La voz del corazón
La paciencia no era su mejor virtud, pero Sasuke esperaba una oportunidad. Seguirla se estaba convirtiendo en una tortura, la molesta voz de Naruto era suficiente para provocarle una jaqueca. Hasta ahora él no entendía por qué ella disfrutaba tanto su tiempo con él. En su opinión, Naruto era solo un imán de problemas, probablemente el peor ninja de todos los tiempos. Sin embargo, aquí en el campo de entrenamiento ella lo alentaba, demostrando que realmente se esforzaba por mejorar. Menos berrinches y más acción, casi podría decir que parecía dedicado... casi. Este Naruto era diferente al de la academia, pero ¿por qué? Sasuke se acercó a ellos silenciosamente.
"Realmente extrañaba esto. Es más divertido contigo" Naruto le sonrió, Kaoru estaba roja por el ejercicio, pero ella le devolvió el gesto y sacó de su bolsillo una bolsa de dulces."Lo siento, no quise ..."
"Está bien, no importa. Siempre serás mi amiga" Kaoru apoyó la cabeza en su hombro y se relajó, comiendo tranquilamente dulces hasta qué Naruto empezó a reírse.
"¡También fue muy gracioso su rostro! ¡Debiste haberlo visto! Kao-chan enséñame tus movimientos secretos" Sasuke casi se cayó ante eso, frunciendo el ceño mientras observaba a Naruto reírse a sus expensas. No, ahora no era el momento adecuado.
"No sé si puedo Naruto, pero puedo intentarlo"Naruto se levantó tan rápido que Kaoru casi se cayó, saltó de emoción y ella se paró a su lado. Mordiéndose el labio y cerrando los ojos, tratando de recordar lo que sintió esa vez. Sasuke se inclinó mientras ella preparaba, esta podría ser la oportunidad para evaluar su técnica.
"Tal vez esto no funcione, es la primera vez que lo intento a propósito pero me quédate atrás"Naruto hizo lo que pidió y vio a Kaoru tomar su postura, diferente a la que enseñaban en la academia. Su mano izquierda hizo círculos lentos, su derecha hizo ademán extraño hacia ella y respiró profundamente. Al principio no pasó nada, luego Naruto notó los dedos chispeaban y observando mientras ella golpeaba en dirección al árbol donde Sasuke se ocultaba. Todo paso muy rápido, una espiral de viento chocó contra el árbol, hojas cayeron por todas partes y se escuchó un grito.
Ambos sorprendidos por escuchar a otra persona corrieron a investigar, encontraron a Sasuke en el piso, su ropa un poco rota como si hubiera peleado con un gato y sus manos tenían algunos cortes. Kaoru fue la primera en entrar en pánico, levantó sus brazos con cuidado. Naruto salió del trance, tomó un palo y lo empezó a picar. Estaba consciente, congelado y con grandes ojos mirando al cielo, algo raro en el presumido Uchiha.
"¿Está bien?" Naruto preguntó más por curiosidad que por otra cosa.
"¿¡Cual es tu problema!?" De repente, Sasuke gritó, retirando su brazo de la mano de Kaoru.
"L-lo siento, estaba ... ugh, por favor, déjame ayudarte" Sasuke frunció el ceño y se puso nerviosa, pero ella intentó de nuevo tocar su brazo. Gruñó, muy molesto por haber sido atrapado.
"Oye, no grites como un toro, ¡fue un accidente!" Naruto le golpeó la cabeza.
"¡Cierra la boca!" Sasuke lo miró, ambos desafiándose con la mirada.
"¡Dejalo Kao-chan! Este idiota no merece tu ayuda" Naruto tomó su mano y tiró, pero ella se quedó allí, haciendo puchero."Na-naruto, está mal". Kaoru soltó su mano y miró a Sasuke
"¿Puedes pararte?"Sasuke abrió la boca para rebatir pero viendo que realmente no quería molestarlo solo suspiro, obviamente ella no se iría. Sus piernas y brazos se sentían pesados, algo extraño ya que solo tenía algunos cortes que no le dolían. Intentó ponerse de pie pero cayó en un pequeño brazo. Aquellos ojos esmeralda preocupados, miró hacia otro lado, no estaba cómodo, ella estaba demasiado cerca. Sasuke lo intentó de nuevo y esta vez pudo pararse, otra cosa rara que pensar para después.
"Toma... toma mi capa" Kaoru la desenredó y se la ofreció a Sasuke. Él frunció aún más el ceño. Definitivamente no quería su lástima, su orgullo ya tenía problemas procesando que otra vez ella terminó derribandolo.
"No lo necesito"
"Ugh, ¡simplemente tómalo, bastardo! Estás hecho un desastre" Sasuke comenzó a alejarse lentamente, lo siguieron, aun cuando dejaron el bosque."Y te importa?" Miró hacia atrás, Naruto se negó a responder y miró hacia otro lado. Kaoru se acercó y lo puso en sus hombros, se detuvo sorprendido de que lo tomara desprevenido... otra vez.
"Enserio, lo siento mucho. No sabía que estabas allí y ... espera, ¿qué estabas haciendo?" Preguntó curiosa, esmeralda cruzando miradas con negro, Sasuke buscó en silencio algo para enojarse con ella. Sin embargo, ella solo parpadeó e inclinó la cabeza, sin malas intenciones, solo curiosidad inocente y eso lo hizo sentir aún peor. Miró hacia otro lado, sintiendo su rostro caliente, rápidamente le dio la espalda y siguió, ignorando las burlas de Naruto, Sasuke agarró mejor la capa para cubrirse y aceleró el paso para llegar rápidamente a su casa.
Por segunda vez, Itachi esperó a su hermano en la puerta, sin suerte. Sin embargo, las voces fuertes y el olor a comida atrajeron su atención. El primero en notar su presencia fue su madre. Sasuke sonrió y lo saludó desde su asiento, un chico rubio que reconoció estaba ocupado ofreciendo más comida a otra chica. La niña se inclinó brevemente en su dirección, su hermano aprovechó la oportunidad para hablar de él como de costumbre. Itachi se dio cuenta de sus extrañas interacciones, esta era la primera vez que recordaba una visita para ser ... agradable.
Aun así, él pudo notar algo extraño, de una manera amistosa, las sonrisas ocultas de su madre lo motivaron a sentarse con ellos en lugar de comer después. Sasuke más que encantado no dejaba de presumir todo lo que él había hecho esperando una respuesta de ellos, curiosamente cada cosa que le rebatía el rubio lo motivaba a probar lo contrario y la niña parecía estar a gusto con ello, se tomó su tiempo para observar a los niños mientras hablaban. Un minuto después comprendió por qué toda la escena era diferente. Incluso si su hermano lo negaba repetidamente, disfrutaba estar con ambos.
A propósito permitió que una niña estuviera a su lado, con lo poco que toleraba a las niñas, sin importar cuantas veces le dijera que fuera amable. Ella estaba totalmente ajena a las miradas que los chicos le daban o que a veces se enviaban entre ellos tratando de burlarse del otro. Ocupada en hablar con su madre, tímidamente pidiendo ayuda para cocinar, tenía una personalidad curiosa. Mikoto con una sonrisa tan amplia y esa voz que Itachi reconocía como "emoción al máximo", ya discutían qué tipo de platos empezar, prácticamente invitandola a casa para enseñarle todo lo que quisiera. Una lista inconfundible de los favoritos de Itachi y Sasuke fue lo que confirmó su primera impresión, entrecerró los ojos y suspiró.
Claro, él sabía que su madre los amaba profundamente. Sin embargo, eso no le impediría tratar de tomar a la primera niña que veía como suya. Desde antes que naciera Sasuke Itachi sabía que su mamá quería una niña. Y aunque él tuvo razón, Mikoto adoptaba pequeños hábitos como sustituto, cómo cepillar el cabello de Itachi aunque fuera innecesario. Así que esperó en silencio para preguntar al menos, ¿por qué ella? Por suerte, su padre no había llegado cuando ambos niños se fueron a casa y Sasuke se despidió para pasar la noche en su habitación. Itachi se acercó a su madre. Tomando algunos platos limpios en su lugar respectivo.
"Pareces muy feliz hoy"
"No tienes idea, mi Sasuke está creciendo tan rápido ... Oh Itachi, ya deberías saberlo"
"¿Tu intento de tener una hija?"
"¿Me puedes culpar? ¿Tienes una idea de cuánto tiempo esperé para que trajeras a casa a una chica? Casi pierdo la esperanza hasta que Sasuke habló de ella el otro día. Oh, hijo ... no puedo esperar" si es posible, ella la sonrisa le iluminó el rostro y se rió.
"¿Él lo hizo?" Itachi preguntó extrañado, Mikoto estaba demasiado emocionada por lo que no tuvo que presionar para obtener respuestas.
"Bueno, fueron quejas. Le estaba arreglando el pelo, desde entonces tenía curiosidad. Así que imagina mi sorpresa después de que trajo a una chica tan bonita aquí. Estoy feliz de ver a Sasuke tan ... despreocupado".
"¿Sasuke la invitó?"
"No exactamente. Un pequeño accidente, nada que no pueda manejar. Así que lo envié a cambiar mientras les servía comida".
"Tan astuta como siempre"
"¿De quién crees que lo sacaste?" Mikoto terminó de limpiar, su mano tomó un pedazo de su cabello y suspiró. Ella sonrió y abrazó a Itachi, a medida que pasaban los años, ambos sabían lo preciosos que eran estos momentos. Cuando no se necesitaban palabras, los problemas desaparecieron por un instante, cuando Itachi sentía algo de paz en los brazos de su madre. Esa noche pensó que la rareza no era tan mala.
Disfrutaba mucho su tiempo con ella y por eso estaba dispuesto a hacer algunos ... sacrificios. La mirada intensa de Naruto se centró en la pareja delante de él. Esta era la tercera vez en dos semanas, Sasuke aparecia de la nada. Sin embargo, tenía la sospecha de algo detrás de esa "coincidencia amistosa" . Reconocia que no era tan brillante como Shikamaru, pero incluso él sabía que "mirar flores" no era algo que Sasuke haría. Peor, en su sano juicio lo haría en la tienda de Yamanaka donde Ino casi lo sofocaban hasta la muerte con ese afecto o locura como él lo llamaba. Una locura que parecía enloquecer a todas las niñas, menos su amiga por que ella si era agradable. Los tres caminaban por el mercado en Konoha, siguiendo el ejemplo de Kaoru. El distrito brillaba con vida en un clima claro brillante, el sol no era tan fuerte hoy. Banners coloridos que adornaban muchos puestos y poca gente en la carretera lo hacía fácil de transitar.
La voz de Kaoru ocasionalmente llenaba el silencio con breves observaciones. En sus manos un diminuto ramo de orquídeas blancas. Agradecida con los dos niños por ayudarla a buscar un regalo, decidió invitarlos a almorzar con el dinero que sobraba. Sasuke asintió en silencio pero no le habló mucho, a ella no parecía importarle. En su lugar, preguntó qué hacen las personas en los cumpleaños, ambos se detuvieron para mirarla. Se sonrojó por la repentina atención, explicó apresuradamente que escuchó a escondidas a Hikaru hablando de un regalo para el importante día de Akane.
"¿Realmente no lo sabes?" Preguntó Naruto, Kaoru asintió con certeza.
"¿Ni siquiera el tuyo?" Sasuke preguntó, ella negó lentamente. "Mientes"
"El desgraciado!" Naruto se mordió el labio, Sasuke siendo grosero con ella le daban ganas de golpearle el trasero, pero a ella no le gustaba eso así que solo trataba de hacerlo tropezar. Después optaron por tratar de quemarse con los ojos, ambos en una competencia feroz. Kaoru continuó caminando, sin molestarse en detenerlos esta vez. Sintiéndose un poco estúpida, porque se dio cuenta de que no sabía mucho de sí misma. Durante meses ha estado viviendo contenta en el presente, tan desesperada por evitar la voz extraña y las ondas de flujo de energía. Fingiendo que estaba bien cuando ella sabía en el fondo, que no lo era normal. Sin embargo, allí estaba en medio del mercado mirando sus flores preguntándose si era feliz solo de pensar que podía ser una chica normal, hablar de cosas tontas y compartir secretos.
Fue difícil al principio, lo intentó un par de veces antes de seguir el consejo de Naruto y simplemente estar contenta teniendo su amistad. Otras chicas perdieron la paciencia al tratar de explicar cosas que ella no entendía. Hinata fue muy útil en las siguientes semanas. Cuando otros comenzaron a aislarla, Hinata no lo hizo. Kaoru valoró su tiempo con ella porque entendia, a veces sonreía pensando que ambas eran torpes y tímidas. Sin embargo, por más feliz que hubiera estado con ella, Hinata estaba constantemente rodeada de gente intimidante y una agenda apretada.
Mirando sus orquídeas, Kaoru recordó lo que le había dicho, los regalos eran pequeños actos para demostrar nuestro amor. Pero Kaoru no entendía por qué estaba tan nerviosa cuando preguntó que se sentía. Aún así, lo pensó y fue con su segundo mejor amigo, Hikaru le dio algunos puntos de lo que era amar, lo que llevó a un montón de caras rojas y enojadas, amenazas cuando le dijo que quería enamorarse. Ella no pudo evitarlo, sonaba como algo mágico, ya quería mucho a Naruto y Sasuke no parecía ser tan aterrador como pensaba, Shika era muy lindo también pero era diferente el sentimiento, por eso seguía tan curiosa y soñadora pensando. Hasta que se distrajo por un repentino chillido de alegría cerca de una casa de té. Reconociendo la voz siguio esos gritos hasta un pequeño local, miró hacia adentro.
El lugar estaba un poco abarrotado, era modesto y cómodo, con decoraciones de color verde claro y un dulce aroma a hojas de té. Un largo cabello azul llamó su atención, dandole espalda a la puerta Akane estaba abrazando o asfixiando a un pobre muchacho. Ella no pudía ver bien su apariencia, solo que era en definitiva alguien más pequeño que su tutora. Una mano aterrizó en su hombro, haciéndola saltar. Naruto y Sasuke empujaron un poco para que ella pudiera entrar.
"Kao-chan, ¿qué estás haciendo?" Preguntó Naruto, ella hizo un gesto para que guardara silencio y la siguiera cerca de otra mesa. Akane estaba hablando alegremente con el chico de cabello negro y corto. No tuvieron tiempo de esconderse de nuevo cuando accidentalmente fueron descubiertos por Sasuke quien preguntó en voz alta.
"¿Shisui-san? ¿No se suponía que estabas patrullando?"
"Me alegro de verte también por cierto", respondió una voz atractiva, un tanto profunda, finalmente volteando a verlos. La impresión hizo que Kaoru se quedara boquiabierta, sus mejillas se sonrojaron, el aliento fue robado y no tenía idea del porqué no podía dejar de mirar su rostro. Piel suave, impecable, blanca como la luna, ojos oscuros y brillantes era como ver la noche, mechones oscuros puntiagudos alborotados dando la impresión de haber corrido una larga distancia.
Ella no parpadeó, sintiendo una conmoción, una chispa pasar por su columna vertebral cuando sus labios se movieron para saludarnos. "Oh Dios ..." ella levantó el ramo de flores hasta su pecho, en un apretón mortal para detener su corazón. ¿Por qué su voz sonaba tan suave, tan... bien? Naruto, ajeno a su situación, deslizó una mano en su brazo y se acercó a ellos en la mesa. La mente de Kaoru perdída en lo desconocido, demasiadas cosas se arremolinaban y su primer instinto gritaba que escapará como si no hubiera mañana. De repente, la habitación se sintió demasiado caliente y sus piernas parecían gelatina, sus manos estaban pegajosas y casi tropezó.
"... hey estas escuchando?" Akane la sacudió, Kaoru no respondió solo parpadeó.
"Solo siéntate, tus amigos tienen hambre"La mirada de Sasuke estudiaba la forma rígida de Kaoru mientras tomaba su lugar al lado de Shisui y Naruto. Su primo sonrió viendo sus flores preguntando por curiosidad si a ella le gustaban. Al verla abrir y cerrar la boca, pero ningún sonido salir, Naruto agarró su hombro para hacerla inclinarse y susurrar algo. Esta vez ella se sorprendió, a Kaoru le temblaban las palabras, y trató de darle flores a la mujer junto junto a Shisui.
"E-Esto es para ti. F-Feliz cumpleaños, Akane"
"Cariño, no debiste ... oh, pero son hermosas", sonrió la joven con sinceridad. Destacaba un ligero rubor sobre su piel.
"Debiste haberme dicho, podríamos haber ..." dijo Shisui, rápidamente interrumpida por Naruto."¿Estaban en una cita? ¡Pero eso es asqueroso, eres vieja!" Akane lo calló con un golpe en la cabeza, con una sonrisa maliciosa en su lugar.
"¿Estás ciego? ¡No vayas diciendo estupideces!"Un camarero llegó a su mesa, algo de paz llegó mientras bromeaban y se reían de las historias de Naruto sobre sus bromas más recientes. Incluso si algunos clientes miraban o fruncían el ceño en su dirección, no prestaban atención. Sasuke y Kaoru pasan la mayor parte en silencio, pronto llegó la comida y Kaoru pudo relajarse un poco más.
De vez en cuando, Sasuke hablaba con ella y le preguntaba cosas simples como su programa de entrenamiento, si estaba interesada en las armas y cosas así. Esto atrajo la atención del Uchiha que observaba divertido. Sorprendido de qué Sasuke estuviera a gusto y aprovechando las preguntas de la niña para destacar qué tan hábil ya era en taijutsu. El rubio que no quería quedarse a un lado compartió parte de su postre a Kaoru, sabiendo cuánto le gustaban. Luego ella le devolvió el gesto intercambiando su carne de cerdo con berenjena. Sasuke frunció el ceño al ver la extraña interacción, Naruto tomó un sorbo de té, no contento de haber agregado un poco de azúcar y un poco más de té y luego le ofreció su taza a Kaoru. Akane rió encantada, era tan dulce de su parte. Oh, la alegría de la inocencia, ella no pudo contenerse cuando su niña tomó un sorbo, un pequeña burla no será tan mala de vez en cuando.
"¡Tu primer beso indirecto! ¡Qué audaz Naruto!"Sasuke tosió, Naruto parpadeó y se sonrojó, murmurando demasiado rápido para entender. Kaoru miró a Shisui, luego a Naruto y ella cubrió su rostro sintiendo su rostro en llamas. Akane se echó a reír y Shisui Uchiha cubrió su sonrisa con la taza. No era de extrañar que Mikoto haya estado salntando de alegría últimamente, ni él podía resistirse a este trío. Más tarde, el grupo se quedó afuera, los rayos del atardecer un relato del tiempo que pasó en esa entretenida comida. Con la promesa de vernos de nuevo, Shisui y Sasuke caminaron al distrito Uchiha.
"¿Te divertiste?"
"... quizás" Sasuke hizo un puchero, deteniéndose solo para mirarlos por un segundo.
"Le agradas" Intentó de nuevo, deteniéndose a observar. Kaoru sonreía muy animada al despedirlos, Akane revolvía el cabello de Naruto mientras él gritaba algo que sonaba como amenazas. Sasuke casi levanta la mano para despedirse, pero la voz de Naruto lo hizo sacudir la cabeza y continuar su camino a casa.
Esta era la primera vez que podía ver de cerca a su nueva pupila, solo debía esperar hasta que llegara la oportunidad de ponerla a prueba y hacer que sus habilidades salgan a la superficie. Intrigado por los datos que leyó, dejando a un lado los desafíos por venir, se dejó deleitar por una vez en el presente. Esto era lo que quería proteger, momentos fugaces de felicidad con su familia. Mirando a su primo pequeño, sus pensamientos vagaron sin rumbo fijo, alzando la mano hacia su banda, sonrió cuando Sasuke volteó una última vez siguiendo con la mirada al par de niños en la distancia.
