Los nombres de los personajes que utilizo en esta historia; no son de mi pertenencia sino de CLAMP. La historia si es mía y queda prohibida su copia total o parcial.
Antifaz
Capítulo 05
Sakura
Sentir sus manos posándose en mi cintura, solo me incitaron aún más, el deseo de besarlo hasta quedarme sin aliento. Sus besos eran punzantes y transmitían sensaciones que alteraban a mi corazón; simplemente, la mejor experiencia de mi vida. Pero como siempre, lo inevitable al fin llego. De a poco fuimos separando nuestros labios y entre pequeños jadeos que eran casi imperceptibles, recuperábamos el aire, después de tan apasionante sesión de besos.
Nos quedamos viendo el uno a otro directamente a los ojos, como si con esa mirada confesáramos el deseo de querer continuar. Shaoran aún me abrazaba, estaba completamente segura que su corazón latía tan rápido como el mío, me sonroje y antes de que comenzara a sentirme incomoda por la vergüenza, habló:
- ¿Te divierte cierto? – preguntó sonriente
- ¿Divertirme? – cuestioné confundida
- Así es… te divierte saber que, en tan solo un par de horas, conseguiste tenerme a tus pies – explico, indicándome al mismo tiempo, que su postura aun permanecía hincada frente a mi
- ¡Oh! Shaoran… yo no… levántate – dije apresurada con las orejas rojas
- Tranquila, no me incomoda estar así, contemplar tu belleza desde abajo es fascinante… y probar tus labios – suspiro – Fue lo más increíble que he experimentado en mi vida
- ¿Ahora tú te diviertes cierto? – agregue entre risitas nerviosas – Te gusta verme sonrojada y sin palabras, es un truco muy bajo Shaoran – Era cierto, su manera de hablar era tan cautivante que me sentía derretir cada vez que pronunciaba palabras
Me regalo su encantadora sonrisa y se puso en pie, me ofreció la mano para que hiciera lo mismo y en cuanto me coloque frente a él, mordí mis labios entre una sonrisa traviesa y baje la mirada esperando con ansias que volviera a besarme. No tardo mucho mi deseo cuando ágilmente me acerco a su cuerpo, atrapando nuevamente mis labios. Mi docilidad al entregarme a sus besos, solamente confirmo mis sentimientos. Enamora, sí, me había enamorado de ese joven chino.
Entonces, cuando apenas comenzaba a desaparecer mi vergüenza por besar a un muchacho que acaba de conocer, escuchamos una voz que nos hizo retroceder instantáneamente.
- Ah, ¿Shaoran? – de inmediato volteamos y frente a las escaleras se encontraba su amigo, el joven Hiragisawua, quien por el sonido de sorpresa en su voz y sus ojos abiertos, estaba claro que nos había visto
Baje la mirada, temiendo que pensara algo incorrecto de mí, pero antes que pudiera idear malos escenarios, Shaoran, tomando mi mano, tranquilizo mis nervios, me miro tranquilo, sonrió y acariciando mi mejilla me pidió esperarlo, mientras hablaba con su amigo.
- Será solo un momento señorita – comento respetuoso el joven con gafas. Yo, solo sonreí
- ¿Qué pasa? – pregunto Shaoran con un ligero tono de reproche
- Solo vine a informarte que tu madre a regresado a Hong Kong – respondió. Al parecer no les importaba que yo estuviera cerca y pudiera escuchar su conversación, pues parecían hablar como si estuviesen solos
- ¿Que? A caso, ¿Simplemente tomo el Jet y se marchó?
- Literalmente
- Ya veo… Creí que pasaría una semana en Londres
- También lo creí, pero te mando notificar que debía atender asuntos importantes
- De acuerdo, la llamare en la mañana para saber cómo estuvo su viaje
- Perfecto. Continua disfrutando de la fiesta – comento su amigo y por una razón que no entendí, Shaoran, simplemente se giró y mientras regresaba conmigo, soltaba pequeños suspiros
Su amigo, me sonrió, desde donde estaba dio una pequeña reverencia y con elegancia, se retiró.
Cuando Shaoran regreso conmigo, planee preguntarle si todo estaba bien, pues me parecía extraño que Lady Li se haya marchado así de pronto, quizá hacerle una llamada antes de que despegara, sería una buena idea. Pero sin darme oportunidad siquiera de pensar en cómo le haría la pregunta, me rodeo con uno de sus brazos, me acerco a su cuerpo y con una pícara sonrisa me pregunto:
- ¿Dónde nos quedamos?
Le devolví el gesto con una mirada traviesa y sin escrúpulos, le rodee el cuello con mis brazos dispuesta a besarlo, cuando nuevamente, nos interrumpieron.
- ¿Señorita Sakura? – escuchamos y al voltear, fue una de las miko de la casa, quien me llamaba.
Sin intentar ser brusca, me aparte de Shaoran y tímida le pregunte si pasaba algo.
- Señorita, su madre la busca, es hora de subir
- Ah… - no supe que responder
No quería irme pero, si no me equivocaba, pasaba de media noche. Los invitados de mis padres no solían quedarse mucho tiempo así que supuse que si me mandaban hablar, era porque el salón ya estaba casi vació. Sin decirle nada a la chica, voltee y mire a mi acompañante, como si intentara disculparme, no podía hacer otra cosa más que retirarme, pero despedirme de él, era indeseable. Había sido una noche tan encantadora que nunca paso por mi mente el hecho de que en algún momento nos teníamos que despedir.
Entonces Shaoran adelanto sonriente:
- ¿Me permitiría escoltarla señorita?
No paraba de hacerlo, era tan lindo y caballeroso, que no podía evitar sentirme como en un sueño, así que, complacida pos sus encantadoras palabras, mencione a la chica que en un momento subiría a reunirme con mi madre, pues el apuesto joven Li, me acompañaría. Estaría conmigo, hasta el final de la velada.
Shaoran
Lo había olvidado por completo, el hecho de que la fiesta en algún momento debía terminar, por la mirada de Sakura, estaba claro que ella tampoco deseaba irse, pero era necesario, pasaba de la una de la mañana y sabía muy bien que una señorita no podía continuar en compañía de hombre a tan altas horas de la noche, aunque fuera en su propia casa y aunque todo mi ser, se negaba a dejarla ir, la única opción que tuve, fue ofrecerme a escoltarla, con el fin, de pasar el mayor tiempo posible con tan hermosa mujer.
La señorita miko, sorprendida por lo que sus ojos veían, se limitó a responder y después de dar una reverencia se marchó. Yo, continuando con mi propuesta, le ofrecí el brazo a mi encantadora acompañante y nos dirigimos dentro. No tenía idea de que las fiestas en Londres terminaban tan pronto, pues cuando entramos al salón, todo estaba vacío, alrededor, solo se podían contemplar las mesas vacías que antes estaban llenas de aperitivos, el bar con botellas trasparentes y en medio, hasta el final, las escaleras, el lugar donde la vi por primera vez.
Cuando preste más atención, note que Eriol también estaba en las escaleras, miraba hacia arriba con ojos embelesados mientas con una sonrisa de idiota se despedía de la chica que ya se encontraba arriba. No lo entendí sino hasta después, que lo máximo que la podía acompañar era al primer escalón de las escaleras "Fui un idiota al imaginar que podría llevarla hasta su habitación" era lo más lógico, ¿Cómo tendría el derecho de saber dónde dormía? Aunque, la sola idea, hizo vibrar mi cuerpo.
Eriol se percató de mi presencia y discretamente, se apartó de lugar, se despidió de Sakura y me aseguro que nos veríamos más tarde en el hotel donde nos hospedábamos. Al llegar, solté un suspiro y ocultando mi desacuerdo, deje libre su mano para al fin, despedirme de ella.
- Creo que hasta aquí llego yo señorita – pronuncie, en un alarde de galantería
- Así parece… - respondió ella soltando un suspiro
Después de aquellas palabras, nos quedamos callados viéndonos directamente a los ojos y aunque ninguno lo dijo, estaba más que claro, no deseábamos despedirnos.
- Bueno… yo, debo irme – dijo y en cuanto la escuche pronunciar aquellas palabras, sentí como si me hubiesen golpeado el pecho
Me miro tímida pero seductora, sonrió levemente, y dando media vuelta planeo subir, cuando en un impulso, le tome la mano
- ¿Sakura? – solté, y ella volteo sorprendida - ¿Te gustaría salir conmigo? – pregunte, viendo en sus ojos, un brillo de alegría
- …Claro – contesto esbozando su hermosa sonrisa
- ¿Paso por ti mañana? - dije, intentando ocultar mi emoción
- De acuerdo
- Tres de la tarde, ¿Te parece bien?
- ¿Me llevaras comer?
- Lo que tú quieras…
- Es una cita…
Suspire sonriendo cual adolecente enamorado, la mire a los ojos y confirme lo que sospechaba. El significado de belleza, nunca sería el mismo. Gracias a la mirada de las mikos que se encontraban en las escaleras, me limite a besarla (aunque moría por hacerlo) lo único que pude hacer, fue tomar su delicada mano, acercarme con respeto y plantar un dulce beso. De inmediato sentí como su cuerpo tembló por mi acto, eso me lleno de satisfacción así que decidí, que era hora de soltarla.
- Te veo a las tres… - fue lo último que dije, retrocediendo un paso
Sakura, después de sonrojarse cual perfecta, me dedico la mirada más sensual que he visto en mi vida, y al fin, dio media vuelta. No moví ni un musculo, mi cuerpo estaba paralizado viendo como un idiota esas magníficas caderas contonearse en cada escalón. Sin duda era la mujer más hermosa en la tierra. Cuando llego al final, volteo por encima de su hombro y me miro traviesa, fue como si con esa mirada, me hubiera invitado a seguirla, o quizá, eso era lo que yo quería. Con todas mis fuerzas, contuve el impulso de subir, y lo único que hice, fue pasar saliva sintiendo la boca seca.
Hasta que la perdí de vista, dirigiéndose con elegancia al pasillo donde, supongo estaban las habitaciones, fue que me retire, agradecí al portero, deseándole buena noche y por fin salí de la casa "Kinomoto" mientras esperaba a que trajeran mi auto, voltee hacia las estrellas y con una sonrisa tonta, deguste su aroma que aún permanecía impregnado en mi nariz, metí las manos al pantalón de mi traje e intente comprender como es que todo eso me había pasado, conocer a la mujer perfecta hasta Europa, enamorarme de ella en tan solo una noche y lo mejor, sentirme absolutamente feliz.
Vi que mi auto se acercaba y planee sacar las manos de mis bolsillos pero, cuando puse más atención, me percaté de que algo, además de mi celular se encontraba ahí. Saque lo que se escondía y antes de que el Valet viera mi sorpresa, tome mis llaves, agradecí y en seguida entre al auto. Ya camino al hotel donde me hospedaba, solté una risita desenvolviendo el objeto en mis manos. Observe ese antifaz dorado a detalle y todo lo vivido esa noche, regreso a mi cabeza como una serie de encantadoras imágenes. Ese sería mi amuleto de la suerte, un simple antifaz.
No recuerdo haber hecho otra cosa más que llegar y tirarme a la cama, el cambio de horario y la grandiosa noche me habían dejado exhausto.
Cuando abrí los ojos y vi a mi alrededor, encontré en el suelo mis zapatos, mi saco y moño tirados cual basura, mi camisa desabotonada al menos tres botones y lo más importante, el antifaz que a tan solo unas horas atrás, lo llevaba puesto esa hermosa chica, permanecía en mis manos. Escuche que llamaban a la puerta, así que con pereza me levante de la cama, me acomode el cabello para atrás y sin preocuparme de traer la camisa desabotonada, abrí:
- ¡Vaya! ¿Por fin despertaste? Y lo pregunto porque parece que un sonámbulo me abrió – burlo mi amigo, entrando a mi habitación
- Parece que estas de muy buen humor
- Y ¿tú no? Deberías… - comento insinuador
- ¡Bah! Cierra la boca
- ¡Por favor! No me digas que ahora sentirás vergüenza, anoche no recordabas el significado de esa palabra – y con eso me acabo, no supe que más decir, así que solo me reí - ¿Y bien?
- De acuerdo, lo admito, pero es que en cuanto probé sus labios ya no pude detenerme
- Te envidiaría amigo, sino te hubiera venido a presumir, que en quince minutos, me reuniré con la señorita Tomoyo
- ¿Qué?
- Así es… no podía perder oportunidad y la invite a salir. La llevare a desayunar
- ¡Bien hecho amigo! – exprese realmente feliz.
De momento tuve la intención de restregarle en la cara que yo también saldría con Sakura pero… no quise quitarle esa torpe sonrisa de triunfador, así que preferí guardarlo para un mejor momento.
- Bien – suspiro – Me tengo que ir, una sexy chica de largo cabello azabache, me está esperando y no pienso llegar tarde
- Anda y ve amigo
Después de que salió, me cambie de ropa, me cepillé los dientes y guardando el antifaz, salí de la habitación para dirigirme a desayunar.
Debo mencionar que para ese punto, no me preocupaba nada más que no fuera la hermosa chica de ojos esmeralda, ni siquiera me había detenido a revisar mi celular. Un grave error, pues si hubiese prestado más atención, estoy seguro que no la hubiera invitado a salir. Tal vez, pasar solo una noche con ella, era lo único que me tocaba vivir.
Sakura
Mientras sentía que mis pies pisaban nubes, en lugar del piso, me dirigí a mi habitación, dibujando en el rostro la sonrisa de una tonta chica enamorada. La mano que Shaoran me había besado, la lleve a mis labios y la acaricie, degustando el delicioso recuerdo de sus besos. Fue entonces que la insistente voz de Tomoyo, me saco de mis fantasías.
- ¡Sakura! – repetía entre susurros, mientras se asomaba detrás de la puerta de mi habitación
- ¿Eh? Tomoyo
- Ven… entra - Me apresure y en cuanto cerramos la puerta, comenzó atacarme de preguntas - Cuéntame… cuéntame… cuéntame ¿Qué paso? ¿Qué te dijo? ¿Cómo estuvo? ¿Se besaron?
- ¿Qué? ¡Tomoyo!
- Oh, vamos… no me digas que no fue así, porque…
- ¿Nos viste en el kiosco?
- ¿Fue ahí? ¡Que romántico! – grito emocionada - No, no los vi, simplemente no me pude contener y me asome por las escaleras cuando se despedían. Solo basto unos segundos para darme cuenta de que su relación de desconocidos paso a ser "muy cercana" – comento coqueta ocasionando que me sonrojara
- De acuerdo… - sonreí – ¡Claro que lo bese! – y al instante de confesar, ambas gritamos como dos locas
- ¿Sakura? – pregunto mi hermano Touya, entrando sin previo aviso a la habitación - ¿Qué está pasando, porque esos gritos? ¿No deberían estar dormidas y cada una en su habitación?
- Ah… hermano – tartamudee sin saber cómo responderle. No quería que mi prima se fuera, deseaba platicar con ella, todo lo sucedido con Shaoran
- Sakura me invito a pasar la noche con ella – adelanto Tomoyo
- Lo se… pero…
- Oh, Sakura ¿No les dijo que sería como una pijamada?
- ¿Pijamada? – cuestiono mi hermano alzando una ceja, mientras me miraba incrédulo
- Si…. Si, invite a Tomoyo a una pijamada, siento no haber especificado
- Si, ambas lamentamos el escándalo, ya nos acostaremos a dormir – agrego ella
Mi hermano dirigió su mirada a Tomoyo y en su rostro, vi una expresión que hace mucho tiempo no veía. Un leve y casi invisible sonrojo se asomó por sus mejillas, justo después de que mi querida amiga le sonrió dulcemente, pero intentando disimular, rápidamente se giró y apretando los ojos, salió de la habitación sin antes mencionar que no tardáramos en dormir. A pesar de todo, aún siguen gustándose – me dije sin la remota intención de comentar algo con ella.
Después de que nos libramos de Touya, nos quitamos los vestidos, nos vestimos con el pijama y ya acostadas, comenzamos a charlar sobre la fantástica noche.
- ¡Ya veo! – expreso mordiendo uno de sus dedos – Que galán, pero al mismo tiempo, que romántico Li Shaoran
- Si… lo es – suspire – Él, es, increíble… más de lo que podría esperar en un hombre – confesé – No sé, tal vez, pienses que estoy loca pero… siento que entre Shaoran y yo, hubo
- ¿Una conexión? – pregunto completando mi frase – Como si en esta noche, hubieses conocido…
- El verdadero amor – solté
Paso el tiempo y Tomoyo aún no respondía, por un momento temí lo peor, que tal vez, su silencio significaba un total desacuerdo, pues ¿Quién se enamoraría en una sola noche? Entonces, por fin hablo:
- Oh Sakura – dijo con la voz entre cortada y las manos en el pecho – Mi querida Sakura, te enamoraste de Shaoran, no, corrijo, ambos se enamoraron, el uno del otro
- Bueno…
- Querida… ¿Por qué lo dudas? Esta más que claro
- ¿No te parece ilógico o imposible?
- ¿Qué? Claro que no, soy una fiel creyente del amor ¿En qué momento lo sentiste?
- Cuando lo bese… tu…. ¿No sentiste lo mismo con Eriol?
- Bueno, admito que besar a Eriol fue maravilloso y que con un solo beso basto para llevarme a las nubes pero… no sentí exactamente, amor. Fue más que nada, una linda y excitante atracción mutua
- Oh, ya veo… y ¿No crees que en un futuro…?
- Claro… él, es todo lo que puedo pedir, inteligente, apuesto, divertido, encantador… pero, no fue mi momento, el tuyo si… así que disfrútalo
Asenté y después de sonreírnos cómplices, continuamos nuestra conversación. Tomoyo me contó lo sucedido con el joven Eriol y la manera en que había quedado encantada con su persona, así mismo, me dio la noticia de que la había invitado a desayunar, a la mañana siguiente,, por lo tanto, solo tenía un par de horas para dormir pues habíamos pasado casi toda la noche, charlando. También le dije sobre la cita entre Shaoran y yo, y su repuesta fue algo así como:
- Por favor…. Por favor…. Deja que yo te ayude a elegir tu outfit
- Ah, claro…
- Si, si, si – chillo contenta tomando mis manos – Quiero ser parte de tu primera cita con el joven que robo tu corazón
- Gracias… - dije sonrojada –Bueno, creo que ya deberíamos dormir, no me gustaría que Eriol te vea cansada
- Cierto aunque… para eso es el maquillaje
Reímos y después, al fin nos quedamos dormidas.
No sé realmente como es que pude dormir menos de cinco horas pero, sorprendentemente, no tenía sueño y me sentía tan ansiosa como emocionada. Ayude a Tomoyo a maquillarse para su cita y después de desearle suerte, me dirigí a desayunar pensando en que estaría haciendo Shaoran justo en ese mismo momento.
Sin saber cómo, las horas pasaron tan rápido como un parpadeo, eran justamente las dos de la tarde, había terminado de bañarme y con ansiedad, miraba mi armario sin encontrar algo que ponerme, un atuendo perfecto que impresionara a Shaoran, pero por el nivel de nervios que sentía, no encontraba algo que me gustara y lo peor, era que Tomoyo, aun no llegaba para ayudarme. Claro, no podía exigirle, ella estaba en todo su derecho de tardarse todo lo que quería con Eriol, era su cita y debía disfrutarla.
Entonces cuando comenzaba a creer que no llegaría, la puerta de mi habitación se abrió;
- ¡Sakura! Ya estoy aquí… perdóname, tarde más de lo que pensaba
- ¡Tomoyo! – suspire aliviada
- Aun no te vistes, que bien, yo te ayudo
Entonces, sin saber de dónde, saco de mi armario el atuendo perfecto. Era una falda color azul cielo, con pequeños lunares blancos, su altura era perfecta, pues los tablones que le daban volumen ayudaban a verla más larga de lo que era; esta misma, la combino con una blusa con escote a hombros con el mismo color que los lunares y unas sandalias de tacón pequeño color beige. Un bolso pequeño y el maquillaje…. ¿Qué puedo decir? Mi prima era una experta.
Mi rostro se veía perfecto, como si hubiese dormido las horas exactas para verme, hidratado, fresca y descansada. Mis ojos tenían una sombra color café, bien difuminado y mis labios, solo tenían un poco de brillo, pues según las palabras de Tomoyo:
- El color de tus labios es hermoso, no es necesario ponerles otro, además, si te pongo labial, cuando el joven Shaoran te bese, se va a llevar todo
- ¡Tomoyo! – dije sonrojada, imaginándome la escena
Y mientras reíamos, escuchamos la puerta, la miko aviso que en la entrada un apuesto joven me buscaba. Supe de inmediato que era mi querido Shaoran, vi la hora, se había tardado diez minutos, pero no me incomodo, pues me había dado el tiempo perfecto para terminar de arreglarme. Tome mi bolso, Tomoyo me deseo suerte y después de compartirnos una sonrisa de emoción, baje apresurada para encontrarme con él.
Justo antes de llegar, mordí mis labios, intentando contener los nervios que aceleraban mi corazón, abrí la puerta y un suspiro de sorpresa se ahogó en mi garganta, de inmediato mi sonrisa se apagó.
- Señorita Kinomoto – saludo el joven Eriol, seguido de ofrecerme una pequeña reverencia
- Joven Hiiragizawa – pronuncie soltando el aliento contenido en mi pecho
Parecía avergonzado, sus ojos no me miraban, parecía que el divertido y carismático muchacho de la noche anterior, había desaparecido bajo esa expresión de angustia.
Fue entonces que juntando todos esos puntos, supe que Shaoran, no asistiría a nuestra cita, pero lo peor era, pensar en porque no había venido él, ¿Por qué enviar a su amigo? Sentí una punzada en el pecho, pero no tenía otra opción más que escuchar de su "amigo" los motivos de su ausencia.
Comentarios de la autora:
Hola, hola, perdón por la tardanza pero como he mencionado en otras de mis historias, no he tenido mucho tiempo, mi hijo me absorbe por completo. Aun así, prometí actualizar lo más pronto que pueda. Sigo activa, solo que mis publicaciones semanales se extenderán, espero me comprendan.
En fin, saben que me encanta leer sus Reviews, más que nada saber si les gusto el capítulo y espero que asi sea. Les mando un fuerte abrazo y hasta el siguiente capítulo.
