CAPITULO 20

LA NOCHE DE LA TERCERA PRUEBA

Víktor Krum era considerablemente más alto que el chico pálido y esbelto frente a él, pero Petro conocía lo suficiente a su amigo para saber que estaba incómodo. Generalmente era él incomodaba a los demás con su fama, pero no abusaba de eso, es más, Víktor era bastante humilde. Petro, quien pertenecía a una familia antigua, tenía el orgullo de sangre pura arraigado en sus venas; muy diferente a Víktor, pues su familia se integró en la alta sociedad mágica hacía solo dos generaciones gracias a su abuelo paterno quien participo en la resistencia contra Grindelwald y murió como un héroe.

Petro entendía perfectamente su nerviosismo al estar frente a Theodore Nott, pues era el hijo de un conocido mortífago que había sido sirviente de un mago oscuro igual o más poderoso que Grindelwald. Un joven sangre pura de una descendencia que podría rastrearse hasta más allá de mil años, Petro lo sabía porque en la historia de su familia, que tenía más de seiscientos años, ya entonces los Nott eran una familia antigua.

—Soy Theodore Nott —dijo el joven mago, extendiendo una mano hacia Víktor.

Víktor tomo aire y extendió también la suya— Víktor Krum —dijo escueto— Un honor.

Los ojos de Nott parecían brillar de una manera que a Petro no le gusto. Aún no terminaba de entender cómo es que Stan estaba convencido de que Theodore Nott no era peligroso.

El apretón de manos fue breve. Víktor apretó las manos a los costados y Nott llevó las suyas a sus bolsillos, aun mirando a los ojos a Víktor… lo cual duró bastante poco, pues luego miró a Petro detenidamente pero solamente para mirar a su alrededor después, los árboles, el suelo y los senderos grises delante de él.

—Ambos sabemos quién es el otro —dijo Nott— una presentación adecuada es necesaria por protocolo, pero la ceremonia no.

—Antes de hoy, he conocido formalmente a un Sangrado veintiocho para solicitarle algo solamente una vez —murmuro Víktor— un anciano llamado Jeremías Done, un mago amable y cortes. Mi entrenador me dijo que los magos como ustedes llevan la cortesía en la sangre. Más que ceremonia se trata de respeto.

Petro contuvo el aliento. Víktor le contó aquel evento, Jeremías Done era uno de los principales patrocinadores del equipo en el cual debutó Víktor, el mismo le había contado que su entrenador le dijo que fuera todo educación con aquel mago, pues una mala impresión tendrían grandes consecuencias. Familias como aquellas movían dinero comparable a la economía de un pequeño país. Ser una familia que sobrevivió a siglos de historia, guerras y al mundo incluso, solo podía significar que tenían el poder para hacerlo. Víktor no era ningún tonto para no tratar formalmente a Nott.

Nott se encogió de hombros y cambió la postura rígida a una más relajada, incluso su rostro se veía más amable— Oh, el señor Done. Me cae mejor que la mitad que los otros veintisiete. Nuestras familias siempre se han llevado bien por nuestros ideales comunes. Me alegra saber que tu primera interacción haya sido con él y no alguien menos agradable —dijo sencillamente— francamente, hay muchos magos montando la gran ola del orgullo desmedido.

Víktor asintió en silencio— tendré que darle la razón, Nott.

—Lo sé —dijo asintiendo, finalmente caminando hasta unas rocas cerca de un árbol y escogió la mejor posicionada y se sentó en ella con elegancia, las manos de nuevo en sus bolsillos— El señor Done respira cortesía, es verdad. Cuando a veces coincidimos, incluso a mi llega a ponerme nervioso por no respirar como se debe… pero… —miro a su alrededor— esta no es una ocasión ni un lugar formal. Es una reunión privada y de verdad, la ceremonia no es necesaria.

Víktor miró hacia Petro, confundido.

Petro no sabía qué hacer, ya antes Stan le había advertido que Theodore Nott era extraño a su modo. Al parecer, en privado no actuaba como un fino mago, si no como cualquier mortal en el mundo. Hablando de igual a igual con las personas. Lo había oído, pero verlo era otra cosa. Sentado allí, sobre una roca con algo de moho, ensuciando su capa y entrecruzando sus pies, mirando curioso a su alrededor y de cuando en cuando a ellos, en el interior del bosque prohibido invitado a una reunión por dos alumnos de otra escuela…

—Vamos —dijo Nott con una especie de mueca de diversión en el rostro y alzando una ceja— dime, Krum, ¿Por qué estoy aquí?

Víktor tomó aire de nuevo, manteniendo el temple y su seriedad— Soy un mago con orgullo —dijo con aplomo— he hecho mi propio camino con esfuerzo y he conseguido los logros que me he propuesto limpiamente. Me educaron para ser honesto y honrar a mi familia, hacer siempre lo correcto. Mi abuelo paterno murió siguiendo ese ideal —Petro podía ver como apretaba los puños de las manos— por eso no puedo quedarme callado mientras se teje una conspiración a mi alrededor.

Nott dejo su actitud despreocupada. Alzo la cabeza y miró fijamente a Víktor, Petro no pudo no fijarse en sus ojos. Todos los magos de la aristocracia eran así, hambrientos de información. Chismes, rumores, noticias… mientras más secretas mejor. Por eso Petro le sugirió a Víktor hacer esa reunión en el interior del bosque prohibido; añadía secretismo al asunto y capturaría la atención de Nott de inmediato. Al menos lo había juzgado bien.

—Una conspiración —paladeo Nott, secretamente complacido, pero lo hacía sonar como si le preocupara. Petro se dio cuenta, pero Víktor estaba más concentrado en contener su ira al transmitir en palabras lo que sabía. Petro siempre le decía que prestara atención a las personas mientras hablara con ellas, pues en las expresiones y tonos de voz podría encontrar los rastros de las mentiras, pero él rara vez lo escuchaba. Pensándolo bien, precisamente por eso estaban allí mismo.

—Si —dijo Krum— lo descubrí hace dos días. Se trata de la tercera prueba; el director de Durmstrang, Igor Karkarov, está conspirando con un tercero para arreglar la tercera prueba. Lo escuche hablando con un hombre mediante la red flu, no sé exactamente con quién, no pude verle la cara. Tienen preparado un hechizo para controlar los arbustos que serán las paredes del laberinto, el cómplice de Karkarov se internará en el laberinto por el sector que Karkarov vigilara como juez y pondrá bajo imperio a uno de los participantes para que ataque a lo demás. Él cómplice sugirió que fuera a Digory, pues es quien se lleva mejor con todos nosotros, incluso con D´elacour —dijo indignado— Karkarov quiere que Durmstrang gane el torneo.

Nott se llevó una mano al mentón, apoyando el codo contra una de sus rodillas. La pose del pensador.

— Y tú no quieres ganar por artimañas —murmuro Nott— quieres ganar limpiamente o perder si los demás son mejores que tú.

Víktor asintió— Es lo correcto. Una victoria arreglada no es victoria.

Nott levanto la vista y parecía complacido— Simple pero justo —dijo— Pero hay algo aquí que no entiendo ¿Por qué decírmelo a mí en lugar de denunciarlo abiertamente?

Víktor tomó aire de nuevo— No tengo pruebas suficientes, además somos extranjeros aquí.

—Dumbledore seguramente te escucharía.

—Cancelarían la tercera prueba —masculló Víktor— No quiero eso, quiero participar. Ganar limpiamente.

Nott nuevamente se llevó la mano al mentón, de nuevo clavando sus ojos en los de Víktor, siquiera parpadeando— ¿Y la otra cosa que quieres? —Preguntó, como si fuera una orden— Viniste a pedir algo, te escucho.

Víktor miró de nuevo a Petro, quien miraba fijo a Theodore, que a su vez miraba con algo parecido a la decepción a Víktor.

"Vamos" pensó Petro, centrándose en su amigo "Esta fue tu idea, dila de una vez. No me mires como si me pidieras permiso para hablar. Recuerda lo que te dije. Si muestras duda, Nott desconfiará"

Víktor volvió la mirada hacia Nott, quien volvía a tener esa expresión de interés sincero.

—Eres un Sagrado veintiocho —dijo Víktor— Eres inglés y Hogwarts es tu escuela, dos de sus alumnos participan en la prueba, doble chance de ganar. Te acabo de decir que el director de una escuela extranjera quiere robar el triunfo… seguramente quieres hacer algo al respecto. La prueba debería ser justa. ¿Patriotismo?

Nott sonrió con maldad, pero solo por un instante, solamente para ponerse serio nuevamente— Eres un mago honesto, y eso me agrada —dijo Nott y sonaba como un halago— y solo por eso te contestare con sinceridad también. Sí, soy un sagrado veintiocho y aunque a la mayoría de las familias les gusta regodearse de eso, aquí entre nos, todos sabemos que si lo somos y estamos aquí aun después de tantos años es porque hemos sabido movernos en la política y aliándonos con quien nos convenía, haciendo lo que nos convenía… mirando hacia otro lado si era necesario —su tono era plano, recordándole a Petro el tono de un profesor— y en realidad, mi familia es originaria de Noruega, solo nos establecimos aquí… y sí, Digory y Potter son alumnos de Hogwarts, pero soy de Slytherin… y como ya debes saber, no nos llevamos con Gryffindor y generalmente nos burlamos de los Hufflepuff. Se puede decir que no tengo nada que ver con ellos —Nott se encogió de hombros— No se me ocurre nada ahora mismo, pero seguro podría, es verdad, podría idear un plan para hacer algo al respecto; pero como tu dijiste Hogwarts tiene doble chance de ganar. Francamente, que Karkarov haga trampa suena de lo más justo.

Víktor entrecerró los ojos— pero no lo es. Potter entró por el cáliz. Esta dentro de las reglas.

"Hasta donde sabemos" pensó Petro y por la cara de Nott, sospechaba que pensaba igual.

—Detalles —dijo Nott.

Víktor apretó aún con más fuerza los puños a sus costados— Agradezco su tiempo, Nott —dijo y se notaba molesto, dándose vuelta para marcharse. Petro maldijo por lo bajo, darle la espalda a Nott parecía un gran error... pero cuando miró hacia Theodore, este parecía complacido.

—Espera, Krum —dijo Nott, poniéndose de pie. Víktor se paró en seco y se dio vuelta— disculpa eso de hace un momento —dijo con las manos en los bolsillos y encogiéndose de hombros, todo inocencia— solo quería asegurarme de algo y acabo de confirmarlo.

Víktor miró hacia Petro con el ceño fruncido entendiendo el mensaje de inmediato. Petro ya le había dicho que no era conveniente que le acompañara, pero él había insistido en que estuviera presente.

—Petro es mi amigo —dijo Víktor, enfrentando a Theodore— me está ayudando con esto.

Nott miró largamente a Petro y se encogió de hombros de nuevo— amigos que se quedan de tu lado en las buenas y las malas. Eso es admirable y lo respeto mucho —dijo como un halago— sin embargo nosotros no somos amigos. Ni aliados. Me cuentas algo que esperas me importe y también esperas que yo haga algo al respecto a cambio de… nada. Las cosas no funcionan así. Si me involucro en esto, espero recibir beneficio a cambio igual o mayor a la ayuda que te daré.

Víktor se tensó al instante— Entonces probablemente no tiene sentido seguir hablando. No puedo ofrecer algo que iguale a lo que espero.

Nott negó con la cabeza lentamente— En realidad todo es perspectiva —dijo sereno— Un hombre que no conoce una perla solo ve una roca. —Víktor frunció el ceño y Nott entrecerró los ojos— como sea, hay algo que podrías hacer por mí… acaba de ocurrírseme justo ahora y en realidad ayudaría en tu deseo de que la prueba sea limpia. Ambos tendremos algo que queremos.

Víktor entrecerró los ojos— ¿De qué se trata?

Nott tenía una expresión inocente— Karkarov es una persona bastante inaccesible. He intentado acercarme, pero ha sido literalmente imposible, se niega a cruzar palabras conmigo. Podrías arreglar que podamos intercambiar palabras… durante la tercera prueba. Mientras charla conmigo no podrá hacer su parte en la conspiración… tengo una visión de todo eso, uno de mis Magos reemplazando a Karkarov con poción multijugos y usando la situación para descubrir al cómplice. Ni siquiera hay que atrapar al cómplice, solo dar la alarma de que hay un intruso. Habrá conmoción claro, mi mago se escabullirá y toda la situación será muy sospechosa. Toda la atención será para Karkarov. Con mucha suerte el cómplice lo apuntará de inmediato.

Víktor se había puesto pálido— Eso…

—Eso te ayudará —dijo Nott— anularemos a las amenazas y yo podré hacer algo que querido desde que inició el año. Cuando termine mi charla con Karkarov y hayamos atrapado al cómplice, habrá pruebas suficientes para desacreditarlo y quizá hasta termine en Azkaban de nuevo. Después de nuestra charla le haré un obliviate y le dejare en un lugar donde lo puedan encontrar quien quiera que termine buscándolo, incluso puedo hacer que hurguen en su cabeza y si es que tiene sospechas contra ti… que también las olvide. Pero este es mi precio y no es negociable: Unos minutos exclusivos para cruzar palabras con Karkarov. Yo me ocupo de lo demás.

Ya estaban caminando hacia el barco cuando Víktor al fin volvió a hablar con Petro.

—No esperaba esto —dijo preocupado.

Petro suspiro— Te lo advertí —dijo manteniendo la vista al frente, ver a Víktor cabizbajo era casi desalentador— Te dije que algo así podía suceder. Nott mismo lo dijo. Los sagrados veintiocho no tienen poder porque les haya caído del cielo, también lo construyeron con sus propias manos. Peleando o estrechándolas, como ha hecho contigo.

Víktor suspiro— No son tan importantes las advertencias —murmuro— si no las falta de ellas.

Ahora Petro fue quien suspiro— Stan esta algo maravillado con Nott —dijo encogiéndose de hombros— le admira de alguna manera, te lo dije.

Víktor sacudió la cabeza— No hablaba de Stan — fue lo único que dijo antes de dar zancadas hacia las escaleras que conducían a su camarote.

—Ya veo que no —dijo Petro con pesar.

Por supuesto, seguramente hablaba de Hermione Granger.

Dos días, Víktor sabía de esa conspiración hacía dos días y a quien se lo contó primero fue a Petro… con la mala suerte de ser escuchado por Stan; el de inmediato había insistido en que si esperaba detener esa injusticia debía buscar aliados poderosos para que le ayudaran. Sugirió a Nott de inmediato, convenciéndole que no era como los otros sangre pura, si no diferente, que a él si le importaría.

Petro no podía darle la razón, pero tampoco contradecirlo. La mayoría de sangres pura con poder estaban en Slytherin y era sabido que ellos odiaban a Gryffindor, la casa de Potter. Ya en las anteriores pruebas vitoreaban a Víktor y abucheaban a Potter; Petro los creía muy capaces de no mover un dedo para detener esa conspiración… bueno, Nott confeso que tampoco tenía mucho interés al respecto, pero al menos con él se podía negociar, en eso Petro no podía estar en desacuerdo.

A pesar de todo, incluso con la opinión positiva de Petro, Víktor se había mostrado inseguro… hasta que el siguiente día se encontró con Hermione Granger y volvió convencido de que hablar con Nott era una buena opción. A Petro le costó, pero Víktor termino confesándole que esa reciente fe en Nott se debía a que la chica Granger le contó maravillas del mago, diciéndole que era alguien digno de confianza y hasta llamándole "Buena persona".

A Petro no le gustaba nada esa situación. Sabía que Granger pasaba tiempo con Nott de cuando en cuando y Stan insistía en que no parecía la típica relación de aliados que Petro esperaría, si no de camaradería. Petro tenía sus dudas, pero a partir de ese día no lo veía de esa forma. Quizá Víktor no se dio cuenta, pero Petro sí.

Si Nott no hubiera preguntado eso al final, siquiera lo hubiera sospechado.

— ¿Granger lo sabe? —Había preguntado Nott de la nada, luego de que Víktor aceptara el acuerdo— ¿Le contaste sobre esta conspiración?

Víktor había fruncido el ceño— No, aún no lo sabe.

Nott asintió— Bien. No se lo digas —dijo, y sonaba como una orden.

— ¿Por qué? —preguntó Víktor de inmediato.

—Ella haría algo al respecto. Seguramente algo imprudente —dijo con serenidad— estoy seguro, la conozco demasiado bien para saberlo.

Petro se pasó una mano por el cabello, como si pudiera ordenar sus ideas como se ordenaba el cabello.

¿Por qué Nott había dicho eso a Víktor? ¿Lo estaba amenazando con meter a Granger en todo ello? ¿Estaba probando a Víktor para saber si podía guardar un secreto? O acaso ¿Estaba molestando a Víktor a propósito, alardeando de conocer muy bien a Granger… o al menos, conocerla mejor que él mismo? Si fuera el caso ¿Con que fin haría algo así? ¿Qué ganaba molestando a Víktor?

Petro sacudió la cabeza y se internó en el barco, deseando que las cosas salieran bien.


Theodore caminaba para salir de una buena vez del bosque prohibido. Era sábado por la tarde y la conversación con Víktor Krum le había dejado algo entusiasta. Tener la mente clara para trabajar un plan era lo mejor que le podía pasar porque generalmente a él se le daba bien planificar y decidir bajo presión, su mente era más ágil en esas situaciones.

Llego al castillo a un paso que podría considerarse alegre. Muy diferente a la pesada semana que había tenido que pasar.

Diferente a las anteriores agradables veces en las que había intercambiado palabras con Granger (que generalmente le dejaba pequeñas moralejas que dejaría el conversar con una buena persona), odiaba la última vez que cruzaron palabras.

Odio el haberse quedado dormido, el haberse puesto a divagar, la duda que lo gobernaba en ese momento. Odio el haber sentido el pesar y la tristeza de quedarse solo con sus sombríos pensamientos… odio necesitar que ella se quedara cerca, haciéndole compañía.

Theodore sabía que estaba enredándose con los eventos pasados y pensando demasiado, solo pensando y sin ningún atisbo de resolver dudas o problemas, como leer un libro una y otra y otra y otra vez, pero sin encontrarle sentido ni moraleja. Toda una pérdida de tiempo y energía, solo estaba allí, dándole demasiadas vueltas a todo.

Theodore necesitaba orden, no consuelo… y siendo franco consigo mismo, eso fue lo que él había ido a buscar con Granger aquel día. Ella era la experta en dar palmadas en la espalda a la gente y estaba seguro que bastaba acercarse a ella con expresión abatida para que ella lo hiciera. Pero no lo hizo, si no que su primera reacción había sido también el tratar de abandonarlo, dejarlo solo… puede que fuera porque creyera que era lo que él quería, pero eso no significaba que eso no le desconcertara, era como si hubiera querido obligarlo a pedirle que se quedara… lo que finalmente hizo.

De todo lo ocurrido, odio eso más que nada. Porque fue él quien tuvo que ceder.

Estuvo irritado toda la semana, pues estaba seguro de que si el vínculo entre ambos existiera, él le hubiera contado todo, absolutamente todo. Sus sospechas de ser un mestizo, la rabia por James, la desconfianza que nacía por su propio padre… acerca de Emma Nott. Puede que se lo hubiera contado todo incluso sin vínculo.

Sacudió la cabeza. Eso hubiera sido lamentable. Theodore no se podía permitir actuar de esa manera tan irresponsable. Por suerte y en parte para su propia satisfacción, Granger no hacía esfuerzos en interrogarlo, como si no le importara… pero por como ella lo miraba con atención cuando se cruzaban por casualidad… bueno, se podía decir que parecía estar pendiente de él y aunque Theodore sabía que debía desconfiar por esa actitud vigilante, en lugar de eso… bueno, la actitud de Granger llevaba a más preguntas inútiles en ese momento. Ya lo pensaría luego detenidamente. Ahora no había tiempo para eso.

Poniendo las cosas en perspectiva, aunque odiado, aquel encuentro también tuvo sus cosas buenas. Escuchar aquella historia que Granger le contó fue productivo, aun siendo una leyenda Muggle, había que reconocer buenas estrategias cuando las encontrabas.

Theodore bajo hacia las mazmorras y mostro su bien ensayada expresión de calma. Saludo de lejos a Daphne y Astoria, quienes leían cerca de la chimenea, asintió hacia Blaise, quien estaba ocupado conversando con Pansy, que asesinaba con la vista a Draco, que cuchicheaba con Crabe y Goyle. A los alumnos de los otros años solo les echo un ojo, la mayoría de ellos esquivaba su inquisitiva mirada. Oh, realmente infundía cierto sano respeto o temor en los de menores años, puede que incluso entre algunos de los mayores. Se sintió bien recordar eso. Camino directamente hacia las habitaciones y se sintió satisfecho al notar que estaba vacía y la lechuza de Greengrass en el perchero. Theodore camino hacia ella con un dulce que recogió de un bol en su taburete y se lo dio al animal mientras recogía el mensaje en su pata. Lo leyó detenidamente y luego soltó un respiro; uno de esos que sueltas cuando las cosas no pintan tan mal después de todo.

—Espera un momento, Duffy —dijo al ave y esta sacudió sus alas y se asentó sobre el perchero. Un ave perfectamente entrenada. Theodore no pudo evitar darle otra golosina— Te daré una más cuando termine.

Theodore camino hacia la mesita cerca de su cama y con calma absoluta saco papel y tinta de uno de sus cajones. Theodore no necesitaba más líos mentales, necesitaba soluciones…. Y estaba comenzando a ver un camino aceptable a tomar.

Mojó su pluma en el tintero y con elegante letra comenzó a redactar. Theodore podría estar desconfiando de los actos de su propio padre, pero lo que no podría reclamarle nunca para mal serían sus enseñanzas. Las batallas también se ganaban con plumas.


—En realidad eso no es todo —dijo la chica rubia acercando sus labios a su oreja y cubriendo el acto con una mano de perfectas uñas pintadas de carmín— oí que su intención no solo trataba de socializar con prospectos de matrimonio, si no también encontrar algo de sangre aguada, pura o no, mi abuela me lo dijo. No sé si lo sabes, pero hace como medio siglo una de las ramas menores de esa familia tenía su asentamiento en Paris y bueno, puede que se haya dado el caso de que haya quedado algo de su sangre desperdigada por allí entre hijos no reconocidos, uno nunca sabe.

Star imito el gesto de la rubia y le hablo al oído bajito— ¿Pero por qué harían eso?

Nadine, la muchacha de Beauxbattons miró para todos lados antes de hablar— ¿Acaso no has visto a Philip Nott? —preguntó, pero no espero a que ella le contestara— ¿Qué edad tiene? ¿Sesenta? Muy mayor y solo tiene un hijo adolescente ¿Acaso no es eso un problema? —Preguntó condescendientemente— Además que obviamente no habrán más niños. Todos saben que no es muy inteligente tener un solo heredero, la extinción sería inevitable. Puede que estén tan desesperados que les sirva hasta un mestizo, oh bueno, lo pensaría si no fuera la familia Nott —la chica bufó— veré a un Kelpie volar por los cielos antes que eso ocurra.

Star frunció el ceño— No conozco al señor Nott, pero no parece el tipo de persona al que eso le importe demasiado —dijo recordando que James le había hablado del mestizo Edward Greengrass y su extrema cercanía a la familia Nott.

Ella le miro entrecerrando los ojos— No se trata de que le importe. Los Nott son puros, no me imagino a Philip Nott decantándose por un mestizo. No, eso sería imposible.

Star rodó los ojos sutilmente— ¿Y qué pasó con aquella familia que estaba en Francia?

Nadine parecía animada— Esa familia emigro... pero por mala suerte se decidieron por Irlanda... y claro, tu sabes, Irlanda.

— ¿Que paso en Irlanda?

Nadine sonrió dulcemente— No es que les paso en Irlanda, si no que le paso a Irlanda —dijo con sus perfectas pestañas revoloteando— Fue en los cuarenta.

—Grindelwald —Star dijo con tristeza.

Nadine asintió— Así es. La guerra de Grindelwald hizo estragos con los Nott, según me contó mi abuela. Philip Nott también paso apuros por eso, porque la familia de quien iba a surgir su prometida original fue exterminada, ya luego tuvo que conseguir otra y fue todo un escándalo —Nadine se volvió a acercar a su oído, de nuevo cubriéndose con su mano— Era costumbre de los Nott el comprometer a sus hijos incluso antes de haber nacido, una familia se amista con otra y juran unir a sus descendientes, incluso he oído historias de dos magos adolescentes haciendo un juramento para casar a sus hijos una vez los tengan —Nadine hizo una mueca— que intensos. La mayoría sella alianzas con matrimonios, pero ellos sellan matrimonios primero y las alianzas las dejan para después.

Star absorbió la información al instante— De verdad es una manera extraña de hacer las cosas —murmuro— pero tiene sentido ¿No crees? La mayoría de los matrimonios arreglados son un desastre porque son hechos sobre la marcha y prometidos no se conocen, he oído que hay quienes se odian apenas conocerse. Hay brujas que incluso se suicidan para evitar eso.

Nadine oculto un escalofrío— No me lo recuerdes —dijo incomoda.

— ¿Lo ves? —Dijo con cierto tono altanero— la resistencia al matrimonio era un problema, los Nott lo arreglaron haciendo que los prometidos lo sean desde siempre.

Nadine alzo una ceja— ¿Arreglar? —Luego sonrió con maldad— tú piensa llámalo como quieras. Someter, esa es la palabra correcta para describirlo. Solo es informar lo inevitable.

—Oh, ya veo —la pico Star— ¿Eres una bruja moderna?

Nadine batió sus pestañas— Los padres son un buen filtro, querida —dijo con voz melosa— espantaran a los inútiles y planificaran un buen futuro. ¿Sabes? que aquella chica tonta se colgara en su ático es lo mejor que nos pudo haber pasado a todas las que aún no nos hemos prometido. Luego del funeral (al que asistimos por educación) mi madre habló conmigo y me dijo sutilmente que mi padre estaba considerando con más calma mis prospectos de futuros maridos. Aproveche esa información y llegamos a un acuerdo. Seleccionara a tres y yo escogeré entre ellos.

Nadine le sonrió como si le contara su mayor logro, Star le devolvió la sonrisa, pero sentía revolvérsele el estómago. Pensó en su propio caso. No. Puede que no quisiera casarse con James, pero no habiendo opción, prefería casarse con alguien a quien conocía de toda una vida a alguien que le haya caído bien a sus padres o cuyo único talento fuera el tener mucho dinero. Casi sentía pena por Nadine.

Nadine de pronto llevó sus ojos lejos y con una sonrisa tomó su varita e hizo una floritura, con los ojos fijos en alguien, Star volteó y vio pasar a Theodore Nott, su rostro serio y probablemente aburrido. Sus ojos se encontraron un instante y asintió hacia ella, Star asintió en respuesta antes de darse cuenta. Cuando volvió la vista a Nadine, ella le miraba con interés.

— ¿Conoces bien a Nott? —pregunto de inmediato.

—No demasiado —dijo serena.

"Mi prometido es parte de su círculo interno" pensó "Y bailamos una canción en el baile de navidad, pero seguramente eso lo saben todas en Beauxbattons, por eso te acercaste a mí"

Nadine volvió a hacer una floritura y Star vio como el pedazo de pergamino que tenía en la mesa poco a poco se teñía en tonos grises y oscuros, hasta dejar completamente visible una imagen impresa de Theodore Nott, caminando por el pasillo.

—Parece una fotografía —dijo Star. Conocía el resultado, pero no el encantamiento. Plasmar en papel lo que sea que estés viendo, era algo muy complejo y parecía casi imposible que una chica como Nadine pudiera hacer eso.

—Lo sé —dijo sonriente— soy muy buena. Aunque me gustaría poder darle color. Me gustan mucho los ojos de Nott. Nunca he visto un tono de azul que se parezca a ese —Nadine enrollo el pergamino y lo encogió para luego meterlo en un pequeño frasquito de pociones y lo echo al bolsillo de su uniforme— Cuando Nott padre e hijo llegaron a Francia fue todo un acontecimiento. Su primera aparición fue en una fiesta que dio un tío mío en su casa a las afueras de Paris. La intención era presentarle a Nott a su hija, una dulce muchachita de ocho años (tú sabes, los rumores dicen que a Nott le gustan menores que él). La madre de mi prima me llevó a su casa un día antes para que le enseñara a la pequeña a encantar. Querían pescar a Nott, claro. Nunca había oído a mi abuela reír tanto y aunque no nos dijo porque se reía, lo entendí cuando llego la hora de las presentaciones —Nadine se miraba las perfectas uñas— Nott es todo lo que puedes esperar de alguien hermoso, educado, y respetuoso. Lo tiene todo —se encogió de hombros, pero su rostro adopto una sombra de preocupación— pero cuando lo vi con atención… hubo algo de su actitud que no me gusto. Ahora mismo me sigue sin gustar.

Star frunció el ceño— ¿Y la foto?

Nadine sonrió grandiosamente— oh, a mí no me gusta pero no tienes idea de las muchachitas que se enamoriscaron de Nott ese día… y los siguientes que asistieron a todo tipo de fiestas. Este es para mi prima.

Star salió del comedor directamente a la biblioteca y se atrinchero toda la tarde entre libros de texto para sus deberes de pociones y oculto entre ellos, el volumen de historia de la magia de Europa y tachando de su lista en un pergamino el apellido "L´veour"; la familia de Nadine. Star se hizo la tonta preguntando acerca de la familia Nott que estaba asentada en Paris, pues sabía de su existencia.

Star hojeo el libro voluminoso hasta casi su inicio, en el dibujo del Nott más notable en la antigüedad, alguien a lomos de un caballo mágico, una especie de mandoble gigante que llegaba hasta el suelo y sobrepasaba su cabeza en una mano y chispas azules en la otra, con una gran capa oscura ondeando a su espalda. Star no encontró más información del mandoble, pero si encontró referencias a la capa casi cuatrocientos años en adelante. Al parecer la rama principal de la familia Nott llegó a dividirse en cierto momento del tiempo, casi quinientos años en el pasado por una disputa familiar y prácticamente exiliaron a una rama de la familia hacia Francia; esa fue la última vez que Star pudo vislumbrar una tentativa imagen de la capa. Ahora, por Nadine sabía que los descendientes de aquella rama familiar se fueron a Irlanda y probablemente murieron allí. Star camino hasta los estantes de la biblioteca y busco todos los autores de historia mágica y todo tipo de libros en ediciones que asemejaban a partir de los años que estimaba Nadine. Alguien siempre mencionaba a magos importantes como los Nott, y había retratos. Star tenía un fuerte presentimiento acerca de aquella capa que aparecía en lo largo de los años de la historia de los Nott.

Star escogió uno de los libros y luego de meterlo en su mochila, camino hacia el comedor, pues ya era hora de la cena. Camino entre los pasillos hasta intentar llegar a su mesa, pues había tanto alboroto previo a la tercera prueba, que era en una semana más.

Nadine la saludo a lo lejos con una radiante sonrisa. Star intento sonreír también, pero estaba segura de que no se asemejaba en nada a la perfecta chica. La vanidad no era cosa suya, le restaba importancia la mayoría del tiempo, pero como James decía, era algo que debía de hacer en algún momento.

Observo con atención a Nadine y su aspecto impecable, lo cual la irritó, pues no era posible lucir tan perfecta como ella. Ni un solo cabello era rebelde, además de su recatado maquillaje. Star comenzaba a pensar que se trataba de algo en sus orígenes aristocráticos; pues veía esos rasgos de perfección en las hermanas Greengrass, en Malfoy, en Nott, incluso en Pansy, que aunque tenía un rostro raro… sus ojos eran preciosos y su cabello brillante y perfecto. Incluso veía esos rasgos en James, que aunque estuviera en bancarrota, seguía teniendo orígenes aristocráticos. Era tan notorio en Amira… que aunque la quería mucho, no podía evitar sentirse una descuidada estando de pie a su lado.

Miró alrededor y con mayor irritación comenzaba a notar cada vez con más frecuencia que el resto de sangre pura en la escuela también tenía cierto deje de perfección. Incluso las demás chicas de su año: Lovegood y su cabello platinado y ojos enormes, que aunque era rara parecía tan delicada… luego estaba Weasley y su cabello rojo sangre tenía locos a muchos alumnos de otros años. Star se miró el cabello y recordó que era bastante baja. Inspiró con calma y siguió caminando hacia un lugar libre en la mesa de Slytherin. Cuando se sentó y pudo coger un plato para tomar su cena, vio pasar a las Patil y a Chang; pero decidió concentrarse en su plato. Estaba auto compadeciéndose y eso era ridículo.

Alzó la vista una vez más y ahora centró los ojos en Granger, quien iba pasando con la mirada fija en sus amigos, que estaban unos cuantos metros más adelante y guardándole un lugar. Star notó mejillas arreboladas y cabello ligeramente desarreglado en una cola voluminosa, su uniforme usualmente largo con el cuello de la camisa desarreglado. Star vio como el Bulgaro Krum aparecía unos pasos más atrás, pero él tenía la vista clavada en Granger, como si fuera la Snitch a capturar.

Star llevó una cuchara de puré de patatas a su boca con calma. Granger era generalmente un espantapájaros, pero todo mundo sabía que ahora estaba liada con Krum y nadie aún salía del asombro. Bueno, aunque el asombro inicial había sido al verla en un vestido escotado y con la espalda al aire, perfectamente peinada y arreglada en el baile de navidad. Incluso Nott había dicho que su rostro era bonito. Que siempre le había parecido bonito. Miró con atención y notó las perfecciones, el rostro asimétrico y los ojos algo grandes y redondos con espesas y largas pestañas oscuras. Miró hacia Nott, quien también estaba en el comedor, concentrado en su comida. Entrecerró los ojos y volvió a mirar hacia Granger. "Bien" pensó "Si había alguien a quien envidiarle las pestañas, en primer lugar estaría Nott, luego Granger".

Star sacudió la cabeza. Si, estaba auto compadeciéndose y eso era una tontería. ¿Y que si los demás destilaban perfección? Eso era una de las cosas que ellas tenían y Star no; ella tenía su magia y su inteligencia, además aún tenía que cultivar sus demás habilidades. No era una desdichada, solamente tenía que trabajar más en las cosas que era buena. Terminó su cena y cogió su mochila y camino hacia las mazmorras. Cuando estaba a punto de llegar a la puerta, se encontró con James esperándola.

Star se quedó de pie, aguardando.

James dejó de apoyarse contra la pared y suspiro, se veía cansado— Necesito tu ayuda con algo.

Star asintió en silencio— Claro.

James frunció el ceño— Aún no te digo de que se trata.

Star se encogió de hombros— Siempre me preguntas si quiero participar en algo, para que digas que necesitas que te ayude debe ser importante. Claro que te ayudare.

James volvió a suspirar y negó con la cabeza— No sé qué haría sin ti.

Star sonrió, pues bien, su destreza y magia recibían mejor aprecio que nada. Se sintió muy orgullosa de si misma.


Hermione estaba aún algo turbada. Faltaban un día para la tercera prueba y ella había estado bastante contenta con su plan perfectamente llevado a cabo para de una vez por todas acabar con todos los chismes contra su persona.

Por eso había estado emocionada de ver a Víktor ese día. Quería contarle como es que se las ingenió para contarle a detalle cómo es que capturo a Rita Skeeter y lo que eso significaba: Que ella no la molestaría nunca más. Iban a reunirse cerca de los jardines traseros del castillo, por eso al pasar vio a lo lejos el lago negro y una sombra en sus raíces. Ella sabía que era Nott. Sonrió momentáneamente, pues le contaría todo a él también y se podía imaginar su expresión: La sonrisa de maldad. O mejor, canjearía esa información por un favor sin condiciones, así estarían a mano. Y seguramente el diría algo como "Bien jugado Granger" y tendría esa expresión orgullosa, como si el mismo hubiera hecho todo. Hermione rodo los ojos. Si, Nott era un ególatra a su modo.

Víktor la había estado esperando y se veía inquieto. Ella le había saludo primero y el como siempre la recibió con un beso en el dorso de su mano…. Sin embargo, la conversación que siguió después fue un tanto irregular. Es más, fue casi un interrogatorio. Víktor quería saber detalles acerca de hace cuánto tiempo conocía a Nott, como fue que se conocieron, quien se acercó a quien, que tan cercanos eran…

Hermione respondió dócilmente en un inicio, pero luego las preguntas la incomodaron.

— ¿Por qué es todo esto? —le había preguntado.

Víktor se había frotado la nuca y divago hasta dar con una sola palabra— Curiosidad.

Sin embargo, como Hermione no había estado convencida, volvió a preguntar; entonces Víktor dijo algo que no le gustó nada.

— ¿Lo sabes, no? Acerca de su padre. Acerca su familia sirviendo a un mago oscuro.

Todo el buen humor de Hermione se había borrado de inmediato, dejándola solamente con pesar— Lo sé —dijo despacio— Pero eso fue algo que hizo su padre. Theodore apenas había nacido cuando quien-tu-sabes estaba vivo. ¿Por qué estamos hablando de esto?

Víktor frunció el ceño— Estoy algo… inseguro con las intenciones de Nott… hacia ti.

Hermione quedo casi boquiabierta, pero luego sonrió nerviosa— ¿De qué hablas? —Dijo casi en un susurro

— Sabiendo todo lo que sabes ¿Estás segura de que es confiable? —Víktor hablo planamente— Los magos oscuros rara vez dejan de serlo. Es una familia purista, y tú… estoy preocupado.

Hermione sintió infinita tristeza a cada palabra dicha— te lo dije —murmuro— Theodore es bueno conmigo. A veces dice cosas duras, pero es porque lleva la honestidad a un nivel inhumano que suena como si fuera malvado, pero no es así. Es una buena persona.

El rostro de Krum era serio— Lo conoces bien.

—Lo suficiente para saber que no es alguien malvado —dijo ella de inmediato.

La conversación terminó en ese momento, pues Víktor cambió de tema drásticamente y finalmente se despidieron, pero Hermione no podía dejar de sentirse incomoda, pues la manera en que Víktor la miraba… no la había mirado nunca antes de esa manera.

"No le importa mi origen. El mismo lo dijo" pensó Hermione. "De hecho, si no hubiera sido por Nott, me hubiera retractado de ir al baile con Víktor. Hizo que me sintiera mejor conmigo misma ese día". Recordó "Me enseñó a bailar. Quiere conocer el mundo Muggle, le interesa el arte, dijo que le gustó la leyenda que le conté. No, él no es como los otros Slytherin". Fue inevitable recordar la apariencia y el actuar perdido de Nott de hacía solo unos días atrás. No, le era imposible a Hermione pensar siquiera que Nott fuera alguien malvado, o con malas intenciones.

Camino hasta salir de los jardines y viendo hacia el lago negro, vio que aún Nott ya no estaba allí y sintió cierta decepción.


El día de la prueba había llegado y la expectativa estaba en el aire.

James caminaba entre el gentío que se arrebolaba hacia las bancas dispuestas para el público, tribunas de honor para las familias de los campeones y autoridades mágicas. El primer Ministro, el director, muchos miembros del ministerio de magia. Incluso Greengrass estaba allí, vestido de gala. Saludo con la mano a James… o creyó que era a él, pero en realidad había sido a las hermanas Greengrass. Ambas brujas sacudieron la mano hacia él, mientras Blaise Zabini, que venía junto a ellas, les preguntaba quién era.

—Es Edward —había dicho Astoria con una sonrisa— Es nuestro primo, es uno de los directores de uso y control de la magia en el Ministerio.

"y nuestro primo favorito"

Zabini silbó— ¿Bromeas? —Dijo mirando de nuevo hacia Greengrass— se ve bastante joven para tener un cargo tan alto.

"Para ser un mestizo"

Daphne asintió y se veía orgullosa— Edward es un prodigio.

"aunque sea mestizo"

James sacudió la cabeza. Greengrass siempre daba que hablar y pensar cada vez que aparecía. Volvió a mirar al palco y notó que le estaba mirando fijo.

"Sé que están tramando algo" parecía decir con sus ojos. Luego miró alrededor, buscando aquí y allá, James no tenía que leer su mente para saber que a quien buscaba era a Theodore; pero Nott aparecía allí mucho después, equipado con su gira tiempo. James camino hasta los lugares que compro, los más cercanos a las bancas de los alumnos de Durmstrang. Disimuladamente se sentó y una mano se acercó a la suya. James no tuvo que mirar para saber que era Petro.

Se acomodó en su lugar y abrió el pergamino que le deslizo en la mano.

"Víctor deslizo la poción en el Vodka de Karkarov, la hora estimada es las siete"

James miró el reloj en la tribuna, seis cuarenta. Veinte minutos más. James metió la mano en su bolsillo y acarició el frasco de poción multijugos. Pocos metros más allá, vio como Star llegaba a los lugares más cercanos a la salida. Ella entrecruzo miradas con James y acomodo la bandolera que traía sobre sus piernas.

James volvió a llevar la vista hacia el reloj, seis cuarenta y tres. Cerca de los lugares de Slytherin, llegaba Theodore, unos metros más allá de Star, quien también estaba mirando a Nott… pero Nott miraba hacia otro sitio, miraba a Karkarov y se veía perfectamente sereno mientras James intentaba conseguir que sus manos dejaran de temblar. Para tranquilizarse, volvió a acariciar el frasquito con la poción. No pasaba nada si la rompía, Star tenía otro frasco. Nada debía salir mal.

La manecilla del reloj llegó a las siete y James comenzó a moverse, se levantó de su lugar y camino disimuladamente hacia las cercanías de la tienda de los jueces, simulando tener un ataque de tos y sosteniéndose de las barandas y luego fijar la vista en el cielo; desde otro punto solamente sería un alumno divagando. Por el rabillo del ojo vio como alguien se acercaba, Karkarov.

El director de Durmstrang se deslizo en la tienda y fue directamente al anaquel de pociones para aliviar problemas menores, según la descripción de Krum, Karkarov de vez en cuando tenía migrañas, con la poción adecuada, le dieron la migraña de su vida, así que le obligarían a buscar un calmante. Star apareció de la nada, pues traía una capa de invisibilidad. Sacó su varita y luego de hacer un corte limpio en la tienda, de deslizaron dentro, ambos bajo la capa de invisibilidad.

Karkarov se bebió su poción. Star contó con sus dedos. Uno… Karkarov se llevó una mano a frotarse los ojos, dos… Karkarov llevó su mano frente a sus ojos, tres… Karkarov echo mano a su varita, como si intentara aparecerse, pero nada paso y luego cayó al suelo.

Star y James salieron de debajo de la capa. Star le hizo señas a James, señas de que iría a vigilar la entrada, al mismo tiempo que le lanzaba la bandolera que traía. Los ruidos de fuera anunciaban que la prueba estaba por comenzar. James vació la bandolera en el suelo y se quitó la capa, no sin antes apartar la poción multijugos a un lado. Tomó dos cabellos de Karkarov, deslizo uno en el frasquito y guardo el otro en un guardapelo que tenía en el cuello, al mismo que engancho el otro frasco de poción multijugos que le trajo Star. Contó mentalmente hasta sesenta, que era el tiempo a esperar, al mismo tiempo que se desvestía y tomaba las prendas que Star había traído, unas que Petro había robado del guardarropa de Karkarov. Termino de contar hasta sesenta y se bebió la poción de inmediato. El cambio fue casi dramático y algo doloroso. Sentir tus propios huesos cambiar era doloroso y traumático. Cuando todo paso, se miró las manos y las noto más grandes y ancianas.

—Starr —murmuro.

Ella se giró y solamente levanto su pulgar de aprobación antes de seguir vigilando.

James recogió todo lo ajeno a la tienda y lo metió rápidamente en la bandolera y estaba quitándole a Karkarov su capa cuando los juegos artificiales comenzaron a crepitar y la banda de música comenzó. La prueba estaba comenzando. James se apresuró cuanto pudo, suspendió a Karkarov en el aire para facilitar el trabajo de quitarle la capa, pero esta tenía un nudo extraño en la capa.

James por fin le estaba quitando la capa cuando se escucharon ruidos.

— ¿Dónde se metió Karkarov? —decía una voz grave. Ese era Moody.

Star corrió de la entrada de la tienda a zancadas increíbles, rodando en el suelo recogió la bandolera y la capa de invisibilidad, extendiéndola en el aire, al mismo tiempo que se encaramaba a la espalda del suspendido Karkarov y cubría a ambos con la capa, dejando solo a James a la vista, con la capa de Karkarov en la mano y atónito.

La tela que cubría la entrada se abrió y ahí estaba Moody, junto al reemplazo de Crauch que envió el ministerio, un Tal Allen.

— ¿Qué está haciendo aquí, director? —murmuro el funcionario.

—Migrraña —dijo James, mientras terminaba de abotonarse la capa.

—Bueno, ya es la hora. Su campeón espera.

—Andando —dijo James, pero notó como El cazador Moody miraba fijamente el interior de la tienda.

— ¿Señor Moody? —llamó el funcionario.

—Sí, andando —dijo el mago de las maneras y dando zancadas junto a sus bastón les adelanto en el camino.

James había tenido una semana para observar la manera de actuar de Karkarov y lograr imitarlo tanto en caminar como en hablar. Star misma juzgo que era una buena copia. Brevemente miró hacia atrás. Nadie entro en la tienda. Star podía encargarse de lo demás. Confiaba en ella, si antes tuvo dudas, ahora estaban casi extintas. Ella sortearía perfectamente las dificultades.

Caminaron hasta el centro del campo, los campeones esperaban allí con sus respectivos directores. Krum no era tan bueno fingiendo, pues le miraba con nerviosismo. James debía hacer un gesto para avisarle que el reemplazo había sido exitoso; se llevó una mano a la oreja izquierda y se acomodó el cabello. Apenas hizo aquello, Krum sonrió.

Se dieron las palabras, la música sonó y los campeones se perdieron en el laberinto. Dumbledore fue todo cortesía para guiarlos nuevamente a los palcos de los jueces. Una mano se posó en el hombro de James, era Moody.

— ¿Sin resentimientos? —pregunto el mago.

James pensó rápidamente en una respuesta adecuada. James sospechaba a qué se refería, Krum le había contado que Moody acuso a Karkarov indirectamente de ser aún un mortífago. Por su observación a Karkarov, sabía cuál debería ser su respuesta. Lo miró de arriba hacia abajo y continuo caminando sin decir una sola palabra.

Dumbledore sacudió la cabeza, el funcionario no entendía nada; Madame Máxime rodó los ojos. James miró hacia las tribunas y no encontró a Theodore, tampoco a Petro ni a Stan. Si, el plan iba en marcha.

Pasaron apenas quince minutos de tiempo y no había rastros de incursiones por su zona a vigilar. James comenzaba a ponerse nervioso, el efecto de la poción acabaría en algunos minutos y necesitaba beberse el otro frasco. Se llevó una mano a la cabeza disimuladamente, luego volvió a centrarse en vigilar, hasta que nuevamente volvió a llevarse la mano a la cabeza.

— ¿Profesor Karkarov, se siente bien? —el funcionario le miraba preocupado.

—Migrañas —mascullo James— Necesito un calmante, ¿Es posible que alguien me cubra?

El funcionario se ofreció de inmediato y Dumbledore le miro atentamente mientras el bajaba hacia la tienda de jueces nuevamente. El lugar estaba desierto y el hoyo por donde entraron perfectamente sellado. Si, Star lo había conseguido. James sacó la poción multijugos del bolsillo y luego de meter el cabello en el frasco, conto de nuevo y se la bebió de un sorbo. Ahora estaba cubierto.

James se acomodó la capa y apenas intentó dar un paso, algo le golpeó la cabeza por detrás. Una maldición. Todo se volvió negro.

….

Star sintió su pulso aceleradísimo cuando Moody no salía pronto de la tienda. No se imaginaba que precisamente ese mago fuera a aparecer por allí. Lentamente sacó su varita y aguardó. Si todo salía mal, tenía que derribar a Moody y a ese funcionario como fuera y que James resultara ileso, así luego podrían desmemoriarlos… aunque ese plan era casi suicida. No, si todo salía mal, debía sacar a James de allí. Proteger sus identidades era primordial, porque si los descubrían a ellos, los conectarían con Nott y Krum. No. Salir pronto y sin ser vistos.

Sin embargo, Moody salió, James también y el funcionario. Star respiro despacio para calmarse. Se bajó de la espalda de Karkarov de un salto y le cubrió perfectamente con la capa. Se aplicó a sí misma un encantamiento desilusionador, sacó a Karkarov y selló la tienda. Fue como si nada hubiera pasado.

Camino con rumbo al bosque prohibido y apenas unos cuantos metros internándose en el bosque, vio a los Irlandeses de Durmstrang. Star hizo un encantamiento para verificar que no hubiera nadie más escondido y comprobó que el lugar estaba limpio, pero James no llegaba. Se suponía que según la información de Krum, apenas comenzara la prueba el cómplice pondría bajo imperio a Digory o a cualquier otro; James debí descubrirlo, escabullirse y encontrarse con ella allí… sin embargo, si eso no ocurría así, ella debía continuar sola y entregar a Karkarov. Star subió la capucha de su capa y bebió otra poción multijugos con cabello que tomó de una mujer cualquiera en Hogsmade en una de sus visitas, se suponía que ella era un agregado externo y si los Irlandeses no podían reconocerla, mejor.

Quito el hechizo desilusionador de ella y apareció ante los Irlandeses. Su tarea llegaba hasta allí.

— ¿Y Karkarov? —preguntó uno de ellos, quien ella identifico como Stan.

Star tiró de la capa de invisibilidad y descubrió al durmiente mago.

El irlandés sonrió— Perfecto.

— ¿Craston? —pregunto el mago Petro.

—Aún no termino su parte. Continuemos.

Star libero el hechizo que tenía suspendido a Karkarov y lo dejo caer suavemente en el suelo. Los dos magos se acercaron al instante. Petro sacó una pluma del bolsillo y lo extendió hacia Stan.

—Gracias por todo, señorita —dijo el mago, todo galantería. Desaparecieron en ese preciso instante…. Con tanta suerte que prácticamente un segundo después, un rayo verde estuvo a punto de impactarlo.

Star sacó su varita de inmediato y conjuro un protego máxima, repeliendo el siguiente ataque, otra maldición asesina. Star se lanzó hacia un árbol cercano para usarlo como barrera, estiro un poco la cabeza para ver de quien se trataba y pudo distinguir un ojo blanco en la oscuridad.

"No" murmuro con rabia. Conjuro un lumus lanzándolo al cielo y confirmo sus sospechas, ese era Alastor Moody. Star corrió tanto como sus piernas lo permitieron y lanzó un hechizo expelliarmus para desarmarlo, pero él la repelió. Star aprovecho eso para lograr cambiar su escondite y quedar más cerca, esquivando apenas otra maldición asesina. Star no cabía en el asombro. ¿Por qué el cazador estaba lanzando hechizos a matar?... es más… ni siquiera se estaba concentrando en ella. Star cayó en cuenta de inmediato, en realidad lo que estaba haciendo Moody era buscar la pluma que Stan dejo caer. Quería seguirlos a donde fuera que hayan ido. Star apretó los dientes y salió de su escondite para volver a atacar a Moody, pero él la esperaba y otra maldición asesina voló hacia ella. Star la vio venir y fue como si su mano se moviera por sí sola, con un hechizo diferente al protego máxima. Era su magia, su sangre. El rayo verde fue absorbido y la luz verde se extinguió.

Star cayó al suelo y rodó por este hasta lograr cubrirse contra otro árbol.

— ¿Praethor? —Mascullo Moody— No importa. Ya me encargaré de ti luego, cuando sepa a qué mago sirves.

Moody tenía la pluma en la mano y luego de agitar su varita, desapareció.

Star maldijo y pensó rápidamente en que podía hacer. Se quitó el polvo de la capa y corrió de nuevo hacia las tribunas del público que esperaba la conclusión de la tercera prueba.


Theodore estaba solo, en medio de la noche y pasando su varita de un lado a otro. Miró el reloj de bolsillo que traía en la capa. Aún estaban dentro del margen de tiempo esperado, las cosas debían de salir bien. Karkarov había salido. Petro y Stan se habían movido, y como James dijo, incluso Star actuó en el momento indicado. James si reemplazo a Karkarov, pues hizo la seña. Ahora solamente quedaba esperar a que Petro y Stan llegaran con Karkarov sin contratiempos.

Volvió a mirar hacia su reloj. Dos minutos más, dentro del margen. Si se habían arruinado las cosas de alguna manera, todos debían marcharse por su lado y conseguir volver a las tribunas para que nada fuera sospechoso.

Theodore estaba guardando su reloj cuando un Plop le aviso que sus cómplices habían llegado, solo Stan y Petro, como había esperado. Y claro, un durmiente Karkarov.

Petro acostó a Karkarov contra las raíces de un frondoso árbol, Stan le hacía una venia respetuosa a Theodore. El solamente asintió en respuesta.

— ¿Contratiempos? —preguntó Theodore.

—Craston se atrasó —respondió Petro ahora.

Theodore frunció el ceño. No le gusto esa información, pero si Star había cumplido su parte, lo siguiente que tenía que hacer era apoyar a James para que saliera de su papel como Karkarov sin ser descubierto. Esos dos trabajaban bien juntos, tenía que admitirlo. Star tenía aprecio hacia James, y James confiaba en ella. Definitivamente eran el mejor equipo.

Theodore camino hacia el durmiente Karkarov y se acuclillo frente a él. Stan hizo un hechizo incarcerus a sus manos y pies y Petro custodio la varita que tenía en una guantera amarrada a su cintura.

Enervate —murmuro Theodore.

Karkarov abrió los ojos lentamente, pero debió darse cuenta de que sus manos y pies estaban inmovilizados, porque su rostro se transformó de sorpresa inicial a furia desmedida, centró los ojos en Theodore de inmediato.

—Tú…. —dijo con ira— Nott.

Theodore le sonrió al mago— Buenas noches, profesor Karkarov —dijo sereno— sé que no es la manera adecuada de hacer las cosas, pero usted no me ha dejado opción.

— ¿Qué crrees que estás haciendo? —mascullo, pero luego miró a su alrededor, reconociendo a Stan y Petro— ¡¿Qué crreen que están haciendo?! —El mago se sacudió, pero no pudo moverse— Criminales, ¡Pequeñas escorias…!

Silencio —Theodore agitó su varita y Karkarov solo boqueaba aire— Hacemos lo necesario —dijo Theodore, manteniéndose serio— Ahórrese las amenazas, profesor. Sabemos lo que usted iba a hacer, su alianza para poner bajo imperio a Digory para arreglar el torneo. No tiene escapatoria, seguramente terminará en Azkaban cuando todo esto acabe… sin embargo, no podía dejar que eso ocurriera sin antes haber hablado con usted; esa charla que le pedí encarecidamente tuviera conmigo… pero usted se negó. Bien, esto no es nada educado, pero verá, realmente necesito charlar con usted. Y necesito que también sea sincero. Stan.

Stan saco del bolsillo un pequeño frasco y camino hacia Karkarov y luego de abrirle la boca, le vació la poción y cubrió su nariz para forzarlo a que se la bebiera.

—Es veritaserum dijo Theodore, dirigiéndose al furioso mago— Tengo que asegurarme de todo lo que se dirá aquí es sincero. Después, lo desmemorizaré y olvidará todo este evento desagradable, si tiene suerte adivinará que es una mala situación y huirá. Si no… bueno, eso ya no es mi asunto.

El mago le miraba con ojos asesinos, pero a Theodore no le importó. Eso se sintió muy extraño. Hizo el contra hechizo del silencio y con satisfacción vio que Karkarov guardaba silencio.

Theodore sacó un pergamino del bolsillo y lo desdoblo con cuidado, luego llevó los ojos hasta Karkarov.

—Dígame por favor, profesor Karkarov ¿Conoció usted a Emma Nott? ¿Sabe que es lo que le pasó?


Y no han pasado ochenta y cuatro años, pero este capítulo corresponde a Abril y como prometí actualización mensual... pues hago trampa. En una semana o dos subo el que corresponde a Mayo y así me pongo al día. Y en el siguiente capítulo: El regreso del que no debe ser nombrado.
Preguntas frecuentes:

Si, Moody se dio cuenta en la tienda.

Si, Moody era el aliado de Karkarov, Krum interpretó mal todo y nadie sospecha que todo el plan es para que Harry gane... así que Theodore se esta metiendo en un gran problema porque sin saberlo... esta arruinando el plan de Voldemort.

Estoy tratando de ser fiel al canon, así que... sí. Voldemort ya está llegando.

Gracias por leer, un abrazo :D!