ajaja tus comentarios me hacen reír, en buen plan ! jaja
PD: Killer Bee es uno de mis muchos husbands! jaja
PD2: ah si, tienes bien ubicados los espíritus de cada quien, son solo 5 guardianes, Sagara no es guardian

Como pez en el agua

"Ya vienen en camino" En cuanto escuchó eso Kaoru suspiró de alivio y sonrió tan alegremente. Finalmente las cosas empezaban a salir bien, Utakata venía de regreso también, ahora solo era cuestión de ver quien llegaría primero.

"Esta noche yo cocino!"

"No se supone que el punto de celebrar es relajarse?" Sora el pequeño que últimamente tomó el lugar de Yue como guardián de la joven kunoichi preguntó mientras veía a la chica murmurar.

"Trata de decirle eso" Sasuke le murmuro al observar que estaba a punto de salir, Isamu le bloqueo el camino y la cargó como una bolsa de papas.

"Waaa! Bajame!"

"Por una vez Hime, solo dejate llevar. Prometo que te dejaré ir si me complaces"

"Liberame!" Siguió retorciéndose y aunque extraño le pareció gracioso verla divertirse con su espíritu. Algo le murmuraba que hizo que luchara con más vigor y verla tan avergonzada solo le dio más curiosidad

"Al fin se consiguió una mujer" Kaname sonreía mirando al par, ahora Kaoru se cubría la cara y el espíritu se carcajeaba, Gaara se acercó para tratar de negociar su libertad al parecer.

Sasuke lo fulminó con la mirada, la mala broma no era agradable y Kaname se carcajeo viéndolo. No le daba miedo ni un poco, era desconcertante.

"Tranquilo, es un decir. Debiste verlo cuando conoció a Shiori por primera vez, casi se le caen las orejas al hacerla gritar... siempre fue algo miedoso de las mujeres por eso."

No era la primera vez que Kaname le decía algo de su vida pasada. Lo que no le gustaba era que a veces, como ahora, deseaba al menos tener alguna ventaja sobre su espíritu. Kaname lo empujaba hacia el grupo de escandalosos shinobi, su pasatiempo parecía era ponerlo en posiciones un tanto... incómodas.

"Oh, un rival? Vamos Sasuke, cuanto ofreces?"

"ISAMU! No te atrevas" Kaoru estaba roja, lo que dejo nervioso a todos fue que de repente le diera una nalgada y eso la hizo explotar. "AQUÍ NO! ME ESTAS AVERGONZANDO"

"Ah, así que quieres llevar esto a casa" Isamu se burlaba, Sasuke no pudo soportar más viendo a Kaoru tan indefensa.

"Ya tiene planes... suéltala"

"Tú y que ejército" Fue entonces que miró a Sora y Kaname, ambos se abalanzaron contra el Dios, Ren atrapo a Kaoru y Gaara parecía no saber que hacer con todos. Aprovechando que todos estaban distraídos Sasuke se llevó a Kaoru, ambos corrieron y escucharla reírse no pudo evitar sonreír. Se ocultaron en el extremo más lejano del lago, en un pequeño mirador.

"No puedo creerlo... aún lo tienes" No entendía porqué la veía tan feliz, aunque no le molestaba. Entonces hizo un giro curioso hacia su rostro, "Empezaba a creer que ya no te vería feliz"

Ah, no se había dado cuenta. ¿Qué veía en esos ojos esmeralda? Cuando Kaoru lo miraba así, era difícil pensar en una razón para mantenerse tan... distante. No siempre podía sostener la vista, de alguna forma, desde que eran pequeños, creía que podía leer la mente. A su forma, le daba espacio y aunque no se sentía presionado a hablar, de algún modo, conseguía sacarle información.

Mientras tarareaba, pasando los dedos entre el pasto y sonriendo tan tranquilamente. Sasuke observaba, solo apreciando el momento, pero... Esa voz en su cabeza se preguntaba ¿Cuanto tiempo durará esto? ¿Si tal vez...

"¿te arrepientes de venir conmigo?"

Cuando dejó de tararear, se dió cuenta que lo había dicho en voz alta, desvió la mirada. Por un largo tiempo no dijo nada, pero de repente sintió gotas frías de agua en su rostro.

"Tú qué crees?" No supo que decir. "Te ves cansado..."

"Tu espíritu tiene un gusto particular por vernos de rodillas"

Lo que no esperaba, al notar que cambió de lugar, fueron sus manos, por instinto se negó a dejarla moverlo.

"Relájate, solo quiero ayudar."

"Deberías pensar que es lo que tú quieres hacer"

"Pues quiero que te acuestes y me dejes hacer lo mío" Sasuke ni pudo contestar, al sentir como lo guiaba a... Sus piernas. No fue lo que esperaba, nuevamente parecía ignorante de lo que sus acciones provocaban. Tuvo que cerrar los ojos, por su bien, sintiendo sus dedos en su cabello, una sensación refrescante poco a poco hizo que se perdiera en el suave masaje.

"Antes... Solía hacer esto por Hika. Aunque se quedaba dormido como gato y era difícil quitarlo después."

Sasuke no quería interrumpir, escuchó en silencio su voz. "No que tú lo hagas. Siempre fuiste muy... Orgulloso"

"¿Aún lo crees?"

"Solo un poco, pero eso es parte de ti. Aunque contigo es más como tratar de tocar el fuego"

"Hmm"

"Es un cumplido, no te quejes. Oh, si. Dime si quieres que me detenga"

"Hmm" Sasuke disfrutaba más de lo que quisiera aceptar su... masaje.

"Respira profundo, voy a pasar por unos puntos hacia tu cuello"

Y continuó con cuidado y paciencia hacia abajo, casi no podía pensar. Era tan tranquilo, mientras la escuchaba hablar, a veces abría los ojos, tentado por la vista. Otras escuchaba sobre pequeñas observaciones que hacía, como el pequeño lunar detrás de su oreja (no sabía que tenía uno), la marca de maldición de un lado y del otro una media luna.

"Me preguntó si Gaara también tiene una"

Optó por distraer su atención "La tiene Yue?"

"Oh si, en su espalda del lado izquierdo, como a la altura de las costillas. También tiene una linda mancha que me hace pensar en piñas por su muslo derecho"

"¿Cómo sabes eso?" Fue más curiosidad que otra cosa lo que lo hizo preguntar y abrir los ojos para ver su reacción.

"Antes íbamos a los baños termales en Konoha, era como nuestro premio al sobrevivir otro mes juntos. Me encantaba, siempre era divertido estar juntos. De hecho, no sabía que las marcas de Hika eran tatuajes y llegan a..."

"No vuelvas a hacer eso" Sasuke no quería ni imaginarlo, no pensaba que fuera tan... inocente para no ver que estaba mal en esa situación. Tuvo que levantarse para hacerle entender claramente.

"No es correcto... Bañarse juntos"

"¿Porque?"

"Es... Cosa de respeto... Confianza" Ah, como deseaba no tener esta conversación.

"Pero yo confío, y con amigos es lindo" No, realmente no quería saber a qué se refería con eso.

"El punto es... Que debes cuidarte" enserio no quería incomodarla. "No todos tienen buenas intenciones. Piensa, si Yue acabará rodeado de mujeres... peligrosas"

Eso sí la hizo reaccionar, al principio entro en pánico, luego lentamente empezó a ruborizarse y sus labios dejaron escapar un ligero suspiro. Y se cubrió el rostro mientras murmuraba cosas.

"... Oh Dios, por qué Isamu no me dijo nada? Ni Hika ni Naruto... Que vergüenza" En momentos así, su viejo instinto de rivalidad disfrutaba tener la razón. Empezaba a ver porque Isamu la provocaba tanto, era como un instinto, un impulso que era natural.

"Y pensar que tú espíritu es igual de pervertido... " Si, definitivamente disfrutaba al hacerla sonrojar. Se cubrió el rostro y empezó a decir tantas cosas que perdió el sentido.

"Tienes un macabro sentido del humor" le reprochaba, mientras le picaba el costado.

"Aprendí de la mejor"

"Ah ¿Si?" Le preguntó asomándose entre sus dedos. Sasuke se acomodó y se sintió particularmente atrevido.

"Antes venías a verme en las noches." No pudo resistirlo, realmente le gustaba sacudir su cabeza un rato.

"UGH! Tu no! No quiero a otro Isamu" Le dio un golpe amistoso en el hombro, él soltó una leve carcajada. Ofendida tomó un poco de agua y le salpicó la cara. Le sonrió y la tomó de la cintura cuando intentó escabullirse. Sentirla temblar entre sus dedos despertó un deseo ferviente de ver más.

"jaja Espera! jaja Sa-Sasuke"

¿Qué tanto podría explorar? ¿Dónde era más sensible? Quería saber, le sorprendió en un momento sentir sus dedos. Buscando, quizás tomo como cosquillas el ligero estremecer que le provocó sentirla explorando. Prácticamente su mirada brillaba y pensó..."Si supiera..." que esa mirada tan inocente lo provocaba.

Pero Sasuke le siguió el juego, disimulando su propio placer para no arruinar el momento. Al final él había ganado más de lo que pensaba, con ella encima mientras recuperaban el aliento.

"E-Enserio... extrañaba tu risa" ¿Porqué le era tan fácil? No lo intentaba pero Kaoru conseguía que su corazón diera saltos, después de tantos años.

"No recuerdo haberlo hecho"

Kaoru le volvió a rozar las costillas, Sasuke empezaba a pensar que si seguía molestándolo así... tal vez no podría controlarse.

"Oh si... esa vez por mi cumpleaños, alguien me hizo enojar "

Ahora lo recordaba, no era exactamente algo de lo que estuviera orgulloso. Aunque juzgando por su sonrisa, no parecía molestarle ahora. "No debí engañarte" le pidió disculpas.

"Si, pero por eso tuve el mejor regalo ese día. Gracias.. Sasuke" Parecía distraída, ahora jugando con el doblez de su camisa. Ya había visto esa mirada antes, y aunque sintiera esa familiar punzada al saber en quien pensaba. No podía guardarle rencor... no podría odiarla aunque lo deseara.

"¿Realmente estas bien?" Quería cambiar de tema, no hacerla bajar, pero cuando se acomodó a su lado para sumergir sus pies en el agua parecía algo tensa.

"No... no creo que pueda aceptar que la gente que quiero se arriesgue tanto pero, cuando lo pensé más, me di cuenta que era algo ridículo" Sasuke si se levanto al escuchar eso. "Siempre estuvimos viviendo una vida que prácticamente pone en riesgo nuestras vidas, ¿Que diferencia habría ahora? Esto es como una misión más, solo que... espero sea la última en un largo tiempo"

"Entiendo" Fue todo lo que dijo, pero ella se recargo en su hombro tranquilamente. Ah, realmente era así de pequeña?

"No sé qué pasé. Pero por ahora.. solo quiero estar aquí"

"Hmm" Solo un día juntos, no era mucho pedir.


El primero en llegar fue Yue, verlo allí tan confiado, seguro y sonriente, fue como una revelación. En realidad no se había fijado en esos pequeños cambios, quería abrazarlo como siempre pero no sintió que fuera lo correcto esta vez. Ya había crecido, ya no era un niño, y aunque sus instintos pidieran protegerlo, ya era capaz de demostrarles qué podía hacer. Era una sensación rara, pero siempre que estuviera bien entonces podía manejar el sentimiento. Cuando llegó el nuevo huésped, fue algo curioso tener a alguien que hablara con rimas y aunque no le agradaba tanto su música, era muy interesante como se expresaba tan creativamente.

Mi gran alivio fue que no hubo heridos, solo que tuvimos que hablar bien con este hombre fornido y moreno para convencerlo de no salir. No planeábamos encerrarlos aquí, mi mayor preocupación fue que Sasuke era muy reconocido con la insignia de su familia y esa mirada tan seria. Para ganarnos su confianza tuve que mostrarle ciertos recuerdos, y presentarle a Utakata. Llegaron como unos 4 días después, exhaustos, pero con noticias. Al parecer las noticias de la desaparición de Bee habían llegado lejos, pero no había más detalles.

Fue la noche del día siguiente que supe lo que se avecinaba. Por una buena razón no me opuse a que Yue fuera solo, sería sencillo la primera vez. El siguiente destino sería Iwagakure, solo esperaba los 2 siguieran separados, sería muy complicado sacarlos de la aldea principal. La verdad desde que salió de la cueva, quería más que nada paz y tranquilidad. Se enamoró del sonido de la naturaleza, sus sentidos se maravillaron al experimentar ese acercamiento a algo tan puro. Por una vez, la emoción de que pudiera realmente cumplir el sueño que Shisui le había heredado fue tan radiante que pudo recordar como ese sueño la había llevado hasta allí.

Aquí, al mirar a sus seres amados pensaba que valdría la pena pelear. A veces se preguntaba, ¿cómo estarán en Konoha? Pensaba en ellos cuando se imaginaba qué pasaría si conocían a sus nuevos aliados. Eran sueños, eran ideas que le gustaba pensar para mantenerse optimista, para seguir creciendo. Claro, en cuanto se recuperó por completo Isamu no dudo en invitarla a los entrenamientos. Más que nada era para que Sasuke y Gaara pudieran medir su fuerza, experimentar sus limites y que no olvidarán aquella motivación para pelear.

Estaba lista para salir, aunque Gaara no parecía contento, pero él no podría abandonar la aldea. Sasuke y Jugo serían su equipo; Karin, Suigetsu y Yue irían a investigar directamente en Iwa. Utakata y Bee nos advirtieron no subestimar el poder del Biju. Bee en especial esperaba dar un concierto a nuestro regreso, no pude esconder la sonrisa al mirar la cara de Karin y Suigetsu, Partimos con el corazón en alto, sorprendida de sentir el sol tan cálido, de la tibieza del viento y el sonido del basto desierto.

Aunque nos separamos, el viaje no fue desagradable. Jugo al parecer no hablaba mucho, era alguien que parecía disfrutar de la compañía de los animales y gustaba de mirar el cielo. Ver a Sasuke sin la cresta de los Uchiha, como cualquier persona era una vista curiosa, me gustaba mostrarle en el camino cosas que encontraba. Más que reptiles hasta que finalmente dejamos el desierto. Aun así de vez en cuando lo veía sonreír, siempre pensé que era un privilegio atrapar una mirada así. Con Jugo, al no ser muy responsivo y algo distante, opté por contarle cosas. Pensé en tratarlo como a Sai, si encontraba una hierba en particular, le hablaba sobre lo que sabía y más que nada... parecía estar hablando sola. Pero no me molestaba, solo me hacía pensar en ese contraste tan grande entre ellos y el equipo 7.

Naruto probablemente estaría contando algo asombroso de su entrenamiento, Sakura trataría de hacer que se calle y cambiar el tema con algo sobre Tsunade o las constantes visitas de Lee. Kakashi estaría leyendo ese libro que se niega rotundamente a prestarme y peor aún, prohibió a cualquier encargado de la aldea que me lo vendan. Sai en algún momento haría un comentario muy curioso sobre el entorno que los rodea y diría algo muy interesante. Como esa vez que dijo haber pasado 2 semanas en una fría cueva y llegó a escuchar hasta los más pequeños animales arrastrarse.

Suspiré, esperando que estuvieran bien. Si me preocupaba un poco Naruto, pero Isamu me había dicho que se encargaría de ello. Esta vez, ni Isamu ni Kaname salieron a acompañarnos, se limitaron a hablar en nuestra cabeza durante el viaje, era solo una precaución. Unos 3 días de viaje nos llevó a donde sentía la marca del Jinchuriki, fue un alivio darme cuenta que estábamos lejos de la aldea principal, en un sitio llamado Kusatsu. Un sitio un tanto amplio, con muchos lugares para dormir, lo que me llamó la atención era la cantidad de baños termales. No por qué fueran muchos, sino lo enormes que eran, Onsen los llamó Sasuke. Aunque tentada por quedarnos allí, era importante mantener bajo perfil.

Al parecer por la noche bajaba cierta niebla que hacía que la gente se retirará antes, no duraba mucho pero mientras caminamos buscando donde dormir. Era de esperar que alguno tratara de robarnos, un muchacho delgado, Sasuke no dudo ni un momento, lo dejo inconsciente. Me dio pena verlo tirado, lo acomodé aún lado para que al menos pareciera dormido. Le deje mi último pan envuelto en su mano, aunque Sasuke me reprochó el gesto. "Todo va a salir bien" le decía, siempre podría buscar algo.

"¿Realmente está aquí?" Jugo preguntó, asentí con certeza, yo podía sentirlo claramente.

"Siento algo" Era la forma de Sasuke de no quedarse atrás.

"Esta bien, yo sé a dónde ir" Aunque me lanzó esa mirada de reproche (muy leve, si no lo conoces no ves la diferencia), ya le había dicho que lo suyo no era ser sensor espiritual. Pensé que el mejor plan sería buscar donde dormir cerca de donde sentía al Jinchuriki, al juntarnos nuevamente decidimos seguir a Jugo a una pequeña posada. No era de las más populares pero esa fachada de hogar y modesta decoración lo hacía un lugar acogedor. Tenía un pequeño baño que te permitía ver el cielo, al parecer la niebla iba y venía por que cerca había un terreno de geisers. Relajada, al tener un baño decente en este viaje, no pude evitar tararear, casi siempre era el mismo tono. Esa canción que alguna vez Akane bailo para nosotros, ese calor que entraba a tu pecho y te hacía sentir que todo estaría bien, simplemente veía a mí en ocasiones. Me quede tan absorta en la melodía que cuando escuche un ruido, me sobresalté y me levanté de la pequeña tina.

"¿Quién anda allí?" No tenía nada a la mano, pero no baje la guardia ante el desconocido. Un hombre alto, de espalda ancha pero esbelto, brazos que no podían ocultar cierto músculo, pero no marcado sino que había ciertas cicatrices irregulares como telarañas, de cabello oscuro como la noche. Definitivamente era mayor, aunque joven, quizás tendría 20 o más, no parecía tan grande como Gai o Kakashi. Su cabello corto, revuelto pero con bordes puntiagudos, tenía una máscara negra que cubría sus ojos, creo que era un antifaz, pero pude ver su boca. Esa piel clara me hizo pensar en Sasuke, tan hermosa que pensabas eran perlas. Parecía que estaba igual de sorprendido, con los labios abiertos, incapaz de moverse. Nunca miró en mi dirección, pero sostenía una cubeta con un temblor que era difícil de ocultar.

Sentí el frío del aire, y me trajo de vuelta a un detalle que no había contemplado. Me sumergí nuevamente en la tina, cubriéndome lo más que pude y observando nuevamente al hombre note algo que deje pasar. Tenía la misma marca de la posada, entonces supe que trabajaba aquí.

"Oh, que susto me ha dado, pero... quizás solo cometimos un error" Traté de no alterarme, realmente no me había hecho nada. Pero por alguna razón siguió allí, hincado, callado, sus labios se movían pero ningún sonido salía. Tal vez estaba asustado, de que gritará.

"Am, esta bien. Es solo un accidente, ¿verdad?" Realmente trataba de no darle problemas, pero al escucharlo respirar constantemente me preocupe. Parecía tener un ataque de pánico, salí del agua, y me acerque asustada por él. Ni siquiera lo pensé cuando mis dedos resplandecieron y tocaron su frente. Ese instante, ese breve roce con su piel me dio una sensación tan intensa que subía por mi espalda, no supe porqué, pero no pude moverme. Mis dedos perdieron el brillo, nos quedamos inmóviles sin saber que decir. Al parecer sintió el mismo choque eléctrico y volvió a respirar normal, pero... antes de desaparecer pude ver un leve color carmín en sus mejillas. Y tuve la sensación de que ese leve aroma era familiar.

No pude dormir esa noche, y aunque Sasuke me hizo compañía, no podía decirle lo que había pasado. Ni yo entendía porque me alteraba tanto, era como si mi mente no quisiera descansar. "Mi cabeza no me deja dormir" le contesté, entonces Sasuke hizo algo tan extraño. Fue muy delicado, al tomar mi mano y no dijo nada mientras me guiaba a mi futon. Y aunque ambos terminados recostados, me seguí moviendo un tanto intranquila hasta que él me amenazó "Otra vuelta y te sostendré toda la noche" Esa idea me dejó peor, solo Hikaru me había abrazado antes de dormir. Cerré los ojos, esperando que mañana fuera un día normal.


Gamakichi odiaba guardar secretos, ahora más que nunca viendo a su amigo Naruto entrenar tan duramente con el viejo Fukasaku. Desde que Gamamaru le contó de la profecía y los eventos que pasaron en Suna, las cosas fueron de mal en peor. Al menos lo sentía así, ya habían pasado 2 días desde que el viejo Fuga y Shima se habían ido, Naruto estaba inquieto en el Monte. Aún así, siguió entrenando, hablando con él en esos momentos donde su cuerpo se negaba a cooperar.

Le hablaba de Konoha, de sus amigos y más que nada de la mujer que tanto buscaba. "Kaoru se hubiera muerto de hambre aquí. Sabías que le tiene miedo a los insectos. Me agrada cuando me cura, usa una cosa rara que huele bien" Cosas así que aunque no tenían mucho significado para él, su amigo siempre se veía feliz y segundos después se levantaba motivado.

Fue con Gamamaru, con la mente inquieta y preocupación en su pequeño cuerpo de rana. Le tomó un rato para que pudiera hacerle caso, la mente del viejo iba y venía pero cuando al fin entró en sus 5 sentidos le habló.

" ¿Cree que Naruto realmente es el niño de la profecía?"

"Solo digo lo que he visto en mis sueños... creer no depende de mí"

Gamakichi necesitaba más que eso, así que siguió preguntando. "¿Ha tenido otros sueños?"

"hum... hubo otros, pero ahora me acuerdo de algo." Hubo una larga pausa, se había dormido. Gamakichi tuvo que despertarlo y volver a preguntarle para que se acordará

" Ah... si. Hay cosas que es mejor no contar pequeño. Confío que sigas tu camino"

No entendió que quiso decir con eso, hasta que apareció Shima con malas noticias. Y otra vez, mientras veía a Naruto trabajar con Shima en esta ocasión, se sintió peor de guardarle otro terrible secreto. Shima le contaría que le sucedió a Jiraiya cuando Fukasaku se recuperará.