FIC

La Usurpadora

Por Mayra Exitosa

Capítulo 9

El rostro de William era de asombro, como era posible, que al ver la documentación, los videos y las imágenes, era su mujer con otro hombre. Callado y sin decir palabra alguna analizaba sin mostrar su sentir ante la situación, sin embargo las quijadas trabadas le daban a Johnson preocupación.

- Necesito pensar un poco, en lo que vamos a hacer, George. Esto debe ser un error, revisaste los documentos, que sabes de su familia.

- Sus padres murieron en un accidente aquí, en América, ella estaba enferma y se había quedado con sus abuelos, años después falleció su abuela materna y el abuelo paterno no la dejaba salir, le pagaron estudio privados, se escondió mucha información del accidente, no se sabía si había sido provocado y quienes lo hicieron, ni siquiera se sabe exactamente donde sepultaron los cadáveres, solo se dieron muchos sobornos para esconder todo. Luego la familia Grandchester, noto que su hijo hizo amistad con ella en un evento y la fortuna estaba estable pero después de ese matrimonio, se multiplicaron todas las inversiones de su abuelo, a tal grado que…

- ¿Qué, que? Habla Johnson.

- Se dice que son la familia de los Grandchester los que han puesto mujeres cerca de su hijo, para que ella sea la que se divorcie, pero… investigue sus documentos y… ese nombre que ella nos dio… es libre, no está casada… esto no cuadra en la información, a menos que Cathy este fingiendo una doble vida.

- ¿Doble vida? Mira George, no te voy a mentir, mi mujer… solo ha sido mía…

- ¿Señor? Tiene mucho dinero, pudo haber…

- No. Estoy seguro de que no fue así… debe haber algo tras de todo esto. William se acercaba al ventanal y la vio jugando con los niños, estaba sonriendo sin fingimientos, se notaba feliz, muy sencilla, nada que ver con la mujer sofisticada que estuvo en el barco, ni en el hotel… era dulce… ¡Candy! - Johnson, ¿legalmente los documentos dicen Candy White?

- Así es señor, usted dijo que… Está pensando lo que yo… ella no es…

- Legalmente es mi mujer y… vamos a ver como se pondrán las cosas, lo cierto es que… no pudo haberme engañado, si lo hizo… estará en graves problemas. Alerta a la seguridad, cuida de reporteros y comentarios, no quiero que ella sepa nada, no hemos salido de Lakewood, aleja toda información y si… me buscan… me van a encontrar.

Candy sonreía con los pequeños se sentaba en una banca de piedra y jugaba con ellos, a los que los pequeños parecían aprender nuevos juegos, pues ella les mostraba los que había aprendido en el orfanato, y con una sonrisa les explicaba como lo hacían otros niños. Albert escuchaba a distancia y analizaba lo que decía,

- Los niños no podían pelear o discutir, porque entonces el juego se terminaba, lo importante era disfrutarlo, si alguien se accidentaba, se aguantaban y entre nosotros nos cuidábamos, y…

- ¿Y los curabas, Tía?

- Sí. Por eso elegí ser enfermera.

- ¿Enfermera? ¿Enfermera? Los dos pequeños se asombraban al escuchar su profesión y ella apenada recordaba que ahí no sería una enfermera, bajaba el rostro y meditaba que los pequeños ahora sabían algo que no debía haber dicho, Anthony preguntaba,

- ¿Les pones agujas a los niños, Tía?

- Las vacunas no siempre son de agujas, son gotitas en sus bocas. Las inyecciones son… buenas para algunos casos, pero… las agujas para niños son muy pequeñitas y… no hacen daño.

Albert que había escuchado eso, se regresaba sin llegar y llamaba de nuevo a George, ahora con esa información que tenía y que ignoraban los demás.

Cathy por su parte salía de Miami, se despedía en el aeropuerto privado, tenía que irse, no podía continuar donde todos la habían visto, ahora podría su abuelo y su esposo dar con ella, lo mejor era irse a New York o… Chicago, ahí estaría más cerca de su doble, por si tenía que aclarar las cosas.

- Cathy, debería irme contigo.

- Ya no quiero meterte en más problemas, Paty. Has hecho mucho por mí, no sabes todo lo que te agradezco por haberme apoyado, pero ahora es tiempo de enfrentar las cosas.

- Tienes que cuidarte mucho, Cathy.

- Lo haré, pero a tu lado, no tardará la prensa en venir a molestarte aquí, saben que eres mi mejor amiga.

Paty la abrazaba y la despedía con tristeza, no era justo que le pasaran tantas cosas malas a su amiga, ella no se merecía todo eso. Subía a su auto, uy el chofer le informaba que alguien esperaba en su casa.

- ¿Reporteros?

- No lo creo señorita, debe ser algún familiar, por eso me avisaron, que la llevara de inmediato.

- Bien. Vayamos a casa. Y recuerda Bob, ni una palabra de que estuvo Cathy conmigo estas semanas.

- Señorita, su padre…

- Nadie. Estuve sola, no he visto a Cathy desde… que regrese de New York.

- Como usted ordene, ya llego el servicio doméstico, su padre llegará el fin de semana.

- Gracias Bob.

Paty tenía cierta tristeza, la joven que estaba doblando a Candy debería estar en problemas, con toda esa publicidad y haberla dejado sola, le estaba comenzando a dar preocupación de ser mencionadas o descritas por ella.

En la prueba del vestido, la sorpresa al ver carísimos diseños la sacaba de su imaginación, ella no podía pronunciar palabra, solo que a la distancia sin poder entrar y solo por ver como reaccionaba, William observaba y escuchaba sus comentarios, indignado por lo que le habían averiguado sobre su mujer, que al parecer estaba casada y era originaria de Inglaterra,

- Esto es demasiado, no es necesario gastar tanto. Con esto pudieran comer muchos niños en África.

- Si hija, pero los niños en África reciben donativos de tu prometido. Esto es aparte, así que acepta probártelos todos, quiero sentir la felicidad que viví cuando Rosemary se casó y yo no pude elegir ni ayudarla.

- ¿La mami de los gemelos?

- Si, estaba rodeada de todas sus amigas y había tanta gente que… no me dejaron opinar, en cambio contigo, es como si fueras mi hija y, me dijeras que aceptas mi opinión.

- ¡Oh! Por supuesto, usted puede hacer conmigo lo que desee, no sé de estas cosas, la verdad prefiero que sea usted quien me diga que debo hacer.

- ¿Lo dices en serio? Después cuando pasen los años te arrepentirás pro no haber sido tú misma la que eligiera el vestido.

- ¿A caso una madre no quiere lo mejor para su hija?

- Por supuesto que sí.

- No me arrepentiré jamás de aceptar que usted elija para mí, como si fuera mi madre.

- ¡Hija mía! Perdona, sé que no tienes a tus padres.

- No. Yo… no

Albert la miraba desde la distancia, nunca mencionaba a su abuelo, se suponía que vivía con él en Inglaterra. ¡Inglaterra! ¿Su tono de voz? Ella no habla como en el barco, no habla como antes… ella no…

En Miami, el abuelo había llegado por fin a la mansión de la amiga de su nieta, la cual no había estado ahí, Paty que andaba de compras regresaba y mostraba cierta sorpresa, pues Cathy estuvo con ella en New York, pero se dejaron de ver hacía varias semanas. El abuelo presentía que Paty le mentía, era transparente y ese nerviosismo en su mirada no era propio de ella, sin embargo agradecido, se tocaba el pecho, fingiendo pesar, y eso hizo que Paty se mortificara, pidiéndole que se quedara en su casa, al hablar con una de las mucamas, esta comentaba

- Esta mañana una amiga salía con ella, cuando nosotros entrabamos, es rubia y portaba lentes obscuros, se fue de viaje, sacaba sus maletas en el auto.

- ¿No sabe su nombre?

- No. No estuvimos aquí durante dos semanas, nos dieron las vacaciones adelantadas, el señor viene este fin y ya fuimos requeridas.

- ¿Sabe a donde se fue, la rubia?

- No. Pero el chofer, bueno es también seguridad de la señorita, no nos dirá nada. Aunque esta mañana que sacamos la basura, había apuntes arrugados, New York y Chicago, salidas y vuelos.

- No se preocupe. Gracias por la información. El abuelo sacaba un billete y ella sonriente, se lo guardaba sin que nadie la viera. El anciano, llamaba a Morris,

- Nos vamos, no desempaques, iremos a… Chicago, hablare con Terrance, el está en New York, si salió esta mañana debe… llegar en una hora.

Paty mortificada tocaba para ver como seguía el abuelo de su amiga, a lo que este de inmediato respondía,

- Lo siento hija, mi nieto se puso muy mal, temo por su seguridad, esta muy deprimido, lo mejor es que me vaya.

El rostro de Patricia era de espanto, desde cuando Terrance se deprimía, esto estaba mal, tenía que llamar a Cathy.

CONTINUARA


Gracias por la paciencia, la espera y sus comentarios, deseando sea de su agrado

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa