El mundo espiritual

Las misiones continuaron, el entrenamiento no fue olvidado, pero por la noche algo dentro de ella le provocaba despertar. Su cuello ardía con más frecuencia desde la misión en el puente, después de terminar de escribir sus preguntas en el cuaderno. Kaoru eligió pasear alrededor del distrito Uchiha al despertar de un mal sueño. Se sentía diferente caminar en los silenciosos parajes.

Kaoru era consciente de una energía que antes no podía sentir. El flujo de espiritual se sintió sobrecargado algo malo, le pesaban sus hombros, a veces su pecho y siempre era lo mismo al despertar de una pesadilla que no podía recordar.

De hecho empezaba a preocuparle un patrón que descubrió esa semana. La energía gris que fluctuaba siempre iba al mismo lugar, envolviendo en sombras el Santuario Nakano.

Ella quería ignorarlo, se asustó mucho la primera noche al escuchar voces de ese lugar. Pero ella notó que algo estaba sucediendo con el comportamiento de Sasuke, él estaba mucho más impaciente, más tenso y sus pesadillas eran peores.

Kaoru se dio cuenta de que incluso la merienda nocturna y el té que dejaba no ayudaban. Ayer que decidió seguir el aura gris descubrió el vínculo entre la energía del santuario y la angustia de Sasuke. La energía espiritual se dirigia a él como si fuera una fuente vital de supervivencia. No sabía cómo detenerlo, pero le estaba haciendo daño.

Esta noche Kaoru estaba decidida a hacer algo al respecto. Aliviar no solo el dolor de su compañero sino también el suyo, quería dormir. Su marca ardía cada vez que venía al santuario, le dolía la cabeza. Estaba cansada y quería respuestas, Kaoru se paró frente al edificio y dejó que su mente y su cuerpo le dijeran qué hacer.


Sasuke POV

La brisa nocturna se sentía mucho más fría de lo normal, estaba agradecido por ese pequeño regalo para borrar el calor y el sudor. Enfocado intensamente en la luna, la luz un reconfortante recordatorio de que esto era real. Quería algo de paz, cualquier cosa para evitar la sangrienta pesadilla que cruzaba mi mente. Al pasar por la habitación de mi madre, la puerta estaba abierta. Eché un vistazo rápido y me sorprendió descubrir que ella no estaba allí.

Podía no ser nada, no había necesidad de ser paranoico. Acariciando brevemente mi cabello ante la tonta idea de esperarla, continué caminando hacia la cocina. Ella tampoco estaba allí, la brisa se enfriaba más y sospeché algo, no eran tan frías las noches. Cerré los ojos para ayudarme a concentrarme, tardé unos momentos en escuchar una suave voz.

Debatiendo si ir o no, mientras miraba afuera. Me quedé mirando las estrellas, cuando un pulso de algo malo me alcanzó. Era familiar, un recuerdo de algo que sentí en la academia, de algo oscuro; esto era extraño. Me estremeció el pulso como una onda fría. Antes de que tuviera tiempo de pensar, ya estaba corriendo por un camino familiar hacia la entrada del Santuario Nakano.

Lo que encontré allí me hizo detenerme. Marcas rojas rodeando un extraño sello, Kaoru estaba cantando suavemente algo en un idioma extranjero, sus ojos desenfocados como si no estuviera allí. El viento comenzó a fluir a su alrededor y algo como focos de luces aparecieron por todas partes. La presión de la energía hacía difícil manterse en pie, algo malo estaba sucediendo.

"Kaoru!" Corrí hacia ella, pero el viento me envió lejos. Aun así, lo intenté de nuevo, solo para detenerme a la mitad, cuando un tipo de barrera roja apareció del sello, luego otra barrera me encerró, la luz escarlata se extendió como si intentara alcanzar el cielo.

Una niebla plateada tomó forma de un niño usando hakama blanca con cabello largo plateado y orbes escarlatas. No sabía por qué su mera presencia me paralizaba. Le tocó el cuello con tanta familiaridad que me molestó, acariciando su marca agrietada negra, susurrando algo que no escuché. Lentamente, sus ojos recuperaron un poco de color, pero eso no me hizo sentir mejor al ver su sorpresa.

"Tanta energía para llamarme, solo para aliviar el dolor de otra persona. Todavía eres muy inocente e ignorante".

Si fue un insulto, Kaoru solo lo miró asombrada, ¿por qué no corrió? ¿Lo conocía? Tantas preguntas pero una se quedó en mi mente. ¿Era un enemigo? Kaoru no se estremeció ni mostró ningún signo de resistencia, lo hizo sospechar más, no estaba seguro de qué hacer y los escuchó.

"¿Quién ... quién eres? ¿Por qué me siento como ...?"

"¿Si me conocieras? Puedo darte las respuestas. Sin embargo, una vez que lo haga ... este sello desaparecerá. ¿Estás segura de que quieres eso?" Su voz me molesta, no pude determinar si fingía inocencia o no. Él tomó su cabello entre sus dedos, jugando con sus mechones en una extraña fascinación.

Tuve un mal presentimiento, traté de acercarme a ella dentro de la barrera una vez que volví a sentir mis pies. "¡Kaoru! ¡Despierta!" Buscando mi bolsa de kunai solo para encontrar que la había dejado,golpeé la barrera, mis manos se quemaron y grité de dolor. La escuché, finalmente ella me miró y trató de moverse pero el chico se interpuso en su camino.

"No te distraigas, el tiempo corre. Necesitas tomar una decisión" Kaoru mantuvo sus ojos en mí. Claramente preocupada, trato de acercarse otra vez. Pero él con solo una mano la detuvo. Intenté acercarme una vez más.

"No le haré daño, mírame" Una vez que llegué cerca de la barrera, mi cuerpo fue rodeado de hilos rojos. Luché pero no pude romperlos.

"¡Sasuke!" Kaoru gritó. El chico tocó su marca y Kaoru lo miró sorprendida.

"Lo sientes, puedes oírlos, ¿verdad? El dolor de un clan que sufre apesar del tiempo, solo tú puedes salvarlos. Puede haber equilibrio nuevamente, solo escúchame".

"¿Qué eres?" Ella preguntó llorando, estaba había visto esa angustia en años, me hizo luchar más contra las cuerdas. Tenía que sacarla, alejarla de ese chico. Otra rodeó mi boca, pero continué gritando por su atención. Solo podía escuchar impotente, sin entender lo que estaba pasando, y por la mirada en sus ojos, ni ella sabía.

"Una bendición divina se encuentra dentro de tu cuerpo, te otorgaré un poder inimaginable. Toma el desafío, sobrevive a la oscuridad, entrega tu sangre y solo así despertará". Las esferas de luz se arremolinaban con el viento, sus ojos verdes se encuentraron con los míos. Dió un paso tentativo hacia mí, la barrera la dejó pasar. Continué negando con la cabeza, frunciendo el ceño porque ella no se escapó.

"Sasuke" susurró con ternura, escudriñando con sus ojos cualquier herida. Ese sujeto estaba de nuevo a su lado, con sus ojos escarlata enfocados en ella, se arrodilló y dijo.

"Sé lo que tu corazón desea más ..." Kaoru se detuvó sus labios temblaron, sus orbes verdes no podían sostener la mirada.

"Sin mi ayuda nunca lograrás tu objetivo". Él sorprendentemente retrocedió y solo esperó, yo estaba temiendo lo peor. Un silencio que parecieron horas hasta que Kaoru se le acercó con los ojos llorosos y asintió. Las esferas de luz los rodeaban, una a una desaparecía dentro del niño, se acercó, una mano en su sello, la otra cerca de su corazón. En un movimiento repentino, su mano le perforó la piel y Kaoru gimió en agonía.

"Sin embargo, si caes presa de la locura. No eres digna de ser llamada mía".

De repente aparecieron cortes por todas partes, su sangre pintando el suelo. El pánico me hizo tratar de romper las cuerdas, pero nada funcionó, orbes rojos me miraron antes de que su rostro estuviera cubierto por una máscara blanca con dientes afilados, con franjas rojas en los lados. Luego atacó su cuello en una mordida salvaje.

Kaoru no pudo contener su grito esta vez. Era una pesadilla, no pude hacer nada, sus ojos rojos como la sangre miraron brevemente en mi dirección. La rabia en mí era incontenible pero él solo me miró. Escuché una explosión repentina, al mirar afuera, reconocí los ANBU atacando la barrera.

Finalmente, la dejó ir, ahora abrazando a Kaoru con un cuidado y admiración muy opuesta a la mirada indiferente de antes. Mis venas se llenaron de coraje. Ella es mi compañera de equipo, mi responsabilidad y no hice nada. Definitivamente no era humano, este chico estaba tan relajado, no le molestó el ANBU que estaba afuera. Mientras ella temblaba y respiraba profundamente. Viva. Ese fue mi único alivio.

"Me alegra saber que eres fuerte". Dijo sonriendo suavemente, falso o no, solo quería golpearlo.

"¿Qué soy yo?" Kaoru preguntó con cansancio, mientras el chico lamía la sangre que seguía brotando de sus heridas.

"Mi nuevo cuerpo, mi primera reina. Mantendré mi promesa y aliviaré el sufrimiento en este lugar. Ahora descansa, allí te daré tus respuestas". Él respondió, acariciando su rostro y cerrando los ojos, luego la dejó en el suelo.

La barrera disminuyó lentamente de tamaño, su forma se desvaneció, en el momento en que las cuerdas se aflojaron, corrí hacia ella, revisando su pulso.

"Me pregunto si eres digno de todo esto ..." Me encontré con sus ojos rojos, con una expresión curiosa enfocada en mí, fruncí el ceño ante sus últimas palabras antes de que desapareciera.

Estaba agotado, cuando el ANBU ingresó las marcas en el suelo, era todo lo que quedaba. Trataron de separarme de ella, pero no lo permitiría. El sangrado se había detenido, decidieron llevarnos al hospital, todo lo que podía pensar era lo débil que fui. Un fracaso, que no pudo proteger a su amiga, a su compañera.

A la chica testaruda que se negó a dejarlo solo pero nunca impuso su presencia a la fuerza.

La amiga que hizo todo lo posible para enseñarle a cocinar las recetas de su madre. A pesar de haberse negado al inicio, no se rindió.

Ella limpió la sangre que aún había camino a casa... por él.

La chica que se negó a dejar el lugar frío y vacío como se suponía debía ser.

La amiga que lo defendió de su propio guardián, cuando Hikaru lo culpó de estar encerrados.

Ella pensó que era una buena idea plantar flores hasta su casa. Así que cada vez que pasará ... No pensará en la sangre.

Ella hizo sus pesadillas más tolerables, las pocas veces que venía lo tranquiliza a saber que no estaba solo. Y cuando ella a veces se quedaba a dormir sabia que fingía no tener las mismas pesadillas.

Kaoru había estado allí cuando él se alejó de todos, incluyendo a Naruto. Sabía que Kaoru extrañaba al rubio, hasta ahora se preguntaba por qué ella murmuraba el nombre del idiota. ¿Por qué incluso inconsciente se veía tan miserable? Estaba seguro de que ella no le contó a nadie su dolor. Por eso, Sasuke se comprometió a proteger sus secretos también, recordó lo que solía hacer antes de que formaran un equipo.

Fingió ignorancia cuando una persona que molestó al idiota rubio llegaba a clase con una lesión extraña al día siguiente.

Ignoró cada vez que Kaoru miraba a Naruto con una sonrisa triste y pequeña mientras hacía algo estúpido en clase.

Fingió estar sordo cuando le dio a Iruka un pergamino que le hizo a Naruto con la esperanza de que le sirviera en clase.

Él nunca preguntó por las heridas que ella ocultaba en vendas alrededor de sus pies.

Trató de no darle importancia cuando ella lo ayudó a escapar de sus molestas fanáticas.

Kaoru era un hueco en su vida, llenaba el silencio, a veces no estaba seguro de por qué la había dejado al principio.

Porque había sido mucho más difícil ignorarla ese ano que le permitieron regresar a la academia. Obligándose a no preocuparse, a colocar no solo a ella sino al equipo en un lugar fuera de su ccorazón. Resistió mucho tiempo, si no fuera por su misión en la Tierra de las Olas, tal vez hubiera tenido éxito.

Lo único que podría hacer ahora era estar a su lado y esperar que despertará, tratar de no apartarse como siempre. Debido a que las últimas palabras de ese monstruo resonaban en su cabeza.

Si esto era su culpa ... ella hizo otra cosa estupida por él. Algo que no merecía tener. La paz no puede ser una opción cuando Itachi seguía ahí afuera. Cuando la imagen lívida de los cadáveres de sus padres estaba en su mente y la sangre de Kaoru caía de un kunai en sus manos.


Kaoru parpadeó, sintiéndose ligera y cansada al mismo tiempo. El paisaje era como su sueño pasado. O lo que ella pensaba que fue un sueño. Sin embargo, el puente tenía un final diferente, un enorme árbol con flores y detrás la silueta de un muro. El chico de antes, sentado a la sombra del árbol con los ojos cerrados. Kaoru tosió para atraer su atención.

Ojos escarlata escudriñándola como si estuviera examinando una herramienta, al menos esa era la impresión que tuvo.

"Bienvenida, siéntate", dijo cortésmente, señalando un lugar frente a él.

"Hm ... gracias?" Kaoru tomó asiento, antes de abrir sus labios y fue silenciada por él.

"No es necesario, Hime. Antes de que preguntes, tengo que explicarte algunas cosas".

"¿No puedo preguntar primero?" Pidió un poco a ansiosa.

"No tendremos tiempo para responder todo lo que piensas". La kunoichi asintió decepcionada, él apoyo su mano en su pierna y aclaró la garganta.

"Permíteme presentarme. Soy el gobernante que guía a las Almas al reino espiritual. El nombre que tu clan me otorgo en el pasado fue Isamu. Hace mucho tiempo vivió bajo mi plos demás miprotección. Aunque los miembros del clan Higa, no te han me cocinado nada. Estoy en lo correcto?

Kaoru asintió, perpleja por su primera revelación. ¿El dios de las almas?... No estaba bromeando cuando dijo que tenía un poder inmenso. Pensó.

" Por supuesto que no, pero admito que disfruto de una buena broma de vez en cuando" dijo con una pequeña sonrisa, los ojos de Kaoru sorprendidos por su respuesta "¿Cómo ... lo hiciste?"

"Sí, puedo leer tus pensamientos, ya que el sello se rompió a tu orden, nuestro vínculo se restableció" Él inclinó su cabeza, jugando con su largo cabello con una expresión curiosa en la ante la reacción de Kaoru.

"Eso significa…?"

"Soy tus nuevos ojos, princesa. Compartiremos muchas cosas de ahora en adelante" respondió con un tono pícaro y alegre que a la joven kunoichi no le gustó.

"¿TODO EL TIEMPO?" Ella preguntó en pánico.

"Si se me antoja ... pero no soy tan grosero. No te preocupes por eso" Isamu prácticamente se estaba riendo con sus ojos, incluso si su sonrisa era pequeña. Él está disfrutando esto.

"Sin duda" Él respondió. Kaoru hizo un puchero, sintiéndose tonta.

"Continuemos entonces. Hace mucho tiempo que el clan Higa hizo un trato conmigo con la esperanza de sobrevivir a las batallas que se avecinaban. Creo que fue alrededor de la era de la primera Gran Guerra cuando hice el contrato por primera vez.

Se establecieron en lo que ustedes conocen como el País del Viento. La tierra cambió, tuvimos que ocultarnos pero tu gente se mantuvo fiel a mí y durante siglos seleccioné un rey para preservar la vida. Luego llegaste en un momento en que el equilibrio espiritual empezó a corromperse hasta un grado que tuve que cambiar mi decisión. Eres la primera mujer que elijo con la esperanza de hacer las paces. La verdad es que temo que seas la última si no se hace nada ".

"Entonces, ¿soy solo un recipiente como dijiste?" la joven ninja preguntó, sin poder ocultar su tristeza.

"Por supuesto que no, pero no puedo decirte todo exactamente ahora" Isamu la reprendió un poco ofendido.

"Entonces, ¿qué se supone que debo hacer? ¿Por qué no puedo recordar nada de esta vida que me contaste?" Kaoru hizo su pregunta más confundida.

"Haz lo que te digo, no seas impaciente. Ahora que me lo recuerdas, tengo algo para ti" Inclinando su cabeza , ella vio que Isamu cerraba los ojos un momento y una pequeña mariposa se dirigía hacia él con un pequeño orbe. Lo colocó en sus suaves manos, era un viejo brazalete con dos esferas verdes en el medio.

"Nanao lo envío aquí antes de morir." Los dedos de Kaoru examinaron el objeto con nuevos ojos, en conflicto con la revelación. Ella había escuchadl las historias de su padre, su madre era algo misterioso y la conexión con ella no estaba en su mente, no sabía qué sentir.

"¿Qué ... qué se supone que debo hacer con esto?" Kaoru preguntó suavemente.

"Nada. Solo estoy cumpliendo un favor, no entiendo a los humanos." Kaoru no entendió a que se refería con eso, Isamu viéndola suspiro.

"No entiendo porque insisten en tratar de dejar algo atrás. Y no es como que esto pueda regresar contigo físicamente... Para mí es inutil." Bueno, agradecio su franqueza, pero Kaoru no tenía una respuesta para eso.

"Ahora con respecto a tu otra pregunta ..." Hizo una pausa, vacilante y evitando mirar a Kaoru directamente, solo contemplando la vista.

"No lo recuerdas porque una vez que escojo a mi rey ... tengo que tomar algo de ellos. Eras joven, no podía quitarme años de que tomar otra cosa. Los recuerdos son poderosos para mí, el vínculo con el alma da la mitad de la fuerza espiritual. Depende del apego emocional a ellos. En tu caso tuve que tomar todo, la emboscada no me dejó otra opción ".

Con esta revelación, los rompecabezas del pasado tenían sentido. Aún quedaban algunas preguntas en blanco. Quería preguntar más para llenar el vacío, pero no parecía el momento adecuado. En su lugar, ella eligió algo menos serio.

"¿Qué quisiste decir con el equilibrio?" Eso lo hizo mirarla seriamente , un tanto intimidada por el repentino cambio en su rostro, ella decidió cerrar la boca.

"Tienes que irte o de lo contrario no te curarás correctamente" Se puso de pie y se dirigió hacia el puente

"Espera, no me dejes. No sé qué hacer". Kaoru lo siguió tratando de detenerlo.

"Más tarde, solo sé tú misma, princesa. Se feliz de tenerme de tu lado" Isamu siguió caminando, mirándola brevemente con una sonrisa confiada en su lugar.

"Entonces, ¿eso significa que puedo ser una kunoichi poderosa? Con eso del poder que dijiste y..." Preguntó maravillada, e interrumpida rápidamente.

"No. Como si te diera todos mis poderes solo así, quieres morir?" Se dió la vuelta, con una sonrisa arrogante en sus rasgos.

"Pero, pero dijiste antes ..." Tartamudeando incredula.

"Oh, eso ... tuve que persuadirte con algo", dijo el joven rey, demasiado serio, como si fuera correcto.

"¡Tú! MENTIROSO, ¿CÓMO SE TE OCURRE? ¿CASI MATAS A SASUKE SOLO PARA ENGAÑARME?... Espera... OH DIOS, SASUKE" Ella trató de atraparlo, él se transformó en una mariposa y se fue. Ella corriendo en una precipitada persecución hacia el arrogante Dios que se burlaba . "VEN AQUÍ COBARDE!"

"No miento. A veces me gusta jugar, no me siento tan viejo si me divierto. Además soy una gran compañía". Ella casi le tocó las alas.

"¿Prefieres que sea como antes?" La voz de la mariposa cuestionó en un tono de curioso. Kaoru observó mientras volaba a su alrededor en círculos. Ella suspiró, porque admitir que lo prefería de esa manera no era opción, era extraño pensar que alguien con su aura fuerte podría ser irreverente.

"¿Estás realmente enojada?" Su tono cauteloso, aterrizando en sus hombros.

"Es solo que ... ¿sabes cuántas veces he caído en este tipo de cosas? No me gusta " La mariposa se rió, ella gritó sintiéndose avergonzada. ¿Se está burlando de mí? .

Isamu la condujo en una persecución al otro lado del puente, devolviéndola al mundo de los vivos.


En aquellos días, muchos jóvenes ninjas llegaron a Konoha, los comerciantes sonrieron ante la nueva perspectiva de clientes. En consecuencia, la vida se volvió más animada y agitada para algunas personas. Las patrullas ninja eran más frecuentes, ya que Hikaru estaba fuera la mayor parte del tiempo en servicio. Los recursos para los eventos entrantes también requerían más trabajo que algunos gennin trataban de cumplir, a excepción de los equipos designados para los exámenes Chunnin.

Una larga discusión se creo en torno a un tema. Afortunadamente, solo la aldea de la arena había estado en Konoha cuando el extraño camino de la luz roja atrajo la atención de algunos ninjas, en consecuencia los hijos del La. Mientras los dos jóvenes ninjas descansaban en el hospital, Hikaru fue convocado a la reunión en la que se le explicó la situación. La Alianza ha sido un tema delicado durante años, por lo que se hizo un compromiso en silencio para mantener el secreto. Hikaru se sorprendió de que Danzo apoyara ferozmente su defensa para Kaoru.

El problema comenzó cuando uno de los shinobi de la arena sospechó una posible ventaja y exigió información sobre la persona responsable. Mientras los hermanos de la arena miraban en el fondo y se mostraba la imagen de Kaoru, solicitaron negar su participación en los próximos exámenes de Chunnin si llenaba un formulario de inscripción. Habría sido otra larga hora de debate si no fuera por hijo menor del Kazekage. Con una mirada, nadie de la Arena se atrevió a decir más. Ahora, Hikaru se dirigió al hospital, intrigado por el "apoyo" del joven pelirrojo y la salud de su torpe dama.

Al pasar a los guardias ANBU a su habitación, se sorprendió al encontrarse con Kakashi y sus estudiantes. Naruto, tan fuerte como siempre exigiéndoles que los dejaran pasar, Hikaru puso una mano en su hombro para llamar su atención y asintió al guardia ANBU.

"¡Hikaru-san! ¿Eres tú?" Preguntó el rubio mirando sorprendido, sintiéndose tímido, Hikaru se frotó la nuca.

"Encantado de verte de nuevo ... Naruto" Hikaru sonrió suavemente, feliz de ver que Naruto había crecido tanto.

"¿Quién eres tú?" preguntó Sakura, cuyos ojos verdes escudriñaron su atuendo de arriba a abajo.

"¡El hermano de Kao-chan! Es muy posesivo, ten cuidado Sakura-chan" Naruto susurró la última parte, haciéndolo fruncir el ceño y despeinar su cabello con demasiada fuerza.

"¡No soy su hermano! ¿Cuántas veces debo decírtelo?" Hikaru se rió de Naruto, cuyo cabello se veía salvaje y evitó su golpe con facilidad.

"¿Entonces podrías dejarnos pasar? Queremos ver si Sasuke ... quiero decir, si están bien", dijo la chica de cabello rosa con un sonrojo en sus mejillas.

"Si insistes ..." Hikaru finalmente miró al sensei de Kaoru, quien estaba extrañamente callado. Con su aprobación, el grupo fue recibido en una pequeña habitación con dos camas, una vacía y bien hecha. En la otra cama sus dos compañeros de equipo desaparecidos. Sasuke se quedó en silencio mirando a Kaoru que estaba durmiendo, con sus vendas en el brazo derecho y un tubo conectado a una máquina a su lado. Naruto y Sakura le hicieron a Sasuke muchas preguntas. Hikaru los observó junto a Kakashi, quien finalmente habló.

"¿Como está ella?"

"Mucho mejor de lo que esperaba, solo tiene que despertar" Hikaru se sintió un poco intimidado por el hombre a su lado.

"¿Que dijeron?" Kakashi le preguntó al adolescente con interés

"Permitirán que tu equipo participe, depende ... si aún quieres preguntarles" Hikaru frunció el ceño al ver al grupo de jóvenes genin que estaban demasiado ocupados hablando para escucharlos. Sasuke permaneció pegado a su lugar, las vendas en sus brazos hacían que Hikaru se sintiera un poco culpable.

"Aun así ... todavía tenemos un problema" dijo Kakashi en serio. Sabía que el hombre tenía razón. ¿Por cuánto tiempo podrían seguir siendo afortunados? Finalmente su dama abrió sus ojos la habitación, Naruto rápidamente se acercó a su cara, preguntándole demasiado rápido para que ella entendiera. Sasuke tomó a Naruto por el cuello y lo empujó a un lado, Sakura era más gentil y Hikaru estaba aliviado.

"Sasuke ... ¿estás bien?" Kaoru preguntó, su voz un poco ronca.

El Uchiha sorprendió a todos, incluso a Kakashi cuando se dio la vuelta fue por un vaso de agua y dijo bruscamente. "Preocúpate por ti misma." Dándole la copa a Sakura, se presentó frente a Hikaru, con un tono cortante y serio. "Sígueme"

A regañadientes Hikaru concedió, echó un vistazo rápido a todos en la habitación. Frunciendo el ceño todo el camino ofendido de recibir órdenes de un pequeño gennin y preparándose mentalmente para la discusión inevitable entre ellos. Este no era su día.