Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales. Les recuerdo que como en los libros, no todas las escenas ocurren al mismo tiempo con respeto a su linea cronológica, espero hacerme entender.
Summary:"-si llegará un día en que tú padre tuviera que elegir entre su honor, por un lado, y sus seres amados por otro, ¿qué haría? –" Su padre haría lo que era correcto, incluso si eso significaba sacrificar a la felicidad de su familia.
Ante las injusticias que enfrenta el reino, el abandono del pueblo, la indiferencia de los Lores y Nobles del Reino ante la decadencia, Eddard «Ned» Stark, decide jugar el Juego de Tronos, después de todo tiene su propio candidato al trono quien lleva su sangre y decide hacer las paces con viejos enemigos por el bien del reino.
Podrá llegar hasta el final mientras intentar crear un equilibrio entre su honor, su deber y sus deseos de proteger a su familia, o serán sus deseos de proteger a todo el reino quien le hagan perder lo todo.
I
Los soldados ayudaban a los bueyes blancos a empujar la carreta, todos iban nerviosos e incluso algunos soltaban un par de lagrimas al ser las personas encargadas de movilizar tan peligrosa carga, a pesar de las promesas hechas por el Gremio de Alquimistas nadie creía que realmente pudieran llegar al final de su destino con vida.
Tyrion miraba desde una clara distancia prudente en su opinión la movilización de su preciada carga, a su lado estaba Bronn el mejor mercenario – tal vez un amigo – Que pudiera el dinero comprar, ambos observaban con una preocupación un poco mas disimulada la peligrosa arma que transportaban.
"Esto es una puta locura"
Claramente el enano estaba de acuerdo con las palabras de su amigo, pero era un riesgo necesario para ayudar a poner fin a esa sangrienta guerra.
"Los Alquimistas han asegurado que los frascos fueron empacados con la mayor de las seguridades, llevamos mas arena en esa carreta que ese peligroso liquido"
Bronn soltó un suspiro como señal de burla ante las palabras de su empleador, ambos hombres siguieron mirando como la carreta era transportada. Varios soldados llevaban antorchas, pero nadie se atrevía acercarse al cargamento, era demasiado peligroso.
Incluso en medio de la noche, mientras la oscuridad envolvía todo el camino real mientras se dirigían a encontrarse con el ejercito de Lannister y sus aliados. Muchos preferían ser atrapados en medio por la oscuridad de la noche a correr riesgo alguno antes de correr un riesgo con la sustancia que estaban transportando.
La sensación de peligro continuo durante el resto de la noche, solo podían esperar que llegaran a tiempo a pesar de las exigencias dadas por Tywin Lannister de que la mitad de la guarnición de la ciudad debería estar reunida con el ejercito principal para el amanecer.
Pero Tyrion estaba seguro que el obsequio que le llevaba a su padre era algo que valía la pena transportar, el riesgo en su opinión sería aceptable para cuando se enfrentaran al ejército rebelde de Stannis.
Aunque el menor de los hermanos Lannister tenia otras preocupaciones, la mayor de ellas era dejar la Capital en manos de Cersei y Joffrey sin ningún tipo de control, en su opinión su hermana se creía demasiado lista y no se daba cuenta de sus errores, su segundo mas grande error es que creía poder manejar a Joffrey este ya ha demostrado tener una mente propia y mas cuando se trata de desatar algún tipo de destrucción para su propio placer personal.
Algo estaba mal con ese niño, no por que fuera producto de la poco aceptable relación de sus hermanos, es solo que el parecía realmente disfrutar de los males de mundo y a la vez generar una sonrisa que daría a entender a muchos incautos que este nunca mataría ni una sola mosca.
Al menos no tendría que lidiar con ellos por un tiempo, si estaba preocupado por la seguridad de las personas de la ciudad, pero también le preocupaba últimamente mucho el bienestar de su cuello y para ser sinceros Cersei y su pequeño bastardo eran fanáticos en querer verlo cortado.
Solo pudo mirar en esos momentos las extrañas, mientras esperaba que pudieran llegar a tiempo o su padre estaría feliz de cortarle algo mas que su enorme y deformada cabeza.
Pero iba con una poderosa arma, aparte de tres mil capas doradas, doscientos ballesteros mercenarios, una respetable fuerza de infantería de cinco mil, aunque no contaba realmente con jinetes.
II
Garlan Tyrell estaba impaciente, mientras el ejercito se movilizaba por las tierras de la Tormenta para encontrarse con Tywin Lannister y luego marchar directamente contra Stannis el cual parecía estar totalmente decidido a permanecer escondido detrás de los muros de Bastión de Tormentas, se preguntaba que estaba esperando aquel hombre para actuar.
Le inquietaba la tranquilidad con la que su padre estaba movilizando a su ejército, el hombre parecía creer que pronto estaría sitiando el castillo de los Baratheon con la misma facilidad que llego hacerlo en el pasado.
Su padre era un hombre ambicioso, esta ambición solo podría compararse con su enorme barriga, lamentablemente para su gusto este decidio que lideraría al ejército para combatir.
Por lo tanto, cada determinado tiempo su padre ordenaba a las fuerzas detenerse, solo por que su gordo trasero no soportaba mas seguir montado en un caballo con su armadura puesta.
Garlan intento no gritar con enojo al ver como las tropas volvían a detenerse, los soldados algunos se comenzaban a hartar de esto, fue en ese entonces que pediría a su padre que le diera permiso de marchar con una avanzada para encontrarse con Tywin lo más pronto posible.
Tomo las riendas de su caballo y cabalgo con tranquilidad por la parte llana de aquellos campos de trigo donde se encontraban transitando, su única preocupación era el bosque que estaba a unas escasas millas. Podría verlo desde donde se encontraba y le daba una extraña sensación de inseguridad.
Mientras marchaba se encontró Arthur Ambrose quien parecía estar algo inquieto sobre su montura, a su lado había otros lores menores, pero más adelante desmontado de su caballo y en una imagen propia digna de un señor supremo de los siete reinos, estaba sentado sobre una roca leyendo un pequeño mensaje estaba su padre.
"¿Qué ocurre?"
Pregunto con inquietud parecía ser que malas noticias habían llegado, solo esperaba que no se tratara de su hermana y de Loras que se movilizaban hacia la capital con una guardia y varios caballeros para encontrarse con el prometido de su hermana. Aunque Margaery llego hacer varios comentarios impropios de ella, sobre que era una mala idea aliarse en esos momentos con los Lannister.
"Los malditos dornienses nos han invadido"
Por los siete infiernos, esto era realmente algo que nadie había predicho tal vez Lord Tarly, pero su opinión fue socavada por los deseos de victoria de los demás lores sobre reponer las perdidas y exigir venganza por la vergonzosa derrota que sufrieron al apoyar a Renly en un principio.
"¿Qué tan grave es?"
Tal vez era una pregunta a la cual no quería tener respuesta alguna, por una parte, su hermano Willas era tal vez la mejor opción para defender su hogar, pero igualmente solo basto para voltear a mirar al ejercito que trajeron consigo, también el ejercito que Lord Tarly comanda en esos momentos para ayudar en la expulsión de los norteños de las tierras del Oeste, Willas tal vez no contaría con los recursos suficientes para defender su hogar.
"No, hay suficientes soldados para defender nuestras tierras"
Garlan cerro los ojos, sintió un leve dolor de cabeza en esos momentos – No hay soldados – Eran palabras fuertes y claras, significaba que había hombres para luchar, pero eran campesinos, pescadores, algunos comerciantes, ninguno de ellos tenia el entrenamiento, la capacidad de luchar, también no estaban los comandantes mas preparados, estos estaban marchando con ellos, aunque al final muchos de ellos terminaban aceptando las ordenes de su padre por erróneas que podrían parecer.
Nadie nunca pensó que Dorne entrara en esta guerra, al menos no para atacarlos tan directamente. Debian regresar fue su primer pensamiento, Tarly marchaba con cuarenta mil soldados, ellos con otros setenta mil en esos momentos, debían regresar y atrapar a los Dornienses en sus tierras, seria una masacre un movimiento de pinzas.
Si esa seria una buena estrategia, Tarly descendería rápidamente por el oeste y ellos por el norte rodeando a los Martell, no podrían escapar fácilmente las colinas y las montañas que separaban en su mayoría ambos reinos eran tan altas y poco transitables que tendrían que regresar por las Marcas y entonces los enfrentarían.
Fue entonces que escucho un estruendo y luego un leve zumbido, algo extraño que nunca antes llego a escuchar, fue entonces que volteo la mirada en varias direcciones buscando el origen de esto hasta que miro un destello que se genero al otro lado del terreno, en aquel viejo bosque salió como una leve llamarada que impacto directo hacia donde se encontraba su padre, luego vinieron mas de ellas y todo se volvió un caos.
III
Los soldados Baratheon se movilizaban sigilosamente por el terreno, conscientes de que las fuerzas Lannister y Tyrell se unirían en un solo ejército en solo cuestión de tiempo, por ello iban a atacar a ambos ejércitos separados antes que fueran una fuerza descomunal.
Stannis hubiera preferido claramente esperar que Tywin sucumbiera ante su orgullo y fuera a enfrentarse a los ejércitos norteños del falso dragón, pero parecía ser que el viejo león en verdad era un estratega que valoraba mas el final que el camino que tendría que recorrer para llegar al triunfo.
Tenia cuentas pendientes que tratar con Mace Tyrell, no olvido como sitio su castillo, como cada noche se hacia grandes banquetes para celebrarse a si mismo, ese viejo gordo que lo obligo a comer las ratas de su castillo mientras sus soldados agonizaba por inanición, este reía en la puerta de su hogar.
Así que aguardo la señal, esperaba que la sorpresa que se llevarían los Tyrell que marchaban con tanta arrogancia por sus tierras pagaran por ello.
IV
Dale Seaworth estaba observando como los ejércitos Tyrell caminaban en formación recta por el camino real, claramente se dirigían a encontrarse con los ejércitos Lannister para unir fuerzas. Pronto serian atacados, así que su Rey Stannis decidio salir a enfrentarlos.
En el bosque cercano al camino real, se encontraban esperándolos listo para emboscarlos y hacerles pagar su impertinencia. Fue entonces cuando notaron que sus enemigos se detuvieron entonces esperaron que fuera el momento de atacarles.
Extrañas cruces de madera estaban clavas en la tierra, una delante de la otra, había una fila de casi diez formaciones de este tipo, la cruz seria usada para poner una lanza.
Esta lanza de fuego como se las describió Melisandre de Asshai, era un arma poderosa de las tierras cercanas a la extraña y tenebrosa ciudad de Asshai, Dale siempre tuvo dudas sobre la mujer ahora estaba seguro que era una enviada por el Señor de la luz para ayudar a poner al legitimo rey en su trono.
La lanza fue puesta sobre las cruces la cabeza tenia una mecha, un pequeño pedazo de cuerda que sobresalía en aquella llamativa punta de la lanza, esta tenia un peligroso polvo que según Melisandre no debería ser encendida hasta que estuviera el ejercito enemigo en su cobertura.
La mujer fue exigente en decirles el peligro que la cabeza de la lanza, estuviera cercana al fuego o al calor mismo.
Dale observo en silencio, parecía ser que ni los soldados Tyrell no sabían por que se habían detenido, parecían confundidos, podía ver a varios jinetes estar amontonándose en la mitad, como generando una pequeña comitiva.
Entonces esa fue la señal en su opinión. Movieron un poco aquellas extrañas armas, y fue entonces cuando él y sus hermanos Allard Seaworth, Matthos Seaworth indicaron a sus unidades que hicieran el mismo procedimiento.
Prendieron la mecha lentamente y vieron como el fuego consumía la cuerda hasta que llego a la punta de la lanza, nada sucedió al inicio hasta que se genero una gran llamarada. Varios soldados se asustaron en esos momentos, comenzando a retroceder.
Entonces la lanza salió a una gran velocidad en un acto sin precedentes en varias direcciones, parecían totalmente descontroladas un par de ellas llegaron a pasar literalmente sobre el ejercito Tyrell hasta que se generó una fuerte explosión detrás de ellos.
Luego una de las lanzas choco directamente contra una de las formaciones y varios soldados salieron por los aires en algo sorprendente.
Matthos se acercó rápidamente hacia Dale, le tomo por el hombro con fuerza.
"Es la señal, debemos atacar"
Dijo con voz gruesa, era cierto las diez lanzas fueron utilizadas, era lo único que tenían sobre aquellas peculiares armas.
"¡Ballesteros!"
Grito con fuerza Dale, mientras unos cuatrocientos ballesteros tomaban la primera línea, cargaban sus flechas rápidamente y comenzaron con la lluvia de flechas en medio de aquel ejercito totalmente desorientado.
V
Garlan levanto su mirada, sin darse cuenta estaba en el suelo, solo podría sentir un extraño olor, era repugnante en su opinión. Olía a quemado, a una extraña sensación, un olor que sintió una vez hace mucho tiempo, pero no conseguía identificarlo.
Solo podía ver el humo que se había generado a su alrededor. El ejercito estaba desorientado, todos corrían en varias direcciones los capitanes y sargentos parecían intentar mantener el control de la situación, pero esto parecía fallarles.
Fue entonces cuando Arthur Ambrose se acerco a Garlan le ayudo a levantarse rápidamente.
"¿Estas bien?"
Este rápidamente asintió, mientras el hombre le daba unas palmadas en el rostro.
"Perfecto necesito que tomes el mando del eje…"
Fue entonces cuando una flecha atravesó directamente la garganta de Arthur ocasionando que este cayera de inmediato al suelo. Luego continuo el infierno, cientos de flechas cayeron sobre ellos.
Garlan intento entonces correr y tomar las riendas de su caballo, pero cuando lo busco se dio cuenta que había un pequeño cráter donde antes estaba sentado su padre, ahora que se lo preguntaba dónde estaba este.
"Mi señor, es el ejército de Stannis"
Grito un soldado que se le acerco mientras señalaba los lejanos campos de trigo, fue entonces que vio una caballería haciendo una formidable formación directo hacia ellos, aparte de ello un grito que parecía provenir de demonios se generó en el bosque.
Eran miles de soldados de infantería que corrían hacia ellos.
V
Stannis vio con sorpresa aquellas extrañas lanzas que Melisandre llego a obsequiarle como generaban una extraña llamarada y luego parecían destruir todo a su alrededor, aunque solo un par de ellas consiguió general algún daño significativo el caos que genero en el ejercito enemigo fue suficiente para que se comenzaran a desordenar totalmente las formaciones.
Luego la lluvia de flechas aumento el desorden, pocos comandantes parecían estar intentando reestablecer el orden.
Era el momento de atacar.
Desenvaino su espada rápidamente mientras se levantaba en medio de aquel campo de trigo para tomar las riendas de su caballo, miro a Lord Cafferen el comandante de su caballería, para luego voltear la mirada ante sus caballeros, sus jinetes.
"¡Soldados quien desea luchar a mi lado!"
Grito con fuerza acto seguido por los miles de soldados que conformaban su caballería.
La caballería Baratheon comenzó a surgir en medio de aquel campo de trigo los soldados que habían anidado en la tierra tomaron a sus caballos los cuales estaban ocultos a simple vista, se agradeció al Guerrero por esta oportunidad presentada.
Cabalgaron a gran velocidad dando fuertes gritos y consignas para darse valor, alejar a todo miedo que pudiera consumirlos.
Fueron tal vez los tres minutos mas largos en la vida de Stannis, mientras gritaba con fuerza mientras veía como los Tyrell les disparaban con sus flechas ocasionando algunas cuantas bajas en sus fuerzas, pero estos estaban tan desorganizados que el daño fue mínimo.
La caballería arraso contra el centro del ejercito Tyrell reunido, algunos regimientos se dieron a la juga ante la falta de control de sus nobles.
Stannis alzo su espada para enfrentarse a un lancero que corría directamente en su contra, en ese momento no lo sabía, pero estaba a punto de presenciar, librar y comandar la batalla de los campos de los tres reinos o también conocida como la batalla de los tres días.
VI
Arya sentía realmente cansada, pocas fuerzas tenia en esos momentos aun así no permitía que nadie quitara de sus brazos al pequeño Daeron, cuando se despertó hacia pocas horas se desesperó al no tener noticias algunas de su hijo, solo cuando este fue puesto en su regazo consiguió tranquilizarse. Era tal vez el ser mas hermoso que hubiera visto alguna vez en su vida, se sentía perdidamente enamorada de él.
Era su hijo, suyo y de Jon esa parte era tal vez la que más sensaciones le generaba, se preguntaba si este se sentiría orgulloso, ¿Que reacción habrá tenido al saber que ahora era padre?
No importaba pensó Arya, sin importar lo que Jon pensara, ella siempre estaría orgullosa de su pequeño.
Fue entonces que vio como ingresaba Sansa a su habitación con una mirada de preocupación en su rostro, traía consigo lo que parecían ser algunas los restos de una roca partida.
"¿Qué pasa?"
Sansa alzo lo que suponía era el huevo del dragón, no sabia realmente como explicarlo sin parecer que estaba demente así que puso lentamente los cascarrones sobre la cama de su hermana.
"No lo sé"
Fueron las palabras que consiguió decir, mientras que Arya levanto uno de los fragmentos sin poder entender que ocurría, pero vio claramente la forma escamosa, hasta que lentamente comenzó a unir las piezas en su cabeza, pensó que debía ser una broma de su hermana, pero rápidamente al ver su rostro de preocupación entendió que se trataba de un asunto realmente serio.
"¿No creerás?"
Dijo Arya con una leve sonrisa nerviosa que fue acompañada por Sansa, esta rápidamente intento reír, pero el nerviosismo de ambas era demasiado para que pudieran bromear en esos momentos.
Realmente ninguna creía que de repente el huevo de dragón se partió como si algo o alguien hubiera salido del interior de este.
Fue entonces cuando la puerta es abrió y ambas intentaron no soltar un grito, el Maestre Luwin miro a ambas con preocupación puesto que estaban pálidas.
"¡Majestad!, un mensajero de Essos ha venido, solicita una audiencia con usted, dice que viene con una carta que vuestro padre envió hace ya varios meses solicitando su presencia"
Arya miro a su pequeño bebe en sus brazos, realmente no creía que pudiera levantarse de la cama en esos momentos, se sentía tan cansada y poco capaz de atender a cualquier comitiva extranjera – Apenas estaba intentando comprender esto de ser reina, como podría ahora ser madre – Intento generar una pequeña sonrisa en su rostro.
"Estaré allá en unos minutos"
El maestre sonrio en silencio mientras se retiraba tranquilamente dejando a ambas hermanas solas.
"No es necesario, si quieres puedes pedirle a mama que se haga cargo"
Dijo Sansa en un intento que su hermana no se sintiera obligada a hacer algún esfuerzo para cumplir con el rol que otros habían decidido para ella.
Pero solo consiguió recibir una triste mirada de Arya indicándole que todo iba a estar bien.
"Por favor, ve y busca a mis doncellas también a las nodrizas de Daeron"
Sansa solo asintió mientras salía de la habitación de su hermana, camino rápidamente en busca de las personas encargada de ayudar a su hermanita y ahora el pequeño príncipe, este era en verdad un encanto algo hermoso ante sus ojos.
Fue entonces que paso por el salón y vio a varios soldados, parecían ser norteños en muchos aspectos salvo por la extraña vestimenta que estaban usando, decidio estudiar un poco a estos mensajeros intentando saber de quienes se trataba.
"La compañía de las Rosas"
Dijo una voz detrás de ella, para encontrarse a Dacey Mormont, una mirada sin entender realmente de quienes se trataba, hasta que comenzó a recordar lentamente sobre los nobles, soldados y norteños que se negaron a doblar su rodilla ante el Rey Aegon El conquistador y en su lugar liderados por el hermano bastardo del último rey del norte, fundaron una compañía mercenaria en Essos.
Realmente esperaba que Arya estuviera lista para el desafió que estaba a punto de enfrentar.
Mientras todo esto ocurría ante los ojos de Sansa, la Reina Arya seguía sosteniendo al pequeño bebe en sus brazos, con una sonrisa que nadie podría quitar en esos momentos de su rostro o eso creyó hasta que escucho un leve gruñido a un lado de la cama.
Arya levanto su mirada para ver una criatura acorazada, una especie de lagartija que nunca antes había visto, era de escamas verdosas, sus ojos eran brillantes como el sol tenían un aspecto dorado, pequeñas garras terminaban en sus pequeños brazos, los cuales parecían estar unidos o pegados a lo que suponía eran sus alas, tenía además una pequeña cola que movía hacia los lados.
Por instinto Arya llevo a su hijo mas cerca a su pecho, en un instinto protector. El pequeño animal movió su cabeza de un lado a otro, como si intentara describir al ser que tenía en frente.
Este no ataco, no hizo ningún movimiento violento en ese momento, solo se acercó más y más Arya poniéndola nerviosa, hasta que puso su cabeza de forma cariñosa sobre las mantas que arropaban al pequeño Daeron y comenzó a generar un ruido que Arya solo podría compararlo al sonido de su loba Nymeria cuando está feliz.
"¡Imposible!"
Pensó Arya mientras veía al pequeño dragón observando a su hijo como si se tratara de un tesoro.
VII
El deseo mas grande de Jon era que la ciudad de Lannisport se rindiera en esos momentos, estaba desde su puesto de mando viendo el amanecer, como las murallas de la ciudad habían resistido hasta ahora la embestida de las catapultas y los onagros que habían construido.
Por otra parte, parecía ser que Casterly rock no iba por ahora enviar ningún tipo de ayuda hacia la ciudad, solo un pequeño suspiro de desesperación podría generar.
Este sitio podría tardar meses, sin mencionar el tiempo que podría generarles tomar el castillo, necesitaban una forma de ingresar, si tan solo el plan de Joy funcionara y alguno de sus primos decidiera apoyarles desde el interior.
"¿Esta todo bien?"
Jon alzo la vista para encontrarse con Theon quien traía una pequeña jarra de cerveza en sus manos, ambos compartieron una breve mirada, antes que Theon se sentara al lado de Jon, fue tal vez el momento más incómodo que pudiera estar viviendo.
"Lo estoy"
Le respondió, mientras siguió mirando la ciudad que tenían en frente esperando que esta abriera sus puertas o sus murallas cayeran, pero parecía ser que nada de esto iba a suceder, solo les quedaba una opción y era asaltarla, tomarla por la fuerza con las torres de asedio.
"¿Qué estas intentando hacer?"
Jon nuevamente regreso su atención hacia Theon, que parecía algo interesado en lo que tenia en sus manos, este miro que aun sostenía la pequeña daga y el pedazo de madera que estaba intentando tallar, una pequeña sonrisa surgió en su rostro.
"Intento hacer un juguete para mi hijo"
Fueron las palabras que nunca pensó que diría en toda su vida, estaba intentando tallarle un lobo a su Daeron, su pequeño príncipe, no conocía aquel bebe, pero ya sabía que lo amaba con todas sus fuerzas, envió a buscar a los mejores maestres cuando supo la noticia que fue prematuro, si era necesario gastaría todo el oro que hubiera sobre la tierra para asegurarse que estuviera completamente bien.
"Es el peor lobo que he visto"
Sin darse cuenta tanto Theon como Jon estaban riendo con fuerza en esos momentos sin saberlo, parecía ser que aquellos meses sumergidos en guerra estaba liberando un poco el recelo que siempre habían tenido el uno por el otro.
Pero cuando escucharon el reinicio de los disparos de las catapultas y los onagros solo alzaron la mirada, esperaba que esto terminara ligero pensó Jon.
"Puedo pedirte un favor"
Jon alzo su vista sin poder creerlo, pero asintió rápidamente e intento dar una sensación de confianza al tomar una posición de autoridad.
"Claro"
Theon sonrio en esos momentos mientras movía sus manos entrelazadas con incomodidad.
"Puedes hablar con Robb, sabes que siempre lo he visto como mi hermano, dioses si fuera otro hombre estaría sacándolo de su tienda y…"
Jon se preocupo por la mirada de rabia y enojo que Theon estaba tomando en esos momentos, rara vez había visto aquel hombre adoptar aquella actitud.
"¿Qué está pasando?"
Ambos se miraron por unos momentos y una parte de Jon supo que Robb acaba de meter completamente las patas.
"Robb esta con Joy en su tienda"
Eso fue suficiente para que sintiera su cuerpo estremecerse, no, no podría permitir que su hermano realmente se dejara controlar por sus impulsos.
"¿Tu hermana?"
Theon negó rápidamente.
"Aún no lo sabe, ella esta con parte de los exploradores en las aldeas cercanas"
Bien, realmente podría manejar esto por un tiempo, si algo le había enseñado el tiempo es que Asha Greyjoy era una mujer demasiado orgullosa.
"Parece ser que celebraremos una boda anticipada"
Fueron las únicas palabras que dijo Jon mientras se levantaba dirigiéndose a su tienda, ignorando los saludos y presentaciones a su paso, solo cuando ingreso puso el pequeño intento de juguete de madera sobre una de las mesas, para luego tomar una silla alzarla con fuerza y estuvo a punto de golpearla directamente contra el suelo, pero entonces se detuvo.
No, así no actuaba él. Fue entonces que decidio cambiar de actitud ante esta situación, camino hacia la mesa tomo un pequeño pergamino y decidio escribirle directamente a Arya.
Tal vez pensar en la sonrisa de su pequeño y la de su esposa podrían despejar su mente de ir a golpear a Robb por su incesantes.
VIII
Garlan habían conseguido reunir a los remanentes del ejercito Tyrell, intento montar un puesto de mando en un viejo molino, la lucha fue encarnizada hacia unas horas, no podría contar los muertos, pero se atrevía a decir que debieron rondar los quince mil hombres y ese numero le asustaba de una manera inimaginable.
Para su suerte a pesar de la situación en la que fueron emboscados seguían siendo mas numerosos que las tropas Baratheon, pero eso no era suficiente el ejercito estaba en desorden parte de los comandantes estaban muertos o desaparecidos, hasta ahora su padre no había sido hallado.
La retaguardia fue la primer en huir al notar el avance de la caballería, el centro fue totalmente destruido parte de las víctimas mortales provenían de esos regimientos, tenia que hacer todo lo posible para reunir a tantos como pudiera, pero hasta ahora le era imposible.
Según su opinión debería tener bajo su mando al menos a unos dieciocho mil hombres, aun había el doble de soldados Tyrell esparcidos por todo el campo de batalla.
Ese era otro problema el campo de batalla se llego a extender tanto que realmente no sabia la distancia que podría estar separándoles entre un comandante o unidades aun dispuestas a luchar de las otras.
"¡Mi señor!"
Escucho una voz cercana, volteo su mirada para alegrarse de encontrar a uno de sus mas confiables sargentos con vida.
"Edgar Sloane, viejo amigo"
Le comento con alegría mientras le daba un fuerte apretón como saludo, este le miro con igual alegría, pero con una gran preocupación en el rostro que no podría ocultar algo que no pasó desapercibido por Garlan.
"¿Qué tan grave es?"
No quería pensar que más desastres habían pasado, realmente su situación ya era penosa.
"Un soldado trajo un brazo, por su anillo creemos que es el de vuestro padre"
Fue el mayor golpe que hubiera recibido en toda su vida, una mano. No necesitaba saber nada más, era obvio que no encontraron el resto del cuerpo, llevo sus manos a su rostro e intento controlarse, no debería llorar, no ahora.
Pero las lagrimas eran traicioneras y agradeció que su amigo estuviera presente y no un completo desconocido en quien no pudiera confiar. Lloro amargamente y con dolor en su alma, mientras intentaba sujetar su pecho a pesar de la pesada armadura que tenía puesta.
"¡Nos atacan!"
Pero la guerra no daba tiempo para guardar luto. El grito provino de las tropas a las afueras del molino donde estaban guarnecidos los lideres reunidos del ejército, Garlan tomo su yelmo y fue apoyado por Edgar, mientras ambos salieron dando órdenes a los capitanes y sargentos de sus fuerzas que se prepararan para luchar.
Tomo las riendas de un corcel, miro a sus hombres que estaban consumidos por el nerviosismo, se adelantó con rapidez a tomar la primera línea.
"¡Todos en formación!"
Los soldados corrieron con rapidez formando una línea de escudos y lanzas, mientras el ejercito Baratheon avanzaba directamente hacia ellos, quienes antes eran claramente superiores en número, ahora debido al desorden y el caos del primer ataque que recibieron, se encontraban en una situación inferior de dos a uno.
Garlan solo podría mirar a su infantería avanzar rápidamente contra ellos, antes que una lluvia de flechas chocara contra su infantería, a pesar de las gruesas armaduras de los soldados Tyrell, las flechas disparadas por las ballestas Baratheon conseguían penetral sus pesadas armaduras.
"¿Estás conmigo?"
Le pregunto a Edgar quien estaba a su lado, este le asintió con decisión, los soldados Tyrell gritaron, alzaron sus lanzas mientras corrían para enfrentarse a los espadachines Baratheon.
Solo se podría escuchar el grito de los soldados que eran mutilados o aquellos que daban sus últimos alientos antes que sus cuerpos se desplomaran.
IX
Dickon Tarly comandaba la caballería Tarly, avanzaban rápidamente por los campos verdes de las tierras de Dominio, las noticias de que una fuerza invasora Dorniense estaba atacando a las fuerzas de guarnición y que Lord Peake solicitaba tanta ayuda como le fuera posible y Dickon quien estaba en ese momento suplantando a su padre como Lord Tarly mientras este marchaba apoyar a los Lannister en las Tierras del Oeste.
Cinco mil jinetes reunidos, muchos de estos hombres eran lo poco que quedaba de la guardia de Colina Cuerno. Al menos las casas nobles Graves y Cobb enviaron también jinetes apoyarles.
Iban tan rápido como podían, pero era entendible que parte de la caballería fuera retrasada debido a las pesadas armaduras de los jinetes y sus corceles, fue entonces cuando se diviso una gran nube de humo negro que surgió en los cielos supo que estaban cerca de la batalla.
"¡Exploradores!"
Fue un grito que dio el heredero de la casa Cobb, mientras señalaba el horizonte, donde se vieron a dos jinetes con banderas de las casas de Dorne retroceder al notarlos.
"¡A por ellos!"
Dijo Dickon con fuerza mientras comenzaron a cabalgar tan rápido como pudieran, avanzaron cruzando grandes terrenos, sin darse cuenta comenzaron a cruzar un pequeño riachuelo en su camino, hasta que llego una flecha que asesino al heredero de la casa Cobb.
Varios jinetes en camello aparecieron cabalgando directamente hacia ellos. Muchos de estos eran arqueros, descendían por el terreno como si fueran mensajeros de la muerte, Dickon alzo su espada.
Los jinetes en los camellos traían consigo largas lanzas que chocaron y algunas se rompieron cuando se enfrentaron a la caballería del Dominio. Fue un enfrentamiento encarnizado, las curvas espadas de algunos de los Dornienses cortaban con facilidad las lanzas de los soldados del Dominio.
Pero este no era el verdadero problema, los caballos se asustaban demasiado por el olor y la presencia de los camellos. Algunos incluso terminaban tumbando a sus jinetes.
La lucha continua, peor el riachuelo tenia trampas entre sus rocas que ocasionaban que las pezuñas se los caballos quedaran atrapados, aunque el mismo problema los Dornienses comenzaron a enfrentarlo.
Pero los arqueros en camello comenzaron a rodear los flancos, lanzaban una lluvia de flechas, los soldados cayeron al suelo con demasiada facilidad. Dickon intento derrotar a los Dornienses, pero su caballo poco ayudaba.
No tuvo mas remedio que dar la orden de retirarse.
"Retirada"
Grito una y otra vez, mientras alzaba su espada para que todos pudieran saberlo. Los jinetes tuvieron que retroceder, no se supo cuántos de ellos cayeron, pero los arqueros en sus camellos poco dispuesto estaban a dejarlos marchar.
Fue una persecución que duro varios minutos hasta que los caballos consiguieron hacer uso de su mayor velocidad.
No creía que hubiera perdido mas de doscientos jinetes, pero aun así se sintió humillado al ser derrotado por una fuerza casi igual a la suya en números. Se suponía que un soldado del Dominio estaba entre los mejores de los siete reinos.
X
Arianna miro con cierto interés a los soldados muertos en el riachuelo, el ejército Dorniense parecía hasta el momento no enfrentar mayor oposición, esto debería ponerla en un estado de felicidad, pero tenía una leve sensación que hasta el momento era demasiado fácil.
Lo único que podrían hacer por ahora era avanzar, directamente al interior del dominio aun así quería asegurarse que no fueran atacados por la retaguardia, debería asegurar que el suministro de alimentos no tuviera dificultades teniendo en cuenta que tenían que pasar por territorio hostil a ellos.
No le molestaba saber que apoyaban al hijo de Lyanna, realmente desearía que su primo Aegon estuviera con vida, pero era realista y entendida que se enfrentaban a una situación inusual.
Lo que le molestaba a ella, era saber que este príncipe Dragon o Rey como quisiera llamarle, ya tenia una esposa. Debería ser ella realmente la futura reina de los siete reinos y eso le desagradaba profundamente.
Los elefantes dieron un fuerte sonido con sus trompas, y Arianna volteo sus miradas hacia estos, marcharían y aplastarían a todo aquel que se les enfrentara, mientras que los Tyrell, los Lannister y los Baratheon se mataban los unos a los otros.
"Hacia Altojardín"
Grito con fuerza, sus tropas le aplaudieron al saber que no se quedarían estancados solo generando problemas a las pequeñas casas, si esta situación era tan favorable a ellos entonces lo mejor era cortar la cabeza de la serpiente de una vez por todas.
XI
El consejo estaba reunido, salvo por la notable ausencia de Tyrion y de Baelish, el primero marcho con la mitad de ejercito de la ciudad según las ordenes de su padre para atacar a Stannis, el segundo estaba poniendo a los ejércitos del Valle para apoyaran la causa de Joffrey.
Lo había conseguido y esa sonrisa genero en Cersei una gran alegría, pronto la misma hermana de Catelyn Stark estaría quemando y atacando sus tierras ancestrales.
"¡Excelente! Son que unos veinte mil o treinta mil caballeros"
Pregunto con interés mientras miraba a Lord Varys quien parecía totalmente silencioso durante toda la reunión.
"Unos Treinta cinco mil, el Valle podría reunir un poco mas de fuerzas, pero a diferencia de los Stark, claramente no están interesados en enviar a combatir a todos aquellos que puedan usar una espada"
Cersei no dijo ninguna palabra adicional, ya era bastante malo que el reino menos habitado y con menos desarrollo decidiera reunir un ejército tan número, ahora estaban poniendo a su hermano un sitio, tenían la ciudad de sus ancestros a punto de caer.
Pero Jaime los derrotara, les hará pagar su osadía y les enseñara cual era el castigo por desafiar a su familia y cuando los rebeldes estuvieran totalmente aniquilados, recuperaría a su amada hija de las garras de ese compromiso con el heredero del Valle.
"Majestad, hay algo que necesito informarle"
Cersei volteo su mirada nuevamente hacia Varys.
"Dime"
Este se mostró un poco nervioso y desconcertado, entre abrió suavemente su boca para cerrarla rápidamente, Cersei le miro con molestia, que era aquello que tanto molestaba aquel hombre.
Pero justo cuando iba a preguntarle, se escucho un fuerte sonido, era algo que Cersei poco le gustaba escuchar.
Las campanas de la ciudad estaban resonando, todos se levantaron rápidamente para saber que estaba sucediendo, el sonido era totalmente desesperante, todas las campanas resonaban al mismo tiempo.
Fue entonces que el consejo vio a través de las grandes ventanas que daban hacia la ciudad, una flota de al menos unas cincuenta embarcaciones avanzando directamente hacia la ciudad.
Pero lo que realmente altero a Cersei fue el símbolo del ciervo en llamas.
No podría creerlo, que estaba haciendo en este lugar parte de la flota Baratheon, era inaceptable, toda su flota estaba viajando hacia el sur para unirse con la flota del Dominio.
La mitad del ejército, de las capas doradas todas estaban en marchando en esos momentos, a varios días de distancia.
"Debemos evacuar la capital"
Fueron las palabras del gran maestre, Cersei solo volteo dándole una mirada furiosa, no iban a huir su hijo no era ningún cobarde, tampoco perdería el trono. Era algo inaceptable, lucharían hasta el final, si sería necesario armaría a la muchedumbre con mazas y garrotes para que defendieran a su hijo.
Varys solo miraba con interés – Quien iba a pensar que Stannis realmente podría sorprenderlos de esa manera – Debería evacuar rápidamente la ciudad, ahora que tanto Aegon como Daenerys estaban fuera del mapa, apoyar a este rey norteño era la mejor opción.
Nunca pensó realmente que el hijo bastardo de Eddard Stark fuera el hijo perdido de Rhaegar y Lyanna, pero las sorpresas estaban a la orden del día.
Pero mirando el desespero de la reina regente, solo podría imaginar la mirada de terror en el rostro de su hijo, de seguro aquel malcriado muchacho no dudaría en esconderse detrás de la falda de su madre.
XII
Davos observo en silencio Desembarco del Rey, Salladhor Saan su viejo amigo pirata tenia una gran sonrisa en su rostro, la ciudad estaba desprotegida o al menos eso suponían, sus espías eran confiables según Stannis, realmente tenia muchas dudas sobre estos misteriosos espías, pero el nunca desconocería las ordenes de su Rey.
"¡Mira todo esto! Una ciudad a la espera de ser saqueada"
El caballero de la cebolla no hizo ningún comentario, mientras escuchaba el sonido resonante de las campanas de la ciudad, un pequeño suspiro salió de su boca, mientras volteaba a mirar a los mercenarios, piratas y soldados que le acompañaban.
Claramente nunca fue fácil que Stannis aceptara ayude de personas o grupos a quienes considerara como enemigos naturales de la ley y el orden. Pero eran necesarios para ganar esta guerra, además de ello seria bueno demostrarle a su Rey, que no necesitaba la ayuda de esa tenebrosa mujer roja, esa mujer que disfrutaba quemar a los inocentes en nombre de su dios de la luz.
Un dios perverso en su opinión.
"Hacer sonar los tambores"
Orden con fuerza mientras las catapultas de la cubierta eran cargadas, la ciudad estaba lista para ser tomada y pronto caería en nombre de único y autentico Rey, Stannis Baratheon, y Ser Davos se iba asegurar de ello.
Los barcos comenzaron avanzar a su mayor velocidad, las catapultas fueron cargadas primero con jarrones repletos de aceite, estaban selladas, pero tenían un pequeño pedazo de tela sobresaliendo, la cual fue encendida cuando Davos alzo su mano.
"¡Fuego!"
Grito con autoridad, los tambores sonaron con mayor intensidad y varios marineros alzaron banderas de varios colores a lo largo de la cubierta para que los demás navíos supieran como deberían actuar.
En cuestión de minutos la bahía de Aguasnegras estaba totalmente siendo atacada por las fuerzas de Stannis, las personas presentes en los muelles hicieron todo lo posible para evacuar, muchos de los barcos anclados fueron impactados y estaban siendo consumidos por el fuego.
Notes:
Amigos, las lanzas de fuego o mejor conocidas como flechas de fuego eran tal vez las primeras armas de la antigüedad en usar pólvora, se generaron en china y se expandieron hasta la Europa medieval. Siempre me he preguntado hasta donde llega la tecnología en el mundo de Game Of Thrones y realmente es que hay demasiados avances en unos campos mientras que en otros son tan subdesarrollados en comparación con la edad media.
Porque llame esta batalla de los tres reinos (en realidad le iba a poner de los tres ejercitos pero me sono a pelicula XD) Es por que luchan el Oeste, el dominio y las tierras de la tormenta. Claramente me faltan dos dias de batallas mas por contarles.
La compañía de las Rosas, los norteños que se negaron a rendir pleitesía a Aegon I, no conozco, no se han mencionado demasiado de esta compañía-
Fran Ktrin Black: Jajaja primero que todo me alegra que te gustaran los elefantes, espero que las recientes incorporaciones te agraden.
damalunaely: Y nuestro dragon ha hecho su presencia jaja, pronto tendremos mas interacciones de lo que pasa en el entorno del principe
dianix96: Por ahora no tengo pensado ingresar dragones de Hielo, pero es algo que puede cambiar, pronto sabremos el destino de Aegon y Daenerys
.3760: Jajaja gracias por el apoyo amigo, pero esa reunion aun faltara
Lilliansnow: Fico feliz que você tenha gostado da minha história, espero tê-lo como leitor até o final. Robb tem que aprender algumas lições primeiro para poder amadurecer e ser o Senhor que deveria ser
