Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales. Les recuerdo que como en los libros, no todas las escenas ocurren al mismo tiempo con respeto a su linea cronológica, espero hacerme entender.

Summary:"-si llegará un día en que tú padre tuviera que elegir entre su honor, por un lado, y sus seres amados por otro, ¿qué haría? –" Su padre haría lo que era correcto, incluso si eso significaba sacrificar a la felicidad de su familia.

Ante las injusticias que enfrenta el reino, el abandono del pueblo, la indiferencia de los Lores y Nobles del Reino ante la decadencia, Eddard «Ned» Stark, decide jugar el Juego de Tronos, después de todo tiene su propio candidato al trono quien lleva su sangre y decide hacer las paces con viejos enemigos por el bien del reino.

Podrá llegar hasta el final mientras intentar crear un equilibrio entre su honor, su deber y sus deseos de proteger a su familia, o serán sus deseos de proteger a todo el reino quien le hagan perder lo todo.


I


Fue un constante sonido atronador, las constantes rocas que eran lanzadas por las catapultas encontrad de las murallas de la ciudad. Los gritos de los defensores y un intento por predecir donde caería el siguiente disparo.

Bronn observo en silencio el avance de las Torres de asedio, de como una docena de soldados Lannister avanzaban contra una torrencial lluvia de flecha por parte de los defensores. Un desperdicio de tropas, de hombres y de guerreros, aunque agradecía claramente no ser enviado a una muerte segura; pero necesitaban la distracción para que los peones del ejercito pudieran seguir excavando un túnel debajo de la ciudad y pudieran de esa forma transportar los pocos barriles que aun tenían de Fuego salvaje.

Hacer volar las murallas por los cielos, solo a un hombre como Tywin Lannister podría ocurrírsele un plan tan macabro también era un recordatorio que era un mercenario y por ahora esta campaña que estaba apoyando era claramente el lado menos ganador.

Era triste pensarlo, por que de cierta manera le agradaba el enano, ese pequeño gnomo hacia divertido todo el asunto, pero no pensaba morir. Por mas triste que fuera, valoraba mucho mas el dinero y disfrutaba realmente las putas, comida y todo lo que pudiera conseguir mediante esto.

"¡Te sorprenderás, pero me comienza a preocupar tu silencio!"

Bronn volteo la mirada, para ver de reojo al pequeño león con su peculiar armadura y esa hacha que era casi de su tamaño, una sonrisa apareció en su rostro en esos momentos.

"No pensé que extrañaras mis comentarios, sobre todo los negativos"

Tyrion ahorro entonces su buen ánimo, claramente poco deseoso de escuchar como la campaña de su padre estaba condenada al fracaso incluso si tomaban la ciudad, algo que esperaban hacer esta misma noche.

Pero el era Tyrion Lannister, no pensaba abandonar ahora a su familia cuando más lo necesitaba – Pero ahora no te queda realmente alguien – Ese pensamiento regreso, es cierto, su hermano Jaime estaba desaparecido, su hermana bueno solo sabían que la tenían prisionera con un cuchillo en su cuello.

Días oscuros se avecinaban, pero por ahora su atención estaba enfocada en la roja noche que le aguardaba.

"Tranquilo mi buen amigo, una vez tomemos la ciudad tendremos el oro necesario para contratar mercenarios de todos los rincones del mundo conocido, entonces veras como recuperamos el reino"

Bron le miro con una leve incredibilidad, una sensación de querer reírse con fuerza en la cara de su contratista de la forma mas humillaría posible, realmente esas palabras podrían comprar a muchos mercenarios poco iletrados y aunque Bronn era de baja cuna, eso no lo hacía tonto y a pesar de que poco sabia de escribir, o leer, sabia cuando algo estaba perdido.

"Oh mi buen amigo, dudo mucho que los piratas de Stannis hayan dejado alguna moneda en toda la ciudad, te lo diré claro amigo mío, espero verme en un barco hacia Essos a finalizar este asedio, antes que los ejércitos del rey dragón blanco vengan o la ciudad entera se rebele contra tu padre especialmente ante la falta de alimentos, puesto que dudo mucho que los Tyrell envíen grano alguno ayudar a un hombre el cual los uso para distraer al ejercito de Stannis y que termino con la muerte de su señor"

Tyrion se movió con incomodidad, listo para decir palabras basadas en los argumentos y la creencia absoluta de que siempre tendría la razón para poder demostrarle a Bronn lo equivocado que estaba, para su mala suerte no tenia mucho que decir ahora. Además de ello la atención de ambos hombres se encontró enfocada en el estruendoso ruido que provenía luego de que un disparo proporcionado por una de las catapultas del lado oeste del campamento termino derribando una de las torres de vigilancia de la muralla.

Un grito de victoria se escucho entre varios soldados, Bronn soltó una risa por ello, bastardos desesperados que quieren aferrarse de cualquier pequeñez para darse fuerzas y un espíritu de conquista aun sabiendo que no tienen oportunidad alguna.

"¡Lord Tyrion!"

Fue uno de los capitanes de su padre que venia corriendo con su pesada armadura resonando por todo el campo.

"Supongo que traes noticias apremiantes"

Este solo asintió.

"Así es mi Lord, el túnel se ha terminado el ataque ha sido adelantado"

Y Bronn supo en esos momentos que todo esto terminaría realmente mal.


II


Sir Davos observo en silencio mientras las tropas de infantería Lannister avanzaban como una gran turba enardecida hacia las murallas de la ciudad, portando largas escaleras en un intento de tomar las zonas mas bajas mientras que las torres de asedio ardían en llamas debido a los arqueros defensores que se habían asegurado de quemar a tantas de estas como pudieran.

Noticias de Stannis no tenían, temiendo lo peor solo podría asegurar que en el peor de los casos debería salvar a la joven princesa sin importar el precio que tuviera que pagar, aunque la bruja roja hablaba de una gran victoria, sobre como las fuerzas Lannister serian totalmente derrotadas este día.

Entonces solo podría tener fe, porque era lo único que le quedaba mientras observaba desde la cima de las murallas como los arqueros Baratheon disparaban una lluvia de flechas contra los lanceros Lannister que comenzaron hacer formaciones de tortuga para avanzar con la mayor seguridad posible.

Cuando las primeras escaleras llegaron solo pudo desenvainar su espada, comenzó a ordenarle a todos los defensores que no permitieran que ni un solo león pusiera un pie en las murallas, sabia que Tywin Lannister tenia mejores soldados a diferencia de los piratas, mercenarios y unos cuantos caballeros con los que consiguió tomar la ciudad debido a la falta de defensas marítimas que tenían.

Pero si fueran sinceros y era la parte que menos le gustaba pensar, todos esos fanáticos que la bruja roja había conseguido convertir a la religión de su señor de la luz, serian los primeros en morir y no sabia como sentirse al respeto, puesto que por una parte los consideraba gente peligrosa especialmente con sus pensamientos de que se deberían quemar a todo aquel ser vivo que no aceptara seguir sus palabras.

En una ciudad que es considerada de cierta manera como el corazón de los siete Dioses y donde estaba el más importante Septo. El Gran Septo de Baelor que se había convertido en nada menos que los establos para los caballos lo cual había enfurecido a miles en la ciudad causando disturbios, incluso si consiguen mantener la ciudad Davos tenía la sensación que no podrían mantener más al pueblo controlado.

"Mi señor"

Escucho una voz, era uno de los sargentos que lideraba la muralla esta, traía consigo una mirada totalmente asustada lo cual no era bueno en un hombre experimentado en el campo de batalla.

"¿Qué sucede?"

Este parecía dudoso de hablar hasta que comenzó a narrarle las malas noticias y eran definitivamente el peor escenario.

"Un motín mi Lord, las tropas reclutadas dentro de la ciudad, al menos un cuarto de estas se ha amotinado en las calles inferiores"

Una gran victoria auguro esa gran mujer y se maldijo a si mismo por tener aquella esperanza, iba a maldecir con todas sus fuerzas, gritar con furia entonces solo pudo mantener la calma.

"Yo me hare cargo"

Solo comento, mientras buscaba con su mirada a su hijo Maric Seaworth quien se encontraba liderando a los arqueros, lanzando y cargando flechas para que no permitieran que un solo soldado Lannister consiguiera poner un solo pie en las murallas.

Ese era su hijo, una mirada de orgullo apareció en su rostro, mientras decidía dejarlo tranquilo, estaba combatiendo valientemente no debería molestarlo. Comenzó a caminar, hasta se diría que correr mientras bajaba por las escaleras e intentaría negociar con los soldados que se habían sublevado esperando que entendieran que si Tywin Lannister tomaba la ciudad poco importaría que ellos lucharan o no.

Si los rumores eran ciertos el viejo león acaba de reducir a escombros todo Bastión de Tormentas no quería pensar en lo que le haría a la ciudad que se rebeló, perdió y donde su hija estaba rehén. Claramente que la bruja roja pusiera un cuchillo sobre su garganta como una clara señal de amenaza no ayudaría a calmar a un hombre tan vengativo.

Corrió por las calles, hasta que estaba llegando a las zonas inferiores de la ciudad, habían miles de campesinos, artesanos entre otros corriendo hacia el centro, intentando huir mientras los soldados intentaban infructuosamente contenerlos, algunos incluso dejaron caer sus lanzas y escudos para unirse a la muchedumbre en un intento por huir, como si tuvieran manera alguna de escapar de una ciudad sitiado.

Cuando llego a las calles inferiores había al menos unos cincuenta soldados, una compañía aproximadamente de lanceros y unos cuantos arqueros que se encontraban cerrando las calles y atrincherándose, tirando carretas, cortando algunos viejos arboles que adornaba la vía y claramente usando todo lo que pudiera obstruir el paso.

"¿Qué es lo que ocurre?"

Pregunto a uno de los soldados leales o eso supuso por que se encontraban al otro lado de las barricadas que se estaban estableciendo.

"Mi lord, estos rebeldes se niegan a pelear, alegan que la bruja roja no ha cumplido su compromiso de dejarles marchar cuando terminaron de construir sus armas extranjeras"

Entonces estas personas eran artesanos, herreros, y todo aquel que tuviera las condiciones para trabajar en las fraguas claramente ahora estaban disgustados que tuvieran que luchar para defender a la ciudad, debía convencerlos de terminar con esto antes que otras unidades del ejercito que en verdad fueran primordiales decidieran apoyarles.

"¡Deseo hablar con su líder!"

Dijo con fuerza, mientras algunos de los hombres le miraron con recelo, pero poco le importo, Davos camino en dirección hacia las barricadas esperando que alguno de ellos aceptara hablar con este.

Pero no consiguió dar un paso mas adelante, un hombre grande con un martillo con púas sobre sus hombros, con una armadura de ciervo se le acerco con una mirada inquisidora en su rostro, era como ver renacido al viejo rey Robert y tuvo una extraña sensación de todo esto.

"Puedes hablar conmigo, mi lord"

Dijo con voz apagada, mientras le miraba en todas las direcciones como si estuviera intentando descifrar que clase de persona era.

"Puede decirme solo Davos, entiendo que están algo molestos, pero este no es el lugar y créeme menos el momento para liderar un motín, muchacho entiendes el peligro que corre estas personas, la ciudad entera si cae en manos de los Lannister"

Esperaba alguna exigencia del joven, oro, mujeres tal vez solo permitirles irse de la ciudad una vez terminada la batalla, pero fue entonces que escuchó un gran estruendo, puro haber jurado que la tierra dio un gran estruendo, todo tembló, los soldados comenzaron a caer al suelo, después algunas casas y unas cuantas torres, un gran humo verde provenía de la zona de las murallas.

Algo malo acaba de suceder pensó con miedo.

Entonces vio como una gran roca se alzo por los aires, luego otra explosión continua, y toda la ciudad entro en un caos completo.


III


Un túnel se comenzó a cavar cuando comenzó el asedio, Tywin planeaba a usar el poco fuego salvaje que tenia en su poder para destruir todas las defensas de la ciudad. Ahora lo estaba viendo, como un gran cráter se había creado.

La explosión no solo mato a los defensores, también a sus hombres que intentaban tomarse la ciudad, pero eso era algo aceptable esos soldados desde un principio solo tenían el deber de distraer a las tropas defensoras.

Ahora toda la muralla externa del lado este estaba literalmente destruida, un agujero de al menos unos dos mil pies, estaba dejado y un agujero enorme claramente. El humo verde seguía esparciéndose por todo el lugar, el calor era fuerte, era como un recordatorio constante de las llamas de los infiernos pensó.

Pero eso no importaba.

Tyrion miro con sorpresa y seguía sin gustarle que fue su idea usar aquel fuego para destruir todo a su paso, ahora veía como la muralla había caído, tantos muertos, demasiados muertos pensó para su gusto.

"¡Avancen!"

Dijo su padre con la voz de indiferencia totalmente mientras algunos de sus comandantes le miraron con sorpresa y recelo incluso.

Pero la orden fue rápidamente captada por sus capitanes sin esperar que nadie mas dijera alguna palabra para contradecir la orden.

"¡ATAQUEN!"

Fue el grito de batalla, los soldados Lannister corrieron directamente hacia la ciudad, eran al menos unos cinco mil de ellos, mientras unos dos mil jinetes le seguían, algunos eran reclutas de las aldeas vecinas.

Corrieron, hasta que llegaron a la zona destruida algunos tuvieran que caminar con el mayor cuidado puesto que las llamas estaban esparcidas por todo el lugar.

Los soldados gritaban con fuerza, los soldados veían su victoria cerca, pero cuándos las compañías principales consiguieron ingresar a la ciudad se escucho un fuerte sonido, como si de un trueno que partía el mundo a la mitad se escuchaba.


IV


"Observen el conocimiento que el señor de la luz nos ha entregado"

La Reina Selyse Florent observo con asombro como desde las colinas de Maegar, las armas enviadas a crear por la sacerdotisa Melisandre estaban consiguiendo destruir a todo el ejercito Lannister que estaba ingresando en la ciudad.

Era una clara señal del señor de luz que habían sido escogidos para esta gran batalla, deberían ganar en su nombre.

"comandante Alastor es el momento, envié a todos nuestros hombres contra los Lannister"

Este hombre solo asintió en silencio, mientras corría hacia su caballo para guiar a los hombres. Melisandre tenia una gran sonrisa de victoria en sus labios, los cañones, la información obtenida de la ciudad maldita Asshai eran todo un éxito, y pensar que el imperio de Jade, los YI Ti usaban estas poderosas armas solo para su diversión y recreación.

Los seis cañones continúan su incesante bombardeo sobre el ingreso a la ciudad, donde el ejercito Lannister estaba totalmente atrapado y confundido por el ataque a distancia, era una maravilla pensó.

"¿Cómo se llamaban estos instrumentos de nuestro Dios?"

Pregunto la reina con suma curiosidad y la sacerdotisa solo le sonrio como si se tratara de un niño preguntando si podría tomar un dulce más.

"Los barbaros e incivilizados del oriente más lejano de Asshai le llaman Bombarda"

Fueron sus únicas palabras mientras volteaba su mirada hacia Cersei Lannister quien se encontraba totalmente desnuda y atada como si se tratara de un salvaje animal, esta le miraba con un odio puro.

"Debemos prepararte querida, ven tráiganla el sacrificio al señor de la luz debe estar listo"

Los soldados la arrastraron con fuerza a pesar de las luchas de Cersei para intentar escaparse, pero era totalmente en vano, pronto estaría muerta y le asustaba totalmente ser quemada viva.


V


Bronn cayo al suelo mientras miraba los miembros esparcidos de lo que antes era una persona, intento levantarse, intento no caer muerto en ese lugar, a su lado estaba Tyrion quien parecía totalmente sumergido en un estado de Shock.

"Ven, si nos quedamos quietos moriremos"

Era en lo único que podría pensar mientras el ejercito literalmente era lanzado por los aires en una serie de explosiones consecutivas, al menos hasta que cesaron, Bron intuyó que fuera la magia que estuvieran usando o el arma esta tendría su tiempo de carga – Una catapulta no puede disparar seguidamente, tiene que ser recargada, estas extrañas armas están en la colina de Maegor, cerca de la fortaleza roja – Tomo a Tyrion por el cuello mientras miraba a todo el ejército en caos.

"Avancen cabrones, avancen malditos o todos moriremos aquí"

Los soldados Lannister comenzaron avanzar hacia el centro de la ciudad, corriendo por las calles y matando a todo aquel que encontraran, fue entonces que escucharon nuevamente el sonido constante de las armas Baratheon, nuevamente como si de truenos se tratara y ahora no tenían ningún problema en atacar parte de la ciudad por donde se habían dispersado las tropas.

"Tenias razón, creo que debimos habernos ido, Essos, las ciudades libres suenan espectacular ahora mi amigo"

Bronn miro al enano, lo estimaba mucho en verdad por algún extraño motivo encontraba al hombre realmente agradable, tal vez un amigo

"Ven cabrón, no puedes morir aun me debes un buen castillo"

Bronn sabia que la batalla por Desembarco del Rey apenas estaba comenzando. Si ganaban era bueno que el hijo de Tywin le debiera su vida, y si perdían bueno vendería a su amigo a los Baratheon.


VI


Gendry estaba guiando a sus amigos, su gente aquellos que trabajaron en las fraguas a su lado construyendo esas horribles armas, debían salir de la ciudad no importaba como, intentaron hacer un breve motín para que cuando llegara el momento pudieran huir hacia los muelles y tomar un barco de uno de los piratas que habían sobornado, para su disgusto la ciudad estaba en un caos nada favorable.

No tenían como huir la multitud estaba por todos lados, los soldados de Stannis mataban a todos los que se negaban a luchar hacia adelante, esos malditos fanáticos estaban generando más caos.

Luego estaba ese tormentoso sonido, ese estruendo que parecía partir el cielo a la mitad y generaba una tormenta de humor donde caían las pesadas bolas metálicas.

Tenia un gran arrepentimiento por haberlas forjado, pero no tenía tiempo para ello, tenia que salvar a sus amigos, Pyp, Po y todos los demás, a esos granujas que aprendió apreciar a pesar de que eran unos ebrios, malos trabajadores y ante todo unos amantes del vino, pero cuando los soldados iban por él, cuando lo llevarían a la bruja roja para que fuera un sacrificio, esos granujas fueron los primeros en abalanzarse sobre los soldados.

Después de todo habían conseguido los uniformes y sus armas literalmente a la fuerza, claramente eso poco importaba ahora, la ciudad estaba en caos y muertos había por todos lados.

"Creo que están perdidos, tal vez podría, no se ¿Ayudarles?"

Gendry volteo la mirada para ver al hombre que acaban de tomar hace unos minutos que comenzara toda la locura como su prisionero.

"Cállate, eres nuestro prisionero"

Gendry volteo los ojos por las palabras valientes y vacías de su amigo.

"Calma Hotpie, déjalo hablar"

Ser Davos quería ir a ver como se encontraba su hijo, debería buscar la manera de abandonar a estos sujetos y poder ir a buscar a su niño, luego iría por la princesa -No, debo cumplir mi deber, debo ir primero por la princesa – No importaba ambas personas eran sus prioridades.

Esta ciudad pronto se convertiría en una verdadera carnicería y la niña, la joven princesa no debería estar en ella cuando eso pasara.

"Conozco un atajo a los muelles, a cambio solo les pido una cosa"

Un camino a los muelles, una manera de poder salir y salvar a sus amigos, Gendry apretó con fuerza su martillo, no tenia otra alternativa, no podría seguir corriendo calles abajo y dar por otro camino sin salida.

"Bien cuales son tus condiciones mi Lord"

Davos sonrio -Hijo mío perdóname – pero tenia que cumplir con su deber.

"Ayúdame a sacar a una niña también de la ciudad"

Nuevamente el estruendoso sonido de los cañones comenzó a sonar esta vez mas y mas cerca, solo esperaba que estos muchachos le ayudaran.


VII


Jon sonrio con alegría mientras miraba a su padre intentando caminar, al menos eso fingía lo cierto es que Eddard Stark se encontraba en muy buen estado, pero sus enemigos no debían saberlo, muchos harían preguntas.

Se dijo que Thoros de Myr cayo gravemente enfermo, nadie pregunto nada más. Al menos eso esperaba Jon, pero ahora tenían otros problemas una carta de Arya, una carta indicando que estaba en los Gemelos.

Jon quería gritar, maldecir por la imprudencia de ella, como podría ponerse en la línea de juego y trajo consigo a su hijo, tenía el corazón apretado a su pecho, tenia que marchar hacia donde ellos.

Su familia lo estaba aguardando.

"Entonces mi hermana Arya dice que le trae a Jon algo que podría cambiar el curso de la guerra"

Pregunto Robb sin poder creerlo, mirando de reojo a Jon que parecía totalmente en silencio hasta ahora.

Ned asintió rápidamente mientras daba una semi vuelta en al recamara donde varios otros lores estaban presentes.

"Claramente mi sobrina ha cometido un acto totalmente imprudente, pero si lo que dice es cierto"

Si, si lo que decía era cierto era algo que pocos creían que pudiera ser posible, pero Edmure estaba ansioso por que parte del ejercito fuera a reforzar sus tierras para combatir la invasión del valle. Por otra parte, su padre Hoster Tully no se sentía cómodo sabiendo que su nieta estaba en el castillo de los Frey.

"Lidera al ejercito hacia el oriente, es tiempo de encargarnos del valle, y asegurar la protección de la reina, mientras tanto mi tío, como la mano del rey viajara al sur a representarme ante los Tyrell y los Martell, es tiempo que marchen hacia las Tierras de la tormenta"

Todos asintieron sin decir palabra alguna, aunque Robb quería decir que el plan inicial era que seria el quien marcharía contra el valle y protegería las tierras Tully sabia que en este momento estaba en una posición delicada debido a sus decisiones pasadas.

"Me parece que es lo correcto"

Dijo Eddard mientras miraba de reojo a su sobrino.

"Ya va siendo momento de ponerle fin a esta guerra, desde el sur nuestros nuevos aliados empujaran a nuestros enemigos y desde el norte guiare a nuestras fuerzas para derrotar al valle y luego todos marcharemos hacia desembarco del rey"

Un fuerte aplauso y grito de victoria resonó en el salón, mientras que Jon solo podría pensar en Arya, su hijo, el hijo de ambos. Espérame Arya pronto estaré con ambos.