La ruptura
Hikaru escuchaba la situación desde la base junto a los demás Kages. Pensando en qué hacer con el Edo Tensei, representaba un peligro diferente, sin mencionar que Gaara se enfrentaba con oponentes fuertes. Isamu y Kaoru permanecían en la habitación mientras el espíritu planteaba el contraataque con Shikaku Nara. Debería estar allí afuera ayudando en algo, no por ansias de pelear sino de poner un fin a tanto conflicto. El Raikage y Tsunade en la habitación, inquietos de que el Tsuchikage decidió unirse a Gaara en la lucha. Y mientras la miraba despedir a Gaara con la misma mirada que le daba ante una misión difícil pensó en cuanto había cambiado. Ambos jóvenes abrazados, solo Hikaru sabía en la breve mirada que compartió con Gaara el mensaje oculto al partir.
"Creo que con esto podrán contener la amenaza. Cuento contigo Hikaru para que respaldes a todos desde aquí junto a Shikaku." Isamu no esperó a que asintiera, volvió a observar el mapa y continuó escuchando la formación.
"Son astutos, pero quizás así no puedan rodear la línea de defensa y los Jinchurikis permanezcan a salvo"
"Me preocupa más que intenten salir..." Kaoru suspiró mirando el punto donde se encontraba la aldea oculta. Bastante lejos de donde Gaara mantenía la defensa principal junto a Kankuro, Temari y Shikamaru.
"¿Dudas de Naruto? Si a alguien escucha ese muchacho es a ti." Tsunade trató de animarla respetuosamente "Todos tenemos una misión que cumplir"
Hikaru sintió ese nudo familiar al ver que Sasuke y su grupo habían llegado. No estaba preparado para dejarla ir, nunca había estado en una guerra y por más que intentará protegerla, Isamu tenía razón. Ellos eran la mejor opción disponible para localizar a Kabuto.
Kaoru se ponía una capa que Sasuke le había entregado, Hikaru entonces pensó en cada vez que tuvo que dejarla ir. Solo que esta vez notó la distancia al observarlos, ambos hombres cruzaron mirada solo un segundo. Incapaz de decir lo que realmente quería confesar. El pequeño gesto de tocarla brevemente para salir le pareció una respuesta silenciosa.
La pequeña con la que había crecido, cuyos ojos verdes lo miraban ahora parecía comprender su inquietud, pero está vez ella se veía enfocada. Kaoru se acercó a él y le tomó las manos. "Volveré pronto. Shiori... Hika... Gracias"
La miró irse junto a Isamu, avergonzado de que todavía supiera leer sus pensamientos, que todavía tratará de darle confianza. Asustado, por la impresión de esa despedida. Tsunade se acercó a él, aquella mirada seria la había visto varias veces, pero le tendió una mano en señal de apoyo.
"Te arrepientes de tu decisión?"
Lo pensó bien antes de responder, masajeando su frente para evitar la migraña. "...Un poco. Ninguno sabe lo que esta en juego ahora." No le quedaba más que confiar en que Sasuke la protegería, tenía que hacerlo.
"Y...el padre..."
"Le romperé la cara cuando termine la guerra"
"Vaya motivación, ¿no debería saber?" Honestamente, tenía derecho pero, ¿qué cambiaría eso ahora? Tsunade entonces le dejo pensando con un consejo. "En tiempos como este, necesitamos una razón para sobrevivir. No sigas mi ejemplo, vivir con arrepentimientos es una carga que no le deseo a un joven shinobi como tú."
"Hika, tenemos trabajo..." Shiori finalmente salió de su cabeza, inclinándose en posición hacia Inoichi. Hikaru prometió darlo todo, y eso planeaba hacer, tan solo para volver a casa y sonreír como antes.
Yue podía notar la tensión en el aire, nunca había estado en una guerra pero no había lugar para la duda, o eso decía Harumi. Ella le apoyaba en indicar que cosas debía ver, como apoyar a los otros. Su misión más importante era llevar a los heridos a la unidad médica junto a Deidara. Con la movilidad de su arcilla acudieron a asistir a la unidad de ataque sorpresa y dividirse para abarcar más terreno con los clones.
"Harumi-san, ¿ya son todos?"
"Hay un grupo adelante" Yue volteo a ver al Deidara original.
"Ya sé. No tienes que decirlo." Volaron en dirección a los escombros y el humo del bosque. A unos metros Deidara maldijo en voz baja.
"Sasori-dana!" Reconoció al pelirrojo a lo lejos, estaban en problemas.
"Tenemos que acercarnos" Deidara ni siquiera lo dudo, Yue tendría que planear en la marcha ya que su compañero esta vez era todo menos paciente.
Sasuke sentía raro siendo el soporte de alguien. No era de los que se siente cómodo con el contacto físico en general. No aceptaba a cualquiera, porque la confianza era un lujo.
"¿Segura que no es nada?" Preguntó,Kaoru se frotaba la frente y respiraba hondo. Ajustaba su respiración, pero no tardó en soltar su hombro para demostrarle que no era nada.
"¿No lo sientes?" Ahora que lo mencionaba, sentía algo leve en el pecho. Pero lo aludió a la tensión que se sentía ese día. Se apartó momentos después, continuaron el camino.
"¿Náuseas por volver a la madriguera de la serpiente?" Suigetsu pregunto divertido con una sardónica sonrisa, Karin intervino.
"Habla por ti, honestamente te toleraba más en ese tubo"
Sasuke los silencio antes de que siguieran peleando, a unos minutos de pasar la primera línea, tomó un leve respiro antes de entrar. Ningún recuerdo en estas fosas era agradable, seguía siendo la mejor apuesta el venir aquí.
Se dividieron para buscar información sobre el Edo Tensei, aunque pensándolo mejor, decidió llevar consigo más que eso. No quería volver a pisar este lugar, pero había varios pergaminos que seriamente debía destruir. Después de un tiempo, cansado de leer sobre experimentos grotescos fue a buscar a los demás para dejar el lugar. Suigetsu y Karin parecían contentos ante la idea de destruir todas la base pero aún no encontraba a Kaoru.
Caminando otro rato hasta dar con una puerta gris entreabierta, Kaoru leía tan atentamente que no lo había escuchado.
"Sa-Sasuke! " Se veía pálida, ocultando el pergamino en vano.
"Podemos irnos, ¿Encontraste lo que necesitabas?" Kaoru asintió, dejo que Suigetsu y Karin destruyeran la guarida. Isamu salió nuevamente, invadiendo abruptamente su espacio personal. Deteniendolo a centímetros de su pecho.
"Relájate, solo te revisó" Aunque no protesto tanto esta vez, se apartó por reflejo.
"Se que te preocupa, pero puedes ser más amable." Kaoru ya encaminaba al espíritu lejos de Sasuke, sin embargo Isamu nunca dejaba de ser insoportable.
"No te fijes, es Kaname quien necesita mi apoyo."
"Si, si... lo que digas. Ustedes son tal para cual. No se porque me preocupo" Isamu entonces se giró para evadirla y desafiarla con la mirada.
"Hablando de eso, mi querida reina, esta vez necesito que tengas mucho cuidado. Habrá que ir enserio contra este sujeto..."
Algo en esa simple advertencia lo hizo sospechar que no había terminado de expresar otra cosa. No dio tiempo de interrogar cuando Isamu los dirigió a donde había sentido a Kabuto. En el camino el par de siempre expresaba las cosas desagradables que encontraron y el alivio de destruir malos recuerdos. Mientras más se acercaban, más se profundizaba esa sensación de pesadez en el pecho. No lo molestaba mucho, solo era extraño. Esa noche se mantuvo despierto por la sensación a su alrededor.
"Creo que ya sé que es..." La voz de Kaname no distrajo su guardia, prestó atención a su opinión.
"No es tan malo, creo que finalmente se abrieron tus canales de Reishi a nuestro nivel"
"Y eso que significa?"
"Eres más sensible a los sentimientos o el aura de otros. Descuida, estoy contigo. Puedo ayudar a bloquear esa sensación."
"No entiendo la diferencia"
"Es cómo cuando la fuerza de un chakra superior trata de aplastar tu energía, se manifiesta de manera física. En este caso, sientes esa energía de ambas formas, física y mental... ese Kabuto se siente como algo tóxico pero confio en que no pasará nada"
"Suenas sospechosamente seguro"
"Ya resistimos más que esto... francamente quiero devolverles el favor"
Sasuke entendió entonces el sentimiento, también tenía cuentas que pagar.
Naruto no era conocido por tener mucha paciencia, tampoco por comunicar con precisión instrucciones. Y a veces era demasiado orgulloso para admitir algunas cosas, pero esta vez estaba aliviado de que alguien en este grupo supiera interpretar lo que quería decir.
"Vaya que progresamos esta vez. Creo que si logró escucharme" Utakata comentó asombrado al salir del trance. Mirando a Roshi quien aun no terminaba.
"¿Y qué te dijo?" Naruto lo miraba curioso, esperando algo positivo en este asunto.
"... Entiendo que no confié en nosotros, no hay nada que pueda ofrecer a cambió... espero que entienda que realmente no deseo aprovecharme de su poder."
"Tal vez sí hablamos todos juntos, terminemos convenciéndolos" Bee dijo mientras escribía en un cuaderno. Naruto aprendió de Bee qué podía usar el poder del Kyubi, aunque de otro modo. Kurama había aceptado hasta cierto punto hablar con él, pero le dejo en claro que no quería controlarlo.
Quiero tener el poder de proteger a mis amigos. He visto lo que el odio le hace a los demás, por eso espero que un día puedas soltar todo ese odio que llevas contigo.
Eso hizo un cambio en su extraña relación, seguía siendo gruñón pero al menos le daba una oportunidad. Pensó que era buena idea enseñarles eso también a los otros, para qué juntos lograran hacer las paces y quizás ser amigos.
Claro que siempre era más fácil decirlo que hacerlo.
"Hay que seguir intentando... sino por nosotros entonces por ellos." Naruto estaba inspirado, mirando al pequeño pueblo, a los que se quedaron atrás. Demasiado jóvenes, o ancianos que no podían combatir, el pueblo que su amigo había confiado a su cuidado.
"No pienso seguir huyendo" Utakata comentó eso un tanto cabizbajo, Naruto aunque no los conocía del todo estaba seguro de qué tendrían cosas en común. Se levantó para ir por comida mientras esperaban a Roshi, una vez más Naruto decidió establecer el modo Kyubi, Bee también creía que podría cambiar la opinión de Kurama.
Patrullaba, entrenaba y en momentos donde su inquietud por salir lo dominaba se sentaba a hablar con Kurama. Arriba en el templo insistía a pesar del silencio. Hablando de cosas, esperando. Normalmente no respondía, por eso se sobresaltó al escuchar su voz de la nada.
"No te entiendo... no es que me importe, claro"
No pudo evitar reír, dejo de lado el insulto por la emoción. "Al fin! Sabes ya empezaba a sentirme loco por hablar solo."
"Siempre fuiste así" Kurama respondía algo gruñón.
"Oye! Si yo estoy loco, tú también."
"Que idiota, no sé cómo te soportan" Aunque ofendido Naruto se detuvo al pensar en ello, y eso le hizo darse cuenta de algo.
"... Mira, yo no pedí que te sellaran en mí y... bueno o malo estamos juntos en esto." Eso dejo mudo a Kurama, pero tenía que dejar en claro sus sentimientos.
"Sobre lo que vi esa vez..." Un gruñido de advertencia le dio la espina que lo haría enfadar. "Lamento lo que has pasado, creo que al menos tenemos eso en común. No tengo idea de como repararlo pero quiero prometerte algo. Si quieres..."
Le daba mucha vergüenza, probablemente se reiría o dejaría de hablarle, de todos modos lo dijo con seriedad. "podemos ser amigos..."
Por un largo tiempo no escucho nada y lo puso más nervioso pero se mantuvo firme, hasta que Kurama susurró algo "amigos, eh?" No dijo nada más, pero al menos eso le dio esperanza a Naruto.
Esa noche desde que comenzó la guerra, dio paso al primer descanso sorpresivo. Gaara no sabía porque el enemigo decidió aguardar pero era un hecho que no podía bajar la guardia. Al menos podría saber qué había sucedido mientras tanto.
Una a una las divisiones mandaron la información, Hikaru mantuvo con certeza la compostura. Aunque aun no recibían noticias de Kaoru, debía de confiar, encontrar una forma de terminar la guerra. Había nuevos conflictos que resolver, la aparición de una bestia gigante de forma humana y consistencia de madera levantó inquietud en todos.
Juntos siguieron trabajando, incluso en la noche las personas se dividían. Sin embargo, en la tranquilidad de la oscuridad había una ligera ventaja ´para el enemigo. Ao reportó que habían ataques en ciertas zonas, esta vez Hikaru propuso que los shamanes se dispersaran para contener a los intrusos, sin embargo algo era diferente.
Otro reporte informó que los primeros intentos lesionaron al primer grupo. Una energía oscura y negra les daba más fuerza a los Zetsus. Tenían que plantear otra estrategia. Shikaku optó por el refuerzo de la reserva sensorial y mandó la posición. Tenían que resistir esta noche, pase lo que pase.
Lástima que las cosas no siempre van como uno planea.
Gaara enfrentó más de lo que hubiera esperado, emocional y físicamente. De cara a la inmensidad de un rival que no debía ser de este mundo. Ren estuvo a su lado en el momento que sintió que esa fuerza lo aplastaba. Trabajando juntos los Kages y él siguió peleando de la forma que él conocía, arriesgando todo, y aún así parecía no ser suficiente.
Necesitaba más. Debía ser más.
"Gaara" Ren, quien les salvó la vida en el último segundo, le envolvía en una energía cálida, fuerte, dentro de su ser. "Luchemos juntos" En su corazón, en su mente, en su cuerpo, sintió diferente esta unión con este espíritu.
"Ren..." No había podido antes mover la tierra, no al modo que lo hacía ahora. Cambiando el terreno a su voluntad, suprimiendo las llamas y la madera que los había atrapado. Ya no sentía dolor, desapareciendo el peso de las heridas, en sincronía con el flujo de la naturaleza.
"Hagamos esto..."
Así como Madara nos hacía frente con su Susanno, una armadura propia se formó a mi alrededor. Una brillante figura rojiza como lava ardiente de un volcán, dispuesta a pelear.
"Vaya, esto si es nuevo..." Madara guardó distancia, Tsunade seguía en pie aún, a pesar de que la habían atravesado."No había sentido semejante fuerza antes... no desde Hashirama. ¿Quién eres?"
"Lamento decepcionarte, pero voy a borrar esa sonrisa tuya" Ren habló desde la armadura, apuntando una flameante espada transparente hacia su oponente. De una estocada fracturó la impresionante espada de Madara, no se había molestado siquiera en defenderse, ese sería su error.
"Impresionante... pero esto es solo el comienzo"
Era de esperar que encontrar a Kabuto desataría una pelea, diferente a lo que habían previsto. Su astucia y velocidad eran diferentes, no había cambiado su ambición, el poder que había obtenido presentaba un reto en esta cueva, pero no dudaron.
Estaba tan confiado en ese momento que no pensó que Kaoru daría un paso en falso. Un momento de debilidad que desató algo en el ambiente. Una esfera parecida a un rasengan salió del pecho de su amiga y detuvo a Kabuto. Isamu se materializo con una mirada frenética, con un brillo distinto interponiéndose entre ellos.
"Finalmente... ha salido"
"Si te atreves a tocarla... " Isamu sacó la espada que hizo que el viento se juntara a su alrededor.
"Isamu, espera... no podemos" Kaoru se recargaba en un intento por controlar el mareo y el dolor que decía sentir en su abdomen.
"Ah, ya veo. Parece que no entienden su situación. Estoy más cerca de ser alguien capaz de crear y controlarlo todo. Todo lo que Orochimaru-sama estuvo recopilando y estudiando ahora están en mi interior. ¿Cómo podría dejar ir tan fácilmente a una pieza tan valiosa?"
"¿De qué estas hablando?" Suigetsu blandía su espada respaldando a Kaoru mientras recobraba el aliento. Kabuto sonrió complacido, Isamu no esperó a una respuesta cuando lanzó un viento atroz como mil cuchillas invisibles hacia Kabuto. Kaoru gritó, Sasuke los cubrió de la fuerte brisa con su armadura.
Pero pronto la cueva empezó a moverse y cambiar forma, como si tuviera voluntad propia, presionando la armadura, perdieron de vista un instante a Isamu. Sasuke luchaba por mantenerlos a salvo.
"Tú solo eres el medio, te someteré y así tendré ventaja sobre ese sujeto." Escuchábamos la pelea, la palpable emoción de Kabuto, quien confiaba en ganar. El terreno dejó de moverse y Sasuke aprovecho para abrirse paso con ellos, Karin sostenía a Kaoru, quien buscaba con la mirada a su compañero.
Fue en un golpe subito que Isamu salió en su dirección a una velocidad impresionante. El impacto obligó a Sasuke a retroceder, al menos, su armadura resistió el impacto. Kaoru viendo a Isamu quien parecía algo translúcido corrió fuera del escudo. Kabuto parecía muy molesto cuando apareció detrás de ella. Karin advirtió a tiempo pero no atacó, solo se defendió con una barrera.
"¿Qué le hiciste?" Sostenía la barrera aunque Kabuto ya no atacaba. Se acercaba con cautela y el sigilo de una serpiente.
"Me tomo desprevenido, no es serio" Isamu estaba molesto, Kabuto siguió mirándolos como si quisiera fulminarlos en ese instante.
"Debo admitir que sin la información de Orochimaru, no habría dado con esa interesante debilidad. Yo no intentaría eso de nuevo... si sabes lo que te conviene" Sasuke se preparó para contraatacar con Suigetsu, Karin corrió hacia Kaoru para ver si podía hacer algo por Isamu.
"¿Pero qué pensabas?"
"En obligarlo a deshacer el Edo Tensei. Tenemos que intentar otra cosa."
"¿Alguna idea?" Karin comentó mientras mantenía la guardia por si Kabuto venía hacia ellos. Mirando cómo Sasuke los defendía a toda costa, pero no conseguía más que agotar su energía. Esto no podía continuar así, Kabuto logró acertar un golpe al pecho, un rastro pequeño de sangre de la boca de Sasuke le hizo pensar en algo.
"Espera, creo que sí tengo una." Se levantó, Isamu estaba por seguirla pero Karin lo detuvo.
"Hime! ¿Qué estas haciendo?"
"Una locura. Descansa Isamu" Con miedo en el corazón se unió Sasuke, espalda con espalda, como hace mucho tiempo en su niñez, cuando eran un equipo. "¿Crees que puedas distraerlo?"
Él asintió y ambos atacaron, con la intención de hacerlo retroceder y emboscarlo. Fue difícil con la velocidad que demostraba su oponente pero ella no se quedaría atrás. En el instante en que pensó haber atravesado a Sasuke, Kaoru hizó los sellos correspondientes para entrar al único lugar donde no podría escapar, su mente.
Ambos shinobis se quedaron petrificados, Sasuke miraba con sorpresa a su querida amiga cuya mano se mantenía resplandeciendo en la cabeza de Kabuto.
"Sasuke!" Gritaron los otros, ninguno estaba seguro de que había pasado o qué decir. Isamu se acercaba con una mirada asustada.
"Hime-sama... AHHH! MALDICIÓN" Seguía con esa vibra transparente, furioso. Sasuke incapaz de hacer otra cosa, sabiendo que había hecho se mantuvo a su lado, tratando de entrar de la misma forma. Fue inútil... y aun así espero.
En aquella mente encontró la vida de alguien cuya existencia carecía de dirección. Kabuto resistió al principio, ella no pudo controlar aquellas imágenes y cuando finalmente se encontraron frente a frente, Kabuto parecía asustado. Sin aquella apariencia de serpiente, lo que era su verdadera forma.
"No sigas... LARGATE!" Pero no tenía donde esconderse, Kaoru no supo qué hacer al verlo inclinado en el suelo, murmurando que no era nadie. No sería nadie sin el poder, negando esta apariencia. Y no podía culparlo, ella pudo ser así, habría terminado como Kabuto sino fuera por... ellos.
Sintió aquella oleada de afecto al pensar en Naruto, su primer amigo. Quién le dio seguridad y felicidad. Y en Shisui, quién le dio un sueño. No podía imaginarse qué sería vivir sin un propósito. Trato de acercarse pero cuando por fin la miró, una furia desesperada en sus ojos fue su primer advertencia. Algo negro lo rodeo y Kaoru sabía que tenía que defenderse, Kabuto atacaba con el fin de que devolviera lo que le había robado.
Sin Isamu, solo su propia fuerza podría salvarla. Trató de razonar, de hablarle, pero no quería aceptar su ayuda. Del cielo la derivo y empezó a ahorcarla, sintiendo como si quemará su cuello. No le dio otra opción, logró apartarlo de una descarga con el látigo espiritual. Rodeo su cuerpo, despejando la oscuridad y usó aquella técnica que odiaba. Absorbiendo su fuerza, reflejando su dolor hacia él, realmente iba a detenerse pero siguió tomando más y más. No entendía porque su cuerpo reaccionaba así, hasta que sintió un alivio en su abdomen, una luz pequeña como una flama en una ventisca, creciendo poco a poco.
Despertó mareada, confundida y culpable al no sentirse exhausta. En lo profundo de su ser, algo era diferente. Tardó un momento en recobrar el conocimiento de lo que había pasado en la mente de Kabuto. Inconscientemente se tocó el abdomen con la sensación de un escalofrío, como un pulso eléctrico o una gran oleada de frío hacía su pecho. Oía voces, pero no prestaba atención, no podía dejar de escuchar el sonido de ese pequeño palpitar en su interior.
De repente vinieron a su mente imágenes de aquellas cosas que no podía entender en su momento. El miedo en la mirada de Hikaru, el abrazo tan inesperado de Shikamaru antes de partir. El cambio en Isamu, porque estaba tan serio y tenso. Los mareos, las jaquecas, el asco... tener que descubrirlo así...
"Mirame, Kaoru" la voz de Sasuke sonaba lejos, tan lejos. Alzó la mirada de su regazo, apenas notaba que un par de brazos la rodeaba. Isamu estaba frente a ella, un par de pasos atrás, con esa mirada seria, verlo desató otra oleada de sentimiento.
"Lo sabías..." No era una pregunta, casi sonaba a una acusación, su voz parecía temblar. Sintió el calor de sus lágrimas, cubriendo su rostro para retener el llanto que quería soltar en su interior. El espíritu que había considerado como amigo, como familia, asintió y desvió la mirada. Una mezcla de felicidad, angustia, miedo y preocupación se intercalaban a tal manera que tuvo que respirar varias veces para tranquilizarse.
"No había otro modo" Isamu se disculpo, Sasuke no pudo mantener la calma, viendo que ambos estaban actuando así. Karin después se cubrió la boca, mirando de arriba a abajo a Kaoru, incapaz de decir lo que había visto.
"Pero como...?"
"NOO!" Grite tan fuerte que el eco en la cueva me hizo callar. Tenía miedo. No debería, pero tenía esa sensación de alerta ante la idea de que... de que Sasuke supiera. ¿Pero y si ya sabía? Lo miré finalmente, aquellos ojos negros desconcertados esperando. ¿Porqué estoy dudando?
Aunque no dijera nada, sentía que esperaba de mí una respuesta. Aún así, en lo más profundo de mi consciencia, no podía evitar preguntarme qué pasaría si lo supieran. Shikamaru ya sabía, y de todas formas confió en que pudiera cumplir la misión. Había cosas que hacer, esto debía esperar. Lo sabía, pero no pudo evitar sentir las cálidas lágrimas en sus mejillas, ni el peso en su pecho. Sasuke no dijo nada, ella se aferró a él incapaz de parar el llanto.
