James aún luchaba con las ganas de vomitar— una vez me dijiste que como mi familia tiene una situación precaria, nos pedirían hacer las cosas que casi nadie más quiere hacer. ¿Qué le piden hacer a un mestizo como tú?

Edward había detenido su tarea y le había dedicado una expresión amable— Llegare hasta donde yo mismo me permita —había respondido— soy ambicioso, eso es verdad, no es algo que yo me esfuerce mucho por ocultar, todos encuentran la utilidad en alguien con ambición. Pero hay ciertos límites que no me gustaría cruzar. El encanto, querido James —dijo balanceando su varita de un lado al otro— es algo que no me puedo permitir perder. Y nadie se maravilla con alguien despiadado, bueno, solo los sádicos y desde hace algunos años he decidido que quiero estar a varios metros de distancia de personas así.

—Ahora mismo pareces uno. Un sádico.

Edward se encogió de hombros y le dio la espalda para seguir con su tarea de limpiar— Pero nadie está mirando, solamente tú. —Edward Greengrass suspiro y se puso en pie mientras seguía lanzando encantamientos— Yo tenía una misión y aquel patán —dijo apuntando a Marcus Taylor con su varita, quien estaba desmayado en un rincón de aquella habitación— casi arruina todo. Aunque igual esto es resultado de que Theodore se haya pasado un poco de la raya jugando a ser un valiente muchacho y dejo su espalda descubierta. Como sea, alguien tiene que arreglar las cosas.

James oculto un escalofrío mirando las manchas rojas en el piso— Yo no diría que esto es precisamente arreglar algo.

Edward soltó una risilla y se volvió para mirarlo— ¿Qué piensas que es lo que estoy arreglando? —James no dijo nada, Edward enarco una ceja— Mi buena reputación como mago eficiente, por supuesto. Algo que siempre es bueno hacer, James, es demostrar lo útil que uno puede ser, con los Nott más que con nadie. Aunque claro, siempre es bueno mostrar cierto pudor, real o imaginario. No soy ningún lame botas ni tampoco un sabueso de ataque, sin embargo, hay órdenes que se tienen que cumplir de cierto modo. Theodore dijo que quería respuestas sobre aquella maldición que le alcanzo y yo se las he dado. ¿Te das cuenta de que pudo pedirte a ti que hurgues en la mente del patán? —Edward fingió que un escalofrío le invadió los hombros— todavía me estoy preguntando si el mismo Theodore me está probando o es que acaso él quería venganza pero no se atrevió a tomarla con sus propias manos y me utiliza a mí, porque sabe que no me quedara más opción que la tortura. En cualquiera de los dos casos, él está siendo prudente y yo lo acepto de buena gana sin discutir ni protestar y obviamente me quedare callado, Theodore seguramente me lo agradecerá también.

James se cruzó de brazos— Theodore no es de esa manera.

Edward volvió a encogerse de hombros— ¿Ves que es lo que hace tener una bonita reputación? Nadie se espera estas cosas sucias de alguien respetable y que se ve tan correcto como Theodore —Edward le dedico una sonrisa de compasión— Solo cinco personas sabrán acerca de esto. Yo hice lo que hice porque Marcus Taylor morirá tarde o temprano, en una ejecución o por accidente, él no va a hablar. No se puede tener a alguien libre y campante después de haber atacado al hijo único de una familia tan importante. Lo hará el mismo Philip, porque dudo que obligue a Theodore a hacerlo, es demasiado joven. Si no, seguramente me enviaran a mi o a cualquier otro y nadie va a negarse. Theodore tampoco hablará, porque dudo que admita que mando a torturar a alguien, o matarlo. Eso no cuadra con su personalidad conservadora. Philip estará gustoso de torturarlo un poco más pero no dirá nada tampoco porque para él las traiciones son cosas con las que seguramente convive hace decenas de años y esta es solo una más —Edward finalmente había terminado de limpiar todo— quedamos dos. Tú y yo. Por supuesto, este no es un tema para una charla casual y algo de lo que me gustaría alardear… entonces solamente quedas tú —James le sonrió— pero somos buenos colegas y algo me dice que quieres que nos llevemos bien. Estoy seguro que harás como que no viste nada y de preferencia, lo olvidaras.

Edward se sacudió la capa por la parte de adelante y luego de guardar la varita, se pasó una mano por el cabello rubio. Finalmente suspiro— Esto casi ha sido un desastre. Philip no debió enviar a Theodore. Debió venir él en persona y Theo solo debió mirar.

James entorno los ojos— ¿Por qué no lo hizo?

Edward le dedico una mirada en silencio, pero su brillante sonrisa se había esfumado. De hecho, se le veía cansado— Créeme, James. No quieres saber —luego, le dio una palmada en el hombro a James— Hazme un favor —dijo aún serio— No pierdas de vista a Theodore.

Cuando James había llegado al salón principal, pudo ver como Edward saludaba a quienes se cruzaba con su usual sonrisa brillante, encontrando conversación con todo el mundo, como si fuera amigable con todo el mundo. Lo miró fijamente, preguntándose como lo hacía. Y aún ahora se lo preguntaba.

Volviendo de la lechuceria, pudo ver a lo lejos el árbol cercano al lago negro, el lugar donde había ido Theodore pero que ahora estaba desierto. James caminó hacia el castillo, aun preguntándose acerca de aquella extraña actitud de Edward y su aún más extraña petición.


Hermione fue puntual al día siguiente. Hacer la poción fue una especie de desafío personal, en su opinión. O quizá solamente se decía eso a sí misma para acallar la voz interna en su cabeza, pues parte de ella estaba indignada por la actitud de Nott de venir y pedir cosas sin mayores explicaciones. Peor aún, aquella maldita certeza de que ella haría lo que el pidió.

Se recordó una y otra vez que él le había advertido acerca de una especie de código de buenos magos, aquel que decía que si uno prometía algo debía cumplirlo. De momento, Hermione estaba siendo una fiel cumplidora de su palabra. Esperaba que llegado el momento, Theodore lo fuera también.

En su mesa usual dentro de la biblioteca, Hermione se dedicó a hojear un ejemplar de historia de la magia. No había sido una mañana agradable, pues había leído el artículo de corazón de bruja y solo de recordar se le calentaban las mejillas. Recordaba la mirada de "Te lo dije" de Nott, clavada en su espalda durante casi todo el almuerzo. Claro, eso solo era un aditamento a los constantes comentarios nada gratos de Ron hacia Viktor y todos los motivos acerca de porque ella estaba siendo una insensata al tener un acercamiento con el Búlgaro. Pero de entre ambos, la mirada reprobatoria de Nott pesaba más, por alguna razón.

—Hola Granger —dijo alguien a su espalda.

Hermione se giró y vio como Nott caminaba elegantemente hacia la silla frente a ella y se sentaba perfectamente erguido. Hacía tiempo que no se sentaban ambos en la biblioteca y aun así seguía recordando que Theodore Nott era bastante rígido con su postura.

—Hola Nott —dijo mirándole ahora fijamente a los ojos.

Nott mantuvo sus ojos azules fijos en ella, como si fuera una batalla visual que empezaba por quien sabe qué razón. Hermione se fijó en que no traía uniforme del colegio, además del cabello algo desarreglado y las ya usuales sombras oscuras bajo los ojos. Como desde hace semanas, ella se preguntaba qué es lo que Nott había estado todo este tiempo de autoaislamiento. Nada ilegal, esperaba ella.

El alzó una ceja— ¿Y bien? —dijo mirando hacia la mochila de Hermione, que estaba sobre la mesa.

Hermione rodó los ojos— Dijiste que me contarías el porqué de la poción. —Dijo llevando sus manos a los bolsillos de la túnica— no sería cosa de un mago listo entregarte una poción que contiene tantos elementos extraños sin preguntar para que la usaras.

Nott reclino la cabeza contra el respaldo de la silla, aún con los ojos fijos en ella, pero tenía una chispa de diversión en ellos— Aprendes algo lento —dijo sobrado de sí mismo, luego metió una mano en el bolsillo de su túnica y sacó un pergamino doblado que deslizo sobre la mesa, haciendo una seña para que ella lo tomara— Anda, puedes leerlo.

Hermione tomó el pergamino con fingida calma y luego de abrirlo leyó las líneas en él.

Querida Andy,

Recurro a ti porque no creo que pueda recurrir a nadie más. Espero que me perdones por la situación en la que podrías encontrarte por considerar el ayudarme, pero no tengo en quien más confiar. Bien dicen los sabios que no puedes confiar en nadie más que en tu familia… sin embargo, creo que ese montón de sabelotodos debieron conocer primero a la nuestra. Seguramente decidieron eso pensando en gente como tú.

Necesito que hagas llegar este mensaje a Evan.

Se perfectamente dónde están tus lealtades y créeme que no intentaría engañarte para hacer algo malo, pero esto me sobrepasa de todas las manera posibles y corriendo riesgo de sonar repetitivo, tengo que volver a decir que no puedo confiar en nadie más. Creo que he perdido la cabeza un poco… o puede que alguien haya hurgueteado un poco aquí. No tengo la más remota idea, solo sé que hoy estoy en Albania y no recuerdo exactamente si tome el tren o una escoba. Sé que es confuso, sin embargo, confío en ti.

Decidí mi camino y puede que no haya meditado mucho al respecto, pero las lealtades vienen en escalones. Primero yo, luego familia, luego lo demás. Sin embargo, Andy, ¿Qué hago cuando mi familia es detestable y mi mejor amigo, y aquello que él más ama, corre peligro? Dijiste una vez que nunca estamos completos del todo, bueno, si todo sigue como ahora, el quedarme callado hará que mi querido amigo muera de dolor. Y no puedo permitir eso.

La moral me obliga a tomar un camino y tengo tanto miedo que no podría explicar o confesar a nadie más. Ojala te hubiera escuchado a ti o a mi hermano desde el inicio. Sin embargo, yo creía en algo, creí fervientemente, y comienzo a creer que todo es una gran mentira. ¿O acaso estoy equivocado?

Vida a la vida, Andy. Ese es mi mensaje para Evan.

El entenderá el resto.

Te amo, como ame a todo lo bueno que llego una vez a mi vida y eso definitivamente incluye a mi hermano, por favor, díselo, porque aunque salga bien de todo esto, creo que no podré decírselo yo.

Con amor, Reg.

A Hermione le temblaba el labio cuando termino de leer.

— Es una carta de amor —dijo Hermione con la voz suave.

Nott tenía una expresión curiosa en el rostro cuando ella volvió a mirarlo— ¿Te parece que es una carta de amor?

Hermione asintió volviendo a poner total atención a la carta— Sí.

Nott se cruzó de brazos— Menciona que es familia.

Hermione asintió, aun mirando hacia la carta— Hay varios tipos de familia —dijo ella, volviendo a enfrentar la mirada algo malvada del muchacho sentado frente a ella— Familia de sangre y la nueva familia. Una esposa no tiene la misma sangre que su esposo, pero se convierte en familia—luego ella volvió a ver hacia la carta— y al parecer estaban separados por decisiones del hombre.

—A veces eres muy inocente —le oyó decir. Cuando Hermione volvió la vista al frente, se encontró una muy extraña mirada de Nott, fue solo un instante, luego volvió a ser la mirada de maldad de costumbre, aquella que ponía cuando pensaba en dar catedra— Andy y Reg son primos.

Hermione hizo una mueca, luego volvió a mirar la carta, pero con otros ojos— No hay manera de averiguar eso solo con la carta —dijo ella de inmediato— escrita como esta, parece una de amor.

Nott se encogió de hombros— Bien por Reg, seguramente él quería que sonara de esa manera —Hermione le miro desconcertada— suena a arrepentimiento, dolor y todo lo demás… sin embargo —Nott extendió la mano y Hermione entendió que pedía la carta de regreso. Ella se la entrego— Aquí también hay muchas incoherencias. Además del sutil chantaje sentimental —Nott negó con la cabeza— "por favor, díselo, porque aunque salga bien de todo esto, creo que no podré decírselo yo." Imagino que para Andy debería ser un frio puñal clavándose en el maldito hígado. Este Reg es brillante, trata de convencerla de que enviar este mensaje es su última voluntad, aun cuando eso haga que Andy traicione sus propias lealtades.

Hermione vio a Nott concentrado en la carta, parecía molesto. Nunca le había oído maldecir en su presencia. Eso era realmente desconcertante— ¿Conocías a Andy? —pregunto.

Nott dejo la carta a un lado y le miró entornando los ojos— Merlín, claro que no.

Ella entrecruzo sus propios dedos— Bueno, pareces molesto.

—Me molesta el chantaje sentimental —dijo resuelto— de cualquier tipo, en cualquier situación. Venga de donde venga. Me parece un recurso idiota, producto de escasez de imaginación —Nott volvió de nuevo a su postura despreocupada— Hay maneras más creativas para conseguir cosas de la gente.

Hermione puso empeño en sonar irónica— ¿Cómo los favores?

Un fantasma de sonrisa asomo apenas en los labios de Nott, pero solo un instante— No me dirás que prefieres el chantaje barato.

Ella apunto con el mentón hacia la carta— ¿Cómo sabes que es chantaje barato? —Nott aún la miraba a los ojos cuando saco la varita con la mano izquierda y luego de una floritura, el pergamino estallo en llamas— ¡¿Pero qué estás haciendo?! —dijo alarmada y mirando hacia todos lados, esperando que madame Pince apareciera y les castigara. Rápidamente sacó su propia varita e hizo un encantamiento de agua que barrió con el fuego que quemaba el pergamino.

Nott había sido rápido para encantar una barrera para no ser empapado por el agua.

— ¡Señorita Granger! —Madame Pince apareció a sus espaldas— ¡¿Se puede saber que está haciendo?!

Hermione tartamudeaba, ella tenía la varita en la mano y efectivamente ella realizo el hechizo, pero no había rastros de agua ni de fuego en la mesa.

— ¿Por qué tendría que estar haciendo algo? —preguntó Nott con curiosidad.

Madame Pince examino la mesa y miró detenidamente a Nott— Escuche un fuerte ruido.

—Deslice la silla mal —dijo Nott— La señorita Granger me dijo que hacia demasiado ruido. Mis disculpas, Madame Pince.

La mujer miró con ojos entrecerrados a Nott— ¿Y porque la señorita tiene la varita en la mano?

Nott miró hacia otro lado— La asuste, discúlpame también, Granger.

Madame Pince volvió a analizar a Nott, pero luego dirigió su dura mirada a Hermione— ¿Es eso cierto, señorita Granger?

Hermione asintió en silencio, pero Madame Pince espero un momento más antes de retirarse y volver a decir que debían guardar silencio en la biblioteca. Cuando se fue, Hermione centró la mirada en Nott, quien se dedicaba a mirar por uno de los ventanales hacia los jardines.

— Ya se fue —dijo ella para llamar la atención.

Nott la miró aburrido— Supongo que debí esperar esa reacción —dijo tranquilo, luego metió la mano en su túnica y saco de nuevo el pergamino, estaba intacto— pensé que encontrarías esto divertido.

—La piromanía no es divertida —dijo ella extendiendo la mano, Nott le dio el pergamino. No, ninguna señal de fuego y nada de daño. Ese pergamino estaba encantado— Esto no es prueba de que sean mentiras, Reg pudo encantar la carta para que no pudiera ser destruida. Debió ser algo peligroso y era un mensaje importante.

—Lo pensé en un inicio y la verdad lo he intentado todo. Fuego común, fuego mágico, un hechizo más potente que eso, cortarla, empaparla, destrozarla… llego un momento de frustración donde hice con ella una pelota antes de darme cuenta. Anda, inténtalo.

Hermione hizo una pelota de papel en sus manos y el papel cedió, sin embargo, cuando deshizo la bola de papel este estaba impecable— parece un encantamiento práctico —menciono pensando en los usos que podría darle.

Nott extendió su mano y Hermione entrego de nuevo el pergamino, el muchacho tenía de nuevo la varita en la mano izquierda, le dedico una mirada codiciosa antes de hablar— Parece inofensivo, y no te asustes, pero mira lo que pasa cuando esto: Revelio

El pergamino de pronto comenzó a humear, oscuro y terrible humo que de pronto comenzó a tomar forma de una sustancia chiclosa. Nott aún tenía la carta sujeta en la mano derecha y esa sustancia comenzó a trepar por su brazo casi hasta llegar a su codo. Hermione se quedó de piedra sin palabras o gritos.

Finite incantaten —recito Nott y la sustancia chiclosa se volvió humo negro que desapareció en el aire, volvió a dejar el pergamino sobre la mesa y luego entrecruzo sus enguantadas manos, volviendo a centrar la vista en ella— este es un encantamiento de protección bastante práctico y el más inofensivo que conozco. La carta está encantada para no ser destruida y aparte de eso, oculta algo. La petición de Reg es hacer llegar esta misma carta a su amigo Evan. Es obvio que la carta oculta algo más.

Hermione miró analíticamente la carta— Para esto es la poción.

Nott asintió— Mi método es actuar es retrospectiva. Busque todos los métodos posibles para encantar un pergamino y que diera los mismos resultados que con la carta, conseguir que tenga las mismas características y al conocer el encantamiento original se puede también encontrar la manera de deshacerlo o encontrar una manera de sortear esa dificultad y poder averiguar el secreto que oculta.

Hermione metió las manos en el bolsillo de la túnica y puso sobre la mesa dos frascos con un líquido transparente azul verdoso. Esta vez Nott sí que sonrió, Hermione también lo hizo— Dijiste que me contarías para que era la poción y había suficientes ingredientes para hacer dos volúmenes de poción. No fue coincidencia ¿Verdad?

Theodore Nott no dijo nada, solo se limitó a apuntar con la cabeza la silla vacía a su lado derecho. Hermione se levantó de la suya con ambos frasquitos en la mano y luego de dar un rodeo a la mesa, se sentó al lado de Nott, no sin antes entregarle el otro frasco. Nott lo destapo y ella lo imito. Hermione choco su frasco con el suyo antes de bebérselo, notando como Nott le miraba extrañado mientras también se bebía el frasquito.

Hermione abrió y cerró los ojos varias veces y por el rabillo del ojo notó unas tenues líneas azules por los ventanales, unas cuantas también corriendo por el piso y el techo de la biblioteca. Se sentía extraño, era como estar bajo otro prisma de colores. Miró hacia Nott y aunque extraño, pudo ver destellos de reflejos azules en su cabello y cuello, incluso en sus guantes.

El alzo una ceja ante el escrutinio— ¿Por qué me miras así?

Hermione entrecerró los ojos— Veo partes de ti en tonos azules.

Nott sacudió la cabeza— Tú también tienes algo de azul, seguramente son restos de los encantamientos que pusieron sobre ti cuando te metieron en el fondo del lago —dijo el, acercando su rostro hacia ella— Aquí —apunto a su cabello— Y aquí —dijo apuntando a su frente, luego entrecerró sus ojos y la recorrió de pies a cabeza, pero se detuvo un largo instante mirándola a los ojos antes de volver sentarse erguido— Nuestra poción, que generalmente es mantenida bajo estricto secretismo por rompedores de maldiciones, sirve como sustituto al encantamiento Revelio, pero algo imperfecta. Logra mostrar los encantamientos protectores sobre algún objeto o persona. Solo enseña. Podemos ver ondulaciones en la magia y sobre esas características se puede determinar antigüedad de la magia lanzada y de que encantamientos o maldiciones se trata.

Hermione asintió en silencio, fascinada. Las líneas azules que vio por la ventana y el interior de la biblioteca eran las protecciones naturales del colegio. Era como magia en el aire. Volvió a prestar atención a su alrededor. Las líneas fuera de las ventanas eran como hilos deshechos en el aire, los del interior de la biblioteca eran como una especie de haces de luz solar con polvo entre ellas, pero azules. Hermione volvió a mirar a Nott, quien sacaba un libro de la mochila y un pedazo de pergamino limpio y una pluma y un tintero. Las líneas azules que arrancaban destellos de su cabello no se parecían a las otras dos. Era más como una especie de manchas azules que se pegaban a su cabello, como si fuera una especie de pintura diluida aquí y allá. Las que se veía cerca de cuello, era como si una luz más grande estuviera oculta por su ropa y solo el resplandor alcanzara su cuello. Sus guantes, por otro lado, eran como si una luz tenue azul los iluminara.

—Aquí vamos —dijo Nott, tomando el pergamino y desdoblándolo con cuidado frente a él. Hermione acerco su cabeza para también poder mirar, pero la enguantada mano de Theodore la intercepto y empujo su cabeza hacia el otro lado con poco cuidado, como si quisiera tirarla de su silla.

— ¡Oye! —dijo ella, que por inercia sujeto la mano de Nott por la muñeca y la aparto de su cabeza, pero Nott se liberó y ahora ubicando la mano cubrió su ojo derecho y parte de su oreja, empujándola con más fuerza.

— ¡Espera! —Dijo Nott— Quédate un poco lejos solamente un momento. Y no mires el pergamino directamente. Brilla demasiado.

Por el ojo libre, Hermione notó que Nott tenía la vista perdida en algún sitio mientras bajaba la mano izquierda con la que lo sujetaba despacio sobre la mesa, como si le costara encontrar la superficie. Nott abría y cerraba los ojos, finalmente sacudió la cabeza.

Hermione entendió entonces, la magia de protección eran luces azules. Quizá ese pequeño pergamino tenía tantos resplandores que te cegaban— Esta bien —Volvió a sujetar la muñeca de Nott para que dejara de empujarla— Pero pudiste decirme en lugar de casi tirarme de mi silla.

—Discúlpame por eso —dijo mientras cerraba los ojos y se ponía la mano izquierda sobre ellos y con la derecha tentaba la mesa, seguramente buscando su varita. Hermione la alcanzo y se la puso en la mano, notando como este la sujetaba con fuerza. "Un mago listo siempre tiene su varita a mano"

—Déjame ver —dijo Hermione, algo preocupada. Cegarse por una luz intensa se supone desaparecía pronto y ya había pasado al menos un minuto.

Theodore se giró hacia ella, o a donde creía que estaba ella, aún con los ojos cerrados y hablo bajito— No puedo ir a la enfermería —dijo de pronto— No hasta que el efecto de la poción termine. Se supone que es ilegal.

Hermione asintió, lo cual servía poco, pues Nott no podía verla. Llevo una de sus manos al mentón de Nott para tener su cabeza en un ángulo correcto, él estaba inusualmente tranquilo— Abre los ojos —ordeno, Nott obedeció. Sus azules ojos estaban algo desenfocados, con las pupilas empequeñecidas, casi como si desaparecieran, dejando solo azul a la vista— Hay un encantamiento —dijo ella sacando su varita del bolsillo— es el contrario al hechizo que expone los ojos al extremo de la luz.

—En contrahechizo al encantamiento de conjuntivitis.

— Podría funcionar —dijo ella asintiendo.

—Hazlo.

Ella hizo las florituras y mientras lo hacía notó que las chispas blancas que salían de su varita no estaban matizadas de azul. Tenía sentido, era magia de curación, no de protección. Una suave película blanca de chispas se asentó en los ojos perdidos de Nott y este parpadeo varias veces— Pude ver ese destello —dijo de pronto, ahora con la vista fija donde había estado su varita cuando hizo el encantamiento.

Hermione volvió a acercarse a mirar de cerca las pupilas de Nott, estas ya no parecían tan invisibles— Tus pupilas están volviendo a su tamaño normal.

Nott frunció el ceño— No creo que la protección del pergamino haga eso, en el libro que encontré acerca de los efectos de encantamientos de protección, no hay ninguno que cause ese efecto.

Hermione sacudió la cabeza— No creo que se trate de eso, si no que la protección del pergamino es demasiado poderosa. Dijiste que la poción permite ver las ondulaciones de la magia en destellos azules. Si hay mucha magia de protección ¿No es normal que brille demasiado? —Cuestiono— Las pupilas reaccionan a la luz, cuando hay demasiada se cierran para no dejar pasar mucha, cuando hay poca se expanden para poder ver mejor. Por eso el efecto te cegó, no es que como si el pergamino tuviera una protección segadora.

Nott frunció el ceño— ¿Cómo sabes eso?

Hermione se encogió de hombros— ¿Biología básica? —El ver la expresión de incertidumbre de Nott casi la conmociono— En el mundo muggle tenemos investigaciones de este tipo desde hace siglos. Estudios acerca del cuerpo humano, partes de él y reacciones a cambios externos, enfermedades y tratamiento… —La expresión de Nott no cambiaba.

—Supongo que si no tenían magia, tenían que buscar respuestas a las preguntas que nacían en su mundo en otro sitio —dijo Nott finalmente.

—Es así —ella dijo— la magia es casi como un camino fácil a muchas cosas que conozco en el mundo Muggle. Aquí agitamos una varita y puede estar todo resuelto en un instante, en el mundo Muggle todo toma su tiempo.

Nott parpadeo— ¿Cuánto demora esto en el mundo Muggle?

—No lo sé —dijo ella— nunca lo he investigado.

—Creo que puedo verte la cara —dijo frunciendo el ceño. Levanto la mano izquierda, pues la derecha aun sujetaba su varita con fuerza. Nott le rozo la mejilla con dos dedos de la mano— Definitivamente estoy comenzando a ver tu cara.

Hermione sonrió— eso es bueno.

—Estas sonriendo. También puedo verlo, pero un poco borroso —volvió a parpadear, entrecerró un poco los ojos y volvió a parpadear al mismo tiempo que miraba en todas direcciones… finalmente se volvió a ella y sonrió— ese ha sido un contrahechizo perfectamente efectivo.

Nott luego se volvió hacia la mesa y miró con desconfianza el pergamino y lo aparto empujándolo con su varita, luego tomó la pluma del tintero y comenzó a escribir en este, observo que escribía una especie de relato acerca de las características de la magia protectora del castillo y lo que ocurrió cuando vio directamente al pergamino y la manera de solucionar ese problema, mientras, Hermione se dedicó a hojear el volumen acerca de descripciones de rastros de magia y sus características. Cuando ella echo un vistazo a Nott, vio que escribió que había sido un experimento con fallos, pero que iba en camino correcto. Hermione observo que al final escribió "¿Posibles Soluciones?"

—Hasta que no podamos ver las características no sabremos que encantamiento es —dijo mientras cerraba el libro.

—Eso es correcto —respondió Nott mientras hacía un encantamiento sobre su pergamino y luego lo doblaba con cuidado, a estas alturas los efectos de la poción habían desaparecido y las líneas azules de alrededor ahora eran invisibles como antes. Nott también guardó el pergamino de la carta con cuidado— habrá que encontrar un método para que disminuir el efecto de la luz… o reforzar la protección en los ojos sin que eso comprometa el poder observar bien las características de los encantamientos de protección. Sera algo complicado.

—Aún no has mencionado lo más importante.

Él la miro detenidamente— Esperaba que lo obviaras.

—No me parece que seas el que deja información a medias si no es a propósito —replico ella— ¿Por qué es tan importante? ¿Quiénes son Reg y Andy? ¿Esto es lo que estabas haciendo todo este tiempo que desapareciste?

—Reg y Andy son primos —dijo Nott, ahora tomando el libro con las descripciones de encantamientos y pasando unas cuantas hojas— y Reg estaba involucrado con personas de las que quiero averiguar algunas cosas. Reg no es importante, tampoco Andy, solamente es importante el mensaje en ese pergamino, es lo único que me interesa. Puede que te molestes, pero no diré nada más.

Hermione se cruzó de brazos— ¿Por qué?

Nott le dedico una mirada aburrida— Porque esto es lo más que puedo hablar de eso contigo y no es que no quiera —el miró hacia otro lado— cuestiones mágicas y otras promesas —Hermione frunció el ceño, dispuesta a replicar, pero Theodore habló primero— no vale la pena insistir. Es todo lo diré. Tengo mi propia regla acerca de la discreción, no me decepciones pidiéndome información que prometí no compartir.

Hermione se tragó sus palabras— Bien.

Nott se encogió de hombros— Y sí, he estado bastante metido en esto. Pensé que era conveniente, necesitaba investigar en sano secreto. Además, parecías bastante ocupada ayudando a Potter con la segunda prueba.

—Ronald y yo tratamos —dijo ella— al final lo pudo resolver solo.

—Me pregunto de donde consiguió Branquialgas…

Hermione bufó— Es un misterio —dijo apoyando el mentón en la mano— me sorprende que Ron no lo haya interrogado sobre eso, tomando en cuenta que me interroga todo el tiempo.

Nott se encogió de hombros— quizá la ha tomado contigo —dijo despreocupado— no parece alguien muy estable, es algo que debería sorprenderte, lo hizo también con Potter ¿No?

Ella asintió en silencio— A veces no lo aguanto.

—Cada uno escoge a quien aguantar, Granger —murmuro él— no tengo que decir que haría yo si fuera tú ¿O sí?

Hermione suspiro— ¿Cambiar de amigos?

Él asintió— me alegra que recuerdes esa conversación —él se miró las manos enguantadas— porque mi opinión no ha cambiado.

Ella hizo una mueca— la mía tampoco.

—Entonces no se a que vienen esas quejas ahora.

Touche. Hermione se mordió la lengua, luego suspiro. Nott parecía sacado de una obra antigua, pero siempre era educado y la había protegido aun cuando no debía hacerlo. De aquí hace un tiempo comenzaba a creer que era un buen sujeto, y realmente le había comenzado a agradar. Charlar con el comenzaba a ser una necesidad bastante recurrente, lo descubrió cuando cada vez que salía del castillo miraba hacia el árbol cerca del lago negro, el lugar donde a veces se ponían a conversar acerca de algo, pero que ahora parecía abandonado.

Quizá por eso no tenía reparos en hablar abiertamente con él o tal vez era por el acuerdo que tenían y que Nott no menciono nunca que era un acuerdo roto. El poder hablar libremente de lo que fuera.

Ella tomo aire antes de hablar—Ron piensa que Víktor es demasiado mayor para mí —dijo antes de poder detenerse— Por favor, dime que no piensas de esa manera…

Nott sin embargo, le contesto con otra pregunta— ¿Te importa a ti que sea mayor?

Hermione sintió sus mejillas calentarse— No se…

—Te diré lo que pienso —Theodore se encogió de hombros— Opino que la edad no es determinante —dijo pasando páginas de su libro— Además no puedo criticar eso, mi padre era quince años mayor que mi madre.

Hermione palideció— Eso es…

El volvió a encogerse de hombros— Fue arreglado, así es como funciona para magos como yo. En todo caso, tiene sentido y es bastante conveniente. La opinión popular es que a las mujeres, en su mayoría, les gusta la estabilidad y la seguridad. Un hombre un tanto mayor debería llenar esas expectativas en lugar de un hombre joven aún inepto en el juego de la vida. A menos que sea lo suficiente maduro, por supuesto.

Hermione se puso roja, sus mejillas ardían— eso suena muy atrevido. Es como si todo fuera interés.

Theodore se llevó una mano a la barbilla, mirándola con esos inquietantes ojos brillando de maldad— El interés es de ambas partes —dijo solemne— Claro, generalmente a los hombres también nos gusta admirar con la vista y en una mujer joven eso es más… visible. Por supuesto, la inocencia es siempre cautivadora y en una mujer joven eso se sobreentiende. Es más un "ganar" "ganar", en ambos sentidos. Bueno, la mayoría de las veces. Creo.

Hermione aparto la vista, completamente rosa— No estoy segura de querer seguir hablando de esto.

Theodore bufó— Granger —llamo despacio— No quiero intimidarte, ni incomodarte; pero ya que puede que nadie más hable contigo al respecto, porque me parece que nadie lo ha hecho porque recuerdo perfectamente el evento de ayer… —Hermione llevo la mirada hacia Nott, quien parecía despreocupado y apoyando su mejilla en su mano, mirándola fijamente. Ella también sabía a qué se refería, agacho la vista con vergüenza invadiéndola de inmediato— lo cierto es que me pareces inocente la mayoría del tiempo, así que te daré un consejo: que no sea tan fácil para ti el confiar ciegamente tan rápido —se aclaró la garganta— Ten cuidado ¿De acuerdo?

Hermione alzo la cabeza. Theodore seguía sujetándose la barbilla con la mano, en sus ojos ya no brillaba la maldad, sino algo diferente. Le recordó a cuando le dijo que debería tener cuidado en segundo año.

Ella le sonrió débilmente— De acuerdo.

Theodore asintió hacia ella— Y claro, podemos hablar al respecto si quieres —dijo el, mientras guardaba el libro y sellaba su tinta— ¿Recuerdas nuestro trato, verdad? Siempre encontraras crítica constructiva de mi parte —Hermione asintió en silencio— Bien —dijo colgándose la mochila al hombro y poniéndose de pie.

Hermione miró en silencio como Nott se marcharía pronto.

—Adiós Granger —dijo dándole un último vistazo.

—Adiós Nott —dijo ella, sacudiendo su mano hacia él, haciendo que el alzara una ceja, parecía querer decir algo, pero miró hacia el gran reloj en la entrada de la biblioteca y luego la miró a ella.

Al final, Nott se fue en silencio y Hermione se sorprendió de no creerse que Nott se guardara algo que seguramente quería preguntar. Ella también miró el reloj. Un cuarto para las cinco… la hora en la que Krum llegaba a la biblioteca a verla.


He vuelto!

Espero que hayan sido felices fiestas para todo mundo, en lo particular, no ha sido tan bonito, pero es un tema más de circunstancias ajenas. Me han asaltado de una manera algo violenta antes de año de nuevo, así que para tranquilidad de mi familia (mamá) decidí cancelar mis planes de fiesta salvaje de año nuevo y pasarla en familia. Me han consentido bastante, todo hay que decirlo. En fin... este evento me ha hecho reflexionar de que en ocasiones soy bastante descuidada, pues es la primera vez que me roban algo :(

Pasando a otros temas, primer capitulo del año. Aquí hago trampa... pues iba a ser un capítulo más largo pero he notado que mis capítulos últimamente pasan las 9000 palabras y este era casi de 12000 y creo que es demasiado :S la buena noticia es que habrá nuevo capitulo pronto :D!

Saludos de nuevo a Lluvia de Oro que me respalda en cada cap jajajajajaja (si pudiera poner imágenes, colaría aquí un meme acerca de eso)

Saludos igual a todo el que me lee, un abrazo.