Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales. Les recuerdo que como en los libros, no todas las escenas ocurren al mismo tiempo con respeto a su linea cronológica, espero hacerme entender.

Summary:"-si llegará un día en que tú padre tuviera que elegir entre su honor, por un lado, y sus seres amados por otro, ¿qué haría? –" Su padre haría lo que era correcto, incluso si eso significaba sacrificar a la felicidad de su familia.

Ante las injusticias que enfrenta el reino, el abandono del pueblo, la indiferencia de los Lores y Nobles del Reino ante la decadencia, Eddard «Ned» Stark, decide jugar el Juego de Tronos, después de todo tiene su propio candidato al trono quien lleva su sangre y decide hacer las paces con viejos enemigos por el bien del reino.

Podrá llegar hasta el final mientras intentar crear un equilibrio entre su honor, su deber y sus deseos de proteger a su familia, o serán sus deseos de proteger a todo el reino quien le hagan perder lo todo.


I


Solo consiguió dar un pequeño suspiro mientras intentaba no dormirse en medio de su viaje, la carreta iba de un lado para otro, y a pesar de los murmullos constantes de los soldados a su alrededor definitivamente su mente estaba totalmente concentrada en los últimos acontecimientos.

Si alguien le hubiera dicho hace tiempo que los Lannister estarían perdiendo esta guerra, definitivamente se hubiera reído de esa persona. Disfrutaba ver fracasar a su padre, pero ahora ese fracaso lo estaba arrastrando hasta lo más profundo del agujero.

Las tierras de la Tormenta les eran hostiles, su padre debió haber pensado en ello una vez que dio la orden de quemar hasta los cimientos a Bastión de las Tormentas, pero claro cuando eso paso su padre era en teoría el hombre mas poderoso de los siete reinos, tenia a su nieto en el trono, tenía a los ejércitos del Occidente apoyándole.

Ahora nadie sabia donde estaba ese malcriado de Joffrey, tampoco su hermano Jaime pues las noticias de la caída de las tierras Lannister también vinieron con la desaparición de este. Sin mencionar que su hermana Cersei no se encontraba por ninguna parte.

Que podría terminar empeorando todo, a claro que los Baratheon tomaron Desembarco del Rey, o que el rey bastardo Jon ahora controlaba cinco de los reinos. Tampoco gustaba mucho que El Valle no viniera en nuestra ayuda y decidieran usar a mi sobrina para nombrarla reina, al lado de ese enfermizo mocoso que en teoría era el hijo de Jon Arryn.

Si, claramente ni las noticias de la desaparición de Stannis y la perdida de la mayor parte de su ejército, conseguí alegrar a su padre.

Deberían abandonar pronto estas tierras. Pronto las casas de la tormenta iban a reunir tropas suficientes para expulsarlos, entre escaramuzas, ataque a sus inestables líneas de suministros y los ataques guerrilleros de los montañeses claramente estaban perdiendo.

Solo será cuestión de tiempo para que los hombres dejen de temerle al nombre de Tywin y decidan desertar en masa. Si, el oro Lannister compra muchas cosas, pero no la lealtad ciega o tal vez suicidad según el caso y el punto de vista.

Pensar en el oro de su familia le ocasiono una pequeña sonrisa en su rostro, cuanto más podrían seguir exprimiendo hasta la última moneda que tenían con ellos.

Estaba seguro que no por mucho tiempo, su padre comenzaba hacer promesas para cuando recuperar la ciudad.

La gran pregunta es si la ciudad lo recibirá como un libertador, un conquistador o el hombre que hace ya casi veinte años atrás ingreso por esas puertas prometiendo ayuda y termino masacrándolos a todos.

Eso le inquietaba demasiado, comenzaba a ver como su padre veía el fuego valyrio no como algo que debería temerse, si no como un arma demasiado útil.

Oh, Tyrion sabias que esto era una mala idea, pero aun así guardo silencio, era el mas listo de los Lannister y sabia cuando guardar silencio, además no es como si su padre estuviera planeando la destrucción total de la capital.

Se imaginan ello, Desembarco del rey en llamas y luego de tener ese pensamiento Tyrion perdió las ganas de seguir bebiendo.


II


Que irónico se preguntaba si su antiguo esposo estaría en esos momentos riéndose de ella en los siete infiernos. Estaba segura que lo estaría disfrutando incluso en vida.

Las cadenas alrededor de su cuello y muñecas, no se comparaba con el dolor que sentía ante las heridas que tenía en sus tobillos.

Pero ella se mantenía orgullosa, con la mirada en alto cuando venían sus carceleros a torturarla o atormentarla con palabras que carecían de significado alguno.

Así que cuando la puerta de su prisión se abrió nuevamente, se irguió derecho incluso si significaba recostarse en contra de las frías piedras que le rodeaban.

Mientras una mujer de cabellos rojos que no había visto antes, ingresaba con una sonrisa descarada en su rostro. Su mera presencia irritaba a Cersei de una manera que pocas personas consiguieron sacar con tanta facilidad su mal carácter.

"Vuestro padre marcha a toda prisa para recuperar la ciudad de manos de sus legítimos señores"

Cersei alzo una ceja sin comprender aquellas palabras, pero siguió en silencio analizando todo. Quería adivinar rápidamente cual era el juego que querían jugar con ella. Acaso planeaban usarla como prisionera, era comprensible ella era la Reina, una figura de gran importancia, si, así es.

No se atreverían a lastimarla.

"¿Dónde están mis hijos?"

Pregunto con voz ronca, era la primera vez en mucho tiempo que decía palabra alguna y mientras ambas mujeres compartieron por unos segundos una mirada, Melisandre retiro cualquier sentimiento de compasión o disfrute por lo que iba a sucederle.

"Tus hijos, si, los bastardos incestuosos, el gran crimen que cometiste con tu hermano, pero ellos serán purificados por el fuego, cada uno de distintas maneras, pero te aseguro que de oro serán sus coronas y sudarios"

Los ojos de Cersei se abrieron ante esas palabras, su boca se secó rápidamente e intento pronunciar palabra alguna pero no conseguía decirlo, Melisandre solo le miro con aburrición en su mirada.

"¿Qué dijiste?"

Fue lo único que consiguió pronunciar después de varios minutos de completo silencio entre ambas mujeres.

Entonces la puerta se abrió nuevamente y dos soldados con el Ciervo en llamas en sus pechos ingresaron, tomaron a Cersei de los brazos y la levantaron con fuerza, comenzaron a desatar sus cadenas.

Ella seguía mirando sin comprender lo que pasaba, hasta que la arrastraron por toda la prisión. Sus pies sangraban así que detrás de ella comenzó hacerse una mancha de sangre, no recordaba cuanto tiempo duro sin ver la luz del sol.

Y fue cuando la sacaron de la prisión, no podría diferenciar los pasadizos, pero la luz que comenzó a ingresar por las ventanas cercanas la lastimaban demasiado.

"¿A dónde me llevan? Respondan, yo soy la Reina"

Ella era la reina grito, tantas veces hasta que sintió que su garganta estaba rasgándose por dentro por la fuerza de sus gritos. Ella era la reina entonces porque sentía que eso no importaba, ella era un rehén valioso, entonces porque sentía que la llevaban a su ejecución.


III


Margaery nunca antes sintió tanta repugnancia por una persona hasta que conoció a Walder Frey. El hombre era sencillamente asqueroso, poco agraciado era una forma educada de decir que era realmente feo y el hecho que parecía que estaba a punto de vivir mas de cien años, le causaba en serio nauseas.

Claro que todo empeoro cuando intento cortejarla. Claramente quería mandarlo a los mil infiernos, pero conocía su situación.

No eran invitados. Prisioneros traídos por los Frey contra su voluntad mientras intentaban dirigirse hacia el campamento del rey norteño, una verdadera lástima pensó Margaery, pero ni ella, su hermano Loras o sus guardias habrían podido enfrentarse a toda una cuadrilla de soldados Frey que por mas mal entrenados o armados que estuvieran podrían ocasionarles bastantes problemas.

La invitación era claramente una prisión. Su hospedaje dependía de que ella aceptara casarse con el viejo algo que jamás pasaría o conseguirle mejores beneficios.

Todo esto era un mal negocio, estaba aislada no tenía noticias claras sobre la guerra, los sirvientes le daban información contradictoria y a veces sencillamente falsa. Muchas de esas sirvientas incluso ni intentaban disimular sus burlas hacia a ella. Algunas comenzaban a decirle Lady Frey.

Como si ello fuera a ocurrir, jamás lo permitiría. Cuando sus hermanos supieran donde estaba ella enviarían si fuera necesario a todo el ejército del Dominio. Por ahora tendría que aguantar, esperar, solo se sentía totalmente molesta de saber que estaba perdiendo tiempo valioso para conseguir al que parecía ser el futuro rey en someterlo a sus pies.

Las armas de una mujer y ella sabia como usarlas, este tal Jon Targaryen no dudaría en tomarla como esposa.

Si, ella iba a ser más útil que cualquier alianza con los barbaros del norte.

Y mientras en sus pensamientos se veía a ella misma nuevamente como reina, se sintió el sonido de varios cuernos sonar. Luego los tambores y los sirvientes, soldados todos en el castillo parecían estar en un estado de alboroto enorme.

Su hermano Loras se acerco rápidamente, siempre con su espada en su cintura, una clara señal de la confianza de los Frey, eso era falso, sabia que si Loras quería marcharse lo dejarían irse, ella era el objetivo de Lord Frey.

Su hermano, valiente, tonto y leal.

"¿Qué ocurre Loras?"

Pregunto deseosa de saber que estaba sucediendo, la mirada de su hermano era algo contradictoria como sin saber si debería decirle.

"La perra del norte, está llegando"

Esas palabras solo podrían significar una sola cosa, la famosa Arya Stark había descendido imprudentemente del norte. Que oportunidad tan magnifica le habían dado los dioses para deshacerse de ella.

"Ven, deseo presentarle mis respetos y llama a nuestros soldados, que demuestren la fortaleza de la casa Tyrell"

Loras asintió rápidamente, no es como si media docena de soldados Tyrrell y unos tres pares de arqueros consiguieron llamar la atención entre todas las tropas Frey presentes. Bueno, hasta un asno bien cepillado llamaría más la atención que esos infelices.

Camino a los patios tan rápido como su vestido se le permitiera, podría ver claramente las personas moviéndose de un lado a otro y se preguntaba si realmente era tan importante la presencia de esa niña, una chiquilla que nunca antes nadie había visto. Pero todos parecían deseosos de verla.

Ella se encontraba en la torre principal así que cuando por fin llego a los patios, no dudo ni un momento en salió al gran puente que conectaba ambos lados, las tropas se movieron y los soldados corrieron con sus pesadas armaduras e incluso se mostro con disgusto cuando vio al anciano de Walder Frey en una comitiva.

Algo estaba pasando, que era tan importante que todos se mostraban tan ansiosos.

"Walder Frey os invita a estar a su lado para recibir a la reina"

Si, ese maldito anciano disfrutaría mucho el momento de verlo morir, pero guardo silencio dio su mejor sonrisa y camino en silencio.

Claro que se quedo a una distancia prudente, no muy cerca del viejo decrepito, no iba a darle tal gusto.

Entonces lo vio, con su armadura plateada cabalgando un corcel blanco como en las historias de caballeros. Ese era Ser Barristan el Bravo y no podría creerlo, ¿Qué estaba haciendo aquí? Pero su pregunta paso a la ultima de las prioridades cuando vio a los demás.

Una mujer con una alargada nariz, una mirada salvaje con una pechera una lanza en su mano y un hacha del tamaño de un niño atado a su espalda, ante todo nade de eso se comparaba con el paso de un perro. No, eso no era un maldito perro, era un lobo que era mas alto que cualquier pony que hubiera montado cuando era niña y ante todo los soldados Darry, Stark y de otras casas del norte que le acompañaban.

Fue entonces cuando vio los estandartes del Dragon de tres cabezas blanco, y una carroza que se acercaba. Intento alzar su vista para observar a esta supuesta reina que tenia que reemplazar, fue entonces que vio a una niña, si, una niña descender con un bebe en sus brazos y todos guardaron silencio mientras ella caminaba imponentemente.

A pesar de su pequeña estatura, Margaery sintió los pasos de un gigante. Pero todos estallaron en un grito cuando algo de los cielos descendió rápidamente. Margaery agacho su cabeza en un intento por protegerse, era algo enorme pensó, tal vez un murciélago de los famosos pantanos del cuello, no, incluso esa cosa sería el doble, no el triple de su tamaño, un potro quedaría mas acorde con su tamaño.

"Un Dragon"

Dijeron, pero nadie más comento palabra alguna, no hasta que Ser Barristan hablo con una voz fuerte y clara.

"Su majestad, la reina consorte de los siete reinos Arya de las Casas Targaryen y Stark"

Y todos se arrodillaron sin dudarlo, Margaery se sorprendió a si misma al darse cuenta que estuvo entre las primeras personas en hacerlo.


IV


Joffrey ingreso al campamento norteño con miles de ojos observándole con una mirada de impresión en sus rostros, Varys miraba con sumo detalle a todas las personas presentes, se sorprendió al ver a algunos soldados Lannister formando parte del ejército.

Entonces los rumores eran ciertos, Tywin Lannister sufrió la traición de su propia sangre que ironía, al final todos terminan actuando y haciendo lo necesario para sobrevivir. Los hombres no morirán por un hombre que infunde miedo, tal vez por respeto siempre que esa persona tenga la autoridad, ah, pero los hombres murieron por Rhaegar, porque lo amaban y creían en él.

Una lástima que el príncipe de plata terminara echando todo por la borda.

En algún punto algunos soldados le lanzaron un puñado de lodo a Joffrey, luego vino la mierda de caballo y al final el campamento se alboroto con la presencia del niño rey, las personas se rieron, festejaron su captura.

Y para la sorpresa de Varys comenzaron aclamar su nombre como si fuera una especie de héroe. Que peculiar eran las personas.

Y mientras descendía de su carreta improvisada, comprada a un vendedor de cerdos con algunas cuantas monedas puesto que quería darle al niño rey un ultimo paseo antes que los dragones del norte y los lobos decidieran desprender su cabeza de su cuerpo.

Noto la presencia de una persona que sin importar donde estuviera, su presencia era muy llamativa, era como una llama que llamaba a otros a observarle, esperando si se apagaba o crecía, aunque claro era más por diversión que por carisma o liderazgo alguno.

"Thoros de Myr, mis pajaritos me informaron que estabas luchando al lado de los Dornienses, me sorprende vuestra sorpresa"

El hombre estaba algo sorprendido por la aparición de Varys, entonces eso significaba que realmente las llamas no lo estaban engañando – Esto es lo que quieres que haga mi señor – Se dijo a si mismo mientras elevaba una plegaria al cielo.

"Varys, necesito la sangre del falso rey"

El eunuco le miro con sorpresa sin poder entender

"¿Perdona?

"Necesito que me ayudes a salvar a Ned Stark, o morirá esta misma noche"


Notas del autor.

Lamento tanto la demora, no era mi plan desde el inicio tardar tanto. Pero en los últimos días adopte un perro, un Husky, tiene seis meses, tiene unas necesidades de cariño demasiado grandes, parece que lo tenían demasiado abandonado, la cosa es que es una raza demasiado grande para mi apartamento tan pequeño, y bueno es triste decirlo pero tendré que enviarlo con algunos familiares en el campo al menos allá se que tendrá todo el espacio y cuidados que necesita. Tal vez muchos dirán que no es excusa para tardar tanto jeje pero lo siento amo mucho los animales, en especial los perros.

Intentare no tardar tanto, recuerden sus comentarios son mi inspiración. Muchas gracias por todos ellos, en verdad son muy valiosos para mi.