Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales. Les recuerdo que como en los libros, no todas las escenas ocurren al mismo tiempo con respeto a su linea cronológica, espero hacerme entender.

Summary:"-si llegará un día en que tú padre tuviera que elegir entre su honor, por un lado, y sus seres amados por otro, ¿qué haría? –" Su padre haría lo que era correcto, incluso si eso significaba sacrificar a la felicidad de su familia.

Ante las injusticias que enfrenta el reino, el abandono del pueblo, la indiferencia de los Lores y Nobles del Reino ante la decadencia, Eddard «Ned» Stark, decide jugar el Juego de Tronos, después de todo tiene su propio candidato al trono quien lleva su sangre y decide hacer las paces con viejos enemigos por el bien del reino.

Podrá llegar hasta el final mientras intentar crear un equilibrio entre su honor, su deber y sus deseos de proteger a su familia, o serán sus deseos de proteger a todo el reino quien le hagan perder lo todo.


I


Arya sonrio con dulzura a pesar de tener pensamientos totalmente de aborrecimiento hacia el hombre que tenia enfrente, Lord Frey era como una vil sanguijuela que no dudaba en demostrar su lujuria en su mirada, pero era su anfitrión y esperaba realmente no generarle problemas a Jon mientras estuviera acá.

Así que por más que quisiera arrancarle la lengua aquel hombre, entendía claramente que lo mejor era una sonrisa, sostener con todas sus fuerzas a su pequeño lobo contra su pecho y confiar en la capacidad de Nymeria de advertirle de cualquier posible peligro.

Su loba no se había separado, en ningún segundo desde que llegaron al Castillo de los Frey, esas dos grandes fortalezas a cada lado de ese viejo puente, para Arya era una clara señal puesto que si su compañera Huargo presentía una amenaza ella no pensaba ignorarla.

Su pequeño Daeron era todo un goloso, siempre quería estar pegado de su pecho, intentando succionar cada vez que pudiera, claramente al su bebe no le gustaba demasiado cuando ella estaba en público, significaba que su madre no le estaba prestando la atención necesaria.

Y cuando Arya veía esa mirada en su pequeño era una clara señal que estaba a punto de soltar una rabieta, lo mejor seria retirarse, pero cuando volteaba a su mirada y veía a tantos Lores de la tierra de los ríos que vinieron tan rápido como pudieron a presentar sus respetos y claramente a solicitar ayuda ante la inminente invasión por parte de los caballeros del Valle.

Eso era un pensamiento que no dejaba tranquila a Arya, ¿Por qué no han atacado? Temía que cuando llegara a las tierras de su madre, de su abuelo encontraría los campos quemados y la gente mas pequeña huyendo hacia el sur, occidente o incluso el norte. Pero en cambio todo lo que vio fueron preocupaciones, y muchos rumores sobre asaltos a castillos que luego de enviar unos cuantos cuervos se notificaron que todo estaba en perfecto estado.

Alguien está jugando con información falsa y Arya tenía miedo de ello.

"¡Mis Lores!"

Fue una voz melodiosa que consiguió que todos los músicos se detuvieran – En silencio agradeció por ello, su hermana Sansa era mucho mas fanática de este tipo de eventos – Pero miro fijamente a la persona que acaba de hacer sonar un pequeño utensilio metálico en su copa.

La prisionera de Walder Frey, la rosa más hermosa del jardín según muchos y algo dentro de Arya le daba una sensación de mantener a esa mujer alejada de ella, de su hijo y ante todo de Jon. Entonces ante ese ultimo pensamiento recordó lo que Sansa tantas veces le había dicho, Jon no es Rhaegar.

"¡Quiero hacer un brindis por nuestro Reina!"

Todos los lores, señores y vasallos de su abuelo no dudaron en levantarse rápidamente con una sonrisa de triunfo en sus rostros, mirándola a ella como una hermosa perla recién encontrada en los mares del este.

Todos esperaban hace mucho tiempo una reina Tully, aunque se tendrán que conformar con la nieta de uno, pero Arya escucho bastante las recomendaciones de su madre y de su hermana sobre la importancia de las ceremonias.

Entonces se puso de pie, mientras entregaba a su hermoso, pequeño Daeron a Osha quien sonrio levemente mientras lo tomaba entre sus brazos. La mujer era una salvaje, tenía poca educación y era claramente muy mal educada a la hora de hablar por ello, definitivamente era del agrado de Arya.

Tomando la copa entre sus manos, la alzo rápidamente mientras miraba a Margaery con una sonrisa triunfante en su rostro y por algún motivo ello no le genero confianza alguna.

"¡Por la reina!"

Gritaron todos, entre ellos los Tyrell, los Frey y otros tantos nobles de varias casas presentes. Arya estuvo a punto de tomar de su copa cuando sintió un fuerte empujón que la termino lanzando contra el suelo.

Era demasiado pesado, era un caballero y volteo su mirada asustada para encontrarse con Ser Barristan con una mirada preocupada en su rostro, pero rápidamente se levanto desenfundado su espada.

Se escucharon gritos, insultos y un cuerpo caer. Arya volteo su mirada temerosa, preguntando donde estaba su hijo, su niño, su bebe. Entonces vio a Osha en el suelo igualmente, pero sosteniendo a Daeron que estaba totalmente sumergido en llantos.

"¡Mi bebe!"

Fue su único pensamiento mientras se arrastraba por el suelo para intentar llegar donde su niño, aun no comprendía exactamente que pasaba, solo escuchaba los gritos, los llantos y vio como la niña sirvienta de la cocina que antes le había traído la jarra con el vino, yacía muerta en el suelo.

Una flecha incrustada en toda su garganta.

"¡Capturen al asesino!"

Grito Ser Barristan en esos momentos, varios soldados y caballeros comenzaron a correr rápidamente por las escaleras para llegar al segundo piso donde había provenido el disparo. ¿Alguien acaba de intentar matarla? Aunque era una sensación ya conocida por lo vivido con anterioridad con Jeyne, esta vez sintió que fue algo mucho más grave.

Los soldados recorrieron todo el castillo, buscando claramente al responsable alguien acaba de intentar asesinar a la reina, alguien se infiltro hasta los segundos pisos superiores al gran salón de banquetes y nadie lo había visto.

Walder Frey tenia las manos apretadas, puesto que ya sabia claramente que lo culparían por esto, y si no lo hacían su negligencia seria sabida pronto por todos los siete reinos, seria la burla de todos. Podrían cancelar los compromisos acordados hasta ahora.

Debian encontrar pronto al culpable y encontrarlo, para disfrutar ver como desprendían su cabeza de este imbécil que ha arruinado tanto por lo que lucho.


II


Jon contuvo el aliento en todo momento, cuando vio claramente a Thoros de Myr acercándose a su padre, no pudo evitar sentir como si toda su vida, mundo completo se detuviera en esos momentos. Cuando Thoros puso su mano sobre el pecho de Ned Stark dando una oración, en una lengua que nunca antes había escuchado sintió que toda esperanza se estaba yendo.

No pudo evitar preguntarse, que tal vez lo mejor hubiera sido que Joffrey muriera para que alguien mucho mejor pudiera vivir.

Pero las palabras de Varys en su mente lo estaban enloqueciendo, por que tenia miedo que tuviera razón. Que el día de hoy fuera una vida y mañana estuviera tentado a tomar la de otros para así salvar a los que amaba.

Tal vez todo sea una tontería, se dejo engañar por este ebrio sacerdote y nadie puede salvar a su padre de su inminente muerte.

Las heridas, ese corte en todo su pecho era demasiado grave, estaba vivo mas por fuerza de la voluntad, terquedad de Ned Stark que cualquier otro hecho.

"¡Imposible!"

Dijo Theon Greyjoy mientras veía como una llamarada comenzaba a surgir entre las manos de Thoros, un pequeño brillo comenzó a surgir, una llama que recorrió toda la herida de Ned Stark todos los presentes abrieron los ojos sin poder creerlos.

Entonces fue cuando Ned Stark soltó un fuerte tosido, un sonido horrible pensó Jon cuando vio como los ojos de su padre se abrían totalmente.

Corrió hacia este, lo sujeto con todas sus fuerzas, Ned le miro asustado, Ramsay estaba sin poder decir palabra alguna, y temeroso que dicho método pudiera funcionar con Domeric.

"¡Jon!"

Dijo Ned sin comprender que acaba de suceder, cuando cerro sus ojos, su ultimo recuerdo fue toda su familia, en especial haber visto a su hermana Lyanna y todos sus demás hermanos, en especial una mirada de orgullo de su padre – Aun no es tu momento mi amado Ned, así que regresa y escucha lo que te diré, gracias y te libero de tus votos – Dijo su hermana mientras le tomaba el hombro sin dejar de sonreírle, Brandon soltó una carcajada que le pareció tan real en aquel sueño.

"Ve rápido, debes informarle a mi hermano Robb"

Aunque la orden iba mas directamente hacia Theon, fue Ramsay el primero en salir sin querer ni siquiera mirar hacia atrás.

Ned seguía mirando en todas las direcciones, hasta que vio a Joffrey, el niño bastardo amarrado en una mesa a su lado y miles de preguntas, comenzaron a generarse en su mente, claramente no queriendo saber la respuesta a estas; pero sabia que era necesario hacerlas.

"¿Qué sucedió?"

Pregunto asustado, pero a Jon eso no le importaba solo estaba mirando a su padre, su herida en su pecho acaba de cicatrizar de una manera increíble.

"Te he sanado, era su voluntad"

Fue lo único que dijo Thoros, mientras caía de inmediato al suelo, sus piernas estaban débiles, sentía que una espada filosa estaba cortando la carne en su pecho en esos momentos.

"Era su voluntad"

Volvió a decir, todos le miraron sin comprender que estaba pasando, pero rápidamente Jon se aparto de su padre para ir a socorrer al sacerdote rojo.

Fue entonces que noto la sangre que comenzaba a manchar la camisa de aquel hombre, luego toda su vestimenta. Entonces asustado comenzó a comprender que acaba de suceder, fue un intercambio.

"¡No!"
Dijo con la voz entrecortada Theon.

"¡Traigan a un maestre ahora!"

Grito con autoridad el Rey, mientras Theon asintió, pero rápidamente Thoros estiro su mano en señal que no lo hicieran, su boca comenzaba a sangrar, su nariz tenia un hilo de sangre que no paraba y sus ojos comenzaban a llorar igualmente el líquido rojo.

"No, esta era la voluntad del señor de la luz, además nadie, pero absolutamente nadie debe saber lo que ha pasado en este lugar"

Jon no entendía por que se negaba a ser salvado, que clase de hombre o creyente en su dios expondría de esa manera su vida por la de otro.

"¿Por qué? No entiendo, si sabias que esto pasaría, por que no insististe sacrificar a Joffrey"

Pero Thoros solo levanto su mirada agotado en estos momentos, pues sentía que su momento había llegado.

"Nunca creí realmente en un Dios, o un grupo de Dioses, pero una noche las llamas por fin me hablaron, me mostraron a un lobo blanco que corría por un campo de fuego, las llamas lo envolvieron y de este surgió un gran dragón blanco" Fue en ese momento que Thoros tomo entre sus manos el rostro asustado y aun en un estado de Shock "Escúchame, las llamas comenzaron hablarme, dijeron que te pusiera a prueba, si elegias al falso rey quien moriría serias tú, debido a mi herejía el señor de la luz me castigo con mi vida, debía ser yo quien pagara el precio si tu tomaras la decisión correcta"

¿La decisión Correcta? No matar a Joffrey era lo correcto, era una completa estupidez pensó, ero tal vez no era la vida misma del este, si no lo que significaba asesinar a otros para salvar a quienes amaba para conseguir eludir a la muerte, pero tal vez sencillamente este dios de la luz, rojo o quien fuera estaba simplemente jugando con todos ellos.

Pero Thoros no le dio mucho mas tiempo de pensar las cosas. Puesto que la sangre comenzaba a inundar el piso, una herida roja se acaba de formar en todo su pecho, una que se parecía demasiado a la que tenía su padre.

"Lo siento tanto"

Dijo Jon mientras Thoros lo liberaba para conseguir acostarse en el suelo, con una sonrisa en su rostro que comenzó hacerse más, y más grande cuando escucho las disculpas.

"Jajaja lo sientes, oh muchacho soy yo quien muere además de ello, te debo mucho, tal vez nunca lo sepas o lo entiendas, pero me has devuelto la fe, así que escuchad lo que te diré se acerca un gran mal que había sido olvidado las llamas me lo han mostrado, recuerda que el dragón tiene tres cabezas, tres príncipes son necesarios, pero ten cuidado de las mujeres que portan el sol y las flores, falsos príncipes engendraran si olvidas tu honor, dos príncipes llevaran una misma madre pero el tercero…"

Luego de ello Thoros simplemente dio un ultimo suspiro mientras sus muertes por fin llegaba a reclamarlo. El momento para que fuera a reunirse con el Dios rojo, R'hllor era el nombre de este dios.

Algo importante acaba de suceder de eso estaba seguro Eddard Stark.


III


Margaery lanzo el jarrón con fuerza contra la pared. El vaso estaba envenenado, pero alguien se adelantó, un maldito bastardo intento asesinar a la reina y ahora resultaba que no lo encontraban. Acaso fue un fantasma o un hechicero.

Solo eran tonterías, idioteces dichas por los soldados que no conseguían explicar lo que acaba de suceder.

Entonces escucho un constante golpeo en su puerta, Margaery pensó que debía tratarse de su hermano Loras quien se ofreció a buscar a los responsables o el responsable dado la situación.

Pero cuando abrió la puerta encontró a una niña pelirrubia delante de ella, tenia una extraña sonrisa en su rostro.

"¿Quién eres?"

Pregunto molesta, no estaba de ánimos ahora para tratar con las sirvientas del palacio pidiendo que cuando llegara el momento la llevara con ellas a Altojardín.

"Soy Nadie y nadie tiene una propuesta para ti"

Algo dentro de Margaery le lanzo una gran advertencia sobre esta persona.


Notas del autor.

Sinceramente he estado algo aburrido, puesto que parece ser que recibo mucho apoyo con las nuevas historias avanzo en estas y no se si estoy fallando en algo, tal vez debe ser que realmente se nota mucho ahora que la serie ha terminado. Lo lamento ya estoy algo viejo para preocuparme por estas cosas me dirian algunos jeje. Bueno espero que disfruten el capitulo.

Haxler: Entiendo claramente tu referencia y tienes toda la razón, pero creeme que si estan conectados al menos en esta historia si van a tener una buena relacion y una historia.

Tefy: Gracias por tu comentario.