Buscando a un amigo
Sintiendo algo mojado en su frente fue raro e incómodo. Alguien hablaba, su cabeza daba vueltas aún en la oscurdidad. Fue cuando se dio cuenta que ni siquiera había abierto los ojos, tenía que salir de allí.
"Kaoru-sama despertó! Oh, espere! No debe moverse aún..." La voz de un hombre, su mano sosteniéndola. Su memoria recordandole porqué debía irse. Kankuro. Parpadeó hasta que los círculos negros desaparecieron y reconoció la sala de emergencias.
"Por favor señorita, necesita descansar" El hombre continuó implorando, pero ya sentada. Estaba oscuro afuera. ¿Cuánto tiempo ha pasado?
"Dónde está Kankuro?" Cómo se dio cuenta que no escucharía nada de lo que fuera a decir decidió guiarme a su habitación. Dos días han pasado, fue envenenado y no tenían aún la pista de una cura. Alguien llamada Chiyo estaba cuidando de él.
"Cómo esta Yue?" Fue como quitarse un peso de encima cuando me confirmó que su recuperación iba muy bien y ya podía hablar. Estábamos cerca cuando escuche la inconfundible voz de Kankuro agonizando. Me apresure a ir a su lado, ya tenía en mente proveerle algo de energía cuando una anciana me detuvo.
"Quién eres? Alejate"
"Chiyo-sama, ella encontró a Kankuro. Es una invitada" Baki le respondió. Toqué la frente de Kankuro e hice un escaneo a su cuerpo con Reishi. Una energía extraña, como parásito se movía por el cuerpo.
"Kaoru-sama, no debería hacer eso en su condición"
"Callate, llamen a Ari, Tsume y Hinta" Cerró los ojos para concentrarse en la ubicación exacta de la energía aberrante.
"Hicimos lo que pudimos, incluso Chiyo lo intentó pero..." Un hombre trato de disuadirme.
"No me importa, voy a intentarlo" Envié pequeños pulsos de Reishi cuando finalmente encontre el veneno que se diriguía al corazón, lo que podía hacer era redirigirlo hacia otros lugares pero necesitaba la ayuda.
"Sabes de venenos..?" La ancianita preguntó sin ocultar su desden
"No, pero.."
"La ignorancia puede lastimarlo más, quizás lo mejor sea esperar por la ayuda de Konoha. Con suerte quizás no sea un idiota pero..."
"No dijo que no sobrevivira la noche?" Otro médico pregunto
"Entonces lo mantendré con vida, ya encontré el veneno. Lo que se me ocurre es tratar de distinguir que componentes podrían ser desde adentro con mi Reishi o mantenerlo a raya hasta que llegué ayuda"
Le volvió a doler la cabeza, distrayendola hasta que escucho la voz de siempre..
"Hime-sama! A donde fuiste? Trate de hablarte antes "
"Shiori! Que alivio, donde esta Hikaru?" Sentí el sudor en mi frente, no era una buena señal. Aún así estaba feliz de escuchar a alguien con buenas noticias.
"Estamos cerca, una tormenta de arena nos detuvo pero podríamos arrivar en unas horas" No era lo que ella esperaba pero era mejor que nada. Alguien me apartó de Kankuro entonces y volvió a mostrarse adolorido.
"Oye, tomalo con calma. Ya vienen tus asistentes. Si te desmayas no le harás bien a nadie" Baki me regaño, y con razón, solo que no pude responderle porqué sentí el cuerpo pesado.
"Hime? Estás bien?" Shiori pregunto mientras Baki me ayudo a sentarme.
"Lo-Lo siento, creo que estoy mareada. Solo densé prisa" Sentió su presencia desvanecerse, quizás subestimo que tan bien estaba realmente. Baki fue paciente y la hizo entrar en razón, no era bueno ser irresponsable, solo se dejo llevar por la preocupación. Kankuro finalmente guardo silencio, lo habían sedado.
Cuando mi cabeza no se sintió tan pesada abrí los ojos. La anciana ya se había ido, Baki hablaba con los médicos. Le eche un vistazo a Kankuro pensando en este desastre. Gaara. Había sacrificado tanto por nuestra seguridad. Quería golpearlo hasta dejarlo inconsciente pero... "A quién engaño?" No servía tratar de ser fuerte cuando pensaba en esa endemoniada capa negra con nubes rojas. "Akatsuki" El nombre inmediatamente le hizo pensar en Itachi Uchiha. "Tenía que ser..." Evitaba pensar en él desde que Yue vino a su vida. Con buena razón, estaba hecha un desastre en ese entonces. Ahora este grupo volvía amenazando a sus amigos. ¿Qué es Akatsuki?
Alguien la asustó un poco poniendo una mano en su hombro. "Perdón" El médico de antes sonrió apenado "Debes tener hambre, solo... ve despacio"
"Oh, se le olvido. Tomó el plato que le ofrecía y mientras comía se preguntó cuando fue la última vez que comió algo. Tal vez por eso le parecía más rico de lo normal, quizás por eso se desmayo cerca de la aldea cuando venía de regreso con Kankuro.
"Kaoru-sama! Vinimos tan rápido como pudimos" La voz de Ari llegó a interrumpirla
"Qué hacemos? Kankuro-san está..." Hinta si se veía preocupado.
"Ok, recuerdan cuando les enseñe a hacer una barrera?" Los 3 asintieron, sonrío aliviada de aliviar la presión sobre sus hombros. "Escuchen con atención y hagan exactamente lo que diga, espero descansarán por que tendremos que mantener a Kankuro vivo hasta el amanecer"
El trio se miro entre ellos pero su determinación estaba allí, Kaoru esperaba que todo saliera bien. Fue una ardua labor, tener que demostrar qué hacer y forzarlos a un resultado similar en tiempo record. Como era de esperar tuvieron que tomar turnos entre todos porque no podían mantener la barrera por más de 5 minutos, lo bueno fue que poco a poco fueron añadiendo algo de resistencia para mantener la barrera. Curiosamente esto servía de entrenamiento, ellos mantenían el optimisto y la energía a pesar de todo. El médico la forzó a tomar una siesta y se ofreció a vigilarlos.
Cuando volvió a despertar se sentía mejor, Sonriendo al encontrar al trio durmiendo por el lugar. Tsume se derrumbo en la cama de Kankuro, y él no se veía pálido. Ella se levantó para acomodarlos en su cama o en el sillón antes de checar a Kankuro. El médico que la había acompañado casi toda la noche entro con más comida, Chiyo, Baki y un anciano.
"Creí que te habrías rendido ya" Chiyo parecía sorprendida, no me gustó su pesimismo.
"No hice mucho, ellos trabajaron duro"
Escucho un grito que reconoció bien, algo de preocupación y enojo la motivo a querer regañar a su hijo. Otro médico vino corriendo "Ka-Kaoru-sama... Ya llegaron los shinobis de Konoha" Finalmente, buenas noticias, aunque quisiera recibirlos siguió escuchando a Yue gritar afuera del corredor.
"Tengo que irme, por favor avisenme si algo pasa"
Pensó que estaba afuera, se sorprendió que su voz se escuchara desde su habitación al final del pasillo. Él aún tenía su cuello vendado, pecho descubierto mientras trataba de escapar de otro médico quien lo tenía sujeto.
"YUE HIGA! Pero que es lo que te sucede?!"
Eso fue suficiente para tener su atención. La médico sonrió aliviada, la verdad si queria regañarlo por forzar su garganta tan prematuramente pero tomó ventaja de la distracción para abrazarla con fuerza. No entendía lo que decía con su cara oculta en su pecho pero al menos pudo relajarse.
"Yo me encargo, gracias" Cuando los dejaron solos se libero de esos fuertes brazos suyos y puso su cara seria.
"Enserio... Que piensas que haces? Dando problemas a esa pobre mujer"
"Es... Es que... escuche que regresaste. Dijeron que estaban heridos y solo pensé..." Kaoru lo hizo sentarse, quería ver sus heridas solo para estar segura que no se abrirían. Sin las vendas pudo ver que ya solo quedaba la marca de la cicatriz, no se veía hinchada y no le dolió cuando lo tocó.
"Yu" Le pasó una playera de uno de los gabinetes para que se cubriera "No fui yo, Kankuro fue envenenado" Se sentó con él "Pero ya todo va a estar bien, lo prometo"
Yue apretó la esquina de su playera roja sin verla a los ojos. "Puedo verlo?" Esperar por Hikaru o no? Sus ojos cafés le suplicaban en esa cara tan adorable suya. Oh bueno, si ayuda a que este tranquilo, porque no?
Salieron juntos, dandose ánimos en silencio. Al entrar a la habitación de Kankuro se dio cuenta que habían más personas. Yue apretó más su mano, nervioso al notar a los nuevos, mientras ella pensaba que reconocía colores muy familiares. Cabello plateado y corto? Antes de que siquiera pudiera pensar quien era, la voz de Hikaru al darse la vuelta. Yue más aliviado corrió hacia él.
"Hika-chan!" Tacleándolo con el mismo cariño, Hikaru apenas parecia sorprendido, sus ojos me encontraron y sonrió.
"Me extrañaste?" No supe a quien se lo decía pero no importaba
"Quién es el niño?" Mi corazón palpito de repente, mi mente tuvo problemas para procesar lo que estaba viendo. Caminaba como en automático, es que la sorpresa era enorme. Kakashi fue el primero en darse cuenta, se veía tan joven como cuando me fui, sonriendo bajo esa máscara suya. Pero el chico a su lado, sentí como si todo fuera pasando lento a mi alrededor, es qué no podía creerlo. Su voz era inconfundible, sus bigotes tan adorables como siempre, ese cabello rubio que iba a juego con un par de ojos azules como el cielo. Algo me cayo mal en el estómago cuando finalmente chocaron nuestras miradas, me sentía muy consciente de mi propia presencia. Estaba asustada, por muchas cosas, por que no me reconociera y quizás me hubiera olvidado.
Se quedo parado, dejo que Yue hablara solo, cada paso que daba me destrozaba los nervios poniendo mi corazón y mente en caos. Naruto Uzumaki, el chico con la confianza inquebrantable corría con una sonrisa tan cálida. Tenía conflictos, estaba entre caer en pánico y feliz mientras me abrazaba. Su calidez era demasiado para mis sentidos, incluso su olor seguía siendo identico al té que tanto le gustaba, y sentí culpa.
Bueno en este punto ya ni sabía que sentir, fue demasiado, no estaba preparada. Sintiendo su cara arder por estar tan cerca, por que no estaba acostumbrada a este tipo de contacto con NADIE que no fuera Hikaru o Yue. No desde hace tiempo. Su conflicto emocional y falta de respuesta fue interrumpida por Yue, quien pensando estaba en peligro empujo a su mejor amigo con fuerza y se interpuso entre ellos.
"NO LA TOQUES! CERDO PERVERTIDO!"
Oh DIOS! Escuche eso? Realmente dijo eso? Si pudiera derretir su cuerpo, ya lo hubiera hecho. Hikaru silvó y carcajeo, yo me sentí humillada y avergonzada. Naruto se sonrrojo y empezo a pelear con mi hijo. Esta no era la reunion que había imaginado... para nada.
Naruto estaba ansioso, tenía varias cosas en mente mientras esperaban. Desde que supo que estaba pasando solo quería correr en busca de Gaara. Esperar no era algo que se le daba bien, obviamente su amigo lo necesitaba. Fue un día complicado, ni siquiera pudo hablar con Kaoru, bueno nadie de Konoha. Se quedo allí viendo como asistía a Sakura, perplejo de ver como la gente de la villa la respetaba, practicamente desapareció con ellos en cuanto Kankuro se estabilizo.
Hikaru también había cambiado, él había crecido aún más y parecía haber ganado más músculo. Su actitud seguía siendo muy juguetona pero con cierto aire de confianza que antes no había allí. Se ofreció a llevarlos a un lugar donde descansarían y a responder preguntas. Y fue un alivio en parte, francamente no esperaban encontrar a su compañera en Suna.
El niño de antes procuraba estar cerca, mirandolo como si ÉL fuera el problema. Hikaru no quizó contestar porqué los seguía, "Ve y preguntale a ella". Más fácil decirlo que hacerlo, Kakashi antes de dormir viendolo tan inquieto y confundido por no poder ir a buscar a su amiga le explico que al parecer aquí ella tenía cosas que hacer, que sus palabras tenían valor. Le pareció extraño, ¿no deberían tener ese efecto los hermanos de Gaara? Sin duda le sorprendió que no los acompañará ya que estaban aquí, viendola irse con Temari. Bromeando como si fueran amigas desde hace tiempo. Sakura parecía haber tenido algo de tiempo con ella ese día, ya que comentó que al parecer Kaoru llevaba un largo tiempo aquí.
Había cosas que quisiera aclarar esa noche pero sería en otro momento. Hoy, incluso esperar a que se decidieran quien vendría con su equipo le pareció muy frustrante.
"Yo ire en tu lugar, esta bien"
Kaoru se ofreció viendo que no dejarían ir a Temari, aunque otra chica de ese grupo se acerco.
"Pero, Kaoru-sam... am, podríamos necesitarte. Qué pasa si..." Kaoru puso una mano en cabeza y le sonrió
"Matsuri, confío en ti. Lo harás bien"
"Eso significa..." Uno de los hombres del grupo preguntó nervioso, Kaoru asintió confiada "Si, ella está a cargo"
Alguien gritaba cerca, Naruto se sorprendió viendo a Hikaru corriendo tras el niño de pelo naranja de antes. Vendado del cuello y con una espada en su mano.
"Nee-san! Iré contigo" Lo detuvo Hikaru al fin, el niño peleo por liberarse. La espada a salvo en una mano.
"Tu no aprendes! UGH!" Lo único que tuvo que hacer Kaoru fue tocar la punta de su nariz, haciendo que Matsuri se riera y finalmente silencio al chico. Hikaru tomó entonces una caja de su bolsa y se la entregó.
"Por cierto, Hinta dice.. buena suerte"
"Por favor, solo... traelo a salvo" El chico tomó la manga de Kaoru un segundo, genuinamente preocupado y ella no dudo en afirmar. Chiyo se unió al grupo y con eso finalmente salieron en busca de Gaara.
No, enserio no estaba feliz de esperar. Estaba tomando más tiempo del que quisiera alcanzar a su amigo. Comieron en silencio esa noche, no queriendo llamar la atención. No pudo evitar mirar a su amiga de vez en cuando. Lo que más le intrigaba era ver las similitudes y diferencias entre sus compañeras. Sakura, brillante y aun hermosa con su cabello rosa que resaltaba sus brillantes ojos verdes. Cuando le pregunto si parecía más una mujer, bueno... él pudo haber dicho algo mejor. Pero pensar antes de hablar no era su fuerte, después si notó la diferencia.
Es solo que... sus aspectos.. femeninos eran más sutilez. En comparación, su mejor amiga parecía tener un cartel enorme señalando lo opuesto. Claramente había crecido, un poco más alta, no lo suficiente para llegarle al hombro y quizás un poco más baja que Sakura pero le quedaba. Su estilo igual de exótico, familiar y sin duda diferente. Simplemente verla usar ropa como la de Temari era... diferente. Se arrepintió haber sido un tanto pervertido por notar primero su... gran pecho. Estaba seguro que eso no estaba allí antes. Fue culpa de esa zabandija naranja, abrazandola mientras lo veía con esa actitud tan... posesiva. Como si ella fuera su juguete favorito y él fuera el malo que tratará de robarle sus cosas.
Mientras le ofrecía más comida a Kakashi-sensei y hablaba con Sakura se preguntó si tal vez lo estaba evitando. Tal vez no... le sonrió como recordaba mientras le pasaba más comida. Kaoru era su amiga de hace años, quizás solo este pensandolo demasiado. Aunque su mente insistía que le ocultaba algo. Se ofreció a tomar el primer turno de la noche, él también tomó la oportunidad, finalmente podrían hablar. Kakashi fue sabio y no cuestionó nada.
Sentados lado a lado mirando a lo que quedaba del fuego hasta que ella se río suavemente, acomodando un mechon atrás de su oreja.
"Apenas me di cuenta" Hizo una pausa, ambos se miraron por primera vez desde esa noche vergonzosa. Le dio una de esas sonrisas tan únicas, tan de ella, como en los viejos tiempos. "Nunca dije hola"
Parpadeo, su sonrisa creció más, apenas conteniendo la carcajada que quería escapar. Naruto se sintió más estúpido por no darse cuenta. Al final no pudieron y soltaron risas suaves, ella aún lo sorprendía siendo tan peculiar.
"Es bueno verte" La sonrisa aún presente, era solo la vibra de confianza que ambos tenían. Un lazo que estaba aliviado el tiempo no pudo cambiar.
"Casi no te reconocí. Eres más guapo ahora" Su cumplido hizo que algo saltara en su estómago, como si hiciera una marometa. Estaba feliz de escuchar eso, Kaoru parpadeo y se sonrojo entonces "Tal vez no debí decir eso, verdad? ugh..."
Si, definitivamente seguía siendo brutalmente honesta y muy torpe socialmente. Al menos ya empezaca a darse cuenta.
"Es la mejor cosa que me han dicho desde que regrese. Así que, gracias Kao-chan"
Se dio la vuelta, sus rodillas chocando y sin rubor, con ese brillo de curiosidad tan familiar. "Enserio? Cuentame, me encantaría escuchar eso"
Y así lo hizo, Naruto le contó de como Sakura casi lo hace volar a las estrellas en su primer encuentro. A quien tuvo oportunidad de ver antes de venir a Suna. Qué su apartamento necesitaba una buena limpiada. Le dio gusto mirar su cara sorprendida cuando le contó sobre el desafio de las campanas y esta vez fue gracias a él que derrotaron a Kakashi. En algún punto ella termino recargando su cabeza en su hombro, ni siquiera sentían la brisa de esa noche en el bosque mientras hablaban.
"Quiero ver a todos otra vez..." Practicamente suspiraba con añoranza, Naruto se acomodó con ella también. Cómodo, incluso los breves silencios eran placenteros. Esto era lo que extraño más al viajar con Jiraya. La confianza de tener a alguien en quien apoyarte, un lugar seguro. Donde pudieras decir cualquier cosa y nadie te forzaba a nada.
"Y lo harás..." Se detuvo a suspirar solo imaginando. Tal vezera que estaban muy cerca pero apenas notó su olor. No exactamente seguro de que era, solo que es agradable "Terminemos esto y volvamos a casa"
Sintió sus hombros dar el brinco y su amiga puso algo de distancia, curiosamente seguía jugando con su pelo, un hábito nervioso que al parecer no desapareció.
"am... crees que... salga bien?" No entendió porque dudaba.
"Claro! Escuche a Hika mencionar que todo estaba listo. Abuelita Tsunade se muere por saber de ti" Bueno, decidió endulzar un poco la verdad, porque le dio miedo escucharlos pelear afuera de la oficina tan salvajemente que el escritorio salio volando. De hecho, ¿Por qué Hikaru no les contó que Kaoru estaba aquí?
"No te emociona?"
"Claro que si! Es solo que..." Retrocedió un poco con eso, es que practicamente lo sorprendió que lo tomara de las piernas y se abalanzara como si no le creyera. Pero se dio cuenta y mantuvo la distancia otra vez "Muchas cosas han pasado... extrañaré Suna"
La manera en que lo dijo, mirando a las cenizas con tristeza lo intrigó. Quería entender, así que le dio un amiastozo codazo sonriendo como siempre.
"Soy todo oídos. Puedes decirme. Digo, muero de curiosidad... cuanto tiempo llevas en Suna?"
Suspiró pero se acomodaron como antes, era natural. La verdad, sabía que si le decía algo se pondría tímida, pero no tendría porqué ser diferente de otras veces. Naruto escucho, en algunos momentos tuvo que contener su sorpresa. Año y medio habían vivido con Gaara y sus hermanos. Con razón fueron tan amables. El niño de pelo naranja vino con ellos cuando dejaron Kirigakure. Yue, tuvo que cerrarle la boca cuando le dijo que pensaba adoptarlo. Pero el mocoso la trataba como juguete, o una hermana? Ya no sabía que, solo que no quizo preguntar más viendo que algo de ello le molestaba. Fue vaga en varias cosas, cuando sentía su cabello mover dejaba de preguntar. Entonces preguntó si sabía como se volvió Kazekage.
Su alegría y calidez mientras ella le relataba el momento en que lo eligieron, fue extraño. La manera en que describía cómo se hicieron amigos sonaba como... a Sasuke, creo que ni se dio cuenta. Pero estaba feliz sabiendo que su amigo tuvo a Kaoru a su lado, obviamente se encariño con él. La sensación de que algo frío le caía en su estómago mientras le contaba... cómo fue la primera vez que lo puso a dormir, Que lindo era que se tomara tan enserio las lecciones de cocina cuando le dijo "Naruto hace los mejores dulces" Cómo se asustaron una vez que Yue desaparecio y Gaara brinco a un hoyo. Se quedo atorado y le hizo jurar no decirle a nadie. El primer regalo que le dio en agradecimiento a su hospitalidad. Un cactus, que seguía en su oficina. La primera fiesta de cumpleaños, que termino siendo algo bien raro, Hikaru, ella y Temari golpearon a Kankuro por darle ideas a Gaara. No volvió a poner un pie en un bar desde entonces.
Naruto sentía cierto... sentimiento ante eso, como si ella lo hubiera...reemplazado.
"Hum...remplazarte?" Le pregunto, se paralizó. "Él...Él no quizo decir eso en voz alta!"
Le dio la espalda por completo, no podía mirarla, trato de cubrir el desliz pero ni él se entendía.
"Debo estar sorda, porque no hay manera de que alguien pueda reemplazarte" Escuchandola tan cerca y enojada lo puso más nervioso. Su mano en su mejilla lo forzó a encararla. Si, estaba molesta, no era una buena señal.
"Na-ru-to" Lo dijo lentamente, se sintió paranoico con ese tono. Parecido al de Sakura antes de noquearlo.
"Lo siento, no lo dije enserio.. solo pense que" Lo calló de la manera más RARA jamás pensada. Su mano en su muñeca mientras su pulgar hacía círculos a su pulso. Esa simple acción fue tan... inesperada. Algo se estremeció por toda su columna, la suavidad de su piel y la suya, NADIE había hecho algo tan... extraño. Le voló la cabeza, le dio espacio, ni siquiera se dio cuenta de cuanto lo había alterado. Seguía mirando sus manos esperando ver el resplandor, era la cosa que hacía con Sasuke, no? Pero no había nada.
"Bien, porque no quiero escuchar una estupidez así otra vez" Realmente esta era la primera vez que sentía un regaño suyo, creo que no lo había hecho antes, pero eso fue lo que lo ayudo a recuperar sus sentidos
"Yo... Yo te extrañe mucho" Le sonrió finalmente.
"Digo, claro que me importan los demás pero... tu fuiste mi primer amigo" Quería verla, pero esta vez ella se ocultó un poco mirando al piso.
"Es por eso ti que... conocí a más amigos a quienes proteger. Porque yo... no" Susojos reflejaron finalmente determinación y confianza. "Es por eso que salvaremos a Gaara. Nuestro amigo nos necesita, verdad?"
Esta era una de esas veces en las que quería abrazarla y darle vueltas, antes cuando eran niños siempre terminaban en el piso carcajeando. Le daba ánimos solo siendo ella misma, con unas cuantas palabras. Se sintió avergonzado de haber dudado de ella, aunque cuando sintió sus dedos en su muñeca temblo y la ocultó rápidamente.
Kaoru lo miro curioso, pero él no queria explicar por que ni siquiera sabía porqué algo así lo alteró tanto. Así que cuando Kakashi vino a reemplazarlos casi lo abraza, pero esa sonrisa suya... "ESE VIEJO! Es un mirón! Estúpido Kakashi y su OBVIA sonrisa burlona detrás de esa máscara!"
