Bueno, ahora sabes que planeaba con Shisui... siendo honesta había repasado varias escenas en mi cabeza para que fuera real, para no perder la esencia con Shisui... ya me decidí que hacer.
jaja sabes, me divierte mucho cuando escribes *la agita* jaja suena tan gracioso en mi cabeza al leer *la agita agitadamente* XD
Oh, y los eventos suceden en momentos diferentes, no son todos seguidos.
La marcha
"Han aplazado la reunión por lo sucedido en Konoha e Iwagakure" Temari parecía aliviada con las noticias, al igual que Kankuro.
"Tenemos 1 semana, suficiente tiempo para dejar todo arreglado aquí, son buenas noticias" Kankuro estaba muy emocionado, Gaara suspiró algo cansado y sabían porqué.
"Sigues... preocupado" Temari fue quién trató de consolarlo esta vez. "Pensémos que mientras Sasuke esté con Yue estará bien. Podemos discutir esto en la reunión..."
"Si, definitivamente haremos entrar en razón a esos viejos." Kankuro se sumo con alegría mientras continuaban hacia el centro subterráneo de medicina herbal. Los recibieron los 3 aprendices de Kaoru con la usual alegría, ella y el nuevo estaban en los campos de cultivo.
Cuando los encontraron no era sorpresa que ella estuviera ayudando, ver al otro con la pequeña Midori y los gemelos fue la sorpresa. Tuvieron que interrumpir para comentarles lo que había pasado, sobretodo el último mensaje que recibieron. Kaoru lo tomó mal, pero Temari la ayudó a aliviar su preocupación por sus amigos.
La volvió a ver más tarde en el templo, Isamu le había dicho que debían irse pronto. Al parecer estaban discutiendo sobre que hacer, quería intentar apoyar de otro modo. ¿Cómo convencer a los otros Kages que el enemigo real no era siquiera humano? ¿Cómo demostrarlo? Si, podía arriesgarse a revelar toda la verdad pero eso pondría en riesgo a su aldea. Pros y contras, lealtad o amistad, había conceptos que chocaban en su cabeza. Necesitaba un respiro y por eso cuando se le acercó Shisui en la tarde lo dejó guiar el camino. Francamente era algo diferente tener a alguien que pensabas muerto a tu lado, pero la felicidad de su amiga era genuina y no hizo muchas preguntas. Hacía cosas muy peculiares, lo llevó a un pequeño puesto de dulces y le ofreció uno. "Pensé que te gustaría el de manzana" Decía, lo tomé por curiosidad y no me negué mientras lo escuchaba hablar de lo que "veía" en este lugar.
Tuve una sensación cálida cuando mencionó que Kaoru había hablado de mí, ha saber que le habría dicho pero pasaron esos minutos tan rápido que cuando me di cuenta que pronto debía volver a la aldea, no quise irme. "Me agradas" Me dijo, tan simple, tan amable con una sonrisa amistosa. "Gracias?" No estaba seguro si debía responder a eso, él solo se carcajeo y me dio una palmada en la espalda. Estaba tan sorprendido que deje de caminar y él me rodeo con su brazo de todos modos y continuó la caminata como si nada.
"Aquí entre nos, me recuerdas un poco a otra persona. También era reservado, pero como me encantaba dejarlo igual que tú."
"N-No me pasa nada" protestó rápidamente, Shisui se carcajeo y cuando le puso la mano en el cabeza, se detuvo. Allí notó realmente una diferencia de altura como de media cabeza, se había recargado en él mientras caminaban. Era extraño pensar que fuera mayor.
"Hasta para mentir son pésimos. Bueno, tú al menos respondes..." La despedida fue breve, no pensaba que lo tratará como un niño pero... no sabía si eran amigos. El día siguiente que pasó a ver a Kaoru no fue su intención interrumpir su charla con Utakata, parecía tensa y escuchando la razón no supo dar otro consuelo más que ir al lago. Le gustaba escuchar el sonido del agua cayendo por la pequeña serie de cascadas que descendía del camino al templo principal.
"Gaara... ¿cómo manejas esto?"
"¿A qué te refieres?"
"A... todos estos pensamientos que te vienen en la cabeza. Me siento feliz, culpable, preocupada, angustiada, bueno... tantas cosas a la vez que me estoy mareando. Y ni siquiera sé como responderle a Isamu..."
"¿Te dijo algo?"
"Si y no. Fue muy... cortante. Lo hice enojar, no se bien porqué, pero no parece tan enojado y eso me confunde... Es que me mira como si..."
"Si?"
"... como si estuviera más triste y asustado que enojado, digo, es raro pero es que fue la misma mirada que tuvo Hikaru cuando le dije que me iría"
"No soy experto en esto. Pero, a veces funciona ocuparte de una cosa a la vez."
Solo al siguiente día Gaara lamentó sus palabras, solo un poco. Al parecer su charla la llevó a tomar medidas inesperadas para hablar con Ren e Isamu, habían sentido en la mañana el disturbio en el flujo espiritual, tenía un plan en mente pero Ren se negaba, sobretodo con las noticias de Shiori.
"Después de meses... al fin mandó un mensaje y se le ocurre proponer una locura" Ren estaba más que preocupado, Isamu no se quedaba atrás pero miraba seriamente las rocas luminosas. Gaara se quedó a escuchar, Shisui permaneció con ellos, recargado en el poste del templo. Kaoru a su lado, sosteniendo su pulsera con la mirada sorprendida.
" Sería una locura ir al país del Fuego con lo que esta pasando" Gaara intervino, con ese tono formal pero serio que normalmente reservaba para mantenerse concentrado.
"Pero Shiori no pediría algo así en vano. Debe haber una razón" Ren seguía tratando de decifrar las intenciones de su amiga, caminando en círculos.
"Si la hay..." Isamu interrumpió finalmente, parecía indiferente, pero esa cara la conocía bien. Se ponía así a veces y no resultaba en algo agradable, normalmente en los entrenamientos. "Ren, ya no hay duda de que Shuuei esta aquí, podemos detener esto antes de que sea tarde... llegó el momento"
Ren se detuvo, su cara de sorpresa inicial paulatinamente pasó a la confusión y luego a completa incredulidad. "No... aun no sabemos nada de..."
"Ya esta decidido" Isamu se acercó a Ren y ese tono en su voz, no me daba buena espina.
"¿Qué no tengo opinión?" Al parecer se habían olvidado de que Kaoru estaba allí, Isamu la miró molestó. ¿A esto se refería Kaoru con que sentía su conexión débil? "Le prometí a Gaara que cuidaría Suna, si no estoy cuando vaya a la reunión..."
"Debemos ir... no podemos perder más tiempo."
"Pero Sasuke no ha regresado"
"No hay opción"
"Te espero allá"
No dije más al notar en sus ojos carmín algo realmente extraño, angustia. Pocas ocasiones lo había sentido así y por eso decidí confiar, estaba arreglando las cosas para el viaje. Quedé de ver a Isamu en la entrada porque dijo que tenía que hablar con alguien pero eso fue hace horas. Poco después alguien toco a mi puerta y cuando entro a la habitación Shisui, mi alivio se pausó al verlo con una bolsa en sus hombros y una sonrisa que supe interpretar muy bien.
"No estarás pensando..."
"Será un largo viaje..." Shisui contestó suavemente, ahora que se había acercado noté que esa sonrisa no era real.
"Si, pero no tienes que"
"Quiero ir contigo" Su tono aunque parecía alegre tenía algo diferente, no sabía que pensar.
"¿Enserio?" No quería forzarlo a nada. "Te siento extraño..." Pero no dijo nada cuando le toque la mejilla, creo estaba pensando algo. "Shisui, si es porqué parezco algo... am... pequeña o algo así, soy más fuerte de lo que piensas. Esta bien, no te preocupes... siempre tendré a Isamu conmigo"
Su brazo me rodeo la cadera, volví a ponerme roja, aun no podía superar esta atracción indudable o acostumbrarme a estos gestos de afecto tan... intoxicantes. Pero eran normalmente algo pequeño, algo suave, Shisui era más tímido de lo que pensé.
"Será... un largo viaje. Quizás llevaría 1 semana si tomo más precauciones de lo normal."
"Eso espero" Pensé que me quería lejos, hasta que lo ví tomar mi bolsa. En la entrada pensé que Isamu le diría algo, que lo haría quedarse pero solo lo miró indiferente y nos guió afuera. No entendía porqué, pero incluso cuando regresó a mi cabeza se negó a hablarme como siempre, solo indicando el camino a seguir en la arena.
Naruto regresó esa noche con el grupo, solo se sentó y siguió comiendo en automático hasta que casi se le atora un pedazo grande de res y Kakashi-sensei tuvo que golpearle la espalda fuertemente.
"Se que estás preocupado, pero trata de confiar en ellos. Estarán bien" Kakashi-sensei le dijo muy confiado
"Lo sé, pero... siento que debí hacer algo"
"Fue por su ayuda que ya llegamos hasta aquí, podemos seguir el rastro sin problema" Yamato le aseguró con una sonrisa, de todos modos no ayudaba a resolver el rompecabezas en su cabeza.
"Lo sé... rayos! No entiendo qué trata de hacer"
"No pensé que él fuera de los que pierde la cabeza ante... una situación como esta." Yamato tenía razón, pero Kakashi interrumpió muy tranquilo
"No lo es, pero ya casi lo alcanzamos. La pregunta es, ¿porqué quiere que lo sigamos?" Su pregunta le dio otro dolor de cabeza, en cuanto descansaron un poco y Yamato dijo que volvió a moverse lo siguieron en la oscuridad. Estuvo pensando desde que salieron de Konoha, ¿todas esas señales fueron... planeadas? Sabía que Hikaru debía ser muy bueno para que Sai dijera que es el mejor de Root. Alguien como él pudo haber ocultado mejor que iba a huir de la aldea. No debió ser coincidencia que se le cayera esa nota.
¿Porqué hace esto? Kakashi dijo que incluso estaba disminuyendo la velocidad ¿Porqué? No esperaba que en la madrugada finalmente se detuviera cerca de un viejo templo. Destartalado, viejo, conectado a otros pequeños edificios por una escalera a lo ancho y largo del muro rocoso. Y Hikaru allí, donde había una luz se alzó Hikaru con una vara.
"¿Van a quedarse allí o vendrán a comer algo?" Si, definitivamente eso confirmaba todo lo que pensaba Naruto. Kakashi sugirió hacer lo que decía, aunque en su opinión... lo convenció más el conejo asado. Yamato quería preguntar pero Hikaru lo calló muy rápido metiendole un trozo caliente de carne en la boca.
"Ni por que les ofrezco algo me van a dar un respiro..."
"Tienes que admitir que es muy... inusual esto." Kakashi, le contestó terminando su parte y sonriendo debajo de la máscara. Hikaru suspiró, pero habló de frente.
"No los detengo si quieren irse, solo necesito a Naruto realmente."
"¿Podrías dejar de ser TAN EXTRAÑO?" Naruto sonaba desesperado
"Mira, no puedo decirlo. Ya sabes. Pero quiero probar una teoría, es un hecho que si no hacemos algo... será tarde"
Después de eso, siguió comiendo con la mirada cabizbaja, siguieron su ejemplo mientras pensaban en qué se habían metido al seguirlo hasta aquí.
En la seguridad de la noche, mientras ella dormía Shisui esperaba a aquella voz en la oscuridad. Isamu, el denominado Dios de los espíritus del que había leído hace mucho tiempo era una caja cuyo contenido era desconocido. Seguía pensando en su confrontación, reflexionando y negando lo que había escuchado. Llevaban viajando ya una semana, sin poder comunicarse con nadie, sin noticias, solo ellos dos a un rumbo que solo Isamu conocía. Si, había sido directo al expresar la razón de su desagrado hacia él. ¿Tenía razón? Mientras más lo pensaba, más se sentía...egoista.
Cuando dije diviértanse, no me refería a que te acostarás con ella. No sentía culpa de eso. ¿Porqué debería? Cuando por una vez, pudo sentir nuevamente algo, sentirse humano. Un hombre. Alguien lo necesitaba, alguien lo veía realmente, alguien lo amaba... de una forma tan sincera, que solo quería resguardarse en esa sensación y volver a vivir.
Eso no tenía que pasar! Nunca tuve que preocuparme por esto antes pero TÚ, tenías que venir a poner en peligro TODO por lo que he estado peleando.
Y por instinto, contesté con enojo. Le reclamaba como si Isamu fuera un padre, un hermano, un amigo quizás. No tendría porqué, normalmente tenía más paciencia pero que insinuará que hubiera hecho algo para perjudicarla era como una blasfemia para él. Y gritaron con tal voz que supo que alguien podría escuchar, pero no le importaba más.
¿Crees que poco me importa? Tú no la conoces como yo, no eres parte de ella como yo siempre lo seré. No tienes idea de lo que es vivir dentro de alguien tanto tiempo que olvidas que... que no eres una herramienta. Que eres... un amigo.
Eso dejó mudo a Shisui, solo por escuchar verdadera pena en su voz.
Los amigos que tuve alguna vez... murieron. No quiero perder a más. Me gustaría que tuviera una larga vida, que sonría como antes... vaya, incluso extraño al mocoso lamebotas. No tuve este problema antes, los hombres de las generaciones pasadas nunca me trataron como... ella.
¿Me odias por regresar? la pregunta salió antes de poder detenerme a pensarlo.
No, no a ti. Su voz describía mejor sus sentimientos. Me siento idiota. Olvide que tan diferente es una mujer, ¿te das cuenta de que... creaste mi mayor miedo?
Pero realmente no entendía a que se refería, lo único que sabía con certeza es que realmente quería a Kaoru y se preocupaba por ella.
Tengo miedo. ¿Cómo puedo protegerla? Es tan terca, tan... compasiva. No dudaría en ponerse en riesgo y ya no puedo dejarla tomar ese camino. No con Shuuei. Hay cosas que no he dicho porqué odio dar falsas esperanzas, no sé si saldremos de esto...
¿Cómo eso lo trajo aquí? Shisui sabía que fue un acuerdo mutuo, algo implícito. Entonces los siguientes días, aprovecho aquellos momentos con ella. Isamu la conocía mejor, pero él podría hacer lo mismo. Era una forma agradable de disminuir la tensión entre ellos, sus relatos a veces hacían que Isamu dijera algo a través de sus labios y eso poco a poco los llevó a un paso agradable en la naturaleza, evadiendo pueblos y los caminos normales. Aprendiendo mutuamente cómo aquellos años los habían cambiado, estaba orgulloso al notar que aún llevaba sus lecciones a la práctica.
Me encanta ver las hojas caer
Shisui podía escuchar el viento, sentir ligeros roces en su pierna de aquellas pequeñas hojas, el olor de bosque... su cuerpo reconocía esta fauna. Pero no quizó decir, Isamu no indicaba a donde iban pero... ¿porqué traerlos al país del fuego?
Naruto no dudo ni un instante la oportunidad, seguir a Hikaru fue lo mejor que pudo haber hecho. Aunque su mejor plan era hablar con el Raikage, debía intentarlo. Hikaru sonaba pesimista con su plan, pero no se negó a ayudar, rastrear al grupo que se había ido fue fácil con él de su lado.
En un punto, me preguntó si el zorro me seguía dando problemas. Se disculpó por no haber estado para ayudar, y Naruto no sabía porque parecía tan miserable al decir eso. Cuando los alcanzaron, reunió todo el valor que tenía y lo que aprendió en estos tiempos para hablarle de frente al Raikage.
Nagato le enseñó que debía terminar este círculo de odio, de Sasuke que la venganza puede consumir a una persona y cambiarla.
Es por ellos que le pido detener está cazeria sin sentido.
Yue es un buen chico, estoy seguro que no tiene nada que ver con lo que le acusan. Es inocente.
Kaoru no ha hecho nada que una madre no haría.
Y Sasuke... Solo necesita ser salvado.
No son criminales, son mi familia.
No quiero que mis amigos o Kumogakure luchen por venganza.
Pero no escuchó, no se detuvo por más que interviniera. No sirvió, con cada paso que escuchaba en la nieve se sentía impotente. Aunque Kakashi le exigiera una respuesta, no era lo que esperaba...
El mundo ninja no complace a los tontos...
¿Qué tan patético puede ser? ¿Realmente no puede hacer nada?
Una seca pero sardónica carcajada rompió el silencio en la ventisca.
"Debo decir, algo de lo que dijo es verdad..." La voz de Hikaru se escuchaba tan fuerte, tan segura que casi enmudeció los pasos en la nieve.
"Si, en toda la historia de esta tierra, el hombre siempre lucho por poder. Siguen siendo tan primitivos que piensan que lo que tienen ahora les da derecho a ser superiores. Incluso les da una falsa seguridad ante aquellos que son tontos?..."
Naruto dejó de llorar, sintiendo una opresión en el aire, escuchando el sentimiento en la voz de Hikaru. No se atrevió a ver, pero siguió escuchando a su amigo defender sus palabras.
"Este mundo ninja existe porque se les permitió vivir. Si tontos son aquellos que perdonan, me enorgullece ser parte de ellos. Ustedes no conocen la verdadera fuerza, la mujer por la que peleó es poderosa porque ella tiene esperanza. Personas como ella, como Naruto siguen creyendo y por eso pueden ver. Ciegos son aquellos como tú, hombres con alma cerrada y fáciles de manipular."
Hikaru se detuvo pero la presión se hizo más evidente, incluso la temperatura se elevó a tal grado que cuando levantó la vista el humo del vapor no le dejaba ver y Kakashi lo tuvo que hacer retroceder un poco. Entonces escuchó el sonido familiar del fuego, una pelea, y el Raikage furioso.
"Lo veo, puedo ver las cadenas que te retienen y la venda en tus ojos. Descuida, no será por mucho tiempo."
"¿Qué hacemos Kakashi?" Preguntó Yamato, alterado y nervioso.
"No se acerquen" Naruto escuchó a Hikaru y otra voz femenina mezclada. Tendría que ser Shiori, cuando finalmente se disipó el vapor, casi no pudo respirar viendo unas flameantes alas rodeando a Hikaru, los otros rodeados por un hilo resplandeciente y el Raikage parecía aparecer y desaparecer. Pero ningún golpe acertaba, parecía que leía sus movimientos y fue incluso difícil ver en que momento golpearon sus manos resplandecientes su brazo.
Gritó tan fuerte, como si lo estuvieran quemando y Yamato por reflejo invocó madera para retenerlo. Pero aquellas alas resplandecieron más y su calor incineraba las ramas.
"DIJE QUIETOS, ESTOY OCUPADO" Dijo molestó, su voz aún sobrepuesta con la de su espíritu acompañante.
"¿Atacando al Raikage?" Kakashi también dudaba pero ya había visto ese movimiento antes.
"Esto solo lástima a espíritus corruptos... Lo entiendes, no?" Naruto entonces detuvo a Kakashi de ir tras Hikaru. Así como había inmovilizado a Sakura, Hikaru logró detener al robusto líder. Sus aliados gritaban desesperados pero no había que temer. Hikaru hizo otros movimientos y empezó a rodearlo con sus alas, con ambos brazos fijos en el rostro del hombre que gritaba en agonía.
"Por suerte no eres gran cosa, sal de allí" Todos se callaron cuando de la boca del Raikage empezó a salir algo grotesco, como un parásito con pinzas que trataba de huir de las llamas, pero Hikaru ya lo encerraba en una barrera como las de Kaoru. Una esfera fue todo lo que quedó en su palma, la miró y la lanzó con una pelota de arriba a abajo. El Raikage finalmente libre de aquellas alas, Hikaru volvía a su forma normal y cuando los miró está vez parecía tener alguna idea porque pudo darnos una pequeña sonrisa mostrándonos la esfera como si fuera un trofeo.
"Raikage-sama!" Gritó el chico moreno al ver como caía de cara al piso.
"¿Pe-pe-pero que diablos eres?' gritó la chica
"Hum... Un humilde shaman" no los desató, pero se acercó a mí dándome una mano.
"Shaman?" Fue lo único que salió de mi boca. Pero tome su mano confiando, ya no había hielo ni ventisca solo nosotros en una gran esfera.
"Si me ayudan con ellos, les diré todo. Pero hay que movernos, no podemos estar aquí por mucho tiempo"
No era muy consciente de que me había dormido hasta que sentí a alguien moverme. Abriendo los ojos me di cuenta que otra vez me movieron de lugar, está est en una habitación amplia, desordenada pero limpia con muchas herramientas, pintura, y un gran escritorio.
Aquél cabello rubio dorado era de los pocas cosas que aligeraba la tensión y la paranoia. No hubiera pasado si no hubiera conocido al enmascarado y a la cosa que parecía planta. No quería pensar en la posibilidad de que... Sasuke y los demás hubieran muerto.
"Abre la boca" dijo Deidara poniéndole en la cara un bollo de pan. A estas alturas daba igual si no confiaba todavía en ellos, tenía hambre.
"Al fin! Créeme que tampoco me gusta actuar de sirviente"
Normalmente lo ignoraba pero sentir el dulce relleno del bollo lo tentó a seguirle la conversación.
"Yo tampoco pedí que me capturaran"
" ¿Preferías haberte quedado con el maníaco de Tobi?"
No, para nada. Bueno ya tenía un nombre, pero necesitaba más información. Seguía pensando en Sasuke y los demás, a lo mejor el sabía algo.
"Ni idea, aunque me gustaría pensar que sirvieron de algo y ya no tengo que preocuparme por... "
Alguien más entró, se acercó a la luz y nuevamente se quedó callado ante esta persona.
"Itachi, ya era hora... Me estoy asfixiando en este lugar"
"Es inevitable, tenemos algo de tiempo así que puedes seguir tu camino"
"Y ser carnada? Claro, mira solo porque no estamos muertos no quiere decir que confíe en ti."
Entonces me miró con esos penetrantes ojos carmesí, probé de nuevo llamar a Harumi. "Mi señor, no debe resistir, confíe en mi" ¿Porque debía confiar en Itachi?
El carmín en sus ojos se desvaneció, deshizo las ataduras y quito un par de sellos. Deidara reprochaba mientras pero se calló al ver que una mariposa, acercarse a ellos. Y mirar cómo tomaba forma lentamente, un espíritu le devolvió la mirada.
"Esperaba que estuvieras loco... Rayos" Deidara parecía más decepcionado que sorprendido.
"Tienes un espíritu?" Yue estaba confundido, no parecía poseído.
"No esperaba que fuera así, pero necesito que escuches la verdad."
Y todo lo que confesó fue triste, tan real que no pude pensar que fuera falso, me advirtió sobre muchas cosas. Entre otras cosas, me pidió esperar.
Hikaru tenía el tiempo contado, dejar ir al Raikage después de explicar que había sido manipulado fue desesperante. Con razón fue presa fácil. Al menos no harían de esto algo conflictivo, bajo amenaza, claro, porque el orgullo de un hombre como él tenía que ser aplastado. Confío en Yamato para dejar en el templo la esfera y Kakashi le pidió regresar a salvó a Konoha pero Naruto se negó a abandonarlo.
Ya había malgastado tiempo, quizás solo tenía unos 4 días más antes de que acabará la reunión y Danzó regresará a Konoha. No quiso pelear con él, siguió el camino acordado y para el segundo día sintió aquella chispa de Isamu. Se apresuró, ansioso y al poner un pie en aquel claro la vio a ella.
Parecía genuinamente sorprendida, había crecido un poco, pero verla sana era todo lo que pedía, no se movió pensando en lo último que le dijo. Naruto se adelanto y la abrazo de golpe, ella sonreía y lloraba. Entonces notó al hombre a su lado, esperaba a Sasuke pero este desconocido con máscara en los ojos no parecía un enemigo.
El par seguía hablando o discutiendo, era difícil seguir la línea de palabras, pero Naruto no se apartó ni un segundo.
Demonios Kaoru! Somos un equipo.
Sakura casi se vuelve loca, y luego te perdimos el rastro...
¿Cómo está Sasuke? No... Te ha... Bueno...
¿Dónde han estado? ¿Porque no han... regresado?
Bien, ya era suficiente. Lo apartó en segundos y cuando sus ojos esmeralda se cruzaron, se sintió muy imbécil. Tenía que disculparse pero un perdón no era suficiente, se rasco nervioso el cuello y tomo aire, pero no salieron palabras.
Y se cubrió media cara con una mano, solo para evitar golpearse la frente.
"Hika?"
"Perdón" Salió como un suspiro, no podía hacerlo si la veía a los ojos. "Nada de lo que dije fue verdad. Mira, no quería que nada de eso pasará. Tu y el mocoso son mi familia... He hecho cosas horribles y no espero que me perdones pero..."
"Hika" ella se puso de puntillas, ya alcanzaba bien mi cabeza y me sujeto como cuando me masajeaba. No estaba enojada, no ví odio ni tristeza, solo una pequeña sonrisa. "Te extrañe"
Y mis miedos no valieron nada, me abrazó, la sostuve con fuerza esperando que esté fuera su redención. Cierta tranquilidad lo acogió pensando que había madurado.
"Isamu dice que tenemos irnos.. pero hay algo que quiero decirles"
Se apartó para tomar la mano del hombre que parecía tenso y nervioso, lo hizo acercarse y le quitó la máscara lentamente.
La mitad de lo que dijo se perdió cuando escucho el nombre, cuando vio su cara, el color de su cabello, y habló. Ni siquiera lo pensó, fue la mezcla de tantas cosas estancadas en su pecho y la frustración lo que hizo golpearle la cara.
