CAPITULO 26
UNA MALEDUCADA
—Entonces… —dijo ella pensativa, esquivando la penetrante del chico frente a ella, a quien se le dio por mirarla demasiado fijo por los últimos minutos— …Ummm… —divagó— ¿Funciona de ese modo?
Nott asintió serio— Es más complejo que eso —dijo llevándose una mano al mentón, apoyando su codo contra sus rodillas, sin quitarle la mirada de encima— cuando nuestras manos se unan, habrá una breve conexión de nuestros núcleos mágicos, ambos lo sentiremos desde la palma de la mano hasta aquí —dijo apuntando su pecho con la mano libre— la magia creará una conexión entre nosotros y esa conexión será más aguda en cuanto a más confianza tengamos el uno en el otro… y se debilitara cuando esa confianza flaquee. Sucederá del mismo modo en base a todo lo que vayamos a sentir. Si sientes miedo, peligro, o te sientes feliz o enfadada, lo sabré en una especie de "presentimiento". Y será lo mismo a la inversa. Tú también te enterarás de mi estado de ánimo.
El rostro de Hermione se calentó de pronto, volvió a agachar la vista "Eso es muy privado" pensó— ¿Qué hay de las promesas? —dijo removiéndose un poco.
Ambos estaban sentados en el suelo alfombrado de aquella extraña habitación. Theodore insistió en que lo hicieran, porque según él era más cómodo. Su cabello aún estaba húmedo, pues no se lo secó con magia; lo cual era extraño porque si secó su ropa. Su varita descansaba en una de sus rodillas y el cáliz con brillante líquido estaba en medio de ambos. Según Theodore, por si la charla se extendía demasiado y necesitaran beber un poco más para despistar al monstruo del techo.
Theodore Nott soltó un suave respiro— Son opcionales —dijo por fin— en una situación natural, se supone que deberías ser tú quien pidiera hacer un vínculo conmigo y me ofrecerías una promesa por la cual yo te encontraría útil; a cambio yo mejoraría tu estatus, y te daría protección o buenas conexiones para mejorar tu vida.
Ella levantó el rostro y se encontró de nuevo con aquella penetrante mirada azul— Pero este no es el caso.
Nott parecía estar a punto de sonreír con maldad— No, no lo es —dijo irónico— considérate afortunada. Estoy dejando muy en claro que te necesito. No es algo que un sangre pura haga todos los días. Hasta es considerado todo un honor en el mundo mágico. Si alguien me viera ahora mismo, mi familia perdería estatus "¿Qué tan mal están los Nott para que el hijo de esa familia le pida vínculos a otros magos?" ese chisme es el que circularía de boca en boca. Y claro, lo empeora el hecho de que me has rechazado.
La boca de Hermione se secó y volvió a mirar al suelo, sintiendo vergüenza por alguna razón.
No supo en que momento la mano enguantada de Nott alcanzo su mentón y le dio un empujoncito para que ella levantara el rostro— Deja de hacer eso —dijo amablemente, su sonrisa malvada había desaparecido— No importa qué, siempre debes tener la cabeza en alto. Y cuando estemos hablando de algo tan importante como esto, mírame a los ojos —dijo mientras volvía su mano abandonaba su mentón— Los ojos también hablan, puedes ver muchas cosas en ellos. Apartar la vista es igual a mentir y quiero que estés segura de que nada de lo que te estoy diciendo es mentira.
Hermione soltó un respiro y fijo los ojos en los del chico frente a ella.
—Tengo una promesa para ti —dijo Nott de pronto, casi sonriendo— es única en su tipo, pero es posible. Sin embargo, debes darme una promesa a cambio —hizo una pausa, como si esperara algo, pero Hermione se mantuvo firme y soporto la intensidad de su mirada— Esto lo saben todos los que han tenido padres magos, por eso seguramente tú no. El vínculo también viene con una condición inquebrantable: la obediencia absoluta. Mediante la mágia, puedo obligar a los vinculados a mí a hacer lo que yo quiera. Mientras más fuerte sea la conexión, mis órdenes pesaran más fuerte en ellos, he oído acerca de casos en los que algunos magos pueden "tirar" del vínculo. Como si hubiera algo que te jalara hacia algún lado… dicen que llega a ser doloroso, por supuesto esa práctica es algo cobarde, una vergüenza. Mi padre me desheredaría si yo llegara a caer en algo tan bajo —Nott casi parecía nostálgico cuando hablaba, pero eso no quitó el miedo que Hermione estaba comenzando a sentir— y claro, hay consecuencias. Si obligo a un mago a hacer algo, este me odiará y nuestro vínculo se debilitará, así que por sentido común yo tendré que reforzarlo y haré cosas para alimentar de nuevo la confianza de ese mago. Pero eso no es algo que yo haría todos los días, solo en situaciones desesperadas. Obligar a alguien a hacer algo que no quiere, doblega el espíritu y rompe el orgullo. Quiero aliados, no lame botas que me odien o me tengan miedo —dijo con cierto aire de desprecio.
Hermione sentía sudor frío recorriéndole la espalda— Eso…
—Déjame terminar —pidió Nott, cortándola— porque de esto trata la promesa que te haré cuando establezcamos nuestro vínculo —Nott extendió su enguantada mano y tomó la de Hermione, quien aún aturdida, no opuso resistencia en absoluto. Un instante después, él había unido la palma de su mano a la de ella— Yo te pediré que me prometas entera lealtad a mí. Y a cambio —dijo suavemente— yo prometeré jamás usar el vínculo para obligarte a obedecerme.
Ante el recuerdo, Hermione se cubrió la cara con las manos.
"Esto es un ataque psicológico" pensó, mientras sentía el rostro caliente contra sus frías manos.
Dio un gritito ahogado, sacudió la cabeza y finalmente retiro sus manos del rostro.
Era casi medio día y ella seguía en la cama. Todas sus compañeras de habitación se habían ido a pasar el día en Hogsmade mientras ella decidió permanecer en pijama y sin salir a ningún lado. Dobby había sido muy amable en traerle el desayuno.
Luego de eso, Hermione se dispuso nuevamente a analizar la información que tenía a mano. Nott podía ser deslumbrante y dejarla aturdida y con la boca abierta con las palabras adecuadas… pero ese efecto desaparecía cuando ella ponía a trabajar su cerebro.
"Serías mi favorita"
Ella volvió sus labios una fina línea dura, intentando que esas palabras perdieran efecto e ignorar el recuerdo… pero no lo consiguió y volvió a llevarse las manos a la cara y tirarse de espaldas a la cama de nuevo.
"Maldito Nott" pensó enfadada.
Hermione no era estúpida. Desde que Theodore le hizo aquella propuesta del vínculo sospechaba que había algo detrás de todo eso. En aquel tiempo, vieras por donde lo vieras, nada tenía sentido. Un sangre pura del calibre de Nott pidiéndole a una nacida Muggle como Hermione algo como eso y prometiendo cosas que no parecían darle ventaja alguna… definitivamente tenía que ser una broma o una trampa.
Hermione había investigado cuanto había podido al respecto de vínculos mágicos y el cómo funcionaban y realmente Nott no se había guardado nada, no le había mentido. Ella no se lo había preguntado, pero estaba segura de que el rechazo de la primera petición fue algo que él esperaba, por eso no se lo tomó a pecho.
En un principio creyó que se trataba de Harry. La familia Nott eran magos aliados del innombrable, tendría sentido que ella, siendo amiga de Harry tuviera cierto valor para ser una futura espía doble o algo por el estilo.
Por eso Hermione le había estado siguiendo el juego a Nott, pero sin prometer ni sellar nada; esperando poder descubrir el juego detrás de tan disparatadas palabras y propuestas.
Ella le había propuesto a Nott "el acuerdo", condiciones simples a cumplir, con pena de castigo mágico que ella conseguido en un libro de maleficios en su primera incursión en la zona prohibida de la biblioteca.
Hermione le había dicho a Nott que antes de nada, necesitaba confiar en él primero, conocerlo más. Nott había parecido complacido al respecto, incluso dijo que era algo sensato. Firmo el acuerdo prácticamente sin ninguna insistencia.
Nott ofreció el ser "amistoso", o al menos, lo que para él era ser amistoso: lo cual consistía en que siempre le prestaría atención a cualquier cosa que ella quisiera preguntarle y siempre contestarle con la verdad. Él había prometido no ser evasivo, pero a cambio (con Nott, todo llevaba un "a cambio") quería una sola cosa de ella: mantener todo en secreto… y hasta en eso Nott era confuso.
Para Nott, el término "secreto" significaba "no divulgar". No tenía que ver con secretismo o esconderse, sino más bien con ser reservados.
Ellos se veían o encontraban en lugares alejados, pero a campo abierto, como la biblioteca o el árbol frente al lago… pero si alguien le preguntaba a Hermione que estaba haciendo con Nott allí, ella debía inventar alguna excusa decente y creíble. Por supuesto, en ningún caso hablar nada acerca del vínculo mágico. Aunque siendo honestos, nadie le preguntaba…
"Quizá tiene que ver con lo asocial que eres" le había dicho Nott una vez cuando se lo menciono.
"O tú estás haciendo algo al respecto" le había contestado ella.
Nott solo se había encogido de hombros "Quizá indirectamente, quien sabe. Por lo general, nadie se mete en mis asuntos"
O quizá solo era el hecho de que no se encontraran seguido… lo cual descartaba totalmente que Nott estuviera detrás de información de Harry. Nott nunca le pregunto acerca de él directamente, ella lo había mencionado de cuando en cuando, pero nada importante y a Nott parecía darle igual.
"Mi favorita"
El rostro de Hermione se calentó de nuevo.
Llevaba dándole vueltas al asunto toda la mañana, pero esa situación la había atormentado en lo que quedaba de la semana, el mismo tiempo que llevaba evitando a Nott a toda costa, pero la próxima semana tenían clases conjuntas, así que no podría esconderse más.
Por eso se había encerrado a pensar y planear como actuar en adelante, pero no podía… por que la única conclusión a la que había llegado ya varias veces, es que existía una verdadera gran posibilidad de que la única intención de Nott, era la misma desde el principio.
Theodore Nott quería vincularla a él.
Y ella no sabía que hacer ahora al respecto.
…
Hermione tomó su almuerzo en calma y tratando de no pensar demasiado, le dio vueltas a la biblioteca para tomar libros que quería repasar, además de escribir cartas a su familia y responder la que Víktor le había enviado entre semana. Se le había dado por escribir sus cartas en la biblioteca, pues Ron se ponía insoportable cuando las escribía donde él pudiera verla y ni la ayuda de Harry lograba hacer que se pusiera de mejor humor.
Eran entradas las tres de la tarde cuando estaba caminando hacia lechuceria, pero se detuvo en el puente que unía el castillo con las demás torres mientras contemplaba el regreso de la excursión a Hogsmade.
Hermione agitó su varita contra su sien y agudizo su vista con magia. Pudo reconocer a Harry y Ron caminando junto a Neville y Seamus, un poco más atrás que ellos, una pequeña bruja rubia dando saltitos pero claramente era algo que hacía para llegar a otra persona, quien era Nott, no le costó adivinar que la bruja era Lovegood.
Los observo con atención; Nott no se giraba a verla, como si estuviera ignorándola, pero ella le hablaba y el solamente asentía y puede que contestara algo y se dedicaba a mirar alrededor.
Sangre pura, mestizos y Nacidos Muggle. Una especie de segregación social que se desarrollaba con naturalidad hasta en la escuela. Nott permitía a Luna acercarse a él para beneficios en el futuro, pero eso no quitaba el hecho de que la dejaba acercarse… en público. Donde toda la gente podía verlos…. Mientras a ella le había dejado claro que quería secretismo. Era, por supuesto, cuestión de estatus.
Recordó que en cuarto año ella creyó durante un tiempo que Nott la podría invitar al baile de navidad, pero eso era una tontería. Hasta ahora recién tenía plena conciencia de que no lo hubiera hecho jamás… bueno, quizá sí, si es que ella hubiera aceptado ese vínculo.
Él dijo que sería como si fueran amigos íntimos. Aliados. Con todo lo que eso conllevaba.
Pero con un paso a cumplir primero. Con Nott todo se trataba de condiciones.
En su investigación, Hermione pudo ver un poco el mundo sofisticado y glamuroso de los Sangre pura aristócratas. Todos ellos en buena situación económica, buenos puestos de trabajo, excelentes conexiones que catapultaban a otros magos a proyectos gigantescos de investigación y todo tipo de influencias en la creación de leyes en el Wizengamont. Todos ellos tenían (de algún modo) una vida privilegiada.
Hermione se apoyó contra los pasamanos del puente, solo mirando.
Estatus, aliados, poder… ¿Era tan importante eso? ¿Valdría la pena atar tu vida y la de tu descendencia (por generaciones) para conseguir lo que un mago aristócrata como Nott prometía?
Hermione era una bruja talentosa e inteligente pero parecía que eso no era suficiente. Nunca lo sería. Seguía estando en medio. Siempre en medio. Tenía la magia pero sin la sangre adecuada.
"El vínculo con Nott lo arreglaría" pensó fugazmente.
Volvió a mirar hacia Nott y Luna, pero se encontró con el rostro de Nott vuelto hacia ella, estaban bastante lejos, pero Hermione podría jurar que la estaba mirando. ¿Acaso también agudizo su vista?
Su primer impulso era ocultarse, pero por alguna razón no lo hizo.
El rostro de Nott hizo una mueca. Movió lo labios, como si pronunciara algo en un susurro "¿Huiras?" Parecía decir.
Hermione frunció el ceño. "Pretencioso" mascullo ella. Definitivamente también estaba agudizando su vista con magia.
Nott sonrió con maldad, luego hizo una seña con la mano, apuntando a un lugar en especial. El Lago negro.
Hermione entrecerró los ojos. ¿Pero qué…?
— ¿Qué haces aquí Hermione?
Ella sobresalto y dándose vuelta rápido se encontró cara a cara con Ginny.
Hermione deshizo el hechizo de su vista y se acercó a su amiga— Voy a la lechuceria —dijo casi tartamudeando.
Ginny se acercó aún más a ella con una sonrisa radiante y le paso una mano por el brazo— Carta para Krum, ¿no? —Dijo casi ronroneando— ¿Puedo mirar?
El rostro de Hermione se coloreo, pero le tendió la carta a su amiga. Ella parecía un niño pequeño en navidad… pero su rostro fue cobrando seriedad de a poco.
— ¿Es en serio? —dijo Ginny.
— ¿Ya la terminaste? —pregunto ella incrédula.
—No lo necesito —contesto ella— es como si hubieras documentado todo lo que paso en los almuerzos y la cena de la escuela, además de la sala común. Yo también estaba allí ¿recuerdas? —Ella resoplo— no puedo creer que hayas echo esto —dijo mirando con la nariz arrugada a la carta.
Hermione entrecerró los ojos— No actúes como tu hermano.
Ginny hizo una mueca— Voy a ignorar que dijiste eso —le dijo sacudiéndose el cabello— porque ahora mismo tenemos algo mucho más urgente, importante y divertido que hacer —dijo revoloteando sus pestañas.
Hermione ahogo un escalofrío.
Ginny insistió mucho para ayudarla a escribir una mejor carta, lo cual fue vergonzoso y aunque no lo admitiría a otros, divertido. Ginny tenía una manera de expresarse que hacía que se le pusieran las mejillas rojas. Ella era realmente buena para las cartas, incluso insistió en que debían perfumarla, lo hicieron juntas y solo después de eso, también juntas, fueron a la lechuceria. Casi ya al anochecer recién aparecieron en el gran comedor, desternillándose en risas.
Ginny prometía que seguramente a más tardar el martes (o quizá el Lunes por la tarde) Krum le habría enviado una respuesta, algo que hacía que Hermione se pusiera más y más roja.
Se encontraron con Ron y Harry para la cena, cuando Ron les pregunto de dónde venían y porque reían tanto, Ginny les contó lo que habían hecho solo para molestarlo. Ron, claro, se volvió un ogro y de alguna manera eso se sentía satisfactorio para Hermione, la hacía sentir grande.
Harry, como de costumbre, trató de calmar a Ron mientras Ginny no hacía más que inflar su enojo.
Hermione también estaba en medio, pero allí era tan cómodo que se olvidó de sus preocupaciones. Estaba tan distraída que ni por asomo podía notar como alguien le perforaba la espalda con una intensa mirada.
Enfadado no era la palabra.
Molesto. Si. Esa era la palabra adecuada. Molesto.
Algo estaba molestando a Theodore y eso era todo un descubrimiento reciente.
Blaise había aprendido a leer a la gente a su alrededor y actuar en consecuencia. No es que fuera una especie de samaritano, pero su madre le enseño desde que era pequeño que una sonrisa encantadora abre muchas más puertas que un apellido o sangre milenaria... bueno, ni tanto. Pero ayuda un poco a deslizarte mejor.
El encanto era una cosa tan útil… y el mejor momento para acercarse a alguien era tendiendo una mano amistosa. Por eso, luego de observar el aburrido rostro de Theodore en la cena del domingo y ver esa misma cara toda la mañana, decidió hacer su movimiento e intentar mejorar su usual humor sombrío.
Una persona no podía ser así de huraña de por vida, Blaise estaba seguro. Solo debía trabajarlo adecuadamente, como había trabajados a todos en su año. Podría decirse que Blaise era quien mejor se llevaba con todos en Slytherin. Claro, sin contar a Craston, el flamante premio anual.
No era la primera vez que intentaba acercarse siendo gracioso a su compañero de habitación, pero Theodore tenía el sentido de humor de una piedra y solamente se dedicaba a escucharlo y soltar monosílabos o hacer comentarios sombríos... aunque claro, reaccionaba mejor a los chismes.
— Hey, Theodore —dijo antes de arrojarse a su cama.
Él estaba escribiendo un pergamino, pero ni alzo la cabeza para mirarlo— Blaise —dijo como única respuesta.
— ¿Draco y tú siguen sin hablarse?
—No es tu asunto —respondió parcamente.
Primer intento: rechazo directo.
Blaise alcanzo una de las revistas de su mesita de noche y la hojeo— Vamos, Theodore —dijo alegre— tú mejor que nadie debe estar consciente de que no es sensato no llevarte bien con el actual prefecto.
—Me llevo bien con Pansy —dijo aun escribiendo— Está liada con Malfoy y los dos sabemos que ella es quien lleva la varita en ese experimento que esos dos tienen.
Segundo intento: Contraataque hiriente para que no siga hablándole.
Blaise se rió disimuladamente.
Ese comentario agrió el humor de Blaise. Le gustaba Pansy, le gustaba desde segundo año… pero ella no veía ni oía a nadie más que el impulsivo y nada encantador Malfoy, así que daba esa campaña por perdida desde que se enteró que esos dos tenían algo. Blaise se llevaba bien con todo el mundo, ponerse a pelear por una chica no es algo que le convendría hacer.
Theodore sabía de su gusto por Pansy, se lo estaba restregando en la cara seguramente para cabrearle a propósito— Vamos —dijo sin rendirse— Pansy está loca por Draco. Vive por él.
Tercer intento: Cuestionarle para captar su atención.
Nott dejó la pluma sobre el escritorio y se giró hacia Blaise, colgando una mano por encima de la silla. Nott siempre llevaba guantes… y ahora usaba la mano izquierda. Todos sabían el rumor.
Generalmente Theodore inculcaba cierto halo de misterio en la mazmorra y muchos lo evitaban por los rumores que corrían de boca en boca.
¿Theodore era un Mortífago en potencia, o uno ya consumado? Dado el calibre del rumor de haber ayudado a Barty Crauch Junior en sus planes del año pasado… todos tenían sus dudas y miedos. Blaise se sentía curioso, por mucho, era el sujeto más interesante de la mazmorra.
Y si lo mirabas atentamente o hacías las preguntas o comentarios adecuados, podías ver expresiones como las que le estaba mostrando en ese momento y permitirte pensar en que ese chico aparentemente serio y calmado podía ser todo lo contrario.
—Digamos que Pansy me quiere de su lado —presumió.
Blaise negó con la cabeza— Esto solo mejorara todo lo que viene —dijo alegre— ¿Qué bando tomarás? —preguntó mientras veía con satisfacción como Theodore le volcaba toda su atención.
— ¿Bando?
Lo tengo
—Yep —dijo aun hojeando su revista— se avecina una guerra de prefectos —dijo con una sonrisa dulce.
— ¿Quién va contra Pansy?
—Más bien quien va contra Draco y obviamente Pansy tomará partido —por encima de la revista, vio a Theodore hacer una mueca— Paso algo en la clase de Alquimia esta tarde.
El rostro de Nott era de piedra— ¿Quién?
Blaise volvió a hojear la revista— Granger —dijo pasando unas hojas, pero volviendo a fijarse en la cara de Nott.
No movía una pestaña, pero a pesar de la pausa dramática, seguía estando atento. Nadie podía ignorar una guerra de prefectos. Cuando estas sucedían todos tomaban bandos. Unos apoyaban al prefecto de su casa, otros se mantenían neutrales y otros decidían colaborar con el enemigo a cambio de favores.
Theodore le seguía mirando fijo— Vaya —dijo y volvió a voltearse para sacar otro pergamino y seguir escribiendo— No te emociones tanto. Granger es demasiado correcta, oí que quita puntos a los de su propia casa. No puedo imaginarla siendo la contraparte en una guerra de prefectos.
Blaise se encogió de hombros— Es verdad, Granger tiene una reputación y es difícil de imaginar… —dijo mientras recordaba las legendarias disputas de los años anteriores. Los prefectos solían castigar a toda una casa por una afrenta hacia la suya o hacia los suyos. Los puntos iban de aquí para allá, igual que las maldiciones que nadie veía o los castigos que no se cumplían, sin mencionar todo el contrabando que se pasaba por alto o que se encontraba adrede para perjudicar a uno u otro grupo—… pero no estarías tan seguro si hubieras visto lo que yo vi esta tarde en la clase de Alquimia.
Theodore dejó de escribir y se volvió hacia él de nuevo, ahora visiblemente más interesado— ¿Tan grave fue?
Blaise sonrió mientras asentía y guardaba la revista para sentarse en la cama y cruzarse de brazos y le contaba con todo y detalles lo que sucedió.
Hermione estaba terminando de cerrar la última de las gavetas de materiales de alquimia. Había limpiado uno a uno cada uno de los artículos y sacado brillo al interior y los cristales de cada uno de ellos, además de hacer un inventario detallado.
Un mechón de cabello se escapó de su coleta y le cayó en la cara, ella la aparto de un soplido indignado.
Con toda fuerza su fuerza de voluntad evito pensar en lo que había pasado solamente hacía unas horas, pero recordar la burlona cara de Malfoy era suficiente para agriar su humor.
Pero la culpa de todo la tenía el profesor Snape. Hermione seguía sin entender que es lo que le había hecho a ese profesor para que la odiara tanto.
La clase de alquimia de esa tarde había sido conjunta con Snape, pues harían un ensayo que incluía la preparación de una poción…
Hermione suspiro. El profesor no tenía derecho de haberle quitado su carta. La carta de Víktor, que había llegado en el almuerzo y ella tuvo mala suerte de haber dejado encima de la mesa y haber estado tan distraída mirándolo cuando el profesor la llamó. Tan distraída que ni siquiera se dio cuenta de que se acercaba hasta que lo tuvo delante.
"Ojala solo se la hubiera quedado" pensó enfadadísima "¿Por qué tenía que dársela en custodia a Draco?"
...
—Ahora sí, Sangre sucia —le había susurrado mientras los demás alumnos se iban por que la clase había terminado pero ella debía de quedarse a cumplir su castigo— con esto cobrare todas las que me debes. Se me ocurren un montón de cosas para hacer con esto.
Malfoy agitó el sobre frente a ella, Hermione quiso alcanzarlo, pero él levantó la mano y fue imposible. Malfoy era demasiado alto y ella no iba a seguirle el juego saltando para conseguir su sobre de vuelta.
—No te atrevas —había dicho ella mientras presionaba con fuerza su varita— No te atrevas, Draco Malfoy.
—Voy a leerla a todos en Slytherin esta noche —dijo con una sonrisa espantosa— y haré copias si se me antoja.
Hermione apretó sus puños con frustración y le encaró— ¿Qué quieres?
Malfoy parecía ligeramente sorprendido, pero luego volvió a mostrar una sonrisa ladina—Cien puntos menos para Gryffindor para esta noche.
—Yo no voy a…
—Entonces prepárate para ver esta jodida carta por todos lados y en boca de todos —dijo sonriente y se marchó de allí— tienes hasta la cena, Granger.
— ¡No lo haré! —Gritó ella— ¡Estúpido Malfoy! ¡Eres patético! ¡Haz lo que quieras! —Dijo con lágrimas amenazando con salir de sus ojos— ¡Esto no se va a quedar así!
...
Hermione sacudió la cabeza ante el recuerdo. Miró el reloj de pared para distraerse de sus recuerdos. Ya eran las seis, muy cerca de la hora de la comida. Uso un paño para darle una última pasada a los vidrios de las alacenas y con un suspiro se pasó una mano por el cabello.
"¿Qué habrá contestado Víktor?" pensó con tristeza, esperando que no fuera algo que pudiera perjudicarlo, y es que ella ni siquiera había leído el contenido de ese sobre. Solo por eso tenía ganas de pegarle de nuevo en la cara a Malfoy. No había manera de que ella cumpliera ese estúpido pedido. Que él cumpliera su amenaza era inevitable.
—Me vengaré —dijo en voz alta a su propio reflejo en las vidrieras.
—Eso sería interesante de ver —dijo una voz a sus espaldas. Ella se giró al instante— casi estoy arrepentido de haber conseguido esto para ti.
Hermione se quedó con la boca abierta al ver que Nott estaba en la entrada del salón de la clase de Alquimia y agitando un sobre en sus enguantadas manos. Ella dejo caer el pequeño paño de sus manos y caminando muy rápido se acercó a Nott extendiendo sus manos… pero Nott también alejo el sobre de ella y lo levanto hacia arriba, recordándole terriblemente a Malfoy…
"Pero Nott no es Malfoy" se dijo a sí misma, así que sin pensárselo mucho, puso una de sus manos en el hombro de Nott y se impulsó para saltar y alcanzar el sobre.
Aun así no lo consiguió atrapar.
—Merlín —dijo Nott en medio de una risa.
—Dijiste que lo conseguiste para mí —dijo mientras entrecerraba los ojos. Se estaba riendo de ella— Lo dijiste.
La sonrisa de Nott desapareció y llevo ambas manos a su espalda, junto con el sobre— Vaya, vaya —dijo— ¿estás reclamándome que te devuelva algo que tú misma dejaste caer en manos de uno de tus enemigos? ¿Es en serio Granger?
Hermione tomó aire antes de contestar— ¿También vas a pedirme algo a cambio?
Nott asintió— Sí —dijo y se acercó un paso a ella— nada de venganzas contra Draco —ella se crispo— sé que tendrás muchas ganas, pero no lo harás. Hacerlo nos llevara una guerra de prefectos y nadie quiere eso. Yo no quiero eso.
Hermione había oído todo lo que hay que saber acerca de una guerra de prefectos, pero ni por asomo planeaba hacer algo semejante, el asunto era con Malfoy y solo con él. Miró a Nott de nuevo— ¿Y algo distinto?
Nott alzó una ceja— no le hagas nada.
Ella frunció el ceño y se cruzó de brazos— ¿Por qué estás protegiendo a Malfoy?
Él se encogió de hombros— Draco no es relevante, pero si le haces algo a él, Pansy va a meterse en medio y va a ir contra ti. Y yo no me involucrare en eso. Necesito a Pansy de mi lado.
Hermione se quedó sin habla— ¿Todo esto por Parkinson?
Nott asintió— Sí —luego le miro con suficiencia— y no, no te diré porque. Ahora, aceptas —dijo extendiéndole el sobre a ella— ¿o tengo que devolverle esto a Draco? —Hermione dudo— bien —dijo volviendo a alejar el sobre de ella.
Hermione rápidamente agarro la muñeca de Nott con ambas manos— Acepto, acepto.
Nott dejo caer el sobre en sus manos. Ella lo recibió y se dio vuelta de inmediato y presiono el sobre contra su pecho, volviendo a entrar en calma y caminando hacia donde estaba su mochila para guardarlo de inmediato.
—Decepcionante —escucho a sus espaldas. Hermione se dio vuelta y se encontró con Nott cruzado de brazos y mirándola con una expresión aburrida— ¿Renuncias tan fácilmente a vengar tu orgullo?
Hermione le enfrentó— ¿Disculpa? —contesto incrédula.
El negó con la cabeza y mirándola con ojos entrecerrados— Perdiste un objeto personal por ser una descuidada, tuviste una torpe negociación con Draco, la parte buena fue cuando amenazaste con comenzar lo que pudiera ser una guerra de prefectos... pero ahora solo te echas atrás y actúas tan calmada por tener esa estúpida carta de vuelta ¿Te das cuenta de lo que estás dejando pasar? ¿No te das cuenta que ahora tú estás en ventaja aquí? Es ridículo que no te des cuenta.
Hermione parpadeo, pero luego se masajeo la sien— No estoy para juegos, Nott.
El volvió a negar con la cabeza, viéndose cada vez más indignado— Pero debes aprender —dijo comenzado a acercarse a ella— ¿No lo ves? Draco te pidió un imposible para evitar una especie de "humillación" ¿Cual humillación? Por Merlín, todos en Hogwarts saben que estas en algo con Krum. De hecho, tengo entendido que hasta te envidian por eso. No te afectaría realmente en nada —Nott alzó una ceja— El que está en problemas aquí es Draco por cabrearte y conseguir que tú puedas tomarla contra nuestra casa. Solo los fanáticos van en contra de un prefecto ¿No te lo he dije cuando llegue? Nadie quiere una guerra de prefectos. Te traje esa carta y te la puse en las manos para evitarla.
Hermione quedo descolocada— ¿Quieres una guerra de prefectos?
Nott le lanzo una mirada fría— Claro que no, te lo dije. No quiero eso —hablo sombríamente— pero tu reacción no debió ser tomar la carta y olvidar todo. Debiste arrojarme la carta a la cara y amenazar, gritar y dejar claro que habría perdón. Defender tu orgullo. No "eso" —dijo apuntando con la mirada como ella sostenía la carta aún contra su pecho— ya no se trata de esa estúpida carta. Se trata de tí, imponiendo respeto. Si no era yo, seguramente alguien más hubiera hecho algo para devolverte esa cosa. Y aunque no hubiera sido así, estabas en todo tu derecho de comenzar una guerra por la afrenta.
Hermione alzó la cabeza, procesando todo rápidamente— No se trata de mí. Yo no iba a ser expuesta, si no Víktor.
Nott le lanzó una mirada de maldad pura— No te gastes defendiendo a un mago inútil —dijo casi en un susurro— Cualquier mago que se precie debió haber encantado el sobre para que nadie ademas de tí pueda abrirlo.
Hermione quedó con la boca abierta, pero llevó rápidamente sus ojos al sobre y con horror se dio cuenta de que estaba abierto.
—¿Lo ves? —dijo Nott con suficiencia— Como yo lo veo, la cadena de errores comienza con Krum. Si le hubiera cocido la mano a Draco cuando abrió el sobre, nada de esto estaría pasando —él se encogió de hombros— y no tenías de que preocuparte. No había nada escandaloso allí, solo pone allí un poema y unas cuantas cosas cursis de manual. Nada interesante ni escandaloso si me preguntas.
—La leíste —dijo Hermione incrédula.
Nott ni se inmuto— Atrape a Draco mientras lo hacía en voz alta. No puedes culparme por eso.
— ¡Eres! ¡Eres! —dijo enfadada, pero paso una mano por la cabeza, tomó aire y finalmente lo miró, lo miró tal cual era. El chico de mirada malvada cruzado de brazos frente a ella, quien acababa de acribillarla con palabras. Solamente una palabra le venía a la mente— Eres cruel.
Nott soltó un respiro— El mundo lo es —dijo planamente— tienes que saber defenderte —Nott caminó hacia uno de los rincones del aula y se sentó en el suelo, de espaldas contra la pared— Ven, te enseñare a poner maldiciones en tu correspondencia. Así esta tontería no sucederá de nuevo.
Hermione camino hacia Nott como un robot, sin entender exactamente por que. Pero lo hizo. Se sentó junto a él y escucho en silencio sus instrucciones acerca de esa maldición, pero aprendió que podía usar otras menos dañinas en lugar de cocerle la mano a alguien. Al tercer intento, uso el hechizo encontró el hechizo adecuado y Nott en persona aprobó el hechizo.
—¿Que hubieras hecho si te hubiera arrojado la carta a la cara? —preguntó de pronto a Nott.
—Estaría impresionado —contesto de inmediato.
—Si hubiera sido Malfoy, tal vez lo hubiera hecho.
—¿Qué?
—Odio su cara —soltó ella— me fastidia todo el tiempo —ella soltó un respiro.
—Mientras que a mi no me odias.
Ella casi resoplo— Claro que no —dijo— eres cruel, pero no te odio.
Hermione le miró a la cara, el hacía lo mismo, pero su expresión era más analítica. "No, no te odio" pensó. Nott la fastidiaba a veces, pero era de maneras distintas. Era hasta divertido, de algún modo. Si alguien le hubiera dicho en segundo que Nott podría ser una especie de amigo para ella se hubiera reído. Pero allí estaban, sentados uno al lado del otro luego de que Nott se hubiera pasado casi media hora enseñándole movimientos de varita y maldiciones para que no tuviera problemas en el futuro.
Pero también recordó otras advertencias. Una de ellas, la de la única persona que sabía que ella trababa con él. La advertencia de Víktor, pidiéndole que tuviera cuidado con Nott, por el simple echo ser de una familia purista y ella una impura. Que había algo que no cuadraba en todo eso. A primera vista no lo haría, pero si entraba en la ecuación la intención de Nott de vincularla a él, quizá si lo haría. ¿Que diría Víktor si le contara?
—¿Puedo contarle a Víktor? —le preguntó a Nott— Lo del vínculo.
—Creo que establecimos condiciones desde el inicio.
—Si —contesto ella— pero quizá sería bueno que se lo contara. Es importante.
—¿Por qué?
Hermione se mordió el interior de la mejilla antes de contestarle— No confía en ti —le murmuro— cree que no tiene sentido que seamos algo... cercanos.
—¿Y que le contestaste?
—Que estaba equivocado —dijo ella de inmediato— él no lo entiende por que no lo sabe, pero si yo le contara...
—¿Qué hará si a pesar de contarle no lo hace? —la cuestiono.
Hermione se volvió a él de inmediato— yo... No se... Quiero decir. Se lo explicaría mejor y...
—Estás dudando —Nott bufó— Tu compañero debe de ser un apoyo, no una valla que saltar. O algo que debas vigilar todo el tiempo por desconfiar de su manera de hacer las cosas. A estas alturas no puedes darte el lujo de dudar de las reacciones de la otra persona. Así siempre estarás dudando y amoldandote siempre a la opinión de otra persona.
Hermione abrazó sus propias rodillas— Se está volviendo monótono, como dijiste.
—Te ahogas en un vaso de agua, Granger. Pero afortunadamente para tí, estas en una posición donde hay una solución sencilla para todo esto.
— ¿Cuál?
—Deshazte de Krum —dijo con simpleza— No son formales. Si le dices que ya no quieres seguir en contacto con él tendrá que aceptarlo sin mucho drama. A veces debes de dejar las cosas ir. Solo escoge bien la próxima vez.
Hermione entorno los ojos— ¿Qué quieres decir?
Theodore le miró indolente y con algo de cansancio. Granger venía arrastrando problemas por Krum, además de aceptar que estaba estancada... y ahora que él le daba una perfecta solución… ¿Se hacía la desentendida?
— Creo que fui bastante claro. No me gusta repetir las cosas Granger.
Ella frunció el ceño— Entendí lo que dijiste. Te estaba dando una oportunidad para rectificar.
Él alzó una ceja— Rara vez rectifico —dijo— Soy bastante directo en realidad. Verás, Granger, tienes un serio problema en cuanto a ese tipo de elecciones, tienes que aceptarlo. Tú y Krum se ven bien juntos y creo que de verdad le interesas para bien, se nota… pero si miras con atención, no tienen nada en común, no puedo imaginar algo interesante que puedan hablar entre ustedes —dijo recordando las lineas de aquella carta— He hablado con él una vez y me pareció bastante simple. Te vas a ahorrar tiempo y energía si tomas decisiones ahora.
Hermione se coloreó, el rojo de la vergüenza— No hables así de Víktor.
— ¿Acaso es mentira? —preguntó, pero antes de que Hermione pudiera contestar el la corto— No lo estoy insultando. Ser simple puede ser muy bueno en realidad. Apenas lo estás conociendo y puedo apostar a que cuando no tenga anécdotas que contarte te aburrirás. Él es simple, tú eres interesante, Krum no se va a aburrir de tí en mucho, mucho tiempo, quizá nunca. Porque seguirás siendo interesante —Theodore se encogió de hombros— oh, pero no habiendo más opción, te apoyaría más en seguir con Krum que correr tras Weasley.
Hermione sintió los colores subir a sus mejillas— ¡¿Pero qué estás diciendo?! ¡Ron es mi amigo! —dijo escandalizada.
Nott la miró con ojos entrecerrados— No me engañas, Granger —dijo despacio— A mí no. Te he visto portarte como una desvalida cada vez que Weasley te ignora después de haber discutido o como te alegras cuando el se enfada por no tener tu atención. Lo he visto desde tercero; tú misma me dijiste que lo que más le recriminabas a Weasley era el reclamo de haber ido al baile de cuarto con Krum y que debió invitarte en lugar de enfadarse contigo. Krum te está distrayendo de momento, afortunadamente. Por eso pienso que es mejor abordar este asunto ahora que aún hay tiempo y evitar que tomes malas decisiones.
—¿Tú vas a evitar que tome malas decisiones?
Theodore se encogió de hombros— Alguien tiene que hacerlo. Esos amigos que tienes no parecen ser buenos dandote consejos.
—Y tú si —dijo casi murmurando— porque claro, tú si eres listo.
El tono afilando con que lo dijo hizo alzar una ceja a Theodore— Claro que soy listo.
—Siendo tan listo no puedo entender cómo es que puedes ser un completo idiota.
Granger tenía el ceño fruncido y sus ojos parecían a punto de echar fuego. Theodore observaba en silencio como su rostro serio se transformaba en uno furioso. Su nariz aleteando y coloreándose hasta las orejas; pero no puedo evitar sentirse orgulloso de que había echado mano a su varita, casi ignorando olímpicamente que le estaba insultando.
"¿Acaso quieres maldecirme?" pensó extrañamente divertido, pero echando mano a su varita en el bolsillo también.
—No es una idiotez —dijo en calma, cayendo en cuenta de cómo le había llamado— los magos en los que te fijas, eso sí es una idiotez —ella hizo una mueca, como si hubiera recibido un golpe— y no digo esto para enfadarte, si ves objetivamente tu situación…
—Lo estoy haciendo —dijo con la voz casi aguda, como si hiciera esfuerzos en no gritarle— Dices que no puedo decidir por mi misma, que soy estúpida.
Theodore frunció el ceño— Eso no es lo que dije.
Granger le apunto con un dedo— No directamente —dijo recriminatoriamente— Pero tú y yo sabemos que nunca haces o dices nada solo por que si. ¿Que se supone que planeas? ¿Que demonios quieres? ¿Que yo siga todo lo que digas al pie de la letra?
Theodore se cruzo de brazos— Quizá si lo hicieras te iría mejor.
—¿Mejor como? —ella sonrió con arrogancia— ¿Que se supone que significa eso? ¿Conseguir otros amigos? ¿Deshacerme de Víktor como si fuera una "cosa"? Planificar guerras de prefectos ¿Como demonios eso va a...? —ella resoplo— No, no debo cuestionar nada ¿Verdad? Oh, no. Por supuesto. Eres el gran estratega que sabe todo de todo mundo y que siempre tiene un plan para conseguir algo. ¿En que te beneficia a tí que a mi me vaya "mejor"?
Theodore se quedó momentáneamente sin palabras— No se trata de mí. Como yo lo veo, en cualquier caso, tú serás la beneficiada —dijo molesto— y la diferencia entre tus amigos y yo es que estoy pensando en tu bienestar primero.
—Mi bienestar, claro. El bienestar de alguien que actúa como estúpida.
A Theodore no le gusto el tono en que lo dijo— No eres estúpida, pero si tomas algunas decisiones estúpidas —dijo cruzándose de brazos, comenzando a enfadarse por la actitud infantil de Granger.
—Pues no pienses mucho en mi bienestar. No gracias —dijo ella entrecerrando sus ojos, luego se estiro hacia su mochila para meter la carta que aún tenía en las manos y guardarla en la mochila— No gracias —dijo la última palabra con la voz entrecortada. Theodore descruzo los brazos despacio— No son estupideces. Y tú no entiendes nada. Nada. Para tí todo se trata de estándares, pero para el resto de gente eso no es lo único que importa, no es así y estoy triste por ti y tu futuro porque no eres capaz de ver más allá de eso. Bien, ese eres tú. No yo —dijo con rabia mientras cerraba su mochila.
Theodore se puso de pie, adivinando que Granger también lo haría. Mirando sobre su cabeza con atención; parecía que Granger se echaría a llorar en cualquier momento y la idea de que algo que dijo no solo la ofendió si no que la hirió sería contraproducente. En momentos así, lo inteligente era quedarse callado.
Theodore extendió su mano para ayudarla a ponerse de pie.
Granger le miró desde abajo y no se veía triste ni a punto de llorar, como el imaginaba.
Se veía furiosa, como si fuera a maldecirlo allí mismo.
Ella extendió su mano y apartó la suya de un empujón para quitarla de su camino. Se puso de pie sola y se fue de allí caminando a paso fúrico.
Theodore, atónito aún sin creerse lo que ella hizo, solo alcanzo a dar la vuelta para ver cómo se iba a paso rápido con zancadas fuertes; y aunque no lo planeaba, le gritó.
— ¡Eres una maleducada!
Granger no se dio vuelta, solamente alzó una mano y alzo el dedo medio.
Theodore alzo una ceja ¿Qué se supone que significaba eso?
Y ya perdí la cuenta de cuantos años pasaron. Definitivamente más de 84 :s
Pero acá estoy de vuelta.
¿Que tengo que decir? Pues que Nott te da la mano, la recibes y luego te jala hasta el codo jajajajaja
Que desmadre. En mi mente es este tipo de persona, que aprovecha el momento para hacer que la gente haga lo que el quiere, poquito a poquito y cuando te das cuenta, Zas! desmadre. Pero igual ese siempre ha sido su estilo de vida, todo mundo haciendo lo que el quiere, o convenciendo a los demás de hacerlo.
PD: tengo que hacer recuerdo que el gesto de Theo al darle siempre la mano a Hermione es simbólico (para ambos), siempre lo ha sido. Ese empujón significa mucho para ambas partes.
¿Apuestas acerca de lo que va a pasar ahora?
a) ¿Hermione se disculpa?
b) ¿Theodore se disculpa?
c) Nadie se disculpa y ALV
d) Sexto año is here :s (Salto temporal)
A quien acierte le doy un adelanto del próximo capítulo.
Gracias por leer!
Besos y abrazos.
