Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales. Les recuerdo que como en los libros, no todas las escenas ocurren al mismo tiempo con respeto a su linea cronológica, espero hacerme entender.

Summary:"-si llegará un día en que tú padre tuviera que elegir entre su honor, por un lado, y sus seres amados por otro, ¿qué haría? –" Su padre haría lo que era correcto, incluso si eso significaba sacrificar a la felicidad de su familia.

Ante las injusticias que enfrenta el reino, el abandono del pueblo, la indiferencia de los Lores y Nobles del Reino ante la decadencia, Eddard «Ned» Stark, decide jugar el Juego de Tronos, después de todo tiene su propio candidato al trono quien lleva su sangre y decide hacer las paces con viejos enemigos por el bien del reino.

Podrá llegar hasta el final mientras intentar crear un equilibrio entre su honor, su deber y sus deseos de proteger a su familia, o serán sus deseos de proteger a todo el reino quien le hagan perder lo todo.


I

I


La ciudad estaba consumida por revueltas y disturbios, rápidamente la infantería Baratheon intento aplastar cualquier insubordinación convirtiendo las calles de Desembarco del Rey en un verdadero caos, Gendry era testigo de todo ello desde las colinas este de la ciudad que eran actualmente su lugar del trabajo. Grandes almacenes que fueron acomodados para que se convirtieran en fraguas para cumplir con las extravagantes peticiones de la sacerdotisa roja.

Solo podría ver a los trabajadores mirando de reojo, con enojo, rencor y molestia a los soldados de la reina – eran esclavos – Pensó, no eran prisioneros al menos a estos se les daría un mejor trato, el hijo bastardo de Robert no sabia realmente como sentirse ante los últimos acontecimientos, la sacerdotisa le había asegurado que por su sangre corría el poder del antiguo rey. Sin saber realmente lo que significara esto.

Pero tenía una mala sensación cuando miraba la forma como esta le observaba – Es como esas viejas historias sobre las brujas y estas se comían la carne de los hombres – Era la mejor formo de explicar su sentimiento que oprimía su pecho.

Nadie sabia sobre el paradero del Rey Stannis, algunas personas aseguraban que estaba muerto, que fue asesinado por las tropas Tyrell, otros que Tywin Lannister lo había capturado y este consiguió quemarlo vivo en fuego valyrio. Otros rumores iban en que la ciudad no era gobernada ni por la reina o la joven princesa – Quien en teoría vendría a ser su prima – Si no por la sacerdotisa roja, que esta dio la orden de quemar los Septos y de prohibir el ingreso al Gran septo de Baelor.

El pueblo estaño en rabia por la prohibición de adorar a sus dioses, algunos se sintieron atraídos por las palabras de la bruja, otros comenzaron a luchar calle por calle contra las tropas de Stannis o serian realmente las tropas de Melisandre. Lo cierto es que no lo sabía, pero claramente entendía que la ciudad estaba al borde de colapso total.

Pero intento apartar los problemas de sus pensamientos, con algo de suerte terminaría de construir esas armas para la sacerdotisa y se le permitiría abandonar la ciudad tal como se le había prometido. Solo esperaba que en verdad cumplieran con aquellas palabras que se le dieron cuando se le asigno este extraño trabajo.

El mejor herrero de todo Desembarco del Rey, no sabia si sentirse realmente honrado, preocupado e incluso inmerecido cuando lo llamaron de esa manera.

Solo podría observar como varios trabajadores movilizaban las grandes garretas con acero para lanzarlos al gran horno. Se preguntaba por qué tenía tanto interés aquella mujer en la construcción de esos extraños cilindros metálicos. Y, ante todo en la obsesión que tenia por reunir todos aquellos elementos.

Salitre, azufre e incluso carbón que estaría planeando esa mujer, pero fuera, lo que fuera no pensaba quedarse a descubrirlo.

Tenia que terminar ligero para poder abandonar la ciudad.


II


Dickon caminaba por los muelles mientras veía a los barcos bajando sus velas con el Siervo Coronado o incluso algunas con el León dorado. A pesar de sus dudas, sobre que podría tomar el control de la flota real, lo cierto es que los capitanes de las embarcaciones estaban mas preocupados por sus sueldos ahora que las tropas del norte y su coalición habían capturado las minas Lannister.

Para bien o para mal, muchos de estos marineros no pertenecían realmente a una casa en específico, eran mercenarios o personas que intentaban ganarse la vida. Aparte de ello con la falta de un apoyo militar real en el continente ya fuera Lannister o Baratheon, la mejor opción era apoyar a quien tuviera el ejercito mas grande en esos momentos.

No sabía si podría confiar en estas personas, pero el hecho que pudo evitar un baño de sangre y que los comandantes de las Flotas del Dominio comenzaron a sumir lentamente el control de las principales embarcaciones de la flota real le daba una mayor tranquilidad.

Otro asunto a tratar es que por demasiado tiempo la flota se había estacionado en las Islas del Escudo, los señores y nobles de esta querían que partieran tan rápido como pudieran debido al fuerte costo de mantenimiento que estaba originando tener a tantas embarcaciones con sus tripulantes estacionados sin dar algún beneficio.

Pronto partirían, de una manera u otra tendrían que comenzar su viaje para poder intentar ya fuera tomar el control de la capital o incluso Rocadragón. Algunos rumores decían que todas las tierras de la tormenta estaban en un caos absoluto y lo mas seguro si esto fuera cierto, es que la flota se usaría para controlar la costa de estas tierras.

Si el rey norteño era inteligente se aseguraría que fueran ellos quienes le ayudaran, esperaba que entendiera que no era bueno que usara la flota pirata Greyjoy para tales trabajos o nunca tendría el apoyo popular en dichas zonas.

"comandante Dickon"

El mencionado volteó rápidamente su mirada para ver como uno de sus oficiales le entregaba una carta sellada, la miro con interés mientras veía el emblema de su padre en esta, dio un pequeño suspiro de agradecimiento ante ello.

Cuando la tomo y comenzó a leerla, se sintió devastado al ser notificado que su hermano Sam, con quien a pesar de cualquier diferencia que tuvieran entre ellos seguía teniéndole un gran aprecio, acaba de ser declarado desaparecido en las tierras del eterno invierno por parte de la guardia real.

Era realmente noticias tristes para su persona, aunque dudaba que lo fueran para su padre quien debería ver esto como la selección natural de las cosas.

Sam pensó mientras apretaba con furia la carta y decidía arrojarla al suelo sin mayor importancia, luego paso sus botas sobre esta y comenzaba a seguir con sus deberes. Era doloroso realmente, pero no mostraría al menos no ahora, algún tipo de debilidad.

Te llorare cuando todo esto termine hermano, fueron sus pensamientos mientras se dirigía hacia los muelles para tener una importante reunión con los capitanes de la flota.

Además, también sentía que las preocupaciones por su padre se le fueron quitadas de encima, si este consiguió comunicarse con él. Era por que las hostilidades con el norte llegaron a su final, parece ser que el plan de su viejo amigo William tuvieron éxito.

Sin darse cuenta, una pequeña lagrima consiguió escapar por su rostro y descendió lentamente por su mejilla derecha – Realmente quería que volvieras a casa hermano – Fue su pensamiento final sobre su hermano.


III


Sansa observo a su madre y hermana preparar todo para que se marcharan. Se sentía realmente que era dejada atrás, pero intento ser la persona mas fuerte en esos momentos, Catelyn le compartió un par de miradas e incluso un pequeño sollozo mientras la abrazaba con fuerza, con todo lo que tenía.

"Dacey Mormont se quedará contigo apoyarte, mientras yo iré al Este por nuestros nuevos amigos"

Sansa entendió rápidamente, significaba que era la actual señora de Invernalia en palabras sencillas debería cuidar también de su hermano Bran y Rickon. Ambos eran jóvenes y aunque Bran fuera a ser el Guardian de Norte en funciones ahora que Arya y su madre se marchaban, era realmente ella quien tenia el conocimiento, aprendizaje e incluso la confianza ganada en las ultimas semanas por parte de los sirvientes y nobles presentes en la ciudad de invierno.

"Cuidare de mis hermanos, también cuidare del norte"

Dijo con total firmeza mientras abrazaba con todas sus fuerzas a su madre, ambas se miraron dieron una pequeña sonrisa para luego apartarse.

Fue entonces que ambas hermanas se miraron, Arya iría al sur, acompañada de una pequeña guardia, Lord Darry y sus hombres, y, por último, pero no menos importante de Ser Barristan, debido a que iría con su hijo, con su pequeño sobrino quien era aún demasiado joven tendrían que viajar en una gran carroza para transportarlos.

Sabia que su hermana Arya odiaba la idea de estar todo el tiempo encerrada en esta, pero en el fondo le alteraba demasiado llevar a su hijo a caballo o lejos de cualquier punto cómodo.

"Arya…"

Pero su hermana rápidamente alzando las manos, esperando que Sansa guardará silencio y esta acepto, después de todo su hermanita era la reina.

"Siempre estuve celosa de ti, me refiero eras y sigues siendo mas hermosa que yo, eras la hija predilecta de nuestra madre también"

Catelyn iba a intervenir rápidamente, pero decidio aguardar, su hija, su pequeña Arya estaba mirando fijamente en esos momentos a Sansa, era una suerte que en ese momento solo ellas tres estuvieran escuchando esta conversación.

"Tu entre todas las personas eras todo aquello que realmente jamás hubiera querido convertirme, la dama perfecta solio siempre señalarte como tal, pero las cosas cambiaron tanto en el ultimo año que me he dado cuenta que si hubiera dado un poco más de mí misma, me habría dado cuenta de la gran hermana que eres, Sansa lo que quiero decir es…"

Pero Sansa la abrazo con fuerza, con tanta como pudo en esos momentos. Se dio cuenta de inmediato que Arya había crecido tanto que en unos años la diferencia de estatura entre ambas desaparecería totalmente.

"¡Lo siento! SI yo hubiera sido una verdadera hermana mayor, tu no habrías tenido que crecer tan rápido, dices que estabas celosa de mí, mi tonta Arya la razón principal por la que siempre quise ir al sur es porque todos hablaban de como tú eras una autentica norteña"

Sansa intento no derramar lágrimas, pero ya era demasiado tarde para ello.

"Lamento todo lo malo que te hice de niñas, así que prométeme que volverás así podre malcriarte como lo que eres, mi hermanita salvaje"

Ambas hermanas soltaron un par de sollozos, mientras el chillido molesto del dragón se hizo presente. Este iba en una caja de madera claramente nada feliz de ser encerrado, pero fue la única manera de poder transportarlo, temían que si fuera una caja de hierro o de otro material que el dragón sintiera no como un dormitorio si no como una cárcel intentaría incendiarlo o derretirlo dado el caso.

Atrás venían claramente Bran Y Rickon mirando con tristeza a su madre, a su hermana mas pequeña que estaban a punto de partir.

Arya limpio rápidamente las lagrimas mientras fue abrazar con fuerza a Bran.

"¡No te vayas Arya!"

Ojalá pudiera quedarse con ellos pensó Arya, pero incluso si iba al sur y conseguían ganar todos, lo mas seguro es que tomaría demasiado tiempo antes que pudiera volver al norte.

"Ahora eres el señor del castillo, prométeme que escucharas a Sansa, aunque no lo creas es la mas sabia de todos nosotros"

Sansa soltó una pequeña risa mientras intentaba impedir que las lagrimas no volvieran a traccionarla. Bran rápidamente asintió, mientras Arya acepto con gusto que su hermano siguiera su consejo, luego paso ante el pequeño Dickon que la abrazo con tanta fuerza que su madre tuvo que intervenir para que pudieran separarse.

Los lobos parecían tener su propia reunir, sabían de la separación de una miembro mas de su manda, Dama se acerco a Nymeria para darle una lamida sencilla en su hocico, luego los demás prosiguieron.

Era el momento de ir, pensó su madre iría a reunirse con los aliados que ya deberían estar prontos a partir de los puertos de Essos. Ella iría tan pronto como pudiera a reunirse con Jon y darle el dragón, también deseaba abrazarle y decirle tantas cosas, hasta ahora se recriminaba no haber podido abrir la carta que le envió, pero no sabia realmente su miedo a hacerlo, solo tenia temores de leer algo que no quisiera, o de enterarse de tristes noticias.

La leería camino al sur, fue algo que se prometió.

"Nos volveremos a ver"

Dijo Arya, sus hermanos asintieron con fuerza.

"Es una promesa"

Respondió Sansa, pero el pequeño Dickon observo con tristeza por que muy dentro de él, algo le decía que no iban a regresar.


IV


Solo podría observar con impaciencia, mientras daba vueltas como un animal salvaje atrapado en aquella tienda mientras los maestres seguían atendiendo las heridas del hombre que amaba como su padre.

Solo un par de horas atrás debió haber sido su triunfo mas importante en lo corrido de la guerra, pero ahora estaba acá, mirando con temor como los maestres simplemente le desviaban la mirada, su pecho cortado era lo único que conseguía comprender.

Robb no hablaba solo estaba sentado en una esquina sin decir palabra alguna, mientras que Jon estaba realmente planteando cumplir su amenaza a los maestres.

Si no salvan su vida los iba a decapitar a todos, grito a los cuatro vientos con furia cuando el cuerpo de Ned Stark fue traído del castillo para que fuera atendida sus heridas.

Apretó con fuerza y sus puños, si su vida era no eran suficientes tal vez el oro lo seria.

"Bañare en oro, e incluso lo liberare de sus votos al maestre que salve su vida"

Todos los maestres le miraron para luego regresar a sus deberes, todos tenían una mirada de temor en sus ojos – Era imposible salvarlo – El iba a morir esta misma noche, si no era por la perdida de sangre, su herida ya estaba demasiado contaminada, fue una suerte que la cota de malla que portaba bajo su cuerpo evito una herida más profunda, pero eso no significaba que le salvara la vida.

"Majestad, hemos hecho todo lo posible para aliviar el dolor, la leche de amapola hace un gran trabajo, pero el paciente sigue en un estado de inconciencia, la fiebre ha empeorado y la perdida de sangre sigue aumentando, majestad tal vez sea tiempo…"

Pero el maestre no pudo terminar sus palabras, un fuerte golpe en el rostro lo derribo al ver a un Jon furioso mirándole, estaba a punto de cotarle la garganta a ese hombre, como se atrevía incluso a suponer que aquello fuera posible.

"¡Majestad!"

Dijo una voz a sus espaldas, para voltear la mirada y ver a Jon Umber mirándole con desaprobación.

"¿Qué ocurre?"

Dijo con la voz entre cortada mientras solo podría mirar hacia adelante, donde estaban los maestres atendiendo las heridas de su padre.

"No encontramos a Jaime Lannister"

En realidad, no le importaba donde estuviera el Matarreyes, pero suponía que era un prisionero valioso, debía salvar a su padre era lo más importante.

"Envía a Ramsay a interrogar a los prisioneros, ellos le dirán"

La mirada de indignación no se hizo esperar en Jon Umber, pero poco le importo a Jon, solo podría seguir mirando a su padre, a Ned Stark como su pecho bajaba lentamente, como si estuviera esperando que se detuviera en algún momento. Gregor Clegane me arrebato a mis hermanos, ahora me arrebatara a mi padre.

¿Ocurre algo más?"

Fue lo único que dijo al ver que Jon Umber le seguía mirando sin decir palabra alguna.

"Domeric Bolton ha caído gravemente enfermo, los Bolton solicitan con urgencia un maestre"

Todos los maestres estaban presentes en esa tienda, debería negarlo, su padre era más importante, él era lo único que importaba. Se sentía realmente perdido, no podía perderlo, no de esa manera, no cuando sentía que era su culpa.

"Ve tu"

Dijo al maestre que seguía en el suelo, este se levantó rápidamente y agradeció en silencio la intervención de aquel hombre para ir ayudar al heredero Bolton.

Pasaron los minutos, pero para Jon y Robb se sentía que eran horas, Jon intento limpiarse las lagrimas varias veces, pero estas parecían no querer detenerse, se sentía tan perdido justo en esos momentos.

Observo como Fantasma a diferencia de Viento Gris que estaba al lado de Robb, su lobo Huargo estaba mirando fijamente la entrada de la tienda, le pareció extraño hasta que Theon ingreso, con ojos rojos no diría comentario alguno.

Pero atrás vino un hombre extraño, un hombre alto, gordo, aunque no a los extremos de Robert Baratheon, tenia una barba algo rojiza y una extraña túnica roja sobre su armadura.

Cuando este le miro, parecía como si hubiera visto a un hombre levantarse entre los muertos, rápidamente dio un paso adelante y se puso de rodillas.

"¿Quién eres?"

Pregunto Jon con poca paciencia, mirando a Theon, sin entender por qué ahora recibía visitas en un momento como este.

"Soy Thoros de Myr"

Dijo aquel extraño, el nombre le sonaba a Jon, pero no recordaba en esos momentos de donde, aun así, su presencia consiguió que Robb levantara la mirada para observar al extraño visitante.

"He viajado, luche al lado de los Dornienses en el sur, y seguí viajando solo para poder verte, cuando los fuegos me mostraron vuestra figura pensé que estaba enloqueciendo, pero eres real, el señor por primera vez por fin me ha hablado"

Estaba loco, pensó Jon, iba a dar la señal para que lo sacaran inmediatamente y al ver la mirada de poco interés que se le dio, Thoros entendió que era el momento de actuar.

"Puedo salvarlo, el fuego me mostro, para evitar que su campeón caiga en la locura, un lobo deberá morir, así el podrá volver a levantarse"

Este tipo, realmente estaba loco pensó Jon, y a la vez lo estaba incomodando de gran manera.

"¿De que estas hablando?"

Thoros sonrio mientras miraba a un moribundo Ned Stark, entonces era cierto, sus visiones fueron reales, el señor de la luz preparo todo para que un lobo muriera y un dragón por fin surgiera.

"Yo salvare a Lord Stark"

Por que era la voluntad del señor de la luz, tal vez de los dioses antiguos o de los nuevos. No importaba, el sabia lo que vio en el fuego y debía seguir el camino que se le llego a indicar.


Notas del autor.

Agradecimientos a:

Mel Blackstone: Me alegra y gusta mucho, que te asombre cada capitulo, la historia es larga te digo, aun ni vamos en la mitad asi que tranquila si te sientes algo perdida.

Bella-swan11: amo tus comentarios, me encanta recibirlos.

Coatl9: Este capitulo te traera muchas pero demasiadas sorpresas, solo te digo que hasta que no entierren al muerto, no te confiez jeje y claramente me alegra mucho ver que has leido mi historia de bastardos sin gloria. En verdad es emocionante ver que eres un seguidor de mis historias.

baunyoko: wau tu comentario me dislumbro, que pienses de esa manera de mis escritos, no negare que me hincha el pecho de orgullo, muchas gracias por tus palabras.