Creo que ya lo notaste pero si van a cambiar muchas cosas, no va a ser como en la serie totalmente.
Top Secret - en realidad de uno de los finales que tenía pensado, si tengo la idea de Shisui de 2 maneras diferentes. Vas a verlo en algun punto
Hay cosas que parece dejo al aire pero no es así.
Se vienen los problemas...

Quién quiero ser

Un día, Itachi lo invitó a sentarse con él. Debió imaginarlo, siempre sabía de algún modo que estaba pasando. Esa tarde lejos de su compañero que le ponía los pelos de punta, Itachi le dijo algo muy extraño.

"Te obligue hace tiempo a venir, por eso cargaré con tu culpa..."

"Finalmente sucedió, estás delirando" Deidara disuadió la seriedad con la que se expresaba ese ninja que tanto le había reventado la paciencia.

"Tú siempre construiste alas esperando escapar de aquí, esta vez... cuando el sol venga a buscarte Deidara. No mires atrás" Y solo recordó al parpadear unas alas negras, confundido por que sentía que había perdido algo. Tal vez hubiera ignorado el sentimiento si no se hubiera dado cuenta de que algo cambio, como si su interior estuviera cosquilleando. Incluso el sol parecía haber bajado un poco, o esa era su impresión. Esa sensación fría se extendió, pensó que podría haber sido un genjutsu pero los ojos de Itachi seguían siendo negros. Cómo si un telón se hubiera levantado, finalmente pudo notar el mundo algo distinto. Escuchaba mejor, su brazo no dolía tanto y en la distancia miró algo muy extraño.

Mariposas que volaban alrededor, como una gran ola unida en el cielo, quizás sus ojos lo estaban engañando por la extraña mezcla de colores que resplandecían de esas pequeñas alas en el cielo. Cuando se acercaron una brisa cálida y reconfortante lo acaricio tan suavemente que dudo por un segundo de la sensación tan enigmática, como si el aire buscara mezclarse. Entonces, pasaron 2 cosas que le pusieron los pelos de punta toda la noche. La primera fue ver por una vez una leve sonrisa en Itachi al ser tocado por las mariposas, JAMÁS pensó que alguien como él pudiera verse tan... aliviado. Unos segundos, solo eso duro cuando el peso de algo metálico y frío en el aire se hizo presente. No pudo hablar, ni siquiera respirar. Nunca lo vio llegar cuando su compañero enmascarado sostuvo un puñado de mariposas y en sus manos desaparecieron en polvo. Ese escalofrío fue real, apenas pudo ocultarlo al escuchar una voz diferente.

"Al fin..."

Y otro segundo después volvió a ser el Tobi de siempre. Por instinto, supo que tenía que hacer, golpearlo y seguirle el juego, dejar a Itachi. Solo fue un momento pero su cuerpo reconoció el verdadero terror, ese instante marcó su decisión. Quien fuera Tobi, era peligroso y no se quedaría para averiguarlo por que esta vez sintió que arriesgaría más que la vida estando con ese sujeto.


Fue un evento extraordinariamente raro, en todos lados un día cualquiera sucedió algo inusual. Mariposas volaron pintando el cielo como una gran nube de colores boreales por cada rincón. En los lugares más insospechados, desde el mar hasta los helados vientos, desde el desierto hasta el bosque, en acantilados rocosos y en territorio olvidado por el hombre. Mucha gente se preguntó que clase de fenómeno era este, los aldeanos, mercaderes, lords y ermitaños pensaron que era algo inofensivo, casi un milagro ya que esa oleada llevaba calidez a donde pasará.
Los Kage tomaron esto un tanto diferente, no era un ataque, pero no era normal, no tenían idea del propósito ni de esta energía. El Raikage miraba con ira ciega un símbolo en el brazo de su hermano Killer Bee. Una marca que no podía quitarse pero no sabía que significaba. En Iwagakure, el Tsuchikage miraba la marca en Han con sospecha y buscando respuestas mando a buscar a Roshi y desplegar espías para saber que sucedía con las otras aldeas.

En Konoha, Tsunade miraba sorprendida a Naruto en su oficina. Esperaba todo, menos calma y alivio en esa mirada, la esperanza reflejada en sus ojos azules le traía cierta tranquilidad.

"Es ella, lo pude sentir. No sé que sea esto pero si podemos averiguar cómo usar esto a nuestro favor... Podemos encontrarla." Sakura seguía examinando su brazo con una mirada un tanto reservada. Sai parecía demasiado tenso y callado, con buena razón por qué el primero en negar la idea fue Hikaru. No entendía que sucedía por la mente de este shinobi al estar ganándose el odio de todos. Shikamaru estaba muy callado, en un rincón con Kakashi.

"No deberías estar aquí" Le advirtió Tsunade, sin embargo Hikaru no hizo caso y propuso una locura. Mandarlo solo a él a averiguar sobre este fenómeno. La tensión escalo a un punto que tuvo que intervenir.

"Cálmense todos, no los llame aquí por esto"

Finalmente escucharon algo de lo que tenía que decir, sin información sobre este fenómeno decidió tomar precauciones y enviar a Naruto a entrenar en el Monte Myoboku. Pero se negó a irse hasta recibir noticias de Gamakichi, no había regresado aún, la verdad apenas podía soportar la espera, ya habían pasado días.

Tomó como una hora convencerlo, con la intervención de Kakashi y Sakura, no tuvo más opción que seguir ordenes y empezar a preparar las cosas. Se quedo sola con Shikamaru y Hikaru, no quería dejar hablar enfrente del equipo 7 de esta otra situación que tenía en manos.

"Bien, no volveré a repetir esto así que más vale que escuchen. Ambos quedan relevados de sus deberes por una semana. No toleraré un desastre como el de ayer en mi aldea. No me interesa que tengan que hacer pero más vale que resuelvan esto. Fuerza e inteligencia es lo que necesita Konoha."

"... Que fastidio." Fue todo lo que dijo Shikamaru, sin importarle ni un poco pretender ser amable.

"Tiene que dejarme salir, no comprende lo que está en juego. Danzo ya autorizó mi partida, incluyendo a... esos viejos" Había algo en el tono de urgencia en la voz de Hikaru que hizo difícil ignorar su petición. ¿Qué estaban pensando? No, esto le daba muy mala espina.

"A menos que quieras abrir la boca te sugiero acates mis órdenes, yo hablare con esos viejos" No podía arriesgarse, pero Hikaru dio un paso adelante.

"No puede hacer nada, iré. Ya es un hecho" No pudo detenerlo cuando salió rápidamente por la ventana, pero Shikamaru iba tras él.

Hikaru evadía su jutsu de sombras, no pretendía ser inmovilizado, Shikamaru no cedió ni un poco. Fue hasta que finalmente llegaron al Distrito Uchiha que tuvo una oportunidad. Lo hizo tropezar para poder inmovilizarlo, estaba furioso, no pudo evitarlo.

"¡Estoy harto! La dejas ir, la abandonas y ahora... ¿piensas ir tras ella? Si no me dices que esta pasando ahora te juro que personalmente te entregaré a Ibiki para sacarte todo lo que pueda por la fuerza"

Hikaru le dio una risa seca, de esas sardónicas breves e insultantes antes de desafiar al joven Nara con la mirada dorada y fulminante.

"¿Enserio lo crees? ¿Eres tan hipócrita?" Hizo una pausa, mostrando una ira tan intensa, ambos estaban perdiendo la paciencia. "Crees que dejaría... la única familia que tengo. Realmente eres más imbécil de lo que pensé. Todo lo que hago es por protegerla"

"¡Entonces dilo!"

"¡NO PUEDO IMBÉCIL! ¡Eso es lo que estoy tratando de decirte!" Shikamaru realmente lo vio desesperado, no sabía exactamente que pensar. "Si pudiera decirlo... ya lo hubiera hecho. Algo que es seguro es... que si no me dejas ir... la encontrará"

"¿De qué estas hablando?" Lo seguía reteniendo, aunque era consciente de cuanto tiempo le quedaba antes de que pudiera escapar. Estaba preparando también un plan para retenerlo en ese caso, mientras esperaba por este shinobi. Su rostro en conflicto, peleando algo que no entendía.

"Aún no esta lista para hacerle frente a... esa persona. UGH! Es, demasiado para explicar. Si realmente quieres saber, suéltame y ... y te entregaré el pergamino."

Shikamaru no sabía que pensar, en realidad desconocía muchos factores, trataba de encontrar en su mirada algún indicio de una mentira. Podría serlo, él se enfrentaba a la élite de Konoha, alguien que trabajaba para Danzo, alguien que podría tener la perfecta máscara. Había confiado ciegamente por su amiga, por el cariño que le tenía, era... lógico dudar ahora. Incluso en sus miradas, no estaba seguro, por una vez Shikamaru dudo de su intelecto.

"Es... todo lo que me queda" Algo en la voz de Hikaru... algo en esa mirada... le dio un escalofrío. Sonaba como la suplica de un hombre perdido.


Cuando le incomodaba algo, Gaara tomaba un paseo fuera de su oficina. Su conciencia intranquila todavía por haber escrito mentiras a un querido amigo, pero era un asunto muy complicado, aún no había recibido respuesta y eso le preocupaba un poco. ¿Sospecharía algo de la carta? No, tal vez no. Solo estaba un tanto paranóico, por eso necesitaba estos descansos. Aunque considerando lo que podría pasar si Naruto decidiera venir aquí, por una vez decidió confiar en su espíritu acompañante.

Curiosamente haber tenido antes a Shukaku le sirvió para adaptarse a tener compañía de vez en cuando, era interesante. Hasta los huérfanos les agradó tener otra persona para jugar. Más que nada los gemelos Shion y Shun, Ren parecía ser un hombre bastante curioso que disfrutaba escuchar y era además servicial. Contrastaba con su apariencia, Gaara estaba cómodo con alguien que no lo atosigaba con preguntas y que llenaba a veces el silencio con historias sobre el mar y grandes montañas.

Al pasar en su ronda habitual por el pueblo subterráneo le alegró saber que las cosas iban bien, estaba a punto de pasar a ver a sus visitantes más recientes cuando la pequeña Midori bajo corriendo del templo, gritando, preocupado la interceptó en el camino y apenas escuchó las noticias la arena fluyo con urgencia.

Esta vez podía sentirla, finalmente encontró 2 figuras saliendo del templo. Reconoció a Sora, tratando de soportar el peso de Kaoru. Empapada completamente, el kimono blanco parecía una segunda piel. Su cuerpo se movió por instinto hacia ella. La preocupación que se había acumulado fue disipada al tacto de su piel, temblaba, respiraba profundo, se veía cansada pero viva. Mandó a Sora a llamar médicos y avisar a sus hermanos. Kaoru apenas podía abrir los ojos, parecía que la luz le dolía.

"Gaa-ra?"

"Tranquila..." Pronto la llevó a la casa, no fue sorpresa que Isamu fuera el primero en llegar. Mientras lo corría para cambiarle la ropa, Gaara se quedo en la sala esperando, fue un completo caos. Demasiadas personas en un mismo lugar, tuvo que dejar a sus hermanos para llevarse a los niños que siguieron a Sora y encargó a Sasuke mantener a raya a sus acompañantes.

No fue sino hasta la noche que pudo sentarse nuevamente al lado de su amiga. Sintiendo la arena inquieta en el collar colgando en su pálido cuello. Alguien más entró, Sasuke le ofreció té y tomó asiento del otro lado de la cama. En el silencio, muchas cosas pasaron por su mente, el té curiosamente le trajo un aroma casi tan reconfortante como el ver respirar a su amiga.

"¿No duermes?" Sasuke interrumpió sus pensamientos, mientras bebía té silenciosamente. Gaara asintió y respondió.

"Solo... espero" Ni él estaba seguro de que esperar, pero Sasuke solo asintió.

Ahora que lo pensaba, esta era la primera vez que los dejaban completamente solos. Fue involuntario, pero verlo le recordó a Naruto y esa incomodidad de antes volvió a su pecho. Esta vez entendía la sensación de su amiga, aquella vez que confesó que tendría que dejar la aldea a un viaje del que tal vez no regresaría. El frío de esa noche no solo fue el viento, sino la idea de perder a alguien que no lo miraba con miedo, sino como un igual.

Le tomó tiempo pero entendió porqué era tan difícil la idea de despedirse. Las pocas personas que consideraba importantes eran una familia para Gaara. Arriesgaría muchas cosas por su bienestar, y por ella...

Su mano ya estaba en su mejilla, como si quisiera más pruebas de que realmente estaba allí. Tibia, pero fuerte... otra mano pálida y blanca lo tomó por la muñeca. La presión fue leve aunque perceptible, una mirada seria mientras sus miradas chocaban en la noche. Kaoru se giró hacia la ventana en dirección a Sasuke, él lo soltó y esperó unos segundos más antes de susurrar.

"Si te atrapa... no te soltará"

Sin saber que decir siguieron bebiendo el té, hasta la última gota. Curiosidad fue lo que llevó a Gaara a seguir a Sasuke afuera. Pasando por la sala vacía hacia la cocina, ya era tarde.

"Sasuke..." Era diferente, decir así de la nada su nombre, aunque no desagradable. El Uchiha se quedó allí esperando. "Gracias... por lo de hoy"

Sin su apoyo no hubiera podido tranquilizar a Yue, o tener tiempo para resolver los problemas de esa tarde. Aunque no lo conocía tanto como Kaoru, podía ver cosas que ella no, reflejos de su pasado. Por eso quería saber...

"¿Ya has encontrado tu camino?" La inquietud en su corazón, aun presente, por qué reconocía el sentimiento en la mirada de Sasuke. Y cuando miró la puerta donde su amiga reposaba, Gaara supo que significaba. Algo agridulce, una punzada en su pecho fue su reacción. Pero no podía culparlo, Kaoru podía hacerte creer en ti mismo de un modo tan natural. Su amiga, aunque testaruda y algo diferente, transmitía calidez. Era natural... que personas como él y Sasuke buscaran un poco de esa luz.

"Cuando esto acabe... solo quiero una vida tranquila" Sasuke confeso en el silencio, caminando a la sala para tomar asiento.

"Si trabajas duro... creo que podrías tenerla" Cualquiera que fuera su visión, sentía que debía alentar ese sueño. Personalmente, él deseaba también dejar de pelear y cuidar a sus seres amados, y tal vez...

"Cuidado con lo que dices" Sasuke interrumpió sus pensamientos, dirigiendo su mirada a él. "Tal vez no sepas a que me refiero pero... tenemos asuntos que resolver" Esa sensación de competencia, no siempre era algo frecuente, pero esta vez Gaara aceptó la extraña promesa.

Suspiró cansado, iba a seguir la plática pero nuevamente regreso "la ola". El extraño fenómeno que tuvo como 3 veces a lo largo del día. Mirando a Sasuke, notó que también tocaba su pecho, frunciendo la mirada.

"Tú sabes... ¿que es esta sensación?" Se llevó la mano al pecho, esperando que también pudiera sentir ese umbral de calidez eléctrica. Era algo extraño pero reconfortante, su cuerpo se sentía... liviano.

"Pensé que tú sabrías... ¿no te dijo algo?"

No, en cuanto se reunieron nuestros espíritus nos dejaron. Aunque sabían que podrían estar aquí, esta vez era diferente. Algo ocurría y Sasuke también lo intuía.


Isamu terminó de reunir la energía residual, abriendo los ojos para encontrar que sus compañeros esperaban pacientemente dentro del templo.

"Odio ser el último" se quejó honestamente, tratando de aliviar la tensión tan obvia en los demás.

"No está mal ser lento de vez en cuando" Ren le respondió recargando su cabeza en el pilar.

"Tienes más trabajo que nosotros, ¿Qué esperabas?" Kaname estaba acostado con los brazos cruzados y los ojos cerrados como si estuviera dormido.

"Y... ¿sabes algo de Shiori?" Harumi se acercó, tan seria y formal como siempre. A veces Isamu se preguntaba porqué escogió a estas almas en particular.

"No, pero será mejor así. ¿También pudieron sentirlo?" Su silencio fue la confirmación que esperaba, no quería admitirlo pero no eran buenas noticias. Tantos años tratando de decifrar la ubicación de ESA amenaza para descubrir que la situación era más complicada de lo que pensaron.

"Tenemos que preparla. Hay que hacer que regrese" Harumi fue la primera en proponer la idea más alocada, como siempre, ella no le tenía miedo a nada. Desde que era mortal, esa mujer demostró ser alguien que se enfrentaba a lo que fuera con la mirada en alto y la firmeza de su espíritu, eso fue lo que destacó su corazón sobre todas las almas en aquella época.

"No, es una locura. Hacer notar nuestra presencia así definitivamente arruinará los esfuerzos de nuestro compañero. Sé cuanto quieres luchar, yo también. Pero no podemos ser tan descuidados Harumi, no sabemos ni en que fase se encuentra."

"Arriesgar su posición no es opción, y he estado pensando..." Kaname finalmente se sentó y hablo con seguridad. "Necesitamos tiempo, y podemos conseguirlo si seguimos el plan de Sasuke"

Isamu reconoció el valor de su propuesta, aunque mientras ellos discutían sintió algo diferente. Una aberración en el ambiente, fue un milisegundo pero sabía bien que era esa energía. Los demás se callaron al sentir lo mismo, Kaname fue el primero en invocar su lanza y atacar. Interceptando la única salida, Harumi creo una barrera alrededor del templo y Ren puso la trampa de tierra. Bloqueando todo escape Isamu se acercó a la criatura que se escabulló en su territorio.

Una rana roja, que conocía muy bien. "Vaya susto que nos has dado Gamakichi"

"Pe-Pero... ¿cómo rayos sabes mi no-nombre?"

"¿Qué hacemos con el intruso?" Preguntó Ren un tanto curioso, tocando a la rana que aún forcejeaba para escapar.

"Eso depende... ¿qué te trae aquí?" Si, esto era un interrogatorio. Bastante sencillo ya que mientras más luchaba más se cansaba.

"Por... ¿Por qué no puedo ...?"

"Es la barrera, creeme que no te irás hasta que yo lo diga. Ahora, si dejas de resistirte te trataré bien. Digo, si ella se enterá que estas aquí..."

"¿Qué le han hecho? No pude ayudarla con tanta gente pero... si el chico se entera" Gamakichi parecía molesto, Isamu decidió optar por un camino diferente.

"Esa chica que seguramente vienes a buscar es mi amiga, Naruto me conoce así que puedes relajarte."

Gamakichi lo miró desconfiado, Isamu le hizo una seña a Ren para liberar un poco de su prisión de tierra a la rana.

"Lo ves, sino preguntale a Jiraiya." Bueno ese nombre si hizo la diferencia que esperaba, un tanto más tranquilo dejo que todos se relajaran excepto Harumi, quien seguía manteniendo la barrera. Eso demando otra explicación un tanto larga a la rana ya que no tenía mucha información. Aunque estaba seguro de que no tenía sentido para Gamakichi lo que había escuchado, era peligroso dejarlo ir así.

"... Entonces, no puedo decirle a Naruto AÚN que Kaoru está aquí?"

"No, eso pondrá en problemas a los 2. Vives en el Monte Myoboku, ¿no? Antes de regresar con el zorro rubio preguntale a Gamamaru que pasaría si abres la boca."

"¿Conoces al viejo sapo?"

"Pff, ¿quién olvidaría a ese engreído sapo? Todavía me debe un par de sables" Kaname fue el primero en hablar, apuntando al cielo con su puño y Ren dandole una palmada amistosa en la espalda al carcajear.

"No lo culpes por tu mala suerte amigo, de todos modos todo salió bien ese día" Ren sonreía amistosamente cuando se acercó al sapo de nuevo y le puso una mano en la cabeza mientras mordía su labio.

"Oh, aunque eres un tanto más alto que cuando lo conocimos. ¿Cómo anda ese sapo?"

"Dejense de tonterías, sean serios muchachos" Harumi volvió a reprender a ambos como una hermana mayor lo haría. Isamu suspiró, ya no le sorprendía nada su forma de ser.

"Si que son raros" comentó Gamakichi.

"Ni me lo digas" No tenían toda la noche así que decidió darles a todos un golpe para hacerlos callar.

"Oh, si. ¿Cuánto tiempo llevas siguiéndonos?"

"Hum, como 5 días creo."

"oh, bueno ya vas tarde así que... ¿podrías entregar un mensaje por mí?"

"¿Por qué no contactarlo como siempre? es más rápido" Harumi preguntó seria, Kaname le respondió un tanto burlón con una semi sonrisa.

"Y gritarle al mundo, ¡Aquí estamos, ven por nosotros! Haru, no es prudente"

"Pero si recibimos los mensajes de Sagara porque..."

"Estas olvidando Haru... la... energía" Eso silencio a la mujer con una mirada triste. Gamakichi no tenía idea qué discutían pero accedió a dar el mensaje.

"Busca a Hikaru, espero siga en Konoha. Dile que no puede moverse de allí. Tiene que resguardar la aldea y a Naruto. A Jiraiya dile exactamente lo que te voy a decir.

Así Gamakichi escuchó todo mientras sus piernas le temblaban.

"Akatsuki irá tras los Jinchurikis, Kaoru sabe donde estan así que iremos por ellos y los protegeremos. Jiraiya, necesito que dejes pistas falsas y rastros de gran energía lejos de Iwagakure y Kumogakure. Cualquier cosa para ganar tiempo, Naruto estará bien si no sale de Konoha. Y... espero agradecerte después."

"Y... no puedo mencionar a la chica ¿porqué?" Gamakichi parecía algo nervioso, pero no lo culpaba.

"Tú la viste, no esta en condiciones. Si algo aprendí viviendo en el cuerpo de esa mujer es que... siempre que se lastima alguien viene por ella. Solo distraera a los demás, tu haz lo que te digo."

"No eres mi jefe... pero no me queda de otra"

Harumi levantó la barrera y dejó que Gamakichi desapareciera, esa noche Isamu se quedo con ellos planeando que hacer en los siguientes días. Su enemigo era alguien voluble, inestable, inteligente y desafortunadamente fuerte; subestimarlo les había costado hace muchos años un... amigo. No podían darse ese lujo esta vez, todos vieron esto como la segunda oportunidad, de enmendar su error y quizás devolver el equilibrio a la naturaleza.


Yue era un hombre, bueno él se consideraba así. El día siguiente que Kaoru regresó del templo fue su cumpleaños. La verdad, solo quería una cosa y no quería celebrarlo sin ella. Pasó todo el día a su lado, ayudando a Matsuri, Temari, Gaara y Sasuke cuando venían a visitarla, haciendo cualquier cosa. Incluso fue con Hinta y los demás para preguntarles como aliviar un poco la fiebre que tenía. Despertó por la tarde-noche en el ocaso con una ligera sonrisa cansada.

"Yuu" Fue todo lo que dijo antes de que su estómago rugiera nuevamente, le ayudo a comer y le habló aliviado de las cosas que había hecho. Llenando el silencio, ocultando que estuvo asustado, esta vez quería que ella se apoyará en él. Por eso les cerró la puerta a su padre y Sasuke, este era su tiempo con ella, apreciaba su preocupación pero... solo Kaoru podía entender sin hablar lo que estaba sintiendo.

Además su orgullo no le permitiría llorar (otra vez) frente a su padre, menos a Sasuke, a quien empezaba a admirar por su astucia y su carácter.

"Aquí no se nota el paso de las estaciones" Comentó mientras le quitaba sudor de la frente.

"Si... ya ni se si estamos a finales de otoño o ya llegamos a invierno" Seguía comentando.

Ella le sonreía amablemente y le tomaba la mano, suave pero firme. Acariciando con su pulgar mientras tarareaba, no podía hablar muy bien al parecer, pero solo escucharla era ya un alivio.

"je... ahora entiendo porque casi me atas a la cama esa vez en el hospital, cómo picaban esas vendas" Inconscientemente se llevo la mano al cuello incapaz de mirarla.

No debería, pero... seguía teniendo miedo. Ella no lo sabía pero la primera noche que se encerró en el templo, él espero afuera mirando la puerta, asustado por que Isamu había dicho "Quizás no regrese" Esa noche la llamó varias veces. "Por favor... vuelve... madre"

Y por haberlo dicho... al 7° día pensó que realmente era una maldición. Que quizás llamarla madre había atraido una desgracia y... se la habían llevado. Fue esa noche que no pudo dormir, cuando hablo con Sasuke, que sin querer... volvió a llorar. Y pensar que la había tratado tan mal, y aún así no lo abandono. No esperaba encontrar alivio en el amigo de su madre.

"Jamás te abandonaría. De ninguna forma"

Fue extraño, pero si lo reconfortó a su manera. Su mano en su cabeza, solo allí siendo el contraste a la fría noche, solo recordándole que no estaba solo.

"¿Cómo lo sabes?" Necesitaba una respuesta, lo que sea que confirmara que todo iba a estar bien. Qué tenía razón. Lo que no esperaba fue lo siguiente.

"Por la forma en que te mira." Sasuke lo llevó a caminar, saltando del techo, confundido por lo que dijo, lo siguió en la noche. Fue en el lago mientras miraban el reflejo de las piedras brillantes que volvió a hablar.

"Solo la he visto así una vez... realmente te ama." Y se quedaron un rato allí mientras procesaba lo que significaba.

"No dejas a alguien que amas..." No dijo más, pero si tomó algo de agua y le salpicó la cara un momento despues de sorprenderlo. Lentamente le sonrió de una forma tan... extraña y familiar. Había visto la misma sonrisa en su padre, un día que fueron a pescar, en su viejo hogar natal.

Reconocía que significaba esa sonrisa y supo que sin querer... Sasuke había confesado tenerle envidia. Envidia por tener el amor de su madre, no tuvo mucho tiempo para pensarlo porqué le propusó entrenar un rato para hacerlo dormir del cansancio.

Y por eso no quería que la vieran ahora, de cierta forma estaba protegiéndolos a ambos de pensar cosas. Ahora no, primero quería que se recuperará.

"Esta...bien" Le dolía, lo podía ver, pero seguía preocupándose. Así que se quedo a dormir esa noche con ella, por una vez llorando de felicidad sintiendo sus manos en su cabeza y prometiendo que mañana si sería el hombre que su madre necesitaba.


Utakata no despreciaba la estancia en este lugar, francamente era un alivio comparado con sus largas travesías. Tener que estar siempre en guardia mientras descansaba, aunque extrañara los amplios prados verdes o mirar el cielo, este santuario tenía su propio encanto.

Estaba considerando seriamente la oferta de vivir aquí. Mientras tanto veía como las cosas se desarrollaban, era extraño pensar que una persona se sacrificará tanto por tratar de salvar a otros Jinchurikis. Nadie en su aldea se había preocupado por él, más que... su maestro, o eso pensaba.

Tenía curiosidad por conocerlos, pero no estaba ansioso de hacer nuevos amigos. De por si ya tenía cierta vibra con estas personas. La más insoportable era Karin cuando Sasuke estaba cerca, Utakata no encontraba nada bueno en una mujer que se ofreciera como cebo ante cualquier hombre. Así que respetaba la paciencia de Sasuke para no mandarla lejos. Suigetsu era un compañero un tanto excéntrico y sádico pero no desagradable, le alentaba de vez en cuando entrenar y en ratos hablar de la vida en Kirigakure.

Nunca había conocido tantas personas, por lo general lo evitaban así que era complicado adaptarse. Aunque parecía que Yue le tenía mucha confianza, desde que la mujer regresó, parecía que su nuevo rol era ser asistente. El segundo día Yue lo trajo de un lado a otro por el pueblo subterraneo recolectando hierbas, comida, agua y ropa. Visitando gente, intercambiando las hierbas por medicina, corriendo de vuelta al lado de la mujer quien le sonreía y aunque no hablará le pedía con gestos vigilar al muchacho.

No le veía el problema, solo que era raro que la mujer lo tratará con cordialidad. El tercer día Yue se quedo con ella mientras él seguía a Gaara y los demás al templo. Parecía ser el punto más seguro para hablar, esta vez hasta los espíritus se manifestaron allí, menos la mujer que probablemente se había quedado con el muchacho.

Y Gaara fue el primero en hablar, explicando que Isamu se había acercado a él ayer para hablarle del plan que debían ejecutar pronto. Un equipo iría a Kumogakure, tendrían que convencer al Jinchuriki de venir con ellos y evitar pelear. Por obvias razones no podía acompañarlos, así que el primer equipo serían Suigetsu, Karin, Jugo y Yue. Sasuke rechazo la idea inmediatamente, pero Isamu intervino.

"Harumi y Yue podrán identificar el sello con facilidad, las probabilidades de iniciar una pelea con ellos en el equipo son menores. Si tu fueras en su lugar, tardarían días en solo localizar al Jinchuriki. Y francamente, es más fácil que Yue pueda acercarse antes sin levantar sospechas en Kumo."

Isamu se acercó a Sasuke y no dudo darle un zape, que dejo a Utakata asombrado por el simple hecho de reprenderlo como a un niño.

"Además, te necesito aquí, ya es hora de que vayas aprendiendo a como usar todo el potencial de Kaname. Tú y Gaara entrenarán conmigo mientras el primer equipo regresa."

"Pero que atrevido, golpear a mi Sasuke de esa forma" Karin murmuró molesta
"Entiendo que eres un tipo espeluznante pero... Sasuke es nuestro líder" Suigetsu refutó.

"Esta bien" Sasuke silencio cualquier otra protesta. Esta vez, el espíritu de Gaara, Ren, tomó la palabra.

"Isamu, no olvide mencionar lo de la comunicación"

"Ah, cierto" respondió el espíritu, suspirando "Por seguridad, no podremos mandar a ningun espíritu como mensajero. Así que nos limitarémos a lo tradicional, solo hay que encontrar un animal que no... huya"

"Yo resolveré eso con Yue" Sasuke dijo confiado.

"Bueno... creo que ya se resolvío eso." Kaname cortó el silencio, viendo que su compañero parecia ansioso.

"Muy bien, pueden prepararse, partirán mañana." dijo Isamu con seriedad.

"Realmente esta pasando, al final... destruiremos Akatsuki" Suigetsu parecía emocionado, Sasuke tomo un momento pero asintió y los tres salieron del templo. Kaname despidiendose con un gesto, solo quedaron en el templo Utakata, Gaara y su espíritu.

"Utakata te estoy agradecido con tu apoyo y esperaba no tener que pedirte más pero ha surgido una situación." Isamu volteó hacia Gaara y empezó a frotarse la cien, no debían ser buenas noticias.

"Hace poco recibimos noticias de un aliado, la misión que le enconmendamos fue pospuesta pero es vital empezar ahora."

A continuación Ren se le acercó y se inclinó como si pidiera disculpas, no parecía estar contento. "Akatsuki tiene un... aliado poderoso. No le hemos dicho esto a nadie más porque podrían tomar acciones muy radicales. Gaara esta de acuerdo en mantener esto a raya hasta que sea absolutamente necesario revelarlo."

Utakata ya sentía venir que lo que fuera, no podía ser bueno. "Necesitamos que vayas junto con otro equipo a crear distracciones lejos de Kumo. Tenemos la ventaja, no saben donde esta el Jinchuriki, y pensamos que si dejas impresiones de energía y rastros que puedan llamar la atención... ganaremos tiempo."

"Puedo hacerlo solo" respondió rápidamente pero Gaara negó rotundamente.

"No, ponerte en la mira no es el punto. Si algo te llega a pasar, no sabremos nada, por eso este equipo se mantendrá contigo para resguardarte. Solo que... tú tendrás que irte esta noche."

Y así fue como Utakata se encontró en la puerta mirando a su equipo, Temari y Baki despidiéndose del Kazekage. Mirando el cielo nocturno por primera vez en mucho tiempo, esperando no tener problemas y volver. Casi sonríe, al darse cuenta que ya empezaba a ver esa cueva como un hogar.