Respondería a otros, pero solo tú escribes jaja XD
Lo de las mariposas fue Kaoru al volver a su cuerpo físico, es que si logró concretar la prueba espiritual.
Y te confirmo por sino quedo claro, Shuuei es el aliado poderoso, en este caso esta poseyendo a..ya sabes
El punto sin retorno
No fue lo que esperaba, pero nunca dejaba de sorprenderlo el muchacho quien, sin siquiera intentarlo, empezaba a tenerle afecto. Yue parecía incluso más grande con esa mirada tan seria, Sasuke no pudo evitar pensar en su madre cuando practicamente les hizo jurar a Gaara y él comportarse.
"Confío en que no le den problemas..." Si, definitivamente era muy claro el mensaje. Aunque no le veía el caso, Sasuke no haría nada que molestará a Kaoru... al menos conscientemente.
"Buena suerte" Gaara se despedía con respeto, Yue asintió y cuando lo miró... Sasuke no lo pensó, su cuerpo se movió solo y sus dedos chocaron con su frente brevemente.
"Vuelve pronto" Si, esta vez le regresaba aquella despedida y Yue le sonrió, con más confianza en su andar, actuando como un líder al dirigir a su equipo al horizonte. Se quedaron en la puerta de la aldea un rato más, por qué esta vez quería disfrutar un poco el sol antes de volver al subterraneo.
Gaara hizo algo curioso, le pidió acompañarlo a comprar unas cosas antes de volver. Al notar que lo llevaba por lugares pequeños y discretos, supo que era más intuitivo de lo que pensaba, no dijo nada. Cubriendo su rostro, en esa extraña bufanda mientras veía a la gente saludar a Gaara.
Era tarde cuando finalmente regresaron, Sasuke tenía unas cuantas cosas en sus brazos, de vuelta en la casa encontró a los pequeños que normalmente seguían a Gaara. Que a veces veía en los campos y en el lago. Los gemelos los había visto en la casa de hierbas y medicinas con otros chicos jóvenes, al que no reconocía era al chico alto de ojos magenta y cabello liso color crema.
Los gemelos tenían una bandeja de platos vacía, mientras el mayor continuaba cocinando Gaara se acercó y le pidió descansar.
"No sabía que podías cocinar"
"En realidad, pienso que puedo mejorar." Gaara le respondió, concentrado, Sasuke decidió guardar las cosas. Gaara dejo lista la comida para los chicos, le encargó a Sora la casa y salieron a reunirse con Isamu.
El entrenamiento fue todo lo que prometió el espíritu, brutal, largo e intenso, completamente diferente en cierto modo. No solo el cuerpo sino el espíritu debía moldearse, fue enfrentarse cara a cara en su mente con las memorias del pasado.
Fue permitir a otro ser en su interior, revivir y conocerse a través de una lucha que lo dejaba sin aliento al terminar. Por alguna razón, Isamu incluso parecía estar presionando, exigiendo aún más el día siguiente. Apenas podía dormir, llegaba exhausto llegando a la casa pero abría levemente la puerta del dormitorio para verla descansar, Isamu a su lado mirándola muy seriamente.
Dos días después, mientras el espíritu explicaba sobre la diferencia entre las armas espirituales y la materialización del chakra, súbitamente interrumpió la clase y corrió en dirección contraria. Allí venía Kaoru, apoyada del joven Sora y los gemelos con una canasta.
"Hime, tienes que descansar. ¿Porque la trajiste?" El espíritu ahora regañaba al muchacho, pero la voz de Kaoru lo sorprendió por su tono.
"No, ya no puedo esperar. Isamu, me debes una explicación. Estoy harta de que huyas de mí así"
Finalmente, escucharla hablar le alivió, aunque juzgando la mirada de verdadera duda, Sasuke se preguntó que habría pasado en la cueva.
Kaname y Ren se acercaron a Isamu, compartiendo una mirada que no supo interpretar.
"Te dije... Y creo que tiene razón" Ren le dió una palmada como si le diera ánimos. Incluso Gaara parecía confundido, mirando a los espíritus, Kaoru notó que estábamos allí.
"Oh, dios! Isamu, que les haces? Déjalos respirar"
"Y allí está la mujer de la que tanto hablas" Kaname le abrazo los hombros a la sorprendida chica y agradeció al chico la ayuda para hacerla tomar asiento en el pasto.
"Un gusto conocerla, me llamó Kaname y el bufón sonriente es Ren."
"A quién llamas bufón? Enserio Kaname, no te queda pretender que eres un buen tipo"
"Ah, eres el espíritu del que habla Sora?"
"No, no. Ren es el espíritu de oniisan. El de la lanza es de él" El pequeño Shion lo señaló, Kaoru parecía que dejó de respirar, sujetando el brazo del chico. Isamu entonces se acercó a Kaname para sacudirlo por ser tan inoportuno.
Los gemelos preocupados rodearon a Kaoru con muchas preguntas, Sasuke suspiró habiendo olvidado que nadie le había mencionado sobre... los nuevos espíritus.
Isamu silencio a todos, mando a los pequeños a terminar sus deberes y en cuanto se fueron lo primero que lo impresionó fue la súbita cachetada que su amiga le dió al sorprendido espíritu de cabellera plateada.
"Tienes 3 segundos para explicar todo o te prometo que volveré a esa cueva a buscar las respuestas"
"No es lo que crees" Para su sorpresa y deleite, incluso el espíritu parecía intimidado.
"Tú me habías dicho... Que ser un guardián era peligroso"
"y no mentí" Ella alcanzo el cuello de su hakama blanco y lo acercó a su rostro, parecía frustrada más que otra cosa.
"¿Entonces porque metiste a Sasuke en esto?"
"Yo quise hacerlo, no tienes que preocuparte por eso"
"Cállate, tú no sabes..." Si, ni siquiera pudo ocultar la sorpresa ante su abrupta orden. Al parecer, ni ella parecía estar bien. Su mirada cambiando, soltando a Isamu, su mano temblando ligeramente "Tu no viste... No sentiste ... Eso en la cueva"
"Creo que... ya no puedes darle vuelta al asunto Isamu. Tienes que decírselo" Ren comentó triste, Isamu suspiró y por primera vez lo vió realmente humano. Sus manos tratando de ocultar su rostro, Kaname se estiró para darle un buen golpe al espiritu que había pensado era intocable.
"Se lo debes. Si no le digo yo"
"ARGH YA ENTENDÍ! DEJAME EN PAZ" Sasuke realmente nunca los había visto llevarse... así, tenía preguntas y mirando lo ansiosa que parecía Kaoru su mano fue a su hombro. Solo que no fue él único que tenía la misma idea, aunque Gaara no parecía molestarle.
"Bueno... sé que no te he dicho todo. Más allá de cómo se creo este lugar y la misión que te di."
Kaoru asintió, suspirando cansada "Si, quiero confiar en ti pero... lo que sentí en esa cueva. Tengo que preguntar, ¿qué fue esa fuerza tan... fría?"
Kaname y Ren parecían alarmados, fue Isamu quien mantuvo la compostura. "... No sé, como explicarlo"
"Podrías intentar? No quisiera mantenerte afuera más tiempo del necesario." Gaara, al verla temblar se desabrocho la tunica y se la puso en los hombros. "Tienes que descansar"
"UGH, bueno. Pero quitale las manos de encima a mi Hime"
Si, jamás se acostumbraría a la rareza que parece perseguirlo pero al menos Sasuke agradecía que alguien más interviniera.
"Todo empezó siglos atrás. La tierra era realmente un campo liso y puro, no había tantos humanos en ese entonces." Sonrío mirando el suelo, sintiendo el pasto.
"No... no siempre fuimos espíritus, ¿sabes? Todos fuimos elegidos por el Gran espíritu, lo llamábamos el árbol del Tenshi." Prosiguió Kaname, viendo que Isamu dudaba todavía.
"Espera... eras... humano?" Kaoru le pregunto a Isamu, quién negó
"No exactamente." Esta vez intervino Ren, quien parecía triste. "Es que, los primeros que fueron bendecidos por el árbol se convirtieron en shamanes. Cuando fue nuestro turno éramos unos bebés. Crecimos juntos, criados en el templo Senso. Shiori, Harumi, Kaname, yo y... Sagara. Ser un niño bendito atraía mucha atención sobre nosotros, la gente ofrecía riquezas a nuestras familias para poder ver nuestros poderes. A veces nos pedían hablar con los espíritus, personas que querían saber si sus seres amados estaban bien."
"En ese entonces, no sabíamos que pasaba fuera del templo y eramos pequeños para darnos cuenta de... que nuestro amigo Sagara sufría por culpa de su madre." Esta vez fue Kaname quien no pudo mantenerse quieto y se paró a girar su lanza, incapaz de mirarnos pero Sasuke reconoció la culpa en su mirada.
"Muy ingenuos para darnos cuenta que nos estaba utilizando. Verán, estaba prohibido acercarse al árbol Tenshi. Porque la gente que iba allí se perdía y solo aquellos que escuchaban la voz de los espíritus podían volver. Kaguya, la madre de Sagara, quería regresar allí, como no lo convenció, pensó que otro niño la llevaría de vuelta. Tuvo un bebé pero el árbol no la llamó."
"Conocí a Sagara cuando huyó de su madre, yo vivía con los demás espíritus en el árbol. Recuerdo que antes el árbol hablaba, nos decía que quería darle un regalo a los demás, para que fueran iguales. Y nos contaba sobre los humanos, se supone que los pequeños espíritus no podían dejar el árbol hasta crecer pero... yo no hice caso"
Isamu contestó con pena, incapaz de mirarlos. "Para mi... el árbol era la voz de la misma tierra, parecía preocupado, nos disuadía de apartarnos de su lado. Sagara fue mi primer amigo humano, era curioso para mí todas las cosas que me contaba. No entendía pero ese brillo que parecía hacerlo resplandecer me hizo dejar el árbol por primera vez."
"Por él entendimos que nuestros "poderes" solo era energía que la naturaleza nos había prestado y que el árbol realmente tenía vida y alma. Ninguno pensó que fuera malo ser amigo de un espíritu" Kaname seguía girando la lanza, inquieto, a veces golpeando el piso con la punta.
"Yo estuve allí cuando pasó... El templo estaba en llamas, la gente corría con miedo por que la tierra temblo y el gran árbol Tenshi parecía estar... gritando, el viento llevaba una fuerza metálica espantosa. Mis amigos estaban allí, ni siquiera pensé cuando..."
Isamu cerro los ojos, Kaname y Ren le mostraron simpatía
"No fue tu culpa, no lo vimos antes." Ren le sonrió, tratando de aliviar a su compañero.
"No había nadie que pudiera enseñarnos, ni pensámos que pudiera haber espíritus... corruptos." Kaname le contestó a Isamu, antes de mirarnos con seriedad. "Luchamos contra Kaguya, esa mujer estaba poseída por un espíritu que se hacía llamar Shuuei, quería nuestro poder."
"Repetía que un mundo marchito y sin vida era lo que realmente quería el árbol Tenshi, purificar la tierra. Y estaba obsesionada con la muerte, la... corrupción. Nos llevó ante el gran árbol. Nunca habíamos peleado con nadie, nos sometió y sentimos como... se escapaba la vida en nosotros."
"Realmente tratamos de liberarnos, cuando apareció Isamu... "Kaname volvió a golpear el suelo.
"Con una daga negra atravezó a mis amigos, no pude hacer nada, los demás espíritus fueron absorbidos por esa energía y el arbol me gritaba... que huyera pero... quería salvar el regalo que tanto había resguardado, apenas un retoño el fruto sagrado, cuando sentí que esa energía me oprimía y Sagara se lanzó hacia Kaguya para salvarme. Le perforó con la daga pero... ella le regresó el golpe." Isamu suspiró antes de mirarnos.
"Ella se reía,por que había ganado... Me tomó mucho tiempo darme cuenta de lo que le hizo a Sagara, le arrebató el Reishi y al morir su energía ... Lo convirtió en un shinigami hueco, estancado en un limbo oscuro."
"Ya no tenía a nadie, solo el fruto y la semilla del gran árbol, pensé que podía enmendar mis errores. Así que plante la semilla y le dí el fruto a una bebé cuya energía me recordaba a mi amiga Shiori. Pero me di cuenta, que este árbol sería diferente, no tenía la misma fuerza espiritual que el gran Tenshi y la niña a la que entregué el fruto, fue miserable por que la gente empezó a tener miedo de los espíritus. Trate de ayudarla y la lleve conmigo en un viaje, allí fue cuando conocí a ese viejo sapo Gamamaru. La verdad, en ese entonces no sabía mucho de mi propio mundo, así que imagina mi sorpresa cuando dijo que todos los espíritus tienen un lugar a donde ir así como las invocaciones."
"Entonces, no eres como tal un Dios, solo un espíritu." Preguntó Gaara un tanto curioso.
"Bueno, yo termine construyendo el mundo espiritual en lo que es ahora así que... creo me gané ese título. Después de todo, estuve acumulando toda la energía espiritual que pude en mis viajes para eso"
"¿Porque?" Sasuke preguntó esta vez.
"Es que ese sapo me dijo "Volverás a ver a tus amigos cuando regresen las sombras. Grandes alas rodearan la tierra y la nueva energía, 9 fuerzas cosechara" No entendí al principio esa parte, hasta que volví a encontrarme con mis amigos y volví a cometer otra tontería"
"Mira, deja de culparte. Ya quedamos desde hace 1 siglo que nadie predice el futuro." Ren volvió a tratar de animar a Isamu, quien no dejo de sobar su rostro como queriendo borrar los recuerdos.
"Qué ocurrió?" Gaara le preguntó a Ren, quien parecía ser el más centrado en ese momento.
"La primera gran guerra en el mundo humano ocurrió, mientras buscábamos a nuestro amigo Sagara... Shuuei volvió a corromper a otro ser vivo que había creado y cuando llegamos a ese campo de batalla, encontramos a nuestro amigo como un títere de Shuuei. Isamu peleó contra ese demonio mientras nosotros tratamos de liberar a Sagara. Pero al vencer a la criatura la energía que quedó de ella se dividió en 9 criaturas. Los Biju..."
Sasuke no pensó que ese fuera el origen de los Biju, y al juzgar por la mirada de Gaara, esta historia le estaba afectando de igual forma.
"Por eso decidimos llevarnos a todos los espíritus, creíamos que eso ayudaría a resolver las cosas. Por qué Shuuei volvió a escabullirse. Recuperamos a nuestro amigo pero no podía volver con nosotros al mundo espiritual y le confíamos a los Biju, eran criaturas inocentes en este asunto." Kaname dejo finalmente la lanza, se cruzó de brazos y miró a su amigo Isamu.
"Ya no pude confiar en los humanos... me resultó difícil. Pocos demostraron ser... puros. Pero desde esa pelea me encomendé la tarea de buscar a Shuuei y detenerlo a toda costa. Volví a ver a Gamamaru pensando que quizás él tendría una idea. Me dijo que buscará a Yuko, la mariposa. Que llevará los objetos que más valor tuvieran. "
"Si, pero él no tenía nada. Tú sabes, por ser un espíritu. Así que cuando la encontramos pidió mis sables, el escudo de Ren, el espejo de Shiori y las magamatas de Harumi. Ellas forjaron las armas espirituales más fuertes. La espada Totsuka, el espejo Yata y la Magatama Yasaka. Pero no cualquiera podía portar todas. Ni siquiera yo." Isamu frunció el seño, una furia que no entendió hasta que su compañero Kaname continuó la historia.
"Y mientras trabajábamos en eso, otra gran guerra se desató... Sagara no pudo solo contra la codicia y la ambición que se propagaba entre los humanos, secuestrando a los Biju y atrapándolos para su beneficio. Nos tomó otro rato entender que Shuuei estaba tomando los espíritus de almas perdídas para hacerse de un ejército poco a poco, disfrazando su presencia en chakra."
"Decidimos entonces darle las armas a Sagara, y tratar de resolver el balance espiritual. No volver a abandonar la Tierra por completo... lo que sentiste fue... a Shuuei." Ren, como Gaara reflejaban preocupación. Estos hechos alarmantes de un enemigo al que no pudieran ver, no era alentador.
"Esta es la primera vez que alguien de los Higa ha podido encontrarlo. Lo más probable es que... ya sepa de tu existencia y esté buscándote"
Sasuke finalmente miró a su amiga, determinado a protegerla. Pero no imaginó verla tan pérdida, las lágrimas brotando en silencio. No dejo que la tocarán, se levantó apoyándose de la roca, como si quisiera escapar.
"Me pediste la verdad... esta es. Lamento que no sea lo que esperabas" Isamu parecía realmente culpable, pero no la siguió mientras se alejaba y aunque lo rechazó al inicio, Kaname la siguió para que continuará apoyandosé en alguien.
Sakura mantuvo la cordura en tiempos difíciles, con Naruto lejos, pasaba su tiempo preparándose con Kakashi y Tsunade. Visitaba tanto a Hinata que Neji ya no sé molestaba en escoltarla cada vez. Su amiga también parecía estar preocupada, a veces ni Kiba podía calmarla.
Esa tarde cuando salieron juntas a comprar vieron a Ino y Choji. Se detuvieron a hablar, notando que parecían preocupados. Shikamaru se había recluido en su casa, salía menos. Según su madre, iba entre la biblioteca, la oficina del Hokage y el distrito Uchiha.
No era normal. Viendo a Ino tan preocupada decidieron acompañarlos. Yoshino los llevo al estudio, dónde Shikamaru parecía estar apuntando varias cosas, con pergaminos, mapas, libros y papeles a su alrededor.
"Shika?" Ino trato de llamar su atención pero seguía murmurando cosas.
"Shikamaru!" Sakura lo hizo finalmente despertar de ese extraño trance.
"No te ves bien... " Hinata trató de moverlo pero Shikamaru, tomó su muñeca abruptamente, parecia alterado.
"¿Qué te sucede?"
"¿Dónde esta Hikaru?" Preguntó alarmado, ninguno sabía así que simplemente nos dejó allí. No supimos de él en 2 días, no regreso a casa y cuando finalmente Ino vino a buscarme, no esperabamos tener una reunión tan tarde en la noche en el distrito Uchiha.
"Seré breve, los aquí reunidos son los únicos en los que puedo confiar en caso de una emergencia." Sakura notó que casi todos estaban allí, incluso Kakashi quien apenas parecía sostenerse. Tsunade llamó a Shikamaru hacia adelante y continuó.
"Estan sucediendo muchas cosas, no es coincidencia. Recibí noticias de Jiraiya sobre Akatsuki y los Jinchuriki. No voy a mentir, en cuanto empiecen a desaparecer será muy probable que... enfrentemos una guerra."
"¿Qué esta diciendo Shishio?"
"Si Jiraiya no... regresa. Solo nosotros estaremos aquí para defender la aldea."
"Pero Naruto no..." Sakura insitío, esta vez, Kakashi la detuvo.
"No podemos llamarlo de vuelta si algo pasa." Su sensei le echo una mirada a Shikamaru quien decidió hablar finalmente.
"Hikaru... no pudo decirlo pero después de leer e investigar información que me dio. Solo puedo decir que, hasta conocer al enemigo, no podemos arriesgarnos."
"Pero ya hemos visto a Akatsuki" Ino refutó confundida, Shikamaru intervino
"No conocemos a los integrantes restantes, más allá de Itachi, Deidara y el sujeto enmascarado. La marca en Naruto sirve como un rastro espiritual, por lo que leí no muchos pueden detectar esto. Con la información de Jiraiya, no me queda duda que quien busca a los Jinchurikis es Kaoru"
"¿La doncella del viento? Insinuas que nuestra compañera es..." Lee parecía ofendido, Neji le cerró la boca.
"No creo que sea asi, dejalo terminar"
"... Como decía, si la conozco bien, pienso que pretende adelantarse a Akatsuki y ponerlos a salvo. El pergamino habla de un lugar sagrado pero no menciona nada de su ubicación"
"El problema es que... en cuanto esto pase, ya sean Akatsuki u otras aldeas... podrían desatar una guerra. Quiero tomar precauciones de la manera más discreta, no levantar sospechas. Shikamaru ha propuesto guardar las provisiones y armas en 2 puntos estratégicos. Espero su cooperación en los siguientes días, por lo tanto sus misiones serán limitadas a territorio cercano de la tierra de fuego."
No fueron noticias alentadoras, Sakura apenas podía mantenerse cuerda. Kakashi al menos parecía entender que sentía y ofreció su apoyo si necesitaba hablar. Fue extraño, tomar su oferta más tarde, que realmente cumpliera su palabra y aunque no sabía que pensar de esta situación. Era una kunoichi, haría lo posible para ayudar a mantener a salvo a sus amigos y su familia... o al menos los que aún permanecían con ella.
La encontró en el lago, junto a los gemelos de cabello rojizo carmín y ojos dorados, ayudando a recolectar la cosecha. Aunque ya parecía estar sana, sabía por el modo en que sonreía a los pequeños que su mente no estaba del todo allí. Gaara no soportaba la idea de verla fingir, sus piernas como siempre lo llevaron hacia ella. Y no pudo sostenerle la mirada.
Les acompaño hasta que Isamu vino a buscarlo para su turno, ahora entrenaban por tiempos para tener algun descanso. Le ayudaba bastante, empezaba a sentir menos cansancio. Una semana y las últimas noticias del equipo fueron que habían llegado a salvo. Cada vez que la visitaba, Sasuke estaba allí y en cierto modo, le reconfortó la idea de que no estuviera sola.
Si algo había aprendido de su estancia en Suna, es que dejarla sola cuando estaba tan callada no llevaba a nada bueno. Al menos ahora, sabía como lidiar con ello, si ella lloraba. Le sorprendía la gentileza que Sasuke mostraba, gestos discretos, pero amables. Desde que Isamu hablo con ellos había estado tan callada y distraida.
Y fue en esos días, que pudo ver a Sasuke. Al amigo que tanto querían Naruto y Kaoru, empezó a entender porqué su lazo era especial. Fue en la noche que terminaron de entrenar, que Isamu le recomendó tomar un baño, no había notado que había rasgado tanto su ropa y las heridas que medio sangraban.
Lo más cercano era la casa, cuando entró no esperó que estuvieran cenando y alarmar a Kaoru.
"Estoy bien" trato de cubrir las heridas pero ella tomó su muñeca.
"No me vengas con eso, dejame verte"
"Enserio... no..." Pero las palabras se quedaron en sus labios, ante esa mirada fulminante y serie. Ah, si... seguía siendo una mujer muy terca.
"Yo me encargo, deberías..."
"No, Sasuke. Estoy bien..." Algo en su tono parecía andar mal. Sasuke no se veía contento pero la verdad, cuando Kaoru estaba molesta lo mejor era no empeorar su humor. Dejo que lo llevará al baño, por alguna razón estaba demasiado consciente de sus manos en su cuerpo. ¿Porqué siempre es tan amable? Aun ahora, mientras limpiaba con un paño su torso, parecía no estar bien.
"¿Estás... bien?" Gaara detuvo su mano, retirando la niebla en sus ojos esmeralda. "Yo... am" Suspiro, su mirada bailando hacia el piso, pero no quería verla así. Tomó su mentón y la obligo a verlo.
"... Gaara, ¿realmente estas bien con esto?" Ah, con que eso era. Casi sonríe solo mirandola tan...preocupada.
"No quiero obligarte a nada, lo de esa noche..."
"Lo haría de nuevo, lo de Shuuei no cambia nada"
"¿Por qué los hombres son tan tercos?" Kaoru reprendió cansada, escabullendose de su agarre.
"Supongo que Sasuke piensa lo mismo..." Con su atención nuevamente en limpiar sus heridas, Gaara continuó. "En este punto, lo que importa es luchar por proteger a los que queremos... a los inocentes"
"Yo se, es solo que... me duele pensar en cuanto han sufrido." Kaoru al desesperarse por no poder limpiar su torso apropiadamente le quitó la camisa, inadvertidamente Gaara sintió su cara muy caliente y sus hombros algo tensos.
"Ahora tiene sentido, las cosas que ví con Kurama... la gente era muy cruel. Tengo tantas dudas y no sé si pueda hacer esto."
Necesitaba un respiro, pero no entendía este sentimiento, sus manos sujetaron sus hombros y la miro. Admirando su corazón, deseando que pensará lo que él.
"No estas sola" Si no creía que podían contra Shuuei, no solo era un fracaso como Kazekage, sino como shinobi. Hipnotizado por ese ligero rubor que empezaba a aparecer en sus mejillas, ambos saltaron abruptamente ante la puerta que fue subitamente abierta.
Sasuke con una caja de madera y vendas. "Pensé que necesitabas esto, pero viendote así creo que debes terminar de cenar."
"Ah, cierto. Perdona lo de antes, es que..." Sasuke dejo la caja en el lavabo, poniendo una mano en su frente.
"Ve, yo me encargo. Si te da fiebre para mañana no podremos salir"
"Salir?" Sasuke la llevó a la puerta gentilmente, una vez que ambos quedaron solos Gaara tuvo la sensación de que algo chocaba entre ellos.
"Dejemos algo claro" Sasuke se puso enfrente, tomando un frasco y ofreciendoselo, olía a lo que normalmente huele el hospital. "Te respeto, haz cuidado de ella y por eso... realmente te estoy agradecido"
Gaara tomó el frasco, notando en su mirada un sentimiento que conocía bien. Enojo. "No te aproveches de su... inocencia. Si la tratas así pensaría algo... equivocado"
"No he hecho tal cosa. Soy honesto con lo que siento" Eso no pareció agradarle más, con ese ceño fruncido.
"Así que... ¿estás consciente?" Gaara asintió, ambos se miraron seriamente, incluso él sabía que desviar la mirada sería admitir una derrota. "Lo supe, cuando la deje ir la segunda vez."
"Bien... en cuanto terminemos con este asunto de Shuuei. Será un juego limpio"
Eso no lo entendió completamente, pero Sasuke ya se marchaba. "Espera, no entiendo"
"¿Crees que nosotros elegimos al final?" Fueron sus últimas palabras, y esa pregunta lo dejo pensando antes de dormir.
"Enserio, jamás volveremos a hablar de esto" Suigetsu trato de sofocar el sonido pero no funcionaba, Karin parecía tan molesta como él, sufriendo en silencio mientras escuchaban cantar un mal rap al supuesto objetivo. Yue y Jugo enfrente, el chico parecía mover su cabeza al ritmo mientras Jugo se quedaba quieto como una estatua.
Entrar fue fácil, al parecer este hombre disfrutaba al dar mini conciertos. A los que aparentemente no venía nadie, y ahora Suigetsu sabía la razón. Fue un alivio cuando termino el concierto, el chico aplaudió y le susurró algo a Jugo antes de seguir a Killer Bee.
"¿Qué te dijo el enano?"
"Seguir a distancia usando a Karin, si su rutina va como se planeo irá a Unraikyou. Puedes adelantarte Suigetsu, el terreno te favorece"
"Ah, la vieja emboscada. Bien, esperaré la señal." Y se dividieron, en incógnito. Fue más tarde que Killer Bee y Yue llegaron al lugar acordado que Suigetsu vigilaba desde el agua.
"Me sorprende que un chiquillo como tú aguantará mi paso. No te interesan las artes de la rima y la música?"
"En realidad no soy bueno con las rimas. Pero mi madre ama la música"
"Entonces sabe del encanto deslumbrante, oh si!" Yue se río, Suigetsu estaba un tanto impaciente pero esperó mientras ambos se acercaban a las escaleras.
"Mira, realmente pienso eres un tipo gracioso. ¿Te importaría si hablamos bien?"
"Vaya muchacho, esperaba algo de tí pero si tus intenciones no son retorcidas quizás te ceda el escenario"
"Así que... ya sabías" Yue no bajo la guardia pero le sonrió y gritó "Jugo, Karin, pueden salir. Todo esta bien"
"Ah, con que él era su respaldo" Suigetsu pensó mientras escuchaba la conversación proseguir.
"Realmente no venimos a causar problemas pero necesitamos que vengas con nosotros."
"Ah, mi primer admirador usa máscaras muy peculiares" Se puso en guardia, Jugo y Karin también pero Yue les detuvo con una mano.
"Escucha, solo queremos ayudar a los Jinchurikis. Tú una vez mencionaste que te gustaría salir de aquí, ¿no? Si vienes con nosotros conocerás a los demás."
"Hay otros como yo?" Eso levantó curiosidad y Yue aprovecho para acercarse muy lentamente. En señal de buena fe le mostró que no tenía oculta ninguna arma.
"Si, de hecho puedo mostrartelo aquí y ahora. Solo toma mi mano y lo verás" Y en cuanto vio que el hombre sacó una espada Suigetsu no pudo evitar salir e interceptar el golpe.
"Por eso no me gusta el modo pacifico... ¿Te dije que era una mala idea?" Bee no vió en que momento el chico se puso atrás.
"Perdón" Rápidamente apuntó con dedos flameantes 3 puntos que lo dejaron noqueado. Suigetsu regresó a su forma normal mientras Yue dibujaba un símbolo en el brazo de Bee, suspiró cansado.
"Harumi, dejame entrar rápido" En segundos, cayó como dormido, unido a un lazo resplandeciente azul. Karin lo tenía en brazos y Jugo se llevó al hombre inconsciente.
"Bien, hay que movernos antes de que vengan refuerzos."
